Al fin los tenía donde quería, ahí estaban. Sentados y callados por primera vez en media hora. Michelle los recorría con la mirada en silencio, como si fuera un general frente a su nuevo batallón.
M: bien, creo que podemos saltarnos las presentaciones, ya todos se gritaron sus nombres.
S: en especial Ra…
M: shhhhhhhhhhh!...silencio, no hablaran!...no quiero que digan una sola palabra sobre el otro o sobre nadie, aquí para lo único que abrirán la boca será para entonar bellas melodías….me entendieron?!
Los chicos se miraron unos a otros extrañados, definitivamente ninguno de ellos conocía la faceta de profesora estricta de Michelle Simms.
M: muy bien ahora que tengo su atención – apuntando a sus alumnos, se dio cuenta que ella no era así, las reglas también se las había pasado por donde mejor le parecía y no era hora de ponerse estricta – Ok, saben que yo no soy así, me cansa estar con el ceño fruncido todo el tiempo y gritarles que son unos ineptos, no es mi estilo…así que, si prometen comportarse como personas, volveremos a la Michelle amable que les parece?
Todos asintieron con la cabeza, ya tenían miedo de abrir la boca, en especial Rachel que se mordía la lengua para no decir alguno de sus comentarios.
M: bien, pueden hablar...oh, pero antes… dado que tendremos que trabajar en equipo y no veo mucho amor en el aire les tengo su primera tarea de la semana, duetos! ¡Emocionante!, qué alegría, Michelle…vamos no veo emoción – frunciendo el ceño ante sus alumnos –
K: y podremos elegir? – comentó el castaño con miedo.
M: piiiip…error Hummel, yo elegiré las parejas – dijo la profesora
S: vaya mierda! – se quejó la morena –
M: ¿qué dijiste?
Quinn le dio un golpe a Santana para indicarle que se callara. A lo que la latina contestó con un movimiento de ojos y cruzando sus brazos dejo continuar a la profesora.
M: así me gusta –la profesora caminó hasta el piano para tomar su pequeña libreta donde había anotado los nombre de las parejas – mhhh… muy bien, las parejas serán…Finn y Quinn.
Los chicos se miraron con una sonrisa y chocaron los puños. Ante esto Rachel solo pudo soltar un suspiró que según ella era ante la inmadurez de la rubia, pero muy dentro de ella le había decepcionado no quedar junto con la artista para juntar sus voces en una canción.
M: Mike y Artie, Santana y Brittany…
Las chicas fingieron que les desagradaba la idea, pero habían tenido suerte de estar juntas, eso encubriría algunos encuentros furtivos. Puck quedó junto a Kurt, para decepción del castaño que había deseado quedar con el chico de cabello engominado, mientras que a Blaine le tocaría cantar junto a una bailarina llamada Annie.
Y al final y no por eso menos importante, Mercedes y Rachel, las dos divas intentarían trabajar en equipo para sacar adelante la canción. Ni siquiera se miraron cuando se dio el veredicto; y todos en el aula podían sentir la enorme tensión a punto de estallar.
M: el punto de este ejercicio, es que quiero conocer sus voces y también tengo que lograr que algunos – mirando a Mercedes y Rachel – se lleven bien. Tienen más en común de lo que piensan así que a trabajar. En tres días es la siguiente reunión y comenzaremos con sus presentaciones, y ahora por favor que alguien me dé un trago.
Finn, Puck y Quinn se agruparon y comenzaron a comentar acerca de la clase.
F: ya tienes alguna canción romántica en mente novia.
Q: ahhh demasiadas novio, pero tendrás que darme un tiempo para elegir la perfecta.
P: heyyy…ella es mi novia grandulón yo la vi primero – abalanzándose en broma sobre el chico alto –
En ese momento la pequeña diva pasó frente a ellos comentando algo con Kurt, al tiempo que ambos movieron la cabeza negando el comportamiento de los tres amigos.
P: pffff…es una judía sexy, pero es insoportable.
Q: que idiotas son – siguiendo a Rachel con la mirada – me voy, tengo una cosa que hacer, intenten no besarse en mi ausencia.
F y P: cállate!
La rubia cruzó el pasillo con una sonrisa en busca de la morena; a la que ubicó completamente sola segundos después. Acercándose lentamente por detrás de ella, decidió hablarle.
Q: ¿sabías que eres la chica más bipolar que he conocido? – dijo caminando a su lado.
R: y tú eres la chica más engreída y tonta que he conocido – le contestó sin sorpresa por su repentina intervención–
Q: ¡Auch¡, eso me dolió más que cuando me dijiste que era mala bailando – respondió divertida –
R: vete, que no tienes cosas que hacer con los tontos de tus amigos – dijo impaciente –
Q: solo quería decirte que no deberías pelear con Mercedes – dijo adoptando una postura seria por primera vez –
R: ¿Por qué? También piensas que es mejor que...
Q: creo que tú eres mejor cantante que ella y no merece la pena discutir por algo obvio –interrumpió rápidamente la rubia, adivinando acertadamente la reacción de la dramática morena –
R: donde está el truco Fabray – interrogó dudosa de la amabilidad de la artista –
Q: ohhh, no te preocupes no hay truco, yo solo no quiero más gritos y peleas en ese salón, nunca pensé que cantar pondría en riesgo mi vida–
R: eres una tonta, pero tienes razón – dijo intentando esconder una pequeña sonrisa que se asomaba amenazante por su rostro –
Q: ahí está – dijo complacida
R: ¿Qué? – preguntó
Q: la chica agradable con la que baile en la fiesta y la chica alegre que se coló en el estudio de pintura, sabía que la tenías escondida en algún lado – admitió la artista con una mirada que la morena comenzaba a encontrar intimidatoria –
R: ahhhm, creo, que…yo tengo, voy a practicar, nos vemos mañana –
Q: si, nos vemos – dijo mirando cómo se alejaba hasta perderse por los pasillos de la Academia.
R: que mala suerte que te haya tocado con Santana, no? – comentaba la morena. Ya llevaban un rato recostadas en el césped de los pequeños jardines de la Academia –
B: ehh, si, dios…no la soporto – le contestó fingiendo molestia por segundo, para volver la vista a encontrar formas en las nubes –
R: ha, pero sí que la soportas lo suficiente como para perderte con ella en la fiesta. ¿Ya me vas a contar que pasó realmente? – Preguntó con más curiosidad que enfadado, comenzaba a tolerar a la latina, fuera de sus comentarios fuera de lugar le parecía una chica soportable –
B: ya te dije que solo nos besamos un par de veces, estaba algo ebria y ella estaba ahí, fin de la historia – respondió nerviosa y fingiendo enfado.
R: ooook, no tienes que ponerte de mal humor – levantando la cabeza para mirar extrañada a Brittany –
B: no lo hago, por cierto ¿cuándo ensayaras con Mercedes? – preguntó para cambiar de tema, le diría que estaba saliendo con Santana en unos días pero por ahora quería disfrutar que su amiga no se pusiera dramática y sobreprotectora.
R: mañana quizás, me encontró en el auditorio y puso las reglas, creo que puedo intentar no pelear, es evidente que mi talento es mayor que el de ella, solo le seguiré la corriente – dijo la diva con suficiencia –
B: wooow, y ese repentino ataque de confianza? – dijo felizmente sorprendida –
Rachel solamente sonrió y pensó en lo que había dicho Quinn, no se trataba de bajar la guardia, sino de ceder en ocasiones, no podía acaparar todo como siempre. Además la artista le había dicho que era excelente cantante, eso le había subido más su ya inflado ego de diva.
R: solo escuche una vocecita, así que la confianza de Rachel Barbra Berry esta vez regresó para quedarse –dijo totalmente convencida–
S: ¿te gusta? – preguntó la latina dejándole su puesto a Quinn, habían logrado salir de la Academia con una excusa inventada por Puck, en algunas ocasiones organizaban salidas a un bar para relajarse y desconectarse de las presiones. Esta vez lo hacían para jugar a los dardos y beber.
Q: no lo sé – tomando la posición para lanzar – pero me gusta enfadarla y luego verla sonreír, solo ahí parece una persona un poco más tranquila – la rubia lanzo su dardo, dando en un lugar muy lejano al blanco –
S: pfff, eres mala en esto, abre paso a la experta – empujando a su amiga hacia un lado – ¿crees que le gustes?
Q: quizá, eso tampoco lo tengo claro, me manda señales confusas – mirando como su amiga también tenía muy poca puntería –
S: mierda! – dijo al fallar su turno – no creo que sean las señales, solo tu poca habilidad para conquistar.
Q: realmente, nunca he tenido un plan para eso…
P: bahh, son igual de malas – llevando en sus manos, las cervezas para sus amigas – a ver niñitas abran paso al gran Puckerman!
F: ¿en que nunca has tenido un plan? – les preguntó un tanto perdido –
S: para ligarse a alguien – dándole un largo trago a su bebida –
P: hahaha, ¿te has visto al espejo Quinn? tu no necesitas un plan, solo sonríe y ya lo conseguiste, a mí me tendrías en tu cama en menos de un segundo – guiñándole el ojo a la rubia –
Q: saben, no sé si quiera algo con Rachel, solo me gusta hablar con ella y solo eso – dijo despreocupada bebiendo de su cerveza –
S: hey!, cambiando de tema, no puedo ocultar mi emoción por escucharlos cantar – apuntando a Finn y Quinn – sobre todo a la rubia y su pánico escénico
P: ¿tienes pánico escénico? – mirándola con incredulidad –
Q: claro que no! Solo quiere burlarse de mí, verdad Santana? –dijo dándole a la latina una mirada asesina
S: ahhhh, si…eso – corrigió la morena, volviendo a su posición de tiro –
F: no te preocupes, eres mi compañera y te susurraré la letra desde atrás de la batería en caso de que te pongas nerviosa – le propuso su amigo con una sonrisa –
P: puaghhh, que cursis, vamos ¡vinimos a jugar!, hagan que valga la pena haber usado la excusa de que teníamos audiciones de una obra para venir aquí– dijo animado.
S: venga Puck, mira y aprende como se juega a los dardos – retando al chico.
F: creo que tengo la canción perfecta para nosotros – dijo con esa mirada risueña de quien tiene un plan en mente –
Q: confío en tu buen gusto – chocando su cerveza con la su amigo – ahora vamos a ver como estos dos no le atinaran a nada
Dos días exactos pasaron y todos los chicos se preparaban para sus presentaciones. La mayoría sin problema alguno, excepto por Quinn le había encantado la canción que su amigo eligió, la habían ensayado, pero los nervios estaban ahí. Sin mucho pensarlo, una tarde anterior al gran día de las presentaciones, la artista decidió hacer un pequeño viaje al auditorio. Quería encontrarse con ella.
Y así fue, ahí estaba, como siempre calentando su voz y paseando de un lado a otro con sus partituras. Se preguntó en ese momento si en algún punto aquella chica se paraba a descansar, o quizá el canto era todo para ella; algo parecido a su dedicación a la pintura.
Q: ¿es un ensayo privado? –
R: oh, no...pero si vas a ensayar o...
Q: no, solo pasaba – mirando las partituras en el piano –es solo que ya que tú te metiste en mi santuario, decidí pasarme a interrumpir en el tuyo
R: siempre tan considerada – apartando las partituras de la vista de la rubia – ¿lista para mañana?
Q: si, sobre eso...no mucho –dijo sin poder evitar el nerviosismo –
R: dime una cosa, ¿por qué aceptaron entrar?, pudieron simplemente prometerle a la profesora Flowers que mejorarían
Q: era una causa perdida, éramos un tormento para esa pobre mujer, fue lo mejor, además…como no sabemos cantar seguro nos mandaran atrás y tú te podrás lucir –
R: no entiendo porque están en el coro, si no lo van a tomar en serio
Q: tranquila Drama Queen, no estoy lista para mañana, no porque no me interese – dijo comenzando a introducir el tema por el que estaba buscando a Rachel – tengo...tengo…pánico escénico – dijo susurrando
R: habla más fuerte, no te escucho – dijo confundida
Q: que ten… tengo pánico escénico – hablando a un volumen audible para la morena –
R: claro que no – alejándose de ella con incredulidad para sentarse en el piano – es una de tus bromas
Q: es en serio – dijo apenada
R: de verdad? – comenzando a creerle por la actitud nerviosa de la artista –
Q: ¡Que Sí!, sé que no lo puedes creer por mi indudable belleza y mi ego gigantesco, pero si…tengo pánico escénico.
R: y ahí está la chica molesta – girándose hacia el piano, para practicar –
Q: te vas a quejar toda la tarde o me vas a ayudar – exigió la rubia de malas maneras –
R: me sorprenden tus modos de pedir favores – tocando teclas al azar –
Q: agghhhhh…está bien, Rachel Berry puedes por favor ayudarme a controlar mis nervios al cantar? – dijo con resistencia –
R: mmmhhh, déjame pensar – dijo la morena disfrutando de regresarle las bromas a la rubia –
Q: Rachel – mirándola con seriedad –
R: está bien pero antes, dime ¿de dónde viene tu pánico escénico? –preguntó interesada y llena de curiosidad –
Q: ¿por qué supones que me pasó algo? – cuestiono intentando disfrazar los nervios –
R: porque eres la persona más confiada y egocéntrica que conozco, además de tu amiga Santana y sé que no te darían nervios a cantar a menos que tengas una buena razón…
Q: segura que Michelle no es tu hermana?, hablan muy rápido…
R: contesta Fabray! – exigió la diva –
Q: ok,ok…tu ganas, en la preparatoria nos obligaron a cantar un solo para la clase de música, olvide la letra, me trabe y no acabe de cantar, listo!…ahora me puedes ayudar – dijo sin disimular su orgullo herido –
La diva se enterneció al ver lo orgullosa que podía ser la rubia, pero también sorprendida por haber admitido aquello frente a ella. Dejó pasar el tema y se concentró en idear una manera de quitarle los nervios a su nueva amiga.
R: bien, lo que yo hago antes de cantar es calentar y relajarme con respiraciones, eso ayuda mucho, no olvides respirar – enumeró la pequeña castaña
Q: ¿respirar me ayudara a cantar mejor? – dijo incrédula
R: que pesimista!, ya he escuchado tu voz, solo tienes que cantar exactamente como lo hiciste aquella vez y no se quizá, puedas hacer un baile –moviendo con ritmo sus brazos–
La rubia descartó con la mirada el último comentario.
R: está bien, sin bailes – quitando su sonrisa –
Q: aun no me convence, sigo nerviosa.
R: mhhh…¿Cómo demonios no te dieron nervios al cantar conmigo?
Q: puuuuues, eras una – dijo rápidamente, aunque si lo pensaba bien, lo único por lo que no la ponía nerviosa era porque Rachel, le daba cierta confianza, eso y que algo en su estómago se moviera de manera sospechosa – esto es frente a más de una, no sé si sabes cómo funciona el pánico escénico – dijo con sarcasmo –
R: ha ha…si sigues con las bromas, me voy
Q: dios, que dramática, ok, ok…no más comentarios – haciendo un cierre imaginario en su boca –
R: lo tengo! Que te parece si cuando te pongas nerviosa, me miras y sabrás que solo estamos nosotras, recordaras la última vez que cantamos y no tendrás nervios.
Q: supongo que puede funcionar.
R: Y que cantaran, ¿algo de Metallica? Ohh tal vez rap , eso suena a algo muy suyo– dijo intentado molestarla –
Q: no, y no te lo diré, es una sorpresa, lo averiguaras al mismo tiempo que todos – le respondió con una sonrisa traviesa que a la morena le parecía muy agradable –
R: no es justo!, ni siquiera por aguantar tus lloriqueos, puedo saber que canción van a cantar
Q: muy graciosa, Berry…solo te puedo decir que te vas a sorprender – comentó la rubia guiñándole un ojo a la morena –
Conversaron por un par de horas más, era la primera vez que hablaban por más de dos minutos sin pelear o insultarse. La diva le hablaba de sus prácticas con Mercedes y como esta estaba comenzando a caerle bien, la rubia le contaba de sus pinturas y algunos consejos para que Santana no la molestara tan seguido, sin darse cuenta ya había pasado bastante tiempo. Quinn consideró eso como un avance y Rachel como un paso más cerca a conocer a la verdadera Quinn Fabray.
El día de las presentaciones había llegado. Y esta vez Michelle iba preparada con una herramienta que le ayudaría a controlar a su grupo hasta que llegaran a comportarse como un equipo. Tenía una misión casi imposible y una probabilidad muy grande de perder su trabajo; si se iba ir, por lo menos lo haría dando pelea.
Uno a uno los miembros del inusual y muy disfuncional grupo comenzaron a entrar en el aula. Algunos calentando y otros hablando entre ellos. Cuando todos estaban al fin sentados, esperaron a que la profesora castaña les dijera algo.
M: bien, veo que hemos sobrevivido la primera reunión y no hay muertes, dense un aplauso!
Los chicos se miraron raro, pero aplaudieron sin mucho entusiasmo.
M: bien, dejémonos de tonterías motivacionales, la primera pareja en pasar al frente a cantar y ser juzgado por sus compañeros son… Finn y Quinn, que al parecer no son hermanos solo tienen una extraña terminación en sus nombres, un aplauso para ellos…
Los dos amigos se miraron divertidos mientras caminaban a sus posiciones, Finn detrás de la batería y Quinn al frente tocando su guitarra.
La rubia solamente le indicó a su amigo con la mirada que ya estaba lista, los nervios estaban amenazando con salir. Y sin darle tiempo a que saliera corriendo Finn comenzó a hacer sonar sus tambores.
I see you every place I go
I know you're not the one
You're a one girl show
I know you're not the one
You're haunting me
La rubia cantaba tímidamente, pero una mirada rápida a la morena, le hizo recobrar confianza. Rasgo con más fuerza las cuerdas de su guitarra y siguió. Recordaba lo que le había dicho, solo tenía que imaginarse que estaban solas. Internamente era lo que más deseaba, cantarle aquella canción solamente a ella.
I still can't dance neither can you
I dressed up nice you're a dream come true
I know you're not the one
You're haunting me
And everything burns
And everything burns
Up in the fire you started
You're haunting me
Rachel en un principio miraba la presentación con preocupación a que la artista se equivocara en una línea, a que se quedara callada y tuviera que acudir en su rescate. Pero ocurrió todo lo contrario, fue solo mirarla una vez y la rubia logró meterse en la canción.
Hasta entonces fue que empezó a disfrutar de la canción, de hecho le gustaba. Tal vez era la suave voz de la rubia combinada con la forma peculiar de cantar de su amigo. La guitarra, si eso le añadía algo que no podía dejar de mirar a Quinn.
I can't keep up
I'm losing this game
A game I couldn't win but i wanted to play
I know you're not the one
You're haunting me
Finn había insistido en solo cantar algunos coros y una estrofa, no quería arruinar la canción, que aunque él la hubiera escrito, sabía que le quedaba muy acorde a los sentimientos de su amiga hacia una pequeña morena. Aunque aún no se diera cuenta y fuera la más testaruda de los tres estaba seguro que ya lo descubriría.
And everything burns
And everything burns
Up in the fire you started
Everything burns
You're haunting
Haunting me
And everything burns
Everything burns
Up in the fire you started
Le sorprendía como durante la mitad de la canción se había sentido realmente cómoda, había funcionado el consejo de la morena y ahora solo la miraba por gusto; tenía una excusa para hacerlo e iba a disfrutarlo. Extrañamente la otra chica no parecía estar incomoda y en algunos vistazos que se aventuraba a hacer, le parecía que Rachel en realidad estaba sonriendo y disfrutando de la canción.
And you started it
And you started it
And you- you're haunting me
Y con una última mirada puesta en su amigo baterista, acabaron la canción. Un último rasgueo de cuerdas y una sonrisa fueron suficientes para abrir paso a los aplausos de sus compañeros.
Bonnie Dune – Haunting /F5ljuEim0NE
Que tal! de verdad siento la tardanza, pero tuve una semana algo atareada, gracias por leer! Y les recomiendo la canción, lástima que la descubrí hasta ahora, si alguien ya la ha escuchado o le ha gustado el capítulo o quiere decir lo que sea, puede dejar su comentario ahí abajo ;)
