Capítulo 10:

Tres semanas después…

El sonido de la locomotora del Imperio de Cristal se hacía presente en el ambiente por donde pasaba a través de Ecuestria, varios ponis al verla levantaban sus cascos esperando que sus pasajeros los notasen y les devolvieran el saludo, lo cual paso en algunas ocasiones en las que un pegaso de color negro abría la ventana del vagón donde se encontraba saludando a los ponis al paso. Al principio sus compañeros, entre ellos Thunder y Silver, no vieron con buenos ojos este comportamiento considerándolo infantil y poco profesional, pero al ver que la princesa Cadance hacia lo mismo de vez en cuando, dejaron de criticarlo.

Hace unas semanas la princesa Celestia recibió una carta de uno de sus delegados en Griffonstone, el reino Grifo, invitando a su majestad Celestia y a su hermana la princesa Luna, al recién restaurado castillo para inspeccionar la reconstrucción del reino y para discutir sobre un nuevo tratado de paz entre ambas naciones. Sin embargo dadas las responsabilidades de ambas monarcas les era imposible asistir a firmar el acuerdo, por lo que la princesa Celestia le pidió a su sobrina, la princesa Cadance, y a su ex alumna la princesa Twilight, que asistieran en representación de las princesas de Ecuestria. Desafortunadamente la princesa Twilight tuvo que declinar la invitación ya que un problema de amistad hizo que ella tuviera que salir de Ponyville. Por un momento Celestia pensó en posponer la reunión, pero Cadance insistió en que podía encargarse ella sola de todo. Confiando en la habilidad política de su sobrina, Celestia acepto que se encargara de todo.

La princesa Cadance viajaba en tren rumbo al reino grifo en compañía de una escolta precedida por su esposo, príncipe del Imperio de Cristal y capitan de la guardia real Shining Armor y de cuatro de los guardias de elite entre ellos Onyx Blackstar, Thunder Flash, Silver Mist y Noble Heart. La razón de este viaje era un asunto diplomático que involucraba las buenas relaciones diplomáticas y pacifistas entre el reino de Griffonstone, el Imperio de Cristal y el reino de Ecuestria. Si bien ya había acuerdos desde los tiempos en los que las princesas Luna y Celestia vivían en el castillo del bosque Everfree, nunca hubo necesidad de renovar ninguno de los tratados pero los nuevos tiempos, el ascenso de un nuevo monarca y la recién reconstrucción del reino grifo con ayuda del imperio de Cristal y Ecuestria, así como una serie de incidentes entre miembros de ambas especies demandaba la firma de un nuevo tratado con valor legal por parte de ambas comarcas.

Entre los miembros de la delegación ecuestre se encontraba también una unicornio llamada Poem Light de piel cian, ojos rojos y una crin de colores rojo y blanco que además usaba gafas y vestía un sombrero blanco de alón y una capa que le cubría un poco la cola, dicha unicornio fue elegida como traductora y redactora del tratado que se iba a firmar entre ambos reinos a pedido del nuevo monarca grifo quien demando que el tratado fuese escrito en lengua Ecuestriana y de los grifos como un símbolo de entendimiento entre ambas naciones.

-o-

Después de terminar su guardia, Onyx decidió dar un pequeño recorrido por el tren llegando hasta el último vagón, donde se quito el casco antes de abrir la puerta dejando que el viento jugara con su melena. Se apoyo con sus patas delanteras sobre el barandal, mientras que en el horizonte el sol se ocultaba lentamente dando paso a la noche y a la luna. Onyx se quedo observándola por unos instantes, cerrando los ojos recordando esa mañana cuando tuvo que despedirse de su querida Luna antes de partir primero al Imperio de Cristal…

En un rincón oculto en la estación del tren de Canterlot, Onyx y Luna permanecían escondidos mientras se despedían uno del otro, no sabían cuanto tiempo duraría su misión y estarían apartados por un largo tiempo…

- ¿En serio debes ir? - dijo Luna un poco desanimada.

- Sabes que no puedo negarme estoy a prueba después de ese pequeño incidente -

- No he podido verte mucho en tres semanas, mi trabajo en el reino de los sueños y tu entrenamiento han hecho muy difícil que podamos pasar tiempo juntos. Esta es la primera vez en que puedo hablar contigo -

- Lo sé, te prometo que cuando regrese pasaremos más tiempo juntos - acaricio la mejilla de Luna suavemente.

- Solo prométeme que volverás a salvo – le dijo la alicornio recargándose sobre el casco de su amado pegaso.

- Lo prometo – respondió el inclinándose hacia los labios de su amada.

- ¡Onyx! ¿Dónde estás? ¡Ya es hora de irnos…! - grito Noble Heart interrumpiendo el momento.

- Supongo que ya debo irme – dijo el pegaso maldiciendo por dentro.

- Cuídate mucho -

Onyx se alejo lentamente mirando de reojo a su amada quien le dedico una última sonrisa y una hasta pronto con su pezuña antes de desaparecer entre las sombras para no ser descubierta…

Mientras admiraba el cielo nocturno y su astro, le llamo la atención el sonido de unos cascos acercándose detrás de él. Giro un poco su cabeza encontrándose con una unicornio de color alabastro y crin rojo corta.

- Hola Noble – saludo el muy amablemente a la unicornio que lo miraba un poco sorprendida, quizás por que no se esperaba encontrarse con alguien más.

- Hola Onyx – saludo de igual manera - No esperaba encontrarte aquí –

- Solo salí a tomar un poco de aire fresco – respondió cordialmente.

- Igual yo, lo necesitaba antes de iniciar mi turno – le dijo ella poniéndose al lado del pegaso también apoyándose en el barandal del tren - ¿Puedo acompañarte? -

- Claro me vendría bien la compañía –

- ¿No sabía que te gustaba admirar las estrellas? – pregunto al notar que el pegaso no dejaba de admirar el cielo nocturno.

- Es un pasatiempo desde pequeño me ha gustado mucho ver el cielo nocturno. Mi madre me enseño sobre las estrellas, sus constelaciones y mi abuela me contaba historias sobre la princesa Luna, fue gracias a eso que obtuve mi cutie mark –

- ¿Cómo fue eso? Claro si se puede saber -

- No hay problema. Bueno… por donde empiezo… desde que era pequeño sufrí de muchos abusos de otros ponis y al no poder defenderme me desquitaba con otros ponis más débiles que yo, no es algo de lo que me sienta orgulloso – explico el pegaso con un poco de nostalgia -Cuando mi padre, un pegaso perteneciente a la guardia real, se entero, en lugar de gritarme me enseño a pelear. Siempre me decía: "Onyx que no te avergüence ser débil, avergüénzate de no hacer nada al respecto", y eso hice entrene y entrene junto a él pero aun seguía siendo muy débil para defenderme o defender a otros, y eso me frustraba mucho, pero eso no me detuvo. Como decía… durante una tarde en el día de la Noche de Nightmare, estaba jugando con otros ponis y uno de ellos me reto a entrar al bosque Everfree y encontrar el antiguo castillo. Yo no quería hacerlo pero me dijeron que si lo hacía dejarían de molestarme, así que acepte… y como era de esperarse me perdí… –

- ¿Qué hiciste entonces? –

- Estaba muy asustado… realmente aterrado solo escuchaba el rugir de los animales en el bosque. Corrí y corrí intentando salir de aquel aterrador lugar pero entre mas lo hacía más me internaba en el bosque. Finalmente me escondí debajo de un gran árbol que encontré en un claro rodeado de flores, esperaba que alguien me rescatara pero pasaron las horas y nadie venia… fue entonces que algo paso… justo cuando anocheció aquellas flores se abrieron fue un espectáculo hermosos. Salí de mi escondite y me quede maravillado con aquel gran campo de flores nocturnas. Mientras estaba ahí, la luz de la luna se ilumino sobre mí como si me estuviera protegiendo, fue entonces que mire al cielo y las vi… las estrellas brillando en el firmamento y entonces recordé las enseñanzas de mi madre. Gracias a las estrellas pude ubicarme y regrese a Ponyville a salvo, mis padres me recibieron felices y fue en ese momento que obtuve mi cutie mark. Desde ese día y hasta la fecha he admirado el trabajo que la princesa Luna realiza cada noche, aunque no muchos se den cuenta de la responsabilidad que ella realiza y su esfuerzo no siempre es reconocido como debería -

Noble quedo un poco sorprendida tras escuchar la historia de Onyx – Increíble… descubriste tu talento gracias a la estrellas. Por lo que veo admiras mucho a la princesa Luna, es como si tuvieras una atracción por lo nocturno –

- Como te dije solo es un pasatiempo no es para tanto – respondió el un poco avergonzado – Fue mi padre quien me inspiro para unirme a la milicia -

- También escuche que la guardia nocturna te nombro como uno de ellos, eso es realmente sorprendente sabes, nunca había oído de algún diurno que lograra encajar tan bien entre los ponis nocturnos, incluso parece que te respetan más que a cualquiera de nosotros. Normalmente solo nos evitamos a menos que tengamos que cooperar en alguna misión - dijo mirándolo por unos instantes en los cuales Onyx pareció reírse un poco - ¿Por qué sonríes?-

- No es nada, es solo que ahora en ambas guardias parece que no dejan de hablar de mí y de lo que hice con aquel dragón. Desde que entre en la guardia real solo deseaba tener un poco de respeto de los demás. Y hasta hace poco logre ganarme el respeto de algunos nocturnos. Sabes, fueron tres semanas muy dura, muchos golpes y mucho dolor pero han valido la pena, aunque debo seguir entrenando aun me falta mucho para poder estar al nivel de alguno de ustedes. Me enseñaron algunos movimientos nuevos, quizás algún día pueda enseñártelos -

- Me alegra que tus entrenamientos están dando sus frutos -

- Si a mí también, Midnight esta impresionada que aprenda tan rápido, dice que no está mal para ser un diurno – Onyx sonrió por su propio comentario – Puede ser muy estricta y dura pero en el fondo… -

- ¿Ella te gusta? – pregunto la unicornio interrumpiendo al pegaso.

- ¿Qué? No, no para nada. Solo la admiro mucho – Onyx se estaba poniendo un poco nervioso.

- Esta bien Onyx, que ella sea nocturna no es ningún impedimento para que ustedes puedan estar juntos –

- No, no es lo que crees –

- Solo bromeaba – Rio la unicornio.

- ja, ja muy chistosa Noble –

- Lo siento, lo siento – decía ella entre carcajadas.

- Oye ¿puedo preguntarte algo? – le dijo a Noble cuando dejo de reírse un poco.

- Claro - afirmó mientras se limpiaba una lágrima de su ojo.

- ¿Alguna idea del porque Silver Mist me odia tanto? – Pregunto el pegaso lo primero que le vino a la mente – No quisiera tomarlo como algo personal pero por alguna razón creo que no le caigo muy bien ¿Sabes cuál podría ser la motivo? -

- No lo sé, si lo supiera créeme que te lo diría –

- Oh… está bien. Creo que me hare a la idea de que no puedo agradarle a todo el mundo -

- ¡Noble Heart! - se escucho una voz gritar el nombre de la unicornio, ambos ponis giraron su cabeza encontrándose con Thunder Flash mirándolos fijamente y con una cara de pocos amigos.

- Y aquí está el ejemplo número uno – pensó Onyx.

- ¿Qué haces aquí deberías estar en tu puesto? – añadió Thunder acercándose a ambos ponis con paso firme y con una expresión autoritaria.

- Lo… lo siento… Thunder… yo… yo solo estaba… - intento responder mientras ocultaba el rubor de su rostro al ver al pegaso.

- No te molestes con ella, fue mi culpa. Nos entretuvimos platicando, no nos dimos cuenta del tiempo - interrumpió Onyx defendiendo a la unicornio.

- No me importa de quien sea la culpa, nos dirigimos al reino grifo y esas gallinas podrían estar esperándonos listas para atacar, quiero a todos alerta -

- En primera no eres el líder de la misión para estar dando órdenes como esas y en segunda ¿No crees que estas exagerando? venimos en paz en una misión diplomática, no hemos estado en guerra con ellos desde hace años, hemos tenido desacuerdos pero la mayoría han sido grupos extremistas que se oponen a la unión Ecuestria-Griffonstone - dijo Onyx con toda calma intentando razonar con el pegaso celeste.

- ¿Eso crees? Los grifos son unos salvajes, ¿no entiendo porque la princesa Celestia acepto este tratado de paz con ellos? -

- Amigo, tranquilo, los grifos ya han sufrido lo suficiente, un tratado entre nuestros reinos ayudaría a ambas naciones. Ellos nos necesitan más ahora que su reino fue reconstruido. Podemos aprender mucho unos de los otros -

Thunder no respondió se le notaba molesto y Onyx lo sabía, lo mejor era dejar la conversación de lado. Ninguno de los dos añadió má0s a la conversación haciendo que el pegaso celeste se alejara refunfuñando.

- Lo lamento Noble debí poner más atención al tiempo lamento haberte distraído de tus deberes – dijo Onyx disculpándose con su compañera.

- No es tu culpa – interrumpió ella - Thunder solo quiere demostrar que merece otra oportunidad -

- Aun así, esa no es forma de pedir las cosas ¿Qué le sucede? ¿Tú sabes algo Noble? -

- No-no… lo siento… - respondió mirando hacia otro lado.

Onyx sospecho que quizás Noble mentía u ocultaba algo pero no quiso abordar más el tema.

- ¿El te gusta? – pregunto, ahora le tocaba a él poner un poco incomoda a la unicornio.

Noble levanto la mirada con sorpresa, su rostro se enrojeció, al mismo tiempo que mostraba una mezcla de sentimientos, entre ellos vergüenza y nervios.

- Supongo que eso es un sí – rio un poco el pegaso ante la reacción de la unicornio

- Pero ¿Cómo es que lo sabes? -

- Por la forma en la que te sonrojaste y porque Flame Runner me lo dijo –

- ¿El también lo sabe? – pregunto ella a lo que Onyx asintió sonriendo.

– Todo el mundo lo sabe, creo que todos en la guardia lo saben –

- ¿En serio? excepto el supongo – suspiro un poco decepcionada.

- No te desanimes, hasta donde conozco a Thunder es de los que oculta sus sentimientos, estoy seguro que él te aprecia mucho -

- ¿En verdad lo crees? - dijo Noble levantando la vista un poco más animada.

- Claro, me doy cuenta por la forma en la que se preocupa por ti, pero tiene una forma muy extraña de mostrarlo –

- Eso espero… Thunder no era así antes… el cambio desde… aquel incidente - Entonces Noble se dio cuenta de que estaba por hablar de más.

- ¿Incidente? ¿Qué incidente? –

- No, no nada… yo debo irme a mi puesto… lo siento. Que descanses – se despidió la unicornio dejando al pegaso con más duda que respuestas.

-o-

Después de un rato más admirando el firmamento nocturno, Onyx decidió irse a descansar. Después de comer algo en el vagón comedor, continuó su camino por el vagón de las habitaciones notando una luz encendida en la habitación asignada a la unicornio Poem Light. Onyx se acerco un poco a la puerta y noto que esta estaba un poco abierta, sintiendo un poco de curiosidad se asomo por la pequeña rendija, ahí estaba la unicornio trabajando sobre un pergamino.

La curiosidad de Onyx lo hizo inclinarse un poco y sin querer pateo la puerta con su casco llamando la atención de la unicornio, ella se sobresalto y giro rápidamente encarando al culpable de la interrupción.

- ¿Quién está ahí? - pregunto amenazante.

- Lo… lo lamento señorita - se disculpo el pegaso finalmente entrando en la habitación.

- No sabe que es de mala educación espiar a los demás. ¿Qué hace aquí?- pregunto ella demandando una respuesta.

- Yo… yo solo… - la mente de Onyx trabajaba a mil por hora intentando buscar una excusa que no sonara tonta, después de su incidente en el vestidor de yeguas no quería que de nuevo se repitiera algo parecido - … venia a ver si se todo estaba bien, ya sabe su trabajo es muy importante para el bienestar de Ecuestria y de Griffonstone-

- Me encuentro perfectamente. Es muy amable de su parte… señor… -

- Onyx Blackstar - dijo haciendo una leve reverencia - Guardia de elite al servicio de sus majestades las princesas Luna y Celestia de Ecuestria. Usted debe ser Poem Light - dijo al mismo tiempo que levantaba la vista – De nuevo me disculpo por la interrupción, lamento mucho haberla asustado –

- Debería, estoy muy ocupada. Así que si no le molesta debo volver a mi trabajo –

- Lo entiendo. Que pase buenas noches -

- Buenas noches a usted también – dijo mientras cerraba la puerta.

- ¿Qué crees que haces? – le dijo alguien a sus espaldas haciendo que se sobresaltara.

- Silver… - exclamo al darse la vuelta y encontrarse cara a cara con la unicornio de color aqua. Onyx se preguntaba de donde había salido ella no había nadie en el vagón cuando el entro – Me asustaste –

- Estamos aquí para proteger a la princesa Cadance y a esa unicornio, no para que te la pases curioseando por ahí revisando las habitaciones de los demás – reprimió la unicornio al pegaso -más vale que no te vuelva a ver haciendo eso ¿Ha quedado claro? –

- De acuerdo, no volverá a pasar. Por Celestia que carácter – dijo él para después abandonar el vagón dejando a Silver Mist sola en el vagón de carga…

-o-

Finalmente Onyx llego al vagón asignado para él y sus compañeros. Su guardia había terminado por lo que podía descansar hasta el siguiente cambio de turno. Se despojo de su armadura recargándola cuidadosamente aun lado de su catre, se dejo caer en el y no paso mucho tiempo para que el pegaso entrara al mundo onírico.

- Te estaba esperando - dijo la dulce voz de Luna sonando un poco molesta pero en realidad estaba feliz de ver a Onyx aunque solo fuera en sus sueños - ¿Qué no sabes que es de mala educación hacer esperar a una dama? -

- Lo lamento - contesto mientras se acercaba a ella para después besarla tiernamente en los labios - ¿Me perdonas? – dijo el haciendo una carita tierna.

- No hagas eso, sabes que no puedo resistir cuando haces eso –

- Y yo no puedo resistir tus hermosos ojos –

- Eres todo un encanto Onyx Blackstar –

- Lo sé y tú eres la más bella alicornio de mis sueños… Princesa Luna – le dijo mientras se inclinaba para besarla…

-o-

Noble Heart se mantenía en su lugar asignado haciendo guardia atenta a cualquier cosa sospechosa bostezo un poco y decidió hacer una pequeña ronda para despejarse un poco. Justo cuando dio la vuelta a una esquina, alguien la sujeto y jalo hacia atrás, cerró los ojos al sentir un duro golpe en la espalda contra el frio metal de la pared del vagón, abrió los ojos mirando fijamente a su atacante.

- Le contaste ¿no es cierto? - dijo Thunder Flash en un tono muy amenazador mientras la sujetaba de los hombros con mucha fuerza.

- Thunder… yo… no… - intento decir ella pero no podía debido el dolor que Thunder le provocaba.

- Se lo dijiste… le dijiste lo que paso… ¿no es cierto? ¡Dímelo! -

- No… yo… jamás lo haría… te lo juro… -

- No mientas - grito ejerciendo más presión sobre ella - Dime la verdad – entonces el pegaso comenzó a sacudirla violentamente contra la pared del vagón.

- Me… lastimas… - le rogaba ella casi punto de llorar - Thunder… por favor… -

Noble cerró los ojos deseando que alguien llegara a salvarla, las sacudidas se tornaron más violentas y Thunder comenzaba a gritarle con más fuerza.

- ¡Noble Heart! - gritaba Thunder Flash sacudiéndola más y más - ¡Noble Heart! -

- ¡Suéltame!… ¡por favor, suéltame! - gritaba ella

- ¡Noble! ¡Abre los ojos! - grito Thunder

La unicornio abrió sus ojos con miedo, encontrándose con los ojos de Thunder Flash. El pegaso tenía una mirada calmada muy diferente a la de hace unos momentos.

- Noble ¿estás bien? - dijo el pegaso muy preocupado - Estabas gritando ¿Ocurrió algo? -

- Yo… no... No entiendo… tú estabas gritándome… y me lastimabas… -

- Noble yo jamás te lastimaría lo sabes. Fui a hacer una pequeña ronda cuando te escuche gritar y vine tan rápido como pude. Estaba muy preocupado – se explico Thunder - ¿Segura que estas bien? –

Noble Heart estaba maravillada de que Thunder se preocupara por ella y al mismo tiempo confundida por lo que acababa de pasar ¿Había sido real o solo un producto de su imaginación?

- No lo sé… yo debo estar muy cansada… - respondió ella intentando ocultar su malestar.

- Si te sientes mal, ve a descansar. Le avisare al capitán Shining Armor. Yo seguiré haciendo guardia.

- Estoy bien no te preocupes – le dijo intentando sonar lo más convincente posible.

- Al menos déjame acompañarte el resto de la guardia. Solo por si acaso – dijo el sorprendiendo a un más a la unicornio quien pensó que todo esto tal vez seguía siendo parte de un hermoso sueño. Ella intento ocultar su sonrojo entre sus alas y solo asintió a la petición del pegaso.

Mientras caminaban lado a lado Noble sintió su corazón latir con fuerza y recargaba su cabeza en el hombro de su compañero de forma inconsciente al notar lo que había hecho ella intento apartarse pero él la cubrió suavemente con su ala. Mientras se retiraban al siguiente vagón un par de ojos rojos brillaban en la oscuridad de un rincón mirándolos con malicia…

-o-

El reino grifo de Griffonstone se encontraba en la cima de una gran montaña y era muy diferente al Ecuestre principalmente porque se encontraba rodeado de montañas y cañones. El tren había llegado a la última estación al pie de la montaña, sin embargo nadie había descendido del tren. El capitán Shining Armor había dado la orden de que todos se mantuvieran abordo hasta nuevo aviso.

- Capitán ¿Se puede saber que estamos esperando? - pregunto Thunder Flash a espaldas del unicornio.

- El comité de bienvenida - respondió el unicornio mientras miraba por la ventana - Y al parecer ya está aquí - añadió al mismo tiempo que varios carruajes tirados por grifos comenzaban a descender junto a la estación del tren.

El capitán de la guardia real salió del tren acercándose a un grifo mucho más grande que los otros que tiraban de los carruajes, después de intercambiar algunas palabras, Shining Armor ordeno a todos que podían salir del tren. La princesa Cadance, la unicornio Poem Light, seguidas de los guardias de elite descendieron del tren. La princesa y la unicornio subieron al carruaje especial que había traído para ellas, junto con Shining Armor y las unicornios Noble Heart y Silver Mist. Onyx y Thunder al ser pegasos volarían en formación junto al carruaje. Cuando todo estaba listo Shining Armor dio la orden de avanzar…

Durante el vieja al reino grifo, Thunder Flash no dejaba de mirar a los grifos, los cuales lucían una armadura metálica que cubría la mayor parte de su cuerpo incluyendo las alas, el más grande llevaba una armadura similar pero en el pecho resaltaban dos alas doradas que le otorgaban el rango de capitán. Utilizo todo su auto control para no atacar a alguno de ellos.

- Es el capitán Solón – explico el capitán Shining Armor – El nuevo rey lo envió junto con algunos guardias para escoltarnos por la ruta más segura y corta hasta el castillo - dijo calmadamente el unicornio líder de la guardia real - No está de más un poco de protección adicional -

- ¿Protección adicional? - pregunto Thunder Flash preocupado.

- En la carta que recibió la princesa Celestia se nos informo la existencia de un grupo rebelde…-suspiro - El cual debes de conocer muy bien -

- ¿Espere… se refiere a?… ¿Acaso han vuelto? - dijo con sorpresa y a la vez con cierto rencor en su voz - Imposible… nadie los ha visto desde… -

- Me temo que es verdad - interrumpió el capitán - y el rey insistió en que no corriéramos riesgos. Los rebeldes planean impedir que se firme el tratado, la cooperación entre nuestros reinos y fuerzas militares haría imposible para ellos tomar el poder y probablemente iniciar una guerra contra Ecuestria -

Thunder Flash escucho atentamente las palabras de su líder, sin embargo su rencor hacia los grifos se mantenía más elevado que nunca.

-o-

Después de algunos minutos más de viaje en carruaje, finalmente habían llegado a Griffonstone. Las casas de los grifos estaban hechas de madera con techos de paja y heno, la mayoría de estas ya estaban reconstruidas y aun faltaban algunas más por construir. Había algunos lugares donde se notaban cultivos y algunos granjeros trabajando en ellos. Sin embargo había algo que no estaba bien, la ciudad lucia vacía o casi vacía, no había grifo o poni a la vista, ni siquiera aquellos que la princesa Celestia había enviado a ayudar a reconstruir la ciudad. Los únicos grifos en las calles eran soldados haciendo guardia en cada esquina y sobre los edificios.

Finalmente llegaron al majestuoso palacio. Una gloriosa a la vez que intimidante edificación en la cima de la ciudad, con varias torres muy altas y colgando de las ventanas se notaba el estandarte del reino grifo, la única manera de acceder a tan majestuosa edificación era por aire. Los carruajes descendieron en la explanada del castillo siendo recibidos por un sequito de guardias y servidumbre del castillo.

Al tocar tierra, Onyx, Noble, Silver y Thunder se apresuraron a colocarse a ambos lados del carruaje de la princesa Cadance mientras una gran alfombra roja se desenrollaba hasta llegar a la pequeña escalinata debajo del carruaje en el que viajaba la princesa del imperio de cristal.

Un grifo usando prendas muy elegantes hizo sonar su trompeta y anuncio la llegada de la princesa del amor.

- Presentando a sus majestades, el príncipe Shining Armor regente del Imperio de Cristal y capitán de la guardia real de Ecuestria y a la Princesa Mi Amore Cadenza, princesa del amor y regente del Imperio de Cristal representantes oficiales de sus majestades la Princesa Celestia emperatriz del sol, gobernante del día; y la Princesa Luna, emperatriz de la Luna y las estrellas, gobernante de la noche, protectora del reino de los sueños, princesas del reino de Ecuestria -

Cadance comenzó a descender la rampa elegantemente seguida de su esposo Shining Armor y Poem Light. Varios grifos formaban una larga columna a todo lo largo del camino hasta la entrada al castillo, donde los esperaba el Capitán Solón y otro Grifo de gran tamaño vistiendo una brillante armadura de oro con cinco gemas de color rojo incrustadas que reflejaba la luz del sol.

- Mi señor, no es ninguna de las princesas - susurro Solón al oído del rey - ¿Cancelamos todo?-

- No, el plan seguirá como hasta ahora - contesto el monarca intentando mantener la calma - Ya veremos cómo solucionar esto - finalizo antes de dar un paso al frente y presentarse ante la alicornio - Es un placer conocerla Princesa Mi Amore Cadenza y príncipe Shining Armor - dijo respetuosamente aquel enorme grifo haciendo una pequeña reverencia ante los regentes del imperio de Cristal - Soy el rey Girgamir, nuevo monarca del majestuoso imperio grifo, sucesor del Rey Guto -

- Es un honor conocerlo - respondió la princesa de igual manera haciendo un leve reverencia - por favor, llámeme solo Princesa Cadance -

- Como desee, Princesa Cadance. Por favor pasen a mi castillo, deben estar cansados y hambrientos por tan largo viaje. Ordene que les prepararan algo antes de comenzar a negociar el tratado -

- Es muy amable de su parte – dijo Shining Armor.

- Por favor síganme - indico el rey - Lamento mucho el estado actual de mi reino pero como ya sabrán estamos en plena reconstrucción - explico el monarca – Gracias a los aportes que Ecuestria y el imperio de Cristal nos ha proporcionado hemos tenido grandes avances y gracias a las enseñanzas de las amigas de la princesa de la amistad ya no dependemos de nuestra avaricia por el oro para ayudarnos entre nosotros –

- Estoy segura de que la princesa Twilight estaría muy complacida de escuchar eso – respondió Cadance con una sonrisa.

El interior del palacio estaba decorado de manera sencilla nada ostentosa, los pocos adornos que había como estatuas de mármol, algunos candelabros y demás, estaban tallados en oro puro.

- ¿Sus guardias nos acompañaran? Sería un placer que todos cenaran conmigo en el comedor real -

- No es necesario que se tome tantas molestias su majestad - contesto Shining Armor.

- Pero insisto –

- La comida de tren no es muy buena. No estaría mal comer algo decente – murmuro Onyx haciendo reír un poco a Noble Heart, pero Thunder y Silver solo atinaron a girar los ojos con fastidio.

- Bien no quisiera ofender tan amable invitación, así que aceptamos – contesto el unicornio permitiendo que los miembros de la guardia de elite los acompañaran a comer.

El soberano guió al grupo a través de palacio donde los grifos prestaban especial interés en los ponis, la mayoría eran soldados. Finalmente el grupo se detuvo frente a una gran puerta dorada. Dos grifos la abrieron de par en par revelando en su interior el comedor real, una gran mesa de mármol con varios asientos. Cadance y Shining Armor tomaron su lugar junto al emperador, mientras el resto de los guardias de elite se sentaban en los demás lugares asignados al mismo tiempo que algunos sirvientes traían varios platillos a la mesa. El capitán de la guardia real noto algo extraño entre los sirvientes, parecían estar nerviosos, uno de ellos por poco tira una de las charolas y a otro le temblaba la mano cuando servía el vino en la copa del emperador. Esto no paso desapercibido para él. Los sirvientes levantaron las cubiertas de los platos, revelando comida vegetariana especialmente para los invitados.

- ¿Sucede algo Capitán Shining Armor? - pregunto el emperador al notar la mirada sospechosa del unicornio - ¿La comida no es de su agrado? -

- No, no es nada su majestad, pero me gustaría saber ¿En donde están los demás ciudadanos? Cuando volábamos sobre la capital note las calles muy vacías - al terminar de formular su pregunta todas las miradas se enfocaron en el monarca grifo.

- Como bien sabe existe un grupo rebelde que se opone a la firma del tratado, recientemente estos rebeldes han atacado la ciudad, fue por eso que he ordenado un toque de queda al menos hasta que la situación esté bajo control – explico el rey grifo manteniéndose sereno y convincente – ¿Espero que eso no cambie sus planes de firmar el tratado? –

- No para nada – respondió Cadance – Sera todo un placer apoyarlos en todo lo que necesiten -

Mientras comían un guardia se acerco al Capitán Solón y le susurro algo al oído, después este se dirigió al rey e hizo lo mismo. El rey apretó sus garras con fuerza y tenso su quijada ante la noticia que había recibido.

- ¿Ocurre algo? - pregunto Cadance al notar cierta tensión en la mirada del monarca grifo.

- Al parecer el grupo rebelde del que les hable ha aparecido en la ciudad pero no es nada de qué preocuparse, mis guardias se harán cargo de ellos -

- Su majestad - interrumpió Shining Armor - Permítanos ayudar. Mis guardias de Elite y yo estamos dispuestos a apoyarlos -

- Agradezco su entusiasmo capitán pero no puedo permitir que mis invitados se involucren en peleas que no les pertenecen. Por favor sigan disfrutando de sus alimentos -

- Con todo respeto su alteza, es justo para esto que estamos aquí para asegurar la completa cooperación de nuestros reinos. Si permitimos que estos ataques sigan ocurriendo de nada servirá la firma de un tratado. Debemos detener a los rebeldes de una vez por todas -

- Habla con la verdad príncipe Shining Armor. Está bien acepto su ayuda, solo si su princesa lo permite ¿Princesa? ¿Qué dice al respecto? -

- Les otorgo mi permiso, pero tengan cuidado -

Shining Armor inclino la cabeza en señal de respeto hacia el rey. Salió de la habitación seguido de los guardias de elite. El emperador dibujo una sonrisa en su rostro mientras bebía de su copa de vino.

- ¿No podríamos terminar de comer primero? - pregunto Onyx intentando darle una probada a su almuerzo solo para ser jalado de la oreja por Silver Mist con su magia - Está bien, está bien... ya voy, ya voy -

- No se preocupe princesa Cadance si la guardia de elite es tan hábil como dicen esto será como un juego para ellos - añadió el rey - Acompáñeme con una copa de vino, brindemos por la unión pacifica de nuestras naciones, usted también señorita Poem -

Uno de los sirvientes lleno la copa de la princesa y de la unicornio. Ambas la hicieron levitar con su magia.

- Por la paz de nuestros reinos y un futuro prospero que dure muchas, muchas lunas - dijo el emperador, chocando las copas de ambas ponis. Los tres bebieron lentamente su contenido.

Después de beber, la cena continuo de forma pacífica, al menos así fue hasta que la princesa y la unicornio Poem comenzaron a sentirse mareadas, su visión se nublaba poco a poco hasta que ambas se desmayaron sobre la mesa.

- Buenas noches… princesa… - murmuro Girgamir con una gran sonrisa.

Thunder regreso al comedor pues había olvidado su casco junto a la mesa, al ver a la princesa y en ese estado, corrió hasta ellas notando que se encontraban con vida.

- ¿Qué ocurrió aquí? – demando el pegaso al rey.

- Nada, solo las puse a dormir un poco – confeso el rey para después beber un poco más – Y pronto tú y tus compañeros les seguirán -

Thunder tuvo razón todo el tiempo, no podían confiar en los Griffins y después de darle una paliza a este grifo se lo echaría en cara a Onyx y eso dibujaba una gran sonrisa en su rostro. Sin pensarlos dos veces se arrojo contra el rey pero fue interceptado por tres guardias, forcejeo un momento y hábilmente se deshizo de ellos dejándolos fuera de combate continuando su arremetida hacia el rey. Girgamir se levanto de su asiento esquivando la primer embestida del pegaso, Thunder giro rápidamente intentando una vez más golpear al rey grifo. Este desenvaino un enorme mandoble el cual se interpuso entre él y el pegaso.

Girgamir manejaba el mandoble con gran habilidad como si este no pesara nada, atacando y bloqueando los ataques del pegaso, quien gracias a la protección que le brindaba su armadura en sus patas delanteras podía repeler los golpes del mandoble.

Un choque del mandoble lo mando al otro lado de la habitación, Thunder estaba furioso y dispuesto a partirle la cara al rey grifo.

- Eres hábil para ser un despreciable poni. Hace tiempo que no tengo una pelea como esta – dijo el rey acariciando el filo de su espada – Zarpas estaba hambrienta por más sangre poni –

- ¡Pues tendrá que seguir hambrienta! ¡Porque voy a acabar contigo! –

Thunder acelero desde el otro lado de la habitación cargando sus alas con electricidad estática. El rey lo esperaba con su mandoble listo pero también le tenía una sorpresa al pegaso. De la armadura una de las gemas comenzó a brillar con intensidad, el golpe del pegaso choco contra el mandoble con una fuerza tremenda sin embargo no logro mover al grifo ni un centímetro.

- ¿Eso es todo? – Thunder no podía creer que alguien pudiera soportar su ataque y mucho menos resistir la descarga eléctrica que este emanaba. El rey levanto su garra sujetando al pegaso del cuello para después alzar el vuelo sobre el comedor – Para ser un guardia de elite no estoy para nada impresionado. Si esto es lo mejor que tiene Ecuestria, la conquista será sencilla – Thunder forcejeo lo más que pudo intentando soltarse pero el grifo lo mantenía sujeto con fuerza. Girgamir presiono con más fuerza al pegaso hasta que este dejo de moverse – Tienes suerte de que me ordenaron mantenerlos con vida -

Girgamir levanto al pegaso por sobre su cabeza para después azotarlo contra la mesa con tanta fuerza que esta se rompió por la mitad dejándolo completamente fuera de combate.

-o-

Al llegar a la ciudad la pelea ya había iniciado, había grifos luchando entre ellos en el aire y en las calles, de no ser por las armaduras que distinguían a los miembros de la guardia de Griffonstone, los ponis no sabrían a que bando apoyar.

Los grifos civiles se resguardaban en sus casas y algunos que habían salido a curiosear se veían atrapados en el trifulca corriendo el riesgo de salir heridos en el fuego cruzado. Shining Armor le ordeno a la guardia de elite que los grifos civiles eran prioridad por lo que debían protegerlos a toda costa. Silver Mist y Shining Armor repelían a los rebeldes con su magia mientras Onyx y Noble guiaban a algunos grifos dentro de sus hogares poniéndolos a salvo. Después de encargarse de los civiles ordeno que se separaran para ayudar a la guardia real Griffin uniéndose al altercado luchando con todo grifo que no usara una armadura distintiva de Griffonstone.

Esta pelea no resultaba un gran reto para los miembros de la guardia de elite, aun por separado podían hacerse cargo de los grifos aunque estos los superaran en número. Noble invocaba espadas con sus magia desarmando a los grifos rebeldes con rápidos movimientos, Silver utilizaba sus poderosos chorros de agua para dejar fuera de combate a cuanto grifo se encontraba hubo un momento en el que la unicornio se adentro en las calles de la ciudad perdiéndose de vista de sus compañeros. Onyx prefirió luchar en el aire arremetiendo contra los grifos arrojándolos el suelo donde Shining Armor los dejaba fuera de combate.

Poco a poco los grifos rebeldes fueron retirándose siendo perseguidos por otros guardias logrando su captura en poco tiempo y aquellos que cayeron en combate eran tomados como prisionero por los guardias del rey.

- Buen trabajo a todos - exclamo Shining Armor orgulloso – Volvamos al castillo, estoy seguro de que el rey estará complacido por nuestro trabajo.

- ¿Alguien ha visto a Thunder Flash? – Pregunto Onyx – Venia detrás de mí cuando salimos del castillo dijo que solo volvería por su casco –

- Tampoco veo a Silver Mist por ningún lado – añadió Noble Heart - ¿Crees que hayan sido capturados? –

- Lo dudo mucho Silver y Thunder son excelentes combatientes no se dejarían capturar tan fácilmente – respondió Shining Armor.

- Capitán debemos buscarlos, podrían estar heridos – dijo Noble ya en un tono de preocupación.

- Tranquila Noble lo haremos, pero antes volveremos al castillo y pediremos ayuda al capitán Solón -

-o-

- Exijo que me permitan ver al rey y a la princesa en este instante - exigió Shining Armor al Capitán Solón quien bloqueaba la entrada al comedor del castillo – Tenemos dos compañeros desaparecidos y debemos organizar un grupo de búsqueda -

- Lo siento pero no puedo permitírselos - Solón trono sus dedos y varios guardias comenzaron a rodearlos.

- ¿Qué significa esto? - pregunto el unicornio confundido.

- Que ustedes ahora son nuestros prisioneros - contesto Solón mientras un grifo arrojaba el cuerpo inconsciente de Thunder Flash frente a sus compañeros.

- ¡Thunder Flash! - grito Noble Heart intentado acercarse a él pero un grupo de grifos le cerró el paso, intento pasar a la fuerza atreves de ellos pero uno de ellos la golpeo en el estomago dejándola sin aire.

Onyx se elevo intentando escapar pero rápidamente fue superado en número siendo sometido contra el suelo mientras otro grifo le colocaba su lanza en el cuello cortándole el flujo de oxigeno dejándolo inconsciente poco a poco.

Shining Armor alejo a los grifos con su magia creando una barrera alrededor de él y sus compañeros caídos dándole el tiempo suficiente para acercarse a ellos y revisar en qué estado se encontraban. Desafortunadamente Onyx y Noble estaban fuera de combate quedando solo el contra el resto de la guardia real Griffin.

- Ríndase Shining Armor. No hay salida. Solo entréguese y le prometemos que su querida esposa no saldrá herida – le dijo el capitán grifo haciendo tronar sus dedos. Al instante dos de sus guardias trajeron el cuerpo desmayado de la princesa Cadance – Decisión suya – amenazo Solón colocando su gran espada en el cuello de Cadance.

Shining Armor no tuvo más opción que bajar su escudo mágico. Dos grifos lo sujetaron de sus patas delanteras levantándolo a la altura de su capitán.

- Fue una buena decisión… - dicho esto el grifo le dio tremendo golpe en el estomago dejando al capitán de la guardia real ecuestre fuera de combate…

Continuara…

Espero que les haya gustado, no olviden dejar un review, comentario o crítica. Si encuentran algún error ortográfico o de gramática favor de notificármelo para corregirlo a la brevedad.

Quiero agradecer a mi gran amiga Adriana-Valkirie por prestarme a su personaje Poem Light así como su ayuda, ideas y motivación para que este capítulo fuera posible. También a mi amigo Israel por las ideas aportadas para la realización de este capítulo.