Capítulo 10: Las ventajas de escribir bien
Cuando Light encontró aquel trozo de papel creyó que su suerte estaba mejorando, la fortuna siempre había estado de su lado pero nunca había pasado algo como eso antes. Sin duda era un golpe de suerte, algo que solo pasaba una vez en la vida. Quizás era demasiado bueno, después de todo ¿Qué probabilidades había de encontrar un documento tan confidencial de su mejor rival? Con lo cuidadoso que era no era de extrañarse de que se tratara de una trampa pero las circunstancias en las que se había dado lo habían sospechar.
Guardó aquel documento, trampa o no, no quería correr riesgos, de tratarse de algo real no se perdonaría el desperdiciar una oportunidad así. Rápidamente limpió sus manos, L podría ser el mejor detective del mundo pero el orden no era una de sus cualidades, los modales en la mesa tampoco pero no quería pensar en ello, era algo que consideraba desagradable en extremo.
Desde que atraparon a su remplazo temporal las cosas parecían ir bien para él y eso era algo que no deseaba cambiar. El que se le entregara una mayor libertad no indicaba en ningún momento que podría bajar la guardia, L seguía siendo una amenaza.
Había entrado a la habitación del detective de las ojeras buscando un archivo que consideró importante para la investigación, obviamente sin la autorización del dueño, el que ya no estuvieran esposados no quería decir que confiara en él y menos que dejara de pensar que se trataba de Kira. No debería sorprenderse de encontrar dulces, de hecho lo extraño sería no encontrar ninguno pero lo que encontró era algo que no debía estar allí o al menos no en un lugar tan visible. El encontrar un documento de gran importancia y confidencialidad al lado de una envoltura de chocolate era toda una sorpresa y algo insólito.
Salió rápidamente del lugar, tanto desorden comenzaba a marearlo. Sin contar que lo último que deseaba era que sospecharan de él o debería decir más de lo que ya lo hacían. Tenía información valiosa y no planeaba desaprovecharla. De seguir encadenado a Ryuzaki aquello no hubiera sido posible, ciertamente el detective ojeroso no confiaba en él pero al no estar esa cadena que los mantenía atados era mucho más sencillo desplazarse sin despertar sospechas y poder conseguir información.
Cuando se encontró con L trató de aparentar normalidad. Debía esperar el momento adecuado para hacerlo desaparecer y más importante no levantar sospechas, lo último que quería era volver a ser puesto bajo vigilancia y menos estar esposado a Ryuzaki las veinticuatro horas del día.
—Pasa algo, Light.
—Nada, nada—se apresuró a responder aparentando normalidad —, solo pensaba en el caso Kira.
—¿Crees que podemos dar por cerrado el caso?
Aquella era una pregunta simple pero era una trampa y él lo sabía, con L nunca se podía bajar la guardia. Light no podía responder sin pensarlo bien pues según su respuesta podría condenarse o salvarse, odiaba las preguntas de Ryuzaki aunque debía admitir que ese detective era al único que consideraba una amenaza para sus planes y a la vez como su mejor rival. Kira y L eran enemigos a muerte aunque existía la posibilidad de que Ryuzaki y Light Yagami fueran amigos eso era algo que nunca llegaría a pasar.
—Atrapamos a Kira, la Death Note que tenía en su posición era la prueba definitiva de su culpabilidad pero la forma en que murió es sospechosa, probablemente fuera el segundo Kira quien lo asesinó para mantener sus secretos en silencio.
—Pensaba algo parecido pero me inclino a pensar que el primer Kira anda suelto, el modus operandis no coincide de este Kira no coincide con el que se vio en los primeros casos. Recuerdo que algo parecido habías dicho anteriormente.
Antes habían discutido esa probabilidad pero Light tenía la esperanza de que ese tema quedara en el olvido. Al parecer el renunciar temporalmente a la Death Note, el someterse a esa severa vigilancia y atrapar a un dueño de la Death Note no había logrado disipar todas las dudas de L y él seguía siendo el principal sospechoso.
Eso no le preocupaba pues tenía un plan, con el documento que había encontrado sentía la victoria garantizada. Solo necesitaba crear una distracción y L sería historia. Solo faltaba deshacerse de Misa y ya no habría obstáculos o molestias en sus planes. Todo iba según lo planeado y así era como le gustaban las cosas. Nada ni nadie podrían arruinar su día o al menos eso era lo que él pensaba.
En esta ocasión Kiyomi Takada sería la encargada de la distracción, al trabajar en la prensa no se le dificultaría llamar la atención de la policía. Una llamada telefónica era todo lo que necesitaba para dar inicio a su plan.
Encendió uno de los televisores de manera casual, después de todo era normal que como detective se interesara en las noticias pero comenzaba a pensar que de igual forma L encontraría algo sospechoso en su actitud, comenzaba a creer que L desconfiaba de él incluso cuando respiraba o dormía.
Kiyomi Takada estaba en la pantalla, como debería ser, lucía preocupada, realmente estaba haciendo bien su trabajo. Pudo llamar a Misa pero nada le garantizaba que no arruinara sus planes, además necesitaba algo que le permitiera pasar desapercibido.
—En Sakura TV nos hemos visto obligados a transmitir este mensaje, Kira nos ha tomado como rehén. Dice que aunque uno de sus subordinados haya sido detenido esto todavía no termina.
No era la primera vez que usaban esa técnica pero confiaba en que nadie desconfiara de él. Sakura TV usualmente era usado como el medio de comunicación entre Kira y ellos.
La pantalla quedó en negro siendo únicamente visible la palabra Kira. La grabación comenzó a sonar, era molesto que a pesar de lo profesional que debía ser por tratarse de una televisora nacional usaran unos gráficos tan malos. El único beneficio de ello era el que pensarían que se trataba del mismo de la anterior ocasión.
El mensaje en sí no era nada importante, solo había pedido que transmitieran uno de los mensajes anteriores. Mientras que ellos trataban de descubrir el mensaje él podría escribir el verdadero nombre con absoluta tranquilidad.
—¿Por qué usarían un mensaje que ya habían transmitido antes? —preguntó Matsuda sorprendiendo a todos los presentes. No porque no lo hubieran notado sino porque precisamente él lo había hecho.
—Es probable que Sakura TV solo quiera aumentar el número de televidentes o se trata de un imitador—comentó Soichiro Yagami—. No sería la primera vez que usan esa clase de trucos.
Normalmente a Light le preocuparía el que Ryuzaki permaneciera tan callado durante ese tiempo pero como ya tenía su nombre no era algo que le preocupará. Era cuestión de pocos segundos antes de que obtuviera su victoria… o al menos eso era lo que él pensaba.
Su mirada se posó nuevamente en el reloj, ya había pasado más de dos minutos y nada había pasado. Tomó el papel en el que el nombre de L estaba escrito y lo comparó con el fragmento de la Death Note en el que había escrito. De no estar siendo observado hubiera golpeado su frente. Solo era una letra pero parecía que a la Death Note si le importaba pues se negaba a matar al detective de las ojeras. Tachó el nombre y lo volvió a escribir, esta vez asegurándose de hacerlo correctamente.
Quemó el papel cuando hubo terminado. No quería ser descubierto con evidencia del caso, ya había tenido suficientes problemas para adueñarse de ese trozo, no quería ni uno más.
—¿Qué opinas Light?—preguntó Ryuzaki llamando su atención. Por un momento pensó que él sospechaba sobre sus planes pero descartó esa idea, no tenía nada con lo que pudiera incriminarlo. De los trozos de la Death Note que había tomado solo quedaba uno y eso permanecía oculto en su reloj.
—Pienso que puede ser un llamado a la atención —respondió después de pensarlo por un tiempo —. Hace poco atrapamos a uno de sus subordinados, es evidente que está molesto por lo ocurrido.
—Es lo que dijo L… quiero decir Ryuzaki —comentó Matsuda sin disimular su sorpresa.
—En realidad dije que ese mensaje carecía de significado y que Kira sigue en acción.
—Bueno, es algo parecido —comentó Matsuda ligeramente avergonzado por su anterior comentario.
—Lo mejor será ir a Sakura TV y verificar si tienen pistas sobre quién entregó el mensaje aunque no sería algo extraño que dentro de la televisora tuvieran algunos aliados.
Con excepción de Light Yagami, los agentes se dirigieron a la salida. Había pasado demasiado tiempo y L seguía vivo. Normalmente su ortografía era impecable pero el estar siendo observado dificultaba su concentración, algo que pocas veces pasaba, ese no era su día de suerte.
—¿Qué haces, Light? —preguntó Ryuzaki apareciendo de pronto.
—Así que aquí estaba —comentó L con tono distraído tomando el documento que estaba apoyado en la mesa, por la sorpresa había olvidado guardarlo —. No te parece molesto cuando escriben mal tu nombre en estos documentos.
—¿Mal tu nombre?
L tomó un lapicero y lo corrigió. Light disimuladamente le dio un vistazo y notó que el error era mínimo, quizás una desventaja al tratarse de un nombre extranjero.
"L Lawliet" era el nombre correcto, no "Lauliet como había escrito.
—¿Nos vamos?—preguntó L ingenuamente.
El joven Yagami no contestó, subió al carro e intentó escribir el nombre. Lo logró, esta vez estaba seguro de que no había ningún error sin embargo no pasó nada. L seguía tan vivo como antes y no parecía estar a punto de tener algún infarto.
—Light ¿Sabes que después de escribir mal un nombre una cantidad de veces la Death Note pierde efecto?
El joven Yagami comprendió sus palabras. El encontrar aquel documento era solo una trampa y él había caído. Quizás debió sospechar desde el principio, aquello era demasiado bueno para ser real. Ya era demasiado tarde, no había marcha atrás.
