VOCALOID NO ME PERTENECE, PERTENECE A LA CORPORACION YAMAHA Y CRYPTON.
¡Del odio al amor, sólo hay un paso!
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Cap.10: Viviendo juntos (1º parte).
Rin Pov:
Comenzaba a escuchar ruido, como si abrieran cajones, abrí débilmente los ojos y vi el techo, sentí algo frio en mi frente pero no le hice el mayor caso, comencé a explorar con mi mirada preguntándome donde estaba, no recordaba cómo había llegado ahí y que había pasado antes, mi mirada se paseaba por toda la habitación sin perder un solo detalle, en esta había un escritorio con varios libros en el, una puerta que parecía conectar a un baño, un librero con bastantes libros y varias repisas que contenían mas, un mueble con varios cajones el cual contenía uno abierto y a lado de este un espejo y luego la puerta que da hacia el pasillo, llegue a la conclusión de que estaba en la habitación de un chico y al parecer uno ordenado, regrese rápidamente la vista hacia el espejo, había pasado desapercibida al chico que estaba frente al espejo sin camisa y al parecer en plan de hacer algo a sus pantalones, rápidamente me percate de que era Len, aunque todavía mi vista estaba algo borrosa, sabía que era él.
Rápidamente me reincorpore en la cama y me quité lo que estaba en mi frente, era una toalla húmeda la cual le avente para detener lo que sea que estaba haciendo.
-¡Len, que estás haciendo!- grite algo avergonzada de que él estuviera semidesnudo o desnudándose frente a mí, sentía mi rostro más caliente de lo que lo sentía cuando me desperté, si Len estaba allí significaba que estaba en su habitación y en su casa ¿Pero como llegue allí?
El simplemente se volteo serio, con el seño fruncido al sentir la toalla mojada en su espalda desnuda, se me quedo viendo un momento y luego sonrió, un "Ah, ya te despertaste" seguido de unas preguntas fueron su respuesta, no me esperaba esa reacción, se estaba comportando extraño ¿A caso dormí por mucho tiempo? Len comenzó a caminar hacia a mí y se detuvo a lado de la cama, estando el más cerca podía verlo mejor, mi vista ya no estaba nublada pero estaba cansada y aun tenia sueño, se acerco a mi acorralándome entre su cuerpo y su cama, su rostro se encontraba peligrosamente cerca del mío, me sentí muy nerviosa y sentía el calor en mis mejillas, solo esperaba no estarme sonrojando, no podía hacer eso y menos por él, pero en verdad se veía realmente… bien, más que eso.
El me hablaba y yo medio lo escuchaba, solo me daba cuenta de las insinuaciones que él decía, como "Quedaste muy cansada" "Fue demasiado agotador" "Dormías con una cara de satisfacción" pero eso solo me hacia fantasear cosas que hacían que mi temperatura aumentara, era raro, ya le habría propinado un buen golpe por molestarme pero yo simplemente quería tocar su pecho, comencé a respirar difícilmente, me incline hacia atrás en plan de obtener más aire ya que Len al estar tan cerca mío me asfixiaba. Pero fue en vano, el se acerco mas a mi haciendo que yo me recostase de nuevo y él estuviera en sima de mi, sus rodillas ahora se encontraban a los costados de mis piernas y sus manos a los costados de mi cabeza logrando así sostenerse para no aplastarme, se inclino acercando su rostro al mío.
-¿Quieres que lo repitamos?- me susurro al oído con voz seductora.-Tal vez así recuerdes con más detalle- mordió suavemente el lóbulo de mi oreja, me estremecí.
-L-Len…- su nombre fue lo único que pude articular, no sabía que decir ¿Qué es lo que habría dicho normalmente? Lo hubiera golpeado, gritado miles de insultos y el solo se hubiera reído, le hubiera dado la victoria en su juego y eso sería lo más normal, la rutina de siempre que me molestaba, pero… ¿Por qué no podía ser normal ahora? No podía hacerlo, quería seguir así con él.
Puse cada una de mis manos en sus hombros, ante aquel contacto el separo su rostro de mi oído y me miro algo sorprendido pero luego cambio su expresión por una sonrisa, poso una de sus manos en mi mejilla y la acaricio leve y suavemente, poco a poco acerco mas su rostro al mío, intercalando su vista en mi mirada y mis labios ¿A caso iba a besarme?
-Rin- susurro mi nombre, el cerro sus ojos, yo también cerré los míos ¿Por qué le estaba siguiendo el juego? mi respiración cada vez era más agitada, esperaba el momento de sentir sus labios en los míos pero el momento nunca llego, escuche una risa burlona.-Era una broma- abrí los ojos, Len se separo de mi y se levanto de la cama, camino hasta la esquina de esta, tomo una camisa naranja y se la puso, luego tomo un pantalón que se encontraba en el mismo sitio. -, aun no estás bien, sigues teniendo fiebre- me dijo, me sentía algo decepcionada por lo que no paso ¿Por qué? El se metió al baño, seguro para cambiarse el pantalón, al menos era decente al no hacerlo frente a mí.
-Un momento…- pensé en lo que había dicho de la fiebre.-¿Fiebre?- pregunte confusa, no era posible que el supiera que yo tengo fiebre y que yo misma no lo sepa.
-Si- afirmo al salir del baño ahora con el pantalón del uniforme escolar en las manos, lo arrojo hacia una esquina donde se encontraba la camisa.-Te desmayaste en medio de la calle cuando saliste de la escuela, suerte que te vi y alcance a atraparte, si no te hubieras golpeado fuerte mente, créeme, yo me golpee las rodillas pero…- se acerco a mi rápidamente de nuevo y toco mis rodillas, me estremecí ante el contacto, tenía las manos frías pero también sentí un poco de dolor cuando me toco.-Mmm… también te hiciste daño ¿Te duele mucho?
-No, solo un poco pero estoy bien ¿Me golpee la cabeza?- el me miro extrañado ante ese comentario.-Me duele la cabeza- conteste a su confusión. El se acerco a mí, se sentó en la cama y toco mi mejilla, hizo una mueca pensativa y acerco inesperadamente pero de nueva cuenta su rostro al mío, levanto mi flequillo con la mano con la que había tocado mi mejilla y puso su frente contra la mía. Me sonroje.
-Sabia que seguías teniendo algo de fiebre pero pensé que ya te había bajado, ahora veo que me equivoque- se separo de mí, yo iba a decir algo pero en el momento en que abrí mi boca mi estomago gruño, Len volteo a ver mi estomago sorprendido y luego volteo a verme a mí, sonrió, yo me sonroje aun mas.-La cena está hecha, así que bajemos ¿Puedes levantarte o prefieres que te traiga la comida?- se levanto de la cama para dirigirse a la puerta, yo estaba realmente sorprendida, Len nunca había sido tan amable conmigo, me sorprendía que lo fuera ahora.
-Ah… n-no, esta b-bien- su mirada era penetrante, me ponía un tanto nerviosa así que decidí alejar la mía de él. –, p-puedo pararme.
Me reincorpore de nueva cuenta sentándome en la cama, ya que al haber tenido a Len sobre mi había hecho que me acostase, me puse de pie con cuidado ya que me sentía débil, Len se acerco a mí y tomo mi mano, voltee a ver nuestras manos unidas rápidamente cuando sentí el contacto, me sorprendí ante aquel hecho y voltee a ver a Len a la cara un poco sorprendida y apenada por el hecho de que tomaba mi mano, el solo me sonreía… dulcemente. Me guio fuera de su habitación, por el pasillo y al bajar las escaleras se pego mas a mi tomándome de la cintura con su mano libre, rodeándome por atrás, me sonroje ante esa cercanía pero me sentía feliz, por alguna razón me sentía feliz y se sentía bien estar así con él, al llegar abajo me soltó la cintura de nuevo sosteniendo solo mi mano y me guio hasta su cocina, mientras nos dirigíamos hacia allí pude observar un poco de su casa, pero solo de paso, había un gran y debo decir enorme comedor, al igual que una enorme sala, un corredor con varios cuadros que dirigía a la puerta de entrada, estas eran las habitación que tuve a la vista pero todas estaban oscuras, se veían muy solitarias y al llegar a la cocina fue una gran sorpresa, esta era todo en blanco, las baldosas, la pintura de la pared, el color de las alacenas y los muebles todo era blanco, el refrigerador era igual enorme plateado uno de esos carísimos refrigeradores para "ricos", parecía una cocina profesional de un chef por lo grande y bien equipada que estaba. Len soltó mi mano yo me quede parada en la entrada observando la gran cocina, olí algo, el aroma era realmente delicioso.
-Toma asiento Rin- me llamo Len sacándome de mis pensamientos voltee hacia donde él se encontraba estaba parado detrás de una silla esperando a que yo me acercara a sentarme, parecía todo un caballero ante ese acto o más bien mi sirviente, me acerque a él y tome asiento, arrimo un poco mi silla hacia la mesa y se dirigió hacia la estufa, yo solo seguía sus movimientos con mi mirada, sirvió un estofado que contenía la olla, en dos platos y los llevo hasta la mesa, coloco uno frente a mí y otro frente a una silla vacía donde después se sentó. Me quede viendo el estofado y luego voltee a verlo de nuevo, el sonrió y comenzó a comer.
-G-Gracias por la comida- dije un poco apenada y probé el estofado, estaba realmente delicioso -¿Tu lo hiciste?- pregunte con un deje de sorpresa.
-Si- me sonrió, yo aparte mi vista de él un tanto apenada y la pose de nuevo en mi comida –, ah ¿No está muy mal o sí?- pregunto un tanto alarmado, creo que pensó que la comida no me había gustado, así que reaccione rápidamente.
-¡No para nada!- se sorprendió – E-Esta muy delicioso.
El sonrió de nueva cuenta ¿Cuántas sonrisas dedicadas para mí ya llevaba en esos segundos? Desde que me levante se la había pasado sonriéndome pero no burlonamente como siempre, si no con cariño y eso era algo que realmente me gustaba o más que eso, me encantaba. Ya sin decir nada seguimos comiendo, al acabar la comida siguió el postre, una deliciosa gelatina que me alegro aun mas cuando supe que era de naranja pero me percate que en ese momento Len solo se me quedaba viendo como esperando algo y al ver que iba a dar la primera probada se puso mucho más atento, y cuando vio que me puse muy feliz por el hecho de que era de naranja el me sonrió y también comió la suya. Nunca lo había observado tanto tiempo, ya se me hacia obvio porque se le hacía fácil conseguir alguna chica, la razón de que todas las chicas o la mayoría, iban detrás de él, Len no era un chico nada feo, sino uno realmente atractivo, mire el reloj que el tenia en la cocina y me di cuenta de que ya era muy tarde, 10:30 pm para ser exactos, tenía que irme así que me levante.
Len POV:
Estaba más tranquilo ahora que ya parecía que Rin estaba mejor, aunque sabía que seguía teniendo algo de fiebre, al menos ya podía estar de pie y comer, me puse feliz al saber que la gelatina le había gustado, al igual que la comida, yo solo la observaba atentamente mientras ella comía su gelatina, cada movimiento de sus labios que seguro en ese momento por lo que comía, tendría un delicioso sabor a naranja -¿Qué estas pensando, tonto?- me reprendí internamente por aquellos truhanes pensamientos. De pronto ella se levanto haciendo que me sobresaltara y sacándome de mis pensamientos por el estruendo que causo el barrido de la silla con el piso, voltee hacia arriba, aún sentado, para mirarle a la cara.
-Perdona las molestias, Len- me dijo con una voz algo apenada -, ya es tarde y tengo que irme.
-¿Enserio?- yo estaba algo decepcionado, aunque no encontraba la razón o el porqué para estarlo pero lo estaba -¿Y ya estas mejor?- quería una excusa para que se quedara más tiempo.
-No- su respuesta no me puso más tranquilo de lo que estaba, si no que me quito esa tranquilidad –, pero… por eso es mejor que ya me vaya, así Yui puede darme algún medicamento en mi casa.
Baje mi mirada pensativo, era verdad que esa chica y su madre estaban allí para cuidarla y yo no tendría que preocuparme, de hecho deberían estar preocupadas porque Rin no regreso después de la escuela, sin embargo porque no habrían salido a buscarla o algo así, tal vez lo hicieron y no me di cuenta, pero en ese caso Luka y Miku o alguna de las otras chicas hubieran llamado para preguntar si la había visto pero nada de eso paso, entonces no salieron a buscarla, será que ¿ni cuenta se dieron de cómo estaba en la mañana? ó ¿que no regreso a su casa? Algo no me cuadraba en esto.
-Pero aun no te sientes bien, Rin- hable aun con la cabeza baja -, es peligroso que salgas así, ya es de noche, hace frio y me preocupa que te desmayes de nuevo a mitad del camino, además es peligroso que andes sola por las noches- levante mi mirada.
Note que ella estaba sorprendida, la verdad no me había dado cuenta de lo que dije, es como si mis palabras hubieran salido solas de mi boca, era verdad que pensaba eso y que me preocupaba que algo le pasase pero a ella, en mi sano juicio, con nuestra relación, nunca le habría hecho saber mi preocupación, era obvio que quería decirlo pero nunca se lo habría dicho así tan sinceramente, después de que yo asimile mis propias palabras me quede totalmente en blanco y avergonzado.
-Len…- se notaba que ella tampoco podía creer lo que había dicho.
-Q-Quiero decir…- desvié mi mirada, buscaba alguna excusa pero nada se venía a mi mente, hasta que lo encontré –Tu madre se enojaría mucho conmigo si cree que te rapte y luego te deje ir sola en la oscura y fría noche por las peligrosas calles ¿No?- su mirada era levemente decepcionada ás de que habría servido mi educación para ser un caballero si no actuó como uno ante una dama ya que aunque seas irritante sigues siendo una ¿verdad?- deje de hablar tan rápido como me di cuenta de lo que estaba diciendo ¿Cómo pude haberle dicho eso? ¿Qué si ella era una dama? ¡Claro que ella lo es, estúpido Len! Seguro ahora mismo recibiría un golpe de ella, era más que obvio que estaba enojada.
-Ya veo… gracias por notarlo, Len- fue lo único que dijo, en verdad esperaba el golpe pero no llego, incluso el tono de voz que uso era tranquilo, bueno no era de enojo, era de decepción. –Entonces, será mejor que me vaya ya.
Salió de la cocina pasando alado de mí sin verme a la cara, estaba seguro de que ella estaba enojada ¿Por qué no lo mostraba y me daba pelea como siempre? Oh, ya recordaba, ella no se encontraba bien, yo no podía dejar que se fuera, no quería que se fuera, ella no podía irse, reaccione rápidamente y la seguí logrando tomarla de la muñeca, debía disculparme por lo que dije.
-¡Espera!- la voltee levemente tratando de no lastimarla por el agarre –Al menos deja que llame a tu casa para que vengan a recogerte.
-No, estaré bien- dijo cortante –, yo puedo caminar sola, no te molestes.
-Entonces, yo te acompañare a tu casa.- ella iba a negarse pero ya no la deje hacerlo –No es una pregunta.
Con esas palabras ella asintió sin ninguna otra opción, le preste un abrigo y yo me puse otro, tomo su mochila y salimos a la oscura y fría noche, el camino era silencioso, tenía que disculparme por lo dicho anteriormente pero eso era algo que yo nunca hacia con ella, disculparme por lo que decía para molestarla, pero ahora sentía esa urgencia de "aclarar las cosas" con ella, que curioso ¿No? Ella actuaba raro por el hecho de estar enferma y yo actuaba aun más extraño por el hecho de estar preocupado por ella, ni siquiera debería estar interesado en lo que le está pasando.
-Rin- llame su atención, ella soltó un gimoteo para que supiera que me escuchaba -, lo que dije sobre que eras una dama… no fue mi intención ofenderte.
-¿Eso a que viene ahora?- pregunto indiferente.
-Pues yo, quería disculparme- me lleve una mano a la nuca rascándomela –, se que no estás bien y por eso no puedes contestarme como siempre ante lo que digo, por eso me disculpo por "aprovecharme" de la oportunidad, porque sé que estas débil y aun así yo dije cosas que no debí.
-¡Me estas llamado debilucha!- me sobresalte ante tal grito pero sonreí ante el hecho, si ella estaba gritando significaba que ya estaba mejorando -¡Escúchame Kagamine, el hecho de que haya tenido un resfriado no significa que yo sea una debilucha, vuelve a decir eso y te pateo donde más te duele! ¡Yo no necesito que te preocupes por mí, puedo hacer las cosas yo sola! ¡Si acepte que vinieras fue para que dejaras de molestarme!
Me quede parado en ese momento al escuchar que ella estaba gritando de mas, estaba sorprendido, no esperaba que reaccionara tan agresivamente hablando, solo vi como ella siguió caminando aun cuando yo me quede parado, mantenía sus puños cerrados, su espalda se veía más que su cabeza y sus pies pisaban fuerte, estaba realmente molesta. Sonreí de lado y luego una risita burlona salió de mi, si es verdad que estaba sorprendido por su enojo pero me dio más gracia que sorpresa, extrañaba esas reacciones.
Decidí volver a su lado así que corrí hasta alcanzarla, ella seguía enojada por lo que decidí no decir nada en esos momentos y dejar que se le pasara, después de unos segundos el semblante de su cara se suavizo y vi que tenia ahora un aire algo melancólico o eso parecía, sin embargo mejor no pregunte y seguimos caminado sin decir nada. Llegamos pronto al inicio de las calles, ella se paro antes de entrar a la calle donde estaba su casa, yo me detuve al igual a lado de ella y la mire con curiosidad, Rin tenia la mirada baja y eso empezó a preocuparme.
-¿Rin?- pregunte curioso y con un deje de leve preocupación en mi voz.
-Gracias por acompañarme, puedo caminar sola desde aquí Len.
-No- volteo a verme curiosa, yo le dirigí una mirada seria y ella frunció el seño.
-¿Y por qué no?- pregunto ahora algo harta de mi seriedad.
-Ya camine hasta aquí, no me voy a ir hasta dejarte en la puerta de tu casa te guste o no.
-Hmp, como quieras- ante lo dicho siguió avanzando, yo la seguí por detrás y entramos en la calle.
No me sorprendió ver lo grandes que eran las casas, ya había ido antes por ahí cuando iba a visitar a Dell, puesto que vivía en la calle siguiente a esta, era verdad que las casas eran grandes y bonitas, pero la mía era aun mas grande y ante los ojos de muchos igual o más bonita que estas, pero para mí no era otra cosa más que un lugar donde los malos recuerdos abundaban, para mí esa inmensa casa no era mi hogar si no una prisión.
Rin se detuvo en la entrada de una de las casas de casi hasta el fondo de la calle, me detuve al llegar a su lado y ambos miramos la enorme casa, se veía tan solitaria, las luces, todas sin ninguna excepción estaban apagadas como si no hubiera nadie en casa, como si nadie viviera ahí, como la mía cada vez que regresaba del colegio. –Pero eso no podía ser ya que Yui debería estarla esperando o su madre, o tal vez habrían salido a buscarla– pensé.
-¿Aquí es?- pregunte aun mirando la casa, en verdad se veía tan solitaria.
-Si- Rin hablo tan bajo que apenas pude oírla, ella abrió la pequeña rejilla para entrar al patio de la casa.
-¿Segura que hay alguien?- pregunte señalando que las luces estaban apagadas y no había rastro de vida alguna.
-Debieron haber salido pero seguro que vuelven pronto.
-Hummm- suspire, iba a decirle otra cosa pero fui callado por su voz al abrir mi boca.
-Me estoy sintiendo mal, será mejor que me meta y tome alguna medicina- cerró la rejilla y avanzo apresuradamente hacia la puerta de la casa, saco sus llaves, la abrió y se metió, estuvo a punto de cerrar su puerta dejándome ahí parado en la calle pero antes de que la puerta pegara con la pared, ella se dio la vuelta y asomo parte de su rostro por la rendijita que había entre la puerta y la pared para después susurrar un "gracias".
Rin POV:
Entre a mi casa algo decepcionada por saber que nadie me esperaba allí, camine por la sala sin prender las luces para ir directamente a la escalera y dirigirme a mi habitación, me sentía agotada y los mareos estaban regresando, no mentí cuando le dije a Len que me estaba comenzando a sentir mal, hacia mucho frio esa noche, estaba temblando, bueno era obvio ya que estábamos en invierno, al llegar a mi habitación deje caer mi mochila en un rinconcito a lado de la silla de mi escritorio, fui directo a mi armario y saque una pijama de las que uso en invierno, tome una toalla y ropa limpia, aun con el cansancio y mis parpados amenazando con cerrarse me dirigí hacia el baño para darme una buena ducha, llegue a este y comencé a desvestirme, no cerré la puerta ¿para que hacerlo si solo yo estaba en casa? Deje mi ropa tirada a mitad del baño, abrí la regadera y el agua caliente comenzó a caer, me metí en esta sintiendo como las gotas caían sobre mi piel haciendo que esta se erizara por el cálido contacto y mis músculos se relajaban mientras yo cerraba mis ojos, suspire, abrí mis ojos de nuevo ya que sabía que si seguían cerrados podría quedarme dormida, tome una botella de shampoo y comencé a lavar mi cabello, después seguí con mi cuerpo.
Una vez fuera de la ducha y ya vestida con el pijama baje a la cocina a buscar algo de beber, quería algo caliente ya que en verdad tenia frio pero no encontré nada, no había nada que pudiera comer, recordé que por eso no había comido en casi toda una semana así que decepcionada regrese a mi habitación, yo seguía a oscuras, la única vez que prendí la luz fue en el baño pero de ahí en fuera caminaba en la oscuridad de mi casa. Destendí mi cama y me metí en esta cobijándome bien para no pasar frio y sin darme cuenta me quede dormida.
…
El despertador sonó y abrí mis parpados lentamente, los sentía mucho mas cansados que ayer y eso que esta vez si había dormido toda la noche, vi la hora 6 am, era viernes y debía ir a la escuela pero por suerte era el último dia de clases de la semana, apague el despertador y me quede inmóvil en mi cama mirando al techo, mire hacia la ventana que se encontraba a lado de mi cama, el vidrio estaba totalmente empañado, aun cansada decidí levantarme y vestirme una vez con el uniforme puesto baje directo a la cocina como si esperase que mi desayuno ya estuviera hecho y sobre la mesa lo cual sabía que no sería así y no me quedaría a tratar de preparar un desayuno ya que sabía muy bien que el refrigerador estaba vacío así que tome las llaves y mi mochila y salí de la casa. El patio había pasado de verde a blanco, eso significaba que había nevado en la noche, ya veía la razón de porque hacia tanto frio, camine por el patio y luego por la calle hasta salir de ella, Dell no estaba donde siempre y claro, yo había salido antes de lo normal de mi casa, no le di importancia y me encamine a la escuela. Cada vez que respiraba veía mi aliento en el aire, tenia frio y además de mi uniforme solo llevaba una bufanda y unos guantes, mis parpados pesaban y amenazaban con cerrarse mientras yo caminaba, vi un pequeño parque a lo lejos, me detuve en la entrada de este saque mi celular y vi la hora, tenía tiempo así que me dirigí a una de las bancas del parque me senté y ya no aguante mas, deje que mis parpados se cerraran.
Len POV:
Cuando deje a Rin en su casa no me fui inmediatamente, me quede mirando que la casa seguía con las luces apagadas aunque hubiera ya alguien allí, me quede pensando que estaría haciendo ahora Rin, si estaría buscando alguna medicina o algo así por el estilo ya que había dicho que se sentía mal y al parecer no había nadie en su casa, de repente vi caer pequeñas bolas blancas, mire al cielo, estaba nevando, suspire, metí mis manos a las bolsas del abrigo, voltee a ver de nueva cuenta la casa de Rin y luego me dispuse a regresar a la mía, aun inconforme de que aunque ya estuviera en su casa, estuviera sola. Llegue a mi casa, que irónico, mi casa estaba igual o incluso más oscura y solitaria que la de Rin pero eso para mí ya era costumbre, entre me dirigí a mi cuarto, me di un baño y luego me fui a la cama, abrigándome bien porque seguro esa noche haría mucho frio ¿cómo lo sabía? bueno estaba nevando.
…
El sonido de la alarma de mi celular sonó, ya era hora de levantarme e ir a la escuela así que me pare, me puse el uniforme, me ate el cabello en mi habitual coleta y baje a la cocina a hacerme el desayuno y una vez hecho pues por obviedad me lo comí y salí tan pronto de mi casa, como siempre, hacia la escuela.
El camino, las calles, los techos, todo estaba cubierto de nieve, ya estábamos en invierno y las vacaciones de invierno también estaban bastante cerca, hacia bastante frio –lo bueno que aparte del uniforme llevaba también un abrigo- así no me congelaría camino a la escuela. Mire el parque cubierto de nieve, vi a alguien recostado en una de las bancas, parecía una chica, pero al igual que lo demás lo pase de largo y seguí caminando, segundos después mi cerebro capto quien era esa chica y regrese a la entrada del parque metiendo me a este y yendo hacia aquella chica y si, como mi conciencia había dicho, era Rin.
-Rin… Rin… Rin…- la movía un poco y le hablaba tratando de despertarla, pero ella no reaccionaba, intente picándole las mejillas para ver si de esa manera reaccionaba pero nada, sin embargo pude sentir que estaba bastante fría.
Se encontraba recostada completamente en la banca levemente hecha bolita, su cabeza sobre su mochila, su cabello le tapaba parte de su rostro, se veía muy vulnerable, note que temblaba un poco y como no iba a tener frio si solo llevaba una bufanda y unos guantes, su piel estaba muy pálida, fruncí el seño, estaba molesto.
-¿Cómo puedes ser tan tonta como para no abrigarte bien? ¿Cómo puedes quedarte dormida en estas condiciones? Mira como estas- pero aunque le dijera esas cosas era obvio que no podía escucharme, seguía dormida o ¿Estaría desmayada?
La levante un poco, quite su mochila del lugar donde estaba y la puse en el suelo junto a la mía a lado de la banca y yo me senté en donde antes se encontraba su mochila, recargando de nuevo su cabeza pero ahora en mis piernas, por el frio que hacia podía ver su aliento cada vez que respiraba y este salía de su boca, me quede mirándola unos instantes, no me agradaba nada verla en esas condiciones, chasquee la lengua.-Tonta ¿Por qué no te cuidas?
Me quede pensando en que hacer, mientras me que me quitaba mi abrigo y se lo ponía encima a Rin como si fuese una cobija, ahora era yo el que temblaba de frio pero eso no me importaba, mi prioridad era que Rin estuviera bien. Pensé que sería mejor si la llevaba a su casa, así Yui podría atenderla y ahora que pensaba en ella ¿A caso no se dio cuenta de lo pálida que esta la piel de Rin? ¿A caso le dio igual si ella salía a este frio sin estar bien abrigada? Pero eso ya no importaba, lo que importaba era que debía hacer algo. Tome las dos mochilas y le mas colgué, levante un poco a Rin para poder ponerle bien el abrigo y cargarla en mis brazos, me levante de la banca y camine hacia las afueras del parque para regresar a Rin a su casa, estaba consciente de que si iba a la casa de Rin y luego regresaba para ir a la escuela llegaría tarde y me perdería la primer clase pero eso no importaba, primero estaba la persona que llevaba en esos instantes en mis brazos.
Camine y camine, mis brazos se estaban cansando y mi cuerpo temblaba cada vez más por el frio, tanto que sentía que mis piernas se estaban entumiendo y cada vez se me hacia mas difícil moverlas pero aun así pude llegar a su casa, con cuidado toque el timbre que se encontraba a lado de la rejilla, nadie abrió, lo toque de nueva cuenta, una y otra y otra y otra vez y nada.
-Si buscas a las señoras que viven en esa casa- la voz de un hombre llamo mi atención, voltee a verle, este llevaba puesto un traje, tenía un portafolio y las llaves que parecía eran de su auto ya que la puerta de su carro estaba abierta. –, no se encuentran, parece que salieron de viaje como hace una semana y…- volteo a ver Rin y la señalo algo sorprendido o preocupado. –… dejaron a esa chica sola ¿Se encuentra bien?
-Ah, sí- le conteste rápidamente. –, solo se quedo dormida, muchas gracias por decirme la situación, señor.- el señor asintió, se subió a su auto y se fue, mire de nuevo la casa y le di la espalda para irme aun con Rin en mis brazos, la llevaría de nuevo a mi casa.
Se me hacia raro no haberme encontrado con Dell en el camino pero no le di mucha importancia, ya las personas habían comenzado a salir para ir al trabajo, a la escuela, por el mandado entre otras cosas que hace la gente, pero lo que me molestaba es que todos se nos quedaban viendo y más a mí como si yo le hubiese hecho algo a Rin, como si fuese mi culpa que ella estuviera en esa situación pero igual, yo trataba de ignorarles.
…
El profesor Hiyama se encontraba dando la clase, ya habían pasado lista por lo tanto ya toda la clase sabia de las únicas dos almas que no se encontraban allí, además de que sus amigos ya lo habían notado desde antes que los demás, no habían necesitado a que el profesor pasara lista para notar que la chica infantil y alegre, Rin y el casanova siempre indiferente con ella, Len, no estaban o más bien no habían asistido a la escuela.
-Kaito- le susurro Miku al peli azul que tenia a lado, este volteo a verla -¿No crees que es raro que ni Rin ni Len hayan asistido a clases?
-Mmm… No ¿Por qué lo preguntas Miku?- pregunto algo desinteresado el azulado.
-¿Cómo que porque Kaito? Tu eres su mejor amigo, deberías estar al menos algo preocupado, además Len nunca había faltado en su vida- se unió Luka a la plática que estaba sentada atrás de Miku.
-Es verdad, además hoy Rin no estaba en el lugar de siempre para venir juntos- hablo ahora Dell que se encontraba del otro lado de Miku.
-¡¿Y si se fueron de escapatoria juntos para tener una cita?- Miku hablo en un susurro emocionado y con un muy fuerte brillo de ilusión en sus ojos.
-No seas tonta Miku- le reprendió su hermano, Mikuo, que se encontraba detrás de Kaito –, ellos no se soportan ¿Crees que se irían juntos y faltarían a la escuela para tener una cita con la relación que tienen? Yo creo que no.
-Es verdad, además Rin es una chica bastante aplicada como para hacer algo así- defendió Luka a su amiga tratando de desechar de sus mentes la posibilidad de aquella escapatoria.
-Y Len como dicen, nunca ha faltado y no tendría porque hacerlo, además el también es un estudiante sobresaliente- explico Kaito sin mucho interés. Todos hicieron muecas pensativas, tratando de que se les ocurriera alguna razón para la falta de sus dos amigos.
-Bueno, ya en la salida le hablare a Rin o puede ser en el receso, para saber ¿No?
-Sí, buena idea Luka- contesto Miku.
-Y yo le hablare a Len- dijo Kaito y todos los demás asintieron para después regresar su atención la clase.
...
Ya habíamos llegado a mi casa, esta vez al entra de nuevo prendí la luz pero ya que había caminado de ida y vuelta con Rin en mis brazos, estos ya no soportaban mas así que decidí sentarla en el sillón recargando su cabeza en el respaldo de este, mire mi celular para ver la hora, las clases ya habían comenzado, era mi primer falta en estos dos años pero no me importaba ni me preocupaba, ya no tenía caso que regresara ahora a la escuela, además no podía dejar a Rin sola en ese estado, deje las mochilas en el otro sillón y subí a mi habitación a cambiarme el uniforme por algo más cómodo y caliente. Estando en mi habitación me coloque una camisa manga larga blanca de cuello de tortuga y un suéter negro, un pantalón negro también. Tome un gorro que me pareció haría juego con la bufanda de Rin y baje de nuevo, se lo coloque en la cabeza con cuidado y me dirigí a la cocina a hacer algo de chocolate caliente para quitarme el frio.
Después de un rato el chocolate estuvo listo, tome una taza y me serví un poco, fui a la sala donde Rin se encontraba aun dormida, la recosté bien en el sillón, fui por una manta y la cubrí, me senté en un sillón individual que estaba alado del sillón donde ella se encontraba acostada, le di un sorbo al chocolate y fije mi mirada en Rin, no sabía qué hacer ahora más que esperar a que ella despertara y preguntar ¿Por qué no nos había dicho que estaba sola en su casa desde hace una semana? ¿Por qué trata de hacer las cosas ella sola sin pedir ayuda? ¿Por qué arriesga su salud así? Si es que ella tiene razones, quiero saber cuáles son. Pensé en prender la tele pero el ruido podría molestar a Rin así que mejor saque mi reproductor de músico de mi mochila, me coloque los audífonos y le di al botón de "play", la música empezó, me acomode en el sillón acotándome sobre el respaldo para estar más cómodo y al final cerré mis ojos.
Abría lentamente mis parpados, me había quedado dormido, miraba el techo como recordando que estaba haciendo allí en ese preciso momento, la imagen de Rin dormida cruzo por mi mente, me reincorpore en el sillón y fije mi vista al de al lado, y allí seguía ella aun dormida, me lleve las manos a la cara frotándomela un poco y lego los ojos, suspire, luego las pase levantándome el flequillo hacia atrás, el reproductor seguía sonando así que lo apague, me quite los audífonos y de un solo sorbo termine el chocolate, ahora frio, que quedaba en la taza y lo lleve a la cocina. Volví hacia la sala y desde la puerta de la cocina pude ver como la figura de Rin se reincorporaba en el sillón, me acerque tranquilamente.
-Buenos días- ella volteo a verme, yo camine hacia el sillón donde había estado sentado momentos atrás, ella me siguió con la mirada.
-Buenos… días- respondió ella algo cohibida por su aparente confusión, no tardo en preguntar. -¿Otra vez… estoy en tu casa?
-¿Dónde querías que te llevara?- contraataque y sonreí de lado, ella bajo la mirada pensativa. –Te encontré dormida en medio de un parque.
-Podrías haberme dejado ahí- dijo en un susurro que apenas alcance a escuchar.
-¿Enserio? Eres tonta Rin ¿Cómo crees que podría haberte dejado ahí, estabas temblando, tu piel estaba muy fría y pálida? ¿Cómo pudiste salir de tu casa sin estar abrigada cuando un dia antes tenias fiebre? No basta con llevar solo una bufanda y guantes, ya estamos en invierno.- le regañe.
-Entonces… podrías haberme llevado a mi casa- contesto sin verme a los ojos, había notado el tono de enojo y preocupación en mi voz ante la reprimenda.
-Hmp, y estando ahí dime ¿Quién cuidaría de ti?- pregunte muy seguro de mi mismo, algo serio y con una voz fría, sabiendo su posible respuesta.
-Yui, claro está- hablo muy seguro, yo sabía que mentía lo cual me enojo ¿Por qué no me decía que nadie estaba ahí? ¿Que estaba sola y que no había nadie que la cuidara en su malestar? Fruncí el seño y no espere más a decirle que ya lo sabía todo.
-No mientas, Rin- ella volteo a verme confundida, yo la mire a los ojos con el ceño fruncido. –, sé muy bien que nadie está en tu casa, cuando te encontré fue lo primero que pensé, llevarte a tu casa y así lo hice pero estando allí nadie abría, un vecino tuyo me dijo que las personas que viven allí, ósea tu familia, se había ido de viaje hace una semana, quedándote tu sola.
Ella solo se me quedo viendo, parecía que no sabía que decir, abrió su boca pero la cerro instantáneamente y desvió su mirada de la mía agachando su cabeza como si estuviera arrepentida.
-Dime algo Rin ¿Por qué no nos dijiste nada?- no sé porque pero yo seguía con mi actitud indiferente, aunque por dentro estaba preocupado, no podía hablarle de otra manera más que fríamente como si en realidad no me importara pero estuviera preguntando solo por preguntar o por pura educación.
-Yo… no quería preocuparles, por eso… no dije nada, ni de lo mal que me sentía ni de… que estaba sola en mi casa- con una voz entrecortada, en un susurro apenas audible, lo que dijo me saco una media sonrisa y mi mirada se hablando.
-Ya- dije comprensivamente, recordé lo que le iba a decir la vez que la vi en el suelo tratando de levantarse sin dejar que yo la ayudase. –, tu no…- no sabía como empezar, suspire, me quede callado por unos segundos, me pase a lado de ella, con una mano la tome del mentón e hice que me viera a los ojos, una vez con el contacto visual le sonreí y hable. –Rin, tú no puedes hacerlo todo sola.
Ella se sonrojo ante aquel acto, se veía realmente… hermosa con ese sonrojo en su rostro, otra sonrisa se formo en mi al saber que había sido mi culpa por la cual se había sonrojado, pero esta vez fue una sonrisa picara, no sé en que estaba pensando, tan solo no podía dejar de ver esos ojos azules tan penetrantes, hermosos y brillantes, ella tampoco dejaba de verme, nuestra posición no había cambiado, baje mi vista y la pose en sus labios, rosados, se veían tan suaves y comencé a imaginarme que tendrían un dulce y delicioso sabor, volví mi vista a sus ojos y sin darme cuenta cuando empecé, ya me veía acercándome más ella, alternando mi vista entre su mirada y sus labios, sin embargo no trate de parame, ella tan solo cerró los ojos para esperar el contacto y yo hice lo mismo, después de unos segundos que se me hicieron infinitos sentí sus labios rosar con los míos, faltaba poco para unirlos completamente pero… dos celulares sonaron en ese momento, haciendo que tanto ella como yo abriéramos los ojos y volteásemos a ver las mochilas, resignado baje mi mano dejando de tomarle el mentón, me levante a por las mochilas, saque mi celular de la mía y le pase la suya a Rin, mire el nombre de la persona que me marcaba en este preciso momento y al ver quien era no pude evitar fruncir el ceño, estaba doblemente molesto, una por su interrupción y dos porque seguro me hablaba como siempre solo para decirme alguna tontería.
-Es Luka- dijo mi acompañante, yo voltee a verla sin tratar de ocultar mi molestia.
-Contéstale, yo iré a hablar con Kaito a la cocina- y así camine dirigiéndome a la cocina dejándola sola en la sala.
Por una parte me sentí agradecido, gracias a que Kaito había llamado no había tenido la posibilidad de haber cometido una ¿locura? Pero el 90% de mi me sentía molesto por aquella interrupción, solo el 10% se sentía aliviado.
.-.-.-.-.
Podía escuchar la conversación de Rin, se que está mal fisgonear pero yo no tenía la culpa, ella hablaba bastante fuerte como para que yo no pudiera escucharla y el volumen de su celular también estaba bastante alto por lo tanto también podía escuchar a Luka.
-Bueno
-¡Rin! ¿Cómo estás?
-Ammm, bien ¿tu? ¿Cómo están los demás?
-Todos bien por acá ¿pero segura que estas bien?
-Sí ¿porque lo preguntas?
-Bueno, hoy no asististe al colegio por eso.
-Ya entiendo ¿Querías saber la razón, no? Para eso llamaste.
-Sí, todos nos preocupamos y…
-Tranquila, estoy bien, así que diles a todos que no se preocupen, es solo que tuve que acompañar a mi madre al trabajo y ahora estoy en su oficina así que no puedo hablar mucho, perdona por no haberles dicho.
-Ok, no te preocupes, iré con las chicas a verte saliendo de la escu…
-¡No! Ammm, quiero decir… es que llegare muy tarde en la noche, así que no tendría caso que fueran ya que nadie les abriría.
-Entiendo, entonces nos vemos…
-El lunes, gracias por preocuparse, adiós, nos vemos el lunes.
-Sí, está bien, hasta el lunes entonces, adiós.
.-.-.-.-.
Mientras Rin hablaba con Luka, yo tenía una conversación con Kaito, como estaba de mal humor, le conteste de la misma forma y de mala gana, no tenía la intención de esconderlo.
-¡¿Qué?
-¿Despertaste con el pie izquierdo, o qué? Al menos un Hola Kaito estaría bien.
-Hmp- rodé los ojos fastidiado. – ¿Qué se te ofrece Kaito?- hable forzadamente.
-Así está mejor ¿No crees?
-Ya dime qué quieres ¿Quieres?
-¿Por qué no viniste a clases?
-Me dio flojera levantarme ¿Para eso me interrumpiste idiota?
-Huy ¿Qué cosa tan importante hacías que estas de ese modo?
-Estaba tumbado en el sillón escuchando música ¿Alguna otra pregunta?
-Gran manera de perder el tiempo, Len- suspiro. –, el receso se termina, debo colgar, nos vemos el lunes.
-Hmp, ya era hora, si, hasta el lunes.- colgué.
Regrese a la sala, Rin había doblado la manta con la que la había tapado, al verla suavice mi expresión y se me fue el enojo, ella volteo a verme y me sonrió, me senté de nuevo a su lado y luego pensé que había sido muy descortés al no ofrecerle algo de beber. Abrí mi boca para ofrecerle chocolate o un té pero ella me callo hablando primero.
-Gracias por la manta- yo le sonreí y asentí. –También gracias por el abrigo, seguro pasaste frio trayendo hasta aquí.
-No te imaginas cuanto- reí un poco pero ella bajo la mirada culpándose. –Tranquila, ya estoy caliente- ante esas palabras sus mejillas tomaron nuevamente un color rojizo y desvió rápidamente su mirada de la mía, yo asimile lo que había dicho para encontrar un porque a su actual sonrojo y pronto me di cuenta de que Rin había tenido un pensamiento algo pervertido, así que trate de explicarme bien. –Digo, porque ya no tengo frio.
-Bueno… gracias, será mejor que me vaya para ya o causarte molestias.
-¡No!- cuando ella se levanto yo la tome del brazo rápidamente. –No eres ninguna molestia, puedes quedarte más tiempo, además no tenemos nada que hacer, es fin de semana y tú estarías sola en tu casa, probablemente aburrida así que puedes quedarte aquí… hasta que tu madre regrese de viaje.
-…- ella quedo completamente sorprendida por mi acción, yo no podía creer que había reaccionado a un simple impulso, siempre me había podido controlar y había podido desechar cualquier impulso que tuviese, pero este simplemente me fue inevitable desecharlo, si antes había querido que se fuera y se fue, ahora no dejaría que se fuera otra vez y menos cuando ya sabía que no había nadie más que supiera de su situación y que la ayudase.
-Quédate.- con una voz combinada de suplica, mandato y anhelo, fueron mis últimas palabras. Ella tardo un rato en contestar, solo nos quedamos viendo mutuamente a los ojos.
-Esta… bien- al oírla decir eso mi interior se torno muy cálido, sonreí, ella se sentó de nuevo a lado mío y yo le solté el brazo, le ofrecí algo de beber y lo que ella pidió se lo traje, ella me conto el porqué su madre y su nana estaban de viaje y en cuanto tiempo regresarían, no podía creer que Rin había aceptado quedarse a vivir en mi casa sabiendo que era posible que se quedase todo un mes si es que Yui no volvía antes.
Pero que se quedara conmigo no me molestaba, al contrario me sentía más tranquilo tenerla vigilada y que no fuera hacer algo tonto otra vez como salir al frio sin abrigarse bien cuando está enferma, por un momento me sentí como todo una madre o más bien un padre, que quiere proteger a su hija, Rin es tan infantil que tal vez por eso me causa este sentimiento de preocupación, estoy seguro que ese es el motivo.
Continuara…
Bueno pues aqui el decimo capitulo, jeje perdonenme si los hice esperar demasiado jejeje, tenia planeado subir el capitulo antes de que terminara el mes de noviembre pero no me fue posible, me llene de proyectos, otra vez ¬¬" pero ya me estoy liberando de ellos, me tome un tiempesito hoy en la mañana para terminar los ultimos detalles de este capitulo, asi que haberlo subido me hace muy feliz ^w^ jeje ademas de que hoy me paso algo en la escuela que me hizo mucho mas feliz pero bueno ese ya es otro tema xD, espero que el capitulo haya sido de su agrado.
criticas constructivas opiniones, curiosidades, preguntas, cualquier otra cosa, todo haganmelo saber por un REVIEW!
MATTA-NE!
(^w^)/
by Sakura.
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