Ok comenzare pidiendo disculpas si se que cometí un error no me tomo a mal los comentarios de hecho ayudan es por eso que cuando nadie expresa lo que siente no tengo ni idea de como va la historia y solo sigo, quizás piensen que va demasiado rápido pero de otra manera seria demasiado aburrido y hasta desesperante así estaba planeada y si para ustedes todo sucede de prisa en el inicio explique que seria una pequeña historia, solo quedan 5 capítulos así que gracias.

Una vez mas lo siento creo que el amor me hace mal ando en las nubes jajaj no mentira

Twitter: dcimaginegirl (pidan follow back a veces se me pasa seguirlas de vuelta jaja)


Capitulo 10

Quinn estaba en su habitación descansando, observaba su blog en Tumblr por millonésima vez aquel día, no paraba de pensar en las cosas que había escrito allí, cada pequeño relato era una parte de su vida, quizás algunos eran dolorosos de recordar, pero al fin y al cabo ese era su escape.

-Tu mamá quiere que bajes.

-Ya voy – respondió sin mirarlo

-Oye – dijo un poco molesto.

-Que tal voy dije, no tienes que repetirlo

-De acuerdo niña – desapareció dejando a Quinn a solas, si bien el esposo de su mamá la irritaba agradecía que respetara su espacio.

No quedaba mucho para el fin del año, todo era bastante estresante, la decisión de la Universidad, los trabajos finales, las competencias, era agobiante.

-¿Qué tal la escuela? – preguntaba Judy mientras almorzaban.

Era sábado por la mañana y era el único día en el que todos podían sentarse a compartir tiempo, Quinn acepto que el amor entre sus padres había terminado, pero le costaba más asimilar que su madre empezara de nuevo con su vida.

-Muy bien ya falta poco para que todo se termine.

-Excelente tu padre fue a Yale para obtener más información.

-Que bien – respondio sin darle importancia.

-¿Estas bien Lucy? – le preguntaba Frannie

-No, no estoy nada bien.

-Dime ¿Qué es lo que te tiene tan mal Quinn? – preguntaba su madre.

-No quiero ir a Yale.

-Bien te quedaras aquí en Lima, la universidad es muy buena también, seguirás la tradición me parece correcto.

-No, tampoco quiero quedarme aquí.

El miedo que sentía la rubia era aterrorizante, finalmente había sido capaz de decirlo en voz alta, su madre la veía sorprendida, su esposo no decía nada solo bajo la mirada y se concentraba en su comida, su pequeña hermana solo le sonreía, sabía que lo que vendría a continuación no iba a ser bueno

-No puedes hacer lo que te venga en gana, hay una tradición que debes seguir ¿Qué demonios estás pensando Quinn? Ya todo estaba hablado seguirías con lo que acordamos.

-Pues no quiero seguir con esa maldita tradición

-No hables así – dijo enojada – eres muy buena con los números, con la ciencia vas a ser una increíble doctora por favor

-Pero eso no es lo que me hace feliz entiéndelo

-¿Y de qué vas a vivir?

-Quiero estudiar periodismo, amo escribir, me gusta investigar y esa carrera es la que quiero

-Por dios – se comenzó a reír – esa carrera no te llevara a nada, te estarás muriendo de hambre, no quiero eso para ti, tu mereces algo mejor, sé que puedes ser una gran doctora, eres inteligente quiero que hagas lo que es correcto por favor.

-¿Cuándo vas a entender que no es lo que tú quieras? Es lo que yo quiero, lo que a mí me hace feliz por favor entiéndelo

-No voy a permitir que mi hija elija la opción incorrecta. No estás pensando con claridad. Por dios tienes 18 años aun no sabes que quieres, no permitiré que cometas una estupidez.

-No puedes prohibirme nada

-¿Quién crees que te va a pagar la carrera?

-Tengo una beca, no necesito de ti, nunca lo hice, a ti no te importo en lo absoluto como me siento, nunca te ha importado ¿Por qué ahora será diferente?

-No me hables así ¿Qué crees que la comida te cae del cielo? ¿Qué tu ropa aparece mágicamente? Me la he pasado toda mi vida en ese bendito hospital salvando vidas para darte todo, para darte a ti y a tu hermana toda, que nunca les falte nada y tú ¿así me pagas?

-No todo es dinero Judy entiéndelo de una vez por todas, siempre quise que fueras a las obras de la escuela, a las ferias de ciencia, a las competencias pero tu jamás estuviste, tenías que estar salvando vidas como dices…

-Quinn…

-Nada, es mi vida y no voy a dejar que tu o alguien más me diga que debo hacer, no quiero pasar el resto de mi vida atrapada en algo que no me gusta, no lo haré.

-No cuentes conmigo para hacerlo – dijo Judy y se levantó de la mesa completamente furiosa.

La tensión en el ambiente era horrible, el esposo de Judy fue detrás de ella y Frannie a abrazar a su hermana, las lágrimas caían por sus mejillas, pero curiosamente se sentía bien, sentía que finalmente se había quitado un gran peso de encima, durante años hizo todo, absolutamente todo lo que sus padres querían, finalmente iba a tomar sus propias decisiones y aunque estaba nerviosa por como resultaría todo sabía que era lo mejor.

Judy era una mujer implacable, su autoridad siempre se había respetado, pero esta vez Quinn no estaba dispuesta a ceder, ya no podía más, debía hacer lo que verdaderamente quería, era su madre al final de cuentas, la quería, la respetaba, pero no compartía su forma de pensar, le dolía que no la apoyara…pero ¿Qué más podía hacer?

Aquella tarde Quinn salió de su casa junto a su hermana hacia el hospital en donde trabajaba su padre, las hermanas Fabray caminaban por los pasillos de aquel lugar hasta llegar a la oficina de Russell Fabray que quedaba en el quinto piso del lugar, las chicas siempre habían admirado la vista que les ofrecía, se podía observar casi toda la ciudad desde el mismo. Quinn recordaba que de pequeña había ido cientos de veces a visitarlo, a pesar de que su profesión le parecía fascinante no era lo que ella quería, creció rodeada de aquello y de cierta manera conocía todo a la perfección, pero no era lo que le hacía feliz.

-Hola mis pequeñas - sonreía al entrar a la oficina - ¿Qué las trae por aquí?

-Tengo que hablar contigo.

-Claro hija – se acomodó en el sillón – vamos dime.

-Hable con mamá, no quiero ir a Yale, no quiero quedarme aquí en Lima, no quiero eso papá – lo dijo tan rápido que casi ni ella entendió lo que dijo, estaba demasiado nerviosa, pero había llegado el día de decirlo, tenía que hacerlo.

-Estuve esperando este momento por mucho tiempo – dijo sonriendo

-¿Qué? ¿Por qué lo dices? – lo miro sorprendida.

-Quinn tu siempre has sido increíblemente inteligente, algo revoltosa y cada parte de tu personalidad te hace única, si bien tienes un carácter de cuidado – sonrió – te amo con mi vida, pero en el fondo sabía que no eras feliz, que todo lo que hacías era para complacer a tu madre, ella es una mujer atrapada en su trabajo, nunca ha visto más allá y esa fue una de las razones por las cuales lo nuestro no funciono.

-Entiendo

-Me da gusto que tomes tus decisiones, tú siempre podrás conmigo y bueno con Judy ya hablare porque estoy seguro de que armo un drama cuando se lo dijiste

-La hubieras visto – negaba con la cabeza

-Lo imagino…pequeñas si ustedes no quieren vivir más con ella lo entendería…

-Me dejaría más tranquila que Beth estuviera contigo – la pequeña abrazo a su padre y lo miro sonriendo

-A mi también me dejaría más tranquilo tener a este pequeño terremoto a mi lado

-¿Qué harás?

-Tratar de hablar con Judy y sino pues los abogados tendrán que arreglárselas, mientras tanto podrán quedarse conmigo no hay problema.

-Te amo – se acercó hacia él y lo abrazo fuertemente.

-Te amo pequeña – sonrió - ¿Qué es lo que quieres estudiar?

-Me encantaría ir a Los Ángeles y estudiar periodismo

-¿Los Ángeles? – Dijo sorprendido – vaya estarás por tu cuenta allá…no te niego me asusta un poco tenerte tan lejos…

-Lo sé, pero debo hacerlo, quiero hacerlo tengo una beca completa gracias a que gane la competencia con el equipo de ciencia, estaban bastante impresionados.

-Es increíble, pues averigua todo, me lo dices y te ayudare con lo que haga falta

-Gracias

-No te preocupes, siempre he creído que la felicidad no tiene costo.

No, no lo tenía, pero quizás para Quinn el costo de esa felicidad había sido tener que enfrentar a su madre, no sabía si algún día lo entendería pero no podía seguir haciendo lo que ella quería, le quedaban pocos días para que todo terminara y debía aprovecharlos.

En otro lado de la ciudad Rachel y Santana disfrutaban de un café, el día era bastante frio así que acudieron a su cafetería preferida a disfrutar del mismo, las cosas iban bien, ya no sentían miedo, estaban ansiosas por ir a Los Ángeles.

-Tengo dos castings uno para una serie dramática

-Ganaste de seguro te escogen – la molestaba – tu drama merece reconocimiento.

-Y otro para un cortometraje de ciencia ficción – decía emocionada

-Lo harás bien San, estoy segura de que te escogerán

-¿Y tú enana? – le preguntaba dando un sorbo a su café.

-Hace tres días envié el borrador a la editorial, me dijeron que en estos días me tendrían una respuesta, la verdad es que estoy algo nerviosa, es mi trabajo de meses San.

-¿Rachel Berry nerviosa?

-Ya cállate – suspiro – enserio si esto no sale bien no sé qué voy a hacer, he trabajado tan duro en ello, desde que salí de la universidad me prometí cumplir mis sueños pero eso hasta ahora no ha pasado

-Saldrá bien, ten un poco de fe

-Un poco de fe – le sonrió, era curioso escuchar a su amiga hablarle de fe, ella misma había escrito sobre ello, quizás era momento de confiar, de tener un poco de fe.

-En otros temas ¿que pasara con la rubia?

-No lo sé, eso si no lo sé, la quiero San no hay duda y con ella me siento tan libre, feliz y completamente segura, pero no quiero que sea una mas

-No lo será, he visto como se tratan como son cuando están juntas, nunca habías estado tan feliz

-¿Lo dices enserio?

-Por supuesto ni siquiera con la estúpida de tu ex.

-A veces las comparo mucho sabes, Mel y ella se parecen, su carácter es difícil, son divertidas, hermosas, inteligentes, tienen cosas que me hace muy difícil todo esto, sé que es una estupidez pero no puedo evitar pensar en eso.

-Pero Quinn no es ella, créeme es muchísimo mejor que la idiota infiel de Melissa.

-Ya está bien, solo quiero hacer las cosas bien con Quinn me ha costado mucho confiar en alguien y bueno ella parece la adecuada

-Lo es, apoyo su pareja, solo quiero que la rubia finalmente entienda que no puede vivir con miedo y debe hacer lo que quiere no lo que los demás quieren

-Bueno, eso ya depende de ella

-¿Si ella no va con nosotras a L.A.? ¿Qué va a pasar?

-Quiero que viva, que sea feliz que haga todas las locuras que siempre quiso, no la voy a atar a una relación San, no lo haré

-Pero – fue interrumpida por la chica.

-Pero nada, nosotras tenemos 25 años ella apenas está empezando su vida, no podría dejar que se pierda o se prive de vivir todas las experiencias que nosotras ya tuvimos.

-Pueden vivir esas experiencias juntas, tampoco seas tan extremista

-Lo sé, pero es difícil, quizá ahora no se nota tanto la diferencia de edad, pero cuando ella llegue a la universidad se dará cuenta.

-Bueno, quizás tienes un poco de razón

-Solo un poco – suspiro – solo un poco San.

-Hey no te me desanimes, ella te quiere y bueno no pienses demasiado en el futuro, eso hace mal, creo que siempre te lo digo, hay que vivir el presente.

-Siempre vivo en el presente, solo que bueno es un tema complicado

-Bien enana entiendo por cierto ya encontré el lugar perfecto para nosotras en L.A.

-A ver – sonrió.

-Es espacioso tiene tres habitaciones

-Pero solo somos dos San

-En caso de que Quinn se animara seriamos tres así que no me niegues que es una buena idea, además la renta es muy accesible.

-Bien te haré caso – era extraño pensar en el futuro, de hecho Rachel nunca lo hacía, prefería vivir el día a día y escuchar a Santana hacer planes la ponía nerviosa, no es que no quisiera, pero le aterraba hacerse demasiadas ilusiones y que todo se desvaneciera en un momento.

-Perfecto, nos iremos en un mes, creo que todo está listo para eso, ya cancele el arrendamiento del apartamento en el que estamos, en dos semanas cuando me den mi cheque renunciare a mi trabajo y tú, en una semana acabas clases así que ya todo perfecto.

-Sí, es increíble – sonrió – me gusto enseñar, los chicos son agradables una vez que los logras entender

-Mocosos malcriados – decía mientras volvía a disfrutar de su café.

-Un poco, pero fue una experiencias muy linda

-¿Se acabó Miss Berry?

-Por el momento si, quizás más adelante tenga que volver a las aulas, nadie lo sabe San

-Bueno, eso sí es verdad, pero te quedo bien el papel de profesora Berry

-Lo dudo – se reía

-De profesora sexy

-Ya San

-Bueno no le puedo hacer un cumplido a mi mejor amiga, a mi casi hermana.

-Hazme los cumplidos que quieras, prefiero eso a que me molestes.

-Lo se enana.

Era cerrar una etapa, si bien nunca planeo será maestra lo había disfrutado, a pesar de todo era una profesión increíble, la morena no descartaba que más adelante podría estudiar para obtener un título y ejercer aquella profesión de la que se había enamorado por accidente, por ahora sus planes eran otros, ya todo estaba hecho, su trabajo había sido enviado a la editorial y ahora solo tenía que esperar.

Las chicas volvieron a su departamento ya pasadas las seis de la tarde, aquel día era de relajación, se la pasaron conversando y viendo películas lo que restaba del día, aquellos momentos compartidos era increíble, Santana y Rachel parecían dos polos opuestos, sus personalidades eran muy distintas pero curiosamente eso mismo era lo que las mantenía unidas.

-¿Bueno? – contestaba la morena su celular

-Con la señorita Rachel Berry

-La misma

-Le hablamos de la editorial Sonrisa hace unos días nos llegó su trabajo y déjeme decirle que estamos muy contentos con su investigación

-Oh por dios

-Así es, queremos que viaje lo antes posible hacia nuestras oficinas, queremos coordinar con usted algunos ajustes que queremos hacerlo para comenzar inmediatamente con la publicación

-Oh dios

-Felicidades señorita Berry la esperamos para que firme el contrato correspondiente, ha hecho un trabajo excelente, estamos gratamente sorprendidos – dijo antes de colgar y dejar a la morena estupefacta en medio de la sala del departamento.

-¿Estas bien? – sonrió la latina

-Oh dios – volvió a repetir

-¿Te llamo dios?

-San aceptaron mi trabajo

-Te lo dije, te lo dije enana – la abrazo – estoy muy orgullosa de ti, lo ves te lo dije, todo el esfuerzo valió la pena

-Quieren que vaya a L.A. a firmar el contrato

-Es increíble – la felicitaba.

"Science and Faith

Escrito por Rachel Barbra Berry

En un mundo repleto de tecnología y de avances médicos nos hemos olvidado de la fe, nos hemos olvidado de que no todo son números, de que no todo es ciencia, de que existen cosas que aún se nos hacen difíciles de explicar, esta es una historia de lucha, de esperanza, de comprender el verdadero significado de la vida, esta es la historia de una persona que lucho contra todo pronóstico y salió adelante, es una historia para comprender que no todo en la vida está marcado por la lógica, a veces solo necesitamos un poco de fe y esperanza para encontrar la salida…"

-Llorare si sigo leyendo – decía la latina

Rachel no le había mostrado a la chica el trabajo final, así que aquella noche le entrego su trabajo de meses, era una copia del entregado a la editorial, la latina leía atenta a cada detalle y sin duda estaba feliz del trabajo que había logrado su amiga.

-¿Si está bien?

-Está perfecto, siempre supe que llegarías lejos, mira aquí está el resultado en unos meses todo el país va a leer esto

-Que nervios

-Que orgullo enana – la abrazo

El celular de Rachel vibro y la morena lo tomo, era un mensaje de Quinn, sonrió al instante no había hablado con ella desde la mañana así que rápidamente lo leyó

Quinn [22:45] Hey, tengo que contarte algo muy importante :)

Rachel [22:47] Yo también tengo que contarte algo…

Quinn [22:48] Te espero mañana al final de clases en el estacionamiento

Rachel [22:50] Perfecto

Quinn [22:52] Olvidaba decirte que te quiero, que descanses

Rachel [22:53] Te quiero más

-Qué asco, de seguro le pusiste "te quiero más" – le molestaba la latina

-Cuando te enamores Santana

-Ahí te voy a entender si como digas enana – completo su frase y volvió a sentarse en el sofá.

-Ya verás San – le sonrió – ya lo veras.