Yo la quise y a veces ella también me quiso .Pablo Neruda
Edward… ¿Dejarte quererme? Por qué…
-Es la primera vez que me gusta una chica, es la primera vez que veo a una chica y siento que debería dejar mi vida por ella.
-Mono—cállate.
-Bella no te pido que estemos juntos para siempre—"por ahora" dijo tosiendo el muy creído—pero por favor…por favor déjame probarte que sé que eres mi "one in a lifetime".
Era como un pequeño dolor de cabeza, las piernas me dolían e intentaba pensar en cualquier cosa que me enviara lejos de donde él me había llevado.
-Edward… No sé sí pueda.
-Por favor.
Mi orgullo no me dejaba decirle que sí, mi corazón mientras tanto sufría cada vez que lo mantenía en silencio, ¿qué hice para gustarte?
-Edward…-Tal vez mis labios no decían la verdad.
-No digas nada Bella—tomó mi mano y le dio un beso, casi como si no pudiera y como si para él fuera todo.
-Solo un mes…
-Es todo lo que necesito—dijo el bobo con una sonrisa tan grande en su cara. Y por primera vez pude ver al chico, no el dinero solo a un chico con una sonrisa torcida.
-El resto de la canción, la que cantabas el otro día…
-¿Quieres escucharlo?—dijo el entusiasmado y con los ojos brillantes.
-Sí.
Me llevo tomada de la mano a un cuarto, era blanca y tenía un piano, que podría parecer de porcelana. Se sentó y respiro un poco, después me volteó a ver y me sonrió.
"I'll be waiting for you,
I will wait for you; I don't want to see the tears of pain anymore,
You let me know,
This love that's like a lie, I'll never let it go because that love is you. "
-¿La compusiste tú?
-Sí. —Me miró—quieres saber cuándo.
-No especialmente.
-El día del automóvil.
Sonreí levemente.
-Gracias, realmente nunca te he agradecido.
Alice, entro a la habitación como un relámpago.
-Que bueno que no usaste la ropa que te regale hoy, habría quedado arruinada para siempre.
-Lo sé—Estaba en su casa, por supuesto—Lamento las molestias. Creo que me iré—dije sonriéndole a Alice y después a Edward.
-¡Ahí está! La sonrisa.—Me sonrojé-¿No has conocido al resto de mis hermanos aún, cierto? Quiero decir oficialmente.
-No.
-Ven entonces—Alice camino detrás de mí y pude notar que examinaba mi ropa con ojo de un águila.
-Edward no creo que sea un buen momento.
-Te amaran.
En especial la rubia.
-Chicos, ella es Bella, mi novia.
El chico con el cabello corto me saludo casi muy feliz.
-Mejor sí estás de nuestro lado, además eres bastante chistosa.
Sonreí mucho, ¿su novia?
-Jasper, ella es Bella.
-¿Ya nos habíamos visto no?
Me sonrojé y sonreí leve.
-¿Ah sí?
Pero el aún así siguió.
-Rosalie…-la vi marcharse de la habitación.
-No le hagas caso Edd, ahora está algo molesta por todo, pero verás que pronto pondrá buena cara.
-Eso espero.
¡Jake!
-Edward, ven—Lo lleve hasta una esquina.
-Tengo que ir a la escuela.
-Bien, te llevo.
-No—es algo que debo hacer sola. Recuerda Bella—Pero puedes pasar por mí en una hora, ¿por favor?
-Claro que sí. –Era como si le fascinara que lo incluyera, no solo eso sí no como si estar conmigo fuera suficiente. –Adiós—me beso casi en los labios y sonrió, no sé que me derritió más.
"Jacob…" ¿Qué podría decirle, no hay palabras suficientes? ¿Cómo puedo no herirlo, que podría hacer yo? ¿Qué palabras podrían dejar su corazón intacto?
Cuando llegue al edificio él estaba a punto de cometer vandalismo.
-¿Qué estás haciendo?—pregunte inquisitiva y confundida.
-¡Ver como estabas! Escuche todo lo que sucedió y no te encontraba por ningún lado
-¿Así que entrando por la fuerza a mi edificio te pareció la mejor?
-Sí…-Se sentó y me sonrió, como un amigo lo haría. —No debí dejarte sola. Soy tan estúpido.
-No te preocupes, al final Edward me ayudo.
-¡Exacto! …. Yo no quiero que él haga nada por ti.
-Jake…-Me tomó la mano y me miró. —Perdón.
-Deja de disculparte Bella. No ha sido tu culpa.
-Jake, me gusta Edward—los ojos me lloraban y mis mejillas estaban tan calientes que ardían, mientras mis manos temblaban frías—Perdón, quise mucho que me gustaras.
-Yo era lo natural… ¿qué hice mal Bella?
-Nada Jake, es solo que no hay algo bien en mí. Adiós Jake.
No me iba por qué quería dejar de lastimarlo, no me iba por qué pensara que era lo mejor que nos alejáramos, para que él sanara. No, me aleje por qué no quería hacerme más daño a mí.
-¡Bella, estás mintiendo!—me sacudía de los hombros, con desesperación-¡Bella! ¿No es verdad, cierto? Lo que pasa es que no quieres que me sienta culpable… ¿Bella? Es solo que no quieres elegir, pero tú sabes que yo soy lo natural, lo que harías.
-Jake—dije liberándome de sus brazos —no dejes de ser mi amigo por favor, eres el único aliado para mí, la única persona en que confío de verdad. No me hagas elegir.
-¿Por qué?
-Porque no sé si pudieras ganar.
-Bella, yo no te he dicho adiós.
Corrí a mi cuarto, quería encerrarme y no salir nunca. Quería dejar de dañar a la gente, de ser mala. Tal vez algo de verdad no funciona en mí. ¿Edward, de verdad te elegiría a ti?
La mañana de ese viernes fue en especial apestosa. Edward me esperaba sentado en las bancas de madera, me pregunté sí Jake habría ido en algún momento.
Sonreía como ligeramente, cómo si eso fuera demasiado embarazoso—Me recordó al color que toman tus mejillas. Sí justo así—Me reí y me sonrojé más.
-¿Te sentaras con nosotros en el comedor, verdad?
-Claro—Tomó mi mano, y todo se sacudió dentro de mí, la emoción que sentí fue tan armónica.
-Bella, vi que tu violín quedo destrozado, no sé si quieres que vayamos a comprar uno.
-Aún no le he pedido el dinero a mí padre—ni le he dicho exactamente.
-Yo te lo regalo, después de todo fue mi culpa.
-No, es demasiado.
-Claro que no, velo como un regalo.
-Uno muy caro. ¿Un préstamo?
-Sí quieres—dijo él y encogió los hombros, no sé exactamente que hizo pero me abrazo y todo se puso un lugar, las cosas flotaron y todo lo que había era su calor y yo. Su sonrisita burlona con sus labios rosados.
-Tienes labios de chica, algo rosados—los toque con mis dedos, ligeramente para que no fuera demasiado, solo un roce de viento. Él me sonrió feliz y me besó la mejilla.
Entramos y todo cambio, las miradas, la gente. Edward jugueteaba con las frutas y movía los panes en su plato. Todos nos observaban y sentí que cada vez que le daba un trago a mi jugo, una mordida a mi pan o una cucharada a mi cereal, alguien me aplaudía.
Alice mordisqueaba zanahoria y pepino, mientras discutía de moda con Rosalie y yo fingía entender una palabra de lo que hablaban.
-¡Edward llevaras a Bella a la fiesta de invierno! ¿Cierto?
-Claro, ¿no es acaso obvio?
Abrí los ojos ¿baile? ¿yo? ¿vestidos?
Gente bella (ahhh captan! Bella, bella? :$ Shame on me por los malos chistes….) Bueno la canción de Edward es la continuación de la misma de la otra vez (Starlight Tears).
Bueno, masomenos entre lo que quede de hoy y mañana le adelanto unos tres capítulos, espero.
Gracias chicas por todos los adds y reviews. BESOS!
