-Victoria mi brujita consentida.

-Bells mi gran amiga también consentida.

Nos abrazamos, éramos unas grandes amigas desde hace tiempo.

-Ven quiero presentarte a mi novio – la cogí de la mano – Edward.

-Mucho gusto – le saludo

-Igualmente.

Estuvimos hablando durante mucho tiempo hasta que vinieron todos los demás excepto Esme y Carlisle.

-Ola Alice que pasa.

-Solo vengo a comunicar que no vamos a poder ir al instituto ya que ara sol.

-Y por eso venimos a preguntar si queréis ir a cazar. – pregunto Emmett feliz.

La verdad es que esta bien y podría ir a coger mas dinero y otras cosas.

-Bella que hay en la cueva. – pregunto Alice impaciente.

-Veo que no se te pasa un – me reí y todos hicieron lo mismo. – ya te lo enseñare.

-Pues venga a que esperamos, Ed a cambiarse y tu también Bella. – nos ordeno Jasper adelantándose a Alice, que lo mire feo – lo siento amor.

-Te apuntas Vicky. – le pregunte emocionada

-No yo fui de caza antes de venir.

La mire a los ojos y le vi algo que nunca creí verle unos puntitos de rojo junto con el dorado que se nos pone, no imposible nunca se alimentaria de humanos. Edward se había ido a la casa junto a los chicos ya que después nos vendrían a buscar con los coches. Estábamos las cuatro en mi cuarto hablando, Rosalie y Victoria parecía que se llevaban bien y eso me alegro mucho, pero en cambio Alice la miraba de una forma muy rara como si no se fiara de ella pero no creo que fuera eso. Sentimos que llegaron los coches y los tres tocaron la bocina, bajamos corriendo.

-Seguro que no quieres venir – le pregunte por decima vez – estarás sola.

-Tranquila además no tengo sed asiesque no pasa nada porque me quede sola.

Me subí al coche de Edward, nos dirigimos al monte Olimpic, allí había muy buena caza y la verdad es que nos lo pasamos bien, Jasper y Emmett se pelearon por un oso pero al final se lo quito Edward y de allí empezaron a discutir los tres, de momento Rosalie, Alice y yo perseguíamos a unos pumas que habíamos olido hace rato. Después de saciar nuestra sed nos sentamos en la hierva cada quien son su pareja.

-Bueno yo voy a buscar la cueva – anuncie, vi como Alice saltaba impaciente – quieres que te muestre eso Alice.

-¡SI!

Se puso a dar saltitos mientras todos nos reíamos, fuimos todos a la cueva pero solo entramos las chicas, busque las cajas ya que iba a coger dos.

-Bella que guardas en esas cajas? – pregunto Rose también impaciente.

-en una guardo dinero, esto lo guardo mi padre. Y la otra caja contiene...

La abrí y deje al descubierto unos diamantes, ellas nada mas verlos se pusieron a chillar lo que hizo que los chicos se asustaran y vinieran a ver lo que pasaba.

-¿Que pasa? – preguntaron los tres alarmados

-Nada. – respondimos rápido.

Les di dos diamantes a Rosalie y a Alice y las dos iban muy contentas esa felicidad nadie se las borraría. Llegamos a mi casa y no vi a Vicky por ningún lado que raro seguro que habrá salido.

-Estamos solos – me abrazo por detrás – que quieres que hagamos amor.

-Pues no se

Me gire y lo bese fue un beso delicado pero poco a poco se fue volviendo salvaje y desesperado, llegamos al sofá y yo quede debajo de el, nos seguíamos besando. Desabroche los botones de su camisa y se la quite en un momento, dejo ver su espectaculares músculos, le acaricie el pecho mientras el seguía besándome, bajo y me empezó a besar el cuello, una de sus manos se posaron debajo de mi camisa y me la quito. Nos seguimos besando y cada vez con mas pasión, me alzo y se dirigió al segundo piso sin dejar de besarme, nos desprendimos de la demás ropa y solo nos quedaba la ropa interior, en un solo movimiento estábamos en la cama tumbados sin ropa que se interpusiera, sus besos fueron bajando por mi cuello hacia mi pecho mientras yo le acariciaba ese perfecto torso, que te deja sin respiración.

-Edward – gemí cuando sentí su boca en uno de mis pezones.

-Quieres que me detenga – me pregunto alejándose un poco que mi.

-No

Nos seguimos besando cuando sentí una de sus manos bajar por mi vientre, asta que llego a mi parte intima, separo mis pliegues y me toco ese botoncito lleno de nervios. Me arque mas consiguiendo fricción, con una de mis manos le acaricie su miembro de arriba a bajo mientras el seguía penetrándome con un dedo.

Se incorporo un poco y entro dentro de mí, los dos gemimos el nombre del otro por tan maravillosa fricción. Nuestra danza era lenta pero mientras iba aumentando la excitación más rápido se hacían los movimientos. Acabamos los dos gritando el nombre del otro, se dejo caer encima de mí pero sin dejar todo el peso, estaba aun dentro de mi cuando la puerta se abrió de golpe.

-Bella! – nada mas vernos se tapo los ojos

-¡Alice! –chillamos los dos.

-Lo siento, lo siento pero tengo que hablar contigo Bella es urgente.

-Y no podrías haber llamado. – le reprocho Edward

-Edward acaso habrías contestado, o me hubieras abierto la puerta, además yo creía que ya no lo estabais haciendo.

Edward estaba que echaba chispas por los ojos, nos vestimos rápido y se fue ya que Alice se lo había pedido pero antes de irse me dio un beso y a Alice le mando una mirada que la verdad si las miradas matasen ella ya estaría muerta.

-Bueno Alice y que es eso que me tienes que decir con tanta urgencia.

-Antes de nada cúbreme con tu escudo por favor – la cubrí toda. – Bella puedes que el escudo permanezca aunque tu estés muy lejos?

-Si puedo hacer que se desprenda un poco de mi y hacer que vuelva conmigo cuando yo quiera, porque?

La vi que se ponía nerviosa o como si estuviera dudando en decírmelo.

-Alice suéltalo ya.

-Esta bien, Bella no te tienes que fiar de Victoria ella es mala, ella te a traicionada va a separarte de nosotros, no se de que forma ya que no lo e podido ver pero es algo que nos ara en la mente y por eso te dicho que me cubras con el escudo.

No puede evitarlo y me comencé a reír, Alice me miro sorprendida al principio pero esa sorpresa se transformo en enfado y la verdad es que daba un poco de miedo esa mirada, me deje de reír.

-Alice Victoria nunca me traicionaría ella es mi amiga, además nosotras dos nos conocemos desde hace mucho tiempo, esa historia no la puedo revelar si no me lo permiten pero seguro que algún día te lo diré.

-Creo que sigues sin entenderme, ella esta con los Vulturis – allí se me borro la sonrisa que tenia – esta a punto de hacer lo que se propone podríamos... – se quedo mirando el vacio

-Alice que pasa – me puse nerviosa – que has visto

- Demaciado tarde ya ninguno de mi familia se acuerda de ti todos se han olvidado.

-Que me estas diciendo Alice como que ninguno de ellos se acuerdan de mi, eso es impo – no puede acabar de hablar porque me acorde de su poder – maldita a utilizado sus dones.

-Ai alguna forma de evitar su don.

No le conteste, hay tres formas una matarla, otra obligarla y la ultima que mi madre lo invierta pero no quiero que la mate por traicionarnos pero la verdad es que se lo merecía, había otra per solo es valida con Edward aunque lo dudo si el hechizo le a echo efecto no es amor verdadero y ese hechizo solo se puede hacer efecto si lo que sientes por tu pareja no es amor verdadero.

Nos dirigimos a la casa y me encontré a Edward sentado en el porche con... VICTORIA que hacia ella aquí, que a tramado esta.

Cuando Edward nos vio acercarnos se levanto junto con ella y vino hacia nosotras y iban cogidos de la mano, no esto no por favor nada mas verlos así sentí como en donde debería estar el corazón se rompiese en miles y miles de pedazos, porque dios mío porque me tiene que pasar esto a mi.

-Ei Alice, Jasper lleva rato buscándote. – hablo Edward, después se fijo en mi presencia – quien es Alice?

Cuando lo escuche preguntar por mi sentía como si las piernas me fueran a fallar, esto no era justo, ahora que iba a poder ser feliz con la persona que mas amo en este mundo me lo quita la persona que creía que era mi mejor y gran amiga.

-Edward ella es Bella mi mejor amiga – se lo dijo como si estuviera diciendo algo obvio – bueno voy a por Jasper, vamos Bella.

-Alice ve tu yo me iré a dar una vuelta cualquier cosa seguro que sabrás donde encontrarme.

Me dirigí al bosque pero antes mire a Edward y a Victoria y ella sin que el se diera cuenta me sonreía con una gran malicia. Salí corriendo y al final llegue a un claro muy hermoso la verdad, se veía mágico. No me di cuenta de que empecé a sollozar por lo ocurrido y al rato caí de rodillas ya que no podía mas con este dolor que sentía, mi mundo ahora estaba negro la luz que me ilumino se desvaneció por completo volviendo a la negrura que sentía antes pero esta vez era mucho peor ya que sabia que nunca recuperaría a mi amor, sentí unos pasos detrás mío pero no les di importancia hasta que alguien puso su mano en mi hombre ese olor, ese tacto sabia perfectamente de quien era.

-Estas bien. – me pregunto Edward con esa voz aterciopelada tan hermosa

-No... Digo si, si no te importa me gustaría estar sola.

-Claro tranquila. – me dio una palmadita en el hombro

Se marcho, Bella eres tonta como se te ocurre decirle que quieres estar sola si lo que quieres es estar con el, soy una tonta pero si se hubiera quedado no me hubiera resistido a besarlo a acariciarlo, maldita Victoria maldigo en el momento que vino. Escuche una risa

-Vaya vaya mira a quien tenemos aquí pero si es mi gran amiga Bella

Me gire y la vi allí apoyada en un árbol como si nada pasara.

-Porque Victoria porque me as traicionada

-Porque yo no pienso perder en una guerra, y por eso me e unido a los mas fuertes, los Vulturis están encantados de tener a una infiltrada – se rio con malicia – y como yo soy tu gran amiga pues me encomendaron esta misión, hacerte sufrir y luego matarte, de momento ellos se están encargando de tu querida gemela – abrí los ojos como platos – si querida ellos han matado a Carolina, yo sabia donde se encontraba y se lo dije a Aro y el encantado de la vida con acabar con una de las hijas de la gran hechicera Renée.

Me dio una gran rabia por lo que había dicho, como que los Vulturis habían matado a mi hermana Carol, eso es imposible ellos no podían haberla matado. Me abalance sobre Victoria pero antes de llegarla a tocar alguien me aparto de allí con un empujón me incorpore y vi que fue Edward, como se atrevía a defender a esa traidora.

-Estas bien amor, te a echo algo. – le pregunto a ella, precisamente a ella.

-Estoy bien no me a tocado. – se izo la inocente – solo quería saber que le pasaba y me ataco

Estaban todo los Cullen allí junto a Edward y Victoria solo Alice se vino a mi lado.

-Bella estas bien. – me pregunto Al, se dirigió hacia Victoria – como puedes ser tan mentirosa.

-Me a traicionado Alice a mi y a todo los de nuestra raza nos a condenado a morir.

Empecé a sollozar pero no solo a eso sino que me empezaron a caer unas cuantas lagrimas, todos se sorprendieron menos Victoria que sabia el motivo por el cual yo puedo llegar a llorar.

-esta llorando, como es posible. – hablaron todos los Cullen

Utilice mi don y mande a Victoria a la otra punta del claro ya que era grande, Rosalie y Esme se fueron hacia ella mientras Carlisle, Emmett y Jasper se ponían al lado de Edward.

-Alice aléjate de ella, es peligrosa te puede hacer daño. – le dijo Jasper intentando quitarla de mi lado.

-Bella nunca me lastimaría, solo quiere que todo vuelva a ser como antes, como hace un día atrás que pasa Jazz que tu tampoco te acuerdas o que

Volví a caer de rodillas ya que el dolor que sentía por la perdida de esta familia y por la de mi hermana eran muy grande.

-como es que puedes llorar. –me pregunto Carlisle

No le conteste solo se que vi que Alice me iba abrazar cuando Jasper cayo de rodillas ya que estaría notando mi sufrimiento, le estaba haciendo daño y yo no quería que ninguno de ellos sufriera por mi culpa.

-Alice as que pare por favor, esta tristeza me esta matando. – Jasper se cogió la cabeza.

Nada mas decir eso salí corriendo directo a mi casa, los deje allí a todos mirando como me iba, Jasper se incorporo y vi que Alice se quedaba mirando al vacio seguro que vio lo que iba hacer pero no podría impedírmelo nadie me impediría vengarme si mi hermana había muerto, eso si deje mi escudo protegiendo a Alice mas tarde vendría y dejaría que hiciera su vida sin que se acuerde de mi. Llegue y vi mi coche con la capota bajada, no me pare a subirla y salí de allí lo mas rápido que pude, cuando empezó a sonar música.