N/A: Los personajes

de Naruto son propiedad de su autor Masashi Kishimoto

Fanfic: Hojas que caen de su rama

Advertencias: Tal vez pueda haber spoiler o las historias no se adapten a la original


Perseverante

Las personas siempre dicen que el sol siempre está ahí, aunque las nubes lo oculten. Y es simplemente una forma de decir que el sol siempre volverá a aparecer, que las nubes se irán de un momento a otro. Tardarán, y se tomarán su tiempo, pero van a irse.

La aldea de la Hoja se aferraba firmemente a esa promesa. Después de la tormenta que destruyó todo, creer era lo único que quedaba. Los civiles y los shinobis esperaban a que el sol de la paz volviera a abrigarlos con seguridad, esperaban a que el miedo y el dolor: las nubes de la Cuarta Guerra Ninja, desaparecieran de su cielo.

Aferrarse a la esperanza era lo único que les quedaba para seguir, esa era su realidad. Unos lo entendían mejor que otros: entendían que no podían dejarse arrastrar por la angustia, que aunque todo pareciera perdido existía una posibilidad.

Y aquellos que lo entendían, era porque su vida entera había sido una lección sobre eso. Una lección de caer, dudar y luego levantarse para seguir aunque el futuro sea incierto.

Ella lo había aprendido muy bien: hay que resistir para ver días más brillantes.

Pero hay veces que olvidamos lo que ya hemos aprendido.

Esa tarde, ella visitaba el monumento: la roca que llevaba tallado el nombre de su primo junto con el resto de ninjas caídos en batalla. Lo había hecho con regularidad durante el último año.

Se quedó un momento en silencio, mirando fijamente las flores que puso sobre la roca. Una brisa despeinó su cabello y la hizo recordar la razón por la que había venido.

-Neji nii-san, ha pasado algún tiempo desde que vine a visitarte, lo siento.

Los cálidos rayos del sol y el sonido de los pájaros entre los árboles eran su única compañía. Era un ambiente de paz. Le agradaba pensar que su hermano descansaba allí, tranquilo, como un ave libre.

-La aldea está volviendo a ser como era antes, todos estamos esforzándonos para que así sea. Algunos de nuestros amigos incluso ya tienen a niños de la academia a su cargo.

Recordó a su equipo, y a todos los novatos de la aldea. Ya no era correcto llamarlos de esa manera, habían llegado a ser como sus senseis: ninjas fuertes y habilidosos.

-Hoy es un día muy importante para mí, hubiera deseado que estés aquí para acompañarme.-Dio un suspiro para hacer que su voz sonara más firme, como si Neji realmente estuviera escuchándola, y sonrió.-Prometo ser mejor desde ahora, mejor de lo que he sido antes. No defraudaré a padre, ni a Hanabi, ni a ti, onii-san.

Se alejó de allí lentamente, dejando el lugar pacífico y a su hermano. Regresó a la atmósfera ruidosa de la aldea antes de darse cuenta. Caminaba mezclada entre la multitud, dirigiéndose hacia su casa.

Miró hacia el cielo y se dio cuenta de que se había nublado de repente, ya no lograba ver el sol. Ella también tenía sus propias nubes en el cielo de su alma: duda, tristeza, preocupación, esas nubes que habían aparecido ese mismo día tan importante.

Llegó a su hogar solo para entrar en un ambiente más tenso. Sintió que la casa entera guardó silencio al ver que ella estaba presente. Kou vino a darle la bienvenida, diciéndole que llegó temprano. Ella sabía que su guardián siempre sabía dónde estaba y a donde se dirigía, por lo que no debía sorprenderle su llegada. Aun así, le sonrió y agradeció su gesto de preocupación.

Fue cuando se dio cuenta de que alguien los veía fijamente. Volteó y vio a un miembro del Boke, la familia secundaria, mirándolos a ambos, especialmente a ella, con una expresión indescifrable.

Kou estuvo a punto de intervenir, pero ella lo hizo primero.

-¿Sucede algo?-Su voz sonaba estable, pero con ese tono dulce que siempre la caracterizaba. Su pregunta fue dirigida a la persona que la miraba fijamente, quien solo atinó a irse lo más rápido posible de allí.

-Lo siento, Hinata-sama.-Se disculpó Kou una vez que se quedaron solos.-Los miembros de la rama secundaria se enteraron hace poco de la noticia, siguen sorprendidos.

-No es necesario que te disculpes, Kou-san, lo entiendo.-Y las nubes volvieron a aparecer.

Dijo que iría a su cuarto, pero se dio cuenta de que no le gustaría estar encerrada. En lugar de eso, buscó el árbol más alto de la mansión y trepó hasta su cima.

-Onee-san, ¿Qué estás haciendo aquí?-Ya estaba acomodada en una de sus ramas cuando una voz sorpresiva hizo que casi cayera al suelo. Su hermana menor la sostuvo.-Lo siento, no quería asustarte.

-Bueno, lo hiciste.-Dijo ella, riendo un poco.-Pero eso no importa. Vine aquí para descansar un poco. ¿Qué hay de ti?

-No quería que nadie me viera como estoy ahora.-Respondió Hanabi.

-¿Cómo?

-Preocupada.

Miró de reojo a su hermana menor. Hanabi no tenía ninguna razón para estar preocupada ese día.

-Es extraño ver que tu estés así, normalmente eres muy relajada.

-Estoy preocupada por ti, onee-san.-Dijo Hanabi, como si no pudiera contener más su pensamiento. La hermana mayor hubiese deseado no oírlo. Sin que pudiera evitarlo sus palabras la golpearon, hicieron que sus nubes internas volvieran a aparecer. Esta vez, incluso eran más. Su hermana pequeña no creía que ella podía resistir todas las responsabilidades que tendría a partir de ahora. Y eso dolía.

-Estaré bien, Hanabi-chan. Prometo que estaré bien.-Le dijo ella a su hermana menor, mostrando una sonrisa triste, ocultando sus nubes de dolor, el dolor que le producía su desconfianza, la de todos en su familia.

-Eso lo sé, no tienes que prometerlo.-Respondió Hanabi, llamando su atención.-Pero, si no te importa, quisiera que me prometas otra cosa.

Se quedó mirando fijamente a su hermana menor, esperando oír lo que tenía que decir.

-Prométeme que no te volverás como ellos.

El viento golpeó las ramas del árbol e hizo que algunos pájaros se fueran volando. Ella no lo notó.

-¿A qué te refieres?

-Nuestra familia ha hecho muchas cosas incorrectas.-Comenzó Hanabi.-Todas esas cosas las han decidido los líderes, por eso nadie las cuestiona. Puede que hayan tomado la opción más conveniente, pero nunca se toman la molestia de ver más allá.-Hanabi arrancó una de las hojas del árbol y dejó que el viento se la lleve.-Nunca diría que nuestro padre es un mal líder para el clan. Pero si veo a onee-san seguir sus mismos pasos, no creo que podría soportarlo.

Ambas hermanas se quedaron en silencio. Una porque no le era fácil abrir su corazón y necesitaba un descanso. La otra porque aún se encontraba asimilando las palabras que había oído. No era la única que tenía esas nubes en su alma, su hermana menor también.

La hermana mayor elevó su mirada al cielo, las nubes seguían allí. Sus propias nubes internas tampoco se habían ido. Tomaría su tiempo para que se fueran. Sin embargo, podía decirlo. Y sus palabras no serían en vano.

-Lo prometo.

Sintió la mirada de Hanabi, todavía insegura, preocupada. -¿Cómo sé que no lo olvidarás?

Tomó aire, e hizo que su voz se escuchara firme, que se oyera incluso a través de sus miedos, a través de sus nubes negras. -Porque soy un ninja que eligió vivir sin olvidar de sus promesas.

Ella podía hacer eso, podía olvidar sus propias nubes, ignorar sus propias dudas, y dar seguridad a otras personas. Lo haría las veces que fuera necesario, por cualquiera de las personas preciadas para ella.

Y al mirarla de reojo, notó que Hanabi sonreía.

La noche cayó un poco después. No fue una noche fría, sino cálida. Las hermanas se quedaron arriba del árbol. Muchas veces vieron a varios miembros de la familia desde ahí, podían escucharlos hablando entre ellos, criticando a Hinata y cuestionando su capacidad.

Varias veces, Hanabi intentó bajar y gritarles, pero su hermana la detuvo. Ciertamente, Hinata no sería como los demás líderes, ella podía ver más allá de lo que otros podían. Sus nubes negras no se lo habían permitido antes, pero ahora lo intentaría nuevamente. Y así lo hizo. Detrás de las palabras duras de los miembros de la rama principal y secundaria, podía ver que en realidad todos estaban preocupados por el futuro del clan. Y eso era algo que podía comprender.

A partir de ahora, tendría la tarea de ganarse su confianza. La de todos y cada uno de ellos. Sería difícil, quizás más de lo que imaginaba. Pero, ¿acaso su vida había sido fácil alguna vez? No, y eso era bueno. La lección de caer, dudar y levantarse estaba perfectamente grabada en su memoria. Puede que no se diera cuenta de esto, pero ahora se caía menos, dudaba con menos frecuencia y se mantenía de pie por más tiempo.

La hora había llegado. Ambas bajaron al suelo, despidiéndose de su pequeño refugio.

-Onee-san, gracias.

-¿De qué?

-Por no rendirte nunca.

Kou apareció de repente para llevarse a su protegida. Hanabi se fue, con una sonrisa que solo su hermana notó.

-Hinata-sama, su padre y los otros la está esperando.

Ambos fueron hacia un gran salón. Las puertas estaban cerradas y se escuchaban murmullos dentro.

Kou no la dejó sola, hasta que vio que ella estaba lista. Su sonrisa tranquilizadora fue lo último que vio antes de entrar en aquella sala.

Su padre estaba allí, y todos los ancianos de su clan. Sus ojos estaban fijos en ella. La heredera, la nueva líder.

Y al dar un paso al frente, supo que todo sería difícil a partir de ese punto. Un reto, una nueva fase. Pero estaba bien. Nunca se había rendido ante una situación complicada, y no lo haría justamente hoy. No dejaría que sus nubes le impidieran ver lo que ella podía llegar a ser y realizar. Y con ese pensamiento, se permitió una pequeña sonrisa, un pequeño rayo de sol.


Notas finales:

Después de un largo tiempo sin actualizar, finalmente he subido este capítulo. Me disculpo, la universidad me ha mantenido bastante ocupada u_u.

Me encantó escribir este capítulo. Hinata es mi primer personaje favorito de Naruto. Es la razón por la que el clan Hyuga es mi clan favorito, el Byakugan es mi dojutsu favorito, el equipo 8 es mi equipo favorito, el Naruhina es mi pareja favorita, etc, etc ^_^

Pero bueno, ese no es el punto. En este capítulo quise mostrar lo mucho que ha crecido y que podría ser una gran líder para su clan sin dejar de ser ella misma.

Espero recibir opiniones de este capítulo, positivas o negativas, no importa, pues me ayudan a mejorar. Dejen un review n_n

Y nos queda un capítulo más para terminar, algo así como un epilogo. Que mis lectores regulares lo esperen con paciencia, se los pido con todo mi corazón 3.

Espero que lo hayan disfrutado tanto como yo me divertí y desestresé escribiéndolo.

Y como siempre, gracias por leer ^w^/