Aclaración: La letra en cursiva son recuerdos de Draco. La común, o como le digan, es lo que dice Pansy.

14 razones

"14 razones por las cuales nos enamoramos de un hombre"

Por Pansy Parkinson.

Número nueve: Cuando nos hacen cosquillas. Las cosquillas puede resultar el arma más letal del mundo, pero si él las emplea para convencernos a su modo de algo, Merlín, no podemos resistirnos ante eso.

Estaba decidido. Después de pensarlo mucho estaba decidido y no se haría marcha atrás. Era lo que tenía que hacer, y por una vez en su vida sentía que iba a hacer lo correcto. Nada, absolutamente nada lo haría cambiar de opinión.

-Voy a pelear- Soltó llegando junto a Harry en la parte más alejada de la biblioteca. Este solo lo miro sorprendido y confundido.

-¿Con quién?- Draco se pregunto si de verdad era tan lento.

-Contra ya sabes quién, obvio- Entonces allí Harry frunció el ceño y se levanto haciéndole frente.

-No puedes hacerlo- Ahora Draco frunció el ceño.

-¿Por qué no? Soy lo suficientemente bueno en duelos, una asquerosa serpiente no puede vencerme- Dijo altaneramente, queriendo aminorar los ánimos, logrando lo contrario.

-¿No entiendes? Claro que puede vencerte. Draco ni siquiera puedes pronunciar su nombre- Suspiro Harry mirándolo con suplica- No quiero que entres en esto, no lo soportaría…

-Es que…- Draco desvió la vista, claro que sabía que no era tan fuerte como Harry, pero algo debía hacer- No puedo simplemente ocultarme, sabiendo que tú te arriesgas en la pelea a cada minuto- Negó con la cabeza- Seria yo el que no lo soportaría Potter.

Harry lo miro y no pudo decidirse si sentirse preocupado por la idea del rubio, o feliz por lo que acababa de decir… Se acerco a él, y apoyo su frente en la de Draco mirándolo a los ojos. El rubio suspiro cuando sintió las manos de Harry viajar hasta su cintura.

-Por favor, no lo hagas…- Susurro una vez más. Draco iba a negarse cuando reconoció el movimiento de las manos de Harry.

-No lo hagas…- Intento decir pero una carcajada le salió de la boca sin aviso- Detente, detente- Su risa lleno el lugar, e intento calmarse para no llamar la atención, pero era imposible en su situación.

-Lo hare si me prometes no involucrarte…- Le dijo Harry con una sonrisa maliciosa en su cara. Sabia cuanto odiaba el rubio las cosquillas, y que su zona más débil era su cintura.

-No…- Dijo Draco entre risa y risa, así que Harry aumento los movimientos, y al rubio se le acumularon las lagrimas de tanto reír- ¡Esta bien, está bien, pero detente!- Acepto finalmente y con una sonrisa triunfal Harry se alejo de él.

Draco lo fulmino con la mirada y se sentó en la mesa ocultando su cara tras un enorme libro, como los que solía leer Hermione. Harry se sentó frente a él aun sonriente.

-No volverás a tocarme…- Dijo el rubio malhumorado, Harry levanto una ceja.

-Tu y yo sabemos que eso es mentira…- Dijo guiñándole un ojo.

-Hmp…- Fue todo lo que dijo Draco sonrojado intentando ignorarlo.

Definitivamente las cosquillas eran el arma más horrible de mundo, aun más en manos de uno de los magos más poderoso que el mundo conocería.