Fotografías para una mujer rara10

Los personajes no me pertenecen, son de Masashi Kishimoto y los he tomado prestados para esta historia de dolor, amor, risas. Muchos saludos a todos los que leen mi fic, las más sinceras gracias a quienes han seguido esta narración desde el inicio…


Yourdeathangel: oye, no hay problema. Estoy muy contenta de que leas mis fics, espero que este nuevo capítulo sea de tu agrado. Excelente fin de semana.

Dulcecito311: si todas esas cosas, y tal vez más, pero pronto esas cosa van a cambiar. Si, al menos en mí interpretación (el personaje de Sasuke es muy, muy terco: solo que yo me hice la pregunta ¿y si lo que quisiera Sasuke no fuera una venganza…? Ya sabes si quisiera comida sería obeso jajaja; claro, en este caso lo que quiere es a Sakura) saludos.

inesUchiha: me alegra que entiendas a esta Sakura, porque quiere decir que estoy cumpliendo mi objetivo. He leído mucho libros, y cuando me hacen llorar por el dolor del personaje pienso "a que buen libro"; por supuesto no llego a eso, pero lo que tú me dices es más que suficiente. Muchos saludos, tus comentarios me dieron mucha risa (pero también me hicieron pensar en un castigo apropiado ¿Cuál podría ser…?

Cherry627: jajaja si es verdad a cualquiera. A mí me encantó hacer esta parte, hay muchas situaciones que explotar que no se por cuál decidirme. Y también se sabrá en uno de los capítulos que siguen. Si te confieso, no es una razón muy complicada. Saludos y gracias por tu review.

Hiyoko-sama: Estoy súper contenta que te haya gustado, y la verdad la dedicatoria era merecida, publiqué de un día para otro, y antes de que pusiera el nuevo capítulo, ya estaban esos reviews (dije dentro de mí; wooow son geniales) muchas gracias por tu constancia, y pásatela muy bien.

Guest: muchas gracias, te mando saludos, y espero que estés muy bien.

Cinlayj2: gracias, me alagas y ese me da ánimo. Y por otro lado tienes razón, planeaba cosa así para los siguientes capítulos, definitivamente Naruto está incluido, más situaciones incomodas y muerte para Sasori ahogado en acido. Jeje (sorry si hay alguien a quien si le guste este pelirrojo ó_ò).

Lian Kirito-kun: oye muchas gracias (y es enserio, no es ironía) a veces se nos pasa poner comentario, Dont worry a mí también me ha pasado, muchos saludos, gracias por reivindicarte ^ ^.^.

Gabi Molina: bienvenida, gracias. Y la verdad ojala pudiera publicar más seguido, también a mí me gustaría. ¡Saludos!

Itzel Uchiha: Yo también me estoy divirtiendo al escribir este fic, y estoy encantada de que te guste. Espero seguir por este camino, saludos, ojala que esta parte te divierta igual.

Guest: estoy contenta de que te gustara. Pero oye, quiero que te vaya bien en la escuela (si ñoño, lo sé, pero no hay de otra) además la historia aquí sigue. Muchos saludos, y éxito en los exámenes.

ConiM: si crees que está teniendo un gran avance, entonces este capítulo te encantará. Nos leemos en el próximo. Saludos.

Besscy: aquí está la conti, gracias por seguir leyendo. Saludos.

Lizzet: Bienvenida Itzel, gracias, hago mi mejor esfuerzo con el poco tiempo que me queda. Perdón por los errores de dedo, esos los corrijo después de publicar. Saludos.


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Capítulo 10: semana tortuosa –parte2

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=Día3=

La pierna no le dolía tanto como los primeros dos días, por supuesto, seguía sin poder levantarse por sí sola, Sasuke era por mucho su apoyo a la hora de moverse.

Pero necesitaba encontrar una manera de sentirse más independiente, y no una carga.

-La doctora llamó –anunció Sasuke al entrar en la habitación. Con un movimiento de su mano lo instó a que continuara – necesitarás 2 semanas más de reposo – acabó de decirle secamente.

No pudo evitar abrir los ojos con horror, pero después de eso, recordó que ella era la causa de su propia desgracia.

-Hablas… enserio – no podía quedarse más tiempo con él, no era nada bueno.

¿Y sí sucumbía a él antes de tiempo, y sí… se enamoraba? Evito mirarlo directamente a la cara, con temor de revelar sus pensamientos.

-Muy enserio – dio cruzando los brazos de forma inflexible – si no hubieras tratado de huir, en medio de la madrugada, eso sería innecesario.

Él tenía razón…

Apenada por su desesperado acto de aquel día, se abstuvo de responderle, ya no podía encontrar motivo lógico para estar a la defensiva, además ¿Qué le iba a decir?

"¡tenia pánico por qué creo que me puedo enamorar perdidamente de ti!"

Oh, no, claro que no…

-Entiendo –se limitó a decir entonces.

En aquel momento las actividades que normalmente se realizaban entre ellos comenzaron; en la mañana después de ejercicio matutino de Sasuke, él tomaba un baño, luego de eso él cargaba a Saukura –quien de manera natural envolvía sus brazos sobre sus hombros- (no le pasó desapercibido que se empezaba a hacer normal tocarlo, pero no quería ni pensar en lo eso significaba). Una vez el baño, donde ya estaban sus cosas a lado de las del moreno, la ayudaba a prepararse para entrar en la tina. Ella distraídamente observaba sus cosa; toalla de baño, cepillo de dientes, secadora y peine, crema para el cuerpo con aroma a flores y una loción con aroma a manzanas.

La escena era demasiado personal, como si fueran una pareja…

Y era estremecedora.

La dejaba sentada en la tina quitando la venda siempre con cuidado, y la colocaba a un lado de la llave del agua para que ella pudiera llenarla y bañarse sola, luego se marchaba (no sin antes darle una mirada evaluadora a sus piernas desnudas y decir algo que calentaba sus mejillas).

-"cuando estés curada encontraremos un buen uso para esas preciosidades" – fue lo que dijo esta vez.

Se habría reído, si no hubiera estado demasiado ocupada controlando lujuriosa reacción, y su desbocada imaginación femenina.

Por alguna razón todos esos actos eran más íntimos para ella, que el solo hecho de dormir en la misma cama con él.

Y si continuaba en esa dirección, ya serían tres días seguidos que despertaban juntos, impregnados en el olor de su cuerpo.

Ese era solo un punto más que hacía golpetear su corazón contra su pecho.

"Todas las acciones humanas, tienen un origen lógico de ser…" al menos eso era lo que decía uno de los libros que yacían en su repisa, y ahora en carne propia entendía la frase.

Desde la llegada de Sakura a su hogar, su cuerpo se revelaba a sus órdenes, estaba lleno de deseo. Tocarla era poco, demasiado poco, para lo que quería hacer con ella.

Y decir que se despertaba excitado, aspirando el aroma de manzanas y flores, era mínimo…

Esta mañana una dormida Sakura se encontraba abrazándolo por la cintura, con la mejilla bien acomodada sobre el latido de su corazón y su erótico cuerpo delineado al suyo. Al ser completamente consiente de sus redondos pechos pegados a su torso, su anatomía reaccionó involuntariamente ante el placer que eso le provocaba, tuvo que salir de ahí antes de terminar sobre ella…

¡Demonios, cómo la deseaba!

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=Día4=

-Con mi dinero podemos comprar unas muletas – sugirió en tono conciliador Sakura a la hora del desayuno, con sus ojos color del jade evadiendo su mirada, y sus preciosas mejillas acaloradas.

Tal vez repasando el beso de hace unos minutos; demandante y exploratorio, donde utilizo con ahínco sus músculos labiales, y su lengua, para mostrarle lo mucho que la deseaba.

-No – dijo rotundamente. No iba a permitir que un par de objetos le privaran del contacto directo con el cuerpo de Sakura, con solo pensarlo ya odiaba las malditas cosas.

-¿por qué no? –Se quejó la molesta peli rosa –es más fácil si no me estas cargando para todas partes… como un bebe –lo último lo dijo en tan bajo que apenas lo oyó, era obvio que no encontraba más excusas para mantenerlo alejado.

Y no iba a dejarla encontrar más que esa.

-Fácil ¿para quién? –Objetó Sasuke irritado –yo estoy muy cómodo teniéndote en mis brazos –aclaró sin el mínimo ápice de vergüenza, y con una determinación que aplastó sus objeciones.

El silencio, y el profundo sonrojo de Sakura, fueron su respuesta…

Obviamente era complicado para ella, admitir lo que estar cerca el uno del otro les causaba.

Ella era incapaz de esconder la dilatación se sus pupilas, y su nerviosismo, que iba en aumento.

La reacción de sus cuerpos, era algo más que simple química…

Y no iba dejar que ella huyera de eso.

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=Día5=

Al abrir los ojos lo primero que supo es que Sasuke no estaba haciendo su acostumbrado ejercicio matutino. Y lo tenía muy claro, porque incluso en sueños la abrazaba posesivamente contra su pecho, y sus piernas se hallaban entrelazadas con las de ella, su respiración haciendo cosquillas en su frente.

Era tan agradable…

Además, Sakura no estaba mejor, con sus manos rodeando sus amplios hombros, recostado contra el como si ese fuera su lugar perfecto en el mundo, donde tenía que estar.

No quería pensar en nada más, empezaba a dejar de importarle lo que pasara después ¿eso era tan malo, tener ilusiones, volver a sentir?

Se limitó a escuchar el palpitar constante de su corazón contra su oído, a descansar contra Sasuke e imaginar que él era suyo, y que ella no era una hipócrita cobarde que huía de algo que podía ser muy bello.

Alzo la vista para observarlo; si no tuviera que aparentar que le desagradaba ser protegida por él, podría mirarlo por horas y horas, sin cansarse nunca; sus facciones rectas, su boca atrayente y mandíbula agresiva, su cabello tan oscuro y satinado, y todas esas líneas duras que se formaba en su cuerpo.

Sin poder resistirse empezó a pasar la mano por su cabello, disfrutando de la suavidad, del complejo movimiento de sus hebras salvajes que regresaba al mismo sitio con cada caricia. El contacto era adictivo, y difícil de detener.

De improviso la mano de él atrapó la suya entrelazando sus dedos; sintiéndose atrapada en un acto delictivo, levantó la mirada, solo para hallar que él la miraba con intensidad…

-y-yo lo siento - ¿desde que cuando la estaba mirando, por qué no dijo nada cuando despertó?

-No tienes porque – dijo de con simpleza, como si ella no hubiera hecho nada fuera de lo común (cuando todo lo que trataba de hacer, era no tocarlo más de lo necesario). Manteniendo sus manos firmemente unidas, tomadas íntimamente le dijo - me gusta… que me toques –ruborizada por sus palabras y acciones, trato de alejarse, solo para ser atraída en un movimiento perezoso a los brazos de él, envuelta por todo su cuerpo, su aroma a jabón hacia flaquear su rebeldía - ¿y a ti, Sakura? –pregunto sacándola de sus pensamientos.

-¿qué? –contestó con voz apenas audible.

-¿te gusta que te toque? – la pregunta hizo que le diera un vuelco el corazón ¿Cuándo olvido que él era el amo de la franqueza?, se quedó tensa por unos segundos, y respiro profundamente aunque su sistema se llenara de su olor, necesitaba el aire para calmarse. Era solo una pregunta, nada más.

-…No – respondió vacilante, incapaz de mirarlo a la cara. Odiando ser tan mala mentirosa.

-Eres terrible mintiendo ¿lo sabías? – su voz sonó ronca por recién despertar, pero también divertida.

-No miento –ella afirmo, esta vez más seria. Y aun así sin poder mirarlo…

Abruptamente se encontró aprisionada bajo el cuerpo de Sasuke, que tensó su anatomía, arqueándose de forma dominante hacia ella, en un acercamiento de placer que le fue imposible ocultar a causa del gemido involuntario que salió de su garganta –mírame a los ojos y dime que no te gusta que te toque –le exigió ásperamente pero sin levantar la voz, sus ojos negros la quemaban con una emoción que nunca antes vio en un hombre, algo que era solo para ella, y que deseaba tomar. Cerro sus ojos fuertemente por la intensidad que emanaba de él, no podía mentirle a la cara, no a él -¡contéstame Sakura!

-¡no puedo! – exclamo al fin, ¿a quién no le gustaría ser tocada, y acariciada así? como si fuera importante… amada. O sus besos, los fugaces, los exigentes y los invasivos ¿Quién podría odiar aquello, ella no, por supuesto que no – no puedo decirlo… - era tan duro confesar lo mucho que le gustaba ser tocada por Sasuke.

-Dime lo que quiero escuchar – siguió presionándola con voz impaciente, y con su cuerpo. Y por extraño que pudiera parecer, ella sabía exactamente lo que él quería que dijera.

Y la asustaba…

-Me gusta – sus palabras fueron tan bajas que difícilmente se entendió.

-No te oigo – era una mentira descarada, lo sabía. Sin embargo nadie podía culparlo de querer escucharlo en voz alta y clara. Estaba jugando sucio, pero no le importaba. Sasuke estaba tan atento que escucho su asustada voz con total claridad, pero no le resultó suficiente, quería que ella se atreviera a decirlo en sin miedo, que reconociera, no solo para él, sino para sí misma que el contacto entre ellos era placentero, y que lo deseaba tanto como él – déjame oírte… vamos cariño, no puede ser tan malo – pidió esta vez en un murmullo contra su sensible oído, observó con placer que la piel de su cuello se erizaba (ese fenómeno corporal nunca antes la interesó tanto), empujando su cuerpo al de Sakura escuchó otro ligero gemido.

Sentir su feminidad contra él era la gloria.

Finamente sus miradas colisionaros, y algo en el interior de él se quebró.

-sí… me gusta que me toques –dijo ella con entrecortadamente – me gusta tanto, que cuando no me tocas casi duele – entonces ella también se quebró, una lagrima solitaria corrió por su mejilla recordándole a Sasuke lo tremendamente doloroso y arduo que era aquella confesión de sus labios.

-ssshh – acarició la manos de ella que había tenido aprisionadas a los lados de su cabeza, las beso, y adhirió sus cuerpo lentamente, necesitando sentir su suavidad femenina– ¿te asuste? No quise… – deseó saber, porque si eso estaba provocando, debía encontrar otro modo para tenerla.

Tenerla, y poseerla…

El conocimiento le llegó como un golpe al pecho.

Él quería adueñarse de Sakura, hacerla suya, y no solo una vez…

Las manos de ella acariciaron su rostro, pero las caricias seguían siendo vacilantes, temerosas.

Sasuke apretó la mandíbula por el miedo de ella, odiaba que le temiera.

-Siempre tengo miedo – dijo la peli rosa – no es por ti – si ojos verdes eran suplicantes.

-No quiero hacerte daño –le afirmó entre los besos que repartía en su cuerpo; su frente, su delicada mandíbula, y sus hombros desnudos al bajar su amplia pijama que usaba para dormir, la piel entre sus pechos. La femenina respiración entrecortada fue combustible para su deseo, aunado a la carecía de oposición a su toque…

Ella se lo estaba permitiendo…

-¡ah ¡- el dulce sonido que salió de sus labios fue un regalo, reforzado por los brazos de Sakura envolviéndose alrededor de sus cuello.

¡Brr, Brr, Brr!

¡Brr, Brr, Brr!

Su teléfono empezó a sonar.

¡Brr, Brr, Brr!

¡Brr, Brr, Brr!

-Demonios ¿por qué ahora? – irritado ante la idea de tener que dejar de tocarla, o escuchar su excitante voz distorsionada de goce, ignoró en condenado aparato.

-Sasuke, ¡hnm!– pronunció en un primer intento ella – deberías contestar –dijo jadeante la peli rosa.

-Debería - gruño, estaba irritado –¡demonios! – pensó al tiempo que se calmaba un poco, no por eso soltó la cintura de Sakura. Iba a golpear el cráneo de quien los estaba interrumpiendo. Con eso en mente reunión todo el autocontrol que le quedaba –y no era mucho – para responder el teléfono - ¿sí? – no pudo evitar sonar violento.

- ¡wwooww, teme! Cualquiera diría que te interrumpí en un momento crucial – Naruto era hombre muerto, era un idiota con mala suerte, o simplemente se hallaba en su naturaleza meter la parta.

-¡¿qué quieres, imbécil?!- los siguientes cinco minutos el rubio le dio algunos detalles más del caso de Sakura, en número de unos documentos que aún permanecían guardados en los archivos del juzgado, donde ella levantó la demanda para recuperar su hogar –pudiste sacar unas copias –preguntó entonces mirado los apenados ojos verdes –correcto, en la tarde lo arreglamos –y colgó.

-¿Naruto? – interrogó en un murmullo, e involuntariamente alejo su mirada verde de la suya.

No sabía lo que su pequeña huésped estaría pensando, pero bien podía imaginarlo.

La vergüenza de sus acciones grabada en su rostro, su incapacidad de mirarle sin ocultar su deseo no saciado.

- si – dijo secamente. Tomó su rostro para que lo mirara a la cara y le dijo con firmeza –no hay nada de lo que debas avergonzarte, lo que pasa entre nosotros está bien – Beso su fente y acarició sus mejillas, y después dispuso permitirle una tregua temporal, quizás era demasiado pronto para ceder a la tentación – el dobe te salvó – agregó con una sonrisa ladina, claro nadie salvaría al cabeza hueca de sus golpes – pero la tregua es temporal – envolvió sus cremosas curvas en las sabanas mientras gemía de decepción para sus adentros, y con un beso más –pero esta vez de resignación- se fue a tomar un baño, uno realmente helado.

¡¿Qué rayos estuvo a punto de hacer?! Se abofeteo mentalmente.

-idiota, idiota – esa era ella, la rota vulnerable y emocionalmente estúpida Sakura – ¿Qué no tienes sentido común, imbécil? – continuó regañadose.

Si Naruto no hubiera interrumpido, ahora mismo se encontraría envolviendo las piernas alrededor de Sasuke, gimiendo su nombre, y gritando de placer.

Toda su piel se puso caliente.

¡Malditas hormonas, maldita sensibilidad!

La sola idea, de ser tomada por Sasuke, enervaba sus terminaciones nerviosas al máximo, pero al mismo tiempo hacia que su alma callera en picado al suelo.

Ella era como un sediento en medio del desierto, y él era un oasis…

Le gustaba Sasuke, le gustaba tanto…

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=Día6=

-¡Teme, traje pizza! –Gritó Naruto una vez que Sasuke le abrió la puerta - ¡Hola, Sakura –chan! Espero que no me hayas extrañado mucho- el muchacho ni por un momento dudo en atravesar el umbral, incluso con el aterrador ceño de su huésped, o podría ser, que el rubio despreocupado, fuera inmune a la densa aura oscura que le rodeaba con intenciones de venganza.

La expresión de fastidio en el moreno no le pasó desapercibida a la peli rosa (cuando se atenuó el enojo en él), y tampoco la diversión que aquello le hizo sentir.

Era sencillo saber cuánto apreciaba Sausuke al escandaloso sujeto.

-Hola, Naruto –saludó ella tratando de ocultar su diversión, desde su lugar en la barra del comedor los miró avanzar en su dirección. Aunque le agradaba estar con su fotógrafo favorito, y oírlo hablar de su trabajo, y hasta su contacto, tener a alguien que aliviara la fuerte tención sexual que se levantaba entre ambos era un alivio.

-Nadie te invitó cabeza hueca – arrojó molesto el otro, sin la más mínima intención de cortesía, o siquiera arrepentimiento.

Naruto bufo restándole importancia a su comentario, y avanzó para poner las pizzas en la mesa.

-Por lo menos alguien aquí conoce la sociabilidad – y entonces se sentó a un lado de Sakura, tomo un trozo de ese delicioso pan con queso extra, y salchichas – si no fuera porque vine a salvar el día, matarías a Sakura-chan de aburrimiento – explicó con la pizza en la boca, y después le paso una gran pedazo a ella.

Sakura le sonrió Sasuke por encima de la mesa, y él le devolvió la mirada por una intensa y posesiva.

-¡Hey! ¿Qué fue eso? – Interrumpió Naruto, apuntando con la pizza acusadoramente al Uchiha - ¿estas mirando con lujuria a mi pobre Sakura-chan? – Refunfuño como un anciano, y la abrazó frotando su cabeza como lo harían con un chucho cualquiera – Eso no está bien, mi pequeña debe tener sexo cuando este casada – el gemido avergonzado de ella fue imposible de contener. Sakura no había tenido una madre, y seguro como que tenía el pelo rosa natural, que Naruto no era su figura materna ideal.

-¡Por favor Naruto, eso es vergonzoso! –le rogó ella, todo ante la mirada atenta de Sasuke, no lo estaba viendo directamente, pero sentía como la observaba.

Ahora quien se divertía era él… ¿cómo no?

-dale un respiro inútil, apenas está dejando de tenerme miedo – el comentario parecía bromista, pero Sakura sabía que lo decía muy enserio.

Aunque no era del todo cierto… El miedo seguía ahí, pero lo mantenía a raya porque Sasuke no se merecía ser tratado como un monstruo.

En el instante que Naruto volvió a abrazar a Sakura, el puño del pelinegro se estrelló contra su craneo. El rubio podía ser inmune a muchas cosas, pero no a los golpes de Sasuke.

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=Día7=

Eso sí que era inesperado, tanto como ver a Naruto serio.

Al despertar ese día, Sasuke no se hallaba por ninguna parte. Solo una nota a un lado de un Sándwich, un vaso de jugo y una laptop.

Tuve que salir un momento.

Vuelvo pronto…

-Es un hombre taaaan comunicativo- pensó con sarcasmo. Pero su cabeza, y sus recuerdos sensitivos almacenados de él, no le dejaron olvidar que era un hombre de acciones más que de palabras.

Cuando llegó, traía en las manos unas muletas.

-Pero… pensé que no querías que usara unas –todo lo dijo casi sin habla. Tal vez ya no le era tan agradable llevarla entre sus brazos, puede que necesitara distancia, alejarse un poco de ella para pensar. Fue una idea demasiado amarga y casi se golpeó físicamente así misma por el frío, e incertidumbre -¡alivio, cálmate. Eso está bien!- se regañó -¡Tranquilidad es lo que tienes que sentir Idiota. Alivio!

-si eso dije – acordó inescrutable – pero tengo que salir un día, por un trabajo no programado.

-¿Me voy a quedar toda tu casa para mi sola? –le interrogó tratando de aparentar control, alegría.

Pero este hombre que veía a través de todas sus barreras, la miró con ternura.

No por favor, ternura no…

Era el amo escuchando lo que no se decía, lo importante.

-Hey, hermosa – le insto a que lo mirarlo acariciándola con su voz- el inútil y Gaara van a cuidarte –eso logró calmarla, tanto como la calidez con la que le hablaba (cuando no estaba enojado).

- Si ellos se van a quedar bien pueden cargarm…

-No –su tono se volvió frio al momento.

-pero…

-No quiero que te toquen – era una afirmación brusca, decidida pero el tenue sonrojo en el rostro de Sasuke causaron una reacción en cadena dentro de ella que le provocó calidez en todas sus extremidades, y la lleno de ese sentimiento que tanto quería apagar…

Él nunca antes se había sonrojado.

-… Está bien Sasuke-kun –dijo sin más, fascinada por él con todas sus células.

Él realmente era muy posesivo, y por un extraño motivo no quiso que estuviera inseguro.

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Al regresar lo primero que intentó Sasuke fue quitarle las muletas, pero no fue una tarea fácil. En el quinto intento finalmente lo logro, presionando un beso arrollador sobre sus labios, al mismo tiempo que arrebataba las dos piezas.

Después fue al armario más cercano, lanzo ahí los dos palos, y cerro con llave.

Sakura estaba muy enojada.

Maldito manipulador.

-¿Qué esperas para tragarte la llave? – le retó con desdén. Para lo único que sirvió su provocación fue para que la oscura mirada se tornara astuta y divertida.

-Esta me parece mejor idea –dijo soltando la cadena ser su cuello solamente para ocultar la llave bajo su ropa.

-¡Oye, eso es trampa! –Se quejó muy indignada –se supone que te la tragas, como en los dibujos animados.

- Quiero que me desnudes Sakura, no que me disecciones – explicó con esa sonrisa adictiva, y sexi que le provocaba síntoma de "montaña rusa".

-¿qué te hace pensar que quiero desnudarte? –dijo cruzando los brazos sobre su pecho, seguía irritada por sus muletas perdidas, y su tono lo delataba.

- que tus pupilas se dilatan más, cada que habló de nosotros desnudos en la cama – remató él, al tiempo que la quemaba con su mirada obsidiana.

-engreído – refunfuño Sakura.

-Mala mentirosa –refutó paralelamente que la sentaba en su regazó, él sentado en la alfombra junto al armario donde acababa de tomar como rehén a sus muletas. La beso, y ella no tuvo la fuerza de detenerlo.

No quiso hacerlo…

Sasuke era como una navaja, y acababa de lograr abrir un pequeño pasaje hasta su corazón.

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Hola gente linda, pues esto es todo por ahora.

La próxima semana publico el siguiente capítulo, dentro de 7 días, para ser exacto el 18, pero puede variar por un día según sus lugares de origen.

Les mando muchos saludos, y les deseo y genial fin de semana.