Harry tardó en reaccionar luego de escuchar las palabras de Valo.

-¿Qué les has hecho? -preguntó con un leve temblor en la voz.

-Aún nada -dijo Valo mientras mostraba esa insoportable sonrisa suya.

-¡Harry, puede estar mintiendo! -gritó Hermione.

Draco le entregó a cada una sus varitas y luego se colocó al lado de Harry, manteniendo la suya en alto.

-Puedo llevarte con ellos, Harry -dijo Mark acercándose un poco al joven mago.

Harry miró a sus amigos y luego respondió:

-¿Cómo?

-Por la red flu.

-¡Harry, no lo hagas! -exclamó Ron.

-McGonagall se enterará... -dijo Hermione con firmeza.

Mark puso los ojos en blanco, cosa que irritó a todos.

-Soy el hijo de Lord Voldemort, pequeña. Si aún no me han atrapado, es porque sé pasar desapercibido.

-Iré contigo -dijo Harry luego de pensar un momento en sus opciones.

Mark juntó las manos.

-Ah Harry, sabía que tomarías la decisión correcta... -dijo-. Ahora Malfoy, ¿Serías tan amable de devolverme mi varita?

Draco miró a Harry y éste asintió.

Valo agarró su varita y se la guardo en el bolsillo de su gabardina. Se acercó a la chimenea que había en su despacho y tomó un recipiente que contenía los polvos flu.

-Acércate, Harry. El resto puede retirarse.

Harry caminó hasta quedar frente al profesor.

-¡No nos iremos! -gritó Hermione.

-Hermione, es mejor que todos salgamos de aquí, Potter sabe lo que hace -dijo Draco.

Hermione frunció el ceño y salió de la habitación siendo echada por Mark.

-Ahora Harry -comenzó-, iremos a un lugar lejano, que me recuerda a mi padre.

Harry entró a la chimenea junto a Mark, mientras apretaba con fuerza su varita.

Mark tomó un puñado de polvos flu.

-Mansión Riddle en Albania.

Arrojó los polvos flu, y una llamarada de color verde esmeralda los rodeó.

Harry sintió la ya conocida sensación de ser absorbido y luego de unos instantes aterrizó junto a Mark en otra chimenea.

Mark lo tomó del brazo y Harry sintió un ardor en la cicatriz.

Salieron de la chimenea y Harry pudo observar el lugar donde se encontraban.

Era un lugar grande. El suelo era de madera, las paredes de piedra. Había cuadros y muebles antiguos. Había varias puertas y una enorme escalera que llevaba a un segundo piso.

-Voldemort estuvo en los bosques de Albania -dijo Harry-. Allí escondió Helena Ravenclaw la diadema de su madre. Voldemort huyó hacia un bosque abandonado en Albania.

-Sí, yo vivo aquí desde antes que mi padre viniera al no poder asesinarte. Pero no tuvimos contacto después de su caída. Yo no sabía que él estaba cerca. Él dejó esta casa para mí.

Harry aún no podía creer que estaba hablando con el hijo de Voldemort.

-Si quieres ver a tus tíos y tu primos, tendrás que dejar tu varita Potter -dijo Mark.

Harry de mala gana dejó su varita sobre un estante en una biblioteca que se encontraba a la derecha de la chimenea.

-Vamos, están arriba.

-¡No debimos dejar que Harry fuera con ese desquiciado! -dijo Hermione-. Tenemos que avisarle a McGonagall.

-¡No! -gritó Draco.

Iban caminando hacia ningún lado por un pasillo del colegio.

Malfoy se detuvo frente a la puerta de una habitación vacía y les hizo señas para que entraran junto a él.

-¿Por qué no? -preguntó Ron una vez que estaban dentro.

-Porque lo mismo que Riddle hizo con los Dursley puede hacerlo con cualquiera de nuestros familiares... Tenemos que esperar a que regresen.

-¿Y si le hace algo malo a Harry? -preguntó Hermione.

Los tres se sentaron en el suelo.

-Es el nuevo señor tenebroso... Pero aún no sabemos sus intenciones... Tampoco sabemos qué hará Harry... No creo que hubiera ido si supiera que no hay retorno -dijo Ron.

-No, no puedo aguantarlo más -repuso Hermione y se levantó para luego salir de la habitación.

-¿Adónde vas? -le preguntó Draco.

-Tengo que hablar con McGonagall.

Llegaron al salón de Transformaciones. McGonagall por más de ser directora aún seguía siendo profesora. Aunque no era más jefa de Gryffindor, el jefe actual era Hagrid.

El fantasma de Gryffindor, Nick Casi decapitado apareció frente a los tres magos.

-La profesora McGonagall está muy enojada porque han faltado a clases. -Y luego de decir eso se marchó.

Hermione apoyó su mano en la puerta el salón.

-Hermione, no lo hagas -dijo Draco mientras la tomaba del brazo.

-No dejaré que Harry corra peligro, Malfoy.

Pero antes de que Hermione pudiera golpear la puerta, McGonagall ya había salido.

-Señorita Granger, ¿Puede explicarme por qué Weasley, Potter y usted no han venido a clase el día de hoy?

-Profesora, tengo algo que contarle, es urgente.

Algunos minutos después...

-¿Cómo es posible? ¿Potter salió del castillo con el Profesor Valo? ¿El Profesor Valo hijo de Voldemort? ¡Todo esto es una locura!

-Sí profesora, aún seguimos metiéndonos en problemas... -susurró Ron.

-Ya mismo llamaré al ministro -dijo McGonagall-. Kingsley querrá tomar medidas... Oh, cómo pudieron dejar ir a Potter...

-¿No se supone que la Red Flu es controlada por el ministerio? -preguntó Harry mientras subían los escalones.

-Sí, claramente no sabían que esta casa perteneció a Lord Voldemort, y ahora he hecho un encantamiento para que no puedan saber cuál fue el ultimo viaje que se hizo en la chimenea de mi despacho.

-¿Cuándo lo ha hecho? No lo he visto...

-Soy el hijo de Lord Voldemort, si no quiero que se den cuenta, no se dan cuenta.

Llegaron al segundo piso y caminaron hacia la derecha. Mark paró en la tercera puerta y la abrió. Entraron, y Harry vio a los Dursley atados sobre una cama.

Los ojos de sus tíos y su primo se abrieron como platos cuando lo vieron. Intentaron hablar, pero solo se escucharon quejidos imposibles de comprender.

Capítulo 10 :DDDD Espero que les guste ^^ ¡Más de 300 lecturas, muchas gracias! :D