Capitulo X. Desenlace que conlleva al olvido, ¿Volveremos a casa?
El impacto tan abrupto de la nave donde estaban las restantes del equipo μ's yacía inconsciente entre los escombros de la nave, pero no paso tanto tiempo para que volvieran en si siendo la líder la primera en recobrar la consciencia estando tirada boca abajo mientras se ponía en 4 sosteniéndose de sus manos y rodillas, de su frente una herida que dolía un poco la cual emanaba un poco de sangre hasta que como pudo agarrándose de lo que tuviera a la mano logro ponerse en pie mientras las demás también despertaban. Todo era un desastre tanto que a simple vista se dudaba que la nave volviera a ponerse en los aires, pero ahora la pregunta preocupante era ¿Dónde demonios habían caído?, no entendía ninguna de ellas cómo fue posible que de la nada los controles y motores fallaran en seco, pero eso no era lo único que debían preocuparles en ese momento.
La razón fue porque vieron la compuerta de la nave abierta y rastro de sangre proveniente desde el interior hasta el exterior del cual no se veía nada porque parecía que caía nieve y había vientos rápidos siendo ahí cuando todas se miraran confundidas.
¿Están todas bien? — la peli jengibre pregunto abiertamente a sus subordinadas,
Si capitán… estamos bien Nico y yo— La pelirroja hablo por ella y por la pelinegra.
Kotori y yo… al parecer estamos bien, solo tenemos pequeños rasguños, pero nada grave — Se miraban la peli azul y peli gris buscándose heridas en su cuerpo.
Espere…. ¿Y Kayochin? — Fue la voz de la peli naranja quien hizo que se alarmaran al ver que faltaba una y viendo el camino de sangre pensaron lo peor, envueltas en pánico tomaron sus armas para salir al exterior encontrándose con un entorno sumamente peligroso.
Había nieve por todos lados que a duras penas se podía ver a 800 mts de distancia y el rastro de sangre que era largo, la temperatura oscilaba en los -15º bajo cero, los vientos iban a más de 120 km/hr que tuvieron que correr rápido por más que podían buscando en el camino un lugar, algo donde pudieran esconderse para resistir el frio o alguna especie de caseta con víveres o al menos un traje para el frio porque las armaduras corroídas y dañadas no serían suficientes para soportar tan extremas temperaturas ambientales. El camino tenia declives que les era difícil mantener el paso sin tropezar que tuvieron que tomarse las manos e ir en fila india para no separarse o perderse en ese planeta en el que habían aterrizado, no se veía ni el sol o las nubes todo estaba opacado por la gran cantidad de nieve que había, buscando a su compañera desesperadamente en medio del camino encontraron algo que brillaba de manera intermitente.
Al acercarse Honoka lo recogió del suelo viendo que era el intercomunicador de la castaña, mirando hacia todos lados ya eran a duras penas visibles montañas en el horizonte por lo que siguieron buscando donde podría estar su compañera.
Esperen… ya no se ve el rastro de sangre… ¡mierda! nos vamos a perder…. — Decía la pelinegra mientras tomaba la mano de Maki y Kotori.
¡Miren ahí parece haber unas instalaciones, quizás sean las de mi madre! — Todas corrieron como alma que llevaba el diablo hasta que llegaron a la entrada que estaba sellada, de una patada se abrieron las puertas, entrando en el primer edificio que encontraron.
Joder… pero qué demonios es este planeta…. — Decía Umi quien se sentaba en una silla ya oxidada recargando sus codos en una mesa.
Honoka y Kotori comenzaron a buscar en cada cajón, en cada armario incluso en el pequeño almacén que había encontrado comida, municiones para armas y trajes térmicos para el frio que rápidamente se pusieron cada una sintiéndose más calientitas, pero además encontraron una especie de informe el cual Nico comenzó a leer detenidamente en silencio para darse cuenta en el lugar donde estaban poniéndolo sobre mientras se tomaba la cabeza con completa confusión, frustración, sin saber cómo poder salir de esta ya que habían llegado a una zona de extracción donde posiblemente se había originado todo. Era el planeta X el lugar donde habían encontrado el arca negra, donde la plaga fue liberada, el lugar donde los necromorfos salieron. Se dirigió hacia otra puerta que estaba al fondo y al abrirla casi le daba un infarto porque del otro lado había personas paradas, eran los científicos sobrevivientes, pero lucían pálidos y bañados de sangre, lo peor del caso es que había cuerpos muertos por todos lados entrando en cuenta que ya no eran humanos, pero tampoco eran esas cosas… ¿serian una especie de zombie?, la verdad no tendría tiempo de pensarlo porque al voltear hacia ella comenzaron a correr con hachas en sus manos con la intensión de atacarle.
¡Corran! ¡Maldita sea corran! — Cerro la puerta de un golpetazo comenzando a correr despavorida de ahí.
¿Eh? — Dijeron todas sin entender porque esa reacción en la pelinegra, pero al ver a esos zombies entendieron el mensaje y salieron corriendo hacia el interior de las instalaciones en completo abandono.
El eco de los disparos, tanto el sonido de las detonaciones eran lo único que se escuchaba en ese lugar mientras corrían por sus vidas derriban a esos seres muertos, pasando por varios lugares donde había maquinaria pesada oxidada encontrándose con más cuerpos a donde quiera que miraran, parecía que ese lugar era un cementerio de personal científico de Otonokizaka encontrando el fin del camino al llegar a una especie de acantilado donde había una gran extractora magnética que podía arrancar grandes masas de tierra sin mucha dificultad, corrieron hasta el final recargándose en una baranda metálica observando un enorme hueco que abarcaba kilómetros de circunferencia y muchísimos más hacia abajo siendo un pozo sin fondo prácticamente. Perdidas, asustadas, sin saber que hacer miraron a alrededor de ese lugar no hallaron algo que pudiera decirles que había ahí o que era lo que buscaban las personas. El estrés y la ansiedad estaban a punto de volverlas locas, pero ninguna dio el paso en falso recorrieron de un lado a otro el acantilado, pero nada hallaban que fuera relevante hasta que escucharon una voz, la misma voz que les produciría un intenso dolor de cabeza dejándolas de rodillas por el intenso dolor dirigiéndose con algo de prepotencia hacia ellas.
Ustedes han interferido demasiado en mis planes, acabaron con mi emisaria entonces yo mismo acabare con ellas… Contemplen su aniquilación…. Leviathan —
El suelo comenzaba a temblar, las instalaciones comenzaban a caerse gracias a su deterioro viendo horrorizadas como de ese agujero gigantesco salió una cosa colosal, no había palabras suficientes para descubrir que era exactamente Leviathan, una especie de gusano con varias extremidades que tenían tenazas afiladas, una mandíbula alargada que mostraba millones de dientes afilados una coraza impenetrable por piel, con al menos 6 ojos en su rostro además de tentáculos saliendo de su lamo que se movían con agitación y violencia fijando esos orbes amarillos de manera atroz hacia ella quedaron pálidas, con las bocas abiertas y expresiones que no daban ningún tipo de crédito a lo que estaba ante sus ojos tanto que terminaron cayendo al suelo del shock del momento.
Ustedes me trajeron el arca de nuevo a mí, de donde fue encontrada… el oculta nos mantenía en estado de reposo, pero gracias a fortuna o desgracia de esa mujer… nos liberó… me libero… y ahora podre acabar con ustedes, usare sus cuerpos para infectarlos y que puedan llevarse el arca negra a lo más recóndito del universo, serán mis títeres… ahora mueran —
De la nada las grandes tenazas comenzaron a caer al suelo impactando sobre el mismo haciendo que se agrietara, comenzando a subir esa cosa apoyando medio cuerpo sobre la explanada para abrir su tórax dejando ver unos tentáculos con pústulas que disparaban varios proyectiles ácidos que evadieron las chicas respondiendo con disparos que al parecer no le hacían nada, la respuesta de Leviathan fue expulsar de su cuerpo pequeños necromorfos que irían tras ellas para matarla mientras seguía golpeando con sus tenazas el suelo que comenzaba a perder fuerza en la base ya que estaba suspendido en el aire. Las 6 chicas tambaleando ante el ajetreo del violento movimiento de donde pisaban les hacía perder el equilibrio por lo haciendo un circulo se concentran en dispararles a sus enemigos y a su creador que rugía con violencia.
Morirán… malditas humanas… —
Los tentáculos caerían como proyectiles en picada golpeando el suelo, pero se mantuvieron en formación disparándoles a cada extremidad cortándola a punta de disparos de cortadora de plasma, de granadas de plasma y explosivas deteniendo un breve momento los ataques de esa monstruosidad.
¡Cómo se atreven a lastimarme! ¡A mí que soy un dios! — Furioso reclamaba
Tú no eres un dios… eres ¡Un monstruo que nos arrebató lo que más queríamos! ¡Tú serás el que muera aquí no nosotras! — Respondía con furia la peli jengibre.
¡Malditas! ¡Voy a quebrar sus huesos y sus cuerpos hasta que no quede nada! —
El tórax se abrió nuevamente de Leviathan disparando una especie de tentáculo gigante con una boca en la punta mientras de su boca una lluvia acida caía que lograría perforar poco a poco sus trajes térmicos, debían hacer algo o Leviathan las devoraría inevitablemente entonces Honoka tomo el poco valor que le quedaba teniendo en mente una cosa devolver a ese monstruo a las profundidades de ese abismo incluso si debía sacrificarse por ellas por lo que con determinación se separó del circulo mientras Umi, Kotori, Maki, Nico y Rin le gritaban que se detuviera que era una idea arriesgada acercarse. El necromorfo superior se dio cuenta de ello y la miro con sus ojos amarillos fijamente deteniendo sus ataques mientras las demás estaban estupefactas.
¿Por qué haces esto?... no lo entiendo… ¿La humanidad que te hizo? — Lo miraba con seriedad.
¡Capitán! ¡Aleje por amor de dios! ¡La matara! — Los necromorfos pequeños sin embargo siguieron con su hostilidad siendo abatidos por ellas.
Honoka y Leviathan se encararon frente a frente, mientras esa cosa abría nuevamente su tórax liberando sus tentáculos con pústulas delas de que sus tenazas estaban abiertas y su boca se extendía demostrando que la mataría en ese momento, pero antes le daría la respuesta como su última voluntad antes de morir.
Nuestra especie nació para consumir todo a nuestro paso, yo desciendo de la gran Gnosis Cognitiva un ente altamente superior a mí y obviamente a tu humana, pero por desgracia nuestro gran líder se extinguió con el paso de los milenios no pienso permitir que nuestra raza se extinga aun así tenga que arrasar con toda la vida en el universo —
Entonces, lo que le dijiste a la madre de Maki era solamente parte de tu plan… Uhmm entiendo… —
Sin miedo alguno tomo una granada plasma y una explosiva activándolas para lanzarlas con mucha fuerza hacia esa que al estar juntas la explosión en el aire creo una mega onda expansiva que la aventaría lejos en el aire cayendo en caída libre mientras Leviathan fue disparado hacia las profundidades de ese abismo perdiéndose en la oscuridad de este. Además de que la base metálica del suelo perdió todo el equilibro comenzando a inclinarse, para caer al mismo agujero profundo, que tuvieron que correr todas para tomar a su líder de las manos tratando de jalarla, pero era un peso que iba en contra de la gravedad siendo más difícil poderla subir. Ella entonces decidió soltar su agarre de las manos de ellas lentamente sonriendo con calidez mientras les daba sus últimas palabras antes de caer al vacío.
Supongo que aquí nos separamos… chicas… por favor… lleven el arca negra a la luna roja mientras hablaba con Leviathan descubrí la ubicación de la luna ya que nos conectamos telepáticamente— Soltándose de las manos de ellas tecleo en su armadura unas coordenadas que les llegaría prácticamente a las de las demás había lágrimas en sus ojos, pero no de tristeza más bien de esperanza.
¡Capitán! /! Honoka! — Fue lo único que gritaron todas antes de verla desaparecer en las profundidades de la oscuridad.
Aun en shock y en medio del derrumbo corrieron hasta que sus piernas no les diera para más hacia la nave, entraron tomando el mando Umi notando que sorpresivamente ya estaba bien el sistema de navegación como motores saliendo hacia el espacio exterior a gran velocidad, pero el viaje hacia la luna roja en el cinturón de asteroides Uranohoshi a 500 millones de años luz de la tierra, dejando caer el contenedor del arca negra hacia ese cuerpo celeste que era carmesí y estaba cubierto de una densa masa negra de energía posiblemente negativa para después vagar sin rumbo alguno porque en esa zona habían interferencias en el sistema de navegación por lo que estuvieron vagando por mucho tiempo buscando una esperanza de volver a casa. Los sacrificios de Honoka, Eli, Nozomi y de Hanayo que se perdió en ese planeta de manera extraña no iban a ser en vano, aunque estuvieran prácticamente derrotadas, abatidas emocional y psicológicamente no se dejarían vencer encontrarían la forma de levantarse y volver a casa.
Pero…. ¿Finalmente al haber sepultado a Leviathan, devuelto el arca a la luna roja les daría un poco de tranquilidad, paz?
Esa pregunta era incierta, su futuro era desconocido, querían creer que esto había acabado, pero eso no lo sabrían hasta volver a casa…
Este posiblemente seria el final de la pesadilla para ellas, pero quizás solamente sea el comienzo de otra….
Nota del autor: Pues aquí termina la primera temporada de esta historia, mañana subiré un epilogo donde habrá más sorpresas por el momento la pesadilla para nuestras musas termino, pero esto está lejos de terminar, esperen el Epilogo. Pasando a otra cosa, para los que leyeron esta historia ¿encontraron el mensaje secreto? bueno si no es así aquí les dejo el mensaje tomando cada letra inicial de los títulos de los capítulos.
"KIRA IS DEAD"
Sencillo, ¿no lo creen? bueno ya sin más que agregar nos vemos en el Epilogo de mañana, hasta luego
