Capitulo 10 Haciendo planes
Usopp se levantó de la silla con ojos y boca completamente abierta.
-¿es verdad lo que dices? ¿Cómo estas tan segura? Es más ¿cómo puedes saberlo?
La chica se limpió las lágrimas y volvió a sonreír.
-llamad a los demás, os lo explicare todo con detalle.
Cuando Franky, Kurogane, Zoro y Luffy hicieron acto de presencia Sakura contó su sueño con todo detalle, pensado que hasta lo mas mínimo era importante para que fuera escuchado. Los demás oyeron con atención hasta que la princesa puso punto y final a sus palabras. Faltaron unos pocos segundos para asimilar toda la información.
-¿Nos intentas gastar un broma de mal gusto?- dijo el espadachín mosqueado.- solo fue un sueño, y por un sueño no significan que estén vivos
-eso no es así Zororín.- le dijo Mokona.- Sakura tiene el poder de ver el futuro en sueños.
-futuro has dicho, que yo sepa ha hablado con él en presente.
-puede que tengas razón.- dijo Shaoran.- pero Fay y Sakura tienen un poder mágico parecido, con eso es posible un comunicación a través de la Vigilia.
-pero una cosa.- habló el artillero.- el mismo Fay dijo que no estaba seguro de si el estaba vivo o no. Antes de hacer nada no deberíamos asegurarnos.
-eso que dices Usopp-san es un poco complicado.- le informó Brook.
-¿y que pensáis hacer? ¿Que volvamos allí para que nos maten?
-eres muy pesimista.- le dijo Franky.
-¡soy realista! yo los quiero recuperar tanto como vosotros, son mis amigos, pero ir a morir en vano lo veo un idiotez ¿estarían ellos contentos después de que sacrificaran sus vidas por nosotros que las desperdiciemos como si tal cosa? incluso si aceptamos que no es un sueño corriente puede ser un trampa del enemigo ¿quién puede negar que con todas las cosas raras y espeluznantes que hemos visto alguien no le haya echo soñar eso a Sakura?
La habitación quedó en silencio mientras una duda sólida se adentraba por los resquicios.
-a mi todo eso me da igual.- dijo con rotundidad Kurogane.- puede que nuestros compañeros estén muertos, y que la princesa Sakura no haya tenido más que un puto sueño. Pero yo voy a volver ahí.
-¡estas loco! ¡Vas a morir por gusto!
-pues que así sea. Estar aquí encerrados y ademas sin todos nuestros compañeros ya es como estar muerto ¿que mas me da? al menos, si me muero iré con el mago.
Las palabras de Kurogane hicieron mella en toda la habitación, la duda iba perdiendo fuerza.
-¡vaya tío! Eres ¡SUPER! A mi me has convencido, yo también voy.
-¡yohohoho! Tienes razón, sea como sea no podemos dejar a nuestros amigos tirados, y si morimos los haremos todos juntos aunque... ¡YO YA ESTOY MUERTO! ¡YOHOHOHO!
-¡aún tenemos una oportunidad!- gritó el renito con lagrimas de felicidad y angustia a la vez.
-bueno...-suspiró Usopp.- ¡lo que dije antes era una broma!- levantó el mentón con orgullo poniendo los brazos en jarra-¡el capitán Usopp guiara esta batalla a la victoria! ¡Juas juas juas!
-te tiemblan las piernas.
-¡calla reno!
-vaya, me siento como vacío.- le habló el espadachín al samurai.- esas frases las suelo soltar yo ¿sabes? pero te lo haré pagar ¿quieres apostar quien dura más con vida?
-intenta apostar algo en lo que vayas a ganar.
-¡yupi! Veremos a Fay, veremos a Fay.- rodaba feliz Mokona por la mesa.
-que feliz está.- le miraba contenta la princesa al lado de Shaoran.
-es normal, tu sueño ha sido como una bombona de aire en el fondo del mar.-le dijo Shaoran.
-son increíbles.- le decía Rella a su hermana.- se van directos a una muerte segura y están como de parranda.
-supongo que así son los piratas.
-algunos no son piratas.
-pues son raros y yasta.- suspiró.- pero creo que esta vez... yo...
-no vamos a ir.- la voz de Luffy hizo una gran silencio a la vez que todas las miradas se posaban en él.
-¿que... que has dicho Luffy?- le preguntó el narizotas.
-he dicho que no vamos a ir. Me niego.
-pero Luffy...- empezó el renito.- ¿que pasa con...?
-¡que no! ¡Es una orden! ¡No pienso arriesgar más a mi gente! ¡Así que olvidaos del tema y punto!- y tras ese rugido volvió a su habitación falto de movilidad.
Los demás miraron atónito la puerta por donde había desaparecido Luffy.
-no me lo puedo creer.-Usopp fue le primero en hablar.
-esto si que no me lo esperaba de él.- dijo Franky.
-Luffy-san...
-pero no podemos hacerle caso- dijo el doctor.-no podemos dejar tirados a nuestros compañeros ¿verdad?
Hubo miradas de expectación y desconcierto y después, tal y como lo hicieron con Luffy las miradas se posaron en Zoro esperando alguna respuesta esperanzadora de su segundo de abordo.
El peliverde aún miraba la puerta, con el semblante inexpresivo. Suspiró y parpadeó con lentitud.
-hablare con él.
Zoro llamó a la puerta del cuarto que compartía con Luffy. No hubo respuesta, así que entró si esperarse más a ella.
-Luffy ¿puedo pasar?- el chico estaba sentado en su cama con las piernas cruzadas y las manos sobre los tobillos, mirando por la ventana y dándole la espalda a su espadachín.
El peliverde resopló y entró en la habitación portando un cuenco de estofado.
-te he traído algo de comer.- puso el cuenco en la mesita de noche que estaba entre su cama y la de Luffy.- aún no has comido ¿verdad?- se sentó a la orilla de su cama. El capitán no hizo ningún ademas de volverse.- Luffy, por favor, o no me mires o no me hables, pero las dos cosas a la vez no.
-se que has venido a convencerme y no voy a cambiar de parecer.
-Luffy... -se le hacía difícil hablar, el mismo odiaba recordar por lo que había pasado Luffy, y se sentía culpable. Para colmo las palabras no eran lo suyo.- sé que es duro por lo que pasaste ahí abajo pero... te prometo que...
-no tiene nada que ver con eso.-le cortó.
Zoro le miró confundido.
-entonces ¿porque no quieres ir?
-nadie querría volver allí ¿Acaso tu lo harás de rositas?
-por mi preferiría no ir la verdad. Pero por ti si que es raro, sobre todo sabiendo que puede que esta sea nuestra última aventura y la única oportunidad de rescatar a nuestros compañeros.
El moreno apretó los dientes y puños.
-¡Pues esta es mi decisión! ¡Así que si eres fiel a tu capitán, obedece!
-¿pero te has vuelto loco? ¡Vas a tirar por la borda nuestro último rayo de esperanza y vas a dejar tirados a tus compañeros! ¿Tan poco te importaban Sanji, Nami y Robin?
-¡claro que me importan!- le miró por fin- ¡pero ellos ya están muertos! ¡Si dejo tirados a alguien solo será a un cadáver sin vida!
Zoro no era capaz de creer lo que estaba oyendo.
-no puede ser verdad lo que estas diciendo.
-no hace falta que me creas para que hagas lo que digo.
El espadachín frunció el ceño. En ese momento si no se hubiera controlado le hubiese dado una un puñetazo a su capitán.
-bien, como quieras.-se levantó apoyando la mano sana en la rodillas.- Pero nosotros nos vamos, contigo o sin ti.- sus pasos fuero hacia la puerta.
El corazón de Luffy empezó a latir más rápido y su cara a mostrar un gesto de miedo.
-¡no puedes hacer eso! ¡Te lo prohíbo!- en sus grito había un deje de angustia.- ¡recuerda que soy tu capitán!
-Luffy-se giró para mirarle.- ¿te acuerdas que te dije cuando nos conocimos?- el pequeño puso cara de no entender.- te dije que si te desviabas de tu objetivo yo mismo te mataría. No te voy a matar, pero ya no eres mi capitán, y en estas condiciones tampoco el de los demás.- le volvió la espalda y siguió andando.
Justo cuando el peliverde iba a agarrar el manillar de la puerta entornada el otro se interpuso cerrando la habitación de un portazo.
-no os vais a ir. No lo permitiré, aunque tenga que partiros las piernas a todos.
-Luffy, si no me dejas pasar por la puerta saltaré por la ventana. Así que aparta.
-¡no!
-¡mira! ¡Si te niegas a levantarte y quieres seguir llorando es tu problema! ¡Pero no esperes que yo haga lo mismo!
-¡Es que tu no lo entiendes!- gritó al borde del llanto.- ¡tu no entiendes nada!
-¡entonces ayúdame a entender! ¡Pero no seguiré tus caprichos sin tan siquiera una explicación!
Luffy le observó sin saber que hacer.
-yo...-tenía un nudo en la garganta- yo no quiero perderte.
El espadachín miró a Luffy con los ojos muy abiertos, ahora si que le costaba creer lo que había oído.
-¿q-que...?
El más pequeño le miraba con los ojos llorosos y le temblaba el labio.
-cuando desapareciste solo deseaba que estuvieras bien y a salvo, más aún cuando murió Fay-bajó la cabeza, se aferró a sus pantalones y cerró sus ojos desbordando sus lagrimas.- incluso cuando estuve con eso dos yo... yo solo tenía miedo de que te pasara algo. No quiero que te mueras, no quiero separarme de ti aunque eso signifique renunciar a mi sueño y vivir aquí encerrados de por vida. Prefiero quedarme aquí contigo.
El moreno seguía sollozando, y Zoro solo podía mirarle con sorpresa y algo de culpavilidad. Ya desde mucho antes había deseado tanto que Luffy le dijera algo parecido, que le hablara de cuan importante era para él. Lo había soñado tantas veces que cada vez que despertaba le parecía más lejano escuchar algo como aquello salir de la boca de su capitán.
Y aún es sus crudas circunstancias... le había echo tan feliz...
Alzando su mano sana la colocó en el cogote del pequeño que le miró sin parar de llorar, y con suavidad lo atrajo a él para juntar sus labios. Sin comprender nada, el chico aceptó el pequeño roce que creó un leve sentimiento de cobijo para los dos.
El peliverde se separó un poco y obligó a Luffy a apoyarse en su pecho, el moreno lo abrazó agarrándose a su camiseta por la espalda.
-Luffy, no sé lo que va a pasar a partir de ahora, pero si nos quedamos aquí, sin luchar, sin pelear por nuestra vida... a parte de arrepentirnos solo conseguiremos que nos maten uno a uno. Yo... no quiero morir así. No quiero morir separado de ti y resignado. Si tengo que elegir prefiero morir en el campo de batalla... combatiendo junto a mi capitán.
El chico se aferró más a su segundo de abordo.
-prométeme que... si morimos... yo lo haré antes que tu. No podría soportar verte morir.
-eso es un poco egoísta.
-es la última orden de tu capitán.
-maldita la hora en que decidí ser fiel.-suspiró.-pero no te preocupes, te lo prometo.
-gracias...
Ahora, lo único que lamentaban era que el tiempo que pasaran juntos fuera tan limitado.
En el bar de la posada todos seguían expectantes.
-¿no os parece que tardan demasiado?-preguntó el artillero.
-ademas se han oído golpes- dijo preocupado el renito.- ¿estarán bien?
-dos hombres en una habitación...- pensó Rella en voz alta mirando al techo y agarrándose la barbilla.- y se oyen cosas... ¿que estarán haciendo?
Se oyeron pasos bajar por la escalera y los demás se pusieron en posición de disimulo. Zoro fue el que entró.
-¿como ha ido?- le preguntó el cyborg.
-preparad todo lo que necesitéis, mañana volvemos al lago.
-¿y Luffy-san?- preguntó Brook.
-ah, es verdad. Posadera.
-s-si.
-prepara toda la comida que puedas. Luffy necesita dormir y comer todo que le haga falta para recuperar energías.
-entonces ¿Luffy si vendrá?- preguntó el renito feliz.
-de cabeza,-respondió sonriendo.- no por nada esta es nuestra ultima aventura y la tenemos que disfrutar con ganas. Lo de antes solo a sido por meteros miedo el muy idiota.
A sabiendas de esa información los piratas gritaron y vitorearon.
-ya decía yo que era demasiado raro que por una vez fuera Luffy el que no quería ir en vez de yo.
-¡entonces no nos deja tirado!
-¡YOHOHOHO!
-¡SUPER! Pero entonces esta noche no podré dormir. Tengo que terminar una sorpresita para nuestro capitán. Seguro que con ella aún tiene mas ganas de plantarle cara al enemigo.
-¿así? ¿cual es? -preguntaron esqueleto, reno y narizotas.
-ah..- se hizo el interesante el del tupé.
-¡dejadme ir con vosotros!- gritó la posadera mayor.
-¿que?
-lo he pensado mucho, y si por mi fuera me quedaba aquí encerrada antes que morir. Pero no puedo seguir enviando gente ahí abajo. Por eso... si soy la posadera guía como dijo esa mujer esta vez lo seré con todas las de la ley.
-¡si hombre!- se quejó la pequeña.- y yo aquí sola cogiendo moscas. De eso nada, que ademas seguro que después te vas y me dejas notitas con cosas como "cuidado con o payaso" o "la niña del pozo te vigila" y yo acabo cagá por las patas abajo.
-niña la boquita.- le regañó.
-uy, pues me asusto mucho.- se puso en plan pija.- pero el caso es que yo voy con vosotros. Ala.
-es vuestra decisión.- dijo el espadachín alzándose de hombros.- haced lo que queráis.
-esta lo iba a hacer de todas formas. -señaló Chibita a su hermana.
-¡oye!
-¿podéis escucharme todos un momento por favor?- les llamó la atención Shaoran.- ya que estamos todos decididos os tengo que comentar varias cosas. Zoro ¿le puedes decir a Luffy que baje?
-si.
Cuando ya estaban todos presentes, el muchacho, con papel y lápiz, empezó a hablar.
-bien, creo que antes de ir allí debemos hacer una estrategia.
-gritar con las manos en la cabeza y correr.- sugirió Usopp.
-¿quieres callarte y dejar de decir tonterías?- le dijo el espadachín.
-durante el tiempo que hemos estado aquí después de volver del lago- explicó Shaoran.- he estado analizando ese sitio. Pero necesito que esquematicemos y juntemos toda la información. Por ejemplo, lo de las niñas, parece que solo hay dos. Nadie a visto alguna otra niña o persona ¿no?- todos negaron.- bien entonces damos por hecho que las únicas que hay en ese laberinto son ellas.- escribió los nombre de Witte y Zwart en el papel.- Witte es la de blanco y Zwart la de negro.
-como las dos Mokonas- dijo la bola de arroz.- pero nosotras somos más guapas.
-por ahora solo lo supongo, pero creo que Zwart solo puede estar en las habitaciones y Witte en los pasillos ¿me equivoco? ¿no? Pues bien. Siendo así, creo que esta claro que mientras Witte tiene el control de esas cosas... los...
-los dulofs. La niña rara esa en chocolate blanco lo dijo.
-gracias Luffy.
-de nada.
-Y Zwart supervisa las habitaciones.-continuó.- Por eso creo que siempre actúan por separado pero con un mismo fin. Witte y los dulofs tiene el objetivo de llevarnos siempre a las habitaciones donde Zwart nos pone a prueba. Y escuchad atentamente que esta es la parte importante: cada habitación tiene una prueba , pero ya hemos visto que somos capaces de superarlas. Creo que ahí esta la clave. Si las superamos todas seremos capaces de seguir adelante.
-muy bien lumbreras.- le aplaudió Usopp con ironía.- en principio no todos hemos superado la prueba de las puertas, y en segundo no sabemos cuantas hay ¡nos puede llevar toda la vida.
-tengo una corazonada de cuantas puertas puede haber. Decidme los nombres de las puertas que os habéis encontrado.
-el pirata pelo verde y yo Ira, y con la arqueóloga nos encontramos una que se llamaba Superbia.
-yo no leí ningún cartel pero aquellos tipos me dijeron que era la habitación Luxuria.
-un momento...- empezó a pensar el narizotas- esos nombres...
-Usopp ¿recuerdas algún nombre?- le preguntó el muchacho.
-pues la verdad es que no me fije en los nombres, pero según donde quieres llegar las habitaciones que vi fue una llena de oro y joyas y otra en la que comías sin parar y te volvías gordo.
-bien, y las que yo vi fueron Acedia y Invidia. -terminó de apuntarlos.- creo que mirando los nombres la cosa esta un poco clara. Aunque lo de Acedía me tiene un poco desconcertado por el nombre.
-significa pereza.- dijo Chibita captando la atención de todos.- mi padre me enseñó ese idioma antiguo. Lo conozco muy bien, y como es evidente los demás son los otros seis pecados capitales.
-muchas gracias,- le dijo el chico sonriendo.- con esta confirmación ya esta todo seguro. Cada puerta corresponde a uno de los siete pecados capitales: ira, soberbia, lujuria, avaricia, gula, pereza y envidia. Por lo que solo son siete puertas. Ademas... Kurogane y Zoro pasaron por la ira y yo pase por la pereza, pero nadie pasó por la envidia o la soberbia ¿no?
-por Nami, Sanji y yo no. solo nos encontramos con las que te he dicho.
-es posible que la arqueóloga se encontrara con la de la envidia cuando pasamos, pero la soberbia ya estaba rota.
-entonces puede que aunque volvamos allí, las puertas que hemos superado seguirán rotas y solo tengamos que entrar en tres: avaricia, gula y lujuria.
-con solo tres parecen que las podamos superan en un pispas.- dijo el renito.
-no te creas Chopper.- le desanimó Usopp.- aunque a Nami siempre le hubiera sido imposible superar la de la avaricia ¿que me dices de Robin? Tu has visto que en algún momento su pecado sea la gula.
-es que yo a Robin no la veo en ningún pecado.
-¿ves?
-pero es cierto que a Nico Robin le gustaban mucho los pasteles.- afirmó Franky.- el cocinero siempre le preparaba uno cada día para merendar.
-de todas formas-habló de nuevo el chico.- lo que debemos de hacer es elegir los voluntarios para que pase la prueba de cada puerta.
Tras esa sugerencia empezaron a dejar pasar los minutos discutiendo quien debería entrar en donde y quien no, solo el samurai permaneció callado hasta cierto punto.
-yo creo que la princesa debería entrar en las tres puertas.
Shaoran le miró entre incrédulo y asustado.
-¿pero que dices?- se levantó tirando la silla.- la princesa Sakura no puede...
-la princesa puede perfectamente.- le cortó.- es más, creo que ella es la única que puede superar las tres. Ella a sido capaz de superar todas las pruebas que se le ha puesto por delante hasta ahora, aunque en un principio pareciera que estaba muy lejos de conseguir algo. Es como dijeron en unos de los primeros países que visitamos "es la hija favorita de los dioses".
-pero...
-lo haré.- dijo decidida la chica.- yo superaré las pruebas de las puertas.
-princesa.
-Shaoran-kun- puso una mano con ternura sobre su hombro.- nunca he podido hacer nada por vosotros, nunca puedo ayudaros. Quiero hacer esto por vosotros y por Fay. Déjame intentarlo.
El muchacho seguía sin estar de acuerdo, pero la mirada de la princesa brillaba con decisión, una mirada que emanaba éxito.
-esta bien.- sonrió tomándole la mano.-pongo toda mi confianza en la princesa de Clow.
-¡pues estupendo! -gritó el capitán.- ¡Brook, toca el Sake de Bins! ¡y que corra el ron! ¡Hagamos una fiesta para celebrar nuestra aventura!
-¿no deberías descansar?
-¡vamos Zoro, no seas aguafiestas!
Los demás se fueron uniendo a la fiesta de Luffy mientras Zoro se quedaba mas apartado, mirando a su capitán. Sonrió.
-Supongo que si esta es nuestra última noche no la vamos a pasar deprimidos ¿no, Luffy?
Continuará...
