Kazanari Tsubasa es uno de los nobles más influyentes en Japón. Pudiendo tener a quien quisiera a su disposición escoge a la única mujer que no sigue sus normas.

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Seducción

[Capítulo 9]

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Escrito por Alondra Scarlett

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El camino se mantuvo en completo silencio. Tsubasa se dedicó todo el tiempo a observar hasta el más mínimo detalle en María, mientras que ésta se perdía en las lagunas de su mente creadas por ella misma.

Tsubasa se las había arreglado para que fueran a juego. Un vestido dos centímetros por debajo de la rodilla de color azul marino junto con un abrigo negro y vino en el interior para marcar contraste, eran las prendas que Tsubasa había comprado para ella y había insertado en su habitación con la ayuda de Ogawa. Llevaba unas ligeras zapatillas de tacón de negro charol al igual que los suyos propios, y sus pantalones como su saco eran de azul tan profundo que se confundía con negro, además de que su corbata era de color vino y el nudo con el que amarraba su cabello era igualmente de ese color, destacando de un suave azul.

El silencio no fue roto en ningún momento ya que tanto Serena como Kirika y los Tsukuyomi, se habían ido en carrozas aparte, y por tanto, su único intercambio de palabras fue un "ya llegamos, ¿me dejas ayudarte a bajar?". Tsubasa no se explicó el porqué, pero terminó sintiendo como su pecho de llenó de orgullo cuando las miradas curiosas se giraron a ella, la cual mantenía un agarre con María y le miraban con envidia. María por su lado sintió una cierta pizca de incomodidad y se apretó contra el agarre de la japonesa. No podía evitarlo, no le era muy fan de ser el centro de una fiesta.

Caminaron lentamente a la barra de bebidas, en donde Tsubasa intercambió varios saludos, y ordenaron día casos de vino tinto. María ya sabía la preferencia que tenía la Kazanari por esa bebida, pero seguía de alguna manera sorprendiéndose al notar que cada vez que le invitaba algo, era vino, más curiosamente, jamás buscaba embriagarla, inclusive alguna vez le dijo que su posiblemente limite eran cinco tragos antes de caer en estado etílico.

—Dime una cosa Tsubasa—Habló por fin ya hastiada de la mirada tan fija en ella— ¿Qué planeas ahora?

—Absolutamente nada—Respondió con simpleza, aunque era bien sabido por ambas que era una mentira—Quise aprovechar la oportunidad para que convivieras con más altos nobles y disfrutaras más de la velada, contrario a la otra vez.

—Ya... Claro, y yo estoy profundamente enamorada de ti—Soltó con evidente sarcasmo.

—No me molestaría en lo absoluto que eso pasara—Respondió Tsubasa de inmediato con un tono juguetón—De no ser por el desafío que tenemos podría yo enamorarme de usted.

—Desafío que no piensa dejarme fácil—Dijo meneando la copa en sus dedos—Un hombre de veintiún años, el orgullo del clan Kazanari y su próximo líder. De buena fama y fachada intachable, ¿qué clase de secreto podrías albergar?

—Uno que podría cambiar drásticamente el curso de este desafío, tornando la balanza aún más en mi favor—Respondió con la misma sonrisa—Sería casi imposible para ti resistirte al constante llamado, por tanto dejaré que lo descubras, pero hasta el final del juego, hasta que no puedas huir de mí.

—Fuertes palabras y desafiante reto del increíble Noble Kazanari—Soltó lo último con sorna—Usted ya debería haber escuchado que el que ríe al último ríe mejor.

—Y es mi deber informarle que yo todavía no me he reído—Sonrío depositando un beso en su mejilla—Necesito pasar al baño, regreso en un momento. Siéntete libre de moverte, a donde quiera que vayas te iré a buscar—Guiñó escondiéndose entra la gente y los pasillos de la mansión Kazanari.

—Insoportable...—Clamó María una vez que el peli-azul estuvo fuera de su vista.

— ¿Se refiere a mí? —Una cálida voz hizo que se volteara de inmediato.

— ¡N-No! Hablaba de alguien más, una disculpa señor—Salo de inmediato con el hombre de cabellos miel con toques grises (seguramente por la edad) y ojos verdes.

—No se preocupe, ya me lo imaginaba. Soy completamente irresistible—Bromeó el señor tomado asiento junto a ella—Pero quisiera preguntar qué hace acá tan sola, los buitres no tardarán en aparecer.

—No importa, llegué aquí con el jefe de ellos—Susurro de manera casi inaudible.

— ¿Ha dicho algo? —Preguntó divertido, había escuchado a la perfección las palabras de la mujer, y lo que más le causaba gracia, es que la había visto entrar de la mano de Tsubasa y apretarse contra el mismo.

—Nada, cosas mías.

— ¿Segura? Cuando el pensamiento sale por los labios deja de ser propio—Señaló juguetón cayéndole bien de manera casi instantánea., haciendo a Maria sonreír.

—Vaya, señor Aufwachen no sabía que conocía a María—Tsubasa llegó en el momento justo, haciendo que la oji-verde se preguntara si realmente había ido al baño, eso había sido demasiado rápido.

—Vaya, con que esta bella dama es la famosa Maria…

— ¿Famosa? —Preguntó la peli-rosa alzando la ceja.

—Aunque no lo crea Tsubasa habla mucho de usted entre su círculo, lo cual es completamente inusual en él—Declaró a pesar de las señas de la peli-azul acerca de guardar silencio—Me pregunto si por fin asentará cabeza.

— ¿Asentar cabeza? ¿Tsubasa? ¿Conmigo? —Preguntó con un toque de burla e incredulidad—Imposible señor.

—Nunca se debe decir nunca…—Le respondió todavía juguetón, a lo cual Tsubasa decidió cortar por la paz toda respuesta con un falso carraspeo.

—Será mejor que los presente personalmente—Habló la peli-azul en medio de ambos—Maria, él es Traum Aufwachen*, un importante exportador alemán—Señaló con respeto al hombre—Señor Aufwachen, ella es Maria Cadenzavna Eve, una visitante en la región de Gungnir amiga de los Tsukuyomi y los Kohinata, ¿y por qué no? Una posible nueva residente.

— ¿Rusia? —Preguntó el hombre.

—Serbia—Aclaró con incomodidad, entendía cómo funcionaba la jerarquía japonesa así como sus modales, aunque ninguno de los dos era extranjero, así que no debería suponer ningún problema, ¿verdad?

—Interesante, no cuestionaré sus motivos para venir de un país tan lejano a uno tan complejo como el japonés, pero le remarco que es algo que capta la atención de cualquiera—Ante esto último dirigió una mirada contra el noble a un lado de ella con malicia, dado a que él desconocía el reto impuesto entre Maria y Tsubasa y creía que había algo más.

—Me he dado cuenta—Agregó mirando igualmente a la oji-azul con desdén.

—Bueno, pero hasta dónde sé no hemos exportado nada, y tampoco gusta de dejar a su esposa sola por tiempos prolongados, se me hace extraño que esté por acá en estas fechas—Habló Tsubasa un poco confundida, pero tratando de sonar grosera.

—Es por ese otro asunto.

—Oh ya veo…—La conversación se redujo a un mutismo después de aquello— ¿Alguna novedad?

—Pues…—El hombre miró con indecisión a la peli-rosa, la cual estaba a punto de dejarles su espacio, pero la peli-azul le detuvo por el brazo en un agarre suave.

—Al señor Aufwachen le han raptado a su hija cuando esta era lo suficientemente pequeña como para no recordar—Comentó Tsubasa—Él y su esposa han seguido su pista con la esperanza de encontrarla y verla una vez más—Confesó.

—Siento mucho escuchar eso…—Dijo.

—La encontraré pronto, os lo aseguro—Respondió el ante la mirada entristecida de la extranjera—Con la ayuda de unos amigos hemos descubierto que fue traficada y terminó en Japón—Agregó—Hace un par de meses fui por las capitales y ahora me estoy centrando en las villas como esta.

— ¿Pero sabrá reconocerla? —Preguntó Maria—Si lo que dijo Tsubasa es cierto ella no los recordará y al ser tanto tiempo ella podría cambiar.

—Allí le sostengo un punto—Les dijo a ambas—Igalima no tenía parecido alguno ni con Scythe ni conmigo, exceptuando obviamente mi ojos, pero personas con ojos verdes hay muchas, no puedo lanzarme sobre cualquier niña de dieciséis años de ojos verdes que vea. Pero la sangre siempre llama—Dijo positivo.

—Igualmente, en Japón no hay muchos extranjeros, por lo que su búsqueda se reduce demasiado—Animó Tsubasa de manera torpe—Pero lamentablemente, en este momento solamente Maria y su hermana Serena son las únicas extranjeras, todos los demás somos 100% japoneses.

—Es una pena oír eso—Se desanimó el hombre.

—Igual no debe perder las esperanzas—Animó Maria con entusiasmo mientras que golpeaba su codo contra las costillas del noble a su lado, quien le miró de mala manera ante eso.

—Tiene razón señorita, no debo dejarme vencer—dijo al tiempo que un vaso de wiski se posaba frente a él—Por la esperanza—Dijo alzando su vaso y Maria y Tsubasa levantaron sus copas de vio en muestra de solidaridad.

—Por la esperanza—Repitieron tomando todos de sus copas.


*Investigando descubrí que el término "Aufwachen" utilizado en el anime cuando activaban las reliquias por primera vez significa despertar en alemán, por lo que busqué algo similar y me salió "Traum" que significa soñar, por lo tanto Traum Aufwachen significa "Soñar Despierto" dejo a todos libres de armar sus porpias suposiciones.

El capítulo en sí no es muy largo y fue más que nada para presentar al señor Aufwachen así que lamento si les decepciona pero esa únicamente informarles que no abandonaré el fic, solo estaba en pausa temporal ya que estaba en los capítulos finales de otro fic, y ahora que el epílogo fue subido ya tengo luz verde para continuar mis demás proyectos :D Muy posiblemente mañana vean (por fin) el one-shot con una yandere que prometí, me quedó mas largo de lo usual y como siempre se alargó TwT

De verdad muchas gracias a Love Novels y The Inmortal por sus reviews, me alegro de verdad que les vaya gustando como van dirigiéndose las cosas, y nos vemos en el caítulo 10 de seducción :D solo recuerden que...

Reviews=Autor contento=Más capítulos