ADVERTENCIA: El siguiente capítulo contiene la muerte de un personaje. Por esta razón cambiaré el Rated o clasificación de la historia.


Teen Wolf no me pertenece, y este es un humilde fanfic.

Mordida no programada

CAPÍTULO 8

La muerte solo les pesa a los vivos

"This is the end
Hold your breath and count to ten
Feel the earth move and then
Hear my heart burst again
…"

Skyfall -Adele-

(...)

Derek estaba aterrado. No era la primera vez que veía a alguien mortalmente herido, como lo estaba Allison, pero siempre habían sido hombres lobos, betas u omegas que escapaban a duras penas de los cazadores furtivos.

Allison era una humana, no tenía habilidades de regeneración rápida, por lo que era muy probable que estuviera muriendo en aquel momento.

Sin embargo, cuando la subieron a la ambulancia, el sheriff Stilinski lucía muy confiado respecto a las heridas de Allison. La chica recuperó la conciencia pero no les dijo mucho, mientras los paramédicos la atendían. Según el oficial, ella no iba a morir porque la bala no había tocado órganos vitales y no estaba atrapada en la carne de su cuerpo. No estaba seguro que sucedería con el horrible corte que tenía en la cara, justo encima de su ojo derecho. La sangre no paraba de manar de aquella herida.

Si hubiera sido más rápido, tal vez ella…

—Dale mi móvil a… Stiles— La vocecita de Allison fue imperceptible para el sheriff, pero detuvo el tren de los pensamientos destructivos de Derek, captando su completa atención. El hombre lobo vio como la mano de la chica movió el aparato hacía él, con mucha dificultad —Solo… a… Stiles—

Derek sujetó el móvil entre sus dedos, un poco inseguro de sí mismo. Un sonido apagado salió de su garganta y agrandó sus ojos al ver como la chica tosió de repente, escupiendo sangre por la boca. Los paramédicos se abalanzaron sobre Allison para asistirla, debido a que sus pulmones estaban colapsando.

Derek miró al sheriff por un momento. El hombre estaba ocupado hablando al hospital, informando del estado actual de la joven, así que no le estaba prestando atención. Guardó el teléfono móvil en el bolsillo de su chaqueta negra, dudando si decirle al sheriff sobre la extraña petición de Allison, antes de que volviera perder la conciencia. Descartó la idea de inmediato. No podía volver a darle la espalda a Stiles.

Ya había sido testigo de lo que sucedía cuando trataba de ignorar al beta de Laura.

Tal vez la chica tenía un mensaje importante para Stiles. Tal vez eran algo más que amigos y haya querido despedirse de él, vaya saber qué cosas tienen los adolescentes en la cabeza hoy en día. Tal vez era solo una tontería sentimental, y no valía la pena siquiera obstruir la ley.

Había muchos "tal vez", pero Derek supuso que podía hacer un salto de fe. Dependiendo de lo que Allison tuviera que decirle a Stiles, podría ser beneficioso para él. Conseguir la confianza de los amigos del beta de Laura era importante, para asegurarse de que este le ayude a detener al alfa que asolaba a Beacon Hills.

(…)

Chris Argent llegó al hospital, aparentando estar preocupado, como cualquier padre lo haría al enterarse de que le habían disparado a su hija. Con la mente clara, sabiendo exactamente qué hacer, entró a la recepción. Allí, la jefa de enfermeras McCall le informó de la situación. Simuló estar descorazonado frente a los enfermeros y los médicos que corrían con su hija inconsciente hacia el quirófano para operarla. Se quedó parado en medio del pasillo viéndola ingresar a cirugía.

El sheriff Stilinski apareció al poco tiempo, explicándole nuevamente como encontró a su hija. Expuso sus sospechas sobre la persona que la atacó, tanto a ella como Derek Hale. Le informó de los sospechosos que atraparon en la escena cercana a la casa. Todos ellos tenían armas de importante calibre, pero parecía que alguien los había neutralizado de manera efectiva, dejándolos inconscientes y maniatados.

Chris supuso que Allison se divirtió mucho humillando a esos cazadores amateurs, pero no se esperaba que el ultimo Hale con vida estuviera allí, cuidando de que no muriera. Tal vez no sabía que estaba relacionada con la familia Argent, una de las ventajas de haberle cambiado su apellido.

Cuando el sheriff le preguntó si deseaba levantar cargos contra su hermana, Chris se negó. El uniformado trató de insistirle, pero se mantuvo firme en su decisión. Después de ese día, no iba ser necesario tratar más el tema de Kate.

Su hermana ya había ganado (desde el asesinato de su esposa), y él no iba a pelear más.

Las horas pasaron y Chris esperó pacientemente, mientras repasaba su plan una y otra vez en su cabeza. Para cuando sacaron a Allison del quirófano y la llevaron a observación, finalmente pudo colarse en la habitación. La dejaron sola por unos pocos segundos, aun debía estar sedada por las medicinas, por lo que procedió a seguir su plan.

Sacó una jeringa cargada con un líquido transparente del bolsillo de su chaqueta gris, y colocó la aguja en una de las válvulas de las bolsas de intravenosa que colgaban alrededor de Allison. Introdujo el líquido hasta vaciarla y luego la escondió dentro de chaqueta.

—Supongo que esto se acabó, sabía que no iba a durar mucho— Murmuró el hombre, con voz neutra.

Allison estaba inconsciente, por lo que no respondió. En la habitación solo podía escucharse los sonidos de los aparatos que medían la fuerza vital de la joven. Chris salió de aquel lugar, dándole la espalda a su única hija, tratando de esconderse en la sala de mantenimiento. De repente, las lecturas que mostraban las máquinas que controlaban los signos vitales de la joven, cayeron en picada. Los médicos y enfermeros entraron a la habitación, tratando de asistirla de inmediato.

Intentaron revivir a Allison, pero sus signos vitales habían desaparecido por completo, por más corriente que pasaran por el desfibrilador.

Esa misma tarde declararon muerta a Allison McKinnon.

Ante la mirada ansiosa de los médicos al contarle del resultado de la operación, un par de falsas lágrimas salieron de los fríos ojos de Chris Argent. Su hija había muerto finalmente, y nadie volvería a lastimarla de nuevo.

(…)

Scott despertó de un raro sueño, en el cual aparecía disfrazado de berenjena, y se dio cuenta que se había quedado dormido en la silla que se encontraba al lado de la cama de Stiles. El dolor que se disparó por su espalda fue abrumador, y al tratar de enderezarse, solo lo empeoró.

Se rascó la cabeza, aun adormilado y dirigió su mirada a donde estaba durmiendo Stiles.

No había nadie en la cama. Las finas mangueras de la intravenosa estaban goteando en el suelo y las sabanas estaban completamente desparramadas. Algo preocupado, Scott trató de incorporarse. Sus piernas estaban dormidas, por lo que le costó trabajo caminar. No fue una buena idea quedarse dormido en una posición tan incómoda.

Salió al pasillo y escuchó a la ducha encendida en el baño. Tocó la puerta y trató de hablar fuerte, aunque su voz estaba un poco ronca aún.

—¿Stiles? ¿Estás bien?—

La ducha se detuvo, y la puerta del baño se abrió de golpe. Stiles estaba un poco demacrado aún, sus ojos se veían irritados. Scott se sonrojó un poco al notar que su amigo solo estaba usando una toalla, pero suspiró irritado al darse cuenta que apenas podía mantenerse en pie.

—¿Se puede saber porque te has levantado? Necesitas guarda reposo por unas cuantas horas más—

—Por esto— Stiles mueve su móvil, que había dejado en el aparador del baño, a las manos de Scott. Había un mensaje de texto brillando en la pantalla. Venía del teléfono de Allison, pero estaba firmado por Derek Hale.

—¿Por qué Derek tiene el móvil de Allison? ¿Por-por qué dice que está muerta?— Scott sonrió nervioso, palideciendo por completo e hiperventilándose. Buscó su inhalador y exhaló un poco de su medicina, la cual se sentía más efectiva sin la ceniza de montaña en esta.

—Intente llamarle, pero no responde, supongo que Derek no puede hablar en este momento…— Stiles frunció el ceño, se restregó los ojos y trató de moverse un poco más rápido. Scott vio con desconsuelo como su amigo casi tropieza con sus propios pies —Vamos al hospital, tenemos que saber lo que pasó—

—Ella… solo fue a ver si… Derek estaba en peligro— Los ojos de Scott se llenaron de lágrimas, y un gemido salió de su garganta.

—Scott, necesito ropa—

Scott dijo algo sobre "buscar ropa" y salió del baño para ir a la habitación de Stiles. Allí no lo soportó más y comenzó a llorar más fuerte. No podía creer lo que Allison había muerto. No quería creerlo.

(…)

—No puedes saber si murió a pesar de tu habilidades, no todos los humanos se vuelven fantasmas al morir— Laura apareció a su lado, con una mirada lúgubre en sus ojos grises. Stiles no se sintió sorprendido por su presencia, pero no le confortó demasiado lo que dijo.

—Entonces debo ir y verla con mis propios ojos— Stiles cerró su puño y lo abrió de nuevo, se dio cuenta de que estaba furioso, pero sus garras no habían aparecido —Es extraño que Derek me haya contactado—

—Derek no te mentiría con algo así, por más desconfianza que te tenga—

Stiles no le replicó a su alfa. Scott volvió gimiendo bajito y le dejó la ropa a mano para que se vista. Ninguno de los dos dijo nada más y el silencio se hizo denso. Al poco tiempo, salieron de la casa. Stiles estaba cansado, pero decidió conducir su jeep para tranquilizar su mente.

—¿Quién pudo hacerle algo así?— Pregunto con voz sesgada Scott.

Stiles mordió con fuerza su labio inferior antes de contestar. Había muchos indicios sobre los problemas de Allison con su familia, sumado al hecho de que parecía haber sido recluida de tal forma, que no había asistido a una secundaria hasta entonces, y que ellos dos eran sus primeros amigos de toda su vida. Su situación era por demás delicada.

—Allison me iba a contar de los problemas que tenía con su familia, creo que eran graves, pero no pensé que iba a…— Stiles presionó el volante de su jeep con sus manos. Recordó con amargura la muerte de su madre y la muerte de Laura. No podía creer que había perdido tan pronto a otra persona que apenas entraba a su vida. No sabía cómo iba a reaccionar cuando viera el cadáver de Allison, pero tenía que averiguar cómo murió.

Cuando era más pequeño, le daban ataques de pánico. Aunque no presenció la muerte de su madre, solía tener pesadillas, en donde él la dejaba abandonada para morir completamente sola ¿Acaso la noche en que el hombre lobo lo atacó y lo dejo inconsciente, Laura sintió que la abandonaba? ¿Allison habrá sentido lo mismo al ir por su propia cuenta a proteger a Derek?

No debía haber peor sensación que morir completamente solo.

—Stiles, el jeep se está desviando del camino…— Scott le tocó el hombro al beta y este frenó de golpe el jeep. Alterado, el chico hiperactivo comenzó a respirar con fuerza, como si se estuviera hiperventilando.

—No puedo moverme, siento que todo mi cuerpo está paralizado— A Stiles le temblaban las manos, y se dio cuenta que no podía mover sus dedos.

—Tranquilo, solo es temporal, tus músculos aun no se recuperan de anoche, recuerda que volvieron a crecer después de que los pixies devoraran tu carne— Scott abrió la puerta de copiloto, y cambio la posición con Stiles con dificultad —Trata de relajarte, las fibras musculares volverán a moverse normalmente en cuanto te hayas adaptado—

Stiles golpea la parte posterior de su cabeza contra el asiento. Se muerde el labio por la frustración al darse cuenta que no sentía sus piernas.

—Si no fuera tan débil, Allison no hubiera muerto—

Scott estaba a punto de replicarle, pero Stiles le interrumpe quitándole la oportunidad de consolarlo. No necesitaba ser consolado, necesitaba darse cuenta de la realidad. Aunque su hombre lobo interno estuviera muerto, no podía excusarse de esa forma de nuevo.

—Conduce directo al hospital, quiero saber cómo murió Allison—

(…)

Derek cerró los ojos por un momento. Respiró con suavidad, los volvió abrir y miró el formulario de denuncias que estaba delante de él. El sheriff estaba tomándole la declaración, por lo que tuvo que concentrarse en los hechos que ocurrieron en su casa, cuidando no revelar nada sobre su condición de licántropo.

El sheriff miró con algo de duda lo que estaba escribiendo Derek y frunció el ceño. Al darse cuenta de lo que estaba anotando, le detuvo.

—¿Estás seguro que no quieres levantar cargos? Derek esto es serio, esas personas se organizaron para asesinarte como si fueras una especie de…—

—¿Monstruo?— Derek le miró desafiante. Sabía que el sheriff sospechaba que no era humano, y que algo raro estaba pasando en Beacon Hills, pero trataban de mantener las apariencias.

—Sé que algo raro está pasando, ha muerto una chica por culpa de Kate Argent, todo indica que pensaba matarte a ti también ¿Qué es lo que me estoy perdiendo Derek?—

—Sé lo que Kate Argent tenía contra mí, pero no tengo idea de porque trató de asesinar a Allison McKinnon…— Derek frunció el ceño por un momento y luego agregó —Parecía que había intentado matarla antes, mencionó algo que pasó entre ella y su madre hace ocho años atrás… La suponía muerta—

—No tengo ningún registro sobre eso en las declaraciones de su padre… Tal vez deba llamar a la fiscal del distrito para comenzar una investigación más exhaustiva— El sheriff revisó un par de papeles y luego agregó —Por lo que veo, Allison McKinnon vivió en un pueblo cercano a este desde sus ocho años, pero no hay registros de sus años anteriores, es como si lo hubieran borrado—

—¿Qué pasará con Kate Argent?—

—Aunque Chris Argent no quiera levantar cargos contra ella, es la principal sospechosa del asesinato de Allison McKinnon, por lo que se la considerara prófuga de la justicia— El sheriff rasco su cabeza molesto —Debo llamar a la fiscal cuanto antes ¿Necesitas que te lleve a algún lado?—

—Voy a quedarme un poco más, hasta que se lleven el cuerpo de Allison—

Derek quería quedarse, por si Stiles aparecía allí. El sheriff se le quedó mirando con algo de tristeza y le toco el hombro para ofrecerle un poco de confort. La mano de aquel hombre se sentía cálida, por lo que el joven lobo no pudo evitar estremecerse.

—Siento mucho lo que ha pasado, siempre es difícil presenciar la muerte de una persona— La voz del sheriff era clara y reconfortante. Derek no recordaba haber sido confortado por nadie, desde la muerte de su madre.

—Yo… Estaré bien—

"Solo me pregunto cómo se lo tomará Stiles"

(…)

Al encontrarse con la madre de Scott en la recepción del hospital, Stiles invirtió la energía suficiente para mantenerse firme, a pesar de lo débil que se sentía. Pero cuando tuvo que escuchar la forma en la que había sido herida Allison, tuvo que morder su mejilla interna para no gruñir delante de Melissa.

—Estaba muy mal herida cuando la trajeron, los doctores dijeron que perdió el ojo derecho por completo, los huesos de su mano derecha estaban fracturados y la herida que le provocaron en el brazo, era de una bala con calibre considerable, probablemente ilegal en nuestro país—

Calibre ilegal. Perdida de ojo derecho. Allison no fue atacada por una criatura sobrenatural, sino por un ser humano. Un maldito humano que se aseguró de provocarle dolor hasta llevarla a la muerte.

Aquel pensamiento, invadió la cabeza de Stiles con facilidad. Quería hacer algo al respecto, quería atrapar a la persona que le quito la vida a Allison y destruirla. Scott le tocó el brazo para traerlo de nuevo al mundo real, y el joven lobo resopló con fuerza al darse cuenta que estaba lastimando las palmas de sus manos con sus propias uñas.

—Según el parte oficial, ella murió de un ataque al corazón— Agregó taciturna Melissa.

—¿Ataque al corazón?— Scott estaba confundido, y Stiles no pudo evitar sentirse contrariado.

—Así es, sufrió un paro cardiaco, los doctores no pudieron reanimarla y la declararon muerta— Melissa tocó el hombro de Stiles y Scott, le dio un fuerte abrazó a los dos. Los chicos parecían estar a punto de sollozar, cuando ella les miró con tristeza —Lo siento mucho por su amiga, se hizo todo lo que se pudo —

Stiles ya no podía escuchar a Melissa y Scott hablar. Todos los sonidos del lugar se les hicieron claros, había espíritus pululando a su alrededor. Fantasmas de personas que habían muerto allí, y no mucho más fuera de lo común. Allison no se había convertido en fantasma, no había forma de comunicarse con ella, debía averiguar por los medios habituales quien le había hecho esto.

—¿Mi papá no ha estado aquí?— Stiles no quería parecer insensible, pero su duelo era diferente a las demás personas, el necesitaba saber la razón por la que había sucedido aquella tragedia.

—Oh si, tu padre trajo a la chica aquí, después de tomarle la declaración a Derek Hale como único testigo del ataque, se ha ido a la estación— Comentó Melissa de forma coloquial.

—Único testigo, eso suena peligroso— Stiles rechinó suavemente sus dientes, el asesino de Allison podría ir detrás de Derek por ser el que conoce su rostro. Lo peor de todo es lo recluido que debe sentirse el joven Hale, por el solo hecho de ser un hombre lobo.

—Tu padre va a llamar a la fiscal del distrito, supongo que planea poner al asesino de la pobre chica en prisión a como dé lugar, espero que lo atrapen pronto— Terminó de explicar Melissa, mientras Scott asentía con atención.

—Gracias, hablaré con papá apenas…— Stiles dejó de hablar cuando escuchó a alguien pronunciar "Argent" en la otra habitación. El chico se abrió paso en el pasillo, caminando con dificultad tratando de escuchar de nuevo aquella voz. Llegó a una habitación en donde estaban Derek y un hombre que no pudo identificar al principio.

Deaton había llamado "Argent" a Allison una vez, pero ella le dijo que no se merecía el apellido de su padre. Derek llamó aquella persona Argent, lo cual era interesante. Stiles se quedó mirando atentamente al hombre que hablaba con el lobo por un momento. Los rasgos de Allison estaban en el rostro de aquel sujeto, exceptuando el color de sus ojos. A pesar de eso, había una gran probabilidad de que sea su padre.

¿Qué hacia allí discutiendo con Derek?

—Ella buscó el enfrentamiento con Kate, debió haberse ido de allí apenas la vio, como habíamos acordado— Replicó el hombre mayor.

—¿No te das cuenta que la psicótica de tu hermana acaba de matar a tu hija? ¿Estas consciente de que tienen que meterla en prisión?— Derek parecía estar ofuscado y estaba por decir algo más, pero Stiles decidió interferir.

—Usted es…— Stiles entró a la habitación, mirando al hombre de mayor que se encontraba allí. Aquellos ojos color hielo se clavaron en él, intentando intimidarlo, sin mucho éxito —…El padre de Allison—

—Stiles, no deberías…— Derek se detuvo y vio como el beta de Laura lo sujeto de la muñeca, moviéndolo detrás de él. Stiles le dirigió una mirada extraña que no supo cómo identificar, pero dejo que se quedara enfrentado a Argent, luego de comprobar todas las salidas de aquel lugar.

—¿Eres un amigo de Allison? ¿Acaso eres Stiles?— Chris parecía incrédulo, como si hubiera pensado que Allison lo hubiera inventado. Stiles asintió con fervor.

—Soy Stiles, conocí a Allison en la escuela— El chico le miró con intensidad, estaba seguro de que Argent sabía lo que necesitaba saber —¿Usted sabe quién asesinó a Allison?—

—¿Por qué te interesa chico? Deja que la policía se encargue de atrapar al culpable— El hombre parecía estar nervioso, como si no esperara que alguien conociera lo suficiente a Allison como para preguntar sobre ella.

—Escuché lo que estaban discutiendo ¿Por qué tu hermana quería muerta a Allison? ¿Es por su culpa que la tenían recluida y no la dejaron ir a la escuela cuando era más joven?—

Chris le dedicó una mirada espantosa, como si hubiera descubierto un turbio secreto que no debía ser revelado. Stiles tenía la habilidad de hacer sentir incomodos y estúpidos a los adultos, era agradable no haber perdido su toque a pesar de estar tan angustiado.

—¿Ella te contó algo? ¿Por qué te tenía tanta confianza?—

—Porque ella es mi amiga, es decir…— Stiles endureció sus ojos al darse cuenta lo que dolía decir esto y tener que cambiar el verbo en pasado, porque Allison no estaba más con ellos. Siquiera iba a poder verla con su habilidad para detectar espíritus y fantasmas —Necesito saberlo, necesito entender porque le pasó esto—

—Entenderlo o no, no te la traerá de vuelta, tienes que aceptar que ella ha muerto— Increpó con dureza Argent.

(…)

Derek abrió los ojos impresionado. Por primera vez detecto una mentira de parte de Chris Argent ¿Por qué no lo notó antes? Tal vez sus nervios le hicieron bajar la guardia y no se dio cuenta, tal vez estaba tan sorprendido ante la declaración de amistad de Stiles que no pudo ocultarlo.

Pero si Allison fue declarada muerta ¿Por qué parecía que Chris Argent estaba mintiendo sobre esto?

No tenía sentido, debía ser que no confiaba en ellos, pero ¿Para qué iba a mentirles sobre la muerte de Allison?

Stiles apenas se dio cuenta de esto. El chico estaba ocupado tratando de mantenerse firme, a pesar de estar perdiendo su centro. Sintió que sus delgados dedos estaban lastimando su muñeca, de seguro se había olvidado que le estaba sujetando con fuerza. Derek soportó el agarre del chico, que estaba buscando una forma de no transformarse o de perder el control.

Eso le hizo sentir extraño por dentro. Era muy posible que Stiles lo haya escogido como ancla.

A pesar de que Stiles no se transformaba libremente, algo había cambiado desde esa noche cuando se sacrificio así mismo a los pixies. Era como si hubiera entrado en contacto con algo de su naturaleza que la mayoría de los convertidos suelen ignorar ¿Era por eso que parecía más fuerte que antes?

Sintió algo en el fondo de su mente, una sensación extraña de sentirse a salvo con aquel chico.

—Enterraré su cuerpo en la ciudad donde creció, si deseas despedirte de ella…—

Otra mentira de Chris Argent. Derek se preguntaba porque estaba siendo tan ambiguo con ellos dos.

—Por favor, yo… Quisiera despedirme de ella apropiadamente—

De los ojos de Stiles salieron un par de lágrimas solitarias, pero sus ojos estaban intensamente clavados en Chris. Aflojo su agarre de Derek, y le dedicó una sonrisa avergonzada. Murmuró un "lo siento, no volverá a pasar" y se sintió peor por haberlo dejado abandonado la otra noche.

—Aquí tienes la dirección y el día que haremos el funeral, será algo sencillo—

Stiles no se atrevió a moverse para tomar el papel que le extendía Argent. Se quedó mirando al hombre, exigiendo respuestas, exigiendo que actué como un padre y le grite, llore o algo parecido. Pero Derek sabía que aquel hombre no iba a darle nada de eso, los cazadores, aunque retirados, eran reacios a mostrar sus emociones delante de un hombre lobo.

—Allí estaremos— Derek remarcó el "estaremos" con cierto énfasis, tomando el papel de la mano de Chris. Este se despidió de los dos. Cuando salió de aquella habitación, Stiles finalmente cayó al suelo. Su cuerpo estaba temblando, pero no se estaba transformando o perdiendo el control.

—¿Stiles? ¿Qué te pasa?— Derek estaba asustado, no era una reacción normal en un hombre lobo recién convertido.

—No es nada… Son mis nuevos músculos… Es temporal…— El chico gruñe dolorosamente, mientras todos los músculos de su cuerpo se contraían al mismo tiempo. El sonido era espantoso, todos sus tendones y ligamentos crujieron al unísono. El dolor que debía estar sintiendo Stiles, y la sensación de parálisis muscular, debía ser insoportable ¿Cómo era posible que estuviera de pie por tanto tiempo? ¿Cómo se atrevía a estar desprotegido, a plena luz del día, siendo que podían matarlo con facilidad en ese estado?

—Ya estoy bien, creo que me estoy acostumbrando— Stiles levantó la vista a Derek —¿Estás bien?—

—¿Por qué me lo preguntas? Eres el que apenas puede mantenerse en pie— Derek no podía comprender al joven beta de Laura. Era demasiado considerado con él.

—Debió ser difícil… Ver a Allison morir—

Derek se quedó un poco conmocionado, al darse cuenta de que Stiles le había dicho lo mismo que el sheriff Stilinski. No había revisado sus sentimientos respecto a la muerte de la chica y el ataque de Kate. Tenía miedo de morir, siempre lo tuvo, pero estaba acostumbrado. Se acostumbró a estar amenazado, a esperar que los cazadores aparezcan e intenten terminar lo que comenzaron con el incendio de su familia. Pero Stiles le preguntó si estaba bien, si ver a alguien más morir no le afecto.

Tal vez pueda hablar con él, solo para ayudarlo a sentirse mejor… y descargarse.

—Estaré bien, es decir, yo hable con el sheriff… Pero no pude decirle todo—

Stiles parpadeo, sus enormes ojos color chocolate se quedaron clavados en él y por primera vez no se sintió con ganas de golpearlo. Tal vez porque se dio cuenta de que no estaba en su contra y que era el beta de Laura. Saberlo le hacía sentir más cómodo con él.

—¿Te molestaría contarme lo que paso? A cambio yo te invito de comer—

¿Invitar? ¿Cómo que Stiles me va a invitar a comer?

—Claro, me muero de hambre— Derek no podía creer que estaba aceptando. La cara de Stiles se iluminó levemente y eso le hizo sentir que las mejillas se le calentaban. Debía recordarse a sí mismo que el chico tenía dieciséis años de edad, era el beta de su hermana mayor y que estaba de duelo por su amiga. Solo quería cerrar un capítulo de su muerte.

Aunque estaba el asunto de la mentira de Argent en el fondo de su mente ¿Tendría que decírselo a Stiles?

(…)

Scott estaba enfadado cuando recibió el mensaje de Stiles, pero supuso que podía entenderlo. Derek fue el último que interactuó con Allison antes de su fallecimiento, y de seguro iba a poder darle los detalles de la situación en la que se encontraba durante aquel ataque.

Pero… Básicamente le invito a una cita, si se ponía a analizar el mensaje que le envió.

No podía entender porque Stiles debía proteger a ese sujeto. Aunque no es su culpa que Allison este muerta, no podía dejar de pensar que todos sus problemas comenzaron cuando apareció en la ciudad. No le gustaba Derek, pero apoyaría cualquier decisión que Stiles tome.

Esperaba que estuviera bien y se recupere pronto, por lo menos antes de que la persona que ataco a Derek aparezca nuevamente.

—Scott ¿Estás bien?— Preguntó Melissa con cierta reserva.

—No, no estoy bien. Aunque Allison y yo no congeniábamos, era una buena persona y amiga de Stiles… Yo, yo no puedo creer que la última cosa que le dije fue que llamara al 911 y se comunique conmigo si tenía problemas, no puedo creer que este muerta— Scott estaba un poco contrariado, no quería que Allison muriera ni un millón de años, a pesar de lo mucho que le irritaba.

—Ella llamó al 911, es más, denunció a los que atacaron a Derek Hale—

—Entonces ¿Por qué no me llamó? Yo podría…— Scott estaba enfadado ahora, pudo haber ayudado a Allison si le hubiera dado la oportunidad.

—Habrá tenido sus motivos Scott, y tal vez las cosas hubieran sido distintas, pero no lo hizo—

Melissa tocó su hombro, y Scott la abrazó con fuerza. Murmuró algo con suavidad y ella trató de escucharlo.

—Si hubiera estado en el hospital cuando llegó de la ambulancia, hubiera podido curarla, yo podría haber evitado que muriera—

Melissa se estremeció y lo separó del abrazo, para mirarlo con seriedad. Ella estaba consciente de sus habilidades, pero también del precio que pagaba al usarlas.

—Sé de tus habilidades Scott, pero no puedes abusar de ellas, recuerda lo que pasó hace ocho años atrás…—

Scott frunció el ceño. Asintió levemente, al darse cuenta de que a veces se olvidaba que no podía hacerlo todo.

—Creo que no trabajaré más en la veterinaria— Scott miró a su madre con seriedad —¿Aun está disponible el voluntariado para el hospital?—

—Si ¿Quieres entrar?—

Scott asintió. Allison le había dicho que podía ser un buen enfermero, y él se aferró a sus palabras con fuerza. No creía que Deaton lo necesitara más en la clínica. Aquí podía ayudar a más personas y hacer algo útil por la ciudad. De paso, aprender un poco más de como curar y tratar heridas. Él no iba a perder a ningún amigo a causa de heridas, por más graves que fueran.

(…)

Stiles estaba en otro mundo cuando llegó junto a Derek, a un pequeño restaurante de comida rápida. Era el mismo al que solía llevar a su padre, uno de los pocos lugares en la ciudad en el que preparaban ensaladas para llevar y en poco tiempo.

Se sentaron en una de las mesas que daba a la calle, y él se quedó mirando algo molesto el pequeño menú que se erguía en la mesa. Se suponía que cuando se recuperara, Scott, Allison y él estarían allí para celebrar el rescate de Lydia y la solución de la plaga de pixies.

Ahora solo podía pensar que no habría ningún momento más para compartir con Allison, solo unos pocos recuerdos de su estancia en Beacon Hills. Ella había muerto, completamente sola en un cuarto del hospital, al igual que su madre.

—¿Me estás escuchando?— Preguntó de repente Derek.

Stiles parpadeo confundido al mirar a Derek. Luego levantó la vista y vio a la joven camarera embobada por la presencia del joven Hale. Parecía que no se había percatado de que él también estaba ahí, y siquiera lo reconoció, a pesar de haber sido su niñera cuando era más joven.

—Este ¿Ya ordenaste?— Preguntó Stiles con una sonrisa burlona. Derek era atractivo, no le sorprendía que la chica se hubiera quedado impresionada al verlo, tal vez hasta le deje su número telefónico cuando les traiga su orden.

—Si, por favor apresúrate a pedir algo— A juzgar por la cara de Derek, parecía estar incomodo por ser acechado con tanta intensidad. Stiles se preguntaba porque tendría esa reacción, siendo que a su edad debería ser más seguro de sí mismo. Le restó importancia, y ordeno papas fritas rizadas junto con una hamburguesa regular.

Para ser francos, iba a ese lugar por las papas rizadas, no le importaba mucho comer otra cosa.

—¿No necesitan nada más?—

—Por ahora no, pero si cambiamos de idea te lo haremos saber— Stiles sonrió levemente, la chica lo ignoró por completo, aunque asintió un tanto atontada. Había cosas que nunca cambiarían para él, por más hombre lobo que fuese.

—No hay reglas sobre flirtear con los clientes en estos lugares— Derek parecía estar molesto con la actitud de la camarera, pero Stiles no se molestó al respecto.

—Vamos, no es tan malo, además ella es una buena chica— Stiles subió sus hombros levemente —Deberías invitarla a salir, ella fue mi niñera un par de veces cuando era pequeño y tiene un carácter muy amable—

Derek le miró enfadado, y Stiles supuso que no le interesaba salir con mujeres. Bien, esperaba no haberlo ofendido, solo era una sugerencia. Aclaró su garganta, suspiro por un momento y murmuró un "Lo siento". El joven Hale parecía estar avergonzado por algo, así que trató de calmarlo.

—No me molesta que no te gusten las mujeres, no me malinterpretes, solo hice una sugerencia— Stiles no sabía porque se estaba disculpando, pero no estaba funcionando, Derek se estaba poniendo cada vez más colorado. Seguramente se estaba enfadando con él de nuevo, en cualquier momento le daría un puñetazo en la cara sino arreglaba la situación —Solo olvídalo, no me meteré en tu vida privada, tan solo quiero que me cuentes lo que paso ayer—

Derek se volvió un poco taciturno en ese momento. Le miró a los ojos con intensidad y dijo suavemente.

—¿Por qué quieres saber? ¿No lo harámás doloroso?—

—Necesito saber lo que paso, no solo por el recuerdo de Allison, sino porque debo tomar una decisión— Stiles sabía que sería mucho más doloroso que oír el informe médico de Allison de parte de Melissa. Estaba seguro que sería un relato mucho más espantoso, pero iba a soportarlo.

—¿Vas hacerle algo a Kate Argent?— Derek estaba preocupado cuando preguntó esto.

Stiles no respondió de inmediato. No podía decirle a Derek del legado de Laura, de las cosas que debía considerar antes de quitarle la vida a alguien. De lo inútil que es vengarse, cuando justicia era lo que debía buscarse. Aun así, dolía mucho, tanto como la culpa de haber abandonado a Allison en aquel difícil momento.

—Dime lo que paso ayer— Stiles dejo deliberadamente la pregunta de Derek sin contestar. Él hombre lobo suspiró y comenzó a relatar el turbio encuentro con Kate, y la llegada de Allison, con lujo de detalles.

Y Stiles tuvo que obligarse a sí mismo a tragarse las papas rizadas, sopesando el duro relato.

Era como si estuviera allí. Podía ver la furia en los ojos de Allison, sentir la espantosa presencia de Kate y lamentar el horror de Derek de ser cazado como un animal. La situación era violenta, cruel y sumamente desgarradora.

Miró con cuidado a Derek, que estaba comiendo demasiado rápido, mirando de forma nerviosa en todas direcciones. De seguro estaba usando todos sus sentidos para detectar presencias hostiles alrededor.

—Lo siento Stiles, aparentemente Kate Argent es una verdadera amenaza— Laura estaba a su lado mirando con tristeza a su hermano, asustado y solo. Stiles supuso que debía pensar una forma de atrapar a Kate antes de que siga provocando más daños, y si mato a su propia sobrina con tal de asesinar a Derek ¿A cuántos más estaría dispuesta a dañar?

—Por poco lo olvido— Derek saca del bolsillo de su chaqueta un móvil. Pero no era cualquier teléfono, este le había pertenecido a Allison —Ella me pidió que te lo entregara, lo use para enviarte el mensaje porque no tengo tu numero—

—¿Ella te pidió que me lo dieras? ¿Fueron sus últimas palabras?— Stiles sintió algo raro al tomar el aparato de las manos de Derek. Él debió estar allí, escuchando las últimas palabras de Allison y acompañándola en ese momento tan doloroso ¿Habría tenido miedo? ¿Se habrá sentido sola? ¿Le guardaba rencor por haberla abandonado?

—En realidad, no pensé en ese momento que ella fuera morir, el sheriff dijo que las heridas no eran mortales…— Derek dejó de hablar al notar como Stiles fruncía el ceño levemente.

Eso era extraño, algo no cuadraba con la muerte de Allison y las heridas que mencionó Melissa en su parte médico. Se había quebrado los dedos de la mano por el golpe le propino al rostro de Kate. También el disparo en su hombro y la herida de su ojo derecho eran sospechosos. Esas heridas no eran mortales… Entonces ¿Por qué ella había muerto de un paro cardiaco?

Todo era tan extraño. Había cosas que no encajaban, podía presentirlo… O era su mente la que no podía aceptar la muerte de su amiga.

—Ella pensaba en ti a pesar de sus deseos de venganza… Creo que quería dejarte un mensaje, por eso deseaba que tuvieras su teléfono—

—Sí, supongo— Stiles miró con algo de frialdad a Derek, sopesando aun los detalles de su relato —Pero si ella realmente hubiera deseado matar a Kate para vengarse, lo hubiera logrado—

Derek se le quedó mirando impresionado por aquella declaración, y Stiles se limitó a suspirar. Allison era más peligrosa que ellos dos combinados. Tal vez Derek no la conoció lo suficiente, pero él se dio cuenta de su rara habilidad para disparar a pesar de las condiciones desfavorables de luz, la forma en la que predecía los movimientos de sus oponentes y sus reflejos. Cualquiera debería estar aterrado de tener a alguien como ella de enemigo.

¿Es por eso que su tía quería asesinarla? Un motivo un tanto extraño.

—Siquiera necesitaba entrar a tu casa para matar a Kate, podía haberle volado la cabeza de un disparo o usado el kunai que le lanzó en la mano para evitar que te inyecte acónito, para clavárselo en el ojo. Allison podía matar con facilidad a su tía a distancia, ella no se especializa en combate cuerpo a cuerpo—

Derek le miró con la boca entreabierta y murmuró como si sintiera la presencia de su hermana en aquel momento —Eso… como lo dijiste… me recuerdas a Laura—

Stiles cayó en cuenta que las enseñanzas de Laura estaban dando habían avanzado bastante en analizar a los oponentes, y le había sido de ayuda conocer a alguien como Allison, cuyas habilidades eran completamente distintas a las de un hombre lobo.

—Laura me enseñó un par de cosas— Dijo Stiles con reserva.

—Ya veo, ella debería estar orgullosa de ti, aprendes rápido—

Stiles se sonrojó levemente. Su alfa le quería mucho, lo consideraba su legado y estaba dispuesto a enseñarle aun después de haber muerto. Derek no se imaginaba lo duro que sería para él ser un recién convertido y estar completamente solo.

—Creo que ella estaría feliz de que su beta no sea tan inútil como parece— Stiles revisó el celular de Allison, se dio cuenta de que había un video protegido en este. La clave era cuatro letras. Stiles escribió "lobo" y no pasó nada. Lo pensó de nuevo y colocó "arco", el video se abrió.

Era un mensaje para él. Ella estaba en el video, hablando con él como si estuvieran teniendo una conversación habitual. Lo detuvo de inmediato y guardo el móvil en su bolsillo. Le dedicó una mirada de disculpa a Derek, pero este no parecía estar sorprendido por esto.

—Necesito ver esto a solas—

—Me imagine que debía tener un mensaje para ti, espero que puedas terminar tu duelo con esto—

—Gracias Derek, eres una buena persona— Stiles sonríe sin poder evitarlo, sabía que este era el verdadero hermano de Laura, solo necesitaba que confiara más en él.

—No lo soy, yo… Solo quiero que sepas que soy tu aliado—

—Siempre lo supe, tú eres alguien muy importante para mí y siempre te considerare un aliado—

Derek se sonrojó aún más, pero Stiles no le prestó atención a esto, supuso que se había sentido un poco ofuscado por tener que disculparse. Pidió la cuenta a la camarera, mientras guardaba el móvil de Allison en su bolsillo.

Tal vez las respuestas que buscaba estaban en aquel mensaje.

(…)

Al salir del local, Stiles vio a Laura haciéndole señales extrañas desde el otro lado de la calle. Esto no era habitual en ella, por lo general solía estar a su lado para darle indicaciones. Giro la cabeza hacia la dirección de las señales, y de repente sintió un espantoso intento asesino.

Había una persona a lo lejos, podía verla claramente y estaba apuntando a Derek con un rifle de asalto desde aquella posición. En ese instante, el cuerpo de Stiles se movió solo y no pudo alcanzar a gritar, porque el disparo resonó en aquel lugar.

Derek se quedó petrificado al ver el cuerpo de Stiles frente al suyo, recibiendo la bala en su hombro izquierdo. Esa mujer debía ser Kate Argent, trató de matar nuevamente a Derek y a plena luz del día.

Las personas gritaron despavoridas. Algunas divisaron a Kate y ya estaban llamando a la policía. Mientras tanto, Stiles se reponía del ataque y empujaba a Derek detrás de él.

—Al suelo, ve adentro del local, no hay tiempo…— Stiles escupía ordenes tratando de recordar como procedía su padre en caso de tiroteos.

—Stiles esa bala, iba para mí…¡Esa bala tiene acónito, vas a morir al menos que…!—

Stiles gruño levemente, mientras sus garras sacaban la bala de acónito y la guardaba en su bolsillo. Para sorpresa de Derek la herida del beta de Laura estaba sanando y no había rastros de envenenamiento.

—No puedes matar algo que ya está muerto— Murmuró taciturno el adolescente, y luego empujo a Derek a la tienda —Ve adentro y espera a la policía, es demasiado peligroso que estés desprotegido—

Luego de decir esto, Stiles le dio la espalda y persiguió a su presa. No iba a permitir que Kate Argent escape.

(…)

En el cementerio de Beacon Hills, un hombre afroamericano se acerca a una de las tumbas que se erguían allí. La leyenda que daba nombre a este sitio de descanso eterno rezaba "Claudia Stilinski", lo cual hizo al hombre de piel oscura sonreír con tristeza. Se quitó su sombrero en señal de respeto, dejando visible su cabeza rapada, cubierta de tatuajes tribales.

—Es una lástima que no estés para acompañarnos en estos momentos, pero te prometo que yo ganaré la guerra y traeré la paz para todos—

El hombre dejo un ramo de rosas blancas al lado de la tumba. Limpio su anticuado traje de color negro, sacó un reloj de oro de su bolsillo derecho. Frunció el ceño y chasqueo la lengua.

—Tengo poco tiempo Claudia, ya me conoces siempre ocupado, le daré una mano a tu hijo pero solo eso— El hombre guardó el reloj en su bolsillo —Hay gente que reclutar y organizar, esta guerra no se ganará sola—

(…)

N/A 1: Esta historia terminará con el arco de S1 de Teen Wolf, si les interesa una continuación con más personajes de la serie y el desarrollo de este argumento, háganmelo saber mediante mp (mensajes privados) o comentarios. Saludos.