¡HI MINNA! ¿Cómo están? Espero que se encuentren bien, yo estoy muy feliz de actualizar debido a que ¡Ya llegamos al último capitulo! Ahora sin más preámbulos Killua di las advertencias y Krory las aclaraciones por favor.
KILLUA: Bien, ADVERTENCIAS: ESTO ES YAOI (RELACION CHICOXCHICO) SI NO TE GUSTA ¡NO LO LEAS! NO QUEREMOS HOMOFOBICOS, pero si este genero te ENCANTA ¡ADELANTE!
KRORY: Ok, ACLARACIONES: —Diálogos— "Pensamientos en cursiva son de Ginga, subrayada son de Kyouya y en letra normal de otros personajes" /Recuerdos/ MAYUSCULAS= GRITOS y si ven (1) lo aclararemos al final del capitulo.
KANDA: Pónganse cómodos y preparen la botana
LAVI Y ALLEN: ¡Disfruten el ultimo capitulo!
N/A: Este cap tiene spoiler y si no has visto los caps 146,147 y 148 te recomiendo que abras otra ventana los veas y luego regreses a leer, en fin que namas son 12 minutos. Ya estas advertido y si no quisiste y lees ya es bajo tu propio consentimiento. No quiero insultos después.
Metal Fight Beyblade y sus personajes no me pertenecen
ZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzKYOUYAXGINGAzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzz zzZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZ
No sueltes mi mano
Capitulo 10: Siempre juntos
Después de que Yu terminara la video llamada mi bey Pegasus y el Bey de Yuki comenzaron a brillar, Masamune y King vinieron al cuarto alterados pues también el bey de King Vari Ares estaba brillando. Contactamos a mi padre, nos dijo que hay una gran fuente de poder viniendo de un templo antiguo que esta cerca de donde estamos.
—En un momento les daré la ubicación del templo — nos dijo Hikaru
—Bien, apresurémonos amigos — dije.
—Espera Ginga — escuche a Hikaru hablarme — ¿No le avisaras a Kyouya?
—No, no hay tiempo para eso, tu avísale por favor Hikaru — le dije sin pensarlo.
Kyouya…el esta con Yu, así que esta bien /— Ya déjame en paz, aléjate de mi, ya no me busques, estoy arto de esta estúpida situación, grábate esto en tu cabeza Gnga y que te quede muy claro ¡Jamás te amaré! — / Siento como algo rueda sobre mi mejilla, cada vez que recuerdo eso…mi pecho me duele… tan solo quiero olvidarme de ti… si te veo menos esta bien para mi.
…
Mi bey Leone ha empezado a brillar al igual que el bey de Titi, ¿Qué esta pasando?
—Tatekyo tenemos una llamada — me aviso Yu. Hikaru nos estaba llamando —¿Qué pasa Hikaru? — le pregunto Yu
—Grandes problemas, Nemesis al parecer ya ah revivido, ahora mismo Ginga y los demás han ido a buscarle.
— ¿En donde están? — pregunte
— Aquí esta la dirección, en un momento ira un helicóptero para recogerlos y llevarlos hasta allá. Por favor denme su ubicación actual. — Yu le dijo donde estábamos y el helicóptero no tardo mucho, sin más demora subimos y vamos hacía esas antiguas ruinas.
Ginga… quiero verte…pero ¿Tú quieres verme? No lo se… ¡Jamás te amaré!/ le dije cosas muy crueles, ¿Me odias? Todo este tiempo te he hecho cosas tan crueles y aún así… /Te amo Kyouya/ Quiero volver a escucharte, quiero escuchar esa dulce y linda voz decir mi nombre junto con esas hermosas palabras, yo también quiero decirte te amo Ginga.
Siento una presión en el pecho, Némesis ha revivido… ¿En que pienso? Estarás bien, quiero llegar lo antes posible y protegerte, proteger a lo que más amo.
—Tatekyo ¿Estas bien? — volteé a ver a Yu quien me había preguntado, después me sonrió —Todo estará bien Tatekyo, estoy seguro de que Gingi quiere verte y no te preocupes el esta bien — tan solo asentí, este niño me sorprende es como si hubiera leído mis pensamientos. Al acercarnos Yu pudo ver el templo antiguo, se levanto de su asiento y abrió la puerta del helicóptero
— ¡Oi Benben! — escuche que saludo a Benekei —No se preocupen, nos encargaremos de esto — cerro la puerta del helicóptero y se sentó, ahora nos dirigimos hacía la cima del templo. Al bajar vamos corriendo, ¿Dónde estas Ginga? Entonces escuche algo chocar ¿Beys? Nos acercamos y en efecto se podía escuchar una beybatalla atravez de la pared. Coloco a Leone en mi lanzador y destruyo la pared.
Me sentí tan feliz, estabas ahí beybatallando, nos vemos a los ojos por unos momentos, al ver esas lindas orbes color miel me sentí tan contento —¿Qué estas haciendo Ginga? ¿Por qué no has derrotado a este tipo? — me acerque hacía ti.
—Kyouya… — volteas a ver a tu adversario, es Dunamis, tan solo sonrío y preparo mi bey
—Interesante — dije con una sonrisa — ¡Ve Leone! — lance a Leone y este choco con el bey de Dunamis haciendo que Pegasus volara y Ginga lo atrapara. — ¿Qué esperas? Sigue adelante en un momento te alcanzamos — dije algo frío, tan solo me observas dudoso —Estaré bien — dije viéndote a los ojos, tan solo asentiste y te fuiste corriendo junto con Madoka y Yuki.
Titi, Yu, Masamune, King y yo nos quedamos peleando con los demás, tengo que derrotar a este tipo e ir contigo, no quiero que nada te pase, quiero protegerte, quiero estar a tu lado.
Titi logró vencer a Aguma, Masamune, King y Yu trabajando en equipo lograron vencer a los demás, activo mi maniobra especial y derroto a Dunamis haciendo que vuelva a la normalidad. Ahora todos vamos corriendo hacia donde están Ginga y los demás.
—Rápido, Gingi y los demás deben estar por aquí — dijo Yu indicándonos el camino, tan solo acelero el paso pero no soy el único, observo a Masamune quien corre a la misma velocidad que yo.
Este tipo molesto, Cómo se ha atrevido a besar a MI Ginga, además ¿Por qué estaba con Ginga? Es difícil de admitir, estoy celoso.
Al llegar una gran brisa de energía es emitida por un bey que esta en un estadio, que gran poder. Tenemos que impedir que ese bey se transforme, no se que hizo Ginga pero ahora Chris esta de nuestro lado ahora, los tres lanzamos nuestros beys para poder sellar a Némesis, en ese instante Ryuga apareció acompañado de Kenta, es verdad a el también lo necesitamos, odio admitirlo pero si no nos ayuda no podremos sellar a Némesis, Ryuga por su sed de poder no trabajo en equipo, ahora el bey Diablo Nemesis había nacido. Debido al poder de Diablo Némesis saco a todos nuestros beys volando al igual que nosotros.
—Ríndanse no tienen oportunidad — dijo ese tal Rago.
—No, aún no — te escucho y te pones de pie —Pelearemos por proteger nuestro futuro, no me rendiré — lanzas a Pegasus para enfrentarte al bey de Rago.
Siempre eres así, nunca te rindes ahora que lo pienso, siempre me ha gustado eso de ti.
El bey e Rago es muy poderoso, Pegasus no puede hacerle frente, en un ataque Pegasus sale volando al igual que tu.
— ¡Ginga! — grite, pero de inmediato te pones de pie y continuas atacando, ya no resisto ver que te dañen.
— ¡Leone! — lanzo mi bey ayudándote, me miras sorprendido, así todos los demás lanzan sus beys pero Diablo Némesis ha absorbido el poder de todos nuestros beys, por lo cual crea imitaciones de nuestros beys.
—Esto se acaba aquí, jugada especial ¡Armagedon! — su ataca hizo que el templo se empezara a derrumbar, todos llamamos a nuestros beys, tenemos que salir si no acabaremos bajo los escombros.
Te observo pero no corres —Vámonos Ginga — te tomo de la mano para salir pero de inmediato la quitas
—Tu sal — me respondes algo cortante —Vámonos Kenta — lo tomas del brazo, tan solo los observo y los espero para salir. Todos vamos corriendo hacia la salida, pero la puerta esta bloqueada, entonces alguien retira los escombros de piedra de la puerta
— ¡Tsubasa! — dijeron Yu y Ginga al mismo tiempo
— ¡Rápido amigos, tenemos que salir de aquí! — después de eso todo se volvió color negro. Entre abrí mis ojos, todos se desmayaron incluyéndote
—Ginga…— después de eso me desmaye.
~*No sueltes mi mano*~
Cuando abrí mis ojos me encontraba en una habitación ¿Qué paso? Ah…es verdad Rago activo su maniobra especial y destruyo el templo, volteé a mi alrededor y no estas. ¿Ginga donde estas? Me levante de mi cama, mire a la mesita que estaba a un lado, ahí estaba Leone, lo tome y lo guarde.
Al salir de mi cuarto te busco con mi mirada, te veo pasar, tengo que hablar contigo —Gin… — iba a gritarte pero alguien me interrumpió
—Kyouya, todos estamos en el estudio — me dijo Madoka, una vez todos ahí decidieron unir las fuerzas para detener a Némesis, si no lo hacemos el mundo se destruirá, Kenta se culpa por no haber hecho que Ryuga nos ayudara, pero tu Ginga lo animas y lo apoyas, siempre eres tan gentil.
— ¡Bien entonces vallamos a entrenar! — dijo King entusiasmado, Masamune lo siguió al igual que Chris. Titi, Benkei, Yuki, Dunamis, Yu y Madoka van a entrenar. Te levantas para acompañarlos, una vez que todos han cruzado la puerta te llamo.
— Espera Ginga — me volteas a ver
— ¿Qué? — ese que lo sentí muy seco
—Tengo que hablar contigo — me acerque a ti pero te alejas.
—Que sea después, ahora no es el momento — te das la vuelta dispuesto a irte pero te sostengo el brazo —Kyouya, por favor suéltame — tratas de soltarte de mi agarre pero te lo impido.
—No voy a esperar, tengo que hablar contigo ahora — te miro fijamente a los ojos.
— ¿De que?
—De nosotros — te respondo, tus ojos se abren de sorpresa pero justo después de eso agachas tu mirada —Oye Ginga deja de evitarme — con mi mano libre tomo tu barbilla para obligarte a verme a los ojos. Tus mejillas se tiñen de un ligero
color carmesí.
"Tus zafiros siempre me hipnotizan… ¿Por qué actúas así? Tu dijiste que no querías tenerme cerca…entonces ¿Por qué? No entiendes que es muy doloroso para mi estar cerca de ti, tengo miedo a lo que me dirás…no quiero escucharte…no quiero escuchar crueles palabras…"
—Suéltame — tratas de soltarte pero te lo impido —Por favor Kyouya suéltame — dices un poco más alto.
—No hasta que me escuches — me acerco hacía ti pero agachas tu cabeza.
—Te lo pido suéltame — sacudes tu brazo para poder soltarte — Suéltame…
—Ginga.
—Suéltame… — tratas de empujarme pero es inútil — ¡Suéltame Kyouya! — dices enojado
— ¡Tienes que escucharme! — te grite. — ¡Es algo muy importante!
— ¿Por qué? ¿Por qué eres así? — agachas tu cabeza, veo ago rodar sobre tus mejillas — ¿Por qué no puedes entender que me duele estar cerca de ti? No quiero escucharte… ¡No quiero escuchar horribles palabras! — alzas tu cabeza ahora viéndome a los ojos, mi pecho duele en cuanto veo tus ojos llenos de lagrimas.
—Te pido que me escuches, es algo muy importante, es sobre nosotros — llevo una mano para poder acariciar tu mejilla pero de inmediato la apartas.
—No hay nada de que hablar… me quedo muy claro lo que me dijiste en África… no quieres que este cerca de ti… — en cuento dices eso tus lagrimas caen más rápido — ¿Por qué me haces esto? ¿Te divierte? — Eso no es verdad… quiero tenerte a mi lado… — ¡Te diviertes no es así! Tu mismo me lo dijiste… me dijiste que no quieres que me acerque a ti, que me olvidara de ti… — ya no llores…me duele verte así… — ¡Dijiste que nunca me ibas a amar! — simplemente me acerco a ti y te callo con un beso, no quiero que recuerdes eso…quiero que sepas que te amo…
¡SLAP! Siento mi mejilla arder… me haz lanzado una bofetada haciendo que te suelte, te observo y continuas llorando —Ya basta… déjame en paz… ¡TE ODIO! — te das la vuelta y sales corriendo, llevo mi mano derecha para sobar mi mejilla.
"Ya basta… si me alejo de el…estaré mejor… ¿Por qué me beso? Sus labios tan cálidos… después de todo lo que ha pasado…aún te sigo amando…"
—Ginga…perdóname… — dije en un susurro
— ¿Qué le hiciste? — escuche a alguien, ese alguien era Masamune — ¿Por qué le haces esto? No te entiendo, ya déjalo en paz.
—No… — le conteste
— ¿Por qué no quieres escuchar? Aléjate de el
— No lo haré, seguiré peleando por el, porque lo amo… — le dije firme mientras lo veía a los ojos. Masamune se quedo sorprendido, para después sonreír.
—Valla, te has tardado en darte cuenta, que esperas, una vez hayamos derrotado a Némesis debes decídelo— me dijo con una sonrisa.
No me daré por vencido, tengo que demostrarte cuanto te amo Ginga. Cuando vamos a salir tomamos un helicóptero para ver donde esta Némesis, al llegar con el enemigo encontramos a Ryuga en el suelo, al iniciar la batalla contra Rago los beys casi no le hacen frente, es muy poderoso, todos incluyendo nuestros beys están agotados, cuando todo parecía perdido Ryuga le entrego su fragmento de estrella a Kenta haciendo que su bey Sagitario se transformara, pero Ryuga desapareció.
El nuevo bey de Kenta Flash Sagitario es muy fuerte, ahora tenemos una esperanza, al juntar los poderes de todos vamos venciendo a Rago, Ginga, Chris, Kenta y Yo usamos el poder de nuestros beys para sellar a Némesis, causo una gran luz, al abrir mis ojos todo había acabado, lo logramos o eso creímos…
Némesis había sobrevivido, el cielo se oscureció, todos intentamos hacerle frente, pero Diablo Némesis saco a los beys bolando incluyendo Leone, al caer Leone estaba roto, todos los beys habían sido rotos, pero solo uno quedo de pie y es Pegasus. Sigues peleando pero siente una presión en mi pecho, no quiero que te pase nada… no debo de dudar de ti, se que lo harás Ginga, con el poder de todos los bladers Pegasus logra sacar fuerzas y en tu movimiento especial logras derrotar a Némesis.
El cielo se vuelve color azul, todos están felices, te observo vas para recoger a Pegasus pero algo va mal, al momento de agacharte de desmayas… — ¡Ginga! — voy corriendo hacía a ti y te sostengo entre mis brazos — ¡Responde! ¡Abre los ojos por favor! — Kenta fue con Hikaru para poder llevarte a un hospital.
Al llegar al hospital, los doctores te atienden, te colocan una máscara de oxígeno y te colocan en la camilla.
—Joven no puede estar aquí, hágase a un lado por favor — me dice una enfermera, tan solo te llevan a emergencias…esto me recuerda… a aquella vez…
/ ¡KAKERU! — el hermano mayor llego al hospital y estaba con su hermano quien respiraba dificultosamente en la camilla.
— Por favor niño hágase a un lado, el paciente esta muy delicado — le dijo una enfermera, el hermano mayor tan solo se quedo esperando con lagrimas en los ojos. /
Kakeru… no debo de pensar así…Ginga estará bien, los demás y yo estamos esperando en la sala de espera, todos esperamos a que el doctor nos de el diagnóstico.
—Parientes del joven Ginga — por fin salio del doctor
—Aquí — dijo el padre de Ginga —¿Cómo esta mi hijo doctor?
—Esta bien, esta estable — senti una gran tranquilidad al escuchar eso —Ahora esta dormido, necesita mucho descanso.
— ¿Podemos pasar a verlo? — pregunto Kenta.
—Si, pero solo una persona — dijo el doctor.
—Yo iré — dije firmemente
—Pero Kyouya, el señor Ryusei debería ir — dijo Madoka.
—Por favor, déjeme ir a ver a Ginga — le dije, Ryusei tan solos sonrió y asintió —Gracias — fui corriendo hacía la habitación de Ginga
Al entrar puedo ver como tienes puesta una máscara de oxígeno, estas durmiendo, tomo el banco y me siento a tu lado, te observo unos minutos y tomo tu mano para poder acariciarla —Ginga…
/ El hermano mayor se encontraba en la sala de espera, esperaba al doctor para ver el diagnóstico de su hermanito.
—Parientes del joven Kakeru — dijo el doctor
—Si, aquí soy su hermano — contesto el hermano mayor.
—Su hermano esta muy delicado, no sabemos si salga de esta, lo siento mucho.
El hermano mayor se sintió destrozado — ¿Puedo ir a verlo?
—Si, pero solo un rato.
El hermano mayor entro a la habitación de su hermano menor —Kakeru…— en cuanto vio a su hermanito con una máscara de gas comenzó a llorar —Perdóname… — se sentó a su lado y tomo su mano —Si yo…hubiera estado más atento…nada de esto estuviera pasando…
—Oni…chan…— el mayor dirigió su mirada a su hermanito —Gracias…al cielo…estas bien… — le dijo con una sonrisa
—Kakeru, me alegra que estén bien, no hables mucho, no gastes energía,
—Oni…chan…— dijo con dificultades —Estoy…muy feliz… de que haya sido…tu hermano…
— Yo también estoy muy feliz de ser tu hermano Kakeru…
—Te amo Oni-chan — poco a poco el brillo de los ojos de Kakeru fue desapareciendo…
*Beep* *Beep* *Beeeeeeeee*
— ¿Kakeru? — movió a su hermanito pero no hubo respuesta — ¡KAKERU! /
Tengo miedo…el doctor nos dijo que estas bien, pero sigo sintiendo miedo…tengo miedo de que esa maquina haga ese horrible sonido… no quiero perderte…no quiero volver a perder a un ser amado… Ginga… me acerqué a ti y con mi mano acaricio tu mejilla suavemente, retiro tu mascara de oxígeno y me acerco a tu rostro —Ginga…abre los ojos…por favor… déjame ver esas lindas orbes color miel, llenas de valor y bondad…quiero escuchar tu dulce voz… en ese instante uno mis labios con los tuyos en un beso cálido y suave, me separo de ti, con mi mano derecha sostengo tu mano mientras que con mi mano izquierda acaricio tu mejilla. Me acerco a tu odio —Te amo… — susurro
Así me quede contigo toda la noche, sin soltar tu mano, despierta…por favor…
—Mmm… — te miro y poco a poco vas abriendo tus ojos — ¿Qué paso? — te incorporas, al verte despierto sin dudarlo te abrazo —Kyouya… ¿Qué…
—Estoy tan feliz, gracias al cielo estas bien Ginga — te dije mientras acarició tu cabeza.
—Kyouya…— siento como me devuelves el abrazo, estoy tan feliz, me separo un poco y con mi mano acaricio tu mejilla y me empiezo a acercar a tu rostro para poder besarte, no pones objeción.
¡SLAM! La puerta se abrió de golpe, la habitación se lleno de cámaras y flashes, malditos reporteros, me arruinaron mi beso con Ginga.
— ¡Joven Ginga como se siente! ¿Cómo derroto a Némesis? — todos se acercaron y yo ya me había artado.
— ¡CÁLLENSE DE UNA VEZ! — grite enojado — ¡Dejen de hostigar a Ginga! — entonces te abrace posesivamente — ¡El es mi presa y no la comparto! — lance una mirada asesina a todos los reportero, claro que todos salieron corriendo. —Tch…esos sujetos — pero mi tranquilidad no duro mucho pues de golpe la puerta se abrió una vez más pero ahora eran los amigos de Ginga quienes lo fueron a abrazar enseguida.
~*No sueltes mi mano*~
Después de unos días, hoy ya te dan de alta, me siento muy feliz, estas mejor y eso me calma, pero ahora debo hablar contigo, voy a tu habitación del hospital.
— ¿Seguro que vas a casa solo Ginga? — escuche la voz de tu padre.
—Si, no hay problema padre.
—Si quieres puedo cancelar mi viaje hijo.
—No, tienes que ver los daños que causo la pelea contra Némesis, estaré bien.
—De acuerdo, pero alguien deberá acompañarte — esa era mi oportunidad, así que entre a la habitación.
—Yo lo haré.
—Kyouya, ¿Seguro? — dijo Ryusei
—No tienes por que Kyouya — intentaste hablar pero no te lo permití.
—Si, no se preocupe, una vez ya lo ayude recuerda, así que no hay problema — te volteé a ver y desviaste tu mirada.
—Váyanse con cuidado — así nos despedimos del papá de Ginga y vamos camino a tu casa.
En el transcurso no dijiste ni una palabra, tienes agachada tu cabeza para evitar verme, al llegar te adelantas y subes a tu cuarto, te acompaño hasta a el. Al llegar te sientas en tu cama, aun tienes agachada tu cabeza.
—Gracias por traerme Kyouya.
—No te preocupes, ya lo había hecho una vez ¿Recuerdas? — tan solo asientes — ¿Quieres que te traiga algo de comer?
—No, estoy bien, ya puedes irte.
— ¿Seguro? Si quieres puedo traerte un vaso con agua.
—Te dije que estoy bien, gracias — me acerco a ti y coloco mi mano sobre tu cabeza para luego acariciarla.
—Estuviste grandioso Ginga — me miras a los ojos y solo te sonrío, tus mejillas se ponen un poco rojas, te ves tan lindo — Ginga…— mi mano que esta en tu cabeza se desliza por tu mejilla, instintivamente me acerco a tu rostro, en cuanto estoy por besarte giras tu cabeza impidiendo el beso.
—Ya puedes irte Kyouya — me dices y quitas mi mano de tu mejilla
—No, tengo que hablar contigo — te digo
—Te dije que no hay nada de que hablar, por favor vete…
—Escúchame Ginga
—Vete…
—Ginga
— ¡SI tu no te vas entonces yo me voy! — te levantas e intentas irte, pero te detengo sosteniendo tu brazo. — ¡Suéltame! ¡Kyouya! — intentas soltarte, entonces en un movimiento rápido tomo tus dos manos y te acorralo en la puerta. — Kyouya…
—No me iré hasta que me escuches — te miro a los ojos, pero agachas tu mirada.
— Basta…por favor…déjame en paz… te lo ruego Kyouya… — unas lagrimas se asoman de tus ojos — ¿Por qué haces esto? No te entiendo… no tiene sentido que te escuche… tu mismo lo dijiste… jamás te amare… así lo dijiste… — es verdad te dije algo muy cruel — ¡¿Por qué debo de escucharte!? — uno mis labios con los tuyos en ese momento
—Porque te amo Ginga — te dije en cuanto me separe de ti, tus ojos se abren de sorpresa —Te amo.
—Kyouya…
—Verás cuando era pequeño un delincuente me arrebato a mis padres… ellos por protegernos a mi y a mi hermano murieron…entonces le prometi a mi padre cuidar de Kakeru…pero…un día Kakeru me salvo de que me atropellaran, el recibió el impacto por mi… y al el también lo perdí… desde ese día decidí no enamorarme o que alguien se enamorara de mi, porque tu Ginga me recuerdas mucho a Kakeru, su linda sonrisa, su inocencia, el brillo en los ojos… me sentía culpable… — sentí como mis ojos se cristalizaban, pero sentí dos manos acariciar mis mejillas. En cuanto te mire estas llorando…
—Perdón… — ¿Por qué te disculpas? — Perdóname Kyouya… yo no sabía… si no me hubiera enamorado de ti…tu no estuvieras sufriendo… — cierras tus ojos y tus lagrimas no cesan.
Odio verte llorar…no me gusta verte así… entonces te abrazo —No digas eso, no tienes porque disculparte Ginga — empiezo a acariciar tu cabeza suavemente —Yo soy el que tiene que pedir disculpas, todo este tiempo te he estado hiriendo, te eh dicho cosas horribles, fui un idiota al no comprender tu amor, no comprendí el amor de este hermoso ángel que tengo entre mis brazos, este ángel que siempre me decía te amo, este hermoso ángel que daba todo por mi, este ángel que siempre me apoyaba, todo este tiempo no me quise dar cuenta… por favor perdóname Ginga.
—Kyouya…
—Si me odias esta bien — te separo un poco y te veo a los ojos —No me sorprendería después de todo lo que te dije e hice, así que si abres la puerta me iré y nunca más te molestare pero si no lo haces será otra cosa lo que suceda.
"Kyouya…es verdad ¿Me amas? Si es así me sentiría la persona mas feliz del mundo"
Veo tu mano que se acerca al cerrojo de la puerta, escucho un sonido de ella, parece que la has abierto y no me sorprende.
En un instante siento como me abrazas fuertemente, no has abierto la puerta, le has puesto el seguro. Siento algo cálido en mi hombro.
—Estoy tan feliz…Kyouya…te amo, te amo Kyouya…— te abrazo y acaricio tu cabeza.
—Yo también te amo Ginga — te separas un poco de mi y unes tus labios con los míos, un beso tan dulce, al separarnos limpio tus lagrimas.
—Ya no llores Ginga, estoy aquí contigo — uno mi frente con la tuya mientras acaricio tus mejillas —Te amo Ginga — me acerco y te vuelvo a besar.
Esta vez abres tu boca para dejar pasar la mía, nuestras lenguas juegan, poco a poco vamos hacía la cama, te quito tu bufanda para después quitarte tu chaqueta, siento tus manos retirarme el chaleco, es evidente que también quieres hacerlo, sin cortar el beso te recuesto sobre a cama, me separo de ti y tienes tu cara roja, llevo mis labios hacía tu cuello para empezar a lamerlo y besarlo.
—Ah… — te escuchar tan lindo, quiero escuchar más, quiero que te sientas bien, mientras beso tu cuello, con mis manos comienzo a subirte la camiseta, tiemblas ante mi tacto, logro quitarte tu camiseta, empiezo a repartir besos por todo tu pecho —Ky…Kyouya…— cierras tus ojos al sentir mi lengua jugar con tu pezón. —Ah…ah…
Siento que tomas mi cabeza para alzarla, en cuanto te miro me besas, no tardo en responder a esa dulce boca —Kyouya…tócame más… — me dices casi suplicante, tan solo sonrío y me agacho para una vez más jugar con tus pezones.
Empiezo a desabrocharte el pantalón, continuo besando tu pecho y lamiéndolo, te retiro el pantalón, voy bajando lentamente hasta meter tu erección a mi boca.
— ¡Ah! Kyo…Kyouya… donde estas… ¡Ah! — muevo mi cabeza más rápido, quiero que te sientas bien, cada vez que lo hacíamos no te trataba con cariño, esta vez quiero consentirte, que sientas placer. Siento tu mano sobre mi cabeza, eso me indica que te gusta lo que hago — ¡Ah…ya no puedo…voy…! — siento que te vienes en mi boca, sin dudar trago lo que has derramado.
—Sabes tan dulce Ginga — me relamí
—Kyouya… — tu cara esta más roja que antes, sonrío y te vuelvo a besar, llevo uno de mis dedos hacía tu entrada y con cuidado inserto uno, siento como ahogas un gemido en mi boca, me separo un poco e inserto el segundo dedo.
—¡Ah! Kyouya…
—Tranquilo, son mis dedos— te dije con voz suave
—Tus ah…dedos… — cierras tus ojos al sentir que meto el tercer dedo
—Te estoy preparando, cuando lo hemos hecho te ha dolido mucho, esta vez quiero que te sientas bien Ginga — te sonrío. Asientes y me devuelves la sonrisa, muevo mis dedos en círculos, tus gemidos se hacen más fuertes, entonces los saco.
Me pongo arriba de ti, separo tus piernas y te doy un beso en la frente —Esto va a doler un poco pero no como las otras veces, aguanta el dolor ¿Si? — me asientes y me sonríes.
Poco a poco voy entrando en ti, tus lagrimas comienzan a rodar sobre tus mejillas, esta algo apretado pero se siente tan bien, te observo y estas llorando —Tranquilo Ginga, ya pasará el dolor, lo prometo — tomo tus caderas y de una sola estocada entro en ti
— ¡Kyouya! — me encanto escuchar mi nombre en ese grito, se siente tan bien tu interior.
— ¿Estas bien Ginga? — digo mientras acaricio tu mejilla.
—Si, estoy bien, no te preocupes Kyouya — me sonríes, siento que mueves tus caderas invitándome a moverme.
Me empiezo a mover en un ritmo suave y lento, no quiero volver a lastimarte, siento que me abrazas, me siento tan feliz, el ritmo de mis envestidas aumenta y tus gemidos también. Me abrazas con más fuerza, tengo que encontrar tu punto dulce ¿Dónde esta?
— ¡KYOUYA! ¡NYAA! — eso fue…
—Ahí se siente bien ¿No es así? — lo encontré.
…
¿Estoy soñando? No, no es un sueño, Kyouya esta conmigo, lo estamos haciendo, me trata con mucho cariño y cuidado, me siento tan feliz, cada vez que lo hacíamos me dolía mucho, pero esta vez es diferente, se siente tan bien.
— ¡Más! ¡Kyouya! — me siento avergonzado con lo que digo, pero se siente tan bien, no sabía que este mundo de placer existía — ¡Te amo!
— Yo también te amo Ginga… — me abrazas con más fuerza y yo hago lo mismo.
— ¡Kyouya,...voy a…
—Esta bien, yo también… —sentí como te venías en mi interior y yo me vine entre nuestros estómagos, te deje de abrazar y caí en la cama jadeante, me siento tan feliz… no estoy soñando… pero…aún me intriga algo… siempre que lo terminamos de hacer…a la mañana siguiente…te vas…no quiero que me dejes…no ahora que me has dicho que me amas…
—Ginga… ¿Por qué lloras? — ¿Estoy…llorando?
—No es nada… — giro mi cabeza para impedir que veas mis lagrimas pero es inútil — Tan solo ignóralo.
Es verdad…cada vez que lo terminamos de hacer…me voy…todas estas veces que me eh ido le ha dolido mucho… lo eh dejado… sin dudarlo tomo tu mano y le doy un suave beso para después entrelazarla con la mía
—Kyouya…
—Escúchame Ginga, te prometo que nunca jamás soltare esta hermosa mano, no me iré, entiende que me quedare a tu lado — veo que tus mejillas se ruborizan y unas lagrimas se asoman de tus ojos.
—Si — me dices con una sonrisa, tomo tus piernas para ponerlas arriba de mis hombros, sin soltar tu mano comienzo a moverme, empiezas a gemir de placer, quiero que te sientas así, quiero que olvides todo ese dolor que te cause, quiero que seas feliz a mi lado, no quiero que seamos felices, no me separaré de ti…
— ¡Ah! — te acercas y me besas, de inmediato respondo a tus labios, los parto recorriendo tu boca de manera posesiva — ¡Voy a…
—Esta bien córrete — me acerco y beso tu pecho, das un fuerte gemido, ya has llegado a tu segundo orgasmo. Estas jadeante y rojo pero sigues sosteniendo mi mano al igual que yo sigo sosteniendo la tuya.
Sin soltar tu mano bajo tu pierna izquierda y tu pierna derecha esta arriba de mi hombro, tu respiración comienza a acelerarse una vez más en cuento me empiezo a mover — ¡Kyouya!
—Los siento...toda vía no eh… — aumento el ritmo de mis envestidas, aprietas mas fuerte mi mano — Ginga… ¡Ngh…! — me vengo en tu interior, salgo lentamente de ti y caigo cansado al lado tuyo.
—Kyouya… — te incorporas y me miras —Mas… quiero más… — me miras suplicante, tan solo con ver tu rostro así de angelical me vuelvo a poner duro. Te levantas y te colocas arriba mío —Kyouya… — siento que colocas mi miembro en tu entrada, poco a poco te vas sentando
—Ginga…ah… — se siente tan bien… tu interior… mi respiración se vuelve agitada en cuanto comienzas a moverte de arriba hacía abajo, buscas mis manos, sostengo las tuyas y las entrelazamos, te mueves más rápido — Ginga… mueve tus…caderas así… ¡Ah!
—Mmm… ¿Se siente bien Kyouya? ¡Ah!
—Si, se siente muy bien — me sonríes, y continúas moviéndote
— ¡Ah! ¡Voy ah venirme…! — das un fuerte gemido, ya has llegado al orgasmo —Ah…ah… — tu cara tan angelical y dulce reactivan mis instintos y me incorporo y comienzo a moverme — ¡Kyouya! — me encanta como dices mi nombre, sin soltar tus manos empiezo a besar tu cuello y a dejar marcas.
—Ginga…voy a …
—Juntos… — sonrío levemente, suelto una de tus manos para llevar mi mano y aprisionar tu erección estimulándote, ambos llegamos al orgasmo, caemos cansados en la cama
—Te amo Kyouya — sin soltar mi mano te acomodas en mi pecho
—Yo también te amo Ginga — beso tu frente, al poco rato nos quedamos dormidos
~*No sueltes mi mano*~
Los rayos del sol alumbran la habitación, me siento tan bien, abro mis ojos lentamente, alzo un poco mi cabeza, al ver a Kyouya a mi lado me hace tan feliz, el siempre cumple sus promesas, me dijo que nunca se iría de mi lado, mira mi mano y estaba entrelazada con la de el, sonreí levemente y sentí un pequeño rubor en mis mejillas. Me acerque y bese tu frente.
—Buen día Ginga — dijiste adormilado.
—Buen día Kyouya — te dije con una sonrisa, tan solo te acercaste y me besaste. — ¿Quieres tomar un baño juntos? — dije un poco avergonzado, entonces sentí que me abrazaste
—Solo cinco minutos, quiero estar así contigo más tiempo.
—Kyouya… — un sonrojo se apodero de mis mejillas. —Si — me acomode entre tu pecho, sentí tu mano libre acariciar mi cabeza.
—Te amo Ginga — me dijiste mirándome a los ojos
—Yo también te amo Kyouya — me acomode en tu pecho.
Estoy tan feliz, estas aquí conmigo, no puedo pedir más, después de todo este tiempo…ahora estas conmigo, ya no como mi rival si no como mi pareja… te amo tanto, estoy tan feliz…
— ¿En que piensas? — escuche que me hablabas.
—Tan solo en lo feliz que estoy de que estés conmigo
—Yo también estoy feliz, ya no estoy aquí como tu rival, estoy aquí contigo como tu pareja — me dijiste mientras acariciabas mi mejilla —Nunca más me separaré de ti Ginga, no te dejaré ir porque te amo. — asentí y me acerque a ti para poder fundir esa promesa en un dulce beso.
Todo este tiempo de admiración, rivalidad y respeto, cada vez que te veía mi pecho dolía, siempre negué estos sentimientos hasta que caí en cuenta de que me había enamorado de ti, ahora podemos ser más que rivales y mi pequeño deseo se ha vuelto realidad, nunca soltarás mi mano, así como yo nunca soltare la tuya porque te amo.
Y colorín colorado este fic se ha acabado ¿Les gusto? ¡Dejen sus reviews por favor!
LAVI: ¡Final feliz!
KRORY: ¡QUE LINDO! *llora*
YO: En lo personal, ¡AME! Escribir este cap :3 Ahora por favor Killua di la pregunta del día de hoy
KILLUA: Bien, en "Amor a primera vista" ¿Cuáles fueron los talleres a los que fueron Ginga y los demás? ¿En donde vio Ginga a Nile y a Kyouya besándose? Y ¿En que taller Kyouya se le declara a Ginga? Y ¿Qué tenían que hacer en ese taller?
KANDA: Lo bueno es que nada mas es una ¬¬U
YO: No están difíciles, ese fic es uno de mis favoritos x3 Hasta ahora Solynn Galaxy lleva 2 puntos y Gingana-chan lleva 1 punto ¡Animo a las dos!
LAVI: Estén atentos pues ya viene el one-shot "Padres temporales"
ALLEN: Esperamos que este fic lo hayan disfrutado
YO: Así como yo disfrute escribiéndolo
TODOS: ¡Nos vemos en el próximo fic! ¡Sayonara!
