Hola hola amigos,, que bueno que regresé para darles otro interesante capitulo de este crossover. Me alegra mucho que se hayan esperado por este capitulo pero al mismo tiempo les daré una noticia un poco mala.

Dejaré temporalmente de escribir capitulos de las últimas historias en las que he estado trabajando y dedicarme a las otras que por desagracia me estoy olvidando, no lo tomen a mal pero es que no me gusta dejar nada pendiente para después olvidarlo; un ejemplo son las tareas, mis deberes, las tareas, mis videojuegos, mis tareas y sobre todo... ¡mis tareas!.

Ok, exagero un poco pero lo que si es verdad es que estaré escribiendo mis otras historias para que luego no vengan y se quejen diciendo que me retraso. Y pueden esperar, pasaron casi 3 meses desde antes de publicar los últimos dos capitulos y se que pueden esperar más que eso.

En fin, asi que hize este capitulo como última señal en caso de que me dedique a otras cosas, por ahora... ¡Disfruten!

Declaro una vez más:

- Dragon Ball y todas sus sagas con personajes son propiedad de Akira Toriyama, Toei Animation y Funimation Entertainment.

- Inuyasha y sus personajes son propiedad de Rumiko Takahashi.

- Pero esta historia si es de mi propiedad, SuperPonySaiyanX9000


La Odisea del Saiyajin

Capitulo 10: Entrenanamiento al Estilo Goku

(Intro)

(Puede ser variado, un capitulo con el opening 2 de Dragon Ball GT o con el opening 2 de Inuyasha, o viceversa)

Era otro día que transcurría en la época feudal, nuestros amigos estaban reunidos nuevamente en la aldéa después del último viaje que realizaron, Kagome estaba preparando para su regreso a casa.

"Pues como les dije, me voy a mi casa. ¿No te importa Inuyasha?" - le consultó al orejas de perro mientras estaba recostado con la mano en la barbilla (ya saben a pose me refiero).

"Ay cómo fastidias, si te quieres ir ya largate" - exclamó porque le daba igual las acciones de esa mujer.

"Hmpf, ¿pero no saben otra cosa más que pelear?" - La anciana Kaede preguntó un poco fastidiada, no importa las circunstancias estos dos jovenes siempre por todo y por nada.

"Anciana Kaede, usted hagase cargo de lo demás" - ella se despidió no sin antes darle un mirada fija a cierto semi demonio y hacer "Hmpf" en señal de desprecio.

"¡Inuyasha vas a dejar que se vaya otra vez!" - replicó Shippo molesto con él ya que tenía la idea que todavía seguía enojada por la discusión de ayer.

El peli plateado hizo omiso a sus reclamos - "Feh!, ya no me importa Shippo" - contestó de manera cinica casuando que el zorrito apretara los dientes antes de seguir a la colegiala.

Mientras tanto, afuera Goku estaba practicando con su báculo sagrado mientras iba acompañado de Sango y Kirara.

"¡Aquí voy Goku!" - exclamó la exterminadora mientras usaba su Hiraikotsu para propiciar un golpe pero este fue retenido facilmente por el bastón rojo del Saiyajin - "Tienes una buena defensa" - lo elogió bastante admirada y el solo sonrió.

"¿Tu crées?, gracias Sango y tu tampoco peleas mal" - comentó mientras se rascaba la cabeza, la verdad es que incluso puede detener su gran arma usando solo las manos pero esta solo era una prueba para verificar la resistencia de su báculo - "Oye Sango, tengo una curiosidad, ¿desde cuando has empezado con tu entrenamiento?"

"Desde que tengo 11 años, mi padre me entrenó para formar parte del oficio de exterminadora de montruos, es un trabajo muy duro considerando la gran variedad de montruos que existen y para tener más apoyo usamos nuestras armas hechas con los huesos de los montruos, un ejemplo es mi boomerang que ves ahora mismo" - le explicó.

"Vaya, si que tienes un buen entrenamiento para lo que fuiste preparada y eso es admirable" - el Saiyajin lo elogió causando que se sonrojara un poco.

"Ay Goku, me alagas pero no es para tanto yo solo cumplo con mi deber. La verdad es que yo junto con los demás exterminadores eramos los mejores de la región y podíamos con todo, claro... hasta que llegó a ese día" - dijo con un toque de depresión en esa última frase, todavía tenia grabada en su mente el día en que fueron al palacio de Naraku y les tendió una trampa a ella, a su familia e incluso hasta los que habitaban en la aldea de exterminadores y sobre todo, no podía olvidar al único miembro de su familia que seguía vivo - "Kohaku..."

Goku vio la expresión de Sango y sabía muy lo que pasaba por su mente asi que decidió ir a consolarla - "Sango... se que has pasado por situaciones muy dolorosas en tu vida y te entiendo, es muy duro perder a tus seres queridos y más cuando sucedió eso en menos de un solo día. Te prometo que haré todo lo posible para ayudarte, y con eso me refiero a que derrotaremos a ese tono de Naraku y a la vez recuperar a tu hermano menor"

Sango se limpió las lagrimas que tenía en sus ojos y le correspondió con una sonrisa - "Gracias Goku, tu si eres alguien de confiar y se que cumplirás con tu promesa" - le agradeció con toda su alma y luego la gata Kirara se subió su hombro y se acurrucó en su cuello. El Saiyajin de pelo salvaje le dio un pulgar arriba porque se sentía contento de ver a sus amigos con una sonrisa, la verdad es que no le gustaba ver a sus amigos tristes.

Su conversación fue interrumpida cuando ambos vieron a Kagome salir de la cabaña mientras se dirigía a la cima de la colina con una mochila en su espalda.

"¿Esa es Kagome?" - preguntó el Saiyajin y la exterminadora fijó su vista con detenimiento.

"Si, así es. Creo que está a punto de regresar a su época natal"

Entonces le vino una idea a Goku y tenía que mucho que ver con respecto al viaje de Kagome - "¡Que bien, no debo aprovechar esta oportunidad!" - dijo mientras emprendía vuelo hacia la dirección que estaba tomando Kagome.

Ya cerca del pozo, la mencionada mujer de pelo azabache estaba a punto de saltar a través del pozo pero alguien le detuvo.

"¡Kagome!" - Shippo fue quien le llamó y ella le prestó atención.

"¿Mmm, qué sucede Shippo?" - le preguntó pero el no era el único que vino cerca de su posición.

"¡Kagome!" - Goku le llamó mientras aterrizaba en tierra.

"¿Goku, ahora que les pasa a los dos?" - inquirió la chica ante los dos "infantes", bueno, en realidad solo había un infante en terminos de edad.

"¡Kagome no te vayas por favor, se que Inuyasha se pone celoso cuando se poner cerca de ti" - el kitsune intentó persuadirle para que reconsidere su decisión.

"¿Qué, se va solo por ese motivo? ¿Qué acaso no había arreglado ese asunto de Koga?" - preguntó el Saiyajin con la ceja levantado, al parecer su discurso no les había llegado para aumentar la confianza de ambos.

Shippo asintió porque estaba muy seguro de su argumento - "Mhmm, ya sabes que Inuyasha es muy primitivo cuando Koga te dices esas palabras, dale un oportunidad al pobrecito, no confía en si mismo. Como está enamorado de ti, se pone de esa manera"

"Kagome, no hay motivo para que te molestes con Inuyasha, el solo te quiere proteger porque eres importante para él. Yo se de esas cosas porque a mi me importa la amistad de mis amigos"

Sin embargo, aún con las suposiciones de ambos, Kagome les sonrió - "Gracias por ser tan buenos ustedes dos, pero pienso ir por medicinas y vendajes a mi casa, asi que regresaré dentro de pronto"

"¿Asi que realmente no estás molesta, Kagome?" - Goku le preguntó y ella solo negó con la cabeza - "Que bueno es oír eso" - dijo con un suspiro de alivio.

Pero eso no era todo ya que la jovencita quiso pedirles un favor muy grando - "Pero Goku, Shippo... no se lo digan a Inuyasha" - dijo mientras ponía su dedo indice en sus labios.

"¿Qué?" - dijeron al unisono por la confusión.

"De vez en cuando es bueno preocuparlo" - ella bromeó con un guño pero aún con su pequeña chascarrillo ambos aceptaron hacerle ese favor.

"Bien, espero que regreses muy pronto" - el pequeño zorro también se preocupaba casi tanto como el mitad perro, aunque claro, el susodicho era muy orgulloso como para mostrar sus emociones.

"Guardaremos tu secreto con toda seguridad, de todas formas tenía planeado para Inuyasha para que lo mantega lo suficientemente ocupado como para que no piense en ti al menos hasta que regreses" - le dijo con su típica sonrisa de la familia Son.

Kagome aceptó la palabra de ambos y sabía bien que cumplirían con su promesa y estaba a punto de adentrase al pozo pero nuevamente fue interrumpida.

"¡Kagome, espera casi se me olvida!. ¿Puedes hacerme un favor a mi?" - Goku le pidió con mucha urgencia.

"¿Y que favor quieres que haga Goku?" - ella le preguntó un poco confundida por su repentina actitud.

"Necesito que le llames a Bulma a la Corporación Capsula" - le dijo las instrucciones de su favor.

"¿A Bulma?"

"Si, ya que por desagracia no puedo volver a mi hogar y estoy estancado aquí, quiero saber el motivo del por qué Bulma todavía no me ha traido devuelta y al mismo tiempo también quiero hacerles saber que estoy bien al igual que mi familia. ¿Crées que puedas hacer eso Kagome?" - le pidió de la manera más cordial y amable porque realmente necesitaba hacer eso.

La jiven Higurashi pensó muy seriamente por el favor que le acaban de pedir, le iba a ser difícil considerando que dicha compañía se encontraba muy lejos de su hogar, la Capital del Oeste. Y para un viaje de ida y regreso costaba mucho dinero. Pero al ver la cara de desesperación del Saiyajin, se dio cuenta que de verdad necesitaba esa ayuda y en cierto modo, era una manera de pagar por lo que había hecho por ella y los demás desde que llegó a este época

"Esta bien Goku, haré todo lo posible con ayudarte. Tu nos has ayudado y nosotros heremos lo mismo por ti. Ya verás que regresarás con tu familia dentro de pronto" - le dijo con mucha determinación.

"Gracias Kagome, no sabes lo agradecido que estoy contigo" - el Saiyajin de cabello salvaje le agradeció como no tenía idea.

"Pero espera, ¿qué tal si no me créen?. Necesitaré algún tipo de prueba para hacerles creer que estás vivo" - ella se detuvo por ese pequeño pero importante detalle.

"En ese caso, entonces te daré esto..." - dijo mientras desembrochaba su reloj que era el complemente de la maquina del tiempo que inventó - "Me imagino que con esto es más que suficiente para que Bulma o mis amigos te crean" - Kagome tomó el reloj y guardó muy bien

"Muy bien, creo que ya estoy lista. Adios amigos" - se despidió para después saltar en el fondo del pozo y de ahí el portal que la transportaba se abrió para permitirle viajar en el tiempo.

"La presencia de Kagome desapareció, vaya, entonces es cierto que puede atravesar la barrera" - la verdad es que Goku sentía algo de evidia por ella ya que Kagome si pudo usar ese pozo a diferencia de él. Por ahora depositó toda su fe a que ella iba a cumplir su favor.

"Oye Goku, ¿de verdad piensas irte de este lugar?" - preguntó Shippo mostrando sus ojos tiernos, la verdad es que el no quería Saiyajin se fuera de su lado, al menos no tan pronto porque de verdad le cae bien, es como si fuera el hermano mayor que nunca tuvo. Si de por si se deprime cuando Kagome se va a su época.

Goku sonrió y le dio unas palmaditas en la cabeza - "Shippo, sabes bien que debo hacerlo ya que esto no es mi hogar, a parte tengo que estar al pendiente si algún día parece un enemigo poderoso que intente destruir el universo" - le dijo mostrando algo de preocupación pero era cierto lo que decía, aún así no dejaba a un lado su sonrisa - "Pero mientras a que pase eso, me aseguraré de pasar mucho tiempo contigo y los demás para divertinos a lo grande, ¿de acuerdo?"

"De acuerdo" - el kitsune le dijo con una sonrisa porque estaba de acuerdo con su protesta.

"Bien, ahora regresemos con Inuyasha para que inice con su entrenamiento, ¿me acompañas?" - le sugirió y el asintió con la cabeza.

"¡Claro que si!" - dijo muy emocionado y ambos bajaron por las escaleras para reunirse con los otros.

(Nota del Autor: Si esta escena fuera doblada en su audio latino, creo que se escucharía algo raro ya que ambos personajes son doblados con la misma actríz de voz, ¿no lo créen?)


Ahora que ya estaban todos reunidos un poco apartado de la aldea, decidieron reunirse ahí para evitar llamar la atención de los aldeanos si de pura casualidad husmeaban por ahí. Goku estaba listo para comenzar con su instrucción.

"Bien Inuyasha, el día de hoy iniciaremos con el entrenamiento para que puedas manejar mejor tu espada, ¿estás listo?" - le preguntó y el solo se cruzó de brazos.

"Feh!, más que listo. ¡Empecemos ya!" - respondió mostrando confianza en si mismo.

"Bien, pero antes te haré un pequeña prueba" - en ese el Saiyajin comenzó a buscar algo para hacerle la prueba y lo encontró - "¿Ves, esa roca de allá?" - le preguntó señalando una roca un poco lejos de su posición.

Inuyasha levantó una ceja de intriga por su pregunta - "¿Y que tiene de importante esa roca?, hay muchas por toda aldea"

"¿A qué distancia crees que estamos de esa roca?" - le pidió que calculara la distancia de entre ellos y la roca, el hanyo se rascó la cabeza porque no tenía idea de como calcular las cosas - "Esta bien, yo te lo diré. La distancia que tiene es de 100 metros aproximadamente"

"Goku sinceramente, ¿esto que tiene que ver con la prueba?" - preguntó Inuyasha impaciente.

"Eso es a lo que voy, quiero que corras de aquí hasta esa roca" - se lo pidió con una sonrisa pero de igual forma la intriga no dejaba al mitad bestia.

"¿Y eso como para qué?"

"Tu solo hazlo, es para averiguar que tan rápido eres. ¿O no me digas que no puedes hacer algo tan fácil?" - le preguntó en tono burlón.

"Feh!, ¿pues por quién me tomas? ¡Acepto tu desafío!" - dijo mientras daba vueltas en sus brazos como calentamiento.

"De acuerdo, solo dejame sacar una cosa" - Goku sacó entre sus pertenencias un pequeño reloj cronometro - "¡Shippo, ven aquí por favor!" - le llamó al zorro y el asintió mientras se acercaba a él.

"¿Que quieres que haga Goku?" - le preguntó dispuesto a hacerle cualquier favor que quisiera.

"Necesito un favor, quiero vayas hasta esa roca que acabo de señalar y uses esto para tomar el tiempo de Inuyasha, ¿puedes hacer eso?" - dijo dandole el cronometro en su mano.

"¿Y como uso esto?" - preguntó el zorro perplejo al tener el pequeño aparato en sus manos ya que es la primera vez que veía de estas cosas.

Goku le sonrió y se dispuso a enseñarle - "Es facil, solo presiona este botón justo en el momento cuando Inuyasha comienza a correr y presiona ese mismo botón llegue hacia tu posición, y este botón rojo sirve para reiniciar los numeros a cero" - le explicó mientras le hacía una ligera demostración de todas las indicaciones ya dichas - "¿Entendiste?"

"Si Goku, ahora mismo iré hasta allá" - el kitsune asintió con la cabeza y comenzó a correr hasta la roca a 100 metros de distancia. Le tomó unos minutos llegar hasta el otro punto de partida, se subió a la roca y levantó la mano en señal de que estaba listo.

"Bien Inuyasha, puedes comenzar cuando gustes" - Goku le dio permiso para que comenzara.

"Bah!, que perdida de tiempo. Esto no durará nada" - dijo con mucha confianza en si mismo y se puso en posición para correr.

El Saiyajin se dispuso a dar el conteo - "En sus marcas, ¿listos? ¡fuera!" - al decir eso, el hanyo comenzó a correr lo más rapido que podía y llegó a la roca en cuestión de segundos. Por suerte Shippo presionó los botones en los momentos indicados ya que no era tan difícil tomar el tiempo.

"Wow... que rapido" - Goku tuvo que admitir que lo hizo bien porque tenía buena condición física ahora tenía que comprobar que tan bueno fue en el tiempo - "¿Shippo, que tiempo hizo Inuyasha?" - le preguntó alzando la voz para que le entendiera.

El zorro revisó el cronometro y leyó los numeros que tenía escrito en el - "Dice... 7.2 segundos" - a penas sabía lo basico de leer y no estaba seguro si lo hizo bien - "¿Si lo leí bien Goku?" - preguntó y el asintió con la cabeza.

"¡Si, así es como se lee el cronometro!"

"Goku, ¿para que me hiciste correr hasta acá? ¿Cual es el propósito?" - Inuyasha le preguntó desde su posición.

"Como te dije antes es para comprobar que tan rápido eres antes y lo que serás después del entrenamiento ya que con esta practica tu velocidad aumentará a lo que hiciste ahora, ¿Comprendes mi proposito ahora?" - le preguntó y el asintió con la cabeza.

"¡Si ya entendí!"

"Bien, ahora me toca a mi correr. Para que veas la diferencia de tu marca y la mía" - dijo mientras se preparaba para correr - "¡Shippo, estate muy antento ya problamente vaya tan rápido que a penas me notarás!"

"¡Si, estaré más que atento!" - el zorro se puso en posición para volver a tomar el tiempo - "¿Dijiste que el botón rojo era poner en cero esta cosa, verdad?"

"¡Ajá, ese mismo!" - y presionó el botón rojo para reiniciar los numeros - "Muy bien, aquí voy amigos"

Y Shippo dijo lo mismo que el había dicho hace unos momentos - "En sus marcas, ¿listos? ¡Fuera!" - y en menos de un parpadéo Goku salió disparado como una bala y recorrió toda la distancia en menos de un parpadéo dejando tanto al par de yokais como al resto de sus amigos con los ojos bien abiertos.

"Wow, el joven Goku es demasiado velóz" - comentó Miroku con los ojos como platos, no tenía nada más que decir del asombro, Sango asintió lentamente la cabeza porque tampoco sabía que decir al respecto más que un "Wow". Regresando con el trío, el Saiyajin se limpió el polvo que produjo en su "caminata".

"¿Y bien? ¿cuanto fue mi tiempo?" - Goku le preguntó con una sonrisa, el pequeño zorro revisó el reloj y se quedó atónito.

"¡¿2.4 segundos?!" - se quedó helado al ver el resultado.

El Saiyajin rosaba su dedo sobre sus fosas nasales - "Je je je, debo admitir que eso no está mal pero podría heber algo mejor" - admitió con su típica sonrisa, sus caras no tenían precio.

Inuyasha estaba más que perplejo, recordó la cantidad que hizo y la comparó con la de Goku y no cabía duda de que era más rápido que cualquier cosa que haya visto en su vida. Incluso dejó un enorme rastro de polvo en el trayecto, cosa que el no pudo hacer, con razón venció a esas extensiones de Naraku con esa facilidad porque nadie sería capáz de seguir esa velocidad.

"¿Goku... cómo hiciste eso?" - preguntó tratando de recuperar la razón.

"Simple Inuyasha, esto es resultado de tantos años de entrenamiento para enfrentarme enemigos más poderosos y más rápidos que yo. Esto es lo que tu debes hacer, tu manera de correr es buena pero en mi opinión sigue siendo del nivel humano, el objetivo es que alcanzes un nivel superior al del humano como viste ahora" - Goku le explicó la metía que tenía que alcanzar para sobrepasar en las batallas. (1)

"Por favor Goku, quiero que me enseñes todo lo necesario para ser más fuerte" - Inuyasha se lo pidió con todo entusiasmo.

Goku le dio un pulgar arriba - "De acuerdo, ya pasaste la prueba asi que ya podemos comenzar con el entrenamiento" - y los tres regresaron al punto principal del campo - "Muy bien, ahora que superaste la prueba entonces dejame preparar el lugar" - En ese momento, sacó su cajita de capsulas y buscó la capsula indicada, apretó el botón para después arrojarla unos metros delante suyo.

*Boom!* - un gran humo apareció de la nada y en cuestión de segundos un nuevo objeto había aparecido en frente de todos. Se trataba de la nave espacial cortesía de parte de la científica de la Corporación Capsula, Bulma Briefs.

"¡¿Pero qué es eso?!" - preguntó Miroku muy estupefacto al igual que todos. Otro de los extraños objetos futurístas de Goku apareció en una nube de humo, se trataba de un objeto de forma esférica gigante de color blanco con unas letras en negro diciendo "Capsule Corp. 4" y estaba sujetado por cuatro soportes en cuatro extremos.

"¡Parece una pelota gigante!" - comentó Shippo porque eso fue lo primero que se le vino a la mente al ver el objeto "redondo", de ahí deriva lo que pensó.

"¿Goku... que rayos es esa cosa?" - preguntó Inuyasha perplejo sin quitarle la mirada encima.

"Eso amigos míos, es una nave espacial" - Goku respondió a su duda.

"¿Nave espacial?. Mmm..." - fue es ese entonces cuando a Inuyasha le vino un recuerdo justo cuando mencionó esa palabra - "Recuerdo que un día Kagome me mencionó algo acerca de una nave espacial, pero... sinceramente no le presté mucha atención ese día"

(Nota del Autor: Vean el capitulo 9 del anime para entender esta referencia)

"Pues sea lo que Kagome te haya decrito, es verdad. Esta nave espacial sirve para viajar de planeta en planeta y eso lo que yo y varios de mis amigos que hemos usado para viajar por el universo" - Goku les explicaba las cualidades de su nave. (2)

"Increible..." - Sango se sorprendió al oír eso, se que ya antes habían visto cosas que normalmente no conocían pero este objeto revasaba por mucho todo lo anterior. No cabe duda que los inventos que tienen Goku y Kagome son de lo mejor que han hecho, (o mejor de lo que harán), ¿que inventarán después?.

"Permitame mostrarles el interior" - el Saiyajin presionó un botón haciendo que la compuerta se abriera formando una especie de rampa.

"¡Se abrió por si sola, que impresionante!" - dijo Shippo asombrado, ni siquiera tuvo que tocar la puerta para que se abriera, sin mencionar que la puerta de esta se abrió de una forma muy peculiar, esa nave parecía mágica.

"Adelante amigos" - Goku les invitó a que entraran mientras este se adentraba su nave. El primero en entrar fue Inuyasha quien asomó su cabeza en la entrada.

"Wow..." - estaba sin palabras con lo que estaba viendo, el interior de la nave era mejor de lo que la vieron por fuera. La habitación era bastante simple, casi no había nada a excepción de unas escaleras que conducían a la planta baja de la nave, no obstante sentía algo de frío en los pies debido al piso hecho de metal - "¿De verdad Goku entrena en este lugar?" - luego los demás también ya se habían adentrado en el mismo lugar admirando todo lo que estaba en sus alrededores.

"¿Bonita, no les parece?. Pueden ver tanto como gusten, hay mucho que ver aquí" - dijo Goku con toda confianza.

"Cuanto espacio..." - dijo Miroku al ver lo grande que era la habitación. Sin duda todo esto era un nivel diferente para su oficio de monje seguidor de buda.

"Es verdad excelencia, aquí podrían vivir hasta 10 personas" - eso fue lo que supuso mientras veía el piso rojo que tenía por suelo - "¿No lo crées Kirara?" - le preguntó a su gata Kirara y ella maulló de aprobación.

"¡Que grandote!" - comentó el zorrito nuevamente estupefacto, se sentía como un insecto al ver tanto espacio en una sola habitación - "¡Uy, y aquí hay más espacio!" - dijo azomandose por las escaleras que conducían a la planta baja donde había más cosas interesantes.

"Si, es fantastica esta nave y eso que no lo han visto depegar del suelo. Pero eso el de menos ya que aquí mismo está loq que quiero mostrarles, observen" - el Saiyajin los guió hasta llevarlos a un gran dispositivo que se encontraba conectado en medio de toda la nave - "Aquí lo tienen chicos"

Inuyasha arqueó una ceja mostrando su intriga en todo su significado - "¿Y que rayos es este armatoste?"

Goku sonrió y continuó explicando - "Esto Inuyasha, es lo que te ayudará en el entrenamiento del día de hoy. Esto es un dispositivo de la gravedad artificial"

"¿Gravedad artficial?" - preguntó Sango parpadeando un par de veces de la confusión - "¿Y cómo funciona?"

"Les explicaré, este aparato sirve para aumentar la gravedad que normalmente tiene la tierra. A lo largo de mi vida he entrenado bajo esta atmosfera para fortalecer mis habiliades en las artes marciales, aunque claro, mis amigos también han hecho lo mismo" - el Saiyajin les explicó mientras se rascaba la cabeza, de hecho, esa era el secreto del por qué corrió tan rápido como lo hizo minutos atrás. Los jovenes de la éra feudad estaban interesados por la explicación que acaban de oír, sin duda alguna era algo fascinante el hecho de que esta cosa podía cambiar las leyes físicas así como así.

"¿Y hasta cuando puede aumentar la gravedad, joven Goku?" - preguntó Miroku curioso.

"Eso depende porque se puede aumentar la graveddad en una cantidad deseada: Al principio esta nave podía aumentar máximo hasta los 100G pero debido a las mejoras que habían implementado Bulma y su padre, ahora puede aumentar máximo hasta los 1000G. En pocas palabras, la gravedad de este lugar puede aumentar hasta 1000 veces de lo habitual"

*¡O_O!* - "¡¿1000 veces?!" - preguntaron todos con los ojos abiertos porque eso parecía imposible para cualquiera humano, o monstruo. Con 100 veces ya sonaba descabellante, pero con 1000... ¡parecía una completa locura!. ¿Cómo es que Goku puede entrenar con un gran peso "literalmente" encima de su cuerpo?.

"Si, se que suena algo loco si les ven de esa manera. La verdad es que todavía no entiendo mucho acerca de la tecnología en donde siempre trabaja mi amiga Bulma, pero no cabe duda que sus inventos han sido de mucha utilidad" - dijo recordando el radar del dragón, las capsulas hoi poi, y esta nave espacial obviamente.

Inuyasha poco a poco comprendía a que llegaba todo esto - "¿Entonces, estás diciendo que todos estos cachibaches con lucecitas y soniditos extraños realmente me ayudarán con el control de Colmillo de Acero?" - preguntó porque quería serciorarse de hipótesis.

El Saiyajin asintió con la cabeza - "Si, para eso te traje aquí, aunque, también esto te beneficiará mucho en tu resistencia, fuerza y velocidad en partes iguales para que puedas combatir con más facilidad"

"¿Entonces que estamos esperando? ¡Enciende esta cosa cuanto antes!" - comentó el hanyo muy ansioso.

"Ja ja ja, tranquilo Inuyasha. Hay que empezar despacio para que no desgastes tu cuerpo innecesariamente" - dijo Goku calmando sus caballos y estaba a punto de encender la maquina pero había un pequeño detalle que tenía que arreglar, o mejor dicho cuatro - "Miroku, Sango, Shippo, Kirara, ¿podrían salir de la nave espacial por favor?" - se los pidió amablemente y los mencionados se quedaron anonados.

"¿Pero por qué Goku?" - preguntó Sango perpleja. Precisamente querían ser testigos de cómo es el entrenamiento al estilo Goku.

"Sango tiene razón joven Goku. No tiene nada de malo que estemos observando como entrenar, no los descontraremos con nuestra presencia" - dijo el monje tratano de convencerlo.

"¡Si, no haremos ruido. Lo prometemos!" - Shippo añadió mientras juntaba sus manos en señal de suplica.

Goku escuchó todos sus argumentos y los entendía bien, pero lo que no saben es que la nave presenta algunos defectos a la hora de que la gravedad artificial es activada - "Chicos, se que quieren como entrenamos Inuyasha y yo, pero la cosa es que si activo el dispositivo antes, quedarán afectados por el cambio de gravedad y no podrán moverse con facilidad, ¿entienden por qué tienen que salir?" - Goku les preguntó y sus amigos quedaron asombrados al oír eso.

"No había pensado en eso antes, lamentamos nuestra impertinencia joven Goku. Además, es el entrenamiento de Inuyasha de todos modos, vamonos muchachos" - sugirió el monje mientras el y los demás salían por la rampa de la nave - "Oh, ¿pero podemos ver como entrenan desde fuera?" - preguntó Miroku antes de que saliera completamente solo dejando asomar su cabeza.

"Si claro, para eso están las ventanas" - respondió señalando las ventanas que estaban localizadas en los costados de la nave, poco después de salir la compuertata volvió a cerrarse justamente como se abrió. Miroku y compañía tuvieron que ingeniarselas para obtener una vista en cada una de las ventanas porque estaban muy elevadas para su altura. Les costó trabajo al principio pero al final pudieron obtener una vista descente para ver el interior de la nave espacial

(Nota del Autor: Si se preguntan como le hicieron para obtener una vista cada uno, pues digamos que usaron los soportes de la nave para apoyarse. Recuerden que son cautro mientras que hay al menos tres personas, así que sobraría una para una persona más, ¿Y quién creen que faltaba en el grupo de Goku y sus amigos?).


Regresando al interior de la nave, Goku estaba presionando unos botones para ajustar perfectamente la gravedad en donde entrenaría su pupilo.

"Ok Inuyasha, la gravedad artificial ya está lista para trabajar"

"¿Debo sacar a Colmillo de Acero antes?" - el preguntó el Saiyajin negó con la cabeza.

"Aún no, primero debes empezar con desarrollar tu cuerpo y su sacas tu espadad te será más dificil manejarla y pero aún te agotarás muy rápido" - Goku era precavido y era mejor empezar desde lo más bajo posible - "¿Estás listo?"

"Listo" - Inuyasha se puso en posición de combate para soportar el nuevo desafía al que iba a enfrentar. Goku presionó un botón haciendo que la maquina se activara y en menos de un parpadeó, la gravedad de la nave cambió de golpe haciendo que el hanyo se pagara practicamente al suelo - "¡¿Pero qué...?!" - se dijo a si mismo mientras trataba de recuperar el equilibrio pero su cuerpo estaba más pesado de lo normal, se sentía como una enorme piedra inerte. Ahora ya comprobó que esa cosa llamada gravedad si que le afectó demasiado - "¡Rayos... esto es igual cuando Kagome me dice abajo!"

"No dejes que el peso te gane, debes superarlo" - Goku le ordenó como lo haría un entrenador.

"¡Eso... intento...! ¡¿No lo ves?!" - gruñó el híbrido mientras usaba sus manos para levantarse pero el peso lo dominaba con facilidad.

"Vamos Inuyasha, se que puedes levantarte. No te rindas" - El Saiyajin le diji palabras aliento para que se esforzara más porque no era debil. Entonces Inuyasha abrió los ojos y reaccionó, poco a poco estiraba sus manos y de ahí ponía sus rodillas lentamente, se mantuvo inmobil porque la fuerza de gravedad era excesiva.

"Vamos, tu puedes Inuyasha" - pensó Goku al ver al hanyo entre la espalda y la pared, o mejor dicho, entre el pecho y el suelo. Es natural que este en ese problema, asi se sintió cuando probó por primera vez la gravedad aumentada hace ya muchos años. Sabía que esto era nuevo y duro para Inuyasha pero eso no le importaba porque sabía que lo podría dominar, solo es cuestión de tiempo.

Mientras tanto, sus amigos que estaban afuera estaban impresionados con lo que estaban viendo, su amigo el mitad bestia estaba teniendo dificultades debido al entrenamiento. Vaya, entrenar bajo la gravedad aumentada fue más duro de lo que creían, menos mal que Goku les pidió amablemente que salieran de la nave.

Inuyasha pasaba por muchas dificultades, ni siquiera en todas las batallas que tuvo en su vida le hicieron pasar peor momento que este ya que ahora no podía moverse a voluntad, el sudor recorría cada parte de su cuerpo llegando hasta salpicar un poco el piso. Tras unos minutos de permanecer inmovil, poco a poco levantó una de las rodillas para estar solo estar inclinado de una sola, luego lentamente levantó la otra rodilla para finalmente poner el otro pie en el suelo.

"¡Aaagh yiaaa!" - exclamó tras recuperar el equilibrio pero luchaba por mantenerlo ya que el peso seguía manteniendose como siempre.

"Perfecto Inuyasha, sabía que lo harías" - Goku dijo con una sonrisa, al menos ya superó la primera parte.

"¿Y ahora... qué?" - preguntó Inuyasha gruñendo por el esfuerzo.

"Camina alrededor de la nave solo por 10 vueltas. Tu movilidad tiene que acostumbrarse a la gravedad" - le pidió de brazos cruzados todavía tranquilo.

"Es-ta... bien" - el solo asintió y lentamente comenzó a hacer el ejercicio; empezó obviamente con el pie derecho como normalmente le haría casi cualquier persona en la tierra, aunque claro no cualquiera lo hace con la gravedad aumentada, luego siguió con el otro pie y con la misma dificultad y así lo hizo simultaneamente para así darle un recorrido a la nave espacial bajo la atenta mirada de su mentor.


Regresando al exterior, Miroki, Sango, Shippo y Kirara seguían viendo por las ventanas el trabajo que estaba haciendo su amigo Inuyasha.

"Cielos, esto es demasiado incluso para Inuyasha" - comentó Shippo sintiendo lastima por el.

"Bueno era de esperarse, y a puesto que es la primera vez que Inuyasha recibe un entrenamiento de verdad" - eso fue lo que supuso Miroku y Sango asintió con la cabeza por su comentario porque era cierto. En ese momento, alguien más había llegado hacia su escondite pero .

"¡Muchachos, ¿asi que aquí estaban?. Que bueno que los encontré" - preguntó un ser realmente diminuto que apareció justo en la melena de Kirara.

"¿Anciano Myoga?" - Los muchachos apenas notaron la presencia del nuevo invitado ya que era demasiado diminuto, se trataba del antiguo amigo del padre de Inuyasha, y a la vez serviente del susodicho. Su apariencia era la de un insecto, o para más específico el de una pulga de seis patas con la cabeza casi calva y vestía ropas tradicionales japonesas.

"¿Que está haciendo aquí, anciano Myoga?" - preguntó Sango intrigada ya que había pasado un tiempo desde la última vez que la vieron, y eso fue porque huyó de la última batalla en donde estuvo presente.

"Bueno, yo solamente estaba de visita. Además de comprobar como estaba el amo Inuyasha" - respondió la pulga rascandose la nuca pero los demás slo vieron con expresiones.

"Es raro que decidas visitarnos ya que no siempre lo haces" - comentó la exterminadora con reojo y los demás asintieron con la cabeza. Lo que caracterizaba de esta pulga es que a pesar poser un gran conocimiento del mundo yokai, era muy cobarde a la hora de que se presentaba la acción y siempre huía desapersivido. Hasta el zorro Shippo era más util que esa pulga y eso que el más pequeño del grupo.

El anciano Myoga se sintió ofendida por los comentarios de los demás - "¿Oigan, qué quieren decir con? Por si no lo saben yo he estado..." - sin embargo no pudo terminar su frase ya que vio la nave espacial que no había notado antes hasta ahora - "Ay... ¿y que esta esfera gigante muchachos?" - preguntó porque quería saber de donde habían sacado esa cosa.

"Eso anciano Myoga es lo que se llama nave espacial" - respondió Miroku.

"¿Nave Espacial? Recuerdo que Kagome nos explicó lo que era una nave espacial" - dijo recordando una de las muchas explicaciones que les dijo la chica acerca de las objetos que existen en su región - "¡Pero que grande es esta cosa!" - y efectivamente su tamaño era como el de un palacio de caulquier aldea que existía.

"Si, eso mismo dijimos nosotros la primera vez que la vimos" - comentó el kitsune con una ligera risa. Justamente así fue su primera impresión ante el objeto del futuro.

"¿Y entonces, donde encontraron esto?" - nuevamente Myoga preguntó.

"Esto le pertenece a un amigo que conocimos hace unos días, su nombre se llama Goku" - Sango fue quien respondió.

"¿Goku?, es un nombre bastante peculiar" - comentó la pulga tras escuchar ese nombre - "¿Entonces donde está el amo Inuyasha?"

"Se encuentra aquí dentro y esta entrenando" - Sango volvió a responder.

"¡¿El amo Inuyasha, entrenando?!" - La pulga Myoga se sorprendió al oír eso, no es que estuviera haciendo algo mal pero en todos los años que ha estado con el descendiente del General Perro (osea el padre de Inuyasha), nunca le había visto entrenar o tan siquiera por ocurrencia, tal vez esto era buena señal ya que hoy en día tenía que practicar para usar todo el potencial del Colmillo de Acero, al mismo tiempo aprender a madurar.

"Si, vealo por usted mismo" - dijo Miroku señalando la ventana que tenía al frente. La pulga yokai saltó hasta el borde de la ventana para ver el interior de la nave; tras buscar por unos segundos pudo ver a cierto hanyo caminando de una manera muy extraña dejando al viejo algo intrigado.

"No entiendo, ¿por que el amo Inuyasha camina de esa forma tan ridicula?"

"Eso es por qué Inuyasha está entrenando bajo una gravedad aumentada a... ¿cuanto dijo que le aumentó?" - Shippo preguntó rascandose la cabeza porque no recordaba la cantidad exacta. Los dos jovenes se encogieron de hombros.

"Emm... creo que había dicho que hasta máximo hasta 1000 veces. Probablemente esa sea la cantidad" - respondió el monje no tan seguro porque no veían que cantidad exactamente.

"¡Sorprendente, nuna había escuchado eso de aumentar la gravedad!. Sea lo que sea esa cosa de la que mencionan" - dijo Myoga sintiendose algo ignorante por no saber la definición de gravedad pero dentro lo averiguará. Luego vio a la otra persona que estaba en la misma habitación pero a diferencia de su amo, el estaba como si nada - "¿Y quién ese niño con cola de mono?"

"Ese es Goku, al que te dijimos que pertenece esta cosa. Y también es el que esta entrenando a Inuyasha" - Miroku le explicó y nuevamente la pulga se sorprendió cuando dijo eso.

"¡¿Qué?! ¡¿Cómo es posible que ese esté entrenando al amo Inuyasha?!" - simplemente era ridiculo e imposible, la diferencia entre ambos descriptible a simple vista.

"Anciano Myoga, hay cosas en la vida que no son lo que aparentan, y el joven Goku es un claro ejemplo de lo que le hablo" - Todos continuaron viendo el entrenamiento desde sus perpectivos puestos


Volviendo una vez más a la nave espacial, Inuyasha apenas había logrado dar la primera vuelta después de casi 10 minutos, la habitación en si no era demasiado grande pero es que de vez cuando se tropezaba y pues tenía que volver a levantarse y eso lo retenía mucho.

"Maldición, esto es más dificil de lo que pensé" - pensó mientras caminaba como si estuviera petrificado por alguna clase de hechizo. Luego hiz lo posible por voltear la vista para ver a Goku quien estaba ahí parado observando con una sonrisa en su rostro y hasta le sacudió la mano como si fuera una mano - "Goku esta parado como si nada a diferencia de yo. Al parecer esto si tenía que ver con el hecho de que ha estado entrando de esta forma toda su vida, que envidia le tengo" - fué lo que pensó mientras seguía con su camino de 9 vueltas más" Pero eso no importa, si el pudo dominar esta gravedad entonces yo también lo podré hacer, tengo que dominar a Colmillo de Acero para derrotar a mis enemigos" - su mente le produjo imagenes de su rival Koga, de su hermano mayor Sesshomaru y por por supuesto de su némesis Naraku, aquellos individuos que deseaba vencer antes que nada en el mundo.

Por otro lado, el Saiyajin seguía observando el progreso que tenía Inuyasha y se podría decir que se mostraba algo contento ya que a pesar de que pasaron casi 15 minutos, Inuyasha no se rindió ante la gravedad aumentada a 10 veces. De hecho la manera en que estaba caminando le hizo recordad la primera vez que entrenó bajo una gravedad superior a la de la tierra. (3) Ya era solo cuestión de tiempo cuando pueda soportar los 20G o inclusive hasta los 100G.

Y así continuó la rituna durante la siguiente hora; el hanyo seguía tratando de completar su caminata "ligera" ya que durante el proceso tropeza una y otra vez pero no se dio por vencido. Luego de completar la decima vuelta, Inuyasha finalmente se desplomó en el suelo jadeando con mucho sudor encima, su cuerpo ya no quería más, Goku desactivó inmediatamente la gravedad artificial y fue revisar a su amigo, lo cargó sobre sus hombros y abrió la compuerta para después sacarlo al exterior. Sus amigos se acercaron mostrando signos de preocupación, el Saiyajin lo puso en medio del cesped para darle reposo.

"¡Por dios, Inuyasha se ve terrible!" - exclamó Shippo algo preocupado, pero a decir verdad esto no era nada ya que él ya ha estado en peores condiciones en otras batallas, en serio.

"Si es verdad pero al menos pudo superar la primera fase de la gravedad aumentada. Yo creo que Inuyasha si hubiera entrenado con anterioridad no tendría este tipo de problemas, al menos no de esta misma forma" - explicó Goku comentandoles sus resultados. Los demás estaban de acuerdo por las observaciones del Saiyajin, pero de igual forma seguían preocupados por el peli-plateado.

"Hay que llevarlo enseguida a la aldea para que la anciana Kaede lo pueda curar" - sugirió Sango pero Goku intervino.

"No hay necesidad de hacer eso Sango porque tengo un solución más efectiva" - dijo con una sonrisa y luego desamarró la bolsa café que tenía en las cintura, de esa bolsa sacó una especie de semilla verde.

"¿Qué es eso Goku, un frijol?" - preguntó el zorrito confundido por lo que acab de hacer. Sus amigos también se quedaron confundidos por la misma razón, ¿Cómo se supone que una semilla de frijol ayudará a Inuyasha con su recuparación reemplazando la medicina tradicional?.

(Nota del Autor: Creo que todo fan de DB sabe esa respuesta y casi cualquiera lo sabe, ¿o no es verdad?)

Goku se arrodilló cerca del cuerpo del mitad bestia - "Inuyasha, Inuyasha, ¿puedes escucharme?" - le preguntó dandole unas palmaditas en sus mejillas y por fortuna el susodicho reaccionó.

"Ughhh... si... te escucho..." - dijo sonando debil porque su cuerpo se entumesía cada vez que movía la boca.

"Come esto, te ayudará mucho" - dijo mostrandole la semilla verde que tenía en los dedos.

"¿Q-Qué rayos es... eso, G-Goku?" - preguntó el híbrido al ver la semillita con sus ojos, ¿acaso se trataba de una especie de broma? ¿cómo un frijol lo va ayudar en algo?. Las semillas no saben a nada sino las cosechan en algo.

"Tu confía a mi, solo comelo ¿si?" - dijo con su típica sonrisa de dientes. Inuyasha seguía dudando de él pero como no podía evitarlo debido al entumesimiento de su cuerpo pues no le quedó otra opción mas que comerla. Goku puso la semilla en su boca y el estuvo masticando hasta tragarselo, antes de que el hanyo pudiera decir algo, una extraña sensación le vino en un milisegundo, su cuerpo ya no sentía ningún clase de dolor, es más, hasta ya podía moverse como si nada hubiera pasado. Los feudales, a excepción de Goku, se sorprendieron al ver al peli-plateado más que curado

"¿Qué... me acaba de suceder? Ya me siento mejor" - se preguntó a si mismo mientras examinaba su cuerpo con una mirada desconcertante en su rostro, solamente comió esa extraña semilla y bum!, como nuevo en un satiamén.

"¿Inuyasha, realmente estás bien?" - inquirió el pequeño Shippo - "¿Ya puedes caminar?"

"Eh... si estoy bien, de hecho me siento mejor que nunca" - respondió con sinceridad. Que extraño, normalmente le tomaba hasta tres días como minimo para ponerse de píe y ahora eso sucedió en menos de un segundo - "¿Goku, que fue lo que me diste de comer exactamente?" - preguntó viendo al Saiyajin.

"Lo que te di de comer fue una semilla del ermitaño" - le explicó mostrando la bolsa con las ya mencionadas semillas.

"¿Semillas del ermitaño? Nunca había oído de esa clase de semillas" - comentó Miroku perplejo.

"¿Nos podrías explicar que son esas semillas, por favor?" - Sango se lo pidió ya que tampoco tenía conocimiento de esas semillas.

"Esta bien, les explicaré; verán las semillas del ermitaño son semillas cultivadas por el maestro Karin, quien es que las crea y sirven para curar al instante a las personas que esten muy mal heridas o incluso al borde de la muerte. Y no solo eso, también te llenan el estomago lo suficiente como para que no comas en 10 días" - Goku les explicó las capacidades de las semillas ganandose la impresión de todos.

"Ya veo, con razón siento el estomago lleno" - comentó Inuyasha tocando su vientre, sentía como si hubiera comido un banquete de una sentada.

"¡Wow, eso suenas fantastico! ¿En serio curan al instante con tan solo comer una de esas semillitas?" - preguntó Shippo muy fascinado y el asintió con la cabeza.

"Shippo tiene razón, esas semillas nos serían de mucha ultilidad" - comentó Sango con una sonrisa aprobatoria. Con lo milagroso que son esas semillas así se ahorrarían equipaje como la medicina, también ayudaría a mucha gente herida considerando las guerras que abundan en esta región - "¿Estás seguro de que pueden curar todo, Goku?"

"Bueno, no del todo ya que las semillas del ermitaño solo curan las heridas físicas de una persona y no las enfermedades" - respondió rascandose la cabeza pro ese infino detalle.

"Oh bueno, con eso basta" - entonces solo curaban físicas ya que las enfermadades son otra cosa. (4)

"¿Y cuantas semillas más tienes, joven Goku?" - preguntó el monje Miroku aún curioso.

"Antes de irme, el maestro Karín me dio una bolsa con 10 semillas, menos una ya que le la primera a Inuyasha, pero no creí que las necesitaria ya que no me esperaba quedarme más tiempo en esta época. Y ahora que lo pienso, no se hasta cuando me podrán durar" - Goku entró en un dilema de acerca como suministrarse de semillas de nuevo, la primera solución obvia sería buscar al maestro Karin de 500 años en el pasado y pedirselos personalmente sobre su torre. (5)

"¿Oye, y si le pides a la anciana Kaede que cultive esas semillas?" - Shippo le sugirió ya que era buena en eso de cultivar semillas para plantas.

"Mmm... si, tal vez si le pida su ayuda" - Goku tomó en cuenta su consejo pero solo esperaba que tal vez pudiera conseguir cultivarlas ya que las semillas del ermitaño son difíciles de conseguir par cualquier humano. (5*) - "¡Auch!" En ese momento, el Saiyajin sintió un piquete en el cuerpo sin razón aparente, se revisó debajo de su doji y vio lo que le picó, removió con sus dedos cierta pulga que le gustaba chupar sangre.

"Ay, perdona mi imprudencia. Es que te sangre me olía delicioso y pues, no pude resistirme" - Myoga se disculpó con el Saiyajin con mucha pena de si mismo.

"¿Mmm, y quién eres tú?" - Goku inclinó la cabeza la cabeza de la confusión ya que es la primera vez que ve a una pulga parlante.

Inuyasha lo reconoció y respondió por él - "Esa es la pulga Myoga, es un viejo amigo mío" - dijo de brazos cruzados porque le daba igual la presencia de su sirviente ya que siempre regresaba y se escapaba como si fuera un fantasma.

"Ah ya veo, ¿así que es amigo tuyo?" - Goku preguntó comprendiendo la situación - "Hola Myoga, yo soy Son Goku pero tu solo dime Goku" - se presentó mostranDO su típica sonrisa.

"Vaya este niño es alguien educado, creo que tiene más modales que el amo Inuyasha..." - luego la pulga se dio cuenta de lo que dijo y se estremeció - "¡Lo siento amo Inuyasha, no quise decir eso por favor no me castigue!" - le suplicó para que no le aplastara como suele hacer casi siempre.

"Feh!, solo callate anciano Myoga" - replicó el hanyo cruzandose de brazos, no valía la pena desquitarse con esa pulga.

"Se nota que son amigos" - Goku se rió de su actitud porque se notaba su cobardía a simple viste - "Por cierto anciana Myoga, yo no soy un niño"

"Si, eso me lo dijeron los demás pero aún así no entiendo como es eso posible" - dijo la pulga yokai rascandose la cabeza.

"Es una larga historia..." - y todos, sobre todo el Saiyajin le contaron al anciana acerca de como se conocieron y también le contaron acerca de la historia de Goku.

"Ahora lo entiendo todo... eso creo" - Myoga sintió que su cabeza le daba vueltas por escuchar eso de extraterrestres y el universo y todas esas cosas que no estaban a su altura - "¿Entonces pudiste vencer al amo Inuyasha con tan solo un golpe?" - le preguntó y el asintió con la cabeza - "Hmph, eso lo pasa por no entrenar como siempre haberlo hecho y yo se lo he dicho un millón de veces" - la pulga Myoga movió la cabeza de un lado a otro porque sentía verguenza de que su amo no se molestara en practicar sus técnicas para utiliar todo el poder que tiene el Colmillo de Acero. (6)

Inuyasha no lo pensó dos veces antes de pisotear a la pulga bocona - "¡Callate!, ¿nada más para eso viniste, tonto?" - exclamó cruzandose de brazos con un ligero rubor en su rostro porque ya se hartó de que le recordaran eso y para colmo que se burlen de él.

Goku dio una ligera risa por la reacción de su amigo con orejas de perro - "Y por esa razón lo estoy entrenando, para que mejore sus habilidades y pueda usar mejor su Colmillo de Acero. Por cierto Inuyasha, ¿como te sentiste al entrenar bajo una gravedad diferente al de la tierra?" - le preguntó porque quería saber su opinión personal.

"La verdad me sentí... intenso. Nunca antes me había sentido de esa forma antes, y eso que he tenido muchas batallas en toda mi vida" - esa fue su opinión acerca de su nueva experienca - "Vaya, quién iba a decir que entrenar bajo 1000 veces sería tan difícil"

"Emm... Inuyasha, esa no era la gravedad aumentada a 1000 veces sino tan solo de 10" - Goku corrigió su error.

"¿Qué? ¿Solo 10 veces?" - él preguntó perplejo cuando mencionó ese detalle.

"Si, recuerda que debes empezar con lo más bajo y pues 10 me pareció la cantidad apropiada para ti. Esta semana nos dedicaremos solamente a los 10G, la siguiente semana con los 20G, y así hasta al menos hasta llegar a los 100G. Así fue como yo le hize y mirame como estoy" - Goku le comentó sus lecciones que tendría tal vez en los siguiente meses a lo mucho.

"¿Y normalmente a que gravedad entrenas tu?" - el hanyo le pregunó curioso.

"Pues hasta ahora que he retomado mis entrenamientos, lo hago bajo una gravedad de 500G" - le respondió con su típica sonrisa. al menos esa el gravedad indicada para el (en su estado normal).

Inuyasha no podía creer lo que acaba de escuchar al igual que todos, y sobre todo por la cantidad que acaba de decir. Simplemente no puede ser posible, si de por si Inuyasha casi se murió de cansancio con tan solo 10 veces, imaginanense cuando llegue a 100G, y Goku quien entrena a 500 veces... pues se nota la gran diferencia que había entre ambos.

Goku notó su expresión y le tocó el hombro - "No te angusties Inuyasha, ya verás que con el tiempo podrás dominar todas esas cantidades y verás los resultados sin que te des cuenta. Tu solo dejame todo a mi ¿si?" - le preguntó y le extendió la palma de su mano.

"De acuerdo" - Inuyasha le sonrió y le tomó la mano en señal de acuerdo. Sus amigos vieron la escena con sonrisas en su rostro, estaban orgullosos de que el hanyo por fin esté aprendiendo a madurar. Sin embargo, la escena se interrumpió cuando rugido salvaje apareció dei imprevisto.

Goku se rascó el cuello de la pena - "Miren, ya se me abrió el apetito. ¿Ustedes no tienen hambre?" - le preguntó a Inuyasha y al resto.

"Ahora que lo mencionas, se me abrió el apetito por tanto entrenar" - respondió el peli-plateado sintiendo sus tripas gruñir casi tanto como el Saiyajin. Tal vez esa semilla le abasteció hasta par 10 días, pero eso no quería decir que eso sustituiría la jugosa carne.

"Yo también" - respondió Shippo también sintiendo un hoyo en el estomago.

"Yo igual" - continuó Miroku.

"Ya somos cuatro..." - Y Sango terminó pero oyó el rugido de su gata - "Perdón, ya somos cinco" - Es increible que todavía no hayan desayunado, tal vez por andar viendo el entrenamiento.

"De acuerdo, entonces iré por varios pescados en el río para que almorzemos juntos" - Goku sugirió y todos asintieron con la cabeza.

"¡¿Oye Goku, vas a traer el mismo pescadote que atrapaste la última vez?!" - preguntó el zorro mágico con un brillo en sus ojos.

"Si claro, hasta traeré dos de ser necesario. Vuelvo en un momento" - dijo mientras emprendía vuelo para ir al río más cercano que había para pescar el desayuno. Y mientras se iba, los demás no dejaban de pensar en los maravillosa persona que es Goku, tan poderoso y tan amable al mismo tiempo, que combinación tan perfecta. Ahora como muestra de ayuda decidieron preparar todo cuando volviera, fueron por leños para crear una fogata para los pescados.


Mientras Tanto

En algúna aldea por los alrededores, un grupo de soldados estaban en recuperación gracias a la atención medica de cierta sacerdotiza que apareció de repente. Sin embargo algo comenzó a ocurrir en esa misma aldea que peturbó la tranquilidad de la mujer; Kikyo decidió investigar en lo profundo del bosque para buscar aquella fuente de perturbación y supo casi de inmediata de quién se trataba.

"¿Naraku, a que has venido?" - dijo preguntado hacia los arboles que no mostraba al susodicho demonio pero luego respondió a su llamado.

"Ah, tan astuta como siempre Kikyo" - se escuchó la voz de Naraku mostrando su "impresión" por la intuición de la sacerdotiza.

"No dudes de mis aptitudes" - obviamente ella no mostraba el más minimo sentido de la emoción pero no debía confiarse... demasiado - "Y esta no es la primera vez, siempre vienes a espiarme. Parece que tienes interés en mi, Naraku" - luego Kikyo se rió de forma muy confiada causando la intriga del hanyo compuesto de varios demonios. s

"¿Que te causa risa, Kikyo?" - el inquirió a lo que ella respondió.

"Naraku aceptalo, no puedes evitar esa atracción por mi, ¿y sabes por qué?, porque dentro de ti todavía permanecen los deseos que tenía Onigumo" - tras decir eso, una ventisca de hojas apareció de la nada rosando por su cuerpo pero luego ese viento desapareció en un instante. Kikyo sonrió de manera confiada - "Hmpf, ya se marchó" - su suposición era cierta ya que no se atrevió a atacarla, justo como lo quería su él pasado, Onigumo.


Mientras Tanto, algún lugar de la región en el palacio de Naraku, el mismo hanyo con la cicatríz de araña estaba sentado pensando acerca de la última charla no tan directa que tuvo con la sacerdotiza.

"Naraku aceptalo, no puedes evitar esa atracción por mi, ¿y sabes por qué?, porque dentro de ti todavía permanecen los deseos que tenía Onigumo"

"Hmpf, mi mente dice que puedo matarlo cuando quisiera pero hay algo que me lo impide. Probablemente sean por aquellos sentimientos que tenía ese bandido Onigumo hacia esa sacerdotiza" - entonces comenzó a reflexionar porque probablemente eso tenga algo de sentido - "El corazón de Onigumo, ese sucio bandido: al no poderse movere se encarinó facilmente con Kikyo y después ofreció su cuerpo a cientos de espíritus para que se creara una nueva escencia del cual resulté yo, Naraku" - y ahí fue donde vio que lo que le dijo esa mujer resultó ser verdad, por más que duela admitirlo pero tenía que aceptar la realidad - "El corazón de ese estupido ser humano es el que sigue amando a Kikyo y también pertenecer al interior del poderoso Naraku" - tenía mucho resentmientos acerca de si mismo y de sus origenes pero hay algo que Kikyo no estaba tomando en cuenta - "Tonterías, Kikyo me ha subestimado bastante, olvidas que Naraku no es como Onigumo. Ahora que estoy a punto de conquistar el mundo, he perdido en su totalidad su corazón"

Y entonces Naraku decidió poner a prueba la creencia de Kikyo para hacerle saber que no es el mismo bandido moribundo a quien estuvo atendiendo hasta su sacrificio; con el poder que poseía creó un montruo pero no uno cualquiera, sino uno en donde Kikyo no pudiera salir viva y así para quitarse ese peso de encima que le impedía cumplir con su objetivo de conquistar el mundo pero al mismo tiempo hacer otra jugada, apoderarse del Ki del "niño" Goku pero tenía que ser más persuasiva en segundo ya que a diferencia de la sacerdotiza, ese sujeto era más fuerte de lo que imaginó y lo vió cuando pulverizó a Juromaru y Kageromaru como si nada.


Regresando a la aldea, el cielo se cubrió por nubes negras cuasando la preocupación de todos los aldeanos ya que tal vez una tormenta se aproximaba.

"¿De donde salió esa nube negra? Lleva mucho tiempo arriba de este templo" - preguntó un aldeano y todos se encogieron de hombros y se preguntaban lo mismo.

"Se presentan desgracias" - eso supuso otro soldado.

Kikyo tenía la mirada atenta hacia las nubes negras pero luego vio unas luces brillantes acomapañando las nubes negras - "Esas luces.. son almas y esa nube se las está comiendo" - Al parecer Naraku decidió desafiarla de algún modo ya que usó algo que ella necesitaba para vivir, las almas. Su cuerpo era artificial y para que siguiera viva necesitaba de almas que le traían sus serpientes cazadoras, ¿que planeaba hacer?.

"¿Pero qué es eso?" - preguntó un aldeano y entonces la sacerdotiza comprendió lo que estaba pasando.

"Naraku... me está tendiendo una trampa" - Kikyo fue tras su arco con flechas para comenzar con la defensiva.

"¡Señorita Kikyo!, ¿qué está ocurriendo?" - preguntó un soldado perplejo pero ella ignoró la pregunta.

"¿Podrían prestarme un caballo?" - ella se fue corriendo y tomó prestado un equino para montarse en él y huir lo más lejos posible de la aldea.

Kikyo iba a galope con su transporte acompañado de sus serpientes cazadoras y luego una criatura más apareció e iba tras ella. Se trataba de una serpiente como las de Kikyo pero la diferencia es que este era más grande y de color rojo, su habilidad especial consistía igual a las pequeñas pero esta robaba demasiadas almas con su enorme boca.

"¿Qué está pasando? ¿Acaso Naraku mandó esa serpiente para robar las almas? ¡Eso no se lo permitiré!" - se dijo a si mismo mientras seguía huyendo. Sus serpientes decieron atacar a la otra más grander pero eso sería inutil ya que el tamaño era descriptible y para colmo seguía absorviendo sin cesar. La sacerdotiza siguió con su camino pero este se irrumpió ya que había un barranco con la suficiente altura para una muerte segura.

Kikyo al no tener opción decidió atacar al monstruo por su cuenta usando una sus flechas sagradas, lamentablente el espíritu esquivó su disparo y contraatacó. Con facilidad se quitó de encima a las pequeñas serpientas y a la vez absorber más almas.

"No puede ser, ¡me está quitando mis almas!" - Kikyo se vio afectada ya que varias almas le fueron arrebatas de un golpe, su cuerpo dependía de esas almas y era crucial conservarlas si quisiera seguir respirando, con sus esfuerzos intentó confrontar a la bestia pero esquivó sus ataques facilmente y por si eso fuera poco, las flechas se le acabaron dejandola sin protección. Ahora si estaba en apuros y no había nadie para ayudarla, entonces no le quedó de otra más que huir - "¡Tengo que escapar!" - Con su caballo fueron lo más rapido posible para persuadir a la serpiente roja pero esta no tomó las cosas en juego y decidió acabar con lo que quedaba de vida; con sus mandibulos intentó devorarla causando que ella se desmontara del equino y al mismo tiempo cayera por el barranco.

"¡Ahhhhhhhhhhhhh!" - gritó de desespeación y cerró los ojos ya que le esperaba una muerte segura. Sin embargo, por alguna razón su caida frenó impidiendo su caída, ella lentamente abrió los ojos y pudo notar que estaba... ¿flotando?, ¿por qué estaba flotando en el aire?. Entonces levantó la vista y pudo ver a alguien sosteniendola en unos pequeños brazos - "¿ Pero quién es él?" - se preguntó a si misma de manera perpleja, no podía distinguir a su salvador por la poca luz del sol que bloqueaba su vista y lo único que distinguia eran siete picos que sobresalía en su cabeza.

"Uff, por poco y no la cuentas" - habló una voz infantil masculina.

"¡¿Acaso es... un niño?!" - ¿Un niño acaba de salvarle la vida?, eso no se lo esperaba. Mil preguntas pasaban por la mente de Kikyo y los primeros eran; ¿Quién es este niño? ¿Qué es este niño? ¿Y cómo puede volar sin usar algún tipo de apoyo como alas o magia?. Unos momentos después ambos aterrizaron en un lugar seguro en el bosque.

"No te preocupes, ahora estás a salvo ¿Estás bien?" - su salvador le dijo con una sonrisa.

"¿Quién eres tú?" - preguntó la sacerdotiza confusa a lo que el extraño niño respondió.

"Mi nombre es... Goku" - el Saiyajin se presentó ante ella.

Continuará...


*Dan Dan Daaaaaaaaaaaaaan!*

Y bien amigos, hasta aquí termina el capitulo por ahora ya que decidi dividir el capitulo porque iba a ser más largo de lo que imaginé. ¿Apuesto que no se esperaban este final, o si?, diganme si armé algo de suspenso XD

En fin, la siguiente parte estará hecha dentro de pronto asi que no se lo pierdan por nada en el mundo.

Les agradezco que sigan mi historia y que me apoyen para que siga escribiendo estas historias tan cool.


(1).- Hice este pequeño escena como recordatoria al primer entrenamiento de Goku, ya que el pasó exactamente por lo mismo. Recuerden que así Roshi los evaluó tanto a el como a Krillin cuando fueron sus discípulos en la serie DB, pues pensé que sería buena hacer un homenaje a esa escena.

(2).- Por si preguntan, si, es la misma nave espacial que he mencionado en otras de mis historias:" Goku en Equestria" y "Rosario + Saiyan", historias que en cierto modo son sucesoras de esta pero dividido en diferentes lineas del tiempo.

(3).- Cabe mencionar que la primera vez que Goku entrenó bajo la gravedad aumentada no fue en el planeta del Kaio del Norte, sino más bien fue en la serie clásica; cuando entrenó con Kami la primera vez cuando lo obligó a entrenar en la habitación del tiempo pero claro, solo pudo soportar un mes allá dentro considerando que un año en esa habitación es igual a un día en la Tierra.

(4*).- Hay que recordar que las semillas del ermitaño no curan las enfermedades limitandose a solo curar heridas físicas; si recuerdan la pelea de Goku contra el Androide 19, cuando el Saiyajin comió de la semilla pero no se curó de su enfermedad del corazón. Pero considerando como se lastiman Inuyasha y los otros en esta serie, pues si que les hace mucha falta una recuperación instantanea, ¿verdad?.

(5).- Tengo la teoría de que la Torre de Karin existe en la época Sengoku ya que el maestro gato tiene 800 años en la serie, entonces si de pura casualidad a Goku se le ocurre buscar la torre se encontraría con su versión de tan solo 300 años. Eso si tomamos en cuenta que las semillas del ermitaño son el único lugar de toda la Tierra en donde se crean las semillas del ermitaño, asi que es poco probable que alguien incluso como la anciana Kaede pueda cultivar esas semillas Ahí se los dejo a su criterio.

(6).- En la serie y manga, Inuyasha tiene exactamente 250 años; 200 años que vivió con normalidad y 50 contando el tiempo que estuvo sellado por la flecha de Kikyo. Y que yo sepa, en ningún momento Inuyasha muestra un interés para entrenar por su exceso de confianza, y cuando quiere mejorar alguna de sus habilidades busca desesperadamente la manera de como entrenar, ojo "desesperadamente", osea que solo busca el metodo de derrotar a sus adversarios en medio de la batalla en lugar de prepararse para ellos, y ya ni con eso logra derrotarlos a excepción de un milagro que suele ocurrirle al final.

A diferencia de Goku que con tan solo menos de 60 años, ha logrado vencer a gran parte de los enemigos que tenían mayores objetivos y prioridades que los de Inuyasha, eso sin mencionar que el Saiyajin siempre ha vencido a enemigos son mayores que él, en el sentido de la edad, asi que noten la diferencias.


Hasta que termina esta parte amigos, los espero en la siguiente actualización. Reviews, sugerencia, quejas, PM, todo eso en ya saben donde y en que momento hacerlo.

Aquí me despido yo, SuperPonySaiyanX9000 y nos leemos luego. ¡Chao! n_n