Los personajes no me pertenecen, los utilizo para entretenerme.

Mi primera incursión en un mundo alternativo.


Después de la estresante prueba de los menús y que la agencia conociera el lado molesto, como lo habían dicho Yamamoto y Gokudera, ya que Tsuna solo se había molestado, no se había enfurecido lo suficiente como para sacar su lado tétrico.

Así que habían decidido pasear por las calles de Italia sin la presión de la cena, ya que esta estaba lista para llevarse a cabo. Además necesitaba distraerse un poco antes del gran evento.

Aunque no todas pensaban lo mismo ya que Megumi decidió salir a comprar algunas cosas que necesitaba para poder iniciar los arreglos florales, sobre todo las bases, mientras salía se encontró con Yamamoto quien le sonrió al verla.

-¿También sales?-cuestiono el joven de cabellos oscuros

-Si, voy de compras, necesito las bases para los arreglos

-Pensé que ya los teníamos

-Los de la cena están listos, voy por los de la boda, quiero adelantar un poco

-¿no quieres ayuda?-cuestionó mirando a su compañera

-Creo que si-respondió después de hacer algunos cálculos

-Pues bien, guíame

Fue la respuesta que dio mientras alzaba los hombros y su compañera reía para que ambos salieran a comprar las bases.

Mientras se dirigían a las tiendas donde vendían la base, Megumi no quedo con la duda y le pregunto del cambio tan drástico que Tsuna había tenido el día anterior.

-No te sorprendió el ataque de Tsuna ¿por qué?

-Ya lo había visto, creo que esta es su cuarto, "ataque" como lo llaman ustedes, y todas fueron por el mismo motivo, se metieron en la cocina y lo criticaron mientras él estaba preparando algo.

-Entonces Tsuna es muy estricto, por decirlo de alguna manera, con la cocina

-Si, puedes entrar siempre cuando vayas a ayudarlo o solo de entrada y salida, por lo regular Tsuna te ignora mientras está cocinando.

-Y tan tranquilo que se ve

-Jejeje, él y Giotto son tranquilos, pero hazlos enojar y serán muy sádicos, dicen que lo sacaron del lado de su padre.

-No te creo, no se ven que sean así

-Eso mismo pensaron algunos alumnos del club de kendo, molestaban a Tsuna en la escuela, pero nunca lo hacían mientras estaba en la clase de educación doméstica, un día decidieron hacerlo, nunca volvieron a ver un rodillo de la misma manera

-Y yo creyendo que Martina solo era de esa forma y por qué estuvo con ese chef

-Todos tienen sus manías

Fue la respuesta que dio Yamamoto, al fin y al cabo a él le encantaba el béisbol, al grado que no medía su fuerza cuando jugaba, varias veces había provocado algunas heridas a los novatos, aunque había intentado moderarla.

Continuaron platicando de cosas más mundanas, de que habían estudiado, sus materias favoritas y otras cosas, hasta que llegaron a la tienda.

Mientras Megumi hacia el pedido de las bases, Yamamoto fue a dar una vuelta en ese lugar.

El miraba todo lo que había y pensó en lo que podía utilizar Tsuna para alguna manualidad que quisiera realizar para calmarse, ya que la cocina era muy estresante, eso sin contar con la famosa prueba que había puesto su tío.

No pudo evitar una sonrisa divertida, había sido sorpresa para ellos que Gokudera también decidiera por ser chef, aun con su carácter, lo único bueno es que los dos tenía a Tsuna como un factor neutralizante, para cualquier actividad que quisieras realizar.

Después de tomar las cosas se dirigió a la caja donde compro lo necesario para Tsuna.

-¿Y eso?-cuestiono la chica mirando las cosas

-Son para Tsuna, hay ocasiones que cuando una receta no le sale se estresa demasiado, así que hace algunas manualidades para tranquilizarse

-Ya veo. ¿Cómo es que ustedes se conocieron?

-En la escuela, íbamos en el mismo salón, así que después de un inicio accidentado nos hicimos amigos. ¿Y tú cómo conociste la agencia?

-Soy de Londres, mi estilo de vida era bastante complicado y estresante así que mi familia y amigos me dijeron que necesitaba vacaciones y una de mis amigas me presto su casa en Namimori, mientras paseaba vi a Tomoe hablando o discutiendo más bien, con el encargado de una florería, al parecer le habían entregado el pedido de las arreglos de mesa completos, pero faltaba el ramo, más el florista no estaba

-Tú tomaste el lugar del florista

-si, la vi muy angustiada y me ofrecí a ayudarla, haciendo el ramo y ella me pidió entregarlo, así supe lo que hacían y me uní dejando todo en Londres

-¿No fue difícil?

-Lo fue, pero ya me había estancado allá, me estresa constantemente cada vez me enfureció más y aquí entre nosotros siempre quise trabajar en una florería, pero mi familia quería que fuera otra cosa y no podía decepcionarlos.

-Entiendo

Después de aquella pequeña plática, el pedido fue entregado y Yamamoto cargo las bases, no eran pesadas, pero si estorbosas, mientras que Megumi llevaba los objetos para Tsuna

A pesar del silencio que los rodeaba este era cómodo, Megumi miró de reojo al chico de ojos chocolate, este tenía una sonrisa en los labios, pero no llegaba de forma completa a sus ojos.

El trío era especial, los caracteres de los chicos eran bastantes diferentes, así como sus apariencias.

De hecho los chicos encajaban perfectamente en la agencia, cada una de las chicas tenían caracteres bastantes complejos o distintos, pero se complementaban.

Mientras ella lo analizaba Yamamoto pensaba en lo sucedido en los meses e incluso años anteriores, no pudo evitar un suspiro ante su situación.

Solo Tsuna lo sabía, no había tenido el valor de decírselo a Gokudera, quien seguramente lo regaña por sus acciones, pero lo hecho hecho estaba, cuando Tsuna le había pedido acompañarlo a pedir empleo en la agencia y así también tener algo que hacer, fue que los acompañó.

Su padre le apoyó con una sonrisa, sabiendo que necesitaba hacer algo para poder salir del hoyo donde estaba.

Agradeció las veces que su madre le pidió ayuda en algunas manualidades que hacía y el ser el mesero del restaurante familiar.

El realmente no había tenido su prueba sería hasta la cena de compromiso, ahí demostraría que en verdad le servía a la agencia y que se quedaría con sus amigos.

-Oye Yamamoto

-Dime-exclamó mientras miraba a su compañera y salía de sus pensamientos

-¿No te gustaría…-no termino la pregunta pero su compañero la miraba intensamente, así que modificó su idea inicial- intentar hacer un arreglo floral?

-Si ¿por qué no? Sería interesante

Megumi había decidido cambiar su pregunta, aún no tenían la confianza necesaria para preguntarle lo que quería saber, eso sin contar en la extraña sensación que tuvo cuando le mira tan fijamente, algo le decía que se había ruborizado.

Yamamoto no dijo nada, estaba seguro que esa no era la pregunta, pero no quería indagar que quería saber realmente, así que lo dejó pasar, aunque el sonrojo de su compañera era algo lindo de ver.

-¿Quieres un helado?

-Eh… si gracias

-Pues vayamos por un helado.