N.A: Perdón por todos los errores que debe haber. Voy a ver que hago ahora, no sé si acabarlo en el siguiente capítulo y hacer una secuela o si seguir en la misma historia, ya veré, nunca suelo seguir lo que tengo planeado como lo que pasa en este capítulo.

N.A2: Gracias por todo el apoyo.

N.A3: No soy dueña de Dude thats my ghost


Capítulo 10: Nada es imposible

Spencer nota un rápido beso en los labios y de repente una brisa roza sus mejillas.

El hombre abre la puerta.

-¿Dónde está?- le pregunta.

-¿Quién?- sonríe Spencer- ¿No será que tu también te has vuelto loco, Ponzi?

"Así que se llama Ponzi"- piensa Billy que está escuchando todo desde debajo de la cama.

-No te hagas el tonto conmigo, a la entrada está enmarcado el lugar donde hay que pisar para salir- agarra a Spencer por el cuello y lo aprieta-¿Dónde está tu amiguito?

Spencer sonríe a pesar del dolor:

-¿Qué pasa? ¿A caso no me crees? No ha pasado por aquí.

Ponzi suelta a Spencer y lo empuja contra la cama. Abre el armario y la puerta hacia el baño y luego se acerca hacia la cama. Spencer se queda inmóvil mientras este se acerca, cuando está solo unos milímetros debajo de la cama, Spencer lo empuja.

-Parece ser que sí que escondes algo.

Aparta a Spencer y lo golpea contra uno de los muebles, mira debajo de la cama, no hay nada, se muerde el labio inferior, va hacia Spencer y cuando está a punto de golpearlo algo lo detiene.

-Levántale una sola vez más la mano y ¡te mato!- dice Billy traspasando las baldosas del suelo.

-Vaya, ya sabía que se me olvidaba algo.

Billy coge a Spencer a sus brazos y corre hacia la salida, alguien le hace la zancadilla y rueda escaleras abajo con Spencer en sus brazos.

-¿Te encuentras bien?- le pregunta mirándolo borrosamente.

-Sí- contesta Spencer- aunque me duele en el lateral derecho de mi cuerpo.

Billy intenta levantarse, pero solo queda en un intento fallido.

Nota como alguien le intenta sacar a Spencer de sus brazos.

-¡Suéltalo!- escupe Billy con odio- ¡O me llevas con él o no me llevas!

En ese momento la fuerza externa deja de hacer presión. Billy se da cuenta de que Spencer se ha quedado dormido. Le acaricia el cabello.

Horas después:

Spencer se despierta, una gota de agua resbala por sus mejillas, mira hacia arriba, es Billy, está llorando.

Spencer mira a su alrededor, está oscuro, muy oscuro.

-Billy… ¿estás bien?

Puede ver como Billy se seca las lágrimas y le sonríe.

-Sí… estoy bien… ¿Y tú?

-Bien- dice acercándose al hombro de Billy- ¿Dónde estamos?

-En dónde vive tu tía- le acaricia el cabello- en una de sus mazmorras anti-fantasmas…

Spencer besa en la mejilla a Billy:

-¿Lo que pasa?, ¿Lo que está mal?

-Nada, Spencer.

-Entonces… ¿Por qué lloras?

-Porque es lo único que puedo hacer en este momento, he defraudado a todos los que creían en mí.

Spencer se abraza fuertemente a Billy:

-A mi no- susurra.

-Ya lo sé, pero más pronto de lo que te imaginas empezará la guerra y todo será culpa mía.

De repente nota los labios de Spencer contra los suyos, ahora es él quien lo está consolando.

-No lo es, Billy, además en todo caso será culpa mía.

Billy lo aprieta contra él y dice:

-Sabes, si me tengo que arrepentir de algo es de no haberme dado cuenta antes de lo mucho que me importas.

Spencer de repente oye unas campanadas, se asusta, conoce lo que significa:

-Billy, ¿Qué va a pasar?

-No importa, solo quédate así un poco más.

Después de un par de minutos, Spencer vuelve a mirar a Billy.

-Billy… ¿Es verdad que siempre hay una salida?

Billy mira a Spencer y piensa durante unos segundos.

-Está vez… creo que no hay…

-Pero… ya hemos estado encerrados más veces antes y las hemos encontrado…

-Eso fue pura suerte.

-Entonces… ¿Está vez no hay salida?

Billy niega con la cabeza y acaricia el rostro de Spencer.

-Me queda poco tiempo…- dice- así que lo último que te quiero decir antes de que me vaya por fin al otro mundo es… que te amo.

Spencer tarda en asimilar lo que le acaba de decir Billy, ha sido un golpe duro:

-Esas campanadas son por…. ¿Ti?

Billy asiente lentamente:

-Después de eso se iniciará la guerra- dice Billy- Y necesito que me prometas con todo tu corazón que sí sales de esta, ayudarás a todos los incomprendidos que hayan logrado sobrevivir, todos ellos se enfrentaran a una posguerra y posiblemente sus corazones estén lleno de odio y rencor hacia los humanos.

Spencer empieza a llorar.

-Pero… yo también soy humano…

-Lo sé…- dice Billy acercándose a su oreja y susurrando- pero tú eres diferente, tienes que hacerles entender que el rencor y la venganza nunca son el camino correcto por muy buenos que parezcan.

Se quedan un rato en silencio, cuando Spencer cree que se ha calmado lo suficiente, dice:

-Yo también te amo.

Billy sonríe:

-Más feliz no podría morir.

Se abre la puerta, Ponzi está a la puerta esperando.

-Ya se han despedido Romeo y Julieta o debería decir Romeo y Romeo- ríe por lo bajo.

Billy empieza a caminar hacia la puerta que es lo único que ilumina la habitación, Spencer lo sigue desde lejos, cuando Billy está ya fuera, Ponzi lo empuja hacia dentro.

Spencer cae al suelo, la puerta se cierra, puede escuchar a los hombres alejarse, cruza las piernas y mira hacia la puerta que hay delante de él, sus ojos ya se han adaptado a ver en la oscuridad y puede distinguir el contorno de la puerta.

"¿Y ya está?"-se dice a sí mismo- "¿Vas a dejar que acaben con Billy sin ni siquiera haber intentado salvarlo?"- mira hacia la puerta, se levanta y la toca, sabe que apenas queda tiempo que debe pensar en algo ahora-"No, no voy a quedarme de brazos cruzados o al menos no ahora"

Empieza a golpear la puerta con su hombro izquierdo, se aleja unos pasos y corre hacia la puerta, la golpea, una y otra vez, mientras se dice al mismo tiempo:

"Nada es imposible, yo puedo hacerlo, yo puedo lograrlo"

Cada vez el hombro le duele más, puede hasta decir que se lo ha roto, pero volvía a aporrear la puerta, el ruido se puede oír por todo el lugar, no pierde tiempo ni en llorar por Billy, ni en gritar por el dolor que siente, solo se centra en golpear.

Poco a poco uno de los soldados se va acercando.

-Ya pararas- dice.

Lo ignora y sigue, ahora toda su vida depende de que esa puerta se caiga abajo, tiene que salvar a Billy, tiene que hacerlo, tiene que lograrlo.

Golpea con más fuerza y las lágrimas empiezan a brotar de sus ojos.

"Tienes que romperte, tienes que abrirte, ¡Déjame salir!"-dice en su interior.

De repente se abre la puerta. Spencer golpea al hombre sin querer, queriendo, no sé lo espera.

Sale corriendo por las escaleras que dan al piso superior, todavía le duele el hombro, pero ahora no debe pararse por ello.

Sale fuera y corre por la plaza él sabe dónde tiene que ir… solo espera que le dé tiempo.