En una clínica veterinaria de una pequeña bahía, una Cockapoo, un dálmata, una Husky, un pastor alemán, un perro mestizo y una chica estaban preparando un parto para la Cockapoo que estaba por dar a luz, todos los presentes estaban muy nerviosos por lo que estaba por suceder, se notaba la felicidad y los nervios en aquella clínica, y así estaban desde hace rato ya, pero por suerte ya estaban terminando de armar todo, y justo a tiempo, los cachorritos de Skye estaban por salir
-Skye, vamos, con calma- Dijo Everest mientras ayudaba a Skye a moverse a donde Katie le ayudaría con el parto
-Everest... ¿Tú crees que seré una buena mamá?- Preguntó Skye mientras caminaba con ayuda de Everest
Everest no sabía que responder, ella estaba en desacuerdo con que Skye fuera a tener sus crían con ese ladrón, además por lo que contaba Skye esto había sido un accidente, lo que preocupaba más a la Husky, que todavía no encontraba una respuesta a la pregunta de Skye, ella no quería lastimar a la Cockapoo pero tampoco quería mentirle, para la Husky, esto no terminaría bien
-Guarda fuerzas Skye, no hables- Pidió Everest, creyendo haber encontrado una salida a la pregunta de Skye, su amiga suspiró y permaneció callada hasta llegar a donde estaba Katie
-¡Skye! Rápido, ven aquí- Dijo Katie, sujetando a Skye y subiéndola a un lugar donde la chica pudiera trabajar más cómoda con el parto de la Cockapoo
Y todos estaban expectantes, el parto era inminente y ya llevaban un tiempo considerable preparándolo, sabiendo que esto era lo que Skye quería, a pesar de las opiniones de los demás
Mientras tanto, un muscle car negro iba a toda prisa por la carretera que conectaba a la ciudad de Velo Helado con unas tantas ciudades, entre ellas Bahía Aventura, en aquel vehículo iba Derek, que tenía prisa por ver a Skye, dado que tenía poco tiempo antes de que el plazo que le había dado Ryder se terminara y él no quería arruinarle el día tan especial para la Cockapoo, a él no le importaba nada más que eso, ver a quien amaba y que le debía una gran aventura e incluso muchísimas disculpas, además de querer decirle todo lo que sentía y necesitaba sacar, pero estar tan hundido en pensamientos le estaba por costar la vida
Un camión se acercaba por el carril que Derek conducía, el pastor iba por el carril opuesto, y el sonido de un claxon muy fuerte e inconfundible le hizo espabilar y para su suerte logró esquivar el vehículo pesado antes de chocar y muy posiblemente perder la vida por no prestar atención al camino
-¡Carajo!- Exclamó Derek asustado luego de haber esquivado al camión -Debería parar... -Pensó el pastor blanco agitado por casi haber chocado, notando que su estado de nervios no le permitía ni siquiera conducir bien, podría volver a pasar eso y su suerte no sería la misma , el comenzó a acercarse a un costado para parar y descansar, todo esto le estaba afectando y con esto del camión notó que el mismo no se encontraba bien
-Pero debo llegar... aunque voy a ir un poco más lento- Pensó Derek volviendo a la carretera un poco más lento que antes, pero todavía yendo a un ritmo considerable -Todo esto de la prisión me ablandó... en serio, hace un mes o dos estaría todavía a esa velocidad y... no, eso es cosa de antes, no quiero darle más problemas a ella, ni a mí... solo espero que me perdone- Pensó Derek recordando que antes esto de la velocidad no era problema, y le atribuía el cambio a la prisión y a la reforma, la cual prometió aprovechar para poder vivir de otro modo más seguro y con el que pueda estar con su familia
Y en cuestión de un rato, Derek, había arribado a Bahía Aventura, o bueno, estaba cerca, había parado a repostar el auto antes de seguir, y ya de paso aprovecho a revisar si el regalito que quería darle a Skye seguía allí
-Bueno... al menos no me tocaron el baúl- Pensó Derek mirando el baúl, que tenía varias cosas que él guardaba, entre ellas una caja de la misma joyería que habían robado, pero justo esa pieza, un collar, era de lo poco que Derek había conseguido legalmente en su vida, esa pieza fue la que usó para ver qué valor tendrían las demás piezas y ahora se la daría a Skye, que era su valiosa y fiel compañera
Y hablando de ella, el parto ya había terminado, con Skye exhausta y dos bonitos pero extraños cachorritos junto a ella, todos los que estaban presentes en el momento rodeaban a los tres pero también les dejaban espacio para evitar asustar a los dos cachorros, que dormían junto a su orgullosa madre, que no hacía más que mirar a sus dos hijos con ternura y amor
-Skye, ¿Como los vas a criar?- Preguntó Everest un poco preocupada porque su amiga no tenía ni idea de cómo cuidar a un recién nacido
-Con mucho amor- Dijo Skye, sin preocuparle mucho la pregunta y sin quitarle la atención a sus cachorros, la Cockapoo estaba perdida en la cierta belleza que se encontraba en la rareza de sus hijos, un macho que compartía rasgos de su madre y su padre, con machas en el pelaje, y una forma más bien parecida a la de Derek, y una hembra, que era bastante parecida a su madre, pero que también tenía aquellas manchas del pelaje que indicaban que no era una raza en concreto sino que el producto del amor entre dos razas distintas
-Pero Skye solo con amor no vas a lograr que crezcan bien- Dijo Chase preocupado al escuchar que Skye dijo eso sonando muy segura de que funcionaría
Pero también se escuchó como la puerta se abría, era Ryder, que volvía de su ''Trato'' Con Derek, con cierta sonrisa en el rostro, pero también preocupado por Skye, él fue a ver qué había pasado con el parto
-Hola Ryder- Dijo Katie acercándose a recibir al chico, pero la chica no lo dejó acercarse para decirle algo importante -Escucha, sé que no te gusta la idea de que Skye haya elegido conservar a los cachorros, pero nunca la vi así de feliz, y no quisiera que se lo arruines, ¿Si?- Pidió la chica, sabiendo que Ryder no aprobaba la relación de Skye y Derek y menos en lo que eso había terminado, además de que ella realmente disfrutaba ver como alguien cercana a ella era feliz, y no quería que esa felicidad desaparezca
-Intentaré... gracias otra vez, Katie- Dijo Ryder, él y la chica caminaron a ver a los cachorros de Skye
Ryder los vio, eran claramente una ''Cruza'' entre dos razas distintas, pero aún así le resultaron bastante agradables de ver y muy bonitos junto a su mamá, Ryder se agachó y acarició a Skye, felicitándola por su familia, a pesar de que a nadie salvo Katie y ahora él estuvieran de acuerdo, en ese momento Chase se le acercó, para preguntarle algo que le estaba comiendo la cabeza desde hace mucho
-Jefe Ryder, Con todo respeto, ¿Pero qué haremos cuando deporten al malnacido ese de vuelta a de donde vino? Ella no se va a quedar aquí quieta, y dudo que debamos dejarla ir- Preguntó Chase muy preocupado por la posibilidad de que Skye quisiera irse del país, posiblemente para siempre y para seguir al lado de Derek
-Chase, hoy ellos se podrán ver otra vez y eso, pero luego hablaré con él para saber con exactitud a donde irá, así sabré si al menos cumplirá su parte y ya mañana se tendrá que ir, pero Skye de aquí no se irá a ningún lado, no podemos perderla- Dijo Ryder, Chase suspiró aliviado y Ryder lo acarició a él también, pero todos escucharon el sonido de un vehículo derrapar y oportunamente quedar aparcado justo en la veterinaria, el muscle car negro parecía no haber parado en mucho tiempo, por el rugido del potente motor, y porque su conductor pareció tomarse su tiempo para prepararse y entrar
-Solo espero que este sea el lugar- Pensó Derek, él entró y vio al tumulto de perros y humanos juntos allí, notando que todos lo miraban mal, salvo ciertos ojos que estaban inundados e iluminados de una alegría repentina que les llegó al ver a aquella figura que hace tanto no veía y que tanto anhelaba ver
-¡¿DEREK?!- Exclamó Skye muy emocionada por ver a su querido Derek justo en la puerta de la clínica veterinaria, ella se intentó levantar para irlo a abrazar e incluso besar con muchísima fuerza y pasión, sorprendiendo en cierto modo a todos por la fuerza que Skye tenía incluso luego de haber dado a luz, a lo mejor por amor, o tal vez por emoción, pero era seguro de que estaba muy contenta de volver a ver a Derek, aunque ella no sabía que su reencuentro duraría poco
Y así lo hizo y nadie la detuvo, ella corrió con fuerzas sacadas de lo más profundo de su corazón, con todas aquella emociones comprimidas que le provocaron saltar encima de Derek y besarlo con una fuerza y pasión que hacía tiempo que ambos no sentían, pero que necesitaban sentir, Derek, a pesar del golpe por el derribo amoroso de Skye, logró no estar tan adolorido para poder corresponder el beso y abrazarla con mucha fuerza, mientras todavía se besaban sin importarles la presencia de los demás en la clínica
-Te extrañé- Susurró Derek luego de que ambos pararan para respirar, se notaba distinto, su voz era más calmada, y estaba un tanto más fuerte que desde la última vez que se vieron, en la mirada tenía una clara alegría pero que también tenía cierta angustia y remordimiento, él realmente tenía que contarle a Skye que tenían poco tiempo, pero ahora no era el momento
-Yo también- Susurró Skye llorando de la alegría por haberse reencontrado con Derek luego de ese tiempo que no se vieron, la Cockapoo estaba muy, muy contenta, ahora era mamá y tenía al amor de su vida otra vez con ella, sentía que nada podía salirle mal, todo estaba yendo muy bien y esto era algo que Skye quería mantener
-Por cierto... feliz cumpleaños- Susurró Derek sorprendiendo a Skye, ella nunca le había contado al pastor blanco acerca de aquella fecha pero ahora el parecía saber -Te traje algo pero primero quiero verlos a ellos, ¿Donde están?- Preguntó Derek intentando encontrar a sus hijos, pero con Skye encima no podía ver mucho
-Ah, sí .. ¡Cassandra! ¡Ehh, hijo! ¿Pueden venir?- Llamó Skye, los dos cachorritos se dirigieron al llamado de su madre, enterneciendo a todos los presentes con el torpe andar que tenían por recién haber nacido
Los dos cachorritos llegaron a su madre y le ladraron alegremente y con sus colitas sacudiéndose, Derek los miró, estaba claro desde hace tiempo que no serían demasiado parecidos a ninguno de los dos padres, pero esto de todas formas sorprendía a Derek y lo hacía un tanto feliz, eran muy especiales para él, y por más que lamentara el tener que irse muy lejos, aprovecharía para pasar cuanto tiempo pudiera con su familia
-¿''Ehh, hijo''? ¿Todavía no tiene nombre?- Preguntó Derek, notando que la Cockapoo solo negó un poco triste con la cabeza, se dispuso a pensar un nombre él -Bueno, supongo que Siegfried te gusta, ¿No?- Preguntó Derek dándole a saber el nombre a Skye, ella no tenía ni idea de que había dicho Derek pero aún así le dio un beso para indicarle que si, y el cachorrito a pesar de no entender nada de todos modos ladró alegremente y la lamió la cara a aquel extraño que era su padre
-Ryder, ¿Estás seguro de que esto fue buena idea?- Preguntó Everest preocupada, claramente Skye estaba muy contenta, pero eso se iría al notar que Derek se iría para siempre de su vida
-Créeme, me encantaría que se pudiera ir con él, pero encontrar a otra piloto nos costaría mucho, y lo sabes- Dijo Ryder, Everest empezó a notarse molesta, lo que dijo Ryder le pareció muy feo, más que nada porque retenía a Skye en un lugar donde ella ya no quería estar, y solo porque el chico no quería buscar otra piloto
-¿¡Entonces la mantendrás aquí solo por eso?!- Preguntó Everest muy enfadada con Ryder, el tono enojado de la Husky le llamó la atención a todos en el lugar, y a Skye le causó muchas dudas escuchar eso
-Everest no me levantes el tono- Pidió Ryder, pero fue interrumpido por la enfadada Husky que no quería escuchar las idioteces de aquel humano
-¡¿Y entonces qué hago?! ¡La estás privando de su familia y de quién ama porque no tienes las agallas para despedirte de ella, ¡eres un hipócrita! ¡Deja de fingir quererla proteger cuando sabes que a ella ya no le gusta estar aquí, ella no es un objeto, tiene vida cómo el resto de nosotros!- Esto que decía Everest estaba dejando muy mal parado a Ryder, él no sabía cómo defenderse, y Skye los miraba casi a punto de llorar, no entendía que pasaba con ella, pero si la iban a condicionar a quedarse allí tampoco se iba a quedar sin dar su parte, la Cockapoo se levantó con un enojo similar al de Everest, pero con la diferencia de que ella también estaba muy angustiada y se sentía traicionada, cosa que canalizaba su despecho a un sentimiento de ira que ella sabía canalizar
-¿¡Entonces me ibas a alejar de Derek y de MI familia para tu propio beneficio?!- Preguntó la Cockapoo enfadada mientras se acercaba al chico muy, muy enojada, nunca nadie la había visto así, y eso asustaba a varios en la sala -¿¡Quién te crees que eres para prohibirme del futuro que yo elegí?! ¡Es MI familia y YO no pienso quedarme aquí solo para TÚ puedas seguir dándome órdenes!- Exclamó la Cockapoo, claramente no pensaba bien lo que decía, teniendo en cuenta que no tendría a donde ir si la echaban o si ella se iba, pero Ryder pensó que podría darle la contra a la Cockapoo
-¡Y yo tengo TUS papeles y los de TUS hijos también! ¡Así que mejor te callas antes de causarme más problemas!- Esto causó que la Cockapoo se quedara casi sin palabras, y que todos miraran muy a Ryder, pero alguien que hasta ese momento estaba tirado en la puerta de la clínica se levantó enojado pero conteniéndose para no hacerle daño a nadie
-Está bien... me enojé- Gruñó Derek levantándose mientras miraba a Ryder con unos ojos llenos de odio, él no iba a permitir que nadie se metiera con Skye, o con su familia
-Me gusta ver como un niñito piensa que por tener los papeles de algo ya es dueño de eso- Dijo Derek un tanto oscuro pero risueño por la torpeza de Ryder al revelar que los papeles eran suyos -Está bien que creas en la burocracia o que tus papelitos vayan a darte la vía segura... pero créeme... no valen nada... se compran, cada día, es cuestión de tener un poco de dinero y créeme, si muevo unos hilos y uso algunos favores... me quedaría con tu cuartelito de segunda y con todo lo que haya en él... ¿Algunas vez escuchaste del mercado negro?- Preguntó Derek, ahora claramente no se estaba conteniendo, el tono agresivo y las crueles verdades para el chico hacían que el pastor blanco ya no se preocupara con medirse con lo que decía
-Pero... Están protegidos por el parlamento- Pensó Ryder en voz alta, sin quererlo, le había dado otro tema a Derek
-Ohh, el parlamento, ¿No te parece que tu alcaldesa está también a subasta? Créeme, este condenado pueblito costero está comprado de punta a punta, dudo que los papeles o mismo tu relevancia en este pueblo signifiquen algo para el dinero o incluso peor, ¿Recuerdas que estuve en la mafia, verdad? Todavía conozco gente que puede ir un día a tu querido cuartel y quemarlo todo, ¿No queremos eso, verdad? -Preguntó Derek mirando a Ryder y buscando cualquier cosa de la que aprovecharse para salirse con la suya
-¡Oye no sé cómo te llames pero no nos metas en esto! - Exclamó Rocky un poco enfadado pero también asustado por lo que había escuchado
-¿Te piensas que quiero hacerles algo a ustedes? Mi pelea es con él, se metió con MI chica y MI familia, así que mejor hazte a un lado, no quiero tener que meterme contigo también, mariposita- Dijo Derek notando otro punto débil, está vez en Rocky, que solo se hizo un paso atrás, un poco asustado por la agresividad que Derek estaba teniendo
-Y bueno, vaquero, puedo estar así todo el día, solo dímelo, ¿Nos dejarás ir? ¿O tengo que dejarte un mensaje más claro?- Preguntó Derek notándose ganador, Ryder no quería hablar, Derek tenía razón, si alguien estaba interesado en el único estilo de vida que él conocía era cuestión de un soborno y ya, adiós cuartel, o incluso peor
-¿Quieres... llevártela?... Está bien... veo que tú podrías darle una vida mejor que la que yo podría...- Dijo Ryder notándose derrotado y sin ganas de luchar, a pesar de que le doliera
-No, llevármela no, ella es libre de decidir, pero es horrendo cuando te obligan a vivir algo que no quieres, pasé por exactamente lo mismo yo no quiero que ella lo sienta- Dijo Derek acercándose con los cachorros a Skye, que ya tenía una clara decisión en su cabeza
-Derek... ¿Recuerdas lo que te pregunté en el hospital?- Preguntó Skye recordando aquel día en el que se separaron, más todo lo que sufrió por eso y en lo que estaba resultando
-Podré haber sido un ladrón, un sicario o muchas otras cosas, pero al menos tengo la dignidad de no mentirle a una dama... bueno, casi- Dijo Derek ahora más calmado y mirando a Skye, recordando todas las mentiras que le había contado a Skye, ahora intentando ayudar a sanar esas heridas
-Bueno... creo que me iré contigo- Dijo Skye, dando a conocer su decisión que claramente destrozaba a todos, en especial a Chase y Ryder, uno todavía quería tener algo más que amistad con la Cockapoo, y el otro había perdido a una de las primeras integrantes del equipo y había quedado en evidencia ante alguien que casi no tiene educación o formación aparte de la calle
-Skye...- Llamó Chase, intentando hacer entrar en razón a la Cockapoo antes de que sea tarde -¿Estás segura? - Preguntó el pastor un poco triste al haber escuchado eso que Skye dijo como decisión
-Si Chase... pero no voy a olvidar tu amistad, fuiste y serás mi mejor amigo... incluso cuando me vaya- Dijo Skye, Chase se alivió un poco, sabía que Skye lo recordaría a él y su amistad, pero no terminaba de aceptar que Skye se marchaba
-Pero amiga... Eres muy importante... no quiero que te vayas- Dijo Everest, triste por estar por perder a su única compañía femenina con la que habían compartido muchas aventuras
-Pero no vamos a dejar de hablar, tenemos esa red social y por ahí nos podemos mantener como amigas y seguir hablando, ¿No?- Dijo Skye empezando a notarse un tanto afectada, pero todavía decidida a irse con Derek a donde los llevara el viento
-Claro... pero no será lo mismo- Dijo Everest angustiada por que Skye todavía estaba decidida a marcharse, afectándose ella también
Y los demás también querían despedirse, pero nadie lograba encontrar las palabras para la Cockapoo, que también estaba llorando un poco, incluso cuando todavía quedaban unas horas para marcharse
-Chicos... los extrañaré a todos... los extrañaré mucho- Dijo Skye un tanto angustiada, pero también decidida a irse lejos de Bahía Aventura, todos se acercaron y se dieron un fuerte abrazo grupal, sabiendo que extrañarían a la Cockapoo como ella los extrañaría a ellos
Y así pasaron las horas, eternas como nunca antes las habían vivido, toda la angustia que se había vivido en la clínica lentamente pasaba a alegría y euforia con el tiempo, y la Cockapoo y su pareja armaban las maletas, quedaba poco para marcharse, y allí pasaba Skye su último rato en su helicóptero, sabiendo que viviría en un lugar nuevo, con distintas formas de vida, pero que a su vez estaría acompañada por su familia y su pareja, con quienes ahora sería feliz y seguiría adelante, con un poco de dificultad, pero sería feliz, y eso le importaba más que cualquier atadura que tendría en el cuartel
-¿Estás lista?- Preguntó Derek, que tenía ya todo listo para marcharse, y a Siegfried a su lado queriendo ver que había en la maleta de su padre, el pequeño cachorro venía insistiéndole a su padre para ver con sus ladridos alegres y su colita moviéndose agitadamente, pero solo logró que Derek ya sellara la maleta para que su hijo no desordenara todo
-Si... uff, estoy nerviosa- Dijo Skye nerviosa mientras cerraba su maleta, a pesar de tener ganas de irse, era claro que no podría dejar todo atrás y salir del país sin extrañar a todos a los que había conocido con el correr del tiempo, aunque ella se notaba optimista con el cambio, también estaba un poco triste, sabía que extrañaría a todos sus compañeros y amigos, y no sería fácil dejarlos atrás -¿Siegfried qué haces?- Preguntó Skye viendo cómo el cachorrito tocaba la parte del código de cierre de la maleta como si intentara abrirla, recordándole a ambos ex ladrones el robo de la joyería, ambos se miraron, sin saber si enorgullecerse o preocuparse de la acción del cachorro que miraba a sus papás esperando una señal de que vieron lo que su cachorro había hecho
-Siegfried... no hagas eso- Pidió Derek alejando gentilmente a su cachorro de su maleta, más que nada porque allí estaba la sorpresa para Skye, y Derek no quería arruinarla, ambos padre y madre se miraron y sonrieron, y luego Skye terminó de cerrar su maleta, sabiendo que pronto sería la última vez que vería a los Paw patrol, al menos por un largo tiempo -¿Estás lista? No te recuerdo que estuvieras así de nerviosa en la joyería- Bromeo Derek, Skye se rió un poquito, sabía que eran situaciones distintas, pero aún así sirvió para aflojar la tensión un poco entre ambos y la situación
-¿Y tú? Supongo que a ti te afecta volver- Preguntó Skye un poco preocupada por lo que dijo Derek de su pasado en aquel país y porque no quería volver
-Bueno... me enteré que mi hermana logró pagar las deudas de mi padre y no le quitaron la casa así que... hablé con ella, está bien, y todavía está mi habitación allí así que ese mugrero será nuestro hogar hasta que consigamos una casa propia- Dijo Derek, claramente no respondía lo que Skye había preguntado y obviamente no quería hacerlo, pero Skye lo entendió y notó cierta vergüenza en Derek que le provocaba curiosidad en saber que ocultaba él en esa habitación
-Bueno... supongo que allí hay una cama para los dos ¿No?- Preguntó Skye un tanto pícara, moviendo lentamente su para por el torso de Derek y desplazándola lentamente hacia un lugar más privado
-Ehh, si, pero igual preferiría que te recuperes allá atrás y luego vemos, ¿Si? - Dijo Derek intentando contener a Skye y las ganas de travesuras de la Cockapoo
-La cárcel te cambió mucho- Dijo Skye mirando el físico de Derek, que parecía en mucha mejor forma gracias al casi gimnasio que había en el área de recreación de los presos
-Y tú estás mucho más bonita, créeme, ahora tienes postura de señorita y juraría que comenzaste a arreglarte el cabello- Dijo Derek acercándose a Skye en el reducido espacio que tenían
Y ambos comenzaron a besarse otra vez, sin poder resistirse a las ganas que ambos tenían, claro, sus hijos estaban allí y uno de ellos los miraba y no era la mejor idea ponerse así de cariñosos con los pequeños mirando
-En otro momento- Pidió Skye parando lo que estaban haciendo, Derek asintió incómodo y se dio media vuelta para intentar dormir el rato que les quedaba -¿Pasa algo terroncito?- Preguntó Skye preocupada por la acción de Derek, que no parecía estar bien
-Solo... hace mucho que no dormimos juntos, que no hablamos de nada o que no me siento bien y..., Skye, sabes que te amo, ¿Verdad?- Dijo Derek un poco triste, por algún motivo, comenzando a sentirse incapaz e inseguro de sí, a lo mejor debido a la falta de tacto cariñoso o haber perdido parte de aquella confianza que solía tener junto a Skye
-Claro que lo sé... y sé que podremos ser felices allá, que podremos dejar atrás todo esto- Dijo Skye abrazando a Derek por detrás, teniendo en cuenta que su pareja tendría mucha necesidad de cariño, y ella estaba dispuesta a dárselo sin ningún problema -¿Quieres dormir? Quedan dos horas, pero creo que quieres descansar, ¿No?- Preguntó Skye, Derek solo suspiró y cerró sus ojos, intentando calmarse antes del viaje
(Dos horas más tarde)
-¡Derek!- Llamó Skye un poco apurada al escuchar la alarma de su teléfono que indicaba que tenían que levantarse, ella sacudía lentamente al pastor blanco que apenas lograba dormirse
Derek se levantó asustado al escuchar que Skye lo llamaba, pensando que algo le podría haber pasado a la Cockapoo, pero ella solo quería despertarlo rápido porque si no se les pasaría la hora y no llegarían a tiempo al vuelo, aliviado, Derek suspiró y se peinó un poco antes de ponerse su gastada pero todavía querida chaqueta, Skye, por su parte, se había arreglado hace un rato y había despertado a Cassandra y a Siegfried, los dos cachorritos miraban a sus padres nerviosos, y no entendían porque, pero se alegraban por sus padres, que notaron la mirada tierna e inconscientemente alentadora de sus hijos pararon sus nervios para darse un abrazo familiar, que duró un rato hasta que se tuvieron que apurar
Los cuatro salieron de la Puphouse de Skye, y justo fuera estaban todos los Paw Patrol, junto a un cartel que decía ''Buena suerte Skye'', todos exhibiéndole una sonrisa que decía lo mismo del cartel, junto a muchas otras cosas más que Skye captó y con eso la Cockapoo también se contagió de la sonrisa de sus amigos
-Chicos... no sé cómo decirles cuanto los voy a extrañar- Dijo Skye llorando por ya tener que dejarlos atrás, entre todos se abrazaron para darse la despedida
Aunque no era suficiente para ninguno, a nadie le bastaba despedirse con un abrazo, se quería y necesitaba más, pasar un rato juntos, tener una última conversación, demostrarle realmente cuanto la iban a extrañar
Pero no tenían tiempo, y la Cockapoo se tenía que ir o perdería el vuelo, además también había mucho que hacer, ya tendrían que ir buscando una nueva piloto, y nadie quería contarle a Skye que ya estaban buscándole reemplazo
-Skye... te vamos a extrañar- Dijo Chase, notándose afectado por la marcha de Skye, los demás miraron como Chase intentaba contener sus lágrimas
-No te preocupes amigo- Dijo Skye besando a Chase en la mejilla, el pastor se sonrojó mucho, no se lo esperaba y menos aún cuando Skye tenía novio, pero Derek solo pareció pasar por alto ese detallito, aunque se notara un poco celoso, sabía que era una despedida -Todo lo que realmente quieres mantener se queda aquí, y estoy segura que ya encontraste al indicado- Dijo Skye poniendo su pata en el corazón de Chase, recordándole que las memorias siempre más preciadas de uno son de las más duraderas, y ya que estaba, la Cockapoo le recordó a su mejor amigo pastor alemán que ese indicado podría darle muchos otros recuerdos más, incluso algunos más agitados e íntimos
-¿Indicado?- Se preguntaron todos, mirándose entre sí para intentar averiguar quién había logrado alcanzar el corazón de Chase, Rocky se puso muy incómodo, se sonrojó pero intentó fingir la misma duda que los demás
Y así siguieron con una despedida que debería haber sido corta pero no terminaba de estirarse, y al cabo de unos minutos el taxi que llevaría a la familia había arribado y ahora tenían que irse
-Llegó tu taxi- Dijo Chase acercándose con tristeza a la Cockapoo que tampoco estaba bien, se despedían una última vez, y que se volvieran a ver era algo muy complicado
-Si...- Dijo Skye con tristeza por dejar a sus amigos
-Bueno... gracias por lo de hace un rato- Dijo Chase sonrojado por aquél gesto de Skye al darle ánimos en el amor a Chase
-No hay de que... Supongo que te irá bien con Rocky- Dijo Skye sonriendo, sabiendo que no le quedaba mucho tiempo
-Te vamos a extrañar- Dijo Chase, Skye lo volvió a abrazar, esta vez más fuerte
-Yo también... -Dijo Skye comenzando a llorar levemente, Chase lo notó, y le dio un abrazo, para intentar calmarla y decirle con aquello que ella estaría bien -Prométanme que seguirán haciendo lo que hacen... no paren por mí- Pidió Skye, aunque era obvio que los rescates no pararían, ella quería asegurarse de que el equipo seguiría en marcha incluso sin su presencia en el cuartel
-Lo haremos...
Derek por tanto subía a los cachorros y llevaba el equipaje al vehículo, él intentaba no meterse mucho en los temas del equipo de Skye, aunque Rocky se le acercó y le preguntó
-¿Adónde irán?- Preguntó Rocky preocupado por lo que haría Skye allá en Alemania, pensando que la Cockapoo corría algún tipo de peligro con aquel extraño junto a ella
-A un lugar, ¿Porque preguntas?- Dijo Derek intentando evadir dar muchos datos del lugar, simplemente porque no quería darlos y no tenía mucho tiempo
-Porque ella me importa- Dijo Rocky, Derek lo miró y volvió a lo suyo, pero el siguiente comentario del mestizo le hizo volver a la charla -Y no quisiera que ella tenga que pasar mal porque se juntó alguien de tu tipo- Dijo Rocky, Derek se quedó quieto, el comentario del mestizo lo ofendió un poco, y también tenía un poquito de razón, pero Derek realmente quería seguir con ese camino de cambio que llevaba, así que en vez de romperle el hocico a Rocky en el acto solo dijo lo siguiente
-Todo sucede por un motivo- Dijo Derek, Rocky no entendió, o bueno, no del todo - No tenía que comer, y tuve que hacer cosas de las que no estoy orgulloso, pero una vez que entras en eso, no es fácil salir, supongo que tu no lo sabrás, mariposita, aún así, si realmente te importara Skye no estarías cuestionando su decisión ¿Verdad?- Preguntó Derek, explicándole alguna que otra cosa y dándole a entender que debía respetar la decisión de Skye
-Supongo que tienes razón...- Dijo Rocky, reconociendo la razón de Derek, Skye caminaba hacia ellos junto a Cassandra y a Siegfried, ya preparada para irse del lugar
-¿Pasa algo?- Preguntó Skye acercándose a los dos perros que discutían, con sus hijos atrás de ella
-¿Segura que no quieres que te acompañemos?- Preguntó Rocky, Skye subió a Cassandra al taxi, y luego contestó
-No Rocky, gracias- Dijo Skye, ella luego suspiró, sabiendo que eran los últimos momentos en los que vería físicamente a sus amigos y compañeros de toda la vida, ella subió al vehículo y saludó con la pata a aquellos con los que compartió muchos momentos y aventuras que ahora pasaban a su memoria, ellos por su parte devolvieron el saludo, y Skye allí comenzó a llorar, ya estando un tanto lejos del cuartel, pero Derek estaba allí, para decirle que estarían bien
Y al cabo de un rato, la familia estaba en el avión, el cual estaba a momentos de despegar, el viaje sería largo puesto a que cruzaban al viejo continente, hogar del criminal en camino de reforma que en aquella noche había conocido a aquella que sin que ambos supieran había logrado abrirse camino al corazón del ladrón
-¿Y?- Preguntó Derek, Skye miraba por la ventana, no quedaba mucho para el despegue y ella sentía la mezcla entre curiosidad de lo que podría encontrar en su nuevo hogar como también la tristeza de dejar atrás todo lo que conocía
-Estoy bien... espero que no me extrañen mucho- Dijo Skye, viendo como el avión comenzaba a moverse a la recta donde despegaba, ella apagó su placa que llevaba como recuerdo, puesto que podía ser un elemento que afectara el vuelo, Derek apagó su teléfono y tomó a Siegfried, solo con verlo su hijo ya le producía alegría, a pesar de las circunstancias, aquellos dos cachorros tenían dos padre que los cuidarían y guiarían
-Lo harán, pero es tu decisión- Dijo Derek, Skye se recostó en Derek, a pesar de que las instrucciones del avión digan lo contrario, ella sabía que estaría bien incluso sin respetar algunas normas
-Tienes razón- Dijo Skye, el avión ya estaba ganando altitud, y ambos estaban recostados uno con el otro, incluso con la diferencia de tamaño
-¿Que te gustaría hacer primero cuando lleguemos?- Preguntó Derek, teniendo en mente comer algo clásico de allá antes de ir a su casa, pero Skye bostezó, dando un cambio de planes que seguía siendo buena opción
-¿Qué te parece si dormimos? Estoy segura de que hay cosas para hacer, pero no dormí mucho- Dijo Skye, con sus ojos cerrados mientras estaba recostada en Derek
-¿Qué te parece si le preguntamos a los cachorros?- Preguntó Derek, ambos miraron a sus hijos, que estaban dormidos en el asiento que ambos cachorros compartían, la imagen enternecedora hizo que los papás sintieran aquello que les hacía pensar que ya podían aquél pasado criminal atrás, corto para una, pero muy largo para el otro, ya era algo del pasado, y allí se quedaría, como un recuerdo
-Supongo que son tres contra uno- Dijo Derek, Skye se rió levemente y besó a su pareja, que no pensaba dormir pero a lo mejor podía intentar cerrar los ojos un momento, los cuatro estaban cansados, y el viaje sería largo, y ambos padres tenían una alista enorme de cosas que hacer cuando llegaran allá, pero con el amor que tenían y la motivación para dejar atrás todo eso que hicieron y poder volver a empezar, de seguro que tenían lo que hacía falta para que pudieran vivir felices y en familia
Y hasta aquí el (Posible) final de esta historia, me gustaría agradecer a aquellos que acompañaron durante el camino y a los que apoyaron la obra, y además invitarlos a ver el resto de cosas que tengo publicadas, pero de todos modos, gracias
Nos vemos la próxima
