Gracias a todas por el apoyo con la historia… Besos
CAPÍTULO 10
Furioso, esa era la palabra, estaba completamente furioso, con él mismo, con esa mocosa arrebatada y rebelde, con Mariela, no sabía cómo le había hecho pero bien sabía que detrás de esa noticia del Profeta sólo podía estar ella, así como estaba con un pantalón negro y camisa blanca salió de ahí al Callejón Diagon, recorrió los lugares donde ella solía ir y no la encontró, rápido llegó a Hogsmeade.
- Rosmerta... ¿Hermione ha venido por aquí?
- No Severus, tiene tiempo que no ha pasado ¿ha vuelto a hacerlo?
- No lo sé, pero no la encuentro, avísame si sabes algo.
Optó por los bares muggles, pasando por dos a los que solía ir bastante después de que había roto con Weasley, se adentró a un bar un poco más tranquilo cuando la visualizo, estaba en la barra bebiendo mientras hablaba con un hombre mayor, era un poco robusto de cabello negro y corto, ahora no estaba furioso, estaba que echaba chispas por donde pasaba, lo estaba haciendo de nuevo, no podía creer que apenas ayer estuviese con él y ahora de pronto ella ya tuviese su reemplazo.
Llegó hasta donde estaban tomándola del brazo haciendo que la silla donde se encontraba sentada se cayera.
- Vámonos.
- ¿Qué haces aquí?
- Oye ¿qué te pasa? – le gritó el hombre intentando que el pocionista soltara a su acompañante.
- Tú a lo tuyo muggle.
- Lárgate Severus – eso hizo enojar a Severus pero más que eso lo hizo decepcionarse de ella.
- ¿Es lo que quieres? ¿Qué te deje ir con él? – su tono marcaba un dolor que ella por un momento distinguió.
- Si.
- Bien... será de la forma que tú quieras, puedes irte con él a vivir si quieres, pero ahorita vendrás a La Hilandera a hablar lo que quedó pendiente, luego podrás hacer lo que quieras con este imbécil o quien sea, – la forma en que él le hablo terminó por lastimarla, sólo asintió mientras se despedía de aquel hombre.
- ¿Quién es ese tipo? ¿Tu padre?
- No, pero tengo que irme.
- Pero ¿quién es?, – le insistió, mientras que Severus esperaba aquella respuesta con ansia.
- Te lo contaré luego, te llamo después ¿vale?
Se aparecieron sobre La Hilandera, él la observaba con desprecio paseándose de un lado otro, ella esperaba tranquila lo que fuera a decirle, pero de algo estaba segura, no iba a pasar la noche con ahí, le tenía mucho rencor.
- Creí que con el tiempo habías madurado, que no volverías hacer esa estupidez de embriagarte y hacer locuras.
- ¿Madurado? Crees que tienes derecho a decirme eso pero no es así, tus acciones dan mucho que desear Severus.
- ¿Y qué se supone que hice mal ahora? – le preguntó intentando no alzar la voz.
- Haz memoria... saltaste de la cama a penas escuchaste que Mariela estaba aquí y no bastando eso te largaste con ella.
- Tenía que arreglar las cosas con ella.
- ¿Arreglar? Y ¿qué pretendes con esto? ¿Asegurarte que no vaya a perderme? ¿Velar por mí?
-No quise decir eso pero dado que tú y yo... dado lo que paso entre nosotros no podía seguir con ella, necesitábamos hablar, ¿o es que acaso a ti te dio igual estos días Hermione? ¿qué crees que significó todo esto? – la chica se puso nerviosa mientras retrocedía, no estaba preparada para responder eso.
- ¿No podías seguir con ella? Y ¿El profeta?
- ¿Por qué finges? ¿Por qué intentas hacerme creer que eso te importa? Tú sabes bien quien escribe esas notas, sabes bien que nada de eso es cierto ¿Por qué te escudas en eso? – Hermione tragó la saliva con dificultad – ¿Querías una razón para irte? Para acabar con todo esto ¿no?
- No puedes acabar con algo que nunca empezó.
- ENTONCES QUÉ FUE... ¿QUÉ PASO EXACTAMENTE HACE ALGUNAS NOCHES? PORQUE INTENTO ENTENDERTE, TE JURO QUE PONGO MI MEJOR ESFUERZO POR HACERLO Y NO LO LOGRO.
- No sé a qué te refieres.
- A QUE TE HICE MI MUJER ¿ACASO YA LO OLVIDASTE? A PENAS HACE UNAS HORAS TE ESTABA HACIENDO MÍA, ¿O DE QUÉ ME PERDÍ?
- No veo el motivo de tu drama Severus, – lo encaró caminando por la estancia mientras lo fulminaba con la mirada –Que yo sepa en estas noches no has salido perdiendo ¿o sí? – le reprochó sentándose en la sala cruzando la pierna con autosuficiencia – Me usaste como tantos... y no ves más allá de todo, más allá de mí.
- ¿Me crees tan vil? ¿Crees que podría haberte hecho algo así?
- PERO SI LO ESTAS HACIENDO CARAJO.
- Mira tú no puedes llegar simplemente a acusarme de usarte, yo estaba dispuesto a dormir cuanto tú me provocaste, maldita sea soy hombre, mi cuerpo reacciona y más en la forma en la que decidiste hacerlo.
- Y AHORA SOY YO LA MALA MUJER, NO TE ATÉ A LA CAMA SEVERUS, NO TE OBLIGUE A NADA.
- ENTONCES SIMPLEMENTE NO ME ECHES EN CARA QUE TE HAYA USADO, AMBOS HICIMOS ESTO CONSIENTES DE TODO.
- ¿A dónde quieres llegar?
- Vámonos a dormir, mira todo esta resiente y mañana veremos más claras las cosas.
- Ya te dije que no pienso decirle a nadie lo que paso entre nosotros.
- Hermione, el mundo mágico sabe que fui un mortifago, que he matado y torturado gente, realmente crees que me importa lo que piensen, lo que pasa entre tu y yo son cosa nuestra y me importa una mierda lo demás, quiero saber qué piensas tú, intenté detenerte, estabas bastante tomada pero intente frenarte.
- Bien, si buscas al culpable lo tienes frente a ti, yo te calenté ¿vale?
- ¡QUE DEJES DE TENER ESE VOCABULARIO!
- Y TU DEJA DE GRITARME... Yo fui quien te provoco, y lo seguí haciendo hasta hace noche, no tienes porque sentir remordimiento, no voy a decir nada ni a causar problemas, no serías el primero y fue solo... – se quedó callada respirando tranquilamente mientras veía a un Severus calmado escuchándola como si estuviese esperando el veredicto de su sentencia – No me pidas que me quede, no me pidas más de lo que puedo dar, no puedo sentarme de nuevo aquí, has sido todo en mi vida y lo que paso ha terminado por arruinar nuestra relación.
- Un momento... ¿vas a irte? ¿es eso lo que intentas decirme?
- Si... quizá más adelante podamos volver a vernos pero ahora no puedo.
- Ya te dije que no voy a casarme.
- Eso ya es cosa tuya... iré por mis cosas.
- Aguarda, no puedes hacer eso, esta bien ya entendí, no tienes que irte él que se va soy yo.
- No, ya le avise a Ginny y me recibirán en su casa... lo siento Severus – cortó tajante la conversación subiendo las escaleras.
Él la escucho abrir cajones, y sacar sus cosas, habían pasado cinco minutos agonizantes para él, ese momento ya lo había vivido antes, cuando se caso con Weasley, cuando se fue a vivir con Dorian, con James, pero nunca antes había sentido lo de ahora, nunca en la vida había querido detenerla tanto como en ese momento ¿pero qué razón le daría para que ella se quedara? ¿Por qué parecía que ella no quería hablar de lo que había pasado entre ellos?
Salió con una pequeña maleta entre las manos y lo vio por última vez, ella alzó la vista reflejándose en esas orbes negras que tanto le intrigaba, él intento aceptar su derrota, pero no la entendía, la tomó de la cintura atrayéndola a su cuerpo pero ésta se tenso y bajó las escaleras corriendo, quedándole sólo a Severus la ausencia de su casa y el sonido hueco de la chimenea.
- Gracias por recibirme en su casa.
- No tienes nada que agradecer Herms... ¿pero estás bien?
- Si Harry, sólo necesito descansar.
- ¿Por qué peleaste con Snape? No es por nada pero... ahora... ¿qué hiciste? – ella alzó la ceja ofendida – Lo siento Herms pero que él se enoja es porque hiciste algo, ¿o fue él el culpable?
- Harry no seas tonto, Hermione no hizo nada, sólo que el profesor Snape va a casarse y les quiso dar privacidad ¿Verdad amiga?
- Si, justo eso paso – mintió ella conteniendo las lágrimas.
Se encontraba sentada en la sala frente a la chimenea y sus amigos ocupaban el sillón de al lado, ellos guardaban un silencio incomodo esperando a que Hermione dijera la verdad detrás de todo ese asunto pero ella parecía tener el objetivo de sólo ignorarlos, las llamas de la chimenea se volvieron verdes intenso dejando entrar al mago imponente que era... la hechicera se levantó instantáneamente quedando a su altura, Severus llevó su mano hacía su mejilla acariciándola lentamente, ignorando al joven matrimonio que estaba estático esperando a que uno de los dos comenzara a gritar.
- Sólo haré una pregunta y tengo derecho a conocer la respuesta.
- Dime Severus ¿qué quieres saber?– dijo en apenas en susurro evadiendo su mirada.
- ¿Por qué? – le reprochó con un sentimiento que ella no supo distinguir.
- No entiendo.
- ¿Por qué te acostaste conmigo después del baile? – mientras la hechicera se sonrojaba, a Harry se le caía la mandíbula y su esposa quedaba paralizada.
- ¿Qué cosa dijo Gin? ¿Acostarse? ¿Cómo? ¿Acostarse sinónimo de acostarse? O ¿Acostarse sinónimo de... de... de ya sabes? – le susurró a su mujer.
- Shhhhhhhhhhhh – lo silenció aunque no era necesario, aquellos dos parecían no acordarse de que no estaban solos.
- ¿No responderás?
- Ya te lo dije aquella noche, cuando te vi con Mariela comencé a sentir deseo, una flama ardiente que quemaba mi cuerpo cada vez que te veía.
- ¿Y eso es todo? ¿Deseo? ¿Pasión y placer? Si fuese eso, no te hubiese bastado con hacerlo esa noche y ya... pero regresamos y estuvimos encerrados tres días en casa, en mi habitación... sin parar... ¿me vas a decir que la llama no se apagaba?
- ¿Tres días? – le pregunto el pelinegro a su mujer que cada vez se hacían pequeños.
- Tres... sin parar.
- Sin parar – corroboró una vez más el chico.
- ¿Por qué te sorprendes? Si sabes cómo soy.
- ¿A qué te refieres con eso Hermione?
- A que he estado con hombres, con muchos y no he tenido remordimiento en tener sexo y seguir con mi vida.
- No me importa tu historial, es tu vida y siempre intente respetarla, pero no fue sexo, no puedes decirme que fue sólo sexo, porque yo te veía Hermione – le dijo acercándose más a ella – Veía tus rostro tus ojos... había algo más ahí, cada que te hacía enteramente mía.
- Ginny vámonos de aquí, – le suplicó.
- Cierra la boca Harry o el profesor te matara.
- No sé a lo que te refieres.
- ¡BIEN... OKAY... ME IRÉ PERO ME PARECE ESTÚPIDO QUE CON WEASLEY, DORIÁN Y EL IDIOTA DE JAMES HAYAS DEJADO TODO Y LOS HAYAS AMADO Y A MI ME TRATES COMO UNA ESCORIA, ¿Y DICES QUE YO TE USE? AHORA ME DESECHAS HERMIONE... ¿EN VERDAD NO SENTISTE LO QUE YO?
- ¿Qué sentiste tú?– le susurra con lágrimas en los ojos.
- Amor, sólo soy un hombre Hermione, un hombre que también sufre, que necesita a una mujer... que añora a la mujer de la que se enamoro cuando ésta tenía 19 años, ansia poder ser feliz con ella ahora que por fin pudo fijarse en él como hombre y no como amigo, solo soy un hombre común y corriente que se enamoró, soy patético lo sé... jamás hable con tanta libertad como ahora, quizá era importante que supieras la verdad.
- ¿Amor?
- Olvídalo.
- Tengo miedo.
- ¿De qué?
- De que me lastimes... no podría soportarlo de ti.
- Nunca te haría daño... sólo dame la oportunidad de demostrártelo, – le pidió acercándose a sus labios.
En un arrebato ambos se dejaron llevar por la necesidad de volverse a sentir y se besaron hasta caer en el sillón donde ella estaba sentada, mientras que el matrimonio Potter estaba en una esquina del otro sillón juntos y pegados, observando la distancia que había en la puerta buscando y planeando la mejor forma de salir de ahí sin ser detectados por el espía. La mano del pocionista fue hacia la pierna de la joven para alzarla y que ella lo rodeada con sus piernas en su cintura, haciendo que ésta gimiera.
- ¿Vamos a casa? – le preguntó con esa voz que casi la hacia llegar al orgasmo.
- Si... vámonos ya, quiero terminar esto en otro lugar.
- ¿En mi boca por ejemplo? – le susurró con descaro a la castaña la que sólo sonrió excitada, eso fue lo último que vieron los jóvenes antes de que la pareja recién reconciliada se desapareciera de la sala rumbo a La Hilandera, Harry respiraba agitado sin moverse si quiera, tratando de analizar la situación.
- Ya... ya... ya paso Harry... ven, – el pelinegro se acurrucó en el pecho de su esposa sin procesar toda la información.
- Tres días Ginny... sin parar.
Hermione descansaba sobre la cama de Severus desnuda, respirando agitadamente mientras veía a su amante con un bóxer negro mirándola fijamente, el hombre bajó la única prenda que tiene liberando esa erección que la volvía loca, gimió al sólo verla al mismo tiempo que él sonreía satisfecho. Sacó una venda negra y se la colocó en los ojos...
- Hay un par de cosas que voy a mostrarte, – le susurró, ella escuchaba ruidos extraños sintiendo a Severus detrás de ella – Recuéstate – ella obedeció – Las manos arriba de la cabeza.
- No te pongas mandón – le exigió intentando ocultar la excitación que sentía cuando él se ponía así.
- Obedece – cuando lo hizo sintió como él amarró sus manos hacia arriba sosteniéndolas de la cabecera – cédeme tu control y te haré cosas esplendidas.
- Ahhhh...
- Ahora voy a enseñarte el verdadero placer... voy a poseerte – siseó antes de poner un hielo por todo su vientre mientras la boca del pocionista recorría todo su cuerpo y la dejaba sin habla... entregó todo su control y apenas le fue permitido dar largos y fuertes gemidos de placer.
Espero hayan disfrutado el capítulo.
ACLARACIÓN FINAL: Aún cuando Severus haya llegado por ella y evitado que se fuera con alguien más, no tenía planeado que eso sucediera, intentaré meterlo en el siguiente capítulo, se supone que Severus marca la diferencia en la vida de Hermione, evitando que ella cometa más errores y que tome caminos equivocados y por fin madure un poco. Aclaro esto para las que les quedó dudas y no entendieron bien, espero que en el siguiente capítulo quede todo más claro.
Samaria Reed: la verdad es que no eh! A mí me piden drama y drama les doy, creo que el género que nunca podría manejar sería el humor, y no te preocupes que como la historia está por terminarse no extenderé mucho la problemática. Besos
Yetsave: Tenéis toda la razón y eso que yo la cree así de inmadura, tendrá que pasar por algo fuerte lleno de responsabilidad para que ella pueda madurar realmente. Espero no decepcionarte con el final.
Adri Snape: No te preocupes que pronto me voy a deshacer de Mariela y con lo del tipo ese… la verdad es que ella no iba a acostarse con él, hubiese llegado Severus o no, ella no lo hubiera hecho, veré si puedo anexar una parte así en el siguiente capítulo, la razón es justa esa que mencionas, era un hombre único e inolvidable además que por primera vez ella sintió algo más… algo que ella no quiere aceptar por miedo a que él la lastime como lo han hecho los otros. Espero te haya satisfecho mi respuesta ;) Besos
Yazmín Snape: si que me arrepiento de haberla puesto así, pero no en si prostituta sino una mujer un poco perdida y desubicada, necesitada de cariño, por otro lado lo que mencionas en una pelea de todo se dice y Severus actuó como idiota, pero aquí el maduro es él y lo demostrara con creces. Así que ya son dos bebes? Wow te admiro! Y no te creas, eso de escribir tanto drama me esta remordiendo la conciencia…
Sueksnape: ahora si que me la regresaste! Eres muy mala conmigo, ahora si ni supe para donde iba la divagación! La mitad del beso :P
Aliux: Creo que fuiste la única que entendió la actitud de Hermione, piensa que él la lastimará y sabe que algo así por parte de él no va a soportarlo… Puntos para Slytherin verdad? Gracias guapa, besos!
ZaDaBia: como que nos va mal? Espero que estes mejor guapa… un poco de alegría no nos vendría mal a las dos… Besos y un abrazo
Janetoso: Así propiamente con armadura y corcel no jajajaja me lo imagino mega encabronado, tirando sillas fulminando al muggle e intentando no matar a nadie jajajaja
