"..."- son los pensamientos
"Letra cursiva"- es el Flash back - En este caso es el diálogo de Layla
-...- es el diálogo
Capítulo 10: Regreso
Las estrellas resplandecían y la luna estaba en su punto más alto, brillando en todo su esplendor. En el bosque todo era tranquilo, se escuchaban las aves y algunos ruidos de otras criaturas; en el claro con el pequeño lago y la cabaña a un lado, yacían dos personas inconscientes justo en el frío césped, aunque afortunadamente para ellos el clima era bueno y no hacía mucho viento.
Shin y Lucy fueron despertando e incorporándose poco a poco, tenían resto de pasto en las mejillas, les dolía todo el cuerpo y al poder sentarse quedaron uno frente al otro.
-Shin…
-Lucy…
Ambos estaban un poco desorientados, la rubia miraba a todo su alrededor mientras que el pelirrojo se quedaba viendo al césped. Sus ojos estaban entrecerrados, como si en cualquier momento volvieran a caer dormidos.
-Me duele la cabeza…- mencionó Lucy con la mano en la frente- ¿Qué es lo que acaba de pasar?
-Estoy un poco mareado- trató de levantarse Shin un poco tambaleante- Será mejor que entremos- dijo tendiéndole la mano a su acompañante.
-De acuerdo- aceptó la mano para que la ayudara a levantarse.
Entraron con dificultad a la cabaña ya que estaban sin fuerzas al igual que antes de caer inconscientes. Se sentaron en el comedor uno frente al otro para asimilar todo lo que habían descubierto y visto. Ambos estaban en silencio cuando un brillo los distrajo y apareció Loke junto a Capricornio.
-Lucy~- corrió el espíritu a abrazar a la maga- Que bueno que estas bien. Estaba muy preocupado.
-¿Loke? ¿Capricornio?- preguntó confundida- ¿Qué hacen aquí?
-Vinimos a ver la situación en que estaba Lucy-san- respondió Capricornio.
-¿Pero, cómo supieron de…-
-Lo sabíamos desde mucho antes, Lucy. Ahora llegó el momento de explicar todo- respondió el pelinaranja.
-Entonces ustedes podrán responder todas nuestras dudas- afirmó Shin
-Es cierto- dijo la maga viendo a sus espíritus- Quiero que nos expliquen qué significa todo lo que vimos, y con detalle.
Loke se enderezó y se situó junto a Capricornio con aspecto serio.
-Lucy…- comenzó primero Loke- Lo que ustedes vieron fue causa de la magia celestial que dejó Layla, tu madre, para ustedes dos e informarles sobre el poder que poseen.
-¿Poder? ¿Cuál poder?- preguntó Lucy.
-¿A qué te refieres con eso?- preguntó Shin con voz un poco enojada- No logro comprender toda esta situación ¿Qué es lo que tengo ver con Lucy o su madre? ¿Y todo lo que vimos del pasado?
-Tranquilo, tranquilo- calmó Loke al pelirrojo- No es fácil de entender, pero Capricornio les explicará mejor.
-Capricornio, ¿Tú sabías de todo esto no? Por favor, quiero que me expliquen todo…
-Por supuesto Lucy-sama- comenzó a narrar- Layla-sama sabía ocupar la magia incluso antes de conocer a su padre, Jude. Ella era una maga realmente muy fuerte y no quiso pertenecer a ningún gremio de magos, ella sabía cómo tratarnos y a pesar de eso, decidió trabajar en el gremio Love and Lucky donde conoció a los padres de Shin-sama.
El mencionado abrió sus ojos grandes y apretó los puños, todavía necesitaba meditar sobre ese asunto.
-La vida de Layla-sama cambió gracias a la lacrima máxima…-
-¿Espera, Lacrima máxima?- interrumpió Lucy- Lo siento Capricornio, ¿Qué es eso?
-Básicamente- contestó Loke- Hay lacrimas de muchos tipos y muchas funciones; esta lacrima tiene un poder demasiado grande para un ser humano normal y por supuesto a quien lo posea le dará un gran poder si es que sabe controlarlo, pero eso ya lo investigarás luego.
-Esa lacrima le dio un poder a Layla-sama que ella no quería y que tuvo que aprender a usarlo y controlarlo, investigó mucho y pasó por momentos difíciles como usted y seguramente Shin-sama también. Sus padres conocieron a un hombre llamado Krauz que había absorbido muchos objetos mágicos y lo que más deseaba era la lacrima máxima que poseía Layla-sama, por lo que hubieron varios enfrentamientos. Su madre adquirió el nombre de Aiki Eien y pronto ella junto a nosotros comenzamos a ayudar a la gente del pueblo. En la última batalla, Layla-sama predijo que no podría salir con vida, y dio las instrucciones necesarias para que ustedes supieran todo en el momento indicado.
-Aún así, ¿Cómo fue que obtuvimos este poder?- preguntó Shin.
-En los últimos momentos de vida de Layla-sama, exteriorizó su poder y lo envió a su hija y a usted Shin-sama. El poder causaba mucho daño en su cuerpo y al ser repartido en partes iguales, no afecta tanto. Cuando los padres de Shin-sama murieron nunca más volvimos a saber de usted, hicieron falta de cientos de investigaciones para dar con su paradero. Layla-sama nunca dudó en que usted la protegería.
Ambos jóvenes se sonrojaron ante la última frase y Capricornio dio fin a su relato.
-¿Por qué nunca me comentaron nada acerca de esto?
-No podíamos decir nada Lucy- dijo Loke apenado- Cuando me enteré de esto, mejor dicho todos, queríamos al menos advertirte pero no nos estaba permitido, ya que todo estaba planeado.
-Ya veo…-suspiró la rubia cansada y recostándose en la mesa- Debemos pensar bien las cosas.
-Eso significa que todos esos cambios de fuerza de los últimos meses, e incluso mi magia y la magia de Lucy ¿Son producto de eso?
-¿Cómo aprendiste tu magia, Shin?- preguntó Lucy.
-Realmente no lo recuerdo con exactitud, fue algo totalmente inesperado, la única magia que sé con certeza que he aprendido por mi propio esfuerzo, es la de convertir mi cuerpo en armas.
-Entonces esa es tu magia- dijo Loke- Al igual que la de Lucy es la magia estelar
-Entonces la magia de mi madre también fue la estelar.
-Sí, la magia de Layla-sama era la estelar y supo combinarla con la de la lacrima, pero aún así era mucho poder para ella.
Siguieron discutiendo más sobre el poder de Layla y Capricornio explicaba todo amablemente y con paciencia. Shin y Lucy quedaron más exhaustos y necesitaban tiempo para procesar toda la información que tenían.
-Creo que es mucha información por hoy- se levantó Lucy de su asiento.
-Lo mejor será que descansemos y ya mañana decidamos lo que hay que hacer- la secundó Shin- Nuestra fuerza no vuelve aún del todo.
-Gracias Loke, Capricornio por explicarnos, pueden regresar.
-Con su permiso Lucy-sama- reverenció Capricornio desapareciendo.
-Buenas noches Lucy, tengamos una cita luego- se despidió igual el pelinaranja, guiñándole el ojo y dedicándole una pícara sonrisa.
Lucy rió divertida mientras que Shin bufó y no perdieron el tiempo para irse a dormir y meditar toda esta situación.
En Fairy Tail…
A la mañana siguiente los miembros del gremio llegaron enérgicos como siempre y con una pequeña pelea mañanera protagonizada por Natsu, Gray y Gajeel, aunque se supone que ese día se encontraban todos en para "descansar", ni entrenamiento ni misiones por ese día.
-¿Te encuentras bien, Mira?- se acercó Levy a la barra un poco preocupada
-¿Ah? Si, si estoy bien, no te preocupes- respondió la peliblanca distraída con una sonrisa forzada.
-¿De verdad? Te ves un poco cansada.
-Bueno, es que…
-¿Es por la pelea con Lissana?- se atrevió a preguntar la peliazul
-¿Cómo sabes que me pelee con ella?- preguntó sorprendida.
-Ayer las escuche mientras estaban peleando… ¡No es que haya querido escuchar! Solo que…- intentó explicarse pero se detuvo al ver un par de gotas de agua caer directamente sobre la barra- ¡Mirajane! No llores por favor, lo siento.
-No es eso- negó con la cabeza cubriéndose el rostro con las manos en un intento por apaciguar sus lágrimas- Yo no quería pelearme así con ella, pero no me gusta verla sufrir, qué podía hacer cuando sé que lo que hace no va a tener el resultado que ella espera.
-No es tu culpa, ella debe entender eso.
-¡Pero ahora me odia! Ayer no regresó a casa y estoy muy preocupada.
-De seguro necesita estar a solas y meditar en todo lo que le dijiste- intentaba consolarla mientras afortunadamente el gremio seguía enfrascado con la pelea.
-Ella nunca había hecho esto, no sé en dónde pueda estar.
-Tal vez se quedó con alguna chica del gremio…
-No, ya pregunté y nadie sabe ni la ha visto. Ahora mismo Elfman la está buscando.
Mirajane tenía la cara sonrojada y los ojos un poco hinchados por el llanto, además de unas pequeñas ojeras producto de no dormir durante toda la noche. En eso Wendy junto con los exceeds se acercaron a las dos mujeres que extrañamente se veían totalmente ajenas a lo que estaba sucediendo a su alrededor. Preguntaron lo que pasaba y con la aprobación de Mirajane, Levy les contó lo que había pasado entre Lissana y Mira, excluyendo la causa de la discusión entre ellas y entre todos intentaron consolar a la peliblanca.
-No es tu culpa, sólo actuaste como la hermana mayor que eres y le advertiste, le diste un consejo- dijo Phanterlily.
-Es cierto, lo mejor será que hablen de nuevo cuando ella regrese- apoyó Charle.
-¡Aye! No debes preocuparte, si quieres Natsu y yo te ayudamos a buscarla.
-Gracias a todos, pero creo que eso será cuando ella Elfman no la encuentre o definitivamente no vuelva hasta mañana.
-Bueno, ya arreglado esto, cambiemos de tema- propuso Levy para amainar el ambiente.
-Mmmm, ¿Cómo le estará yendo a Lucy-san?- se preguntó Wendy en voz alta
-Cierto, no nos ha llegado ninguna de sus cartas.
-De hecho el maestro tiene una pero dijo que regresando de la junta de maestros de gremios nos la enseñaría- explicó Mirajane.
En eso una silla pasó justamente por en medio de las mujeres y rozando las cabeza de los exceeds que se habían puestos más blancos que un papel por el susto; desafortunadamente para los que estaban peleando, esa silla dio directo con la cara de cierta pelirroja que se venía acercando a la barra junto con Juvia, quien se había salvado del golpe de la silla.
Happy y la mayoría del gremio pusieron una cara de espanto y a la vez una gota de sudor en sus nucas, puesto que ya sabían lo que seguiría a continuación.
Cuando en el gremio se dejaron de escuchar golpes y gritos de dolor, Mirajane y Wendy se encargaron de ayudar a todos, especialmente a un trío de hombres quienes fueron los que peor la llevaron.
-Eso les pasa por no saber a dónde lanzar las cosas- se burlaba de ellos Kana tomando un trago de cerveza.
-¡No te burles! ¿Cómo íbamos a saber que le caería al demonio de Er…-
-¿Qué estás diciendo Gray?- habló detrás de él Erza con un áura negra.
-Nada…-
-¡Mi Gray-sama se ve tan guapo aunque esté lastimado!- decía Juvia con corazones en los ojos mientras curaba a su amado.
-No es para tanto Juvia- se sonrojó el pelinegro.
-¡Ten más cuidado enana!- se quejó Gajeel con la peliazul.
-¡No me grites, Gajeel! Y no te muevas tanto, que no me dejas ponerte bien las vendas- dijo en tono enojado sin realmente estarlo, intentando colocarle una bandita en la mejilla.
-Es cierto Gajeel, no te desquites con ella solo porque Erza te golpeó- comentó tranquilo el exceed negro comiendo su kiwi, provocando la risa de Levy.
-¡De qué lado estas!
-¡Gajeel!- reclamó ella nuevamente por moverse, y se acercó a su frente con un algodón, sin darse cuenta que eso provocó un pequeño sonrojo en el Dragon Slayer mientras su compañero se burlaba de él.
Natsu era atendido por Wendy mientras Mirajane curaba al resto del gremio. La peliazul solamente atinaba a reírse de su amigo al escucharlo farfullar en contra de Erza tan rápido que apenas podía entender algunas palabras.
-Natsu-san, tranquilícese por favor- pidió Wendy tratando de vendar su brazo.
-Esa Erza… ¡Cómo se atreve!- ignoró completamente la petición de la pequeña.
-Es un caso perdido- suspiraron Happy, Charle y Wendy.
Para entonces ya era un poco más de medio día, Elfman aún no había vuelto y Mirajane se notaba más nerviosa sin dejar de mirar la puerta del gremio; las chicas se habían dado con la tarea de animar a la peliblanca y distraerla que poco a poco parecía ir funcionando.
-¡Estoy aburrido~!- se quejó Natsu.
-¡Aye! No hay nada qué hacer.
-De eso se trata flamitas, hoy es un día para descansar.
-¡Descansar no es divertido!
-¡No se supone que lo sea!
-Vamos, vamos no peleen que Erza se dará cuenta- comentó Lily
-¡Hmf! Ni caso nos van a hacer por estar enfrascadas en su conversación- comentó Gajeel desviando la mirada hacia las chicas que se encontraban extrañamente casi todas y no permitían que los hombres se acercaran mucho.
Natsu bufó y se estiró en la mesa con los ojos cerrados, fue ahí que la imagen de su amiga rubia apareció en su mente y no pudo evitar esbozar una sonrisa, que fue inmediatamente opacada por un ceño fruncido porque a lado de Lucy apareció "Gin" y soltó un leve gruñido. Se preguntó qué estaría haciendo, si estaba bien, si comía bien y cuándo iba a regresar; deseaba poder estar con ella en ese mismo instante y tratar de mil maneras de disculparse con ella.
No paraba de moverse, se sentía muy inquieto y muy ansioso, sentía algo extraño en su pecho que no lo dejaba tranquilo; y fue que después de un golpe por parte de sus compañeros de mesa y unos cuantos insultos por no dejar de moverse, se quedó completamente dormido.
En ese mismo día, ya a punto de anochecer; el gremio seguía igual de pacífico. Mirajane estaba platicando con Erza, Kana y los exceeds, Gray estaba con Juvia, Levy con Gajeel y para sorpresa y ternura de otros, Wendy estaba platicando cómodamente con Romeo, ambos con un pequeño pero notable sonrojo.
Natsu se reincorporó lentamente aún adormilado, se estiró dando un gran bostezo, su mejilla estaba roja por haber estado recargado y tenía un poco de saliva que iba desde la comisura de sus labios, pasaba por su mano y terminaba en la mesa. Happy en cuanto lo vio despertar voló hasta él y se burló de su aspecto, Mirajane amablemente le llevó un poco de comida para despabilarlo y el pelirosado no dudo en lanzarse sobre de ella.
De pronto, terminando su platillo la nariz de Natsu comenzó a captar algo, un olor muy familiar y que reconocería desde kilómetros. Dejó de hacer todo y se giró en dirección al olor que había captado.
-¿Qué pasa Natsu?- preguntó Happy viéndolo extraño- ¿Olfateaste algo?
-…Lucy- fue lo único que dijo antes de salir disparado del gremio siendo seguido segundos después por el exceed azul.
Natsu corría lo más rápido que sus piernas lo dejaban, incluso tuvo que treparse en los techos para estar seguro de no chocar con alguien e ir más rápido, ya que únicamente tenía todos sus sentidos concentrados en la nariz.
Después de unos minutos, el olor lo guió hacia la estación de trenes, y desde el techo pudo ver su objetivo. En medio de toda la gente, la cabellera de Lucy era lo único que llamaba su atención, y sin siquiera pensarlo dos veces, saltó del techo hacia el pavimento, lanzándose directamente a la rubia que venía totalmente distraída y provocando que ambos cayeran casi al suelo.
-¡Lucy!
-¡Natsu!
La maga no tardó en identificar la manta de cabello rosa e igualmente lo abrazo con tanta fuerza que Natsu se retorció un poco. Segundos después llegó Happy que pesar del cansancio por seguir a su amigo pelirrosa, se aferró fuertemente a Lucy con lágrimas en los ojos.
-¡Lucy, qué bueno que regresaste!- sollozó el gato.
-Los extrañé mucho chicos.-
Porque aunque sólo hubieran sido seis meses, separarse de ellos, e incluso desde antes de irse, el no tener contacto con ellos era difícil y solitario. Esos seis meses parecieron años. Y lo mismo pasaba con ellos.
Shin se quedó a una cierta distancia con las maletas de ambos, ya que no quería interrumpir ese momento, aunque le molestaba un poco que Natsu también la abrazara.
-Bueno chicos, ya pueden soltarme- dijo divertida y reparó en Shin que estaba detrás suyo-¡Oh! Es cierto, ven Shin.
Natsu no había visto al pelirrojo y en cuanto escuchó su nombre se puso alerta, soltó a Lucy y ambos tuvieron un duelo de miradas teniendo como espectadores a un sonriente y burlón Happy y a una nerviosa pero divertida Lucy.
-Hay que buscar la posada para Shin, así que…-
-¡Te acompañamos!- se ofrecieron inmediatamente.
Después de que esta vez sí hubo una habitación disponible para Shin, dejó sus maletas y acompañaron a Lucy a su casa donde fue reprendida por no pagar la renta. Finalmente era hora de dirigirse al gremio, Lucy estaba sumamente nerviosa pero ansiosa también por llegar.
-¡No te preocupes Lucy! Todos te extrañamos mucho- intentó animarla Natsu- ¿Verdad Happy?
-¡Aye! Todo el gremio estará contento de verte.
Llegaron a la entrada del gremio y Lucy se calmó un poco e inhaló y exhaló varias veces para poder relajarse.
-¿También vendrá Gin?- preguntó Natsu señalando al pelirrojo.
-Soy Shin…- corrigió con el ceño fruncido- Y sí, también iré.
Inició una nueva batalla de miradas con Happy burlándose silenciosamente de ellos mientras Lucy los ignoraba.
-¡Bien, entremos!-
La rubia dio un paso al frente y abrió las puertas del gremio al mismo tiempo que contenía la respiración, dejándola escapar en cuanto las puertas estuvieron totalmente abiertas.
El gremio volteó la mirada hacia la entrada al mismo tiempo y el bullicio que había se fue apagando poco a poco hasta estar en completo silencio. La maga trató de formular una sonrisa y alzó la mano para saludar a todos.
-¡Lucy!- reaccionó primero Kana dejando su cerveza a un lado para correr directo a abrazarla sin importar que cayeran al suelo-¡Tonta! ¿Por qué no me dijiste nada?
-L-Lo siento…- correspondió feliz el abrazo.
-¡LUCY!-
El gremio entero por fin reaccionó y todos se acercaron a ella. Era una hermosa bienvenida –no planeada-. Habían preguntas por todos lados, saludos y reclamos, y por supuesto, no dudaron en realizar una fiesta en honor a la recién llegada.
Shin por su parte se sintió un poco incómodo al no estar acostumbrado a ese tipo de ambiente, la efusividad y el ruido, Lucy no mentía cuando hablaba de cómo era su gremio y le contaba una que otra anécdota de ellos.
-¿Usted es Shin-san, verdad?- se acercó una pequeña peliazul al reconocerlo- Gracias por cuidar a Lucy-san.
-No es necesario- sonrió en cuanto la pequeña hizo una reverencia.
-Venga por aquí para que conozca a más miembros.
Shin la siguió sin poder negarse y llegaron a la barra donde Erza, Gray, Juvia y Levy lo reconocieron al instante, Gajeel lo recordó medianamente y se presentó con Mirajane y con Kana.
-¿Chicos, no van a saludar a Lucy?- llegó enérgico Natsu con Happy al grupo.
-No, esperaremos hasta el final…
-Lu-chan debe contarnos muchas cosas.
Pasó un buen rato en donde Lucy evitaba abrazar a las personas ya que no tenía control sobre su fuerza y no quería lastimar a nadie. La rubia por fin se acercó a sus amigos y la primera en abrazarla fue Erza y ambas se estrujaron fuertemente que hasta sonó cómo tronaron los huesos de sus espaldas, ya que Erza no llevaba su armadura completa.
-Vaya Lucy, te has vuelto muy fuerte- dijo orgullosa la pelirroja.
-Eh… No- rió nerviosa mirando de reojo a Shin- No es exactamente eso.
-Que bien que volviste Lu-chan, te extrañamos mucho.
-Pensamos que nos visitarías más seguido.
-Lo siento, tuvimos algunos problemas.
-Bueno, pero Lucy-san ya está con nosotros- dijo Juvia- Pero no se acerque tanto a Gray-sama, por favor.
-Juvia…- intentó reclamar sonrojado.
-¿Y el maestro? No lo veo por ningún lado- preguntó buscándolo con la mirada.
-Fue a una junta de maestros con otros gremios y se llevó a Laxus, pero no debe de tardar en regresar- le dijo Mirajane.
-Ya veo…-
-¡Qué hay con ese ánimo!- reclamó Kana abrazando a Lucy por los hombros con una cerveza en mano-¡Hay que celebrar que ya estás con nosotros!
-Las explicaciones las podemos dejar para después- dijo Gajeel.
-¡A divertirnos!- gritaron al unísono Natsu y Happy.
-Baile con Juvia, Gray-sama- lo arrastró a la pista antes de que contestara.
-¡Baila conmigo, Levy!- llegaron Jet y Droy a lado de Levy provocando que Gajeel se la llevase.
-¡Bailemos todos!- apareció de repente Mavis con todo el ánimo.
-¡Primera maestra!- se sorprendieron todos.
-Maestra, no había vuelto a….-
-Es que me gusta estar aquí- respondió tomando un poco de zumo- ¿O no puedo hacerlo?
-¡Claro que sí!, si puede…- dijeron inmediatamente al darse cuenta que la maestra iba a llorar.
-¿Con quién hablan?- se preguntó Shin en voz alta con una gotita en la nuca.
Le explicaron todo a Shin para que no pensara que todos estaban locos hablándole a la nada, y es que sólo un miembro de Fairy Tail puede ver a la primero maestra.
Las risas inundaron el gremio y la fiesta siguió hasta la madrugada, algunos se retiraron y a otros no les importó quedarse durmiendo en el gremio. Todos se divirtieron, incluso Mirajane pudo olvidar por un momento la situación con Lissana.
-¿Q-Qué rayos pasó aquí?- entró al gremio el maestro ya en la mañana viendo a varios miembros durmiendo en el piso, en las mesas, las escaleras, y por todas partes.
-Ara~ maestro, bienvenido- Llegó Mirajane al gremio con una sonrisa en el rostro- ¿Le fue bien en su reunión?
-S-Si, pero… ¿Qué pasó aquí?- el maestro estaba pálido al imaginarse todo el trabajo que haría para reparar todo lo que estaba roto y sucio.
-Fue una fiesta, en honor a la llegada de Lucy.
Al decir eso le cambió la cara al maestro a una sonrisa por la llegada de una de sus hijas, pero también sabía lo que seguiría después de eso, explicarle todo lo que habían descubierto no sería un tema fácil, y menos si la rubia no se imagina lo que pasaría después; aunque probablemente sí supiera algo por lo que había comentado en la última carta que llegó de ella, sobre unos raros síntomas en su cuerpo.
-Ya va a ser hora- apareció Mavis a su lado recibiendo un asentimiento por parte del maestro.
Lucy abrió lentamente sus ojos con un poco de dificultad y cuando pudo abrirlos por completo, la luz del sol le dio de lleno en los ojos provocando que los cerrara inmediatamente y se reprochara mentalmente por no cerrar las cortinas en cuanto llegó de la fiesta. Estaba muy cansada y le dolía un poco la cabeza, y eso que no había tomado más que una sola cerveza en la fiesta. Tenía mucho sueño pero aún así se obligó a levantarse de la cama, observó el reloj que estaba a su lado y abrió desmesuradamente los ojos. Era más de medio día. El sueño se le bajó automáticamente y tomó sus cosas para darse un baño.
-¿Cómo es posible que durmiera tanto?- se preguntó disfrutando del agua caliente en su cuerpo.
Lucy sabía que tenía que contarles a sus amigos lo que habían descubierto, se preguntó cómo reaccionarían. Realmente le sorprendió que la recibieran tan efusivamente, sabía que era un efecto de la magia el que la hubieran ignorado, pero no se esperó que todos estuvieran así de efusivos, también le preocupaba Mirajane que no quiso contarle lo que le pasaba por ser su "fiesta de bienvenida", tal vez algo relacionado con Lissana, y recordó entonces que no la vio en el gremio. Tenía muchas cosas en su cabeza, aún estaba digiriendo lo que Capricornio le había contado y tenía que pensar cómo decírselo a sus compañeros.
Suspiró y salió de la tina envolviéndose en una toalla, como de costumbre. Ya estaba más relajada y descansada gracias al baño, sabía que sus compañeros estarían iguales o peor que ella por la fiesta.
-¡Hola Lucy!- escuchó tres voces que la llamaron al mismo tiempo, asustándola en cuanto salió del baño- ¡¿Qué haces tú aquí?!
-¡No, qué hacen USTEDES aquí!- vociferó enojada mirando a ambos hombres que estaban dentro de su casa- ¡¿Cuántas veces te he dicho Natsu, que no entres por la ventana?! ¡¿Y por qué entras como si nada, Shin?!
Porque sí, tanto Shin como Natsu estaban siendo regañados por una Lucy muy enojada y solo en una toalla de baño. Happy estaba detrás de Lucy burlándose de la mala suerte de ambos hombres y que afortunadamente, la rubia se estuviera concentrándose en ellos dos y no en él. Con un bufido molesto, la muchacha agarró su ropa y entró al baño azotando la puerta.
-¡Tch! ¿Qué haces aquí, Gin?- susurró el pelirrosa para que Lucy no escuchara.
-Soy Gin- respondió también en un susurro- Y eso te lo debería preguntar yo, ¿Cómo entras así a la habitación de una dama?
Se gruñían mutuamente y se fulminaban con la mirada hasta que Lucy salió del baño ya cambiada y con el ceño fruncido, lanzó su cabello hacia atrás con una mano, y tomó camino a la cocina. A regañadientes, les preguntó si ya habían almorzado y ante la negativa preparó un almuerzo para los cuatro.
Y así los cuatro se dirigieron al gremio, ya más tranquilos. Cuando llegaron la mayoría estaban medio despiertos, con ojeras y se veían totalmente irritados por beber tanto alcohol, lo más "gracioso" era que estaban irritados precisamente porque estaban arreglando el gremio que era un total desastre mientras el maestro con chispas en los ojos y con el puño en mano les ordenaba lo que tenían que hacer.
-Estos mocosos… ¡También reparen las mesas y sillas que estén rotas!
-Maestro…- llegó Lucy a saludarlo.
-¿Eh? ¡Oh, Lucy, volviste!- le cambió el semblante al maestro en un segundo y no dudó en abrazarla.
-No te emociones, viejo pervertido- llegó de repente Laxus separando a su abuelo de la rubia.
-¡Laxus!- saludó Natsu con una sonrisa.
El rubio asintió en forma de saludo sin quitar la expresión de seriedad en el rostro y pasó la mirada por todo el gremio, llegando a Lucy y Shin con una expresión neutra.
-Por cierto maestro- habló Lucy- Él es Shin, quien me ayuda a entrenar.
-¿Te ayuda a entrenar? ¿Aun no has acabado tu entrenamiento?
-Bueno, es algo complicado. Necesito… Necesitamos hablar con usted.
-Entiendo, vamos a mi oficina- el maestro se enderezó y subió las escaleras.
Shin y Lucy lo siguieron mientras que Natsu, Happy y Laxus se miraron entre sí y también los siguieron; en ese momento venían entrando Levy y Gajeel, después Erza y al final Gray y Juvia, por lo que también los siguieron aunque no supieran el por qué, así aprovechaban para escaparse de tener que limpiar el gremio.
-¿Cuándo llegaron aquí?- se sorprendió Lucy al ver de repente a tantas personas en la oficina.
-Teníamos curiosidad, Lu-chan.
-Está bien, de todas maneras también quería contárselo a ustedes.
-Nosotros de igual manera tenemos algo que contarte- dijo Erza- Pero habla tú primero.
Tanto Lucy como Shin se quedaron un poco extrañados por las palabras de la pelirroja pero después de un suspiro por parte de Lucy, se dispuso a contar el relato. Contó que todo había empezado por los desvaríos de fuerza que sucedieron en los dos; y que de repente comenzó a aprender la magia muy rápido, lo que no era normal porque anteriores veces lo había intentado y no había podido; también las marcas que habían descubierto en sus cuerpos, que casualmente estaban en los mismos lugares y tenían forma de un corazón.
-Estábamos muy consternados, y todavía hoy…
-Los cambios de fuerza nos ocurría a ambos, incluso al mismo tiempo- continuó Shin- pensamos que podía ser la reacción de alguna planta que hayamos consumido, porque en el lugar al que fuimos hay hierbas de todo tipo. Y fue un día que nos pasó eso…
Lucy comenzó a narrar todo lo que sucedió en cuanto el dolor los invadió y viajaron en el tiempo, la lacrima máxima, los padres de Lucy y los padres de Shin el entrenamiento de Layla y sus poderes, Krauz y las batallas que tuvo con él, el cómo murió Layla; y finalmente, lo que le habían comentado Loke y Capricornio.
-Entonces hablé con Shin para que regresáramos a Magnolia, ya que nosotros dos solos no…
-Entiendo- interrumpió el maestro- Con todo lo que nos acaban de contar, nuestras dudas han sido aclaradas.
-¿A qué se refiere?- preguntó Shin.
-Nosotros lo explicaremos- habló Gray- Es algo que descubrimos.
-Cuando te fuiste, comenzamos a investigar sobre magias o hechizos que hicieran olvidar o alejarte de otras personas, o incluso pasar por desapercibido-dijo Erza.
-¿Alejarse? ¿Cómo?
Los chicos empezaron a explicarles que no era normal el que de un de repente a Lucy comenzaran a olvidarse de ella, o ser forzados a no estar con ella. Investigaron mucho e incluso revisaron su habitación- cosa que no le gustó a Lucy y vio de reojo a Levy-. Mencionaron sobre el diario en la caja que encontraron y se la enseñaron.
-Esto es…- sorprendida de que la caja estuviera abierta- Ya no recordaba esto, se me olvidó que tenían runas.
-Levy-san la abrió- comentó Juvia poniendo nerviosa a Levy.
-Lo siento Lu-chan, también por tu casa…
-Está bien- sonrió- Gracias por abrirla Levy-chan, y no te preocupes por mi casa, cuando entré estaba muy limpia, se ve que la arreglaste.
La mano de Lucy recorrió la caja y pasó por el nombre de su madre "Layla Heartfilia" hasta llegar a un sobre y volvió a aparecer el mismo holograma de su madre. A la rubia se le salieron un par de lágrimas y volteó a ver a Shin porque todo estaba más claro. También se percató del libro que se le hacía extrañamente conocido y comenzó a hojearlo.
-¡Es la letra de mi padre!- exclamó sorprendida- No puedo creer que nunca me haya dicho nada.
-Lo encontramos en la biblioteca.
-Pero, ¿Por qué en la biblioteca?
-Hay que preguntarle a Mirajane.
-Natsu, ¿Cómo le hiciste para que saliera la proyección?
-No me acuerdo…
-¿Cuál proyección?
-Salamander hizo que de ese libro saliera una proyección que muestra más o menos el contenido.
-¿Puedes intentarlo, Natsu?- Lucy le entregó el libro.
El pelirrosa se rascó la cabeza pensando en qué fue lo que hizo para que saliera esa proyección, y como no le vino nada a la mente, optó por hacer lo mismo que la primera vez, tocar por todas partes; parecía que iba a romper o incinerar en cualquier momento ese frágil libro pero afortunadamente no fue así y logró que saliera la proyección.
Ni Lucy ni Shin se sorprendieron al ver la batalla y el poder, porque ya lo habían visto. Cuando terminó ambos tuvieron que sentarse para procesar las cosas y porque comenzaron a sentirse un poco mal.
-Chicos… ¿Y ustedes, qué piensan de esto? – preguntó Lucy
-¿A qué te refieres?
-Sí, bueno… Ustedes ya sabían un poco de todo esto y…- Lucy empezó a balbucear sin poderse entender bien sus palabras, moviendo nerviosamente sus manos y un poco sonrojada.
-Tranquila Lucy- la interrumpió Natsu posando su mano en las de ella- Nada de esto va a cambiar entre nosotros, te apoyaremos como siempre. No tienes de qué preocuparte.
-Gracias Natsu- sonrió ella suspirando de alivio porque el Dragon Slayer supo exactamente qué decir.
Se quedaron unos largos segundos perdidos en la mirada del otro. Los demás en la habitación tenían sonrisas pícaras o rostros sonrojados, también ceños fruncidos y ojos volteados de fastidio.
-Bueno Lucy- la sacó de su ensoñación el pelirrojo a su lado- Ahora que ya está explicado esto, ¿Qué es lo que sigue?
-¿Qué sigue?- repitió ella la pregunta, confundida.
-Layla-san nos dio este poder para que Krauz no lo tomara y nosotros poder derrotarlo por completo, pero no sabemos quién es o cuándo aparecerá.
-El muchacho tiene razón- meditó el maestro- No tenemos una garantía de cuándo va a aparecer o en forma de qué o quién.
-Si Layla-san destruyó su cuerpo físico y selló su poder por un determinado tiempo- se puso a pensar Levy- Necesitamos saber en dónde lo selló y si ya acabó el efecto o no.
-Además de cómo diferenciar su cuerpo.
-Juvia puede ayudar a investigar junto con Gray-sama.
El grupo comenzó a discutir y Lucy se sintió sofocada y un poco mareada. Su fuerza estaba por los suelos y ya no tenía las suficientes para mantenerse sentada por tanto estrés al pensar.
-Creo que mejor lo discutimos mañana- interrumpió Shin la discusión- Ahora no nos sentimos en buenas condiciones.
-¿Por qué? Podemos llamar a Wendy.
-No es eso- hablo con dificultad la maga estelar- Por nuestra variación de fuerza, no sé cuánto dure pero hoy nos sentimos muy débiles.
-¿Les da con frecuencia?- preguntó Phanterlily
-No, pero al parecer ahora es más seguido. No lo podemos controlar.
-Bien- se levantó el maestro- Por ahora dejemos este asunto, mañana se pondrán de acuerdo para investigar. Y tenemos que avisarles al resto del gremio.
-Gracias chicos, yo también lo consultaré con Crux.
-¿Puedes caminar, Lu-chan? Te llevaremos a tu casa- dijo Levy ayudándola a levantarse.
-Juvia y yo podemos llevar a Shin- dijo Gray con una Juvia pegada a su hombro.
-¡Esperen!- gritó Natsu antes de que salieran- ¡Yo llevo a Lucy!
-Natsu no creo que…- intentó hablar Erza pero el mago de fuego se le adelantó y cargó a Lucy saliendo corriendo de la oficina y del gremio.
-¡Espérame, Natsu!- los siguió Happy.
Todos quedaron con una gota de sudor en la sien y Erza, Gray y Juvia decidieron llevar a Shin a su posada.
-Buenas tardes, chicos- saludó Wendy- Acabo de ver a Natsu-san corriendo y llevando a Lucy-san con él
-Sí, la llevarán a su casa porque no se siente bien- le respondió Levy- Los demás llevarán a Shin-san a donde se está hospedando.
-¿Se sienten mal?, Yo podría ir a revisarlos…
-Será mejor dejarlos- dijo Gajeel- Ya nos hubieran pedido ayuda antes si fuera grave
-¿Qué haces aquí? ¿No los alcanzaste?- preguntó Lily al exceed azul
-¡Aye! Ellos iban muy rápido y decidí quedarme mejor con Charle
-No te me acerques tanto- intentó apartarlo sin éxito la gatita blanca
-Ese Salamander es más listo de lo que se ve…
Se quedaron platicando por un rato más mientras veían que algunos seguían limpiando y arreglando el gremio. En eso llegaron Jet y Droy para realizar una nueva misión a la que se unió Gajeel, pero cada uno quería una misión diferente por lo que mientras discutían por cuál hacer, Levy aprovechó para hablar con Mirajane.
-¿Cómo estás, Mira?- preguntó visiblemente preocupada.
-Bien…- respondió la peliblanca con voz entrecortada.
-¿Te has encontrado con Elfman?- pregunto recibiendo un asentimiento.
-¿Y qué te dijo, Mira-san?- se unió Wendy a la plática.
Mirajane no pudo contestar porque se cubrió la boca con ambas manos para acallar los gemidos que querían salir de su boca por empezar a llorar. Charle le dio un pañuelo y Happy y Lily trataron de confortarla un poco.
-No… No la encontró- pronunció ahogadamente- Nadie la ha visto, ni la reconocen y tampoco hay alguna nota por parte de ella.
-¡Agh! Ya me cansé de limpiar el gremio. ¡No haré nada más!- llegó Kana refunfuñando a la barra hasta que se dio cuenta de la situación- ¿Qué pasó, Mirajane?
La peliblanca negó con la cabeza intentando inútilmente parar las lágrimas, pero Kana no dejó de insistir hasta que Mirajane se rindió por lo que Levy y Wendy le explicaron todo a Kana lo que pasaba con Lissana, y que ahora tanto Mira como Elfman estaban destrozados, sólo que Elfman lo ocultaba un poco más platicando con Evergreen.
-Lo siento, no soy muy buena en estas cosas, y… no me imagino el dolor que han de estar sintiendo- comenzó a decir la castaña- pero Lissana ya no es una niña y ella debe aprender de sus errores, sé que son su familia pero, ella va a volver.
Mirajane se quedó un poco pensativa, dejando de llorar y le agradeció a Kana e intentó relajarse, pero simplemente no podía hacerlo por completo; ese miedo de volver a perderla otra vez no quería que se repitiera.
-¡Natsu, vas muy rápido!
-No te preocupes Lucy, ya casi llegamos a tu casa.
Lucy intentaba aferrarse al pecho del pelirrosa con mucha dificultad por su débil condición, todavía no entendía cómo es que Natsu podía esquivar a todas las personas si estaba corriendo a una gran velocidad, sin embargo extrañamente se sentía tranquila en sus brazos.
Por primera vez, Natsu utilizó la puerta y no la ventana. Con cuidado llegó a la cama y sentó a Lucy recargada contra la cabecera e inmediatamente se acuclilló junto a ella.
-Gracias Natsu, pero no necesitas ser tan atento y cuidadoso conmigo, No es como si estuviera realmente enferma, estaré bien, además…-
-No es eso, Lucy- la interrumpió y su semblante cambió a uno más serio- Yo quería estar a solas contigo.
Lucy se sorprendió y se sonrojó por sus palabras tan directas.
-¿Y, por qué?
-Porque al fin puedo pedirte, sin que nadie nos interrumpa, que me perdones- la miró directamente a los ojos y le tomó de las manos.
-Natsu, no…- intentó quitar las manos conmovida porque el chico haya recodado lo que le había prometido- Sabemos que no fue tu culpa ni la de nadie, fueron los efectos de la magia de mi madre.
-No importa Lucy. No puedo aceptar el hecho de que te haya lastimado e ignorado, y después haberte gritado por cosas que no tenían mucha importancia.
-Eso ya está en el pasado, no te mortifiques ya. Al principio sí me hirieron tus palabras, no voy a negarlo, pero después…-
-¡Déjame compensarlo!- volvió a interrumpirla- Quiero que vuelvas a confiar en mí y que tengas la seguridad de que nunca te volveré a lastimar de esa forma.
-Natsu, creo que estás exagerando un poco.
-No, Lucy. Eres muy especial para mí, y no sé por qué pero realmente quiero recibir tu perdón, ¡Es por eso que no me separaré de ti!
-… ¿Eh?
Lucy estaba totalmente sorprendida y no sabía cómo contestar ni qué pensar. Le salía humo por las orejas de tan sonrojada que estaba, estaba casi a la par con el cabello de Erza; su corazón latía bruscamente, sentía que estaba a punto de salir de su pecho, no dudaba en que Natsu pudiera escuchar los latidos.
-¿A-A qué te refieres?
-¡Como antes! Pero esta vez, ya no te diremos que pesas mucho aunque si lo hagas, y tampoco te haremos bromas pesadas entre Happy y yo… ¡Incluso nos mudaremos a tu departamento, para estar todo el tiempo juntos!...
Continuó y continuó mencionando cosas que provocaron que a la rubia le fuera bajando el sonrojo y que cambiara a un ceño fruncido con una venita en la frente junto con una ira –y tal vez decepción- en su interior.
-¡Natsu!- gritó para que dejara de hablar- ¡No es necesario que hagas todo eso!
-Pero Lucy~…
La maga lo miró y suspiró resignada, dedicándole una sonrisa tierna y olvidando su enfado.
-Natsu, sabes que yo creo en ti, lo he hecho desde que entré al gremio. Me conformo con que estés a mi lado, tonto… Contigo y Happy, ustedes que son mi familia.
-Así que tú…-
-Pero, si en realidad quieres darme algo, no me vendría mal que me trajeras algo de comer, de preferencia algo frío, tengo mucho calor.
Natsu se quedó quieto por unos segundos mirándola perplejo, en otras situaciones él habría refunfuñado y terminado yendo a la cocina a la fuerza, pero esta vez era diferente y ante la mirada de Lucy quien se reía internamente, no perdió más el tiempo y se apresuró a la cocina abriendo instintivamente el refrigerador dándose cuenta que estaba totalmente vacío, ni siquiera las sobras del almuerzo de la mañana.
-¡Debes de ir a comprarme algo!- avisó la rubia desde la cama.
-¡Sí!- gritó saliéndose por la ventana, escuchando de lejos el reclamo de la maga estelar para que usara la puerta.
Por fin habían llegado a la posada de Shin y lo recostaron con cuidado. Erza y Gray se estiraron por el esfuerzo que habían hecho.
-Gracias, y perdón por hacer que me trajeran hasta aquí cargando- sonrió Shin un poco avergonzado.
-No tienes que agradecernos, eres un buen tipo- contestó Gray.
-¡Volvió Juvia!- entró la maga de agua con un par de bolsas en la mano- La recepcionista no dejó pasar a Juvia tan fácil, siento demorarme tanto, espero que le guste lo que he traído Shin-san.
-Está bien, gracias Juvia-san.
-Me imagino que has de estar cansado- dijo Erza- Y más con lo de los cambios de fuerza.
-Sí, todavía no me acostumbro a estos cambios.
-Bueno, a partir de mañana nos organizaremos para investigar todo esto- comentó Gray tratando de animar al pelirrojo.
-¿Lucy estará bien?- preguntó Shin preocupado por la rubia.
-No se preocupe, Shin-san- dijo la peliazul- Lucy-san está en buenas manos.
-Así es- apoyó Erza- No te preocupes por ella, Natsu no la tratará mal.
-A pesar de ser como es, ellas tienen razón- suspiró Gray.
Shin se quedó un poco más tranquilo, no tanto, pero se resignó y después de hablar un poco más, los tres magos se despidieron para dejar descansar a Shin.
Estar solo no era tan malo, puesto que estuvo solo casi desde que tuvo memoria, mas ya se había acostumbrado a la compañía de Lucy, y en estos momentos se sentía extraño sin ella. Además no le gustaba pensar que estuviera con Natsu, después de todo, ellos dos habían chocado personalidades desde que se vieron.
Erza, Gray y Juvia volvieron al gremio y junto con el maestro, decidieron contar de una vez todo lo que habían hablado con Lucy y con Shin en la oficina del maestro, también sobre lo que estaban planeando hacer para sobrellevar la situación poco a poco. El gremio, por supuesto no lo pensaron dos veces para querer ayudar sin dar ninguna objeción. El maestro pidió discreción para que la información que tenían no saliera de las puertas del gremio, que fuera como la vez anterior.
Mirajane estaba más tranquila platicando con Elfman y Evergreen, porque ella había acompañado a su hermano en la búsqueda de Lissana. Ni ganas tenía para empezar a imaginarse la relación entre estos dos. La noche aún estaba lejana así que mientras platicaban qué mas hacer para buscar a su hermana perdida las puertas del gremio se abrieron de nuevo, dejando ver a una muchacha joven y peliblanca, que entraba totalmente sonriente y campante…
-¡Hola, Fairy Tail!-
¡Hola! Después de tanto tiempo... No sé ni cómo explicarlo.
En fin, espero que les haya gustado. Ya estoy trabajando en el siguiente,
Se está poniendo muy bueno!
Gracias, de nuevo, por sus comentarios, follows y favoritos... Realmente me hace muy Feliz!
-Kazy Tailea-
