SIETE
Conjunto de viñetas
By: Lavi*
Naas~
Pues aquí con amarillo, sin mucho más que decir que:
Shiki es propiedad de Fuyumi Ono y Fujisaki Ryuu.
Serie Siete Colores.
Amarillo
.
La primera vez que Natsuno descubrió que sentía algo por Tohru fue un domingo de junio. El periodo de exámenes estaba en pleno auge, ya que las vacaciones de verano pronto darían comienzo.
Natsuno había pasado toda la tarde del viernes y el sábado al completo pegado a su escritorio estudiando un poco de todas sus materias. No tenía intenciones de suspender ninguna, aunque no planeara quedarse en Sotoba. Y, además, le servía de repaso para su –cada vez más cercano- examen de la Universidad.
Así pues, para lo único que se había despegado de sus libros había sido para asistir a las comidas –o su madre le acosaría hasta el cansancio, no gracias- y para cerrar la ventana de su habitación. Los mosquitos eran una molestia, pero la persistente mirada de su acosadora rosada era lo peor de todo.
Por que Natsuno sabía que ella estaba allí. Oculta tras el árbol más gordo, observando cada uno de sus movimientos. Le exasperaba sentirse vigilado a cada instante, pero luego de las primeras semanas había dado el caso por perdido.
Si la chica quería el placer de observarlo no se lo iba a negar. Después de todo, sería lo único que obtendría de él.
Así pues, cuando llegó la noche del sábado y estuvo seguro que Shimizu había vuelto a su casa. Natsuno se dedicó a escuchar música en su reproductor portátil mientras sentía el fresco aire golpear su rostro y miraba el oscuro cielo por la ventana.
Pensaba en muchas cosas y nada a la vez. Y toda esa barulla de inconexas reflexiones derivaron en lo que obnubilaba su cordura los últimos días. Una sonrisa contagiosa y ojos avellanas. Tohru-chan.
Se preguntaba si su amigo estaría estudiando o jugando videojuegos. Recapacitando, estaba seguro que lo segundo sería lo más obvio. Suspiró pensando que seguro de nuevo volvería a casa con la mitad de las materias suspendidas.
A diferencia de él, Tohru no tenía una meta o futuro brillantemente planeado. Se conformaba con no ser un completo ignorante, tener muchos amigos, pasar una buena tarde para recordar y vivir el día a día. Casi podía jurar que el único plan del castaño era envejecer en su habitación, quizá casarse con alguna de las chicas del pueblo y vivir como cualquier otro miembro de la aldea de Sotoba.
Pensar que la candidata más probable era Kunihiro le hizo revolotear desagradablemente el estomago. Nunca le había llamado mucho la atención la enfermera. Era una chica lista, bonita, agradable. Una mujer mayor, con imposibles ojos verdes, fuera de su alcance e incluso de sus pensamientos.
Pero verla pasar tanto tiempo con Tohru, con la excusa del manejo, le había hecho pensar que quizá no era tan buena mujer, después de todo. Porque el castaño le había plantado un par de veces por ella y ¡oh!
Detuvo el carro de sus pensamientos y sacudió la cabeza. Tohru podía estar con quisiera, planear lo que quisiera, hacer lo que se le viniera en gana. Finalmente, lo que ellos tenían no era nada más que una amistad. Sentir celos –por que negarlo lo haría parecer más estúpido- era un sinsentido.
Bufó desinteresado y cerró la ventana. La luna se alzaba brillante, amarilla, en lo alto del cielo, pero para él, poco romántico y de espíritu prosaico, eso carecía de importancia.
Se lanzó a la cama, aún con el reproductor encendido, y jalando algún libro cualquiera del instituto se dispuso a leer. Por supuesto, no pudo concentrarse. Menos con Wong* cantándole cosas románticas al oído.
Se preguntó por qué tendría esa canción allí. Luego recordó haberle prestado el aparatejo a Aoi y supuso que vendría de ella. Los hermanos de Tohru ya le trataban como uno más en la familia. Suspiró de nuevo, apesadumbrado. ¿Por qué todo pensamiento suyo terminaba en Tohru?
Apagó el reproductor con la canción a la mitad. Arrojó el libro a alguna esquina de la habitación y se propuso dormir para no pensar más.
¿Qué es esto que tenemos?
—No lo sé.
Se cubrió el rostro con las manos. Estaba frustrado. Mucho. Incluso había llegado a considerar la posibilidad de vivir en Sotoba, un día mientras besaba al castaño. ¡Inconcebible!
¿Sentía algo más?, ¿no era sólo un juego, un escape a la rutina?
—Natsuno.
Se sentó sobresaltado al reconocer la voz venir desde su ventana. Una piedrita rebotó en el cristal y se apresuró a ponerse de pie y abrir. Apenas hubo corrido el cristal, una cabellera castaña se asomó por el mismo, robándole un beso.
El de cabellos índigo hecho el rostro para atrás al reaccionar. Tohru sonrió pícaro. Traía una camisa blanca y un pantalón deportivo. Los que usaba para dormir.
Y Natsuno entonces supo, cuando su amigo se coló en su habitación y se metió en su cama, que era por ese hecho que no podía pensar en nada más que en Tohru.
Supo que sus inseguridades estaban fuera de lugar. Habían compartido besos, caricias, una cama. Podían tener algo o no tener nada. Pero sin importar todo eso, seguían siendo amigos. Los mejores amigos.
Todas las respuestas estaban más que claras. Sin importar si los lazos se hacían más fuertes o no, su amistad siempre estaría ahí.
Y, aunque en ese justo momento no lo sabía, más tarde descubriría que así sería. Su amistad sería infinita.
Tan eterna como la vida que estaban condenados a vivir.
Continúa...
Como ya les había dicho, aquí cambió la forma de manejar los colores. En lugar de usar amarillo, use las dos representaciones mas importantes del mismo: Desprecio y Amistad.
Y sí, creo que más importante qué lo que ellos tienen, está el hecho de que son los mejores amigos. Volvimos a cuando todo era rosa en sus vidas. Espero no les joda la nula cronología de esto xD
Respondiendo a sus comentarios:
Ame winner: Supongo que el énfasis va mas que nada por la temática de las viñetas, pero te confieso que luego de terminar naranja me dije que la siguiente debía ser diferente. No se, tampoco me gustaba la estética de una misma palabra repitiendose, aunque fuera la idea. Las dejé así porque me gustaba el resultado, pero no todas serán igual, descuida. Confío en que ésta te haya agradado más :). Gracias por seguir por aqui y dejar comentarios!
xilema95: La imaginación puede contra todo! Me alegra tenerte de vuelta por aca. La verdd te extrañe xD. En todo caso, descuida, tampoco es como si usara mucho la serie como referencia además de las primeras viñetas. Trata de verlo como algo independiente. Me alegra que te esten gustando, espero seguir así. Gracias por seguir leyendo y comentar!
diiana: See, lastima por ella, terminó haciendoles un bien. Pero bueno, Megumi no viene al caso. Espero que esta viñeta te guste y que la uni deje de meterse conmigo xD. Nos estamos leyendo! Gracias por comentar!
Nos leemos en Verde. Sayoo~
