Saga, Mientras ellos duermen
Lucy Heartfilia...¿En qué piensas?
Lucy debía estudiar bien la situación, pues en la que ahora se encontraba no era para nada fácil de describir.
Tenía calor, mientras dormía, un intenso calor recorrió su cuerpo. Por supuesto, sabía que afuera el tiempo en Magnolia era de un caluroso verano, pero no llegó a pensar que ese calor fuera a colarse en su habitación y a tan tempranas horas de la mañana.
Abrió sus ojos lentamente, queriéndose adecuar a la luz del día, pero un muro ante ella se lo impidió. ¡Espera, eso no era un muro! Era…sus ojos se abrieron tan grandes como platos y sus mejillas rápidamente se sonrojaron intensamente. Su corazón empezó a latir como loco, su respiración a hacer todo lo contrario, detenerse, y una especie de nervios se coló en su vientre.
Ese intenso calor, el que extrañamente hubiera dormido tan bien esa noche…todo era por su causa.
Por Natsu Dragneel
No podía creerlo. ¿Qué hacía él en su cama?
Espera, ¿y aun te lo preguntas?
Suspiró. Era cierto, ¿De qué se extrañaba? Últimamente Natsu se la había pasado noche tras noche durmiendo en su cama, despertando en su cama, asustándola de tal forma que terminaba golpeándole.
Pero, ¿qué culpa tenía ella? Si siempre que despertaba se encontraba con su rostro tan cerca del suyo que casi podía sentir la respiración del otro contra sus labios.
Sin embargo, ahora era diferente. No estaba pegada a su rostro, tampoco sobre su cuerpo-de las cuales, muchas de las veces había amanecido- y bajo el peso de su cuerpo tampoco-era en esos momentos en los que se podía morir de calor- Ahora, únicamente estaba abrazada a él. Su brazo rodeaba su cintura y su mano se agarraba a su espalda, la otra mano le sujetaba de la camisa-con una firmeza que la sorprendió y terminó soltándola- y su rostro estaba pegado a su pecho.
Enrojeció de nuevo. ¡No llevaba nada! Estaba pegada al pecho desnudo de Natsu. El maldito chaleco se había abierto de tal manera que mostraba todo su formidable pecho, sus fuertes pectorales, e incluso esos abdominales que se pegaban a su vientre.
¡¿Formidable!? ¡Aaarrg! ¡Ya no sabía ni que pensaba! Natsu la confundía tanto como un libro de misterios en el momento en que no sabía encontrar al asesino. ¿Por qué? ¿Por qué la hacía sentirse tan tonta?
Esa respuesta tu misma la sabes tontina
Y entornando sus ojos, mordió su labio, sonrojándose, pegando su rostro contra aquel pecho. Su corazón todavía necesitaba calmarse.
-Porque me gustas…-susurró, volviendo a sonrojarse.
Era cierto. Le gustaba Natsu. Podía decir que incluso se había hasta enamorado de él. Le amaba. Sin saber cómo, se dio cuenta que sin él no se sentía completa, parecía que faltaba una parte de ella. Sin su fuerza, su sonrisa, sus tonterías, su preocupación…incluso sus abrazos…
Si, se había enamorado irremediablemente de Natsu.
Aferró con fuerza el chaleco en su mano, sintiéndose a la vez intranquila y segura. Natsu le proporcionaba la fuerza que le faltaba, el sentimiento de sentirse siempre protegida…Natsu la complementaba. Sin embargo…tenía miedo. Miedo del cómo podría reaccionar ante sus sentimientos.
¿Y si se declaraba y él no sentía lo mismo? ¿Y si esa amistad se rompía? ¿Y si ya no volvían a ser los compañeros de antes?
No. No quería separarse de él. Quería permanecer para siempre a su lado, con su sonrisa y sus brazos.
Apretó sus ojos, evitando ponerse a llorar. Siempre que pensaba en la nefasta declaración sentía ganas de llorar.
Tonta
Lo mejor era no decir nada, continuar como siempre, olvidar ese sentimiento.
El miedo la carcomía.
Por eso, era en esos momentos, mientras él dormía que podía disfrutar del calor de su cuerpo- al que ya no encontraba tan molesto- del aroma que desprendía, de sus brazos rodeándola, de su respiración profunda y relajada…era en esos momentos que podía disfrutar de su cuerpo tan cercano al suyo.
Agradecía que Happy no se encontrara en esos momentos, agradecía a Natsu la manía de meterse en su cama y abrazarla…sonrió contra su pecho, dándose cuenta de algo.
Sin él no puedo dormir.
Cuando Natsu no aparecía por su casa en toda la noche, un duermevela la molestaba. Dormía y se despertaba varias veces, buscando el calor de ese cuerpo. Cuando yacía junto a ella, dormía profunda, plácida y tranquilamente bien durante toda la noche.
¿Se habría convertido Natsu en una especie de peluche que le producía agradables sueños?
Qué más daba. Pegó al completo su cuerpo, enredando sus piernas entre las suyas, aspirando de nuevo su aroma, sintiendo su calor…
-Con tenerte así me conformo- y depositó un dulce y casto beso en su pecho, sonrojada pero felizmente servida- gracias…Natsu.
Y si, le agradecía por todo lo que había hecho por ella. Por andar siempre salvándola, preocupándose, por hacerle sonreír… por hacerla sentirse parte de la familia que era el gremio Fairy tail
Por él, había conseguido sonreír sinceramente de nuevo.
-Algún día…espero poder decirte…-cerró sus ojos, sonriendo- te amo.
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Corazón y pulso acelerado, mejillas ardiendo y el calor aumentando en su cuerpo. Natsu mantenía sus ojos bien abiertos.
Si había escuchado bien, si sus oídos no le habían fallado -cosa muy difícil de suceder- ella…le amaba.
Lucy sentía lo mismo que él
Sonrió levemente, más grande, ampliada, terminó sonriendo ampliamente, sonriendo con diversión, felicidad y cierto orgullo. La estrechó, feliz como estaba.
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Hoy, en cuanto Lucy despertara,-y rogaba que no le golpeara por ello- le diría todo lo que sentía. Desde lo que le hacía sentir hasta lo que sentía por ella.
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Después tal vez…probara sus labios.
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Porque eso hacían los que se gustaban, ¿verdad?
Jojo. Y aquí ha vuelto Jandi con los pensamientos de nuestra rubia protagonista. Siempre es bueno saber lo que piensan cada una de las parejas no? ¿Será Lucy capaz de declararle sus sentimientos a Natsu o será Natsu que por sus "ganas de probar" hará que ella confiese? A fn de cuentas, no puede existir maga estelar sin su propio dragón, jeje... no, espera... era dragón o amorcito? ¡Bueno! es igual.
¡Espero que os haya gustado!
Me despido desde ls pensamientos de Lucy.
¡Nos vemos!
