Kamen Rider - Precure Max Double Heart
Capitulo 9: Temblando ante S/ ¡Las muchachas detectives acechadas por las sombras!
El día había comenzado de forma tranquila para el personal de la agencia de detectives y estaba siendo un día calmado hasta ese momento en el que la paz fue destruida por las dos hadas más jóvenes los cuales estaban rodeados por la correa del Double driver con la hebilla entre los dos.
-Vamos, Philip-san popu/lulu.- Dijeron a la vez levantando Porun una llave y Lulun una carta de la baraja que usaron en el caso del money dopant, ambos imitando a Shotaro.
-Oh, no.- Se quejo Philip quien ya había comprobado antes con la ayuda de Mepple que las hadas no eran capaces de usar el Double driver y lo consideraba una perdida de tiempo absoluta.
-¡Henshin!- Dijeron ambas hadas continuando su imitación.- ¡Ahora, vamos a contar tus pecados!- Dijeron arrojando sus falsas memorias al aire y golpeando a Mepple y Mipple en la cabeza haciéndoles caer en una caja de libros que estaban comprobando Shotaro y Honoka.
-¡No hay nada que contar!- Protesto Shotaro ayudando a las dos hadas a salir de la caja y colocarlas de nuevo en la mesa.
-¡Oye dejad esos juegos mepo!
-Son bastante peligroso mipo.- Las dos hadas amantes intentaron razonar en vano con las más jóvenes que Hikari no conseguía controlar y que siguieron con sus juegos.
-Hora de acabar con esto. ¡Joper extra!- Las dos Hadas dieron un salto hacia la mesa y cada uno asesto una patada voladora a las otras hadas provocando su caída de la mesa junto a algunos de los papeles y la preocupación de las chicas que fueron a ayudar a sus hadas cuyos ojos giraban en espiral.
-¡Oye eso no es un juguete, y es Joker Extreme!- Dijo Shotaro agarrando a las dos hadas y quitándoles el driver.
-¡No popu, no popu, Shotaro es malo popu!
-¡Queremos jugar lulu, jugar lulu!- Ambas hadas parecían estar a punto de llorar y provocarle a Shotaro una nueva crisis por ver arruinado el estilo hard-boiled de su oficina.
-Perdón, Porun, Lulun, Shotaro tiene razón no es un juguete.- Se disculpo Luminous recogiendo a sus dos Hadas que la miraron con ojos llorosos.
-Pero popu/lulu.
-Venga calmaos en lugar de eso que tal si salimos a dar una vuelta.- Dijo con una sonrisa que pareció contagiarse a sus dos hadas.
-Vuelta popu/lulu.
-Bien vamos entonces hasta luego.- Se despidió Hikari antes de marcharse.
-Esos dos siempre igual.- Dijo Honoka mientras ella y su amiga colocaban a sus dos hadas en la mesita de invitados.
-¿Os encontráis bien?
-Si mipo, no a sido tan duro mipo.
-¿Cuando crecerán esos dos mepo, con lo tranquilo que estaba el día mepo.
-Ah, espera. ¿Por qué no esta bajando la deuda?- Pregunto Shotaro mientras revisaba los documentos que acababa de recoger tras el desorden causado en su oficina.
-¿Crees que no va a bajar mientras sigas desperdiciando el dinero en estas novelas hard-boiled?- Pregunto Nagisa con una leve risa.
-Por dios, simplemente no lo entiendes, señorita. Mira, estos son manuales de instrucciones para detectives. ¡No, para la vida misma! Son completamente necesarios.
-Eres un creído que solo sabe gastar dinero.
-No eres la más apropiada para hablar.
-¿Eh?
-Para empezar algunos de estos libros no son míos sino de Honoka, luego están vuestros gastos del colegió y vivienda, por no mencionar el dinero que tú me cogiste durante la feria de Fuuto.
-¿Qué?- La joven no termino de creérselo incluso cuando su amiga le enseño los mencionados libros.
-Eso es de sentido común Nagisa mepo, no deberías intentar aleccionar a otros con tu historial mepo.- La joven se limito a coger a su hada por el cuello mientras seguía hablando con Shotaro ante las quejas de Mipple.
-Pero aún así gastas mucho en novelas que consideras libros de auto ayuda. ¿Qué es exactamente lo que te enseño mi tío? ¡Creo que es posible que necesites que te re-entrenen!- Shotaro no respondió en ese instante su mente se desplazo durante unos segundos a la noche de su primera transformación.
-Oye. ¿Realmente no hay manera de ponerse en contacto con él?- Pregunto Honoka recordando las muchas veces que Nagisa le había hablado de él.
-Uh, bueno, ahora mismo el jefe está.- Antes de que Shotaro pudiese responder sonó el timbre.
-¡Clientes! ¡Después de tanto tiempo, algunos clientes!- Dijo Nagisa soltando a Mepple cuya cara se había vuelto azul y dejándolo caer en brazos de su amor que lo ayudo a respirar mientras Honoka les subió hasta su estantería.
-¡Ah, si!
-¡Adelante Dijo Honoka una vez que sus hadas ya no estuvieron a la vista en ese instante cinco personas de diferentes edades y sexos entraron juntas a la oficina encabezados por una joven algo mayor que las dos chicas.
-Por favor, necesito que encuentren a mi padre.- El resto de personas la siguió hasta el interior de la oficina donde comenzaron a hablar al mismo tiempo provocándole dolores de cabeza a Nagisa quien tubo la mayor dificultad para seguir la conversación.
-¡Cálmense! Así que todos son familiares. ¿Verdad?
-No.- Dijeron todos los recién llegados a la vez provocando una reacción de sorpresa por parte de todo el persona incluidas las hadas con la única excepción de Philip que permaneció con la misma cara.
-¿Así que todos son clientes por separado?- Pregunto Honoka en un intento por aclarar la situación, a lo cual el grupo entero respondió asintiendo.
-Entonces. ¿Por qué vinieron todos juntos?- Pregunto Shotaro.
-Porque todos los que desaparecieron se encontraban en la misma línea de trabajo.- Aclaro la joven.
-¡La policía no nos están tomando en serio!- continuo una anciana del grupo.
¿Y esa línea de trabajo es?- Pregunto Shotaro.
-Chefs pasteleros.- Dijeron todos al mismo tiempo. Lejos de allí en la escalera oscura de un sitio viejo y húmedo con grifos goteantes un hombre cubierto en algún tipo de masa blanca viscosa se arrastraba intentando subir las escaleras hasta una puerta pero entonces pudo ver como una masa verde viscosa apareció en la puerta formando una palabra en japones que no tubo tiempo de leer antes de que estas chorreasen y se transformasen en unas manos viscosas que salieron volando desde la pared hacia el hombre que solo pudo gritar. Al mismo tiempo en un callejón algo alejado un par de hombres con trajes de motoristas o roqueros uno de los cuales tenia un montón de cadenas alrededor de el mientras el otro tenía un par de estatuas raras colgando desde sus hombros en su espalda, ambos estaban sobre un coche destrozado y en llamas rodeado de gente herida en el suelo.
-¡Genial! ¡Esto es genial!
-¡Si, vayamos a por más diversión y hagamos que el jefe se sienta orgulloso.- Dijo el segundo mientras ambos sostenían una memoria de la que emanaban sombras cada uno.
Shotaro comenzó su investigación visitando a las familias y sus lugares de trabajo en busca de pistas mientras hacía su habitual monologo seguido por las chicas y sus hadas con reacciones mixtas de rechazo por parte de Nagisa, comprensión de Mepple, y mediación por parte de Mipple y Honoka.
-Este último caso realmente me desconcertó, al parecer, todos los famosos chefs pasteleros de la ciudad han desaparecido uno tras otro, este trabajo es una verdadera carga para una persona elegante como yo, el olor de la crema azucarada no es hard-boiled en absoluto.- Dijo Shotaro dejando un pastel que había estado examinando permitiendo que Mepple se lo comiese.
-¿Por qué actúas como si tuvieras que elegir?- Pregunto Nagisa recogiendo a Mepple antes de que pudiese comerse el pastel.
-¡Este es nuestro primer caso en mucho tiempo! Deberías tomártelo más en serió.- Aclaro Honoka de forma calmada.
-Bueno, lo entiendo. Lo haré. ¡Así que vosotras volveos a la oficina!
-¿Por qué vuelves a intentar deshacerte de nosotras?- Pregunto Nagisa quien tanto ella como su amiga y sus hadas parecían molestas.
-¡Porque es muy peligroso, y en el ultimo caso casi perdemos a Hikari! Yo tengo la responsabilidad de manteneros a salvo en ausencia de tu tío.- Esto hizo que las dos chicas y sus hadas se sintiesen algo triste recordando el momento en que secuestraron a Luminous y como se sintieron al pensar que podrían no volver a ver a su amiga.
-¿Por qué estás tratando de actuar de manera fría otra vez?
-Oye, ah, Mai-san.- Shotaro se vio obligado a terminar la conversación al ver a la joven que encabezaba a los clientes en la oficina acercándose a ellos.
-Esta es toda la información sobre mi padre, Asakawa Yuuzo.- Dijo entregándoles un sobre del que Nagisa saco una revista que vio junto a Honoka.
-Wow.
-¿Se considera que él es el mejor pastelero de Fuuto?- Ambas chicas vieron una foto del chef.
-¿Me pregunto por qué la policía no quiere tomar este caso?- Dijo Shotaro mirando la foto antes de dirigirse a la puerta dejando a las dos chicas con la revista junto a la joven pastelera.- Voy a ir a preguntarle a Jin al respecto.
-Es probablemente por ese estado.- Dijo la pastelera a las dos jóvenes en cuanto Shotaro salió del edificio llamando la atención de ambas. Mientras Hikari estaba paseando por el paseo marítimo con Lulun en sus brazos y Porun en su bolsa aunque le resulto difícil pudo convencerlos para que hiciesen turno entre sus formas portátiles y de peluches.
-Es muy agradable lulu.- Dijo el hada cuyas orejas se mecían por el viento ante la risa de Hikari quien se alegró de que sus dos hadas se calmasen después de lo ocurrido en la agencia cuando de pronto escucho sirenas de policía y pudo ver a una multitud de gente junto al callejón lo que llamo la atención de la joven se acerco al callejón y pudo ver como un camión de comida prefabricada estaba volcado y seriamente dañado con múltiples envases y bandejas de comida abiertas y vacías, y esparcidas alrededor del camión, fue entonces que Hikari se dio cuenta de que Lulun estaba temblando y Porun también por lo que la joven se preocupo.
-¿Qué pasa Lulun?
-Siento algo lulu.- Dijo antes de que la joven le acariciase la cabeza tratando de calmarla.
-¿Que significara esto?- Se pregunto mientras se alejaba de la multitud para detenerse cuando oyó el crujido de algo a sus pies y cuando miro vio una caja de cerillas con unas marcas negras que parecían manchas.
-Hikari lulu, eso tiene la misma energía lulu.
-¿Como?- Hikari recogió la caja y miro lo que ponía en unas letras negras Black Hole.- ¿Es un bar?
Mientras en otro callejón cercano sin que ninguno lo supiesen Shotaro se reunió con Jin y Makura los tres estaban comiendo en el puesto de ramen el mismo que Nagisa el primer día y Makura se peleaba con Shotaro para variar con Jin en medio.
-¡Idiota, deja de desprestigiar a la policía!
-Puedes decir eso después de que hayas encontrado a las personas desaparecidas, Makki.
-Bueno, buscamos por toda la ciudad y no encontramos ninguna pista. ¿Y a quién estás llamando Makki? ¡Dirígete a mi como Makura-san!
-Bueno, hay un lugar que no hemos investigado todavía, el lugar donde Asakawa Yuuzo fue visto por última vez, la famosa residencia de Sonozaki.- Interrumpió Jin.
-¿Sonozaki?
-Sí, enviamos a algunos chicos a investigar, pero nos echaron.
-Oye. ¿Por qué los policías dieron marcha atrás?
-Tú no sabes de qué estas hablando, el jefe de esa familia es un tipo aterrador. ¿No?- Respondió Jin mirando a Makura.
-Sí, él daba mucho miedo. ¿No?
-Él nos dijo que ellos lo están investigando en privado y prefieren que la policía no ande merodeando alrededor de su mansión.
-¡Qué aterrador!- Shotaro escucho con atención las palabras de los dos policías antes de terminar su comida y volver a la agencia para realizar una búsqueda con la ayuda de Philip la cual no duro mucho antes de que solo quedase un único libro blanco con marcas rosas que tenía la palabra PATISSIER en la portada.
-El factor común entre las cinco víctimas es que todos ellos eran invitados en esa mansión, eso tiene que ser.
-Parece que el jefe de la finca Sonozaki, quien ama los dulces, invita a unos pasteleros de primer nivel cada semana para preparar un postre. Tiene que haber algo ahí.
-Los Sonozaki. ¿Eh?
-De todos modos. ¿Por qué no han vuelto las chicas? Será mejor que ellas no estén deambulando y babeando esos dulces, apenas podríamos pagarlos.
-Si te preocupan deberías ir a verlas.
-¿Donde?- En ese momento en el interior la mansión Sonozaki el patriarca de la familia estaba tomando té en el extremo de la mesa mientras tres sirvientas le observaban esperando su reacción.
-Esto está muy bien. ¿Quien fue el que preparó este té?
-En realidad, tenemos dos nuevas sirvientas con nosotras, y fue una de ellas.- Al mismo tiempo otra sirvienta estaba dando vueltas por los jardines de la mansión.
-¡Alto ahí! ¡Espera ahí!- En ese instante la princesa Wakana entro al jardín y se detuvo para observar a la escandalosa sirvienta que resulto ser Nagisa y también vio a Honoka en una esquina del jardín observando a su amiga mientras sostenía a Mepple y Mipple en sus brazos ambas chicas llevaban puestos unos uniformes de sirvientas.- ¡Ahí estas!- Dijo Nagisa saltando junto al gato de la familia ante la mirada de la recién llegada.- ¡Ya te tengo, gato escurridizo! ¡Comete toda la comida que te prepare!- Dijo la sirvienta acercándole un cuenco de una viscosidad marrón amarillenta quemada por varios lados y de la que podían verse saliendo varios alimentos como cabezas de pescado, huesos, y un trozo de plástico, ante esta escena Honoka y las hadas sintieron ganas de llorar por el pobre gato, en especial Mepple quien había probado en varias ocasiones la comida de su compañera y le dolía la tripa solo de recordarlo.- Por favor.
-Oye. ¿Quienes sois vosotras?- Dijo al ver a las dos chicas que lucharon junto a Double en la plaza donde se celebro la feria de Fuuto.
-¡Eres Sonozaki Wakana!- Dijo al darse cuenta de la recién llegada.
-¡Wow, realmente eres tú!
-Nos sorprendimos al escuchar que vivías aquí.
-¡Tch! ¡Os he hecho una pregunta! ¿Quiénes sois vosotras?
-¡Mis más humildes disculpas!- Dijeron ambas colocándose una junto a otra.
-¡Somos las nuevas sirvientas yo soy Nagisa!
-¡Y yo soy Honoka!- En ese momento la princesa de la curación recordó el momento en el que las vio luchando en la plaza de Fuuto y se las imagino con los mismos vestidos de sirvienta luchando y trabajando en la mansión con sus vestidos de precure y tubo que darse la vuelta para que las dos chicas no se diesen cuenta de que se estaba conteniendo la risa.
-¿Se fueron de incógnito las dos?
-Asakawa Mai estaba entrenando para ser un chef de pastelería como su padre, y ella fue invitada a la mansión esta semana, las chicas fueron con ella y parece que consiguió un trabajo allí. ¡Sus acciones realmente desafían su competencia!
-Ese no es el tipo de cosa por la que deberías estar impresionado!- Dijo Shotaro después de echarse las manos a la cara para acto seguido salir del garaje.- Mientras en una habitación de la mansión Sonozaki las sirvientas estaban todas reunidas incluidas las dos precure cuyas hadas habían vuelto a su forma de teléfonos, mientras las chicas estaban recibiendo un sermón por parte de la jefa de sirvientas.
-¡Tontas! ¿Qué pensaban cuando le hicieron eso a Wakana-ojousama y Mick-sama?
-Las nuevas parecen algo raras cierto.
-He oído que Mick-sama ha estado actuando deprimido desde que se comió un bocado de esa comida que preparó una de ellas.
-Pero Ryubei-sama se puso muy contento al probar el té que preparo la otra.
-Y Wakana-ojousama en realidad se ha estado riendo sola desde que las vio.
-Que raras.- Las demás sirvientas continuaron hablando entre ellas mientras la jefa de sirvientas continuaba su sermón.
-¡Shirotsuka-san, Sasaki-san, asegúrense de que aprendan como se hacen las cosas! ¡Empiecen con los conceptos básicos más simples!- Concluyo la jefa antes de retirarse mientras las demás sirvientas le hacían una reverencia y varias de ellas abandonaron la habitación mientras otras dos se quedaron con las chicas.
-De verdad lo hicisteis.- Dijo la primera de ellas dándole un empujón suave a Nagisa antes de sacar una bolsa de patatas para luego ir a sentarse en una silla cercana mientras abría la bolsa y seguía hablando.- La jefa de las sirvientas, Sugishita-san es una verdadera sargento, estáis en un mal momento.
-¡Bueno, lo siento pero realmente no entiendo que he hecho mal!- Protesto Nagisa recordando que casi todos los errores los cometió ella mientras la otra sirvienta se colocaba a su lado.
-Tienes que aprender que este lugar es mucho más rígido que la mayoría de las fincas. En la finca Sonozaki tenemos una estricta política de no ver, no hablar y no escuchar.- Dijo la sirvienta cubriéndose los ojos, boca y orejas mientras explicaba.
-¿Qué se supone que significa eso?
-¿Te refieres a los tres monos, verdad?- Pregunto Honoka.
-¿Monos?- Nagisa no acabo de entenderlo y se imagino a todas las sirvientas vestidas con disfraces de monos.
-Significa que hay cosas que no se pueden admitir, hablar, y preguntar a menos que sea a tus compañeros de trabajo o tu propia familia.- Le explico la sirvienta a Nagisa.- ¡Es la ley de hierro de la familia que posee este lugar!
-No creo que pueda hacer eso.- Respondió desganada Nagisa una vez la sirvienta se hubo sentado junto a su compañera.
-Con tu personalidad seguro que no mepo.- Dijo Mepple sin que las sirvientas pareciesen oírle, y por suerte para el Nagisa no podía agarrarlo por el cuello en ese momento.
-Entonces deberíais daros prisa y renunciar.- Le dijo la primera sirvienta antes de darse cuenta de que ambas jóvenes se habían marchado a un pasillo donde no podían verlas y donde Nagisa comenzó a apretar el cuello de su hada que no consiguió escaparse mientras Mipple en el suelo le daba pequeños golpes a Nagisa para que lo soltase golpes que no parecían hacer efecto alguno en la muchacha.
-¿Cuando vas a aprender a dejar de molestar a quien te alimenta?
-Suéltalo mipo, solo decía la verdad mipo.
-No creo que vayamos a poder ser como esos tres monos.- Dijo Honoka mirando desde los extremos del pasillo para asegurarse de que nadie les viese hasta que su amiga se le acerco después de acabar sus "Asuntos personales".
-Vamos a investigar.- Dijo mostrando un cuaderno rosa en el que había apuntado en cada pagina el nombre del personal junto a una descripción y un dibujo raro de cada una de las personas que dejo a Honoka con una cara de palo sin saber que decir.
-Esto. ¿Y Mepple?- Pregunto girándose para ver a Mipple junto a su amado que estaba tumbado en el suelo tratando de respirar.
-Aire mepo, aire mepo.- Mientras en la entrada Shotaro quien acababa de llegar echo un vistazo alrededor frente a la mansión de tejado japones tradicional pensando en como entrar sin tener que saltar la valla como un ladrón, cuando de pronto sintió como si un aura oscura rodease la casa y se expandiese hasta a él antes de desaparecer como si nunca hubiese existido.
-¿Qué a sido eso mepo?
-Se parecía al aura del rey Haaku mipo, pero al mismo tiempo parecía completamente diferente mipo.
-Se sentía como si el hielo se extendiese desde el suelo a través de todo el cuerpo mepo.
-¿Qué puede ser mipo?- La pareja de hadas se encontraba en ese momento en una sección del jardín que estaba junto a la cocina en donde sus compañeras esperaban para hablar con Mai mientras esta cocinaba unos pasteles frente al cocinero jefe.
-No está mal. Aunque no tan bien como tu padre.- Le dijo este antes de retirarse a revisar el trabajo del resto de cocineros.
-¡Sospechoso!- Mai se giro para ver a Nagisa haciendo un dibujo similar a un preescolar del jefe de cocina junto a una Honoka visiblemente incomoda.
-¿Chicas?
-Ese es Shinzo, el jefe de la cocina. ¿Verdad?- Pregunto Honoka mientras su amiga apuntaba el nombre en su libreta junto a las palabras muy muy sospechoso, y muy aterrador al lado de un monigote mal dibujado.
-Es natural que él tuviera estándares muy altos, ser seleccionada por el jefe de la familia Sonozaki es un verdadero honor para un chef de repostería.- Aclaro la joven repostera restándole importancia a las palabras del jefe de cocina.
-¡Pero este lugar está realmente plagado de personajes sospechosos!- Continuo Nagisa repasando sus notas.- La hermosa hija, la sirvienta mandona, las sirvientas chismosas, y el aterrador chef principal. ¡Es como una nomina de sospechosos!- Concluyo Nagisa cerrando la libreta ante la mirada de su amiga que se río para si misma ante el hecho de que había enumerado a todas las personas con las que habían tenido contacto en la mansión.
-¿Y ya encontrasteis algo raro? Sin mi padre, él es un verdadero tesoro en este campo.
-Realmente admiras a tu padre. ¿Verdad? No te preocupes, puedes contar con nosotras.- Dijo Honoka mientras las tres chicas se reían.
-¡Después de todo, que nosotras trabajemos como detectives es como si yo siguiese los pasos de mi tío!- Las tres chicas se rieron hasta que las dos jóvenes vieron a un stagphone en la ventana junto a sus dos hadas haciéndoles señales para que saliesen al jardín.
-Discúlpanos un momento.- Dijo Honoka mientras las dos jóvenes abandonaban la cocina, tras lo cual Mai continuó trabajando sin darse cuenta de que una masa blanca comenzó a formarse en la pared. Mientras en la puerta del jardín que daba acceso a la calle Shotaro hablaba con las dos hadas desde fuera del jardín mientras esperaban a las dos chicas.
-¿Tu también notaste esa energía Shotaro mipo?
-No estoy seguro pero por un instante me pareció como si la casa creciese hasta echárseme encima, y parecía envuelta por llamas negras.
-Esa energía oscura era muy similar a la del rey Haaku mepo, pero era muchísimo más siniestra mepo.
-Habrá que estar atentos. Ah ya vienen.
-¿Vienes a visitarnos, Shotaro?- Pregunto Nagisa cuando ambas chicas llegaron a la puerta mientras Shotaro agarraba el Stagphone y Mepple se cubría la cara por la vergüenza de ver a su compañera acercarse alegremente con el uniforme de sirvienta.
-Escuchad deberíais dejarlo.
-¿Eh?
-¿No os dais cuenta de lo peligroso que es este lugar?
-¡Por supuesto que si!
-Por eso estos de incógnito.- Aclaro Honoka.
-Bueno más bien lo intentan mepo, Honoka no tiene muchos problemas mepo, pero Nagisa mepo.- En ese momento el Hada miro a su compañera molesta.
-No deja de dar la nota mipo, y les resulta imposible pasar desapercibidas mipo.- Aclaro Mipple situándose junto a su amor mientras miraba enfadada a Nagisa.
-Bueno eso era obvio, por eso mismo digo que es peligroso.
-No deberíais hablar mal de la gente de esa forma.- Dijo Honoka intentando frenar la conversación antes de que su amiga estallase.
-Eso después de todo tú no puedes entrar. ¿Verdad? ¡Ahí es donde las detectives maestras, Yukishiro Honoka y Misumi Nagisa aparecen!- Proclamo Nagisa provocando algo de vergüenza a su amiga y sus hadas.
-Te refieres a la sobrina del detective, Narumi Akiko y su amiga. ¿Verdad? Escuchad, por lo menos yo he aprendido los secretos del oficio del jefe, así que en momentos como éste. ¡Tenéis que escucharme!- Después de escuchar esto Nagisa se enfado.
-¿Y aún después de aprender los secretos del oficio, sigues siendo un half-boiled?
-¿Qué dices?
-¡Además, tú no me das una respuesta directa acerca de mi tío?- En ese momento todos se quedaron en silencio sin saber muy bien que decir.
-Eso es.
-En cualquier caso no puedes entrar. ¿Verdad? Limítate a esperar el informe de tu jefa.- Dijo Nagisa visiblemente enfadada seguida por su amiga y sus hadas quienes la miraron a ella y Shotaro con preocupación mientras este ultimo bajo la mirada mientras se daba la vuelta.
-Maldición.- Después de este encuentro Shotaro volvió a la oficina sentándose en su escritorio antes de que Philip se acercase.
-Shotaro. ¿Puedo preguntarte algo?
-¿Qué?
-¿No deberías contarles cuanto antes la verdad a las chicas? Acerca de cómo exactamente nos convertimos en Double, acerca de ese día y de la noche que lo empezó todo.- Los dos compañeros recordaron una vez más aquel momento.- Tu mismo dijiste que sabías que no podrías permanecer en silencio por siempre acerca de esto.
-¡Lo se! Pero, aun así, es demasiado difícil. ¿Como les digo que por mi culpa el jefe está muerto?- En ese mismo momento en una calle al otro lado de la ciudad Hikari estaba buscando el bar misterioso mientras que sus dos hadas permanecieron en sus formas portátiles desde que Hikari se puso en marcha sintiéndose intimidados por la energía que habían sentido en el camión y la caja de cerillas. Hikari estaba sorprendida, creyó que el lugar estaría en un barrio lleno de gente intimidante, gangsters, matones, etc, pero no parecía haber nadie y de hecho los edificios parecían caros y bien cuidados lo cual le pareció intrigante sin embargo al llegar a la siguiente esquina vio a los dos hombres que habían estado riéndose en el coche destrozado estaban sentados en un montón de bidones junto a los cuales estaba el capo arrancado del coche rodeado por varios de los envases de comida vacíos del camión, los dos estaban riéndose de un niño al que le habían cogido su mochila y se la lanzaban entre los dos como si estuviesen en el colegio.
-Por favor, basta, por favor.
-Casi.
-Vamos, casi lo tienes.
-Sigue así.
-Por favor, devolvédmela.- El niño dejo de seguirles el juego y se agarro a la pierna del que tenía mas cerca.- Solo quiero volver a casa.
-Pues sigue intentándolo.- Respondió el hombre golpeándolo para que cayese al suelo en el que se puso a llorar.
-Venga no llores se un hombre y ven a por tu mochila.- Al ver la escena Hikari dudo por un momento antes de que su instinto se impusiese y tratase de ayudar al chico.
-Por favor devolvédsela.- Ante esto los tres el niño incluido se giraron y vieron a Hikari.
-Oye señorita, no es necesario interrumpir de esa forma.- Dijo uno de los hombres mientras se levantaba y se acercaba poco a poco.- Solo intentamos hacer de él un hombre, de todas formas con una cara así no nos disgustaría dejar todo de lado para acompañarte en una cita.- Hikari dio dos pasos hacia atrás preocupada por las intenciones de los dos hombres, cuando el segundo se dio cuenta de algo.
-¡Ahhh!
-¿Qué pasa?
-Eso.- El hombre señalo la mano de Hikari.- Son las cerillas que se me cayeron.
-¿Como?
-Vaya en ese caso.- El primer hombre trato de agarrar la mano de Hikari antes de que esta se apartase en ese momento el segundo dejo la mochila del niño y se coloco junto a su compañero.
-No deberías comportarte así niña.- En ese instante el hombre intento agarrar a la joven que corrió antes de que los dos hombres la siguiesen. De vuelta a la mansión en el comedor una de las sirvientas dejo un pastel frente al patriarca de la familia mientras las dos chicas observaban desde una puerta cercana.
-Así que él es el jefe, desde luego impone.- Dijo Honoka mientras el reto del grupo asintió.
-Hm, esto está muy bien, muy apropiado en realidad. ¿Quién fue el pastelero de hoy? Asa, Asa. ¿Cómo era?- Al escucharlo Nagisa soltó a Mepple dejándoselo a Honoka antes de salir corriendo por el pasillo para volver en segundos gritando con Asakawa.
-¡Jefe! ¡Esta es la Chef pastelera de hoy, es Asakawa Mai!- Ni Mai ni las sirvientas sabían que decir cuando Saeko hablo.
-Las normas para ser una sirvienta se han aflojado sin duda. ¿No?
-¡Mis más sinceras disculpas, Saeko-sama! ¡Misumi-san!- En ese instante si bien la jefa de las sirvientas consiguió contenerse pareció estar a punto de gritar ante lo cual Nagisa se coloco en posición mientras su amiga y sus hadas comenzaron a rezar para que no las echasen.
-¿Fue Asakawa Mai? Tendré que recordar eso.- Dijo el patriarca de forma cordial mientras Mai se inclino en señal de agradecimiento ante una Nagisa claramente feliz de escuchar eso antes de cogerle las manos a la joven chef.
-¡Eso es genial, Mai-san!
-¡Esta chica es bastante entretenida, ella está completamente loca!- Dijo Wakana quien parecía divertirse con la escena que molestaba a su hermana
-Y una de las nuevas sirvientas, me aseguraré de acordarme de ti también.- Nagisa y Honoka no sabían que decir a esto sin embargo poco después en el jardín cuando las dos chicas dejaron a sus dos hadas solas un momento para hablar de los miembros de la familia a los que acababan de ver se dieron cuenta de que la jefa de sirvientas se acercaba a ellas visiblemente enfadada y se acercaron a ella antes de que ella pudiese encontrar a sus hadas.
-¡Ven aquí!- Dijo la jefa mientras agarraba a Nagisa.- ¡Nunca he visto a una sirvienta como tú!
-¡Ay, ay, ay, ay, ay! ¡Sugishita-san, esto realmente duele!
-¿Por qué te quejas? ¡Esto no debería ser suficiente para hacer daño! ¿Qué estás balbuceando?- Nagisa trataba de librarse del agarre cuando vio al jefe de cocina caminar entre algunos de los arboles del jardín.
-¡El chef, eso es aún más sospechoso!- Nagisa se soltó al momento y salio corriendo, Honoka dudo un momento si seguirla o no sin sus hadas pero no quería descubrirlas ante la jefa de las sirvientas por lo que siguió a su amiga mientras la jefa se tropezó y no pudo seguirlas. Mientras en la entrada Shotaro miraba la casa pensando de que forma podría entrar cuando oyó que sonaba su stagphone.
-¿Qué pasa, Philip?
-Asakawa Mai va a ser el siguiente objetivo. La revista que revisamos sólo tenía a los cinco mejores chefs pasteleros y después de investigar a fondo, parece que ella ocupa el sexto lugar, dado que los cinco primeros han desaparecido, la siguiente debe ser.- Shotaro se dispuso a saltar la valla cuando sintió como alguien le agarraba la parte trasera de su chaqueta y tiraba de el hacia atrás para luego inmovilizarlo contra la pared mientras le sujetaba el cuello con una mano revelando que era Kirihiko.
-¡Oye, eso duele! ¿Qué demonios estás haciendo?
-Admítelo, eres uno de los acosadores de Wakana. ¿No es así?
-¡Por supuesto que no, puedo ser un fan de ella, pero yo no soy un acosador!
-Qué excusa tan transparente. ¿A esto se recurren los jóvenes de esta ciudad? Escucha con atención. ¡A mí me encanta la ciudad de Fuuto más que nadie!
-¿Qué estas diciendo? Espera, ya te he visto antes- En ese instante Kirihiko le apretó los labios a Shotaro con sus dedos.
-No importa, cierra la boca y escucha. ¡Después de haber trabajado tanto tiempo, finalmente lo he conseguido, y estoy a punto de convertirme en parte de la realeza de esta ciudad!- Mientras Shotaro intentaba soltarse sin mucho éxito del agarre de Kirihiko Honoka llego junto a Nagisa que estaba acercándose a paso lento al chef con una fregona en sus manos, al ver a su amiga le hizo un gesto para que caminase más lento y para que se mantuviese en silencio mientras se acercaban lentamente al chef que se encontraba de espaldas.
-¿Qué haces ahí, jefe de cocina?- Nagisa agarro fuertemente la fregona mientras Honoka se quedo detrás de ella, el chef al oírlas se dio la vuelta con cara seria.
-Lo visteis. ¿No es así?- Tras esto el hombre se volvió hacia ellas mostrando un palo de golf en sus manos.- Estuve practicando, quedaos tranquilas un segundo. ¿De acuerdo? Todavía soy bastante malo.- El hombre hablo de forma calmada entre risas mientras se disponía a golpear la bola frente a él, mientras las chicas lo miraban en silencio asintiendo, tras ver esto las dos se dieron la vuelta para hablar un momento en privado.
-Estaba totalmente equivocada, y por si fuera poco, es un buen tipo.
-He, he, no te preocupes Nagisa, no pasa nada.- Mientras en la cocina Mai caminaba lentamente mientras recordaba las palabras del patriarca.
-Al jefe le encantó, de la misma manera que le gustaba a mi padre.- En ese momento Mai escucho una voz detrás de ella y se volvió para ver que su origen era una palabra escrita con crema en la pared que no tuvo tiempo de leer ya que esta comenzó a chorrear.
-Lo que significa que te has ganado el derecho a ser juzgada por mí, ha, ha, ha, ha, ha.- Entonces la crema se convirtió en tentáculos que agarraron a Mai por los pies mientras esta se agarro como pudo a las mesas de la cocina sin mucho éxito ya que los tentáculos comenzaron a arrastrarla hacia la pared, por su parte Shotaro que seguía sin poder librarse del agarre de Kirihiko seguía escuchando el monologo del joven.
-¡Y fue entonces cuando conocí a la chica a la que yo estaba destinado! ¡No podría haber sido una coincidencia!- En ese momento los dos hombres oyeron el grito de Mai desde dentro de la mansión y Shotaro aprovecho para librarse del agarre de Kirihiko y saltar corriendo la vaya de la mansión antes de que el joven pudiese impedírselo para ir corriendo hacia el origen del grito.
-¡Oye! ¡Espera justo allí, acosador!- Kirihiko no pudo hacer mucho más desde su lado de la valla aparte de ver como Shotaro se alejaba, por su parte Shotaro se detuvo un momento para recuperar el aliento y ver de donde había venido el grito cuando se fijo en una ventana que Mepple y Mipple estaban intentando abrir y a través de la cual pudo ver a Mai siendo arrastrada, por lo que sin perder un segundo más se coloco su Double Driver.
-¡Philip, es un Dopant!- ¡CYCLONE! ¡JOKER!
-¡Henshin!- ¡CYCLONE, JOKER! Cuando la transformación se completo las dos hadas se dieron cuenta de la llegada del Kamen Rider el cual no perdió el tiempo y entro a la cocina para ayudar a Mai que parecía estar siendo tragada por la crema en la cual tenía atrapado su cuerpo de cintura para abajo.
-¡Agárrate!- Double agarro a Mai por los dos brazos y la saco de un tirón mientras la crema salio volando de la pared hasta el suelo en donde pego otro salto con el que salio de la cocina.- ¿Qué es esto? ¡No se escapará!- Tras comprobar que Mai estaba bien y sacudirse los restos de crema de su mano izquierda el Kamen Rider salio corriendo tras el pegote de crema mientras las dos hadas los seguían de cerca como podían mientras trataban de agarrarse a Double, por su parte Kirihiko había pasado la vaya y había llegado al mismo punto donde Shotaro se detuvo desde donde fue capaz de ver como el pegote saltaba por el tejado mientras Double lo seguía.
-¿Kamen Rider?- Al verlo Kirihiko saco su propia Gaia memory para transformarse. ¡NAZCA! Tras unos cuantos saltos la crema llego al jardín del otro lado de la casa donde se detuvo y mientras las dos hadas aprovecharon la pausa para bajarse de Double vieron como la crema adquiría una forma humanoide que parecía una mezcla de comidas similar a algunos pasteles con pinchos en su espalda, unos grandes ojos blancos y negros en su gigantesca cabeza roja que no estaba claro si era una fresa o una guindilla en la cual podían verse un montón de espinas alrededor de su boca y una especie de mezcla entre un brote y un caramelo como su mano izquierda que levanto frente a él.
-¿Qué es eso? ¿Un monstruo de caramelo?
-¿Un monstruo? ¡Qué grosero! ¡Yo soy la encarnación del gusto!- El dopant se paso su mano derecha por la boca mientras hablaba y al mismo tiempo las dos hadas aprovecharon para esconderse.
-Vaya broma. ¡Entonces toma una muestra de esto!- Double comenzó a correr contra el dopant asestándole cuatro patadas a su cabeza que lanzaron al dopant por los aires tras lo cual este volvió a ponerse en pie y abrió su boca liberando un montón de crema que comenzó a caer como baba justo antes de que Double volviera a asestarle cinco patadas lanzándolo por los aires mientras la crema que cubría la parte frontal del dopant y que había estado salpicando a Double se endurecía inmovilizando los pies del guerrero dividido.- ¿Eh?
-Ha, ha, ha, ha, ha, ha.
-¡Oh, maldición!- El dopant estiro su brazo izquierdo hacia Double arrojando un chorro de crema que se petrifico inmovilizando el brazo derecho del Kamen Rider cuando este lo uso para defenderse.
-Ha, ha, ha, ha, ha, ha.
-¡Esto no es bueno! ¡Philip, usa a HEAT!
-¡Se ha endurecido alrededor del brazo derecho, no lo puedo mover!
-¡Excelente! ¡Ahora, ahora ríndanse ante mí! ¡El miedo es el condimento principal ya que aporta sabores vivos en tu lengua! Ha, ha, ha, ha, ha.- Mientras esta pelea tenía lugar Mipple miro a Mepple con preocupación.
-Esto no va bien mipo. ¿Qué hacemos mipo?
-Por mucho que quiera ayudar ahora mismo no podemos hacer nada mepo, ojala estuvieran aquí Nagisa y Honoka mepo. ¿Por que han tenido que dejarnos solos justo ahora mepo?- Mientras las dos hadas seguían observando la pelea en la mansión Nagisa estaba caminando mientras revisaba su cuaderno con Honoka a su lado
-Estoy preocupada, deberíamos ir a buscar a Mepple y Mipple cuanto antes, tuvimos que dejarlos para seguir al jefe de cocina, puede que alguien los acabe descubriendo.
-No te preocupes, a pesar de lo que pueda parecer esos dos son capaces de cuidarse solos, seguro que serán capaces de esconderse hasta que volvamos.
-Si, es cierto.
-Pero es raro, ese hombre tenía una veintena de cosas sobre él que eran sospechosas.- En ese momento las dos jóvenes se detuvieron al ver como el patriarca de la familia pasaba delante de ellas sin aparentemente notar la presencia de las dos chicas y bajar por unas escaleras cercanas, las chicas lo siguieron en silencio hasta la sala que había al final de las mismas pero para sorpresa de ambas la habitación estaba completamente vacía.
-¿Jefe?- Las dos chicas miraron a su alrededor sin ver a nadie mientras en el jardín Double decidió cambiar de memorias para cambiar las tornas.
-¡Supongo que tengo que hacer algo al respecto, entonces!- ¡METAL! ¡CYCLONE, METAL! Double agarro su vara en cuanto se formo para protegerse de los disparos de crema del Dopant teniendo además la ayuda de su cámara murciélago el cual tras bloquear el tercer disparo se engancho a la vara justo en mitad de la vara, tras esto el murciélago comenzó a emitir una onda sonica que destruyo la crema petrificada liberando al Kamen Rider que cargo de nuevo contra el Dopant.- ¡Es tiempo de Sonic Shaft! ¡Vamos!- El dopant volvió a disparar de forma constante sin mucho éxito ya que gracias a su vara Double fue capaz de bloquear de forma efectiva todos y cada uno de los disparos mientras se acercaba hasta que finalmente estuvo a la distancia necesaria para golpearlo con su vara.- Ahora. ¡Es hora para que entregues a los chefs que secuestraste!- Double le golpeo en la cabeza al Dopant seguido de tres punzadas con el extremo de su vara y después le dio otro golpe que arrojo al dopant fuera del jardín cayendo en una pequeña carretera que atravesaba parte de la finca antes de que este volviera a ponerse en pie.
-¡Si me alimento de nada más que dulces para gente común y corriente, entonces yo también pasaría a ser un ordinario otra vez! ¡Necesito dulces de alta clase con el fin de seguir viviendo! Ha, ha, ha, ha.
-Eres un enfermo, quien te crees que.- Double se dispuso a cargar de nuevo contra el dopant cuando alguien lo ataco por la espalda, tras esto rápidamente se dio la vuelta justo a tiempo para bloquear la espada del Nazca dopant.- ¿Otra vez tú?
-Nos hemos reunido en un interesante lugar en esta ocasión, Kamen Rider-Kun.- El Nazca dopant retiro su espada para asestar cuatro cortes más a Double antes de que este pudiese reaccionar mientras seguía hablando.- ¡Esta vez te derrotaré! ¡Y descubriré tu secreto!
-No tengo tiempo para lidiar contigo!- Double intento golpear a Nazca pero este desvió su espada cortándolo de nuevo tras lo cual el otro dopant se unió a la lucha mientras Saeko observaba desde lejos.
-Double.- Al mismo tiempo en el interior de la mansión en las escaleras principales Sonozaki Ryubei se detuvo en mitad de las mismas colocándose su propio Driver.
-Parece que hay una gran conmoción en mis tierras.- ¡TERROR! La memoria del patriarca abandono su mano introduciéndose por si sola en la ranura de su Driver antes de que este se cerrase tras lo cual el patriarca extendió sus manos elevándose en el aire.- ¡Oh, Ahhh!- Cuatro imágenes compuestas de lineas azules flotantes que parecían representar alguna clase de monstruo aparecieron alrededor de Ryubei antes de empezar a girar a su alrededor haciéndose cada vez más pequeñas mientras se iban acercando a su cabeza hasta convertirse en una especie de tocado del que emergía una capa negra y dorada, el cuerpo del hombre se volvió negro con su cabeza aparentemente blanca con una extraña mascara dorada en ella, una especie de extraño adorno dorado se encontraba entre su pecho y su Driver asemejándose a lo que parecía ser una mezcla entre un amuleto y unos circuitos, y su ropa se convirtió en una especie de falda roja que llegaba asta sus pies con marcas doradas. Lejos de allí Hikari estaba corriendo por los callejones tratando de llegar a la agencia de nuevo, cuando de pronto y sin previo aviso uno de los hombres apareció a unos metros frente a ella por lo que trato de dar la vuelta solo para ver como el otro hombre también se encontraba allí.
-Eso no esta bien señorita, no deberías huir así de alguien que esta siendo amable contigo, venga por que no nos devuelves eso y nos acompañas en una cita.- Hikari permaneció en silencio agarrando la caja de cerillas con ambas manos.
-Es inútil, sabes que solo hay una forma de que haga caso.
-Sí, aunque es una pena una belleza así no debería pasar por eso.- En ese instante Hikari pudo ver como ambos hombres sacaron unas memorias activándolas a la vez. ¡ZAKENNA! Los dos hombres se introdujeron las memorias en sus brazos en los cuales aparecieron puertos de conexión y en segundos se transformaron en versiones musculosas de si mismos de unos 3 metros con las caras de zakenna.- Espero después de esto aún podamos ir juntos en una cita, señorita.
