-¡Albert! ¿Qué haces aquí? ¿Dónde está Terry?
-Te platicaré mientras desayunamos ¿Quieres té o café?
-Té
Albert llevó la jarra, Candy se quedó sin habla observando el pecho y los brazos desnudos de su mejor amigo, sintió que una agradable sensación recorría todo su cuerpo hasta hacer palpitar su corazón
-Candy, Terry tuvo relaciones con mi prometida, por eso la reina lo obligó a casarse con ella
-¡Eso es mentira!
-Pequeña ¡Tú sabes que no suelo mentir! ¿Dudas de mi palabra? Pensé que confiabas en mí
-Perdón, es que pensé que me amaba
-Reconozco que sí le gustabas, pero él se confundió una noche pensó que estaba en tu cama y que te hizo su mujer pero fue a Susana a quién amó
-¿Y cómo se atrevió a proponerme huir con él?
-Al parecer la mamá de Susana no quería que él reparara su falta, creo que no quiere a Terry como yerno pero Susana si tiene preferencia por él y como tiene el favor de la reina por eso se lo concedió como esposo.
-¡Albert! tenemos que regresar a la casa de la Reina, si nos encuentran nuestros padres van a creer que hubo algo entre nosotros y nos obligarán a casarnos
-¿A ti te pesaría si nos obligan a casarnos?
-Somos los mejores amigos, tú me ves como una hermana
Albert miró con profundidad a Candy ella se sintió nerviosa ante él, era una mirada cargada de deseo, no le conocía esa expresión
-¿Te duele algo?-le preguntó Candy
Albert pensó: Si el corazón, yo no te quiero como una hermana sino como una mujer, Candy si sintieras lo mismo que yo, sabrías lo que estoy sufriendo por tu desamor- Estoy bien pequeña
-Albert, tenemos que regresar
-No, en realidad me despedí de la reina, le dije que te sentías mal por tu rompimiento con Terry y que te llevaría con tu padre.
-¿Y ella que te dijo?
-Dio su anuencia Candy
-¿Qué dirá mi padre si me ve llegando contigo?
-No sé, quizás quiera que nos casemos, hemos pasado una noche a solas, aunque no hubo nada entre nosotros él lo puede mal interpretar
-¡Debemos irnos enseguida!
-Tranquilízate pequeña, desayuna con calma
-¿De quién es esta propiedad?
-Es una pequeña casa de veraneo de los Andrew, si gustas después de desayunar podemos explorar los alrededores hay un pequeño arroyuelo quizás no esté fría el agua y podamos nadar
-Está bien, me gustaría dar una caminata
Después que desayunaron fueron hacia el arroyo, ella iba agarrada de su brazo, al llegar a la orilla se dio cuenta que era lo suficientemente profundo como para nadar
-No creí que sirviera para nadar, por eso no traje ropa adecuada
-Puedes quitarte el vestido y nadar con ropa interior, ¿O tienes vergüenza?
-No me da pena contigo, varias veces fui a tu cama en camisón para que me leyeras antes de dormir
Candy se quitó el vestido y se metió al arroyo, Albert la observaba a la distancia
-Entra
-Prefiero vigilar
-Ven, si no veo ningún alma alrededor- le incitaba Candy
Él se quitó los pantalones quedándose en calzoncillos
-¡Vaya! son de manta fina
-Candy no me apenes
-¡A que no me alcanzas! – le dijo Candy huyendo de él, Albert fue nadando atrás de ella
-A ver haz el muertito-la retó Albert
Ella se hizo hacia atrás y flotó, cerró los ojos pues los destellos solares la incomodaban, Albert recorrió todo su cuerpo húmedo con la mirada pues la ropa se le adhería y se transparentaba un poco su desnudez
-Esto es demasiado para mí- pensó él
Después de una hora salieron, él se volteó para no verla que se quitaría el corsé mojado y los calzoncillos, se pondría el vestido sin ropa interior
En ese momento los padres de los rubios se acercaron al arroyo viéndolos en paños menores.
-¡Candy! ¡Eres una desvergonzada! ¡Y tu William has mancillado a mi hija! ¡Aquí te vas a morir!- dijo Lucas Somers apuntándole con una espada
-No papá, somos inocentes, él no me hizo nada, ¡Te lo aseguro!
-Se escapó contigo y ahora te tiene con poca ropa ¡De aquí no sale vivo!
-No Lucas, no mates a mi hijo, el reparará su falta casándose con Candy
Era una mala actuación que hacían los consuegros pero engañaron a la pecosa quien estaba asustada
Mientras a Terry lo dejaron en casa de la familia de Susana Marlowe, el papá de ella salió a recibir a su hija.
Chicas recaí de mis males pero de todas maneras quise subir algo para el fin de semana.
Saludos y bendiciones
