ESTA HISTORIA ESTA PUBLICADA EN FANFIC . ES POR SU AUTORA ORIGINAL MISFITS Y ELLA ME HIZO EL FAVOR DE PRESTÁRMELA PARA PUBLICARLA AQUÍ
Nota de Arika Yuy Uchiha: Primero que nada les debo una disculpa por no haber actualizado la semana pasada ahora la razón por la que no lo hice es que después de unas semanas en que se trababa cuando trabajaba y se reiniciaba mi computadora finalmente entro en coma (no me pregunten qué demonios le hice aun no se) y como nunca he pagado para que la arreglen (no me malentiendan si le doy mantenimiento pero si es menor me encargo yo y si es mayor lo hace mi hermano que sabe se eso) no tenía idea de donde llevarla así que tuve que esperar a que mi hermano viniera el fin de semana y la arreglara como sea en compensación subiré dos cap esta semana este es el primero
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La baba de Saiken
-Vaya, vaya. Eso fue muy entretenido en verdad… ¿no lo crees Shukaku? –opiné cuando el primer episodio de la apuesta terminó.
-Yo creí que Ino iba rechazarlo al instante –opinó mi mascota mientras movía su arenosa cola con indiferencia.
-Te dije que mi chico tenia potencial –recalcó Gaara con una sonrisa triunfante en el rostro.
-No tan rápido hermanito, Ino aun no ha mostrado su mejor carta –advirtió Kankuro y luego redobló– tu chico no durará.
-Es verdad que Ino aun no ha mostrado por completo su personalidad así que creo que deberíamos ponerle algo de picante al asunto, ¿no les parece? –inquirí y consideré por la expresión en el rostro de mi hermano el artista que todos habían entendido lo que quise decir pero no contaba con la nefasta incompetencia del último diablo que se encontraba en el lugar, así que confiada solté– encárgate de eso Matsuri.
-Emmm… ¿su excelencia? –musitó y me sentís fatigada al tener que mirar nuevamente su rostro.
-¿Qué quieres? –pregunté seca y cortante.
-¿De qué quiere específicamente que me encargue? –inquirió como la estúpida inepta y mentecata que es.
El suspiro de mi hermano menor se oyó hasta en el mundo de los mortales y Kankuro simplemente si cubrió la cara con la palma de la mano incrédulo de que esta mujer haya sido mi asistente durante más de dos mil años. Shukaku no se contuvo, creo que hubiese podido ni aunque hubiese querido, así que un alto grado de desprecio soltó– ¡que te encargues de preparar la pócima idiota!
-¿Pócima? Pero como haré eso si Rokubi –comenzó a justificarse y de inmediato la interrumpí.
-¡Saiken! ¡Por el amor a todo lo maligno, se llama Saiken! –Corregí con pronunciada molestia y luego ordene con firmeza –no vuelvas a llamarlo por el nombre que le dan los humanos.
-S-Sí Temari-sama –tartamudeó mientras hacia una reverencia para disculparse– pero Saiken está en el mundo de los humanos y…
-Y para eso está Kiba –señaló Kankuro sin poder contenerse y luego añadió con un tono soberbio–así que ve y dile a Kiba que lo traiga, no es tan difícil ¿verdad Matsuri?
-De inmediato –asintió y salió de mi oficina tan rápido como pudo.
-¿Podrías recordarme otra vez como es que ella termino siendo tu asistente por tantos siglos? –solicitó mi hermano el castaño aun susceptible de que el infierno funcionara aun con ella como la encargada de mi agenda y demás asuntos de importancia.
-Es una larga historia hermanito –acoté sin ganas de remover el pasado, con una vez por siglo me alcanzaba y ya había visitado a Kakashi el día anterior.
-Hace tiempo que no veo a Saiken, podría ser divertido –habló la bestia de una cola y todos sonreímos por el comentario.
Verán Saiken es pegajoso y húmedo y a Shukaku no le gusta la humedad por razones obvias pero extrañamente siempre está complacido de ver a Saiken. Espera con ansias cualquier reunión con él y cuando por fin se concreta Shukaku simplemente lo evade, por más que la babosa sea amable con el este mapache bipolar lo aleja como puede. Otra cosa interesante sobre Saiken es que es un genio en cuanto a veneno. Es capaz de emitir distintos tipos de gases altamente tóxicos, lo curioso es que los humanos atribuyen este fenómeno a volcanes y demás paisajes naturales. Esto se da de esta manera porque Saiken suele ser vago y no le gusta mostrarse ante las personas, pero como esconder a una babosa blanca gigante de quinientas toneladas, seis colas viscosas y cuatros tiernas patitas (entiéndase entre brazos y piernas), no es nada fácil, los humanos han creado leyendas atribuyéndole el nombre de Rokubi debido a la cantidad de colas que posee.
-Nunca te llevaste bien con tu primo –acoté peleando al mapache.
-Eso no es verdad, es uno de los primos que mas aprecio no como al idiota soberbio de Kurama –me respondió casi sin poder creer mi acusación.
-Como digas –concluí con el tema mientras acariciaba su lomo.
-Por cierto ¿qué hay del otro asunto? –inquirió Gaara y por supuesto supe de lo que me hablaba.
-No dejaras que esto quede así ¿verdad? –se unió Kankuro y por un momento me sentí como el ser mas bondadoso del infierno.
-Tranquilos chicos… ¿no creen que se les está yendo la mano? –pregunté con falsa paciencia.
-Espero que estés bromeando porque claro está que no puedes dejar que el cielo haga lo que quiera como si no existiese el infierno –recalcó el pelirrojo y puede ver esa sed de sangre que tanto añoraba en los ojos de mi hermanito.
-Concuerdo con Gaara, si Minato está al tanto de la situación te subestima al creer que se saldrá con la suya porque no lo descubrirás –incitó el castaño y yo sentía toda la adrenalina de mi cuerpo juntarse en mi corazón y manos. Realmente quería tomar cualquier arma que hubiese a mano y enfrentarme a Dios en una batalla épica. Casi podía escuchar los gritos de desesperación de los ángeles pidiendo piedad y de Kurenai llorando por el apocalipsis que había desatado.
Oh sí, no la mataría pronto, la haría sufrir para que viera lo que provocó con sus inmundas acciones. ¡Ja! Enamorarse de un humano, que cosa más absurda. Desde el pacto donde retire a Gaara de la tierra los ángeles no pueden pisar el mundo de los mortales, pero Kurenai no es un ángel cualquiera. Los arcángeles son el único tipo de ángel que aun pueden visitar el mundo de los vivos pero las acciones de este rebelde angelito excedía cualquier limite. Sería reprendida si yo comunicaba su situación pero eso a mí de nada me serviría, así que decidí guardarme la carta de triunfo que tenía en mi mano bajo la manga. Iniciar una guerra ahora que una apuesta infernal se había iniciado era demasiado arriesgado ya que no contaba con dos manos derechas al cien por ciento de sus habilidades.
-Visitar a un mortal en sus sueños, vaya que son patéticos los ángeles –soltó Shukaku y entonces Matsuri llamó a la puerta de mi despacho para posteriormente ingresar al mismo junto a Kiba.
-¿Qué hacen aquí? –pregunté confundida.
-Matsuri me dijo que venga –se reportó Kiba con actitud holgazana y las manos en los bolsillos.
-Matsuri… –murmuré con voz calma e insensible mientras le dirigía una mirada sombría y luego pregunté tranquilamente– ¿no te dije que necesitaba a Saiken?
-Sí dijo que lo necesitaba para la pócima…–respondió complacida al creer haber hecho un buen trabajo, mis hermanos, Shukaku y Kiba comenzaron a retroceder.
-Entonces ¿por qué? –Pregunté con voz inexorable y hasta inocente, Matsuri me miraba intentando dilucidar mi falta total de emociones sin entender que un riguroso e infinito odio se acumulaba en mis manos. Entonces estalle y mientras le gritaba invoque mi abanico– ¡¿por qué no eres capaz de notar que debes comunicarle a Kiba que invoque a Saiken?
Entonces un golpe seco despojo al demonio de su cabeza una vez más. No es que siempre le corte la cabeza, solo cuando su ineficacia me desquicia. Por si alguien no lo ha notado, la razón por la cual Matsuri lleva el pelo corto es porque la decapito a menudo, con eso podemos dilucidar su margen de error. Mi estoica mirada se esfumo tras saciar mi ira y la cabeza de mi asistente se disculpaba desde el piso.
-¿Cómo has estado Kiba? –salude una vez que patee la cabeza de Matsuri hacia un rincón para ya no tener que verla.
-Bastante bien, si hubiese sabido que solo necesitabas a Saiken lo hubiese invocado de inmediato… de seguro necesitas un poco de su baba ¿verdad? –preguntó el Inuzuka quien me conocía a la perfección al igual que mis verdaderos súbditos, no como esa idiota a la que hay que decirle todo.
-Estas en lo cierto, ¿dónde está ahora? –pregunté curiosa.
-La última vez que lo vi estaba en los oscuros pantanos de España –me respondió sin poder darme el dato concreto y entonces anunció– pero sabes que bien que él es bastante perezoso moverse de un lugar a otro nunca ha sido de su agrado.
-Es verdad, recuerdo cuando le pedí que se moviera tres metros para que su Nube de Gas Corrosivo tuviese mejor alcance en las cámaras nazis de gas –conmemoró Gaara y todos recordamos al instante la anécdota.
-Sí, dijo que era mucho trabajo para él… terminamos incinerándolos vivos –completó Kankuro.
-Afortunadamente lo que necesitas esta vez es mucho mas sencillo que caminar tres metros de distancia –bromeó Kiba y todos nos sonreímos. Al instante todos salimos de la oficina, incluyendo la cabeza de mi asistente que era tironeada de los pelos por Shukaku versión Chibi.
El domador de Bijū realizo una serie de sellos de manos y ofreciendo una gota de sangre como sacrificio a mi persona invocó a la imponente bestia de Seis colas. Cuando la nube de humo negro se disipó noté que los pequeños ojos de Saiken me miraban fijamente.
-Hola ama –me saludó respetuosamente y luego prosiguió saludando a todos con una reverencia hasta llegar a su primo– ¿qué hay Shukaku?
Shukaku no le respondió solo dio media vuelta para sentarse dándole la espalda.
-¿No que querías verlo? –indagó la cabeza de mi asistente.
-Lo vi con los ojos, no necesito hablarle para verlo… pero no espero que tu lo entiendas después de todo no piensas con el cerebro –agredió mi más querido Biju caprichosamente.
-Saiken necesito un poco de tu baba –exprese y la pegajosa bestia se giro para darme una mejor apreciación de sus colas.
-¿Cuál cola esta vez? –me preguntó separándolas todas para que yo pudiese elegir con mayor libertad.
Verán… la baba de cada cola de Saiken provoca un efecto diferente en los humanos. Fanatismo desmedido provoca la primera, a tal punto de que los humanos llegan a cometer actos atroces en nombre de la causa que profesan. Es realmente muy entretenido ver como algunos se rasgan la yugular con sus propias uñas ante el efecto de la segunda. Exaltación de la propia personalidad es el efecto que estoy buscando y solo lo encontrare en la tercera, todos sabemos que los extremos son peligrosos. Desequilibrio emocional induce la cuarta, esto lleva a que los humanos no puedan establecer lazos firmes con las personas que los rodean, en si no tendría ningún efecto sobre un demonio pero todos sabemos que los mortales son seres sociales por naturaleza y aparentemente si se puede morir de soledad.
La quita cola es una de mis favoritas, provoca alusiones, paranoia y hasta esquizofrenia pero lo hace todo en menos de doce horas, lo que significa que la mente del humano se desmorona en medio día generalmente terminan suicidándose ó asesinando a personas de su entorno. La sexta es un tanto particular ya que es la única que tiene la habilidad de no solo afectar a los humanos sino a los demonios también, pero por ahora creo que he explicado suficiente sobre las habilidades de Saiken. Solo una acotación mas haré, es de suma importancia que las colas de Saiken sean contadas de derecha a izquierda, no solo por los problemas que utilizar la baba incorrecta conlleva sino que, además, no existe humano que soporte los efectos de la sexta cola.
La baba de cada cola de Saiken es altamente corrosiva tanto para ángeles, humanos y demonios así que soy la única capaz de manipularla a libertad. Sin embargo, hace mucho tiempo selle algunas células de mías en las manos de Kiba, haciéndolo capaz de entrar en contacto con la peligrosa sustancia sin correr riego siempre y cuando el contacto se produjera con las manos. La prueba de este sello se encuentra en sus mejillas, sus colmillos rojos brotaron para que los Bijū entendieran que ya no era yo la única a quien debían respeto aunque si fidelidad.
Retire un poco de baba de la tercera cola y la coloque en un tubo de ensayo que Kankuro amablemente me había facilitado. Luego observé la cantidad obtenida y exclamé– con esto será suficiente para las tres pociones que necesito, gracias Saiken.
-Cuando quiera ama –me respondió y luego miro hacia donde estaba el arenoso mapache– ¿Jugamos un rato Shukaku?
-Tsk… no tengo ganas –despreció rudamente y comenzó a rasguñar las mejillas de Matsuri mientras esta gritaba como loca.
-Oh vamos… será divertido, veamos quien obtiene más uñas de humanos para el final de la tarde –sugirió el seis colas y las orejas de Shukaku se pararon de par en par. Amaba sacarle las uñas poco a poco a los humanos mientras estaban vivos porque sus gritos eran para él una dulce melodía.
-Humm bueno pero solo porque no tengo anda mejor que hacer –accedió el mapache como si le estuviera haciendo un favor a la babosa y ambos se retiraron de mi vista.
Kiba procedió a destilar el compuesto para que este se volviese apto para consumo humano. Cualquiera vomitaría al saber que está tomando baba de Bijū pero esta magnífica sustancia tiene la propiedad de adecuarse según el paladar del sujeto que la ingiere, en otras palabras, cuando ella llega a tu boca piensas que estas comiendo tu alimento favorito.
Dejé a Kiba trabajar tranquilo y me propuse de mala gana colocarle devuelta la cabeza a mi asistente, no me tomo más de quince minutos y después de pedirle que me enviara a Baki la eche de mi oficina. Había algo que quería hablar con Dios y quería que la comunicación se mantuviese solo entre él, su mensajero, Baki y yo.
Mi fiel mensajero no tardo más de cinco minutos en aparecer y le explique brevemente que quería establecer comunicación con el paraíso. Baki utilizó sus poderes para invocar una pantalla gigante y de inmediato intentó comunicó las líneas.
-Usted está llamando al cielo, aguarde por favor a la brevedad será atendido –dijo un mensaje gravado con voz serena mientras en la pantalla solo se veía un repugnante angelito con un teléfono en la mano. Desvié la mirada molesta de la calma con la que se realizaba todo allá arriba y cuando estaba por ordenarle a Baki que desista Kushina me atendió.
-¡Holis! –soltó entusiasta y luego noto que era yo la que llamaba. ¿Quién demonios dice "Holis"? ¡Por el amor a todo lo macabro, ya tiene cuarenta mil años de edad!
-Kushina dame con Minato –ordené sin devolverle el saludo.
-Tal vez si dijeras las palabras mágicas…–pronunció ella intentando lograr que yo diga por favor.
La mire con soberbia y pronuncié– Baki…
Mi mensajero de inmediato supo lo que tenía que hacer y chasqueando los dedos libero una descarga eléctrica que chamuscó un poco el cabello rojo del estúpido ángel.
-¡¿Cómo te atreves…? –Me recriminó furiosa y yo reí victoriosamente. Entre lo que duraba mi diversión el mensajero de Dios logró quitarla de mi vista y paso a liderar la conversación.
Si ustedes creían que Shukaku es bipolar deberían ver a este tipo, muchos sufren de conflictos internos pero él directamente discute consigo mismo, cuando mi siniestra sonrisa se minimizo un poco saludé– ¿Qué hay Zetsu?
-Tiempo sin verte Temari-sama –respondió amable el Zetsu blanco.
-No le digas "sama" ya no somos sus sirvientes –reprendió el Zetsu negro y me odie a mi misma por no haberle pedido a Matsuri que preparase palomitas de maíz, esto parecía ponerse bueno de golpe.
-Pero aun así es un superior, le debemos respeto por los siglos de servicio prestado –argumentó su mitad blanca.
-¡Es una traidora! ¡Nuestro único comandante ahora es Minato-sama! –discutió el negro y entonces decidí retomar el motivo de mi llamada.
-Hablando de eso… quiero conversar con Minato –interrumpí su discusión.
Ambos Zetsus se mostraron sorprendidos e intrigados a la vez– Sí, por su puesto.
En algunos minutos Minato apareció en pantalla y, afortunadamente, no necesité decirle que esperaba que la conversación fuese privada– ¡Que agradable sorpresa! –exclamó como si aun fuésemos amigos.
Quería cortarle la yugular con mis propias uñas e insultarlo en todas las lenguas que él había creado pero me contuve, después de todo debía ser muy cuidadosa en lo que decía, era yo después de todo la quería información y no preguntarle directamente levantaría sospechas así que le seguí el hipócrita juego que él había iniciado– Me conoces soy una caja de sorpresa –le respondí con una sonrisa falsa.
Zetsu y Baki no pronunciaron palabra durante toda la conversación, se limitaron a cumplir eficientemente sus funciones como mensajeros y encargados de las comunicaciones, pero el hecho de que Zetsu estuviese ahí me llevaba a pensar que debía ser el doble de cuidadosa, después de todo la tercera función de esos dos es de espía.
-Lo sé, yo me llevé la más grande hace un par de milenios –soltó aun sonriente mientras se rascaba la nuca.
-¿Eso es un reproche Minato? –pregunté con una sonrisa sínica, la situación comenzaba a divertirme de nuevo.
-Oh no, claro que no –soltó preocupado por haber dado una mala impresión mientras negaba con las manos– recuerda… libre albedrío –agregó erróneamente y se volvió a autocorregir– ¡lo siento…! quise decir…
Comencé a reír inconteniblemente, él era incluso más idiota que Kushina. No quería ni pensar en cómo sería su hijo, probablemente un hippie viviendo en el ático de alguien, un vagabundo tocando el ukulele en alguna esquina céntrica por monedas para un poco de vino ó, en el mejor de los casos, un filatelista, encargado de limpiar los baños en algún salón infantil de fiestas.
-No te preocupes por eso –solté cuando pude calmarme– ¿Cómo va la búsqueda de un nuevo arcángel para liderar?
-No me he preocupado de eso en un buen tiempo… supongo que mis arcángeles son los suficientemente responsables como para no necesitar supervisión –alabó el y pude ver orgullo en los ojos de Zetsu.
Entonces las actividades de Kurenai escapaban al conocimiento del dios de los cielos… la cosa se ponía interesante.
-Siempre has tenido un buen equipo de trabajo –comenté y luego insinué inquietándolo– me gustaría ver si sabes usarlo.
-¿Acaso me declararas la guerra? –preguntó un tanto temeroso.
-Oh no, claro que no…–dije livianamente mientras el volvía a respirar con tranquilidad– no tengo motivos por hacerlo, ¿o sí, Minato?
-Bueno Kushina ha sido un poco descortés últimamente pero sabía que se necesitaba más que eso para que tomaras una decisión tan nefasta –explicó sonriendo nuevamente.
-Kushina siempre ha sido descortés –agregué con una sonrisa visiblemente falsa y luego decidí concluir el tema– lamento que nuestra conversación haya sido breve pero debo retirarme.
-Oh ya veo… eres una mujer ocupada –acotó y sonreí espeluznantemente –Sera en otra ocasión entonces.
-Así es –dije y luego señalé antes de cortar la comunicación– oh… una cosa más Minato, no te fíes porque me encanta lo nefasto.
Antes de que Baki apagara el monitor pude ver el asombro y el terror en el rostro de Dios y me sentí tan viva que quería gritar. Pero mi emoción cambio de causa cuando Kiba entró en ese momento con la poción lista. Era ahora momento de ver a la verdadera Ino en toda su gloria.
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Ahora los rewie por fin te dignas a publicar ya hablamos de eso además tu ni opines ¡casi ahogas a mi hermano en arena! Porque no me dijiste que iba arreglar esta cosa para que vieran mi magnificencia eso no importa alguna vez has visto a kura aplastar a alguien apenas pone un pie en casa ¿no verdad? Porque el si tiene la paciencia para ver si son utiles o no si ahora vas a empezar con eso de que kurama es mejor que yo no te soporto si no fuera por mis fans ya ni vendría anda puedes irte te apuesto a que nadie te extrañara eso crees tú si no fuera por mi nadie leería este fic mira no pienso seguir discutiendo así que contesta los rewie
Mitchel0420: pues si temari como siempre haciendo de las suyas esa es mi pequeña asesina no la caricatura que hicieron de ella con el pasado, lo de shika lo veras en el próximo cap azuma sueña a kurenai pero no creo que sea efectos secundarios de lo que fuma o si? Ohhh pero espera a ver lo que la grandiosa de temari está pensando para ellos dos muajaja ¡shukaku no reveles la trama! Y ojala shukaku fuera autista así sabría como manejarlo no que lo único que quiero hacer es encerrarlo en un depósito de agua hey por cosa como esa es por lo que creare mi ONG ya vez tengo quien me apoye y por cierto no soy autista tengo déficit de atención
Beauty Little Star: ya ofreci mi disculpa como si eso bastara cállate shukaku ohh si mi pequeña asesina es muy astuta lo que pasara a continuación es genial muajajajajajajaja shukaku deja de reírte bueno esta semana subiré 2 cap como ya dije y pronto al canceremos a misfits así que pido paciencia
