Gracias K. D., por tu apoyo y consejo en estos capítulos.

Por nuestro amor a lo sobrenatural…

•--•--•--•--•--•--•--•--•--•--•--•--•--•--•--•

Disclaimer: Naruto no es mío.

Setting: UA. Vampiros

Parejas: SasoDei, leve TobiDei.

Rating: T

Conteo de Palabras: 3309 (-.-U)

•--•--•--•--•--•--•--•--•--•--•--•--•--•--•--•

Videojuegos II

-¡Tienes que brincar!- Deidara dijo, moviendo sus manos sin razón.- ¡No, un! ¡Ahí no! ¡Arriba! ¡No, no! ¡Del otro lado! Ja—te lo dije…

Sasori hizo un gesto a la pantalla.-Es una estúpida forma de construir un castillo. ¿Por qué alguien pondría una pared en ese lugar?

Deidara lanzó una carcajada y tomó el control que Sasori le ofrecía. Rápidamente hizo exactamente lo que le había estado intentando decir a Sasori que hacer.-Listo.-le dijo mientras le volvía a entregar el control.-Ahora ten cuidado, y deja de gastar tantas pociones, un.

-No es mi culpa si mis ancestros son unos tramposos sin vergüenzas.- Sasori comentó, mientras veía con odio a la pantalla.

-¿Más divertido hacer trampa a que te la hagan a ti, un?-Deidara preguntó, a duras penas conteniendo de nuevo su risa al ver a Sasori tan entrado en el juego.

-Precisamente.-Sasori contestó, pero el resto de su réplica fue perdida en un gruñido cuando abruptamente fue atacado por una horda de zombies come-cerebros. Un minuto después, el gruñido se había desvanecido en una media sonrisa.- Tomen eso, estúpidos zombies.

Deidara meneó su cabeza, dejándose caer al respaldo del sillón riendo más fuerte que nunca.- El vampiro se ha convertido en cazador.

Sasori hizo una cara y le pasó el control al rubio.-Si ser un vampiro requiere que me tenga que vestir así…-apuntó a la pantalla.-…me gustaría que un cazador me matara, también. Tu turno.

Atrapando el control, Deidara aplastó el botón, haciendo que comenzara el siguiente nivel.

Le tomaba mucho esfuerzo en mantener sus ojos en el juego, y no en Sasori.

Había pensado que la primera noche había sólo sido cosa de una sola vez…pero cada noche desde esa, Sasori aparecía para mirarlo jugar y, en la quinta noche, Deidara se atrevió a preguntarle si quería intentarlo.

Once noches seguidas y Sasori se estaba haciendo muy bueno para matar vampiros.

Deidara se preguntaba por qué Sasori se estaba siquiera molestando, pero no iba a vocear esa pregunta. Él no iba a decir ni una solo maldita palabra que tal vez pueda hacer que esas noches se escaparan de él. No iban a durar para siempre—por eso quería que duraran lo más posible.

-Se ve tan fácil cuando tú lo haces…-Sasori dijo.- Y yo, cada vez que trato, termino muerto.

-Toma práctica, un.- Deidara dijo con una sonrisa.- La primera vez que jugué, aventé el control en frustración…-miró a los ojos de Sasori directamente, y su sonrisa se suavizó al perderse en esos orbes.- Hay un juego que aún no puedo pasar, lo traeré la próxima vez que juguemos.

Sasori asintió, luego regresó su atención a la pantalla, ocasionalmente haciendo un comentario inteligente sobre los vampiros y cazadores cuando sea que hablaran.

Unos minutos más tarde Deidara le entregó el control a Sasori.- Toma, ésta es una pelea fácil, un.

Viéndose completamente tentado ante la propuesta de una pelea fácil, Sasori aceptó con gusto el control.

Riéndose por lo bajo, Deidara levantó su vaso y se paró para dirigirse a la cocina.

Volvió su cabeza cuando escuchó a Sasori maldecir fuertemente a la pantalla y— Suelo. Deidara no pudo evitar caer cuando mal-pisó el escalón que separaba los sillones y componentes del resto de la habitación. Aterrizó fuertemente, también maldiciendo cuando sintió una punzada de dolor; tarde se dio cuenta de que no había soltado el vaso que sostenía.

La mano que lo había sostenido ahora estaba hecha un desastre ensangrentado. Deidara se sentó extrañadamente, haciendo una cara al ver su mano. Agh. No estaba impresionado por la sangre, pero su mano no se veía muy bien. También dolía horrores.

Levantando su mano buena, se agarró de una mesilla y se empujó a si mismo para pararse—sólo para chocar con alguien más.

Alguien…

Miró hacia arriba y se dio cuenta de que había chocado con Sasori—que sus ojos estaban enfocados en la mano sangrante del rubio.

-L-lo siento…-Deidara intentó disculparse.- ¡Lo limpiaré todo, un! Lo prometo…

Sasori no respondió, simplemente alzó su mano y agarró la del rubio con la suya.

Deidara por un momento tuvo miedo, profundo miedo. Ahora que lo recordaba, Sasori no se había alimentado en esos días…así que la sangre del ojiazul debía de tener alguna reacción. Miró como el pelirrojo analizaba la mano.

Deidara se mantuvo quieto, y cerró sus ojos fuertemente, preparándose. Nada vino. Una pequeña punzada sintió en sus manos, y de alguna forma se alivió porque no fueron dientes. Sasori había empezado a quitar los pedazos de vidrio de su mano muy cuidadosamente.

El rubio lo observaba con ojos curiosos, que se cerraban en intervalos por el dolor que sentía.

Oh, dolía. De veras… dolía. Como los mil demonios, había demasiada sangre y—

Un sonido de sorpresa escapó sus labios cuando Sasori levantó su mano y empezó a limpiar la sangre…

…con su lengua.

Deidara se quedó en completa estupefacción, parado y mirando, intentando decir o no decir algo, o acercarse más o alejarse de él. Tomar una decisión era muy difícil para él en esos momentos, así que lo único que atinó por hacer fue nada. Pudo sentir sus mejillas calentarse, y se dio cuenta de que lo más seguro es que estaba sonrojado.

Sasori pasaba su boca por sus dedos y palma, chupando, lamiendo, probando. Un cosquilleo se formó en el estómago del rubio, y dejó salir un suspiro entrecortado. La boca de Sasori recorrió toda su mano, sin fallar alguna parte. Y lo que más lo perturbaba era que no se sentía tan mal. Era una forma muy…sensual de limpiar la sangre.

Un escalofrío le recorrió su espalda.

Cuando finalmente soltó su mano, Deidara no pudo hacer más que mirar a su palma. Se veía menos roja…obviamente. Mojada, pegajosa, pero menos roja, más que nada un color rosado, pero de curación, no tanto de sangre. El rubio sonrió tímidamente y miró hacia arriba.

-Um…Gracias.

-Ten más cuidado para la próxima vez. Buenas noches…

-Buenas…-Pero Sasori ya se había ido.-…noches. Un.

Deidara suspiró y miró de nuevo a su mano. Algo le decía que ya no iban a continuar sus pequeños encuentros con los videojuegos. Y todo fue culpa de su torpeza…

•--•--•

Un suspiro.

Un compás.

Teclas se movían acompañando las manos del rubio. El triste sonido salía del piano que estaba tocando el rubio.

Maldita su torpeza, y maldito su amor a Sasori.

Deidara sufría la indiferencia que el pelirrojo le mandaba. Sus noches no se volvieron a repetir, y Sasori había vuelto a ser el mismo que siempre había sido-- tan perfecto y tan poderoso y tan inalcanzable.

Pasaron dos noches, y Deidara se quedó esperando la llegada del vampiro. Sabía desde la primera noche que había faltado, que sus encuentros fortuitos habían llegado a su fin. Esperó una tercera noche, sólo por si acaso. La esperanza de que Sasori entrara de repente y lo sostuviera junto a él, y le dijera una excusa por no haber asistido a sus encuentros nocturnos con los videojuegos y que le pidiera perdón, y lo besara y transformara y que vivieran felices para siempre seguía de pie, pero estaba perdiendo su fuerza rápidamente.

Esa noche no lo había esperado. Esa noche decidió desahogarse, y eligió ese antiguo piano que estaba en el segundo piso de la mansión de Akasuna-sama. Desde niño había recibido clases de tal instrumento y era un buen intérprete. Ahora, sus tristezas estaban siendo drenadas de su cuerpo; sintió sus penas y preocupaciones evaporarse de su cuerpo y desaparecer, así como lo hacían las notas de música en el espacio.

Además ayudaba el hecho de que había agarrado una, o dos (o tres, o cuatro--perdió la cuenta después del cinco…) bebidas con altas dosis de alcohol. ¡Oh, la vida fue hermosa! Por unos segundos, luego su depresión regresó con más fuerza.

Por un segundo olvidó todo; por un segundo era sólo él y la música. Por un segundo Sasori lo quería y por un segundo, Deidara era feliz.

-Deidara-san…-pero un segundo es un segundo, y el tiempo no deja de correr nunca…

El rubio se limpió su mejilla de la lágrima que había escapado sin su permiso, antes de voltear al portador de la voz que llamó su nombre. Se encontró con la desgracia de que era Tobi.

Tobi era un vampiro Puro, que era casi tan poderoso e influenciante como Sasori, y tenía control de la mitad de los vampiros que dominaba Sasori. Era algo así como un subordinado con suerte, se podría decir. Además de eso, era miembro de uno de los clanes más fuertes de esos siglos. Oh, y era desesperante.

-Tobi-sama…- aclaró su garganta, intentando que su estado de ebriedad fuera menos visible.- ¿Se le ofrece algo, un?

Tobi se acercó al rubio, mientras pasaba su dedo por las teclas del piano, ocasionando que sonidos impares salieran del voluminoso instrumento. Deidara frunció el entrecejo, y se exasperó al darse cuenta de que no podía ver la cara de Tobi. Siempre se le había hecho estúpida la máscara que cargaba siempre. ¿A quién demonios se le ocurría usar una máscara naranja?

Aunque ahora la máscara cambió de color…era morada. ¡Oh, esperen! Es verde ahora. Y da vueltas. Si…tenía que dejar de beber así.

-Hmm. Nada en realidad. He venido a visitar a tu amo y escuché una melodiosa música saliendo de esta habitación. Por alguna razón no me sorprende que seas tú el creador de ella…-para ese entonces, Tobi estaba detrás de la forma del rubio, y por lo visto había movido su máscara pues Deidara estaba sintiendo su respiración en su nuca, pero estaba muy ocupado pensando en los psicodélicos colores de la máscara de Tobi para darse cuenta del movimiento.-…siempre haz tenido un talento artístico muy interesante.

El rubio suprimió un gruñido y se movió un poco escapando del aliento del moreno, su vista fijada en la libreta de notas musicales. Levantó su mano y dio vuelta a la página, un segundo después comenzó a tocar de nuevo. Sacudió su cabeza un poco, y cerró y abrió los ojos para mantenerse bien.

-Usted sabe que Sasori-sama no permite que anden merodeando por su casa, señor, un.- La suave voz del rubio fue poco audible ante el canto del piano, que llenaba la habitación completamente. El rubio cerró momentáneamente sus ojos, disfrutando del sonido que creaba en el instrumento, pero cuando sintió a Tobi empezar a juguetear con su pelo, se detuvo abruptamente, fallando en una tecla.

-Oh, no queremos que Sasori no Danna se enoje por eso, ¿Cierto?

Deidara se levantó del banquillo, obligando que Tobi retrocediera al igual.

-Por supuesto, un. Ahora si me permite qui—

Un sonido de sorpresa escapó de su garganta al ver como Tobi lo acorralaba junto al piano. Luego su cara se contorsionó entre indignación y enojo.- ¿Qué es lo que cree que hace? Suélteme ahora mismo…-le dijo entre dientes, intentando soltarse el mismo, pero el moreno tenía un fuerte agarre en su cintura.

-¿Qué sucede, Deidara-kun? ¿No quieres engañar a tu precioso amo? -las palabras del moreno estaban llenos de burla sádica, y ahora que había removido (al menos movido hacia un lado) su máscara podía ver esa misma burla reflejada en su rostro.

-Eso no es de su incumbencia, un.-le contestó duramente el rubio, mientras Tobi movía su boca al oído del ojiazul. El tibio aliento del moreno era cálido junto a su oreja.

-Dime ¿Eres otro de sus juguetes para coger? ¿O a ti si te toma en serio? ¿O no te hace caso en lo absoluto?- El rubio resumió sus intentos de soltarse y se quedó quieto, sus ojos abiertos en realización y un sudor frío empezando a recorrer su frente. Tobi pareció notar eso.-Por tu reacción, he de suponer que es la última opción…- sus palabras tenían una media sonrisa escondida.- ¿Sabes? Ahora mismo podría morderte…-el rubio se estremeció.-…y tu querido Sasori estaría muy ocupado con su nuevo juguete para hacerte caso.

¿Era cierto? Ahora que lo pensaba… ¿Tan poquito importaría para el pelirrojo? Deidara sabía que Sasori había salido y estaba seguro que ahora estaba con uno de sus bellos invitados, disfrutando de los placeres de la vida. Bajó su cabeza en gesto de rendición.

Tobi sonrió sádicamente.

Y con eso, los dientes de Tobi se enterraron en su cuello, y dolía y no era justo que eso estuviera pasando así. Las manos que lo mantenían en su lugar eran dolorosamente fuertes, haciendo sus movimientos fútiles, unas pequeñas lágrimas picando en sus ojos. Y por alguna razón no le importaba tanto. Sólo…quería…

desaparecer, un.

-¡¿Qué sucede aquí?!

Tobi rápidamente separó su rostro del cuello del rubio, y Deidara estaba demasiado ocupado teniendo miedo para ver la cara enardecida del recién llegado Sasori.

-¡He hecho una pregunta!- repitió el pelirrojo, mostrando ligeramente sus caninos.

-¿Qué estás haciendo aquí, un?- le escupió el rubio, olvidando completamente su situación con Tobi y dejando que el alcohol se le subiera a la cabeza.- ¿No tienes alguna pobre alma que matar o violar?

Era la primera vez que el rubio le hablaba a si a su amo, pero Deidara se había cansado de esperar. Después de todo es mejor hacer trampa que te la hagan a ti…

Los ojos de Sasori pasaron al rubio y lo recorrieron cada centímetro de su piel, hasta llegar a la zona roja de su cuello, que todavía tenía alguna gota roja resbalando de los nuevos orificios. Sasori gruñó y volteó a ver a Tobi, ignorando la protesta de Deidara.

-Lárgate de mi casa.

Tobi le dio una media sonrisa y se relamió los labios visiblemente provocando a Sasori. El pelirrojo simplemente lo vio con odio cuando pasó junto a él y cerró la puerta con fuerza, después de que salió.

El rubio lo miró desafiante y no se perturbó cuando Sasori lo jaló del brazo y lo atrajo hacia él.

-Has tomado…-comentó Sasori.

-¿Y qué si lo he hecho, un? No puedo pensar que te importaría algo de una forma u otra sobre tu sirviente.- El pelirrojo frunció levemente el entrecejo y juntó al rubio más con su cuerpo y se veía perfectamente contento de sostener a Deidara de una manera en la que alguien no sostendría a su empleado.

La mano de Sasori sobre su cintura era cálida y firme, y Deidara quería quedarse furioso y dolía estar así de cerca cuando sabía que Sasori no le importaba y ¿Por qué no se podía ir lejos de él para que Deidara lo superara y lo siguiera odiando?

-Tenemos que hablar…

-Entonces habla, un.

Pero en lugar de hablarle, Sasori le besó.

Los ojos del rubio se agrandaron porque no había error en eso, pero no tenía nada de sentido. Trataba de resistirse, pero era un en vano, pues no se estaba resistiendo en realidad. Obviamente había bebido más de lo que había pensado, si estaba imaginando que algo así estaba pasando. ¿Y por qué no la realidad podía ser así de placentera? Sasori sabía fuerte y levemente dulce, una sorpresa porque nunca pensó que sabría dulce. Besaba con toda la habilidad y confianza que demostraba en todo…pero con una calidez e invitación que hacían sentir a Deidara protegido.

No fue sino hasta que el beso fue roto que cuando abrió sus ojos para encontrarse con los de Sasori se dio cuenta de que no era una de sus fantasías de ebrio.

-¿Qué sucede…?- sus ojos se entrecerraron y de repente sintió sueño. Estaba seguro que era la falta de dormir o acaso sería un efecto del alcohol (no sabría decirlo, era la primera vez que se emborrachaba así…) o…podía ser la otra opción.

Y eso no era bueno.

Tobi lo había mordido. Aunque solo fue para alimentarse, había una pequeñísima posibilidad de que se rompiera…

-… ¿Por qué me besaste, un?- O tal vez sólo era el hecho de estar junto a Sasori que lo ponía así.

-Porque debí de haber hecho eso desde hace mucho tiempo.-Sasori dijo calladamente.

Deidara se sonrojó e intentó responder eso, pero antes de que figurara algo que decir Sasori había hundido sus dedos entre el cabello rubio de Deidara y movido ligeramente su cabeza hacia atrás y a un lado. Entonces hizo un sonido que era cien por ciento de un vampiro posesivo.

-Te ha mordido…- Sasori gruñó entre dientes, sus ojos profundizándose en rojo.

-¿Por qué te importa?- Deidara preguntó, tan cansado de estar siendo jalando delante y atrás entre emociones.-No te has preocupado nunca por un simple sirviente, un. ¿Por qué te importaría que me hubieran mordido?

Deidara suspiró suavemente, aunque el agarre en el cabello del rubio no cesó.- Soy un mentiroso, y uno muy bueno a mi desgracia o conveniencia. Si este episodio no es nada sino algo para juzgar. - recorrió sus dedos superficialmente por sobre las cicatrices del cuello del ojiazul.

Deidara cerró sus ojos, incapaz de soportarlo--Sasori besándolo, tocándolo, poniéndose deliciosamente posesivo con él…

-¿Mentiroso, un?- por fin pudo manejar que su voz saliera.

Lentamente Sasori soltó el agarre en su cabello, empezando a peinarlo suavemente, acariciando la parte trasera de su cuello y Deidara no pudo evitarse sentir un escalofrío tanto así como no podía evitarse el respirar.

-Esa noche…cuando te cortaste…- Sasori empezó a decir, hablando lenta y suavemente, pensando en cada una de sus palabras antes de decirlas. Extraño de una persona que usualmente hablaba rápidamente y con confianza.- No me dejó completamente inafectado…Luego no supe qué hacer. No sabía si esto era bueno o malo, estos…sentimientos hacia ti. Luego un día pasó, y la confianza se fue de mí. Pensé que me…rechazarías. Estaba preocupado por el hecho de que no te dirigieras a mi, ni que me cuestionaras el por qué de no ir ya a verte. Quería que me preguntaras algo, pero no lo hiciste…luego me sentí enojado. Enojado…mi orgullo subió, y no quise ir hacia ti.

-¿Enojado…conmigo?-Deidara preguntó.

-No. Y creo que la verdadera pregunta es ¿Por qué no lo noté antes? Verdaderamente patético para un vampiro de mi edad no realizar hasta muy tarde lo que pudo haber tenido…-acarició su pulgar por sobre los labios del rubio-… ¿Desde cuándo…?

-Desde siempre, un.

-Hmm- Sasori se inclinó a besarlo de nuevo, lento y apasionado; el tipo de beso que te deja un profundo dolor.- ¿No hay un viejo dicho, ya muy usado pero muy cierto, que dice que no sabes lo que tienes hasta que lo pierdes…?

-Algo así…-Deidara se estremeció, sus ojos se cerraron de nuevo al sentir el gruñido posesivo que salió de los labios del vampiro al trazar de nuevo su cuello.

-Esto es mi culpa. Debí de haber llegado antes. Tobi tendrá un castigo doloroso…-hesitó un momento, antes de añadir con un asentimiento de su cabeza.- Castración, definitivamente.

Deidara le sonrió.- Está bien, en serio, un. Los accidentes suceden…

-No fue un accidente, Deidara, y lo sabes…-Sasori gruñó. -Y ciertamente no sucederá de nuevo…

Esa fue toda la advertencia que tuvo antes de que lo mordiera--doloroso y profundo, pero los brazos del pelirrojo eran seguros y cálidos alrededor de sí, asegurándolo.

Cuando lo soltó, pasó su lengua por encima, y gradualmente se convirtió en cortos y rápidos besos que hacían lento camino hacia su boca, la cuál Sasori tomó con pasión cuando finalmente la alcanzó.

Deidara gimió y se aferró por la querida vida.

-Sabes muy bien, pero creo que un buen vino rojo te sentaría mejor que una cerveza.- Sasori dijo cuando rompió con el beso, una suave media sonrisa formándose en su rostro al ver las sonrojadas mejillas del rubio. -… ¿Aceptas ser mío?

-Si…-vino la suspirada respuesta del rubio, y luego descansó su cabeza en el fuerte pecho del vampiro.-…por siempre, un.

Sasori lo sostuvo fuertemente, mordisqueando con sus labios a las marcas que había dejado su propia mordida.

-Me alegra. Porque, para agregarle insulto a la herida, sigo sin poder vencer a Drácula…

•--•--•--•--•--•--•--•--•--•--•--•--•--•--•--•

(A/N)

--

--

--

--

--

--

Drácula; me refiero al Drácula de los videojuegos, dah.

Heh, TobiDei :3 Y… rompí algunas de mis reglas. Ignoremos eso y pensemos que no hubo incoherencias, ¿Ok? -apunta con pistola de agua- Awww… ¿fue dulce? Espero que si, después de llevar a Deidara sufriendo tanto, debía de darle un final feliz, ¿nee? Ja.

Retraso D: Pardon me, School is a bitch. Y el horrendo Bloqueo de Autor me quiere hacer una visita, aunque yo no le voy a abrir la puerta…

¡Si quieren que Deidara sea feliz dejen un review! Yo me encargaré de avisarle ;) ¿Onegai?

•--•--•

Reviews del Doom!

LaBrujaSay-Say-MikaCullen (¿Ya te he contestado el review? No recuerdo D:)

metafora89 (Y lo que Alba dice, va a misa…gracias por leer mi DeiSaso xD Y sufre, mi querida Alba, pues pasarán cerca de 500 años para que vuelva a escribir un Dei seme xDDD Y, por cierto, Dei ES sexy, no matter what or how, hell yeah!)

LolaLaTrailera (Ah! Yo tambié te adoro :D Me haces sonreír con tus reviews n.n)

Livier-chanNuevo reviewer! -baila- ¡Gracias por tu review! Y oh, el gatito es muy querido por todos xD Los videojuegos fue idea de una amiga que tengo que está traumada con ellos, y me dije, bueno…Deidara es lo suficientemente lindo para traumarse con lo que quiera xD Y POFF fic instantáneo para llevar, con Yaoi de complemento. Serán veinte con cincuenta ¿Desea ordenar algo más? Pase a la siguiente ventanilla y que tenga un buen día…)

male chan (xD Entonces tu amiga se parece a mi. Solo me despego de la computadora para dormir (y comer :p). Y ¿Viva yo? ¡Yay! ¡Viva tú por decir que viva yo porque me gusta que me digan eso y me gusta decirle eso a la gente! (No tuvo sentido lo que dije, ¿verdad? xD) Y Seme!Dei no queda D:)

Yuri-chan-yaoi-fan (xD Felicidades a tu amiga. ¡Y el Yaoi es bueno! Gracias por tu review n.n)

Scorpling (Dile no a las drogas, Bel xD ¿Convulsiona? ¡Dios, eso me ha matado! xD ¡Gracias, mi super-danna!)

Mond: (Gracias por todo n.n)

Ta ta!~

•--•--•