CAPITULO 10
La fiesta de disfraces se llevaría a cabo en casa de los hermanos Leagan. Eliza y Neil eran miembros de una de las familias más ricas y poderosas de Chicago, su casa era algo muy parecido a un palacio.; el lugar perfecto para una fiesta de esta índole. Los invitados fueron llegando puntualmente a la cita, todos disfrazados de diferentes personajes y muy emocionados por la fiesta que prometía ser la mejor del año.
Eliza se había disfrazado esta noche de ángel, un disfraz muy lejano de ser reflejo de su personalidad. Ella era la chica más altanera y prepotente de la generación, poseedora de un físico envidiable y posición social alta, podía darse el lujo de tratar a los demás como se le venía en gana. Era popular y conocida en toda la escuela, pero no era por su carisma e inteligencia, era más por las grandes fiestas que se organizaban en su casa, fiestas en las que los anfitriones eran demasiado generosos con sus invitados. Y ese día no era la excepción, la casa estaba toda decorada; la comida y la música eran de la mejor calidad.
Viéndose al espejo, arreglando los últimos detalles de su atuendo; la pelirroja escuchó el leve toque en la puerta de su habitación.
- Adelante –gritó con hastío
- Eliza, ¡qué linda te ves! La casa quedó estupenda.
- Ya lo sé –dijo sin dejar de verse al espejo
- Está podría ser la mejor fiesta de la vida
- No "podría" serlo. –Respondió enojada- Lo será. Eso tenlo por seguro Susy
- Bien, como tú digas. En fin, en realidad subí a tu habitación porque necesito tu ayuda en algo.
- Dime
- Es sobre Terry
- Eso no es algo nuevo. Para ti no hay otra palabra en la boca que no sea Terry –dijo burlona
- Como sea. ¡Necesito tu ayuda! ¿Me ayudarás?
- Depende
- ¿De?
- ¿Qué beneficio tendré yo?
- Ni siquiera te he mencionado cual es el plan
- No me importa que sea. Solo necesito saber si habrá un beneficio para mí
- Bueno –dudó- El único que podría haber es molestar a la estúpida de Candy. –los ojos de Eliza brillaron, poco a poco una sonrisa torcida apareció en su rostro.
- Bien, me has convencido
- Genial
- Ahora dime en que se supone que tengo que ayudarte
- Verás…
Eliza no era la mejor amiga que podía existir en el mundo, es más; su única amiga era Susana, era la única que la soportaba. Habían sido amigas desde hacía ya muchos años, cuando Susana se había mudado de Miami. La rubia soportaba sus insolencias solo porque en cierta manera tenían la misma personalidad, ambas se aguantaban porque no les quedaba de otra.
Cuando Eliza se enteró que Susana moría por Terry la ayudó a conquistarlo, su único objetivo… molestar a Candy. No la soportaba. Odiaba su forma de ser, pero lo que más odiaba era que todos la quisieran; que Candy fuera más popular que ella; ni las fiestas o regalos que ella ofrecía podía competir con el carisma de la rubia. Odiaba a Candy solo por el hecho de existir. Por eso que Terry estuviera con Susana era una dulce venganza. Aunque la rubia de pelo rizado nunca lo había aceptado abiertamente era notorio lo mucho que le afectaba que Susana fuera novia de Terry, Eliza lo miraba en su manera de comportarse estando ellos cerca.
Por eso, cuando su estúpida amiga cometió el error de fijarse en su hermano para provocar los celos de Terry, se enojó muchísimo; su amiga no podía ser más tonta. Era demasiado obvio el poco interés de Terry por ese noviazgo, ella solo le había dado la excusa perfecta para terminarlo. Ahora que, según Susana, Terry intentaba recobrar ese noviazgo iba a ser todo lo posible por ayudarla. Aunque sabía que las probabilidades que todo esto que su rubia amiga le había dicho fuera verdad eran muy pocas, no quería desanimarla y no porque no quisiera herir sus sentimientos sino que necesitaba que ella estuviera realmente convencida del supuesto amor del castaño hacia ella para hacer cualquier cosa por recobrarlo. Solo esperaba que el plan para esta noche realmente funcionara.
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Candy y Terry llegaron a la fiesta acompañados de Annie y Archie. Era la primera fiesta que asistían en la que en verdad fueran novios. Terry estaba feliz de tener a Candy a su lado sin farsas, demostrándose el amor que ambos sentían. Cuando entraron a la casa, notaron lo estupendamente decorada que estaba. Eliza era muy buena anfitriona, aunque Candy no le caía bien la pelirroja no hubiera querido faltar a dicha reunión; era sin lugar a dudas la mejor fiesta que habría antes de la graduación. Además, esta noche Terry estaría a su lado por el amor que decía tenerle; nada podría salir mal.
- ¿Te he dicho ya lo hermosa que te ves? –dijo él hablándole al oído
- Si –dijo ella soportando las cosquillas que le provocaba la respiración del castaño
- Te quiero mucho Candy
- Yo también –dijo ella antes que él volviera a besarla.
- Terry
- ¿Qué?
- Detente, no me gusta que me miren besarte
- Tienes razón. Acompáñame –dijo tomándola de la mano
- ¿A dónde vamos? –dijo mientras caminaban hacia fuera de la casa. El jardín posterior de la casa Leagan estaba habilitada también para la fiesta, pero como todavía era muy temprano (es decir la fiesta apenas comenzaba) la mayoría de los invitados estaban adentro aún. Eso les daba el poco de privacidad que ambos deseaban.
- ¿Aquí si te puedo besar? –Dijo mientras la abrazaba por atrás- Mira que no hay nadie cerca. –dijo provocadoramente
- ¡Terry! –estaba demasiado nerviosa. Aún recordaba lo mucho que habían avanzado la noche anterior en su habitación.
- Anda, un besito –pero no la dejó contestar. ¡Cielos! En realidad los besos de Terry la tenían embriagada, era una especie de droga diseñada exclusivamente para ella. No podía pensar demasiado cuando lo tenía invadiendo de esa manera su boca, era como flotar entre nubes. Ambos se olvidaban de todo, parecía demasiado normal dejarse llevar por los sentidos. Rápidamente Terry intensificó la fuerza de cada beso, parecía que quisieran consumirse uno en el otro. Todo era perfecto, bueno todo hasta que…
- ¡Vaya, vaya! –Dijo Eliza aplaudiendo y riendo burlonamente- ¡Qué clase de espectáculo ofrecen ustedes. ¿No les gustaría que les prestara una habitación? –Dijo sarcásticamente- Digo, así estarían más cómodos. ¿O es que ustedes son de los que les gusta ser exhibicionistas? –Candy estaba sumamente avergonzada. Era la segunda vez que los besos de Terry la llevaban al punto de la locura. Lo peor de todo es que alguien los había visto. ¡Qué vergüenza!
- ¡Cállate Eliza! –dijo Terry
- ¿Por qué te enojas?
- Vámonos Candy –tomó de la mano a su novia- Deja a esta bruja aquí.
- Mira Terry, no te permito que me hables así. ¡Esta es mi casa! si no quieren que les hable así, la próxima vez vayan a un hotel –dijo burlona nuevamente. Terry ya no le contestó. En parte sabía que Eliza tenía razón. ¿Cómo podía perder el control así? Ya eran dos veces en que al besar a Candy, pasaba los límites de lo correcto.
- Candy, ¿estás bien?
- Eh, si. ¿Por qué no habría de estarlo? –dijo muy nerviosa
- Por lo que dijo Eliza. Candy lo siento. Ya no volverá a ocurrir, lo prometo. ¿Me perdonas? –dijo con una sonrisa
- No tengo nada que perdonarte Terry. ¡Te quiero mucho! –fue lo único que agregó.
- Yo también. Pero anda, vamos a bailar. Seré la envidia de todos en la pista.
- No lo creo. No sé bailar muy bien.
- Bueno, eso lo sé -dijo burlón- pero seré envidiado por tener a mi lado a la mujer más hermosa.
Dentro de la casa, la fiesta ya había comenzado oficialmente. Estaba muy ameno el ambiente, Candy y Terry bailaron largo rato olvidando por completo lo que había ocurrido en el jardín de la casa.
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Terry se separó un momento de Candy. Necesitaba hablar con Stear sobre la nueva etapa de su noviazgo. Confiaba plenamente en su discreción, pero sabía debía advertirle que no le había dicho toda la verdad a Candy; para que no hiciera algún comentario de más. Ambos amigos se fueron a la parte posterior de la casa, en un punto no habilitado para la reunión; pero con la suficiente privacidad para hablar sobre el tema.
- Hermano, veo que andas muy cariñoso con Candy.
- Si. Aún no te he contado –suspiró- al fin le declaré a Candy lo que siento por ella.
- Wooww… eso si es novedad. Creí que eras un gallina –bromeó con él
- Muy gracioso
- Ya en serio, me alegra que le hayas dicho la verdad a Candy.
- Bueno… le dije que la amaba. Solo que se me olvidó comentarle la verdad sobre el plan inicial.
- O sea que ella no sabe que todo esto fue planeado.
- No
- Mmmm… no creo que sea adecuado ocultarle toda la verdad Terry, ¿qué harás si llega a enterarse?
- Vamos Stear. No tiene manera de enterarse, solo tu y yo lo sabemos. ¿Cuento con tu discreción no es así?
- Sabes que sí. De igual forma, no me parece correcto. Pero allá tu, solo atente a las consecuencias si algo malo llegara a pasar.
- Nada malo pasará.
- Eso espero. –dijo Stear con una sonrisa. Pronto observó que alguien los miraba detenidamente, bueno no a ambos; miraba a Terry- Creo que alguien no puede dejar de verte. Parece que nos siguió hasta aquí –bromeó con él. Terry ilusamente creyó que se trataba de Candy y sonrió. Solo que al voltear a ver la implicada era otra. Susana.
- No le hagas caso.
- No pensaba hacérselo, pero viene para acá.
- Stear, ni se te ocurra irte. –Terry le advirtió, su amigo se limitó a sonreír. Terry bien sabía que por molestarlo lo iba a dejar solo con Susana
- Hola Terry, ¿Cómo estás? ¡Qué lindo está tu disfraz! –Stear emprendió la huída.
- Bueno en vista que no es a mí a quien vienes a ver me retiro. –Terry lo observó con furia. Se las iba a pagar más tarde
- Hola Susana. Gracias, el tuyo también.
- ¿Te gusta? –Modeló el atuendo- Soy una princesa, y tu eres mi príncipe.
- Te equivocas, no soy un príncipe. Soy Romeo, y por algún lugar debe estar mi Julieta. –Susana enfureció al oír mencionar a la rubia. ¿Por qué la actitud de Terry no delataba sus verdaderos sentimientos?
- Ah, entiendo. Lo malo es que "tu" Julieta no está por aquí, ¿por qué te dejaría tan solito? –Se acercó peligrosamente a Terry- Yo nunca abandonaría de esa forma a un Romeo tan apuesto
- Pues no me abandonó. A veces los novios tienen que darse su espacio; ah es verdad, tu no sabes lo que eso es, cuando éramos novios nunca me dejabas un espacio para respirar. –dijo sarcástico
- Eres un grosero. Pero ¿sabes? Te perdono, a ti te perdono todo. –y antes que pudiera hacer algo al respecto, Terry sintió los labios de Susana sobre los suyos…
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Candy no encontraba a Terry, le había dicho que iba a platicar un momento con Stear; pero a él había visto hacía unos momentos y estaba con Patty. ¿Dónde podría estar? Toda esta situación era nueva, parecía que no podía estar lejos de Terry; no quería que él pensara que lo acosaba pero ya llevaba bastante rato sin él y lo extrañaba. Lo siguió buscando largo rato, pero no había señales de él.
- Hola Candy.
- Eliza –la rubia aún se sentía avergonzada por la escena que la pelirroja había presenciado antes.
- ¿Te estás divirtiendo?
- Claro, gracias por todo
- No tienes porqué.
- Bien, me retiro. Te veo luego
- ¿Andas buscando a Terry?
- No precisamente, pero sabes ¿donde está?
- Si, lo vi salir. Creo está en el jardín trasero, cerca de la piscina. Ve con él, no vaya a ser que "alguien" se aproveche que está solo –se burló la pelirroja. Candy no entendió las palabras sarcásticas de Eliza. Pero ya sabía donde estaba Terry, estaba solo en el jardín, podría necesitar compañía ¿no es así? Mejor iba a su lado.
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Stear iba riendo de camino a la casa para seguir con la fiesta. Sabía que Terry le haría pagar por dejarlo solo con Susana, pero por ver su cara cuando se fue bien valía lo que podría hacerle. Estaba por entrar a la casa cuando observó que Susana se le acercaba demasiado, era obvio que pretendía besarlo. Después lo vio, efectivamente lo besaba; Terry era un idiota. ¿Como podía dejarse besar por Susana? Hablaría con él después al respecto, no era correcto. Pensando en eso iba cuando notó que del otro lado de la casa salía Candy. Se dirigía al lugar donde todavía Terry y Susana estaban demasiado juntos. No podía permitir que Candy los viera, y no por Terry; era por la misma Candy. Ella también era su amiga, no quería que a algunas horas de que por fin era novia de Terry todo se arruinara. Lo más rápido que pudo corrió, debía interceptarla.
- ¡Candy! -gritó
- ¿Stear? ¿Qué sucede? –volteó a verlo.
- Ah, bueno… te andaba buscando. –dijo Stear muy agitado
- ¿Para?
- A es que quiero bailar contigo. ¿Ya te dije lo hermosa que luces esta noche?
- No –ella rió- No me lo habías dicho. Pero gracias, tu también luces muy apuesto.
- Gracias. Entonces, ¿vamos?
- Es que iba a buscar a Terry, Eliza me dijo que lo había visto por aquí. –Eliza, pensó Stear. Bueno, al parecer acababa de desbaratar una trampa de parte de esas dos arpías. ¡Terry le debía una!
- Después. Anda, está sonando la música que me gusta.
- Está bien. Pero después me ayudas a buscarlo.
- Por supuesto. Es más, talvez y él también esté buscándote adentro. –mintió. De seguro debía apreciar mucho a Terry, pensó.
- Tienes razón, entonces. Vamos
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- ¿Qué te sucede Susana? –gritó Terry al soltarse del beso de la rubia
- ¿A mí? Nada. ¿Y a ti? –dijo con una amplia sonrisa
- ¿Quién te crees para tomarte estas atribuciones? Susana, entiende ¡Tú y yo no somos nada!
- Pero podríamos serlo nuevamente. Es solo cuestión tuya terminar con la idiota de Candy.
- ¡Cállate Susana! A Candy la respetas. ¿Cómo crees que yo pueda terminar a Candy, para estar contigo? ¿Estás loca o qué? Nunca te quise. ¡Entiéndelo! Nunca fuiste nada para mí. –Susana se enfureció. Más que nunca le quedaba claro que era mentira lo que le habían dicho. Tenía ganas de llorar. Pero era de cólera, de rabia por la manera que Terry le hablaba.
- ¡Estúpido! –lo abofeteó- ¡Te odio!
- Yo a ti no. Pero tampoco te amo, tu a mi me eres indiferente. –entonces se retiró del lugar. No tenía ánimos de seguir al lado de Susana, había sido muy rudo con ella. pero estaba harto de sus insinuaciones y provocaciones. Podrían atraerle un problema con Candy. Eso era lo último que deseaba, menos ahora que habían iniciado algo bonito. Debía concentrarse en ser feliz junto a Candy.
- Me las pagarás Terry. Me pagarás esta humillación. –dijo cuando Terry se había ido. Ahora más que nunca estaba decida a que Terry no estuviera con Candy, si no era para ella, tampoco lo sería para Candy.
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Anthony llegó un poco tarde a la fiesta. En realidad no tenía demasiadas ganas de asistir, pero la reunión le daba la oportunidad de molestar un poco más a Terry. Notaba lo estúpidamente celoso que se ponía cada vez que se acercaba a Candy, la rubia no le interesaba; pero fastidiarle la vida a Terry era todo un placer.
Al llegar, localizó a su objetivo. Candy estaba bailando muy feliz con Stear, no miraba por ningún lugar a Terry. Cuando terminaron de bailar decidió acercarse a la rubia. Le apareció por atrás y tapó sus ojos.
- ¿Quién es? –dijo ella sonriendo. No recibió respuesta. Entonces comenzó a adivinar.- ¿Archie? Nada. ¿Rob? Vamos, solo dime quién eres. –entonces Anthony se mostró
- Hola preciosa
- ¡Anthony!
- ¿Qué hace solita alguien tan bonita como tu?
- No estoy sola. Vine con mi novio
- No lo veo –dijo con una sonrisa
- Fue por algo de tomar. No tarda –mintió. Ella no sabía donde diablos se había metido.
- Bien, mientras llega. ¿Podría hacerte compañía?
- Claro –dijo no muy convencida. Anthony había sido el motivo de disgusto entre ella y Terry la última vez. Era obvio que ellos no se llevaban y que el rubio provocaba los celos de Terry.
- Te ves preciosa. Julieta ¿no es así?
- Si.
- Yo no tenía nada preparado. Por eso me vestí así, soy un vaquero
- Si, se nota. –Dijo mirando su atuendo- Te ves bien.
- Gracias, viniendo de ti es bueno oírlo. ¿Quieres bailar?
- Mmmm… está bien.
Candy pensó que bailar con Anthony un momento no tendría nada de malo, después de todo Terry no aparecía.
Después de dejar sola a Susana, Terry solo quería estar nuevamente al lado de Candy. Se dijo que en toda la noche no habría poder humano que lo separara de ella. Fue a la pista de baile y allí estaba ella. El único problema era que estaba bailando con alguien más, y que ese alguien era Anthony.
CONTINUARA...
HOLA!
LES DEJO EL NUEVO CAPITULO... ESPERO LES GUSTE...
MIL GRACIAS POR SUS REVIEWS...
ChrisK: hola! no los hermanos son Tom y Albert, jejeje... por lo general siempre pongo a Tom como su hermano... gracias por leer la historia... y gracias por tus palabras.
Talia: pues por el momento no ha pasado nada malo... espero terry controle sus celos, jeje.. saluditos
Kren: gracias por tu review... ahora me tarde.. jejee... espero poder actualizar pronto..
Rosi White: gracias por tus palabras... me alegra que te gustara.
flor: por ahora susana no es el problema... a ver que sucede con anthony.. gracias por el review.
WISAL: ese el problema ahora, que terry no se sincera del todo con candy, aun existe alguien que lo sabe todo. gracias por seguir la historia
luna: gracias por seguir la historia.. en el proximo capitulo seguira la fiesta.. a ver que pasa!
Janeth: amiga... gracias por tus palabras, que mal que no te guste facebook.. jejeje... de igual manera nos comunicamos por aqui, saluditos
neidy: pues mira.. el problema es que esta historia no tiene dia especifico de publicacion, pero que les parece si me dicen que dia les gustaria que actualizara... claro dos dias a la semana.. jejeje... saluditos
gaby: gracias por seguir la historia, espero te guste el capitulo.
Jessy White: gracias Jessy, que bien que te gustara... yo tambien quiero un novio asi! jejeje... gracias por seguir la historia
Wendy: verdad que si, ahora ya son 10.. realmente me sorprende mucho esta historia, es la que menos planifique y al parecer es la que mas les gusta... jejeje... espero siga siendo asi... gracias por tus palabras..
Oligranchester: fijate que batalle mucho con los disfraces, queria algo original... pero al final me decidi por los clasicos de siempre... despues de todo terry siempre sera mi romeo.. jejeje... gracias Oli por seguir la historia..
MIL GRACIAS POR SUS PALABRAS... A TODAS... GRACIAS POR INSPIRARME A SEGUIR!
SALUDITOS
P.D. QUIEREN LAS PUBLICACIONES UN DIA EN ESPECIFICO? ME AVISAN!
