CAP.-12 ¿Qué LE PASA A LA DOCTORA Brennan?

Brennan se acercó a sus compañeros, Ángela la miraba con una sonrisa, pero ella no estaba contenta. Se acercó a Hodgins:
-Hodgins. ¿Estás ocupado analizando el nervio mediano?- Hodgins miró a la Dra. Brennan y le contestó:
-Sí, pero no me llevará mucho tiempo, ya podrás analizar el esqueleto. Es que no quiero cortarlo, por las dudas que su forma tal como está sea también una pista.-
-Me parece genial y me parece que no tengo nada que hacer aquí. Iré a buscar datos afuera.- Hodgins la miró algo extrañado, era raro que Brennan no quisiera trabajar, pero después repuso:
-Ah claro, Booth y tú irán a buscar al asesino que tienen en el FBI.- Brennan lo miró algo evasiva.
-No… nada de eso. Iré sola. Adiós.- Ángela notó que Brennan aceleró la conversación al ver salir a Booth de su oficina. Le pareció extraño y se preocupó. Hodgins la saludó y Brennan salió del Jeffersonian. Booth miró, extrañado también. Se acercó a Ángela.
-¿Me puedes explicar qué es lo que le pasa?-
-¿Me lo explicas tú a mí, Booth? ¿Qué pasó allí dentro?- Booth continuaba viendo a Brennan salir de la institución y mientras le respondía con un gesto a Ange que le demostraba que no tenía idea. Para confundir aún más las cosas Cam se acercó a ellos y les dijo:
-¿No hay trabajo? ¿Y la Dra.? ¿Se tomó vacaciones? ¡Trabajen que hay un niño que necesita que lo salvemos!- Los tres la miraron molestos. Ángela contestó:
-Es lo que estamos haciendo desde que nos enteramos. Y lo estamos haciendo "tooodoooos".-
-¿Disculpa, Ángela? ¿Estás siendo sarcástica?- le preguntó muy molesta Cam. Ángela le contestó enojada:
-No, estoy siendo sincera. Es la verdad. Me voy a trabajar… entonces…- a lo que concluyó en voz baja -… como no he trabajo en todo el día, como no he hecho nada… -
Booth miró a Cam muy molesto. Ella no se molestó en responderle y se retiró. Él la siguió.
-Camil ¿Qué es lo que te pasa? Entre nosotros no hay nada, no hay historia que contar. Tengo derecho a hacer lo que desee con la mujer que quiera…-
-Booth, ¿realmente te sientes el centro del mundo como para pensar que estoy enojada porque mientras todos trabajamos Brennan y tú se están besando en su oficina? ¿Realmente crees que puede molestarme que no te interese la vida de tu hijo y nos dejes todo el trabajo a nosotros?-
-Estás mal de la cabeza. No tienes derecho a decir que la vida de mi hijo no es importante Cam ¿Sabes qué? Pierdo el tiempo hablando contigo, porque no estás bien, no sé qué te pasa, pero no tienes derecho a decir lo que acabas de decir. Te aprecio, pero no puedo creer que realmente creas lo que terminas de decir. Sinceramente me sorprende y me duele. No me preocuparé…- Cam lo interrumpió:
-Bien, entonces, si no te preocupa. Vete…- Booth la miró muy enojado. Quiso decir algo más pero ella se dio vuelta y se fue.
-¿Qué rayos le pasa?... No puedo ser por lo de Huesos, porque ya es demasiado…- dijo Booth mientras se iba, pero lo dijo para él mismo. Sintió unos pasos detrás y se giró. Sweet se acercó y le dijo:
-¿Qué pasó entre la Dra. Brennan y Ud., agente Booth?- Booth miró para arriba porque Sweet escuchó lo que terminaba de decir. Booth le respondió:
-Nada.-
-Agente Booth, Ud. sabe que si la Dra. y Ud. mantienen una relación amorosa no podrán trabajar juntos.- Sweet sabía que no era cierto, pero quería ver las reacciones de los dos. Sólo los estaba probando a ambos, para conocerlos mejor. Mientras pensaba (ya que no les gusta cooperar conmigo en las sesiones, inevitablemente, tengo que conocerlos de esta manera para saber cómo son en verdad… lo siento…)
-Mira Sweets, no tiene nada que ver una relación con el trabajo, ¿entiendes? Puedo hacer lo que quiera, y no voy a pedirle permiso a nadie.-
-Lo sé, pero esas órdenes vienen de arriba, agente Booth.
-¿Ah, si? ¿De quién?- le preguntó con sarcasmo.
-¿Por qué me lo pregunta? ¿Acaso sí pasa algo y no me lo dijeron en las sesiones?- Booth lo miró ya cansado de tanta intromisión, Sweet notó la bronca que sentía, así que dio un paso atrás en la conversación:
-Igual, aún no han tenido oportunidad. No tuvimos sesión. Disculpe, ahora me voy. Tengo que irme-
-Eres un niño inteligente, Sweets.- le contestó Booth. Sweet se dio la vuelta y se retiró, Booth realmente estaba enojado.
Sweet se acercó a Ángela y Hodgins, y mientras los veía trabajar pensaba (algo está pasando con todos. Brennan está distinta, Ángela no está concentrada…) miró a Hodgins (… ah, Hodgins sí, él trabaja como siempre), buscó a Cam. No la encontró (no sé dónde está Cam.), miró donde se suponía que debía estar trabajando. No estaba. (… No está trabajando. Booth está muy, muuuy enojado ¿Qué me perdí por ir a hacer estos perfiles? Que encima no los terminé, así que me iré a hacer eso: terminar los perfiles para descartarlas como cómplices, aunque eso es complicado…)

CAP.13 ¡No es Parker, Booth! ¡Es una niña!

El viento tocaba el rostro de la Dra. Brennan que estaba sentada en el mismo parque donde había estado con Booth el día de su cumpleaños a la noche. Sostenía el delfín de su collar en su mano y mientras sus pensamientos le decían una y otra vez que no debía sentir amor por Booth. Recordaba todo lo que él le había dicho hacía un rato, y sin darse cuenta sonreía. Luego sintió un vacío porque no escuchaba su voz, ni la voz de su corazón, y nuevamente sus pensamientos le decían que estaba mal, que ambos terminarían sufriendo, que alguien se interpondría o que le harían daño a alguno de los dos para sacar ventaja de lo que sentían. Brennan pensaba:
"Estoy cansada de estar luchando contra mi cabeza. Tengo que tomar una decisión ahora. O estoy con él, o no. Tengo que pensar todos los puntos positivos o negativos que sacaría si hiciera caso a mi corazón… a este sentimiento. No puedo seguir así de indecisa, a Booth no va a gustarle…. Jamás sentiría vergüenza de querer a un hombre como él, es todo un hombre, todo lo que siempre esperé, ¿entonces por qué no puedo estar con él, si es todo lo que deseo? pero ahora es tan distinto, no soy yo misma, me siento rara… pero Booth siempre me hace ser Temperance Brennan, nunca intentó cambiarme… es todo lo que espero, es todo lo que deseo… pero somos compañeros…
-Hay Booth, ¿cuántas veces nos dijimos a nosotros mismos que no debíamos involucrarnos con las personas del trabajo? ¿Cuántas veces se lo dijimos a todo el mundo? ¿Cuántas veces nos preguntaron si estábamos juntos y ambos respondimos que no, justificándonos con la idea de que nadie conocía lo que es una verdadera relación de compañeros en el trabajo? Dime ¿Cuántas veces? ¿Y por qué ahora mentimos?-" Mientras pensaba sintió que le caían lágrimas en su rostro. Se frotó las mejillas para secarlas. "y ahora lloro porque creo que decidiré no estar contigo, Booth. Decidiré no estar contigo… ¿Cómo te lo digo? ¿Cómo te explico que no voy a estar contigo, pero que me muero de ganas de decir lo contrario, de decirte lo contrario? ¿Me entenderás? ¿Entenderás que no podemos estar juntos? ¿Que está mal? ¿Lo entenderás, Booth?... Mi amigo, mi compañero… mi amor. Por estos sentimientos que quisiera no sentir te estoy perdiendo, porque ya nada volverá a ser lo mismo. Pero no podemos estar juntos, será lo mejor para los dos en un futuro, aunque ahora no lo entendamos."
Booth estaba sentado en la oficina de Brennan triste, pensando. "Huesos, no te entiendo… Hazme las cosas más sencillas al menos, pero no hagas esto. Tengo tantas cosas en mi cabeza, tengo tanto miedo y ahora, encima, no te entiendo. ¿Acaso no sentimos lo mismo los dos? Yo sé que sí, pero no entiendo. ¿Tan poco soy a tus ojos que no valgo la pena?... No creo que sea eso, pero no sé qué te pasa. No te quiero ver así por mi culpa… Quiero verte bien, quiero vernos bien, quiero que estemos juntos, pero me esquivas todo el tiempo, te animas y al mismo tiempo te acobardas. Vas, vuelves. Y tú no eres así. Algo te está pasando y no me lo estás diciendo. Hay algo que no me dices, y no puedo ayudarte. Y si te veo mal, me siento mal. No estoy bien. Estoy cansado de todo esto. No puede ser…
Mi hijo, mi Parker ¿dónde estás hijo? Perdóname. Que no te pase nada, porque si te pasa algo ya no habrá razón de vivir. Parker… Parker…
Qué idiota soy, pensando en ella cuando mi hijo está en manos de un asesino. Si no sabe lo que quiere que sea sincera, pero que no me tenga de un lado a otro. No tiene derecho… " Booth suspiró "Sé que es mentira esto que estoy pensando, Huesos merece todos mis pensamientos, pero al menos que sea clara…
Sweets… Ese idiota, ahora viene con esta estupidez de que no podemos estar juntos. Cuando se lo diga a Huesos se sentirá más insegura… ¡Hay, no sé! Si ni siquiera sabe eso y ya está dando mil vueltas… No sé qué le pasa. Huesos, ¿por qué no confías en lo que siento? ¿Por qué no confías en que lo que te digo es cierto? ¿En que eres la única mujer que supo admirarme realmente? ¿Por qué? ¿Por qué? Es lo único que tengo en mi cabeza, por qué Parker, por qué Rebecca, por qué tú también. Cuando supe lo de Parker estuviste ahí para que te abrazara, pensé que esto no sería tan difícil porque te tendría a mi lado, y ahora eres simplemente una preocupación más. Quisiera que todo fuera distinto, pero es evidente que tú no quieres que pase algo entre nosotros. No te presionaré… respetaré tu decisión aunque realmente me duela. Siempre pensé que también me admirabas, pero ahora me doy cuenta de que a tus ojos… no soy suficiente y eso me duele, Huesos."
Entrada la tarde Brennan entró al Jeffersonian. Hodgins se acercó:
-Y Dra. ¿Qué encontró?-
-¿Eh?... Nada.- Hodgins la miró extrañado.

-Bueno empiece a buscar algo porque se trata de Parker.- le dijo y se fue. Brennan miró hacia abajo: tenía razón. Buscó a Booth con su mirada. Lo vio frente a una computadora con Ángela, discutiendo algo. Se acercó pero no los interrumpió. Sólo los escuchó. Ángela hablaba:
-Bueno, Booth, de todo lo que me contaste creo que tenemos que ver qué es lo que encontramos en el puente de la calle 14 que atraviesa el río, en autopista Jefferson Davis. Si todas las pistas nos llevaron hacia allá tenemos que ver qué es lo que hay en esos sitios.-
-Sí podría ser, pero esto encontré en la base de datos, no fueron las pistas que nos llevaron hasta esto.-
-Hay, Booth, es lo mismo. Encontramos el nombre de la víctima gracias al cadáver. El asesino sabía bien a quién matar y a quién no. Es más: la nueva víctima que vio Tempe en la tv tendría que estar aquí con nosotros.-
-Lo sé, pero no me dejan que vea el cuerpo ni traerlo aquí porque ya tienen al asesino y ya tienen la identidad de la víctima… no puedo hacer nada al respecto.-
-Si, Booth, te entiendo, no te estoy echando la culpa. Entonces, ¿irás con Brennan allá?- Booth le contestó con un tono que revelaba que le entristecía recordar a Brennan.

-No, ella no está. Se fue a la mañana y no ha vuelto. Quisiera que estuviera ayudando a encontrar a Parker, pero no sé qué le pasa.- Ángela lo miró triste. Era cierto. Brennan, detrás sintió cómo volvían esas ganas de llorar. Se dio vuelta y se fue a su oficina, donde inevitablemente volvió a llorar.
-Si quieres vamos juntos.- le dijo Ángela a Booth. Él la miró y sonrió aún triste, asintiendo con un gesto.
-Vamos.- Ambos se fueron hacia la autopista 14.
Una vez en el auto Ángela le dijo:
-Dale tiempo, ella sufrió mucho en su vida, muchas veces la han traicionado. Tiene miedo… porque realmente te quiere.- Booth la miró y le sonrió. Luego le dijo:
-Ángela, no te ofendas. Pero creo que de ese tema tenemos que hablar ella y yo.-
-Todo un caballero, ¿eh?- Ángela sonrió y miró hacia delante -… Bueno, pero te quiere, te lo aseguro, no lo dudes aunque ella quiera alejarte, ya la conoces. Lo sé, lo sé, no tengo que decir nada. Vamos Booth- Booth rió y se fueron.

Una vez sobre el puente ambos bajaron a mirar los distintos lugares donde pensaban que podría haber algo. Se acercaron a policías que estaban vigilando el tránsito, les preguntaron si no habían visto nada raro. Caminaron unos cuántos kilómetros sobre el puente, pero no encontraban nada raro. Se acercaron a las orillas del mismo, miraron el gran río que lo atravesaba. Subieron al auto, se dirigieron a las orillas más próximas de río. Bajaron, buscaron algo que le dijera cualquier cosa relacionada. Hablaron con los turistas que caminaban. Nada. Subieron nuevamente al auto, atravesaron el puente. Bajaron en la otra punta del mismo, repitieron las acciones, buscaron, caminaron, preguntaron y observaron todo. Nada. Booth ya estaba cansado de tanta presión. Se acercó a un árbol y le pegó una fuerte piña, que por supuesto le lastimó su mano. Ángela se acercó rápido y lo tranquilizó:
-Hay, Booth. No es forma de reaccionar, todos queremos saber qué es lo que sucede, pero no tienes que hacer eso.- Booth miraba hacia el suelo y negaba con movimientos de cabeza.
-Ángela, estoy cansado de no saber quién tiene a Parker. Lo voy a matar, lo voy a mandar al infierno a este hijo de puta, le voy a volar la cabeza de un solo tiro.-

-No Booth, tú no eres así, no dejes que ese asesino, te transforme en un asesino. Aparte sí sabemos quién lo tiene, no sabemos dónde… aunque creo que eso no te tranquiliza. De todas maneras lo vamos a encontrar a Parker, y con vida. ¿Entiendes? Con vida. Y va a volver a estar contigo y no van a lastimarlo nunca, nunca más.- Booth miró al cielo y pareció muy enojado con lo que había arriba. Ángela lo tomó del brazo:
-No busques culpables arriba, Booth. El culpable está aquí abajo, en la Tierra, y vamos a dar con él, y lo haremos pagar, pero respetando al sistema, lo haremos pagar con la justicia.-
-Volvamos al auto. Aún nos queda la autopista.-
-En realidad estamos sobre ella, porque la autopista es el puente, Booth.- Booth la miró con una sonrisa por el sarcasmo. Él ya sabía que el puente era la autopista Jefferson Davis. Ambos rieron.
-Sí, pero en el expediente dice… - se acercó al auto y tomó el expediente y se lo leyó a ella:
-"El accidente fue visible perfectamente desde el puente de la calle 14 que atraviesa el río Potomac, parte de la autopista Jefferson Davis, la ruta más transitada desde Washington y los suburbios de Virginia.."-
-"y los suburbios de Virginia…"- repitió Ángela. Ambos se miraron con nuevas esperanzas.
-y allá vamos.- dijo Booth. Ángela miró su reloj. Las 18:04 hs.
-Llamaré a Brennan y le diré que llegaremos tarde al Jeffersonian, si no es a la madrugada. Es un largo camino.-

-Está bien.- le contestó Booth mientras arrancaba el auto del FBI y se dirigían a los suburbios de Virginia.
Booth y Ángela llegaron a Virginia, se dirigieron a los suburbios que daban con la autopista y bajaron a preguntar. Caminaron unos pasos cuando se dieron cuenta de que no tendrían que buscar más, que no tendrían que preguntar nada. Un olor a descomposición los rodeó al caminar cerca de un callejón oscuro cerca del lugar. Ambos intercambiaron miradas y se dirigieron hacia allí.
Varias bolsas de basuras estaban tiradas, apiladas unas arribas de otras cuando se toparon con tres perros que se alimentaban. Booth sacó su arma y disparó hacia arriba. Los perros corrieron. Ángela lo miró algo divertida.
-¡Wow! Un hombre con arma ¿Sabes que nunca te había visto usarla?- Booth rió. Al poco tiempo volvieron a sentir ese olor putrefacto y decidieron buscar lo que era. Ángela miró una bolsa grande y sintió cómo ese aroma la envolvía. Se corrió hacia atrás con una expresión de asco. Booth la apartó y se acercó allí. Con sus manos (no tengo nada más), pensó, abrió la bolsa. Una víctima. Un niño parecía. El rostro de Booth en menos de un segundo se puso pálido y quedó helado.

Ángela corrió a ver qué sucedía y vio el cuerpo de un niño de la edad de Parker, totalmente descompuesto, irreconocible. Booth no hablaba pero corrían lágrimas sobre su rostro. Recordaba a su hijo, recordaba cuando era apenas un bebé, cuando había nacido. Recordó a Rebecca embarazada. El primer día de escuela de Parker… la sonrisa de su hijo. Estaba helado. Todo aquello lo estaba matando, todo lo estaba asfixiando, ya no podía aguantarlo, era demasiado pesado. Luego de unos segundos, que para él fueron horas, perdió el equilibrio y se golpeó contra la pared, no cayó, pero aquello lo ayudó a reaccionar. Cuando volvió en sí escuchaba que Ángela lo tranquilizaba:
-No es Parker, Booth, es una niña. Mira el cabello ¡Booth! ¡Booth!- él la miró.
-Oh, gracias a Dios volviste en sí, Booth, casi me matas…- le dijo ella mientras volvía a respirar. Él sacudió su cabeza y miró el cabello de la víctima: era oscuro, largo, no era el de Parker. Parecía una niña. Tomó su celular y llamó al FBI.