¡Saludos!

Aquí vengo con un capítulo más a esta historia. Perdón el retraso pero las ideas han estado un poco estancadas por estos días, tengo pensado el principio y el final pero no lo de en medio y así, no se puede…

(Pero las ideas fluyen de nuevo)Yep, así que espero les guste n.n

Ana: Sep, el pequeño comienza a soltarse un poco pero dada la personalidad de él, no será así de "Oh Karin lloraré en tu hombro mientras me abrazas" (Exagerada xD) y lo que intento aquí es apegarme lo más que se pueda a sus personalidades. Muchas gracias por tus comentarios ^^

Mike: Disculpa que haya sido corta pero bueno, este es un poco más largo. Poco a poco van avanzando. Gracias :D

Espero que les guste y me disculpen por la tardanza.n.n

Enjoy!


-¿Estás seguro de querer hacer esto Toshiro? – Karin preguntó mientras estaban de pie en el campo de futbol, el resto del equipo enviaba miradas de preocupación a ambos.

-Sí – Toshiro suspiró mientras miraba al frente – Es mi obligación como capitán del equipo… - Recogió el balón que mantenía bajo su pie y comenzó a caminar – Además, Matsumoto cree que necesito distraerme un poco…

Dos días habían pasado desde aquel incidente y Ukitake permanecía inconsciente, no había mejora alguna y por fortuna, tampoco un deterioro. Simplemente se mantenía como el primer día en que había llegado. Matsumoto se mudó temporalmente a la casa de Ukitake y Toshiro para cuidar de este último, intentaba mantenerlo distraído con cualquier cosa para evitar que pensara demasiado en Ukitake y la responsabilidad que cargaba por el suceso, aunque a veces lo lograba, Toshiro mantenía un semblante serio y frío con los ojos cargados de preocupación y culpa.

Karin suspiró pesadamente mientras le seguía, ella era consiente de cuanto le afectaba la situación y de cómo él lo ocultaba para sí.

-Gracias por su esfuerzo, nos vemos pasado mañana – Toshiro dijo al grupo de chicos que tenía delante.

-Capitán… Todo estará bien, cuenta con nosotros – Hanataro le sonrió levemente.

Toshiro sólo detuvo su avance pero no volteó a verlos – Gracias… - Murmuró antes de reanudar su andar, Karin corrió tras él.

-¿Has descubierto algo Toshiro? – Karin dijo mientras se emparejaba a su paso.

-No… tampoco es como si tuviera mucho de dónde partir – Toshiro murmuró.

Lo que él le había contado el día en que lo visitó, había permanecido como un secreto entre ambos, trataban de encontrar una manera de encontrar evidencia sólida que probara que esas personas habían estado involucrados en el accidente donde sus padres habían muerto. Toshiro había sido insistente en que Karin se mantuviera alejada por posible peligro y por miedo de que resultase en algo como lo ocurrido con Ukitake pero ella simplemente lo ignoró y continuó apoyándolo.

-Por lo menos no has vuelto a ver al hombre – Karin suspiró, temía que algo le ocurriese a él.

-Sí, eso podría considerarse como bueno – Toshiro bostezó, estaba bastante agotado. Sus días consistían en ir a la escuela, salir de ella e inmediatamente ir al hospital, donde comúnmente encontraba a Matsumoto, realizaba su tarea y permanecía ahí, cuidando de él. Las noches eran pésimas desde el momento en que las pesadillas viejas y nuevas aparecieron de nuevo.

Ambos caminaron por el estacionamiento sin cruzar palabra, Karin seguía pensando en algo que los ayudara y Toshiro venía sumergido en sus propios pensamientos – ¿La policía te ha dicho algo? – Finalmente Karin rompió el silencio entre ambos.

-Nada desde aquel día – Toshiro suspiró pesadamente.

-¡Bien! Entonces mañana podemos ir a preguntar ahí – Karin dijo mientras le sonreía, Toshiro asintió levemente.

-Gracias… nos vemos mañana Karin – Dijo mientras caminaba al auto de Matsumoto.

-Hasta mañana – Karin sonó un tanto entusiasta con el afán de hacerlo sentir mejor.

El viaje al hospital fue silencioso como los anteriores, Matsumoto preguntó varias cosas para sacar conversaciones pero Toshiro se las arreglaba para solo contestar con un "sí" o "no" suspiró bastante decepcionada.

-Ukitake-san… - Murmuró sentándose en la silla a lado de la cama.

[…]

-Capitán, es hora de irnos – Matsumoto se acercó a él. Toshiro estaba sentado en la silla con un libro entre manos.

Toshiro suspiró, más que poner atención a lo que leía, pensaba en el asunto que le había contado a Karin y por donde podría encontrar una pista para encontrar a esas persona. Apretó sus puños al momento en que nada se le ocurrió, no quería rendirse pero…al parecer esa era la opción viable.

Toshiro, escóndete aquí y no salgas ni hagas ruido.

¡Tengo miedo! Quédate conmigo.

No puedo, tú tienes que estar a salvo.

¡Mamá!

-Capitán, hemos llegado – Toshiro se despertó ante la voz de Matsumoto, su corazón parecía estar pronto a estallar.

-G-Gracias Matsumoto… iré a dormir, no me siento bien – Toshiro salió prácticamente corriendo del auto y entró a la casa, subió las escaleras y entró en su habitación, cerrándola con seguro.

Se sentía mal de hacer pasar malos ratos a Matsumoto que lo único que intentaba era animarlo un poco y cuidar de él pero simplemente no podía dejar de pensar en todo esto y principalmente, no podía dejar de culparse.

[…]

-Buenos días – Aizen entró con paso tranquilo al salón, sus facciones reflejaban como siempre serenidad y tranquilidad, sin embargo un toque más alegre que lo común podía apreciarse en él.

Toshiro y Karin a penas y respondieron el saludo mientras terminaban de sacar sus respectivos cuadernos y materiales.

-Hitsugaya-kun ¿Podrías venir un momento? – Toshiro levantó la mirada del cuaderno cuando Aizen le llamó, lo siguió hasta el corredor – Me he enterado de lo sucedido a tu padre ¿Te encuentras bien? – Toshiro apretó los puños, lo que menos quería es que más personas se enteraran de lo que había pasado.

-S-Sí, estará bien – Suspiró con pesadez mientras desviaba la mirada de él.

-¿Qué hay de ti? – Hizo una seña con la cabeza a la cicatriz que tenía en el cuello.

-No fue nada, nada grave, estoy bien – Toshiro se llevó la mano a ella y deslizó sus dedos por la cicatriz.

-Me alegra escuchar eso – Aizen sonrió levemente - ¿Sabes algo del atacante?

-No – Contestó apresuradamente, tenía en mente dejar en secreto lo que Karin y él habían hablado – La policía se encarga de eso.

Aizen lo miró detenidamente por unos momentos para después sonreír de nuevo – Recuerda que puedes contar conmigo, Hitsugaya-kun, vuelve a tu lugar – Le palmeó levemente la espalda y Toshiro asintió e hizo una leve reverencia para después caminar a su lugar.

No tenía en mente contar esto a nadie, ni siquiera a Matsumoto, sabría que entraría en pánico e inmediatamente haría algo para evitar que hiciera algo más.

La clase voló al igual que las siguientes, pronto Karin, él y sus amigos se encontraban sentados en el patio, Karin y Toshiro un tanto más alejados de los otros mientras hablaban.

-Vamos hoy a la estación, hay que preguntar si tienen alguna novedad – Karin dijo mientras miraba al cielo, le agradaba compartir un tema en secreto con él.

-Parece ser que es lo único que podemos hacer – Toshiro se sentía bastante cómodo con ella, era bueno tener a alguien en quien confiar.

-Pero que pequeño es el mundo – Una conocida voz sonó a espaldas de Toshiro quien al reconocerla se puso de pie y lo volteó a ver.

-¿¡Jidanbo!? – Una sonrisa escapó de sus labios al ver al singular chico delante de él.

-Hey – El otro le devolvió la sonrisa, Karin se puso de pie y permaneció detrás de ambos – Jamás pensé encontrarte aquí.

-Yo menos – Toshiro rio levemente - ¿Has salido del orfanato?

-Así es, la bruja no pudo contenerme más ahí – Jidanbo se cruzó de brazos.

-Jidanbo, quiero presentarte a alguien – Toshiro se hizo a un lado para dejar ver a Karin – Ella es Karin, una amiga de aquí – Karin sonrió, que la considerara una amiga le hizo sentir de alguna extraña forma, feliz – Karin, él es Jidanbo, estuvo conmigo en el orfanato, es el único amigo de ahí.

-Un gusto – Karin sonrió y le dio la mano, Jidanbo correspondió el saludo.

-El gusto es mío – Jidanbo se acercó a Toshiro – No perdiste el tiempo ¿eh? – Le dio un ligero codazo a lo cual, tanto Karin como Toshiro se encontraron con las mejillas coloreadas de rojo.

-N-No es eso – Toshiro negó rápidamente, intentando disimular el sonrojo.

-Sí, te creo – Jidanbo rio – Dime ¿Qué tal te van las cosas?

Toshiro suspiró pesadamente al recordar lo acontecido – Preferiría que fuera mejor… - Bajó la cabeza mientras Jidanbo lo miraba con seriedad.

-Pues, el descanso es largo aún – Los tres se alejaron un poco más y se sentaron. Toshiro comenzó a explicarle lo que había ocurrido en los días anteriores, lo que le había sucedido a Ukitake y que había dicho el sujeto que los había atacado.

-Por cómo lo dices, pareciera que él ya había tenido contacto antes contigo – Jidanbo habló seriamente.

-Pues Toshiro cree que tiene algo que ver con el asalto donde sus padres murieron – Toshiro volteó a verla pero ella lo ignoró.

-Por la manera en que sucedieron las cosas, podría ser – Toshiro miró a ambos, un tanto sorprendido de que ambos encontraran su idea coherente.

-Planeábamos ir a la estación a buscar información – Karin sonrió levemente.

-Iré con ustedes – Jidanbo asintió dándose la razón.

-Jidanbo… Karin… No quiero que algo les pase a ustedes, fue mi culpa lo que pasó a Ukitake-san y no estoy dispuesto a permitir que algo le suceda a ustedes.

-Creo que ya te había dejado en claro eso, Toshiro – Karin se cruzó de brazos mientras lo miraba – Te dije que te ayudaría y eso haré, puedo patear traseros de gente cuando quiera.

-Me agrada esa actitud – Jidanbo sonrió con complicidad a Karin – En cuanto a mí, quiero hacerlo y al ser mayor que tú, no puedes ordenarme.

Toshiro suspiró, una vena se le marcó en la frente, esos dos eran más necios que él – Está bien, pero al primer indicio de que algo pueda salir mal, aléjense – Los otros se alzaron de hombros, como dando a entender que no le harían caso, Toshiro volvió a suspirar.

Las clases continuaron y los tres se separaron, quedando en un punto del patio para encontrarse a la salida.

[…]

-¿Seguros que no tienen algún inconveniente con sus familias por esto? – Toshiro dijo mientras los tres caminaban por la calle.

-Yo no, mi padre estará bastante entretenido hoy que Ichi-nii llevará a Rukia a la casa – Karin se alzó de hombros.

-Mi familia vive por aquí y se sintieron bastante felices al escuchar que había conocido a alguien nuevo y encontrado a uno viejo – Jidanbo continuó caminando.

-Bien… - Toshiro volvió a suspirar, había esperado que dijeran que tenían que volver rápido.

-¿Qué hay de ti? ¿Quién te cuida sabe lo que estás haciendo? – Jidanbo preguntó.

-No… Matsumoto probablemente me encerraría en la habitación o amarraría a la cama para que no hiciera algo más – Toshiro recordó lo impredecible que ella podría ser – Le dije que saldría a dar una vuelta con ustedes.

Los otros dos rieron levemente y asintieron. Caminaron hasta llegar a la estación.

-Lo siento pero esa información debemos dársela a tu padre o tutor – Toshiro sintió una increíble necesidad de golpearlo pero la mano de Karin y Jidanbo en sus brazos lo hicieron contenerse.

-Pues da la casualidad que mi padre fue el principal dañado de esto y está en el hospital… inconsciente – Dijo arrastrando las palabras con enojo.

-Entonces vuelve con alguien mayor que esté a cargo de ti – El policía dio por terminado la discusión volteándose a otro lado.

-Vamos Toshiro – Karin lo jaló levemente para atrás al ver el enojo en él.

Toshiro se liberó de ambas manos de un jalón y salió de la estación – Maldita sea – Murmuró con coraje mientras se recargaba en la pared.

-Enojarte ahora no servirá de nada – Jidanbo y Karin se pararon frente a él.

-¡Nada sirve! – Toshiro gritó mientras los miraba.

-Cálmate y escucha – Jidanbo colocó ambas manos en sus hombros - ¿En qué trabajaban tus padres?

Toshiro levantó una ceja extrañado, sin saber a qué iba esa pregunta – Eran policías ¿Qué tiene que ver?

-Necesitamos ir a tu casa, tal vez encontremos algo – Los ojos de Toshiro se dilataron al escucharlo – Tu casa anterior.

Toshiro se liberó de su agarre y bajó la cabeza – No, no pienso volver – La sola idea de acercarse le aterraba.

-Podríamos lograr algo – Jidanbo continuó.

-No – Toshiro apretó sus manos – Gracias por su ayuda pero hay que dejar que la gente que sabe, actúe – Comenzó a caminar, dejándolos atrás.

-Hay que darle un tiempo – Karin comenzó, su voz sonaba preocupada - ¿Por qué ir a su anterior casa?

-Estoy casi seguro de que encontraremos algo, la profesión de sus padres da más indicios que refuerzan lo que dice, que no fue un accidente – Jidanbo se cruzó de brazos.

-Buen punto – Karin se rascó la cabeza, ciertamente tenía más lógica y parecía ser la única opción viable para hacer – Sólo hay que esperarlo a él.

[…]

Toshiro mantenía la cabeza agachada mientras estaba de pie a lado de la cama de Ukitake, su cabeza estaba vuelta un lío, no creía ser lo suficientemente fuerte como para andar por el mismo rumbo donde solía vivir, le aterraba pensar en la ola de recuerdos que sin duda atacarían su mente 'Pero por mi culpa él está así' Pensó tristemente mientras miraba las manos de Ukitake, un ligero brillo entre las colchas llamó su atención, movió un pliegue y encontró la pulsera que le había regalado en su cumpleaños, no pensó que Ukitake la usara, pensaba que la guardaría en algún lugar, su mano fue hasta donde la figura de Hyorinmaru descansaba sobre su cuello, lo tomó entre sus dedos y lo apretó, levantando la mirada.

"¿Les parece bien el sábado?"

EL mensaje fue enviado a Karin y Jidanbo.

Continuará…


¡Hasta aquí!

Ho, un capítulo de rencuentros y decisiones. Lo ven les dije que Jidanbo volvería, dejarlo atrás ahí solito sería bastante cruel xD

(Algo se traen Karin y Toshiro 7u7 Jidanbo lo notó) Pues su relación va mejorando xD

Espero este capítulo haya sido de su agrado y me lo hagan saber con algún comentario.

¡Nos leemos pronto!

Sayone!


10 de Julio del 2014