Naruto no es mio, soy una fan escribiendo para fans.


Naruto colapsó a su lado, la luz que los cubría a ambos desapareció, el aire se tornó frio y traía consigo el aroma a lluvia. Los dos chicos permanecieron sentados entre las cosechas, sin decir una sola palabra, solo sintiendo el ambiente cambiar a su alrededor. Naruto estaba satisfecho, a pesar de tener pocas fuerzas lo había logrado, las cosechas estarían a salvo a pesar de la sequia que se avecinaba; había estado descuidado sus deberes sobre la aldea, no podía permitirse perder otra pelea contra sus hermanos, estaba seguro que regresarían una vez supieran que él no había fallecido y que la aldea aun estaba bajo su cuidado.

"Volvamos a casa" – Dijo Sasuke rompiendo el silencio y tomando a Naruto entre sus brazos para levantarlo, Naruto escondió su rostro en el pecho de su amigo, su colita abrazó su propia cintura brindándole un poco de calor en el frio atardecer.

"Sasuke muchas gracias por todo lo que has hecho por mi" – Susurró Naruto, levantando el rostro para ver la disimulada sonrisa.

Llegaron a casa de Sasuke antes de que oscureciera, estaban seguros en el hogar del azabache, todo parecía invitador, esperando a los dos chicos. Aunque el templo había sido siempre su hogar, no podía imaginar no llegar a la casa de Sasuke, su hogar estaba ahí, con él.

"Descansa un poco Naruto" – Dijo Sasuke, depositando al frágil zorrito en la cama, Naruto se volvió hacia su lado mirando a Sasuke con amor, sus manos buscaron casi por inercia el rostro de porcelana, se armó de fuerza para sentarse y abalanzarse a los labios del azabache; Sasuke fue tomado por sorpresa, no era típico del inocente zorro hacer estas cosas. "¿Qué sucede?" – Preguntó Sasuke cuando se separaron.

"Sasuke, enséñame como se aman los humanos" – Susurró con un sonrojo en sus mejillas, había escuchado historias sobre estas situaciones, pero nunca había visto algo semejante. "mi corazón late con fuerza cuando te miro, y siento que no podría vivir sin ti, no entiendo muy bien lo que sucede conmigo" – Suplicó el zorrito.

"Naruto… yo…" – El azabache no sabía como responder a las peticiones del zorro, claro que había pensado en ello mas de una vez, que sus sentimientos hacia el dios de la aldea eran mas que simple amistad, estaba enamorado de esa piel morena, de los cabellos amarillos como el sol y los ojos relucientes.

"Por favor… Sasuke" – Suplicó nuevamente.

El azabache tiró toda precaución por la borda, besó con ternura los labios del zorrito, sus manos acariciando las marcadas mejillas. No iba a detenerse, necesitaba del zorro así como este necesitaba de él.

Poco a poco fue despojándose de su ropa, la yukata de Naruto ya hace tiempos adornaba el piso de la habitación. "Mi cuerpo se siente caliente Sasuke" – Gimió el zorrito con sorpresa, Sasuke lo silenció con un beso, el zorro respingó cuando sintió la lengua del azabache entrar a su boca, quiso hacerse para atrás temeroso pero el mortal no lo dejó.

"No te preocupes Naruto, no dejaré que nada te pase" – Lo reconfortó, se sentó un poco alejado del zorrito para poder observar su desnudez, Naruto pareció apenarse y trato de esconderse con su cola haciendo reír a Sasuke. "No te escondas de mi" – Le dijo, tomando la colita entre sus manos y moviéndola a un lado, sus dedos delinearon el interior del muslo de Naruto, el chico gimió levemente sintiendo como si hubiera electricidad recorriendo todo su cuerpo. Tomó el miembro de Naruto entre sus dedos, moviéndolos de arriba hacia abajo, viendo las reacciones del zorro.

Naruto nunca había sentido algo así en todos sus años, sentía que iba a explotar del placer.

"No hagas eso" – Suplicó, escondiendo sus sonrojadas mejillas, apenas y podía hablar, solo gemidos lograban salir de sus labios.

"Pero lo disfrutas ¿no es así?" – Preguntó Sasuke de manera juguetona, de ninguna manera iba a parar, el placer lo guiaba mas allá de la razón. "Ya te lo dije, no te preocupes, yo cuidare de ti" – Le reaseguró, uniendo sus labios en un apasionado beso, su lengua pidió entrada en la boca del rubio, delineando con cuidado los afilados colmillos del zorrito, el chico abajo suyo respingó con nerviosismo, aun no se acostumbraba a ese sentimiento.

"Sasuke…" – Gimió, el azabache sonrió triunfante.

"Voy a hacerte el amor" – Le susurró, trazando un camino con su lengua sobre el pecho dorado hasta llegar a su miembro, un par de besos en la punta hicieron que Naruto se retorciera en la cama, sus manos tomando con fuerza las sabanas. "¿lo quieres?" – Preguntó Sasuke- "¿Realmente quieres saber?"

"Por favor" – Suplicó en un lloriqueo, Sasuke recogió las piernas del zorrito y las apoyo sobre el pecho del mismo, tomo aire y empezó a adentrarse en el zorrito, el calor de su interior lo envolvía, sentía como si estuviera hecho de fuego, era un placer casi insoportable. Naruto dio un gritito, agarrándose al cuello de Sasuke como si fuera un salvavidas, sentía el miembro del azabache pulsar en su interior mientras esperaba su señal de que todo estaba bien. "Muévete" – gimió, Sasuke agradeció que tuviera unos momentos para recuperarse, también era su primera vez, y no quería parecer un inexperto a los ojos de Naruto, hasta el momento lo había hecho muy bien pensaba.

El vaivén de sus caderas lo volvía loco, Naruto se movía abajo suyo con desesperación y la fricción que creaba en su miembro se sentía tan bien. No quería ser muy brusco pues el chico aun se recuperaba, pero no podía evitarlo, se sentía tan bien.

"Voy a darte la vuelta" – Le avisó mientras sacaba su miembro y ayudaba a Naruto a ponerse en cuatro patas, la cola del zorro se movía eróticamente, invitándolo; Sasuke penetró nuevamente, sus manos rasguñaban las caderas del zorrito mientras embestía con fuerza, escuchar los gemidos lo volvía loco, tanto que no pudo evitar embestir con mas fuerza hasta escuchar el golpeteo de la cama contra la pared.

"Por favor, Sasuke, por favor" – Pedía el zorrito sin saber que exactamente, solo quería liberarse de todo el placer, Sasuke tomó su olvidado miembro, acariciándolo con fuerza. "Voy a morir…" – susurró, sentía como algo en su interior iba a explotar, nunca había sentido esto, estaba temeroso pero al mismo tiempo se sentía en el cielo. La visión del zorrito se nubló por un segundo, sintió que algo en su interior explotaba, con un grito se desplomó en la cama, sintió como Sasuke levantaba aun su trasero con las manos, moviéndose un par de veces más, hasta que un líquido caliente lo lleno.

Sasuke se desplomó a su lado, rendido.

"Te amo Naruto" – Susurró el azabache, recogiendo al zorrito entre sus brazos, sus desnudos cuerpos presionándose entre si, buscando la calidez del otro.

"Yo te amo a ti" – El zorrito pudo murmurar antes de quedar dormido en los brazos del mortal. Ahora estaba mas seguro, tenia que arreglar las cosas, tenia que prepararse para dejar la aldea, no podía vivir con este dolor, no quería ser un ser inmortal.