Albus se despertó un frió fin de semana a principios de Diciembre, era capaz de ver por el ventanal que afuera nevaba, pero el lugar donde él se encontraba era acogedor, se levanto y miro al lugar donde se encontraba… era la habitación de Scorpius, se encontraba en Wilshire y ese día seria el entierro de la difunta Señora Narcisa Malfoy.
Albus se levanto y se vistió con lo primero que vio, la ceremonia seria a la tarde y se acerco a donde Scorpius dormía, Albus no quiso despertarlo, sabía que le estaba constando conciliar el sueño en los últimos días y una vez que lo conseguía no quería interrumpirlo.
Salió con sigilo de la habitación y se encamino hacia el salón principal, ya no se perdía en casa de su amigo, antes de su segundo año paso unos días allí y bastaron para que memorizara, la forma más rápida de llegar a los sitios principales, aunque sabía de sobras que en esa increíble mansión escondía mas lugares y Albus siempre estuvo tentado de ir al despacho del Señor Malfoy (estaba tentado, porque no sabía donde era) porque le gustaría enormemente hablar con Severus Snape, pero todos los que conocía se lo desaconsejaba, Scorpius el primero y Albus estaba más que seguro que a su padre no le haría ni la más mínima gracia.
-Buenos días, Albus-le dijo una joven y hermosa mujer de largo cabello rizo y rubio-siéntate y acompáñame-le invito con amabilidad la Señora Malfoy, la madre de Scorpius-pide lo que quieras-le dijo.
-Gracias Señora, tomare tostadas, en casa siempre desayuno tostadas-le contesto amablemente Albus.
-Muy bien, Batshy-le dijo la Señora Malfoy a una elfina de ojos claros, a Albus le pareció familiar…-¿podrías hacer el favor de traerle a Albus lo que desea?-le pregunto con amabilidad.
-Claro Señora…-empezó a decir la elfina.
-No hace falta-concluyo una voz chillona que Albus ya había oído antes, y la elfina Sandy apareció con unas tostadas y se sentó a su lado a comer con él.
-¡Sandy!-grito indignada la elfina Batshy-muestra respeto y compórtate ante la ama y el Señor-le exigió.
-Tranquila mama, no te alteres, recibo ordenes extritas de mi amo…-le contesto aburrida Sandy mientras seguía comiendo tranquilamente.
Ahora Albus entendía porque se le hacía familiar la primera elfina, el ya había conocido a Sandy pero no era capaz de entender lo que allí pasaba, la Señora Malfoy no mostraba sorpresa así que por lo visto las discusiones de los elfos eran bastantes frecuentes en esa casa.
-Sandy, acompáñame-ordeno la madre y por los visto no aceptaba una negativa por parte de Sandy, y las dos se fueron.
-Albus no te extrañes, esto es muy normal aquí-le explico con amabilidad la madre de Scorpius-Sandy era la elfina de Scorpius y con siete años la libero dándole como una última orden que hiciera siempre lo que quisiera…-le dijo con una sonrisa-y Sandy es lo que hace…
Albus se empezó a reír, le parecía curiosa esa elfina pero eso era típico de Scorpius. La puerta se volvió a abrir dejando paso al Señor Malfoy, tenia mal aspecto pero su porte y elegancia aun permanecían intactas.
-Draco, ¿Cómo estás?-le pregunto preocupada su esposa.
-Bien, Tory-le contesto el Señor Malfoy con cuidado y se sentó al lado de su esposa-Albus-le llamo-¿Dónde está Scorpius?-le pregunto con cuidado pero notaba su voz más áspera.
-Lo deje en el cuarto durmiendo…-le explico con cuidado Albus.
-Ya veo, Albus, ¿Podrías hacerme el favor de ir a despertarlo?-le pregunto amablemente el Señor Malfoy, pero Albus también entendió que necesitaba un momento a solas con su esposa.
-Claro-le dijo Albus al momento se inclino y se fue camino del dormitorio de Scorpius.
Cuando llego al dormitorio vio a Scorpius ya levantado y vestido, también observo con agrado que estaba rodeado de muchas lechuzas y Albus las reconocía a todas.
-Van a venir casi todos…-le dijo Scorpius un tanto sorprendido.
-¿Te esperabas otra cosa?-le pregunto con amabilidad.
-No… pero…-intento decir Scorpius-Rose y Hugo no lo harán…-le contesto tristemente.
Albus lo lamento, por lo visto su tío Ron no cedió y no iba a dejar que Rose y Hugo venir al funeral…
La ceremonia en memoria de la Señora Malfoy había terminado, ahora sus restos de encaminaban hacia el mausoleo familiar donde descansaría al lado de su marido… Albus permaneció en todo momento al lado de Scorpius nunca le había visto tan afectado como en ese día, también vio allí a su padre, sabía que la Señora Malfoy le había ayudado en el último momento, también a todos sus primos y a sus amigos, lo único bueno de ese día es que por fin pudo ver a Dominique, ya se le empezaba a notar el embarazo y le había dicho que esperaban el nacimiento para cerca de Abril.
-Scor, ¿quieres que te traiga algo?-le pregunto amablemente Eleine, ella tampoco se había separado de Scorpius en todo el día.
-No gracias, Eli-le contesto Scorpius-estoy bien así…-pero su cara demostraba todo lo contrario.
Albus observo a Eleine que le miraba tristemente sin saber qué hacer, el tampoco, pero se repente Eleine se acerco a Albus.
-Vengo en un momento, cuida de Scor…-le pidió Eleine amablemente con su voz dulce, Albus simplemente asintió y Eleine se fue.
-Albus, ¿podemos hacer algo nosotras por Scorpius?-le pregunto su hermana que estaba acompañada por Lysander.
-No lo sé- le contesto Albus pero de todas formas ambas se acercaron a él.
-Lo sentimos-le dijeron a la vez y a la vez le abrazaron, Scorpius se quedo sorprendido mirando a Albus, este le devolvió una sonrisa, quería hacerle pensar que eso era lo normal en esas dos, aunque Albus sospechaba que no quería mostrar muchas pruebas de afecto hacia Lysander ya que atraía la atención de su padre.
-Gracias…-le dijo Scorpius pero se giro aun abatido, el remedio para todo según su hermana y su amiga no dio resultado.
-¡Scor!-grito una voz y en un visto y no visto… Rose se abalanzo sobre él, casi pierden ambos el equilibrio pero él la logro sujetar.
-¡Rose!-le grito de vuelta Scorpius una vez que lograron el equilibrio-¿te has vuelto loca? ¡¿Que haces aquí?-le pregunto preocupado, pero Albus noto que por fin Scorpius sonreía al percatarse que toda la concurrencia miraba a Rose, porque no vestía para la ocasión (Ropa muggle muy llamativa, en contraste con el severo luto de mago) y que por sí sola… Rose no pasaba inadvertida y menos con su actitud. Albus sabía que a Scorpius le gustaba romper los duros moldes de la aristocracia a la que pertenecía.
-Lo siento mucho-le dijo Rose a modo de disculpas y de pésame Scorpius se empezó a reír.
-Eres…-pero Scorpius no acabo la frase porque estaba encantado con su presencia.
-Alucino…-escucho detrás suya a su primo Hugo sorprendentemente, la elfina Sandy estaba en su hombro-mi padre va a echar humo cuando sepa que nos hemos escapado…
Albus se acerco a Eleine que también había aparecido, no de una forma llamativa sino más discreta como lo era ella, el sabia que ella era la responsable de la aparición de Rose.
-Solo Rose es capaz de lo imposible…-le dijo Eleine con cuidado mientras veía a Scorpius más tranquilo y sociable.
-Rose es capaz de lo imposible… mientras estés tu cerca-quiso determinar Albus, Eleine clavo su verde mirada en la de el-¿Que harás…?-quiso saber Albus-¿te quedas o…?-Albus no quiso acabar la frase, solo veía a Eleine alejarse de él para no responder.
Albus se quedo mirando mientras se marchaba, pensando que tal vez esa imagen se repetirá de un momento a otro, pero sabiendo, que no habría lugar en el mundo ni debajo del mar capaz de separarlo de ella, solo conseguiría apartarle con indiferencia y Eleine estaba siendo indiferente con el…
Rose viajaba en el Expreso de Hogwarts camino a su casa, las vacaciones habían llegado, Scorpius aun había tardado unos días en volver por el fallecimiento de su abuela, con lo cual se perdió el ultimo y lamentable partido de Gryffindor. En el lugar de Scorpius pusieron como el año pasado, a Kurt Lance, que no lo hizo tan mal, pero no era tan bueno como Scorpius, el partido fue un desastre porque se convirtió en un duelo a dos bandas entre los golpeadores, James y Carl Sims, el novio de Alice, que tuvo como desenlace que Fred pusiera fin a la batalla mandando una Bludger a James que dio de lleno terminando con la expulsión de ambos del partido. Lysander logro la Snitch porque Rose estaba más preocupada de calmar a su primo James que de buscarla. También en esos días increíblemente Hufflepuff gano a Ravenclaw, (Lorcan no había podido jugar, porque misteriosamente le habían hechizado el día anterior sin nefastas consecuencias). Rose apostaba todo su dinero a que la responsable era Lía Borgia ya que al único que consideraba un digno rival por la copa era al genio de Lorcan Scamander.
El tren empezaba a aminorar su marcha, Eleine no estaba allí, Albus y Scorpius estaban concentrados en su partida de naipes mientras Rose leía algo, los tres juntos cogieron sus cosas y bajaron al andén donde Rose ya veía a su madre recibir con cariño a su hermano Hugo y se acercó a ella, la había echado mucho de menos.
-¡Rosie!-grito su madre emocionada-¿Cómo te ha ido todo?-le pregunto contenta pero ahora que la miraba con detenimiento-¡has adelgazado mucho!-le reprocho preocupada-¿te alimentas bien?-le pregunto.
-Mama…-suspiro Rose poniendo los ojos en blanco-¿Dónde está papa?-le pregunto porque Rose no lo veía por ninguna parte y eso era extraño en el.
-Cielo, todavía está trabajando…-le dijo en un susurro su madre-bueno si ya lo tenéis todo… ¿Si, Scorpius?-pregunto su madre a la espalda de Rose, ella se dio la vuelta de inmediato avergonzada, confiaba en que no haya escuchado a su madre con lo de antes.
-Señora Weasley-dijo Scorpius respetuosamente, pero confiado, Rose se imagino que estaba más tranquilo ya que no veía a su padre, a él le caía mal Scorpius y él lo sabia-¿Podría hablar con Rose un minuto?-le pregunto amablemente.
-Claro-le dijo su madre con tranquilidad-Hugo, ayúdame con las cosas de tu hermana, Ginny nos llevara a casa…-le explico y los dos se fueron.
-¿Que quieres?-le pregunto Rose sin rodeos, no era una despedida porque se había despedido de él en el tren.
-Me gustaría saber si en fin de año… ¿te apetecería cenar conmigo y mi familia?-le pregunto Scorpius, Rose se sorprendió.
-¿Yo?-le pregunto Rose impresionada, no notaba recelos de los Malfoy con ella, pero nunca la habían invitado.
-Si, tu-le aseguro Scorpius-también estarán Albus y Eleine… ¿que me dices?
-¿No molestare si…?-pregunto Rose con pocos rodeos, ella sabía que Scorpius entendía que fuera de Hogwarts prácticamente tenían prohibido mirarse.
-No-sentencio Scorpius con confianza.
-Scor, me encantaría… pero ya sabes…-le dijo Rose bajando la cabeza, la verdad le apetecía mucho, desde que conocía a Scorpius y a Eleine no habían pasado un fin de año juntos.
-Entiendo-dijo Scorpius simplemente-si convences a tu padre… házmelo saber, bueno, Feliz Navidad, Rosie-le despidió Scorpius.
-Feliz Navidad…-le contesto de vuelta Rose apesadumbrada, estaba segura que no iba pasar ese día con ellos.
El día de navidad en La Madriguera… era el acostumbrado caos de todos los años en el que solo sus abuelos podían poner cierto control, Rose no vio a la Señora Tonks ese día, Teddy les había dicho que prefirió ir a la Mansión Malfoy, ya que querían rendirle tributo a la Señora Malfoy ese día, a quien si vio con alegría fueron a Ben con sus padres, por lo visto el humor de su tío Bill mejoro enormemente ante la perceptiva de un nieto, humor que también asombraba a Louis, por lo visto está todo bien con él, pero Rose notaba aun a su tío Percy receloso con su ahijado y su hija.
-Rose-le llamo su tía Ginevra entre la concurrencia, ella se acerco esperanzada-tu madre hablo conmigo ya, pero lamentablemente no he conseguido el permiso en todas las secciones-Rose se entristeció-en los deportes tienes total acceso-le dijo su tía, era la responsable en esa sección, Rose se lo agradecía, pero en los deportes sabía que no iba a encontrar nada sobre su madrina-y en la sección de sucesos ya que la responsable es Alicia Jordan-Rose se prometió mandarle una gran felicitación a Alex y su madre por ayudarla-no he podido hacer nada mas…-le contesto su tía un poco triste.
-No pasa nada, gracias por el esfuerzo-le dijo agradecida Rose.
-Rose, lo peor es que solo puedes ir el día de fin de año…-Rose la miro suplicante-lo siento cielo, pero ese día gozaras de total privacidad y nadie te molestara y no molestaras tu, ya que las rotativas estarán paradas-le explico su tía-si necesitas iré contigo y te…
-No-sentencio Rose-es algo que necesito hacer yo sola, además no tengo un plan mejor para ese día…-contesto Rose cabizbaja.
Era 31 de Diciembre y Rose se encontraba en la trastienda de El Profeta en Londres, los archivos del periódico más popular de el mundo mágico… la sorprendían… solo tenía las llaves mágicas para acceder a dos de las habitaciones, que separaban las secciones, pero desistió en probar en la de deportes sabía que no iba a encontrar nada de utilidad para ella, así que entro sola en la sección de Sucesos… no iba a ser capaz de encontrar lo que buscaba… era una enorme y alta habitación no alcanzaba ver el final de las enormes y también altas estanterías, de paredes negras… hacia frió para la mejor conservación del material, así que Rose se abrocho la cazadora que llevaba y empezó a buscar… su madrina tenía cerca de… 100 años… Rose casi no lo creía, no era capaz de verla tan anciana, busco en los archivos la fecha de nacimiento (1920) y avanzo 15 años por lo menos, en 1935 empezó a buscar por que la muchacha de la imagen parecía más o menos de su propia edad…
Rose empezó a desesperarse… ya había revisado los documentos de casi 20 años sin encontrar nada y llevaba cerca de siete horas allí, Rose se abstuvo de mirar el reloj, se imagino que las doce de la noche ya no quedaba tan lejana y recordó a sus amigos… pero se volvió a centrar, a sus padres les había dicho que no se iría hasta encontrar algo y ellos respetaban esa decisión, también había rechazado la ayuda de todos sin saber muy bien porque… pero el hecho de que ni siquiera su madrina no le contase nada a ella… era algo importante o muy personal.
Reviso muchos artículos, otro muchos los leyó en totalidad porque la mencionaban, fue una mujer asombrosa, había luchado en batallas que ni Rose sabia, nunca se lo había dicho, muchas al lado de su adoradísimo profesor Dumbledore, otros en contra de los gobernantes corruptos, aliada de los discriminados sangre muggle, defensora de los derechos individuales, estudiante premiada… era una gran mujer, pero eso Rose ya lo sabía… le había tocado vivir tiempos difíciles.
Pasaron una 3 horas mas, y unos 7 años más y sin noticias de esa imagen, Rose ya empezaba a desesperarse, estaba más que segura que no había pasado nada por alto… empezó a imaginarse que tal vez no era su madrina la de la imagen, sino un pariente o algo… y las pistas se difuminaban del todo…
-¡Me rindo!-grito Rose en la penumbra de esa enorme sala abatida… ya no sabía que mas hacer.
-No me avergüences-le dijo una voz burlona, Rose grito asustada, estaba tan ensimismada que no se había dado cuenta que casi una veintena de personas se acerco a su espalda.
-¿Hugo?-pregunto a la persona a la que hablo, era al único que veía bien por ser uno de los más altos.
-Y no el único-dijo la voz de Albus, Rose se acerco a las personas y vio allí a todos sus primos, a sus amigos y a su hermano.
-¿Que…?-empezó a preguntar Rose pero no necesitaba contestación-¡Es algo que necesito hacer yo sola!-le dijo a todos-¡no os quiero amargar vuestra fiesta!
-Rose-dijo Dominique severamente, algo extraño en ella-para nosotros no es fin de año sin la Directora, la echamos no mas, pero tanto de menos como tú, ella nos enseño y nos dio la protección que necesitábamos en el colegio y fuera de el.
-Mi hermana tiene razón-le dijo Victorie con una sonrisa-te ayudaremos, tu sola en una noche no puedes ver… todo esto.
-¿A que aun te falta por mirar en los deportes?-le pregunto con burla Alice Longbottom.
-Nos necesitas Rose-le dijo Scorpius que la intentaba convencer
-Buscaremos por ti, descansa, llevas muchas horas a solas aquí…-le aconsejo con cuidado Eleine.
-¡Bien!-dijo Teddy en alto-nos dividiremos en dos grupos, chicos conmigo a los deportes-atajo Teddy
-De eso nada-le reprocho Dominique-os podréis a hacer cualquier cosa menos buscar.
-Con el embarazo te pareces a Slughorn-le contesto Teddy molesto.
-Ya vale-advirtió Molly a todos.
-Haremos lo siguiente, los Gryffindor se quedaran aquí y los demás a deportes, ¿os parece bien?-propuso Dana y todos parecía conformes, Rose miraba agradecida mientras cada cual se dividía para buscar y casi la mitad se iba.
-¿Me ayudas hermanita?-le pregunto Hugo y Rose se dispuso a ayudarle.
-Muchas gracias, Hugo-le dijo sinceramente Rose.
-No me las des a mi… me avergüenza decir que esto no ha sido idea mía-le dijo Hugo con una sonrisa.
-¿Entonces de quien?-pregunto Rose con curiosidad y agradecida.
-De el-dijo Hugo con un movimiento de la cabeza hacia arriba.
Rose miro y vio a Scorpius subido en una escalera revisando algunos documentos, el había sido el artífice de todo esto.
Albus admiraba el detalle que tuvo Scorpius, le había costado ponerse en contacto con todos pero lo había logrado sin su ayuda o la de Eleine, lo cierto es que en toda la noche los había dejado solos, Albus supuso que era para que le dijera a Eleine lo que sentía, pero Albus había tomado una decisión, se olvidaría de Eleine… pero le resultaba muy difícil al tenerla a su lado a todo momento, además en esos instantes… la encontraba muy hermosa.
-Bueno, hemos llegado-decía Ben a todos-nos dividiremos por parejas-todos asintieron-Alice, ¿conmigo?-y ella asintió, Albus en seguida vio que cada uno elegía una pareja, Dana con su novio Sam, Teddy y Theo (se conocían y se llevaban muy bien) los hermanos Scamander juntos…
-Solo quedamos tú y yo…-le dijo Eleine con una sonrisa y se pusieron a buscar entre los ficheros que les asignaron a los dos
Albus le había tocado los ficheros que hablaban del campeonato de quidditch español, era deportes internacionales, pero no tenían ni idea de que se podía tratar el artículo donde aparecía la Directora, aunque no envidiaba a Eleine, a ella le había tocado El Torneo de los Tres Magos de los últimos cien años.
-Aquí nada-dijo Albus abatido, mientras empezaba a buscar en el campeonato portugués-¿que tal vas, Eli?-le pregunto Albus sin mucha atención-¿Eleine?-pregunto una vez más, porque no obtenía respuesta.
-Al…Albus…-dijo Eleine a trompicones, Albus descendió emocionado y se acerco a ella, miro la imagen del articulo-¿es esto…? ¿Verdad?-le pregunto esperanzada.
-LO HAS ENCONTRADO-grito emocionado y encantado Albus-¡ELEINE LO HA ENCONTRADO!
Rose miraba como sus primos y amigos, recogían los documentos desanimados, ellos tampoco eran capaces de encontrar nada.
-Mimi-le dijo Rose cogiendo sus cajas-déjame a mi… no te esfuerces-se ofreció Rose para agradecérselo.
-Gracias, Rose-le dijo Mimi- encontraremos lo que buscas, te lo prometo…-le dijo Dominique con confianza.
-¿Sabes?-le pregunto Rose-no creo que esto me ayude a encontrarla, solo que… creo que os estoy haciendo perder el tiempo para nada…-dijo tristemente.
-Rosie-le dijo Lily-venga, es la primera vez que empezamos el año todos juntos… vale la pena solo por eso y si a ti te importa…
-A todos nos importa-sentencio James.
-Scor, sube estas cajas… por favor-le escucho decirle Alex y todos siguieron trabajando.
-¡ROSE!-gritaron a la vez varias voces al momento, Rose se giro y vio como sus amigos corrían hacia ellos.
-¡Lo tenemos!-le grito Albus contento-¡Lo tenemos!-Rose sintió una descarga en su interior y no pudo evitar echar a correr seguido de sus compañeros.
-¿Cómo…?-intento preguntar Rose pero nada más acercarse Eleine le tendió el periódico emocionada.
Rose intento contener las lagrimas y miro la imagen, era esa sin dudas, podía ver bien el vestido, era ese, y miro a su madrina de joven… tenía el pelo negro con una bonitas ondas, su rostro estaba limpio de arrugas, debía de tener sobre 16 años o 17 años y sonreía muy feliz a la cámara, permanecía cogida de la mano de un guapo y atractivo chico de pelo un poco más claro que el de su madrina, lo llevaba muy bien peinado y tenía unas facciones delicadas como su madrina, era un poco más alto que ella y muy robusto y también vestía con las ropas de la época… ambos, parecían ser una bonita pareja, perfecto para el otro.
El pie de página decía así…
"La campeona de Hogwarts, Minerva McGonagall acudió al típico Baile de Navidad acompañada, de su rival, el campeón de Durmstrang, Abundio Homelore…"
