Hello! It's me again.
*Cambiando idioma: inglés-español* Listo, configurado. Jaja, ando con humor inglés hoy… ¿no les pasa que durante, al menos, tres días, se vician con una banda de la que si bien ya eran fanáticos, en esos tres días la escuchan más que nunca? Jaja, esta semana me pasó lo mismo con Avril Lavigne, The Beatles y Good Charlotte x) She Sounds Like Sex On the Radio…Twist and Shout!...Keep Holding On.
Estaba pensando en publicar un one-shot en inglés…ya veré, ya pensaré en algo =D
Rews que no pude contestar por mp:
Maleja Ru: ¡Wow! ¡Cuántos rews! Te agradezco todos y cada uno de ellos, jaja.
Maleja x Eastwood, el amor más…extraño o.e wee, que lindo para mí es leer que te gusta así de tanto mi historia, te lo agradezco mucho.
Es cierto, Trent no puede ser alguien malo. Si así fuera, no me agradaría como me agrada el personaje hoy día…Trent bueno ¡wii!, Trent malo ¡buuh! xD
Aaaaay, otra María…mi más sentido pésame por tener ese nombre xD al menos ¡a mí no me gusta! xP
¿Algo gótica? Permitime la corrección…no te tomes esto a pecho ni nada, eh, que no lo digo con malas intenciones =) Pero como gótica opino que…no existe una manera de ser 'algo' goth, es decir, como mitad sí mitad no…tal vez uno nace con alma gótica, jaja, pero es algo que se descubre conforme va creciendo uno. Yo a mis doce años también pensaba que era una gótica por la mitad, hasta que me di cuenta de que realmente no existía tal medida (me refiero a 'soy más o menos, pero no del todo')…
¡Ojo! No digo esto para que te sientas mal o incómoda… ¡para nada! Sólo quería mencionarlo x) Tal vez esté dentro de vos el goth feeling y lo descubras más tarde, o tal vez no esté y así está totalmente perfecto…
El Profesor Suplente, aaay, me encanta lo que hice con ese oneshot. Perdón, no quiero sonar egocéntrica o que me guste alabarme, pero en realidad me encanta leerlo y releerlo y volverlo a releer…x) De los oneshots que hice, es mi preferido, sinceramente.
Gracias por todos los rews que dejaste, se aprecian mucho =) ¡Gracias por seguir leyendo!
Lokita-BoomBoom: 'Ansiosa demente en espera', waaa, me mató xD MORTALÍIISIMOOOO xD
Gracias por el rew y por seguir leyendo, un gran saludo =)
Ahora el disclaimer…
DISCLAIMER: TD no es mío.
Y pues, a leer…espero que les guste. Este es un capítulo dedicado a todos aquellos y aquellas fans de DC que alguna vez me pidieron un final feliz para ellos o una inclusión en mis historias de tal pareja, y también para los que nunca me leyeron por ser más partidaria del TG y no tanto de DC. Es una especie de regalo, porque DC será la primera pareja en…
…mejor los dejo que lo descubran. A leer.
10: 'Por favor, sin rodeos'
POV: Duncan. "Odio a los malditos nerds que se creen más que yo. Un par de golpizas, y se los dejé bien claro, jaja…"
-¡Duncan, cariño, levántate!
-Sehhmm…cinco mmminutaah…
-¿Qué?
-Dije que…que…aaaaaw. (Si no se entendió…esa es mi manera de escribir un bostezo xD)
¿Qué día es hoy? A ver, ayer vi el especial de los Sex Pistols en MuchMusic, que lo daban el domingo…así que hoy es lunes…que asco, hay escuela. ¿Qué puedo hacer para que mi vieja no me obligue a levantarme? Mah, no quiero pensar…a ver, alguna excusa que no hayas usado el viernes…
De repente la luz me cae en los ojos directo, y dolió. Me obligó a abrirlos y despertarme de una vez por todas.
-Duncan, no quiero comenzar a renegar contigo, pero tienes que levantarte, hijo.
-Espera…me duele, uh…me duele la cabeza. -¡brillante excusa! Hazte el dolorido. Haz como que te estás muriendo y tienes el día libre asegurado- No sé si podré ir a la escuela hoy.
-Duncan, por favor, no me hagas sufrir y pórtate como se debe con tu madre. Ve a la escuela y no pongas excusas.
-Pero, ma…estoy desfalleciendo de fiebre…tócame la frente, digo, mejor no, a ver si te contagio…cofcof, ¿lo ves? Puede ser una gripe…
-Duncan, querido, –mamá se acercó a mi cama, se sentó, y tomó mi cara entre sus manos- Jimmy puso la misma excusa cuando tenía tu edad, y la tos le salió mejor. Aún así yo supe que era mentira. Así que, vamos, levántante y no me hagas perder tiempo que tengo mucho por hacer.
Ella se levantó, me miró con sus ojos color aguamarina melancólicos y cansinos y se fue tras la puerta. Creo que será mejor dejar de jugar al niño enfermo, al menos por hoy, para que mamá no sufra tanto.
Estos últimos días la estuve notando cansada…sin ánimos por nada. Se duerme parada, le duele pararse y siempre se queja en silencio cuando no está cerca de nosotros…pobre. Me preocupa…un poco.
Cuando dicen que las mamás son poderosas, no mienten. La mía consigue todo lo que quiere de mí con solo mirarme, es mi talón de Aquiles.
…no soy un niño de mami, ni bueno, ni nada. Duncan Eden es rudo. Sí…sí, Duncan Eden es rudo, es fuerte…es Duncan.
Y bien, ¿cómo te vas a ratear de la escuela hoy? Tengo que revisar las técnicas. Bah, qué importa, mejor espero a la salida y ya. Cuatro horas no pueden matarme, nunca nadie murió de aburrimiento que yo sepa…
Además, es como que, últimamente…ay. Últimamente portarme mal –no puedo creer que diga esto- ya no me entretiene como solía hacerlo antes. No me hace sentir tan vivo. ¿Me estaré convirtiendo en el ancianito de los vándalos? ¿En un par de estropajos que ya no pueden robar ni pegar? Tengo miedo.
Me paro frente al espejo, y ya no veo a Duncan Eden, el pandillero problemático. Veo a un chico en calzones verdes cuya mirada expresa preocupación.
No quiero dejar de ser un criminal adolescente potencial…quiero continuar huyendo de la policía, sintiendo los riesgos. ¿Por qué siento que me estoy ablandando cada vez más?
No me imagino un mundo en el que yo me porte bien, y…reconozco que ese mundo no me gusta tanto. Pero tengo dieciséis años y tal vez ya sea hora de, ¿cómo le llaman? Creo que era 'madurar'. ¿Madurar implica dejar de ser como soy?
Entiendo que ahora no me guste la idea de guardar mi navaja y mis puños, pero siento que de alguna manera podría irme mejor.
Un recuerdo se me vino a la mente como pegándome una fuerte bofetada.
-Flashback-
-Eden, Duncan. –dijo el juez desde su atril, con su tono de voz explicando su aburrimiento, mientras él evaluaba atentamente mis expedientes con sus ojos atentos detrás de esos gruesos anteojos- ¿Qué es esta vez?
-Es un verdadero placer verlo nuevamente, señor Sullivan, ¿cómo está su hija? –saludé haciéndome el vivo, porque sé cuanto le molestan los chiquillos inmaduros como yo. Además de que odia que se metan con su hija Courtney. Y, qué puedo decir, me encanta gozarlo de esa manera…
El juez me fulminó con la mirada, y luego dirigió sus lentes en dirección al abogado del tipo al que le robé.
-Robo a mano armada de un comercio –contestó este abogado, parándose. Se veía patético con su traje. Y a su lado estaba el hombre, que me miraba…ooh, yo conozco esa mirada satisfactoria. Disfruto ver el miedo en los ojos de mis víctimas. Y, a propósito, sólo porque me gusta fastidiar, lo saludé una sonrisa y me puse a jugar con mi navaja entre mis dedos para que lo viera.
Después de que el abogado del tipo dijera eso sólo escuché bla bla bla…no sé, cosas judiciales y eso, así que ya no presté más atención. Ya conocía el procedimiento de las cosas, y, además, ¿qué es lo peor que puede pasarme, el reformatorio? Mah.
Ahora que lo pienso, comienzo a asustarme un poco con la idea de volver…
No tengo idea de cómo sucedió todo, pero mi abogado logró negociar la sentencia y tengo que hacer veinticuatro horas no correlativas (nota para Duncan: buscar lo que significa 'corre…lo-que-sea') de servicio comunitario. Apesta, sí, pero apesta menos que ir al reformatorio, aunque sea.
Como todas las veces, salí de la corte con las manos esposadas, pero desde que jugué esa apuesta con los guardias y les gané, en cuanto el juez y los polis no me ven me sueltan y me dejan caminar todo lo que quiera dentro del perímetro. Entonces, después de atravesar las puertas, me dejaron en paz y salí caminando con las manos en los bolsillos, bien relajado. Mi abogado me dijo que 'no correlativas' significaba que no tenía por qué hacerlas seguidas, entonces me tomaré la molestia de hacer diez minutos cada día…veinticuatro dividido diez es…¿o se multiplicaba? Bueno, como sea.
-Eden –me llamó en los pasillos una voz conocida.
-Eh, princesa –la saludé, y ella se acercó a mi lado-, ¿cómo estás? Le pregunté a tu padre por ti y no quiso responderme. Que va a ser. Los suegros nunca aprecian a los nueros.
-Tal vez sea porque tú no eres mi novio –me respondió entrecerrando los ojos, con su típica expresión de 'deja-de-molestar-gran-tonto'-. Y si lo fueras, serías uno pésimo. Como sea: si estoy bien o no, eso no te importa, ahora lo importante eres tú –y se puso enfrente de mí, deteniéndome el paso.
-¿De verdad? ¿Yo? Me siento halagado, princesa.
-Cállate o hago que te sienten en la silla eléctrica. Escucha: te vi durante el juicio, la manera en la que te comportaste. ¿De verdad no te importa nada?
-Eso no te importa –le contesté sonriendo sarcásticamente, la esquivé y seguí caminando. Ella me alcanzó pronto y siguió con sus reproches.
-Es en serio, Duncan. Tus notas son pésimas, y antes de que digas que te espío, no, no lo hago…soy la presidenta de la clase. Me entero de tus calificaciones eventualmente. Que quede claro que no-te espío…volviendo al tema. Tu actitud gruñona es francamente insoportable, y mi padre ya te conoce más que los tuyos por la cantidad de veces que has pasado por el juzgado. Hasta tengo el presentimiento de que pasas más tiempo con nosotros, aquí, que en cualquier otro lado…cada domingo cuando vengo, estás sentado junto a tu abogado.
-¡Y yo que pensé que no te importaba, que tierno detalle de tu parte!
-¡No me importas! Es solo que tu personalidad tan irritante es…insoportable, sí, irritante. ¿No pretendes cambiar?
-Nop –le respondí, mientras los dos atravesábamos un arco que conducía a las escaleras de entrada del edificio, y los dos tomábamos asiento en uno de los escalones.
-Tu madre debe sufrir mucho viéndote así.
Talón de Aquiles.
Sentí enfurecerme dentro por haber dicho eso, pero no pude pegarle como hubiera hecho con cualquier otro. Además de que pegarle a alguien en el juzgado mismo, sumado al hecho de que es la misma hija del juez, no es una buena idea. Cerré los puños y fruncí los labios.
-Me voy –avisé levantándome.
-Espera Duncan –pidió Courtney, posando su mano en mi hombro-, tienes que mirarme. Yo sé dentro de mí que, dentro de ti, está ese chico al que ir en contra de todo y de todos…no le gusta tanto. Yo confío en que está ahí. ¿Y sabes? Creo que hasta ese chico llegaría a agradarme más que tú.
Por dentro, más que un Duncan santurrón, había un Duncan confundido y atónito, pero, más que todo, que se sentía destrozado y pequeñito por y frente a Courtney.
¿Ella está diciendo que el 'yo bueno' podría agradarle? Es decir…el yo bueno no existe, que mal por ella. Yo simplemente no puedo crearlo de la nada y convertirme en él.
Sin pensarlo, me retiré sin decir palabra, bajando escalón por escalón en silencio, dejando a Courtney con la palabra en la boca.
-Fin flashback-
Llevé la cuenta: pasé por delante de tres nerds con sus calculadoras, aparatos dentales, pañuelos hipoalergénicos y pantalones por las axilas y no los arrojé contra los lockers. No estoy de ánimo para ello y me siento muy… ¿cómo se dice cuando uno no está orgulloso de sí mismo? Lo que sea, eso mismo. Además mírenme, estoy haciendo matemáticas mientras cuento los nerds a los que no les pego, que…nerd de mi parte.
Allí fue donde encontré a Courtney sacando unas carpetas de su locker, y me acerqué a hablarle.
-Hola Court –saludé, pero sin hacerme el galán, más bien esforzándome por parecer sumiso.
-Eden –saludó ella, sin mirarme ni inmutarse por mi aparición. Me sentí todavía más pequeño.
-Sólo quería que supieras que estuve pensando mucho en lo que me dijiste. Y, pues, decidí hacer la prueba de portarme amable al menos por un día. Ah, y también estoy cumpliendo con el trabajo comunitario.
-Ah. Te felicito.
-… ¿no vas a decirme nada más? –sinceramente, me imaginé esta escena diferente. En mi cabeza, ella saltaba de alegría y me felicitaba por convertirme en un buen chico…
-Agh, ¿qué quieres? –preguntó fastidiada, volteándose a mí y cerrando su locker estrepitosamente- ¿Un reconocimiento, un trofeo, una medalla?
-Pues…tú dijiste que si yo cambiaba, te agradaría más. Estaba esperando que, no sé, me dijeras algo como, eh, amable…
-Duncan, lo que yo te haya dicho, fue un momento de debilidad. Nada más.
Dicho esto de manera tan cortante, me dio la espalda, y se fue apurada, abrazando sus libros con los dos brazos y caminando derecha como ella hace siempre.
-Tú nunca cambias –le grité a través del pasillo. Ella se detuvo en seco. Yo caminé lentamente hacia ella y Courtney hizo lo mismo.
-¿A qué te refieres?
-¡A que eres demasiado orgullosa como para admitir que te gusto! –le solté en la cara, a tan solo una nariz de distancia, bastante furioso- ¿Por qué primero dices una cosa y luego haces lo contrario, o te retractas de ello?
-¡Tú-no-me-gustas! –me girtó, haciendo énfasis en cada palabra, mientras me empujaba débilmente con su dedo índice en mi pecho.
-Yo sé que sí –le respondí susurrando-. Estoy convencido de ello.
Sin pensarlo la besé, así de directo. Courtney tardó unos dos minutos en darse cuenta de lo que hice, pero cuando 'despertó', por así decirlo, me pegó semejante bofetada que fue suficiente para apagar toda pasión que pudiera haberse encendido.
Su mirada expresaba confusión y miedo, sus ojos estaban bien abiertos y se mordía el labio temblante. Las cejas inclinadas evidenciaban que tenía ganas de llorar, pero ni una lágrima se asomó. Se dio la vuelta y corrió con rapidez, alejándose de mí.
Esta chica es imposible…que sí, que no. Que blanco, que 'siena tostado'. Siena tostado mis pelotas; estoy cansado de que me trate de esa manera, me tiene sufriendo como un pobre esclavo con sus idas y venidas. A veces sólo siento que quiero tomarla del cuello con violencia, ¡y…!
Control, control, control. Ya está. Pero, demonios, es desesperantemente orgullosa; y me estoy cansando de perseguirla tanto y todo el tiempo…pero otra no me queda.
El resto del día me la pasé raro. Ya no había nada que me detuviera para golpear a quien yo quisiese, sin embargo, no lo hice. Estaba como decaído; más de lo que acostumbro. Y por primera vez sentí que tenía cosas serias en qué pensar.
Aburrido en la cafetería comencé a rayar la mesa con mi navaja, escribiendo insultos dirigidos a Courtney en todo sentido. La odio y la quiero. ¿Se pueden sentir cosas tan arbitrariamente diferentes al mismo tiempo? Es como consecuencia de este sentimiento que escribí una 'D', una 'X', y estaba por escribir una 'C' prolija y delicada, hasta que uno de los profesores llegó y me descubrió.
-¿Cómo te atreves a…? –comencé, pensando que tal vez fuera un bravucón que se creía mejor que yo el que quería pasarse de listo conmigo. Pero me callé cuando vi que era la profesora de Literatura. Por alguna razón esa vieja me da miedo.
-¿Armas en el colegio, Eden? A dirección.
Rezongando, me paré y allí fue, seguido de la profesora. Al llegar, no esperé a que me abrieran, estoy tan familiarizado con las detenciones que yo mismo ingresé solito a la dirección, me acosté en el sofá y con la mano intenté tomar un puñado de caramelos del tazón de siempre, que, para mi sorpresa, esta vez estaba vacío.
-Owen estuvo aquí, ¿no? –adiviné.
-Sí. Te diría que te sientes correctamente, pero ¿qué sentido tiene? Si al fin y al cabo eres un caso perdido, Duncan.
-Y brindo por eso –le contesté irónicamente, alzando un caramelo como brindis. Ya dije que estoy familiarizado, tanto, que hasta sé dónde guardan las bolsas de caramelos: segundo cajón a la derecha. Owen debe venir seguido, el paquete que tomé ya estaba por la mitad, ¿tan rápido?
-Escucha con atención. Esto es lo que haremos: te quitaré tu navaja –al escuchar esto, mi corazón dio un violento vuelco- y tú te quedarás limpiando la cafetería después de clases.
-¡Pero…! -¿¡Quitarme mi navaja? ¡Es como Batman sin Robin! ¡Y yo soy Robin!
-No hay más opciones. Puedes retirar tu armamento al terminar tu trabajo. Y mejor me ahorro las explicaciones de por qué no hay que traer cosas hirientes a la escuela…ya estoy harto de repetirte siempre el mismo cuentito. Y donde la traigas mañana…ja, ya verás. Vete ahora.
Maldita profesora. ¡No pueden dejarme sin mi navaja! Es como, no sé…mi segundo yo, mi otra parte, mi media naranja, ¡la cerveza sin espuma! El pastel sin el chocolate, Sex Pistols sin Sid Vicious…fue la primera cosa que robé…okay, calma: la recuperaré al final del día, no es que no vayas a volver a verla, Duncan. En cuanto termine de limpiar el mugrerío…pero, ¿quién dijo que yo iba a hacerlo?
Me siento sin poderes…no tengo más mi autoridad, no doy más miedo…obvio, los demás no saben que me quitaron mi preciada navaja. Mientras no lo sepan no seré vulnerable; no tienen que enterarse. Actúa normal, Duncan, camina como si fueras el dueño de la escuela. Aparte de todo, aún tengo mis puños, la mitad de mi poder. Y mi carácter. Sigo siendo el mejor matón.
Como sea, mantuve mi promesa de no escaparme de la escuela y asistí a las clases que quedaban, como siempre, sin los deberes hechos. Un par de 'unos' directos a la libreta de calificaciones. No me importa verdaderamente, sólo estoy inquieto por mi navaja ahora.
Al final de las clases los estudiantes salieron y yo me tuve que quedar. Asco de suerte. Sin más que resignación fui a la cafetería dispuesto a cumplir con la tarea y ya (cuanto más rápido, mejor)…deagh, ¿de verdad los alumnos somos tan sucios? Esto es una auténtica porqueriza. Aunque ordenar esto siquiera se me cruzara la cabeza, no terminaría de limpiar sino hasta la semana que viene.
Aunque, ¿saben quién enloquecería aquí dentro? Sí, totalmente, Courtney. Seguro ahora mismo estaría asqueada y escandalizada. O ya hubiera salido corriendo despavorida.
A veces me pregunto por qué nunca me dice la verdad…es que yo sé que le agrado, yo lo sé, ella gusta de mí. Y si yo siento lo mismo por ella, ¿por qué tanto problema en admitirlo? Es decir, no pido que lo grite, ni que se lo cuente a nadie…sólo quiero que me acepte. ¿Es mucho pedir ser parte de ti, Court?
Lo peor es que, sí, me hiere; y yo creo que no le importa…me ignora, me llama 'poca cosa', me pide que la deje sola y en paz. Me duele, y quizá…deba dejarlo porque cada vez que me evita, me hace mal.
Fui de mesa en mesa, y casualmente encontré la culpable de que me sacaran mi navaja. La pasé de lado, pero algo me llamó la atención: mi impresión estaba alterada.
Una 'C' estaba escrita en la mesa, al lado de la 'D' y de la 'X'. Una letra en verdad prolijamente escrita que no podía ser de nadie más excepto de una persona.
Ver eso fue como satisfactorio…en eso, escucho que la puerta de salida se abre; el director se estaba yendo. 'Genial, hora de ir a robar mi navaja', pensé, aunque, en realidad, es más 'recuperar lo que me pertenece por derecho'.
Me dirigí a la dirección a reencontrarme con mi amada arma, cuando, dentro de esa habitación, encuentro a Courtney de espaldas, y parecía como si hubiese estado sollozando por largo rato, con una de sus amigas. Rápidamente, y sin que me vean, me pegué a la puerta y espié.
-Calma, Court…no pasó nada en verdad. Olvídalo.
-Es que, Millie…no lo entenderías.
-Pero haré lo posible por entender. Ahora desahógate conmigo.
-Bien…dios, Millie. Estoy confundida. Es decir, yo no puedo…no, no quiero decirle…
-¿Decirle qué?
-Que en realidad sí lo quiero…mira, yo podría haberle dicho que en realidad me gusta desde que tuvimos once, pero cada vez que lo miro a los ojos, tengo miedo…
-¿Y de qué? Si él te dijo ya que le gustas…
-¿Y nunca se te ocurrió que podría estar mintiéndome para jugar conmigo? Si es una broma, y yo caigo…no quiero salir herida…
-¿Por qué habrías de salir herida? Yo pienso…que él te quiere de verdad. Tú sabes. De corazón.
-Eso dices tú.
-Yo nunca podría engañarte de esa forma, princesa –salí a defenderme yo, y vi como Courtney se asustaba al verme aparecer tan repentinamente. Tras mi aparición, su amiga, boquiabierta, se retiró de la sala, dejándonos a Courtney y a mí solos. Ella se dio vuelta y se tapó la cara con sus manos.
-Qué quieres, Eden –me preguntó sin mirarme, con intenciones de ocultar su llanto, secándose una lágrima.
-Sin rodeos, Courtney –pedí, pero pedí de alma y corazón, acercándome a ella lenta y tímidamente-. Por favor. Sin máscaras. Hablemos de corazón a corazón.
-Como quieras. Yo, por mi parte, no tengo nada que decir. Tu turno…
-…No –la interrumpí-. Tú sí tienes algo que decirme, en la cara. ¿O no acabas de contárselo a tu amiga? ¿Por qué a mí no?
Ella guardó silencio, y yo la tomé del brazo y penetré mis ojos en los suyos, pidiendo una respuesta, cual sea. Hizo ruido con la nariz, a causa del llanto.
-No seas orgullosa, Court. Estate dispuesta a aceptarme sin avergonzarte. O al menos ten el coraje de decirme que no puedes salir por ahí caminando de la mano de un criminal como yo, y así me dejaré de molestar.
-Nunca me avergonzaría de ti –dijo ella, y, no sé por qué, escuchar eso me sorprendió-. Pero a veces no sé como hablarte sin que me sienta inferior y pequeñita. Tengo la sensación de que en cualquier momento me aplastarás como a una cucaracha y te reirás de mí y de mi inocencia.
Instintivamente la abracé, y la protegí cual escudo entre mis brazos. Como si fuera lo que más quisiera salvar en el mundo, como si dentro de mí sintiera que debía ser su apoyo en ese instante.
-Sé que he hecho cosas malas –le susurré, aún acogiéndola en mis brazos-, pero algo que jamás haría es lastimarte. Nunca.
Guardamos silencio. Pude sentir su respiración agitada por el contacto de nuestros cuerpos, y quise tranquilizarla de alguna manera…sin saber cómo.
-¿Me crees?
-…Creo que sí.
Y sequé sus lágrimas, la rodeé con un brazo, y salimos del colegio.
This Is How It Ends…
Bueno, espero que mi regalo DC les haya gustado a los fans. El regalo, jaja, consiste en que es la primera pareja formada oficialmente en este fic. Pensé que así sería mejor que ya de entrada hacer del TG un oficial…menos predecible xD
'…algo que jamás haría es lastimarte. Nunca.' –Seeh, claro. Que hipócrita que soy al escribir eso, ¿verdad? xD
Como sea, próximo chap: Courtney está entusiasmada con la reacción de Duncan y está dispuesta a aceptar una relación con él, pero, aún así, se siente muy confundida. Y recuerda que ella y Bridgette ya no son amigas. ¿Reconciliación en el horizonte? El capítulo se titula: 'Perdona y olvida'. Ooh, que predecible que soy ;)
Está en el POV de la mismísima Courtney.
Eso es todo, les envío un abrazo, los quiero mis lectores ^.^
