Tener dentro sentimientos que no reconoce con otros que no quieren ceder a los recuerdos que lo revolucionan en deseos, razones y necesidades solo le angustiaban más, quería arrancarlos de su cuerpo poder subirse a un caballo y recorrer los límites del rancho por días hasta que su cabeza no hubiese más nada, no quería sentir la traición de las palabras de Christian que afectuosas se metieron debajo de su piel y en cada hueso hasta convencerlo de aquello, desearía no haber creído una palabra, desearía no sentir las manos de Christian sobre su cintura o en su rostro, los abrazos tibios y protectores o el sin fin de gesto íntimos que compartieron en esa camioneta destartalada.

Quisiera no estar llorando como si su perro se hubiese muerto, como si su madre lo hubiera abandonado de nuevo, no quería sentir nada de eso, y quería arrancarlo de su cuerpo, pero solo podía esconderse detrás de los almacenes más alejados que pudo alcanzar con su pierna lastimada y sus muletas improvisadas, no esperaba que nada pudiera percatarse de su estado, de su presencia allí, por lo que el sobresalto repentino le hizo tragar aire apresuradamente asentándole como espinas clavadas en su garganta, menguando levemente cuando soltó el aire al notar quien se había sentado junto a él era Chad, el hombre no dijo nada, solo lo dejo llorar un buen trato entre sus propias manos antes de poner su brazo sobre su espalda.

No recuerda cómo es que el día se convirtió en aquel pálido y falto de color ocaso, todo a su alrededor se volvió macilento, su amigo se quedó allí sin hacer más nada que nudos a unas largas tiras de cuero, mirando de tanto en tanto, de su boca salieron palabras que Chad contesto sin siquiera dudarlo, él también se iría a la arriada, dios, el quería arriar ese ganado también por el hecho de saber que eso lo dejaría tan cansado y adolorido que solo podría comer y dormir, pero cree que todos sus huesos crujen y se quejan porque Christian no estaba a su lado para darle sus medicamentos, estaba seguro de que se le había pasado la hora, pero el dolor y la hinchazón en ambas lesiones aminoraba su dolor interno o al menos lo hacían sentir menos importante.

La noche y el frio los envolvió en silencio hasta que el rubio tomo una de sus muletas y lo ayudo a ponerse de pie, la voz de Chad fue tan clara cuando puso la otra muleta debajo de su axila que casi fue una bofetada que no se esperaba de su amigo.

- Tienes un mes para pensar que es lo que harás…- sus ojos no le veían directamente, de echo miraban todo a su alrededor, como si cuidase de no inmiscuirse en su espacio personal.

- No hay mucho en que pensar…- Steve dio unos pasos hacia adelante rodeando el edificio donde decidió esconderse.

- Lo hay, pero tú más que otros sabes que necesitas tiempo para analizarlo, lo digo sin intenciones de ofender claro. – Chad se colocaba mejor el texano y tomas sus cuerdas anudadas que ahora tenían forma de un fino látigo el que de seguro usaría en la arriada.

- No me ofendo, lo reconozco, como reconozco que eres inteligente como sincero Chad y también un sinvergüenza desvergonzado, pero aun si… tu nunca mientes a tus amigos al menos. - intenta respirar, jamás había tenido un corazón roto y se pregunta si era esta la sensación de la que todos hablan de sentirse roto por dentro.

- Demonios… ¿Soy así de trasparente? - Chad se toma del pecho como si le afligiera y Steve intenta sonreír soltando solo un poco el aire entre sus dientes.

Caminan hasta la estancia del comedor, todos ya están sentados allí cenando, Jared alza su brazo con mucho ánimo para indicarles que están en la mesa contigua a la habitual, Christian esta allí y Steve solo gira su cabeza para sentarse en la mesa repleta de compañeros junto a la puerta principal, Chad le sigue sin saber bien porque pero no se molesta en preguntar tampoco, la camarera de esa zona los atiende en un santiamén, el barullo es grande en esa mesa todos hablando de lo que harán antes de irse a arriar.

- ¿Qué paso? - sale de la boca de Jared mirando a Christian y a donde sus amigos decidieron sentarse en un vaivén lleno de confusión.

- Nada…- gruñe por lo bajo casi herido y Jared frunce más el ceño.

- Paso algo con…au…- Jared se queja cuando Jensen le da un codazo en el costado y le hace una mueca que Christian no ve porque el texano le cubre el rostro.

Dos días después Jensen está sentado sobre los tirantes de los corrales externos, viendo como agrupan el ganado faltante para emprender el camino, no hay tiempo para besos o abrazos en un momento como ese, en el segundo que Jared se subió al caballo negro de crin marrón había dejado de ser su novio para ser el arriero líder, el que le dice a todos que hacer, son unos treinta hombres a su parecer, Steve está sentado a su lado observando y comentándole por qué hacen lo que hacen y cuál es el fin de ello.

Es entretenido, pero desde ese día en el comedor la distancia entre los cuatro amigos era extraña y tensa, le tomo una hora y algo más al ganado como a los arrieros para desaparecer de su vista, el silencio apoderándose del lugar poco a poco, el calor disipándose y el polvo volviendo a la tierra que pertenece.

Steve se movió torpemente antes de bajarse de la cerca, Jensen salto directamente y se dispuso a ayudarlo, el rubio no le dijo nada solo puso su mano sobre su hombro y se apoyó en el cuándo salto el último tramo que le faltaba bajar, caminaron juntos hasta el auto de Jensen en un silencio que tenso parecía rodeado de descargas eléctricas provenientes del vaquero de cabellos largos a su lado, el quería preguntar, saber qué fue lo que paso, pero esta era la tercera vez que lo veía y no había cruzado más que unas diez palabras hasta ahora.

Solo conocía una manera de crear confianza con un desconocido y era pasar tiempo juntos de alguna manera, Chad se fue con Jared al igual que Christian por lo que él creía que el rubio tendría mucho tiempo libre.

- Asique…- Jensen busco en sus bolcillos las llaves haciendo tiempo para preguntar, para pensar en realidad que podría proponerle hacer estos días.

- Uh? – es lo más que obtuvo del rubio que subió su texano blanco más arriba para poder verlo mejor.

- Debo buscar una casa… - dijo para sí mismo antes de que supiera lo que hacia, se froto un ojo, aun poco acostumbrado a no usar los lentes.

- ¿Disculpa? – Steve salió de sus propios pensamientos para intentar entender al contador.

- Si bueno, me mudare cerca para poder estar con Jared ¿Sabes? – intentando armar un tema de conversación fluido, viendo los papeles de las casas que con Jared habían estado seleccionando juntos en el asiento trasero del auto.

- Oh… - eso sorprendió a Steve, pero también parecía que lo ponía triste al mismo tiempo.

- Si bueno, quiero darle una oportunidad a esto y si estoy tan lejos no creo que funcione. – Jensen se balanceo sobre sus pies, sus manos aun en los bolcillos, Steve mirándole sin entender ni una sola de su intenciones, todas las palabras llevándole a pensar en Christian de una manera u otra.

- Me alegra saber que Jared encontró a alguien bueno en ti Jensen, enserio, pero no se por qué me dices esto. – saber que para Jared funcionaria, que están bien juntos y se darán una "oportunidad" solo hacía que su pecho doliera.

- Bueno, sí, lo siento, esperaba que quieras acompañarme a mirar casas, en realidad iba a hacerlo antes, pero no parecías estar muy animado y como todos ya se fueron me quede pensando que debía preguntarte, sé que no somos amigos ni nada, pero eres amigo de Jared, Jared te estima y me gustaría que al menos podamos ser amigo y si buscamos casa juntos podríamos…- Steve frunce el ceño mientras Jensen habla rápidamente en un mar de intenciones que se disparan en muchas direcciones.

- Me mareas…- dijo cortando el hilo de palabras que Jensen pretendía seguir explicando.

- ¿Disculpa? -

- Iré, ok iré… todo eso, son muchos puntos de vista juntos que me marean. – Steve le dice con el ceño fruncido. Y Jensen mira el auto y a el no sabiendo porque le marea.

- Ok… ¿subes? – Jensen apunta con la mirada al auto y espera su respuesta la cual se escucha uno o dos minutos después.

- ¿Qué, ahora mismo?- Steve se sorprende y mira a los ojos verdes que parecen no entenderle para nada.

- Bueno si… tengo dos que debería ir a ver en una hora, otra en hora y media y si salimos ahora… - tal vez él está presionando mucho al hombre que se sostiene con las muletas, pero como siempre dice y hace su hermana, salir de la zona de confort hace que las cosas se vean diferentes.

- Ok, ok no hace falta que me expliques todos los porqués y razones. – Steve empieza a rodear el auto lentamente y mete las muletas en el asiento de atrás antes de subirse

- De acuerdo. – Jensen sube frotándose las manos en el jean gastado que Jared le dio para cambiarse esos días.

- ¿Me compraras el almuerzo no? – la sonrisa de Jensen distiende a Steve cuando ve la preocupación en el rostro de arriero por la comida.

- ¿Qué pasa con ustedes los arrieros que siempre piensan en comida? – pregunto Jensen al encender el auto y Steve se largó a reír a carcajadas con la mirada verde incrédula sobre él.

Las opciones se reducen demasiado cuando pasan por las manos del vaquero, no sabe porque, pero Steve tiene un ojo crítico sobre las estructuras de cada lugar que han visitado tanto así que lo ha dejado atónito más de una vez durante toda esa semana; lo que ha ayudado a construir un vínculo en la infinidad de temas que na discutido como sobre los cielos rasos falso que ocultan humedad o moho, sobre tuberías mal colocadas y filtraciones además de los cimientos, muchas conversaciones derivaron también hablador de la familia de Jensen, su hermano y hermana como las parejas de ambos además de sobrinos y padres, Jensen supo que la madre de Steve lo dejo cuando era pequeño y se sintió mal por sacar a relucir su perfecta convivencia con los suyos.

Solo que Steve lo detuvo inmediatamente, le explico que él no siente rencor con nadie que pueda compartir su vida con la familia, de hecho le entusiasma mucho oír de las familias de otros, y algún día quiere tener una familia, y si eso no sucede adoptar algún niño que quiera tener un padre con muchos tíos ruidosos, Jensen empieza a reír muy fuerte en medio del parque, le gustaba conocer más a Steve que lo mira reírse con una sonrisa en su rostro.

Las preguntas se desvían a cuales fueron sus las relaciones más duraderas por alguna razón, y los dos no encuentras ningún punto medio, Jensen ha tenido muchas decepciones y Steve no a congeniado con nadie al punto de realmente salir por más de unos días, nadie nunca le pregunta nunca por su familia o la falta de esta, solo quieren divertirse y pasar un buen rato, Jensen asiente ante esto, acentuando que es difícil el encontrar interés real.

Ambos comen un sándwich enorme en la plaza más grande de Austin cerca de un lago artificial, el día esta esplendido y no hace tanto calor como los días anteriores, el sonido de ellos disfrutando de su sexto almuerzo juntos es lo único que llena el espacio por un largo rato. Jensen aún tiene dudas que no sabe cómo abordar, ha notado que a Steve le cuesta procesar algunas preguntas o entender algunos conceptos de los valores de bienes raíces que el maneja para ver cuál casa es más conveniente comprar o reformar, pero es rápido para otras cosas, cosas que parece haber estado pensado por mucho tiempo.

- ¿Steve? –

- ¿Yeah? – dice con la boca llena de res y cebollas caramelizadas con bacón.

- ¡Puedo preguntar algo?

- Si, si no es sobre como los impuestos inmobiliarios de los distritos funcionan por cada compra, puedes preguntar lo que sea. – Jensen sonríe y le da un codazo en el brazo que sostiene la cerveza, recuerda como el día anterior él estuvo tratando de explicarle los pros y los contras de ello.

- ¿Estas enojado con Christian? – Steve deja de masticar, deja de mirar a su alrededor, solo se congela unos segundos para luego tratar de tragar saliva, respirar hondo para no ahogarse con la comida que tiene en la boca antes de mirarlo.

- Que tiene que ver eso con esto…-

- Nada, no quiero que lo tomes como una intrusión… yo…- Jensen vio la gélida mirada y parecía que le sujeto amigable y cálido de hacia segundo atrás había pereció brutalmente por este otro sujeto que lo miraba como si tuviera cuchillos en los ojos.

- No uses palabras complicadas Jensen, que es lo que quieres, se directo. – Steve se había erguido y le miraba sin siquiera pestañear.

- Ok…yo me considero tu amigo. Y los días anteriores a que Jared se fuera tu estuviste distante, y sé que no es por Chad porque Chad te ha seguido a donde fuera que vayas sin siquiera decir nada, y cuando estábamos con Jared todo parecía bien, pero apenas Christian aparecía en la mesa tú te ibas y Chad contigo y sé que me estoy enredando, pero… - Jensen no podía simplemente decirlo.

- Eso no es ser directo a mi parecer Jensen. - Steve deja la cerveza a un lado y termina de tragar el bocado que tenía en la boca.

- Lo que quiero decir, ¿Paso algo entre Christian y tú? ¿Algo malo? –

- Yo no sé lo que fue…él dijo muchas cosas que yo me creí y que quería asimilar porque, quería responderle de alguna manera, ser sincero con lo que él me decía y provocaba en mí, pero.. tu sabes. Yo nunca he estado con un hombre sabes, siempre fui muy básico en el sexo, en las relaciones, en los amigos, jamás había conocido un hombre que se excitase con otro hasta Jared...- Jensen lo miro pasmado, sus ojos abiertos de par en par hablando las cosas que ni Steve sabía que estaba sacando de su interior. – Me tomo tiempo entenderlo, nunca sentí rechazo, o asco como Luke hace, y cuando Christian me beso por primera vez yo solo me desmaye…- Steve parecía angustiado frotando sus manos vacías entre sus rodillas y lo que Jensen esperaba era que mostrara algún signo de vergüenza, pero fue todo lo contrario, parecía dolido por algo más.

- ¿A ti no te gusto que te besara? ¿es eso? – Steve alzo su mirada a él con una ceja arriba y soltó el aire.

- No… el me beso más unos días después, cuando tú fuiste por Jared al pub, pero no es eso… -

- Steve puedes contarme, soy tu amigo o al menos así me considero, solo si tú quieres.

- Él no me forzó a nada si eso es lo que te estas imaginando… - Jensen se relajó internamente su mente aliviado de que eso si le entendiera a la primera insinuación, se había desviado por caminos muy oscuros que por suerte pudo sacudir de su cabeza.

- Ok…

- El beso a alguien más, yo… aún estaba asimilando lo que dijo que me quería y que no podía dejar de pensar en mí, porque me quería como más que un amigo y fui a decirle... no sé qué fui a decirle la verdad, después de que lo vi en las caballerizas besando a Luke todo lo que había empezado a sentir solo se borro de mi cabeza y me dejo este dolor… - Steve se froto el pecho con el puño cerrado tragando saliva como si le costara recordar lo que vio y Jensen sintió la tristeza del desencanto que Steve le comentaba

- Espera, ¿Luke? El tipo que acosa a Jared por ser gay ¿el homofóbico?- Steve lo miro y asintió con la cabeza. – ¿Estás seguro? -

- Muy seguro como que sus manos estaban por todo Luke y Luke le respondía de igual modo. – Steve frunció el señor no sabía porque insistía tanto en eso, y sintió que no le creía.

- ¿Enserio? – la cara de incredulidad de Jensen empezó a molestar a Steve y este lo miro enojado. – No, no te lo tomes a mal, yo te creo es solo que… ¿Christian no dijo nada cuando los vistes? - pregunto

- Sí, pero no es excusa para lo que hizo…- Steve aparto la mirada de él y miro sus manos.

- Steve he estado en la misma posición que tu más de una vez, encontrar a la persona con la que salía dándose el lote con un desconocido o peor con algún amigo mío… no es fácil, es cuando uno debe analizar si le perdonas o no y si lo quieres lo suficiente para hacerlo. – Steve volvió su mirada a los ojos verdes que comprensivos le hicieron pensar en otra cosa que no fuese su dolor.

- No se cómo perdonar algo así, jamás me importo como lo hace ahora, yo… no estoy muy seguro de lo que siento por Christian. –

- No te presiones… veras que si le das tiempo podrás analizar tus propios sentimientos. –

En el camino a colorado…

El rebaño camina sin cesar no había paradas en los primeros días toda la distancia que los animales pudieran aguantar era lo que se recorría los primeros días, eso daba tiempo para muchas cosas, como buscar descarriados, beber algo de café o agua, y sin duda charlas de las cosas más estúpidas que uno puede hacer a lo largo de su vida, es así como se confía en los compañeros con los que convives más de veinticuatro horas al día en ese trabajo.

- ¿¡Qué hiciste que!? - el grito estrepitoso de Jared lo escucho medio ganado como el resto de sus hombres, Chris cabalgaba a su lado mientras avanzaban tranquilamente.

- No sé por qué lo hice ¿Ok? Me olvide por completo que estaba por empezar algo con Steve y que solo estaba esperando su respuesta…- Christian se recargo sobre la cril del caballo, intentando que la tierra decidiera tragarlo.

- ¿Desde cuándo te gustan los tíos?- Jared pregunto exaltado aun no salía de su estupefacción mirándolo de arriba abajo con la boca completamente abierta desconociendo completamente a su amigo.

- ¿Puedes parar? No es como si fuera sacrilegio o hubiera lanzado una bomba nuclear. – Christian le mira ofuscado y con vergüenza en su rostro otra cosa que deja boquiabierto a Jared.

- ¿Hace cuánto…? - se retira el texano para poder concentrarse y pasa su mano por su cabello porque el flequillo húmedo por la traspiración se le pega al rostro antes de volverse a colocar el sombrero.

- ¿Hace cuánto qué? – y no está mirando, intenta no hacerlo porque siente como la vergüenza de al fin estar exteriorizando esto es demasiada para él y siente las mejillas ardidas.

- ¿Hace cuánto estas arrastrándole el ala a Steve? – Jensen le da un golpe en el hombro para que reaccione y que le mire cuando le dice cosas tan importantes.

- ¿Arrastrando…? Estás loco, yo no hago eso, yo fui… lo bese y le dije que quería estar con el…- y no sería tan difícil si el recordar cada contacto con él, lo tuviera tan presente, pudiendo aun percibirlo junto a él.

- Ok, tú "no" has estado tratando de seducir a Steve por ¿Cuánto tiempo? – Jared aún está tratando de poner a ambos hombres juntos en su mente, solo que los ha visto tirarse a tantas mujeres diferentes que le cuesta asimilarlo, incluso solo con su imaginación.

- ¿Acaso eso importa? – espeta Christian.

- Si mucho. – responde sin tapujos Jared. - Más aún si asaltaste a Luke poco después y encima de todo este se dejó, o lo disfruto o lo que sea…- se explicó, otro hecho que lo tenía atónito.

- ¡Yo no lo asalte! ¿Que soy un pervertido ahora? – se quejó, Jared era tan ruidoso que seguro más de uno ya había parado la oreja y no se refería al ganado.

- Entiendes que lo que hiciste aclaro un montón de cosas sobre el chiflado ese, Una lástima que Steve te agarrara en el momento… - Jared contemplo la posibilidad de que Steve nunca se hubiese enterado.

- Aun no sé de qué demonios estás hablando, que tiene que ver una cosa con la otra

- Tiene que, porque…- Jared estaba por terminar la frase cuando su amigo termino la frase.

- Porque Steve si te quiere…- Chad interrumpió la charla colocándose junto al caballo de Chris, mientras se prendía un cigarrillo.

- Disculpa. - Chris le miro como si no lo conociera.

- ¿Sabes que nunca lo he visto llorar? – comento Chad unos segundos después exhalando el humo, con toda la intención de hacerlo sentir más miserable, pero el arriero tenía una actitud que ambos hombres miraron sorprendidos era casi taciturno de lo que ambos vaqueros recuerdan de su amigo.

- ¿El lloro? - Jared recalco en voz suave mientras la cara de Christian empalidecía incapaz de replicar, solo pudo mirar la crin de su caballo.

- Lo conozco desde niño, la casa de acogida donde él vivía estaba enfrente a la mía y nunca lo vi llorar. – reforzó sus palabras.

- ¿Por eso no me has hablado los últimos dos días? - pregunta Christian a Chad y los ojos claros le miran intentando ver a través de él, intentando entrever en sus palabras si hay verdadera preocupación por el hombre que dejaron en el rancho.

- Por eso y porque quería darte de golpes por engañarlo con ese pedazo de basura, pero eso tampoco me corresponde…- Chad mordisqueo el filtro del cigarrillo y lo pego a la comisura derecha de su boca mirando el horizonte.

- Yo no lo engañe, fui un imbécil, si, quería poner en su lugar a Luke de una vez, pero los golpes parecían no tener ningún peso para corregirlo y solo me vino a la cabeza eso. – Chad lo miro con los parpados caídos como si no se creyera que el castaño no entiende que lo que hizo fue engañarlo.

- Eres un idiota. – sentencia como último dándole galope al caballo para alejarse de ellos dos.

- ¡Cállate! - le grita Christian y se saca el sombrero para darse el solo un golpe en la pierna con él.

La primera noche que se detuvieron Jared empezó un fuego apare de los otros arrieros los cuales parecían estar todos alzados e insinuándosele a cada rato, Christian se fue con él y cuando estaba a punto de cenar, Chad dejo caer su montura y su manta junto al fuego, comieron la rasión que el cocinero les dio y permanecieron en silencio, Jared revisaba su celular esperando que tuviese algún tipo de señal pero en medio de la nada eso no era muy factible y se mostraba muy frustrado por lo que solo repaso algunas fotos que se tomó con el rubio la noche anterior a irse, Chad armaba un cigarrillo sentado en su montura, el calor del día había dejado sobre ellos marcas de sol y traspiración, que se enmarcaba más por la tierra que el ganado había levantado a su paso.

No había mucho que decir luego de semejante confesión que se dio a dos horas de salir del rancho, Jared se reservó su punto de vista porque seguía aturdido, no es que le pareciera mal o difícil de aceptar pero sí que después de tantos años juntos Christian hubiera decido ahora que lo que quería era a Steve… lo perdió más rápido de lo que jamás hubiera imaginado por lo que se recostó en su manta mirando el cielo nocturno y pensó en ellos un largo rato, lo que hacían juntos, en que coincidían, porque coincidían.

Chad por otro lado se comportaba como jamás le había visto, serio, apagado y escaso de palabras y bromas absurdas, el castaño lo contemplo un rato mientras este fumaba, Chad jamás tomo lados en ninguna de sus discusiones y han tenido muchas conforme los años pasaban, pero tampoco hubiese imaginado que Chad conocía a Steve desde niño.

Se levantó quedando sentado en su manta y se dirigió a él con palabras sencillas confirmando antes de que Christian estuviera dormido al otro lado del fuego, quería saber si habían ido al mismo colegio, si habían compartido algo más que una clase o dos, pero Chad negó, nunca compartieron escuela ni amigos ni actividades juntos lo cual intrigo más a Jared, Chad termino su cigarrillo y lo aplasto con el taco de la bota, le comento que a Steve lo veía solo de lejos en el porche de la casa de acogida o en el parque cuando fue más grande, Chad era muy rebelde y tampoco iba mucho a la escuela, por lo que si asistían a la misma escuela lo desconocía, él prefería pasársela en el campo de su tío montando a escondidas, por lo cual ahora estaba dando materias de la secundaria.

Jared volvió su vista al fuego como a las brasas y Chad le dio una palmada de revés en el hombro cuando alzo la mirada hacia su otro amigo, y le susurro como si su intención fuese que Christian no escuchase nada, a pesar de que se había recostado sobre su manda del otro lado del fuego y les daba la espalda.

Le conto que Steve estos últimos días estuvo muy triste, demonios, el comparte litera con él, y despertarse en medio de la noche por un hombre grande que llora en la cama de abajo le afecto bastante, entender lo que había pasado con Christian y cuanto le había dolido al rubio fue difícil, le comento que no quería ponerse de un lado o del otro pero tampoco había visto a Steve tan afectado por nadie antes, Jared asintió el los conocía a ambos, saltando de chica en chica sin compromiso real y si Steve veía a la chica con a que se estuvo dando el lote por una semana con otro hombre a él en realidad nunca le afectaba.

El castaño asintió y miro las espaldas de Christian, preguntándose como haría para arreglar esto porque el mismo no tenía ni idea.

Tener que esperar cuarenta y tres días más para volver a ver a Steve era en lo único que el arriero podía pensar, repasando su error una y otra vez, sabiendo que Steve estaba confundido y herido por su casusa era peor, la culpa se alimentaba de su ser como una alimaña, recordándole que solo él tenía la culpa de todo eso.

En Austin, Jensen llevo a casa de sus padres a Steve por una comida familiar a la que no podia faltar, el vaquero no estaba muy seguro de eso y solo acepto ir porque en realidad no tenía mucho que hacer en el rancho además de que le habían dado el alta médica el día anterior, sin trabajo en el rancho que no le tomase más de medio día, Jensen era lo único que lo distraía de extrañar a sus amigos y a Christian muy a su pesar.

Lo que se suponía una reunión era una fiesta de cumpleaños para el menor de los sobrinos de Jensen, la casa estaba llena de gente y de niños corriendo por doquier, globos de colores, guirnaldas y golosinas que estaban distribuidas con tal detalle que se quedó mirando toda la ambientación un largo rato, Jensen lo presento con su padre y de inmediato preguntaron si él era Jared por lo que negó apresurado acotando que Jared estaba en una barriada de ganado cruzando colorado.

Conoció mucha gente esa tarde, amigos y padres de otros niños, hermanos y primos, cuando pudo hacerse a un lado para observar la fiesta y la alegría que rodeaba a todos de manera tan particular, se sentó a beber una cerveza pensando en lo mucho que le gusta todo eso, una casa grande llena de familiares, niños corriendo debajo de las guirnaldas de luces de colores mientras la tarde caía sobre la fiesta.

Se quedó pensando en que si encontrase a una chica con mucha familia podría tener el mismo una familia propia, comprar una casa tal vez no tan bonita o grande, pero podrían fiestas como esta.

La idea lo mortifico más de lo que jamás hubiera pensado y frunció el ceño cuando vio a Jensen caminar con una bandeja llena de porciones de torta con sus respectivas servilletas y un cubierto de plástico, repartiéndolas a todos los invitados.

La idea de Jensen y Jared juntos, rodeados de una familia como esta le hizo experimentar unos celos mezquinos que no quería tener, sacudió su cabeza, se froto los ojos intentando no pensar, no sentir lo solo que se sentía como lo infeliz que sería su futuro sin Christian a su lado.

Porque si hacia eso, si formaba una familia una vida sin él, todo desde ese mismo momento se sentía equivocado y desagradable, cerró los ojos y trato de pensar en la música en el murmullo de la gente, tratando de bloquear también ese pensamiento, intento concentrarse en alguna conversación que fuese legible, pero el sonido cambia y un solo de guitarra suena melancólico.

El conoce la canción es una de la favorita de Christian, "Making Circles" resonó de fondo estrujando su pecho y el padre de Jensen salió de entre la gente con una sonrisa pícara en el rostro, y no se percató de lo que hacía hasta que tomo a su mujer, le dio la vuelta repentinamente, y se puso a bailar esa canción con ella, las luces principales se apagaron y los niños voltearon a ver a la pareja en el medio del jardín.

Mas guirnaldas se encendieron y todos podían ver lo que significaba para ellos esa canción, como ese momento, Jensen ávido como su padre salió de la nada para sentarse a su lado, recargándose en su hombro, le dijo que esta canción les recordaba todo lo que habían superado, Steve no lo comprendió mirándole por el rabillo del ojo con el ceño fruncido.

Él le explico que cuando era más niño los vio divorciarse, los vio necesitarse y los vio enamorarse nuevamente, todo lo que parecía querer separarlos terminaba uniéndolos, todos los conflictos que alguna vez tuvieron los dejaron atrás porque simplemente la idea de no estar al lado del otro era peor que cualquier error o cualquier herida que se hubiesen hecho entre sí.

Cuando la canción termino el ambiente mágico se rompió y todos empezaron a aplaudir, su corazón le pesaba en el pecho además de la angustia no le dejaba respirar, la necesidad de ser sostenido en un fuerte abrazo le cerro la garganta, toda la fortaleza que había tratado de mantener hasta ese momento se veía destruida por la necesidad de ver a Christian, de tenerlo junto a él, presiono el cuello de la botella entre sus dedos, y se negó a sí mismo.

Intentando levantar sus muros de nuevo con la imagen de Chris y Luke, pero simplemente se estaba desvaneciendo de su mente, los detalles, los impulsos y las palabras susurradas que se dedicaban, lo único que permanecía anclado en su mente eran los toques de esas manos sobre su cuello mientras lo acariciaba con el pulgar al besarlo, de cómo lo acunaba en sus brazos cuando le hablaba.

Jensen froto su espalda buscando que le preste atención, volteo a verle y su expresión preocupada le hacía saber que podía ver su angustia y su desmoralizado interior, quería irse y le pidió a su amigo si podía ir a su casa, esa que aún no vendía a falta de encontrar otra más cerca del rancho, el contador asintió con una sonrisa tierna y despidiéndose rápidamente de todos lo saco de allí