Disclaimer: Fairy Tail pertenece a Hiro Mashima y estos drabbles participa en el Reto especial de Verano: Amigo Invisible, del foro Grandes Juegos Mágicos.
Para Misari, en respuesta a su petición número tres.
Advertencia: Contenido shonen ai (osea boy x boy) No soy buena escribiendo esto y mucho menos he manejado antes a estos personajes. Así que les pido perdón de antemano si la pareja se ve forzada, atropellada o les da cáncer en los ojos.
#10 Amor.
—¿Por qué tenemos que creerle a ese mocoso? —preguntó Orga molesto mientras seguía a Rufus quién los guiaba con un mapa hecho a mano, pero no recibió respuesta por parte de él.
Suspiró con pesadez.
—Oye, no me ignores. —recalcó.
—¿Tal ve sea porque Hotaru ha aportado más a esta misión que tú? —respondió a su pregunta anterior de forma tal que el peliverde entendiera que no quería que le siguiera hablando.
Él bufó con desagrado.
Porque aunque le costaba admitirlo, ese mocoso era muy inteligente y las palabras que le había dicho en la mañana retumbaban en su cabeza una y otra vez.
Supongamos entonces, que como Rufus no tenía ni una pizca de ganas de hablar con él, Hotaru se ofreció a hacerlo a pesar de que el god slayer lo malviera todo el tiempo:
"—Señor Orga... —él joven entró despacio a la habitación del aludido, quién se encontraba tumbado en su cama con un semblante deprimido— El señor Rufus dice qué...
—Que venga él mismo a decírmelo, tú no me agradas mocoso. —le interrumpió, pero aun así, el castaño sonrió de forma amable y fue a acostarse con él en la cama— ¡Oye!, ¡¿qué estás haciendo?!
Juguetonamente, Hotaru se cubrió hasta la cabeza con las sábanas y dejó escapar una inocente risa.
—Más bien, pienso que usted debería ir a hablar con el señor Rufus señor, no es bueno que uno esté enojado con la persona que quiere, me lo dijo mi hermano...
Orga al oír eso, se puso más rojo que un tomate y de una patada, mando al niño al piso, a él no le molestó, solo parecía divertido como al principio y seguía riendo.
—¡¿Y-y a ti quién te dijo que yo quiero a ese rarito, eh?! ¡¿qué no ves que es hombre?!
—Cuando quieres a alguien no te importa si alto o pequeño, si es gordo o es flaco, si es más joven o mayor, y por sobre todo, el género te da igual. Solo somos humanos, y una de las características más importantes del humano es dar amor.
—¿Lo leíste en un absurdo libro de psicología?
—No, eso también me lo enseñó mi hermano mayor, también me dijo que somos libres de querer a quién queramos.
—¿Ah si? Pues parece que tu hermano mayor quería parecer muy intelectual.
—Es que leía muchos libros.
—¿Leía?
—El demonio absorbió su alma y se convirtió en polvo..."
Después de eso, no pudo más que quedarse callado e ir con Rufus sin rechistar.
Maldito mocoso, ahora también tenía un oscuro pasado, lo que lo volvía más interesante, de nuevo lo había superado.
—¡Orga, mira! —su acompañante lo sacó de su ensoñación.
Ya estaban delante de la cueva, y en la entrada, brillaba el fulgor de aquella rosa tan curiosa.
—¡La rosa de la otra vez! —corrió para sujetarla e inspeccionarla.
—¡Orga,no! —Rufus se apresuró y lo empujó quitándolo de en medio, justo cuando un tallo lleno de espinas salió de la cueva y envolvió a Rufus para llevarlo al interior del lugar.
Apenas había descubierto que quería a aquel mago, y ya lo había quitado de sus brazos.
Continuará...
