Los personajes de esta historia no me pertenecen.

No obtengo beneficio alguno por escribir esto salvo mi propio entretenimiento.

AVISO: Este fanfic es YAOI, si este género no te interesa o te resulta desagradable no lo leas y punto, comprendo perfectamente esa postura. Unicron/Starscream.

Partes del capítulo son extractos del episodio 35 Rescue.

Capítulo 10. No hay elección correcta.

Las 04:00 horas según el cómputo terrestre de esa franja horaria. Starscream miraba la pantalla del ordenador con aburrimiento, la red de información de los humanos no era muy interesante, estaba llena de banalidades o bien de cosas incomprensibles para él.

En la base reinaba el silencio. Los autobots habían adaptado su ciclo de recargas a las etapas nocturnas y diurnas del planeta Tierra para ahorrar energía y adaptarse a los horarios y costumbres locales.

Starscream, poco acostumbrado a recargas completas ininterrumpidas, no era capaz de conciliar el sueño más de dos horas seguidas.

Pasó de una dirección a otra con poco entusiasmo, dejando pasar las horas muertas.

- Que pérdida de tiempo...

"Definitivamente."

Starscream saltó de la silla, alarmado. De pronto, salido de la nada, Sideways ocupaba la pantalla, sus ópticos rosados entrecerrados maliciosamente.

- ¡Sideways!.- Starscream miró nerviosamente a su alrededor, acababa de aliarse con los autobots, si le veían hablando con Sideways estaba acabado.- ¿Cómo has entrado en esta frecuencia?

"Las barreras autobot no suponen el menor obstáculo para mí, no es la primera vez que me infiltro en este débil sistema."

- Si me descubren hablando contigo me busco la ruina, Sideways, lárgate.

"Oooh, que poco hospitalario, y mi amo que estaba preocupado por tu seguridad."

Starscream cerró la puerta de la habitación y se sentó frente a la pantalla, atento a la posible necesidad de apagar rápidamente el monitor.

- ¿Qué quieres? ¿Y cómo sabías donde encontrarme?

"Espié las transmisiones de los decépticons. Odio decírtelo, pero te lo advertí."

Starscream apretó los puños.

- ¿Has terminado de regodearte?

"Lo siento, Starscream, es solo que es lamentable que hayas tenido que refugiarte con esos patéticos autobots."

- No soy un refugiado.- Starscream recalcó cada palabra.- Además son mi única opción.

"Ya sabes que no, Starscream, mi oferta sigue en pie."

Starscream se removió, incómodo, recordando muy bien la oferta de unirse a ese amo sin nombre... el transformer dorado. Era... tentador... tenía bien presenta la oferta con que se le había presentado Sideways.

Mi amo es poderoso. Más poderoso que Megatrón o Prime. Y desea que te unas a él, te dará poder, mas poder del que puedas imaginar.

El transformer dorado. Pero ahora... no podía... no podía correr un riesgo tan grande, arriesgarlo todo cuando había conseguido aliarse precariamente con los autobots.

- No creo...

"No hace falta que contestes aun, Starscream, piénsatelo, aunque no demasiado. Quien sabe cuando dejarás de ser útil para los autobots."

Starscream quiso replicar pero la imagen desapareció del monitor sin dejar rastro de la invasión de Sideways.

Maldito fuera. Todo era un caos. Su vida se había ido al infierno. Era un traidor.

Y todo era culpa de Megatrón. Por su causa ahora estaba refugiado en la base autobot, por su culpa era un... ex-decepticon. Starscream golpeó el teclado con tanta fuerza que las teclas se incrustaron hacia abajo.

- Me las pagará todas juntas... le mataré, le reduciré a cenizas...

- Sea quien sea no me gustaría estar en su lugar.

Starscream se volvió como un relámpago, con el láser en alto y cargado contra el recién llegado, no había oído abrirse la puerta. Óptimus Prime en persona estaba allí. El líder autobot entró en la habitación y se encontró bajo el punto de mira de Starscream, que bajó el brazo y activó el seguro del láser.

- Prime... ¿Ocurre algo?

- No estabas en tu habitación, ¿hay algún problema?

Prime le desconcertaba, le miraba con tanta preocupación y hablaba con tanta calma, era desconcertante para él que un transformer tan grande y peligrosamente armado fuera... amable. Y con él, un transformer que hacía apenas dos días había sido un enemigo mortal.

- No, no... ningún problema.

- ¿Entonces?

- No estoy acostumbrado a vuestro horario de recarga. No podía dormir.

- Oh, ya te acostumbrarás.

Prime parecía cómodo pensando que iba a quedarse el tiempo suficiente para acostumbrarse.

- Supongo.- Concedió Starscream, aunque dudaba que fuera a ser así.

- Deberías volver a tu cuarto y tratar de dormir. Mañana será un día muy duro.

- ¿Llevaremos a cabo el ataque contra Megatrón?.- Starscream sonrió entusiasmado.

- Llevaremos a cabo el rescate de los mini-cons prisioneros.- Corrigió Óptimus.

Starscream frunció el ceño y apretó los labios en una fina línea. Óptimus meditó, tenían que hablar sobre aquello.

- Es una misión de rescate, invadiremos la base gracias a los datos que nos has proporcionado. Entrar, encontrar a los mini-cons y salir.

El ex-decepticon golpeó la pared con un puño, sin reprimir su rabia. Jetfire tenía razón, era muy fácil enfurecer al comandante aéreo, demasiado, era evidente que estaba acostumbrado a resolver cualquier desacuerdo mediante la violencia.

- ¡Esa no es mi misión! ¡Estoy aquí para poder destruir a Megatrón!

Hot Rod había protestado fervientemente contra Starscream comparándolo con un rancor rabioso. Óptimus no estaba de acuerdo, Starscream podía ser razonable, el problema era que probablemente nadie se molestaba en razonar con él.

- Starscream, te hemos aceptado entre nosotros. Y ahora nuestra misión es la tuya, y has de saber que no tengo intención de destruir a Megatrón.

- ¡¿Qué?!

El ex-decepticon parecía entre sorprendido y horrorizado, tenía la boca abierta y los ópticos totalmente dilatados.

- Pe... pero... ¿es que no deseas destruir a Megatrón?.- Starscream no daba crédito.- ¡Megatrón es tú enemigo!

No importaba cuantas veces lo oyera, Óptimus siempre sentía que su núcleo se encogía con dolor cuando le mencionaban aquel brutal antagonismo. ¿Destruir a Megatrón? No... no lo deseaba en absoluto. Detenerle, sí. Pero destruirle... aunque toda lógica dictaba que lo hiciera, que era necesario... conocía bien los crímenes de Megatrón y aun así... nunca podía decir sinceramente que deseara destruirle.

- Mi enemigo es esta guerra. Megatrón es el líder de los decepticons y mi rival, pero no es mi prioridad.

- Pero... Megatrón te odia. No deja de hablar de tu destrucción final.

La verdad dolía, aunque fuera conocida y evidente. Óptimus suspiró, aquella era la realidad.

- Megatrón está dominado por su odio. No sería mejor que él si hiciera lo mismo.

- Bah... - Starscream arrugó el gesto con desprecio sin disimulo.- ¿Esperas ganar esta guerra sin matar a Megatrón? Es absurdo. Tienes suerte de tenerme en tus filas, yo me ocuparé de matarle.

En verdad le odiaba. Óptimus recordaba la leal devoción que había sentido en Starscream cuando habían luchado en la jungla... ahora esa devoción tornada odio era realmente terrible. Muy bien podía consumir al joven transformer.

- ¿Solo te importa matar a Megatrón? ¿Es todo cuanto deseas?

- ¡Naturalmente! ¡Le odio!

- ¿Igual que Megatrón me odia a mí?. Si solo te guía tu odio eres como aquel que deseas destruir, igual que Megatrón.

Ni lo vio venir. Un puñetazo cruzó la cara de Óptimus, de no ser por la máscara de combate probablemente hubiera trastabillado hacia atrás. Asombrado, Óptimus se recuperó de la impresión y miró a Starscream, todo el ex-decepticon temblaba de rabia, sus ópticos relucían con un naranja magmático. En una fracción de segundo pareció percatarse de lo que acababa de hacer y miró horrorizado su propio puño y a Óptimus.

Starscream no podía creer lo idiota que acababa de ser. ¡Golpear a Prime! El líder de los autobots, el transformer de cuya voluntad dependía su estancia allí... Había perdido el control, lo había visto todo rojo al oírse comparado con Megatrón. Su creador matriz... su padre... ser comparado con él le había enloquecido de rabia.

- Starscream, atacar a un superior es una falta muy grave.

Starscream se encogió temeroso, fijó la vista en el suelo, aguardando el merecido castigo. La voz de Prime se tornó severa en autoritaria reprimenda.

- Mañana necesito a todos para atacar la base decepticon. Pero a nuestro regreso tendrás que responder por esto, trabajarás en las reparaciones de los niveles inferiores y tendrás dobles guardias, ¿entendido, soldado?

Starscream guardó silencio, no había golpes... había esperado... Prime se alzaba frente a él, mirándole con expresión severa. Pero... no parecía que fuera a disciplinarle a golpes, ni siquiera con una descarga...

- Por esta vez, Starscream, consideraré que ha sido un desagradable accidente, supongo que compararte con Megatrón no ha sido adecuado por mi parte. No obstante, si esto se repite te expulsaré de la base y de los autobots. ¿He sido claro?

- Sí... sí, señor.- Starscream aun estaba aturdido, esperando que en cualquier momento le incrustaran la cabeza contra la pared.

- Ahora vuelve a tu cuarto, no quiero que salgas de él hasta que mande llamarte.

- Sí, señor.

Starscream se movía de forma dolorosamente rígida mientras se retiraba, Prime le siguió con la mirada sin perder la estricta compostura de comandante. Hacerse obedecer era primordial para un líder, sabía cuando ser seco al dar órdenes.

Cuanta rabia contenida en un solo transformer. Starscream parecía haber estallado al verse comparado con Megatrón, parecía que su rencor era profundo, increíblemente profundo incluso para alguien que había sido traicionado. Los decepticons entendían la lealtad como algo diferente a los autobots, seguían la ley del más fuerte a rajatabla, si obedecían a Megatrón era por su fortaleza, y un método de ascenso corriente entre sus filas era derrocar al inmediato superior por la fuerza. Servían principalmente por temor, por eso la traición no era una extraña para ellos.

Aquella rabia por verse traicionado, llevándole incluso al exilio... Óptimus sentía una gran curiosidad. Algo había herido a Starscream, Megatrón debía haberle herido de una manera mucho más personal, incluso mayor a una traición de comandante hacia un soldado.

En fin, solo esperaba que Starscream aprendiese de los autobots, que algo más que un enemigo común le acercara a ellos. Llevaría tiempo llegar a Starscream. Bueno, si algo tenía, era paciencia.


Starscream daba vueltas en la cama de recarga. Había sido una sorpresa, una muy agradable sorpresa tener una después de tanto tiempo, casi había olvidado la comodidad de tener un lecho especialmente diseñado para recargar cómodamente. Le habían proporcionado una habitación, un camastro de recarga y una clave de acceso para una zona menor de seguridad. Mucho más de lo que había esperado.

Pero eso no era lo que le importaba. Las comodidades no podían importarle menos. Lo que le preocupaba era su venganza... ¿es que Prime se la negaría?

¿Igual que Megatrón? Tonterías. Prime no podía entenderlo, no claro que no, que iba a saber el bueno de Prime sobre odio y venganza.

Que iban a saber los autobots... Starscream era un decepticon, no podían comprender.

Sintiéndose repentinamente miserable, Starscream se encogió en el camastro, recogiéndose en la oscuridad. Nadie podía entenderlo. Todo aquello en que creía se había hundido, Megatrón había sido lo más importante... y ahora... Ahora solo podía vengarse, era todo lo que tenía, y cuando Megatrón estuviese muerto, entonces pensaría en el resto.


Por la mañana, 06:00 horas, el interfono requirió la presencia de todos los autobots en la sala de la puerta de teletransporte. Starscream permaneció en su habitación, cruzado de brazos, hasta que la puerta de su habitación se abrió y un Jetfire sorprendentemente enojado se asomó.

- ¿¡Qué haces ahí parado?! Óptimus ha requerido la presencia de todos en la puerta.

- Ha requerido la presencia de todos los autobots.- Replicó Starscream con un gruñido.

Jetfire hizo el equivalente transformer a poner los ojos en blanco y Hot Shot apareció a su espalda con un deje burlón.

- Déjale, si eso le hace feliz a partir de ahora añadiremos un "y el traidor ex-decepticon" a tooodas las ordenes conjuntas, no vaya a ser que se ofenda.

Starscream rugió y se incorporó llevándose una mano al alerón amenazadoramente. Jetfire no reculó, manteniéndose en el marco de la puerta entre ambos transformers.

- Sin peleas, par de enanos.

Hot Shot bramó contra ser llamado "enano" y Starscream hizo otro tanto encarándose a Jetfire. Ambos transformers miraban al segundo al mando con irritación.

- ¡Soy del tamaño correcto!.- Exclamó Hot Shot.- ¡Tú eres demasiado grande!

- ¡Si, eres un mastodonte, me sorprende que pases por las puertas!.- Añadió Starscream.

- Oooh, ¿así que tenéis problemas con mi tamaño?

Jetfire se inclinó peligrosamente hacia ambos transformers y pese a la máscara de combate casi podía adivinarse su sonrisa de suficiencia.

- Comprendo que te intimide mi tamaño, pero no temas, lo uso con mucha habilidad.

Un guiño bastó para dar todo el doble sentido a la frase. Hot Shot tardó en comprender pero cuando lo hizo gritó con exasperación sobre segundos al mando sin vergüenza y se marchó a paso ligero. Starscream lo entendió a la primera, ruborizándose furiosamente.

- Eres... ¡eres...! ¡Agh! ¡Apártate!

Jetfire ahogó una risilla y dejó paso a Starscream, cuya palidez hacía flaco favor a sus intentos de ocultar el rubor.


Finalmente todos estaban reunidos. Óptimus Prime se dirigió a sus soldados, sus aliados y amigos, ante la puerta de teletransporte orientada con las coordenadas de la puerta decepticon gracias a los datos proporcionados por Starscream.

- Una vez que entremos por la puerta de teletransporte, sabéis donde estaremos, ¿verdad?

- En la base decepticon.- Jetfire cargó sus armas.

- ¡Muy bien, autobots! ¡Vamos allá!

La puerta de teletransporte se iluminó, ahora o nunca.

Starscream apretó el pomo del sable estelar. Su venganza estaba próxima. La puerta estelar se activó, se adelantó y sintió el vértigo inevitable del transporte. Cuando la desorientación cesó, se encontró en la base decepticon.

Y con Demolisher murmurando entre dientes y recogiendo, como de costumbre. Y haciendo el idiota.

- ¡Starscream!

- Jejeje, pensé que te había oído quejándote, Demolisher.

Los autobots no tardaron en aparecer por la puerta de teletransporte y Starscream activó el sable estelar. Demolisher empezó a correr y gritar como una gallina decapitada. Oh, si, la venganza iba a ser dulce.


Megatrón gruñó cuando la alarma se activó y todos empezaron a parlotear sobre su significado. Estaba rodeado de incompetentes. La simple sugerencia de Wheeljack sobre una amenaza autobot le hizo preparar el Réquiem Blaster. Después de la desaparición de Starscream solo le faltaba esto.

No habían sido capaces de localizarle, la última noticia que tenían era del combate de Tidal Wave contra Óptimus... y por lo que había dicho el gigante, Starscream había entregado el sable estelar al líder autobot para hacerle huir.

¿¡Dónde estaba ahora Starscream?! Megatrón esperaba que lo de unirse a los autobots hubiese sido un farol, una de esas ideas absurdas que se dicen en el momento.

Quizá Starscream había vuelto. Si... por supuesto, el necio habría recapitulado. Era evidente que tarde o temprano superaría su pataleta y regresaría pidiendo perdón. Bien, mas le valía estar arrepentido, le pondría a fregar suelos una semana y después le pondría de nuevo entre sus filas. Un simple periodo de adaptación, Starscream sin duda había regresado.

Una lluvia de lásers probó lo erróneo de su suposición. Por no hablar de sus soldados regresando a la sala. Patéticos cobardes.

Entonces Jetfire, Smokescreen... ¿Smokescreen? Ese patético autobot había sobrevivido, Hot Shot y Óptimus irrumpieron en su sala del trono.

Óptimus Prime, allí, en su base.

- Siento irrumpir de esta manera pero aquí acaba todo.- Óptimus le apuntó con su pistola, flanqueado por sus autobots.

Megatron se mantuvo en su trono, sin mostrar temor, sin darle siquiera el placer de mostrarse sorprendido. No, no le daría nada a aquel maldito transformer. No, no iba a darle nada, iba a quitárselo todo.

- ¡Óptimus! Es tan agradable volver a verte.- Se incorporó con su as en la manga.- Justo cuando estaba buscando un nuevo objetivo para mi rifle réquiem.

Si, aquí iba a acabar todo, mataría a Óptimus allí mismo, en la base lunar. Que agradable por su parte acudir directamente ante su trono para caer.

Entonces Starscream respondió a todas las preguntas anteriores sobre su situación presentándose con el sable estelar en alto.

- ¡Lo siento Megatrón, pero he venido a resolver una cuenta personal contigo!

Starscream... su creación, su hijo... ¿¡con los pestilentes autobots y Óptimus Prime!?. Jamás, jamás en toda su vida se había sentido más asqueado.

- Tú... tu has traído a estos invitados.- Megatrón prácticamente escupió la última palabra.- Nunca pensé que caerías tan bajo... primero la traición, ¿¡qué, en nombre de Primus, crees que estas haciendo!?. ¡No eres más que el perro faldero de los autobots!

La puya bastó para que Starscream estallara.

- ¡Ya basta!.- El sable estelar se iluminó reflejando la rabia de su dueño.

Óptimus se interpuso en el camino.

- Quédate atrás, Starscream, ¿entendido?. Esto no es lo que te ordené hacer, se supone que tienes que acompañar a Perceptor a...

- ¡NO!- Starscream se encaró con sus "aliados".- ¡Y no intentes detenerme Óptimus!

Megatrón se permitió una sonrisa, ah, al menos Starscream no se había convertido en un patético soldadito más de Prime y sus tristes ideas de deber y paz. Bien, eso haría más fácil devolverle al redil, pero primero, primero tenía que borrar del mapa a Óptimus. Al atrevido... ¿¡Cómo osaba dar órdenes a Starscream!? ¡El único con derecho a dar órdenes a Starscream era él !

- Suficiente, tengo un líder autobot que desintegrar. ¡Apártate, Starscream!

El segundo siguiente un brutal despliegue de poder y un resplandor cegador marcaron el encuentro del láser del rifle réquiem con el escudo Skyboom. Un buen momento para retirarse y dejar que los demás decepticons retuvieran a los autobots. Tenía que impedir que los autobots restantes se llevaran a los mini-cons y replantear la estrategia. Antes de irse, cogió a Thrust por el cuello.

- Recuerda Thrust, quiero a Starscream vivo, si le haceis daño te meteré en una prensa hidraúlica.

- Sí... sí señor.

Megatrón emprendió la retirada por una salida trasera, los autobots podían pensar que tenían las cartas ganadoras, pero estaba encerrados allí con ellos, y no sería derrotado en su propia base. Y después consideraría un castigo adecuado para Starscream por su necedad.

- ¿¡Qué clase de líder se marcha y deja a sus tropas luchas solas!? ¡¡Eres un cobarde, Megatrón!

La voz de Starscream llegó hasta él. ¿Cobarde?. Ya enseñaría a Starscream a volver a mostrar respeto, y no le dejaría volver a olvidarlo. Ahora tenía algo más urgente de lo que ocuparse.


- ¡Megatrón! ¡Sal y muéstrate!

Óptimus observó a Starscream gritar enfurecido entre la lluvia de lásers, por Primus, esto no tendría que haber ido así, si Starscream hubiera obedecido las órdenes... No podía contar con él, estaba obsesionado con su venganza.

Y le sorprendía la reacción de Megatrón, bueno, había esperado que deseara destruir al soldado que le había traicionado y en cambio...

¡Apártate, Starscream!

Mas adelante pensaría sobre ello, ahora tenía que arreglar el problema creado por la falta de disciplina de Starscream. Hot Shot tenía que ir a rescatar a los mini-cons.

Después se ocuparía del díscolo ex-decepticon. Parecía que iba a ser realmente difícil hacerle parte del equipo.


Sideways meditaba. Starscream estaba con los autobots, una curiosa vuelta de tuerca. Al principio, cuando había intervenido las comunicaciones tanto decepticon como autobot, había maldecido, pensando en el terrible retraso que eso suponía para la definitiva afiliación de Starscream con Unicrón.

Mas adelante, pensando en su objetivo principal había visto el marco completo. Esto no era necesariamente malo. Starscream había sido receptivo en su comunicación, dudando. Y su carácter no encajaría con los autobots, Sideways dudaba mucho que durara mucho entre ellos.

Luego estaba Thrust... el estratega decepticon era calculador y ambicioso, y carecía de escrúpulos, Sideways confiaba en aliarse con él, ofreciéndole la verdad sobre Unicrón, algo que a Thrust le parecería, por lógica, la mejor opción. Ahí tenía su nuevo espía entre los decepticons, un espía muy útil.

Si, la nueva situación no tenía porque ser completamente negativa, podía jugar a su favor.

Súbitamente una canción resonó en su interior. Sideways se solidifico de pura sorpresa. Eran los mini-cons, sus "hermanos". Estaban cantando, usando su conciencia colectiva como una matriz conjunta de comunicación y poder unido. Sideways se coló en la canción para descubrir que ocurría.

Aaah, los autobots habían llevado a cabo su ataque contra la base decepticon para rescatar a los mini-cons que habían estado esclavizados trabajando en una nave espacial decepticon. Y ahora los mini-cons cantaban, comunicándose y llegando a una conclusión. Atacar a Megatrón y huir con el recién llegado libertador, Hot Shot.

De modo que los autobots tenían éxito. Sideways percibió como los mini-cons iban corriendo hacia la plataforma de teletransporte de la base decepticon escoltados por los autobots y sé teletransportaban a salvo.

Hot Shot y Megatrón se enfrentaban ahora entre las ruinas que rodeaban la base decepticon, luchando bajo el espacio infinito. Sideways contempló el combate, bah, probablemente Megatrón acabaría destruyendo al joven y estúpido autobot. Ahora tenía otras cosas que requerían su atención, Lord Unicrón no podía esperar su informe.


Megatrón apuntó con su cañón a Hot Shot, puede que hubiera perdido a los mini-cons, pero el autobot responsable no saldría de allí con vida. Tendría al menos aquella pequeña satisfacción, desintegrar la redonda cabeza del más joven autobot, a este no le repararían como a ese Smokescreen.

Si Óptimus pensaba que podía llevarse a Starscream a su bando, entonces le haría enterrar al joven Hot Shot.

- Sayonara, autobot.

El disparo jamás se realizó, un corte limpio sesgó el cañón de su cintura.

- ¡Tú! ¿¡Cómo te atreves!?

Starscream, una vez más, Starscream con el sable estelar, desafiándole.

- Ya no me das miedo, Megatrón.

- ¡Starscream! ¡Abandona esta estupidez! ¡No empeores las cosas, ya eres un traidor!

- ¡Y ahora puedo combatir al mal!

- ¡Idiota! ¡Tú no sabes lo que es el mal!.

Starscream hizo oídos sordos, y se lanzó contra él.

- ¡Hot Shot! ¡Prepárate para atacar!

- ¡Tú lo has dicho!

Megatrón se vio asaltado por los dos audaces transformers, Megatrón gruñó y se defendió como bien pudo, pero tenía problemas, no podía competir en velocidad con ninguno de los dos, Starscream tenía el sable estelar y su cañón estaba dañado.

Podía usar el rifle réquiem pero... maldito fuera, no quería matar a Starscream. Puede que le hubiera traicionado, pero Megatrón no quería acabar con él, era evidente que Starscream era su propio enemigo, se dejaba llevar, no tenía ni idea de lo que hacía, tenía que detenerle y hacerle ver sus errores, aunque fuera a la fuerza.

Pero con un súbito ataque conjunto Megatrón se vio arrojado contra los escombros, rebotó dolorosamente y se puso en pie con rabia, si seguían así tendría que sacar el rifle réquiem y...

- ¡Hot Shot! ¡Starscream!

Óptimus Prime. Maldito fuera. No era el mejor momento para verse superado de esa manera.

- ¡Vamos, soldados, hemos recuperado los mini-cons y es momento de regresar a casa!

- ¡Perfecto!.- Hot Shot fue hacia Óptimus... pero no así Starscream.

Megatrón se puso en pie, furioso. Óptimus Prime le miró y después se dirigió a Starscream.

- Es momento de retirarse, Starscream.

- ¡JA! ¡No me voy a ninguna parte!.- Replicó este blandiendo de nuevo el sable estelar.

- Acabo de darte una orden directa, soldado.- Óptimus se cuadró y frunció el ceño.

Ahí estaba. Megatrón se acercó, pronto Starscream estaba rodeado, por un lado Óptimus y Hot Shot, por el otro Megatrón. El conflicto era evidente en el gesto de Starscream, en su tensión y el modo en que temblaba el sable estelar entre sus manos.

- Tú eres un decepticon, Starscream.- Gruñó Megatrón.- ¿Es que vas a obedecer a este advenedizo?

- No tengo tiempo para insubordinaciones. O vienes con nosotros ahora y pruebas que realmente eres un autobot, o te quedas atrás y muestras tus verdaderos colores.

- ¡Patético! ¿Ahora eres el lacayo de Prime? ¿Obedecerás como una ridícula imitación de autobot?

- ¿Qué vas a hacer, Starscream? Es tu decisión.

- ¡Ignórale! ¿Qué sabrán los autobots? Has venido aquí por venganza, como el decepticon que eres.- Megatrón sonrió.- Lo sabes bien, por eso has regresado, y estoy dispuesto a concederte tu duelo.

- ¿Elegirás regresar al bando de Megatrón? ¿O continuaras luchando junto a los autobots?

- ¡Ya ha regresado, Prime, apaga tu estúpido vocalizador!- Megatrón volvió a dirigirse a Starscream.- ¡Quédate, Starscream, arreglaremos esto como decepticons, pues eso es lo que somos, eso es lo que eres! ¡Has venido a vengarte, no a luchar por el insípido mundo feliz de los autobots!

- El tiempo corre para tu decisión, Starscream. Elige, ¿será tu corazón o tu programación?

- ¡Eres un decepticon!.- Megatrón sentía casi un acceso de pánico.- ¡Un decepticon completo, no escuches sus estupideces! ¡Es evidente que no debes regresar con estos debiluchos! ¡Has venido con un objetivo, no a sus órdenes!

- ¿Autobot? ¿O Decepticon?

La tensión podía cortarte. Óptimus aguardaba, sin añadir nada más, Megatrón apenas podía soportar la tensión, gruñendo como una alimaña, y Starscream hacia otro tanto. Finalmente Starscream bajó el sable estelar... y dando media vuelta emprendió camino mas allá de Óptimus y Hot Shot... retirándose de la base decepticon segundos después.

Hot Shot se marchó seguidamente y solo quedaron Óptimus y Megatrón. Ambos líderes se miraron largamente, solos, en medio de una enorme tensión, hasta que el decepticon rompió el silencio.

- No has ganado, Prime. Es un decepticon, es un decepticon hasta la última molécula. Te arrepentirás de aceptarle entre tu gente.

- Me sorprende que te importe.- Replicó Óptimus antes de marcharse.

Solo, Megatrón gritó, tan desgarradoramente que los decepticons que le oyeron se encogieron de terror.


En la base autobot todo era alegría y felicitaciones, los mini-cons estaban a salvo, prácticamente todos habían escapado. El ataque había sido un completo éxito y todos lo celebraban. Los humanos reían alegres entre los mini-cons, que parecían igualmente encantados de las atenciones que recibían de estos orgánicos de su mismo tamaño. Igualmente los autobots disfrutaban de una victoria sin heridos ni pérdidas.

Excepto uno. Situado en un segundo plano, alejado de los demás, la tensión de Starscream no se había rebajado en absoluto, con un gesto de rabia.

- ¡No hay una decisión correcta!.- Bramó finalmente, antes de darse la vuelta y alejarse de todos ellos.

Óptimus vio la figura alada alejarse con tristeza, allá en la luna había temido realmente que Starscream cediera a su odio, abandonando su precaria y corta alianza, pero al final había regresado. No obstante, seguía enfurecido, nada satisfecho de la decisión tomada. Había regresado con ellos, pero la llama de su odio seguía intacta. Había vuelto, pero no había elegido ser un autobot, solo regresar con ellos.

Óptimus suspiró, Starscream caminaba como si llevara el peso de la decisión sobre los hombros como una losa y una rabia que tensaba todo su cuerpo sin dejarle descansar.

- Tómate tu tiempo, Starscream, tómate tu tiempo.

Y Megatrón... ¿por qué esa insistencia? Había afirmado fervorosamente la pertenencia de Starscream como decepticon pese a su evidente odio hacia él, permitiéndole tratar de vengarse con tal de tenerle de regreso. ¿Por qué? ¿Por qué era tan importante para él que no estuviera con los autobots? ¿Por qué había estado tan furioso y ultrajado por el hecho de que Starscream le escuchara a él, Óptimus, en vez de a él?


Nota de la autora: Un capítulo mas largo por la larga espera. Lamento haber tardado tanto, pero la excusa es muy buena, me operaron la vista para corregirme la miopía y no podía mirar el ordenador ni de reojo, la brillante pantalla me dejaba fatal.

Muchísimas gracias por los reviews, y me encantó ese tan extenso de Dantasia, muchas gracias a todos por tomaros la molestia de hacer reviews, cuando por fin pude leerlos me sentó fenomenal a los ojos y al espíritu.

Jetfire tendrá mas protagonismo en los próximos capítulos en vez de ser tan esporádico, lo del chequeo médico es una idea fabulosa, tomo nota, y no creo que introduzca mucho de Alexis, aunque me gusta el personaje en la serie (de hecho el único humano de la serie que no quería que pisaran los decepticons). Y la paternidad de Megatrón respecto a Starscream también será desarrollada.

Este capítulo hace versión del episodio 35 Rescue, pero lo cambio un poco a mi gusto. No quería hacer mas capítulos casi copia de episodio pero necesitaba hacer este para continuar con el conflicto interno de Starscream en próximos capítulos.

¡Hasta la próxima actualización!