-¿La sigo o no la sigo?- Isabel se alejaba cada vez más del inglés, el seguía ahí parado sin saber qué hacer. Después de pensar unos segundos se decidió por ir tras María. Corrió lo más rápido que pudo, deseaba que ella aun no hubiese entrado a su habitación, no sabía en donde vivía, así que sería mejor correr para alcanzarla. Se acordó de lo que Alfred le había dicho.- Yo que tú no me acerco a ella, enojada se ve linda pero es peligrosa.- Eso no le importaba, después de todo valdría la pena ser golpeado por ella, ya estaba dando por vencido cuando a lo lejos vio la silueta de la mexicana. -¡Sí!- se dijo con un tono victorioso. -¡María! ¡María!- comenzó a gritar como loco mientras corría hasta donde estaba ella, la morena lo oyó y volteó a los lados buscando de donde provenía esa voz. Vio a Arthur correr a lo lejos, se acercaba rápido. –María… *respiro*-

-¿Qué sucede?-preguntó confundida.- ¿Pasa algo malo?-

-No… *respiro* es solo que quería disculparme por lo de hoy.-

-No es necesario, todo eso ya pasó.-

-Por supuesto que es necesario, Alfred no fue el que causó los problemas nada más, sino que también fui yo, fui yo el que provocaba las peleas.-

-Al menos aceptas la culpa, eso es bueno, eso quiere decir que eres un buen hombre.-

-Gracias.-

-Aunque también puedes estar fingiendo.-

-¿Por qué piensas eso?-

-Hay hombres que así son, muestran un lado de ellos que no es común, solo lo hacen para conseguir algo a cambio amistad, ligue o que se yo. No eres de esos ¿cierto?-

-Claro que no, yo soy un caballero ingles.-

-Bien, como caballero tienes que cumplir tus deberes y ser responsable así que vete a hacer tarea, yo también tengo que hacer la mía. Hasta mañana.- Arthur sonrió, María caminó un poco para entrar a su habitación, ya estaba en la puerta cuando sintió un punzón en la cabeza, se agarró la cabeza con una mano mientras que con la obra abría la puerta. Arthur se percató de esto así que fue corriendo para auxiliarla, ella intentó ocultarlo, al abrir la puerta de su habitación entró rápido, iba a cerrar la puerta cuando Arthur la detuvo con sus manos.

-Un caballero tiene que auxiliar a una dama, sobre todo si es su amiga.-María abrió la puerta por completo y ambos sonrieron.

-Gracias.-

-¿Y si nos sentamos? Digo, para que descanses.-

-Claro, pero siento no poder invitarte a pasar a mi cuarto, no vayan a pensar mal los demás, aquí en el pasillo hay una banquita, nos podemos sentar ahí si gustas.-

-Por supuesto, vamos.- Ambos caminaron unos pocos metros y ahí estaba una banca, frente de ellos estaba un balcón, por el que entraba una fresca brisa. Esa brisa, le daba al lugar un aire de frescura y relajación. Se sentaron y Alfred vio que María ya no se agarraba la cabeza.

-¿Ya no te duele?-

-No, ya no… o por el momento ya no.-

-Tenía razón.- Arthur bajó la mirada.-Eres delicada en cuanto a tu salud.-María bajo la mirada, se tomó de las manos y miraba al suelo.

-Alfred te lo dijo.-

-¿Eh?-

-Hace rato que estaban hablando ustedes dos, estaban hablando de ese día ¿verdad?-

-¿Co…como lo supiste?-

-Simplemente lo supuse, odio recordar ese día. Me sentía tan inútil.-

-Pero no lo eres, además pasó hace mucho tiempo. ¿Le guardas rencor a Alfred por eso?-

-Para nada, eso ya pasó, fue hace mucho. Mi hermano no me quería decir lo sucedido, pero ya sabía que habíamos perdido.-

-¿Cómo te enteraste de eso esa vez?-

-Fácil… en mi salud. Desde que nos independizamos de Antonio mi salud era muy inestable, me enfermaba mucho por los problemas internos… esa vez realmente, me puse mal y al pararme, fui y me miré al espejo, estaba más chaparrita y mi salud… mi salud estaba muy mal. Una vez firmado el tratado me puse mejor.-

-Entonces no peleaste porque en esos días estabas muy mal.-

-Así es, ¿para qué guardar rencor? Viviremos para siempre… o al menos hasta que el mundo se acabe… mejor dejemos de recordar cosas tristes y hablemos de otra cosa.-

-Tienes razón, no ganamos nada con recordar el pasado…-

-Te equivocas, cuando recordamos cosas alegres, obviamente te sientes feliz de que esos momentos hayan pasado.-

-A tu hermano también le debe de afectar sobre los problemas del país-

-En realidad no, solo me afectan a mí.-

-Pero si te afecta a ti, ¿Cómo pudiste pelear ese 5 de mayo?-

-Me acostumbre al dolor y a pelear. Yo iba a las escuelas militares a entrenar con los hombres mientras mi hermano se encargaba del papeleo. Por eso ese día peleé, estaba lista, quería deshacerme de todo aquel que quisiera ponernos un dedo encima. Parecía hombre, me dijeron que peleaba muy bien aunque ya he perdido un poco la práctica.-

-¿Francisco peleó contigo?-

-Sí, pero rápido perdió, tuve que dar el ataque final y mandé de regreso a Francis a Europa aunque no se rindiera tan fácil, lo único que me importa es que al final ganamos y no fuimos colonia francesa.-

-Ese tipo no es bueno para las peleas… y bien… ¿puedo saber que te dijeron tus primos?- Isabel volteó a ver al inglés.

-este… ammm… mejor te cuento que pasó.-

~~~ Y… ¿Qué paso?~~~

*Narración desde el punto de vista de María*

Una vez que llegamos a la enfermería, los acostamos en las camillas, me quedé un rato con ustedes ya que llegó Katy.

*Narracion desde la autora*

-María, ya vine.-

-Katy, no tenías porque venir.-

-Claro que sí, te prometí que vendría para quedarme con ellos en lo que ibas a comer.-

-Pero aun no es la hora de la comida.-

-Por eso no te preocupes, tu vez al comedor, le dije a la encargada que ibas a llegar a comer antes, vez, por esos dos no te preocupes, estarán bien… creo.-

-Está bien, gracias.- María salió de la habitación y se dirigió al comedor. La encargada le sirvió de comer, al menos no tendría problemas con su hermano con la comida.

-¿Esa es beauté María?- El resto del bad friend trio +1 miró hacia el comedor y vieron a Isabel comiendo.

-Si es ella… ¡es mi amor!- dijo Antonio mientras en sus ojos habían corazones.

-¡Pas!- le pegó Gilbert al español.

-Compórtate Toño, ¿Vamos a ir a saludarla?-

-Yo opino que si compagnon.-

-Francis, habla bien, no metas tus palabras francesas.-

-Está bien amigo, está bien. Ya no hablare en francés. Vamos a ver a esa bella dama.- Francisco lo volteó a ver muy serio.-Si es que su hermano me permite llamarla así.-

-Tienes permiso.- contestó el moreno. El grupito avanzó hasta donde estaba María, ella ya había acabado de comer y se dirigía a su habitación para lavarse los dientes.

-Bon amour, ¿Qué tal tu día?-

-Pues… no tan bueno que digamos.-

-¿y eso?- preguntó el francés.

-Pues han pasado muchas cosas… desde la llegada de Alfred…- apenas oyeron el nombre de Alfred y no dejaron a María terminar la oración.

-¡¿ALFRED?!- gritó el bad friend trio +1.

-Si… el idiota ese se inscribió y lo peor es que esta en mi salón *suspiro*.-

-Tranquila amour, no te queda más que soportarlo.-

-Si te intenta hacer algo tu dinos. Ya veremos cómo lo aplacamos.- comentó Gilbert.

-No se preocupen, puedo cuidarme sola.- Antonio, Francisco y Gilbert voltearon a ver a Francis, quien reaccionó volteando hacia otro lado.

-¿Y qué haces en la enfermería? ¿Te sientes mal o algo? ¡Dime! ¡Como tu hermano tengo que cuidar tu salud! -

-Estoy ahí ya que el par con el que andaba en la mañana se desmayó, quien sabe porque y como andaba con ellos se me hizo feo dejarlos ahí tirados a su suerte.-

-Los hubieras dejado ahí, no son nada awesome.-

-Faltas me sobraron.-

-Pues yo que tú lo hubiera hecho, amour.- Gilbert volteó a ver serio a Francis.

-¿En qué quedamos? ¿En qué quedamos?-

-Ya, tranquilo ami, es como si yo dijera awesome siempre.-

-No no no, no metas esa palabra, es sagrada.-

-Es una palabra ordinaria, es mejor mi idioma: el francés.-

-Cálmate francesito, traeré a Ludwing para que te calmes.-

-No te atreves a traerlo ¡Ja!-

-Hasta crees, al menos yo no tengo peinado de mujer.-

-Es el peinado del amour…- esos ya habían empezado a pelear. Peleas y más peleas habían a donde ella fuera, se alejó lentamente del bad friend trio +1 y se dirigió a su habitación. Se lavó los dientes y se arregló un poco. Estaba dispuesta a regresar a la enfermería cuando Berenice le habló.

-¡MARÍA!- la costarricense se acercó corriendo hacia ella, detrás de esta venían sus primos.

-¿Y ahora que les diré?-pensó Isabel.

-María, si iras con nosotros ¿verdad?-

-Sobre eso…-

-El weon de Alfred y Arthur te hicieron algo ¿verdad?-

-Digamos… más o menos…-

-¿Dónde están? En este instante iré a golpearlos a ambos.- Martin ya se estaba alistando para batalla entre él y el dúo.

-Cálmate Martin, supongo que tiene que haber alguna explicación.-

-Si la hay, se desmayaron por mi culpa y como compensación los tengo que cuidar en lo que despiertan.-

-Realmente quería que vos fueras con vosotros, ni modos ya será para la próxima.-

-Ni modos, jijiji.- dijo Clara con una sonrisita en su rostro.

-Y bien… ¿Qué puedo hacer para compensarlos por no ir hoy?-

-Atole.-

-Pero…-

-Atole.-

-A…-

-Atole.- Julio no dejaba hablar a María, siempre que intentaba hablar ella, él decía atole, cansado de estar escuchándolo, Rodrigo le pegó un zape.

-Cállate por favor, déjala hablar, no seas necio.- Julio se sobaba la cabeza, le había dolido el zape que Rodri le había acomodado.

-Realmente me dolió, eres mal primo, ¡malo, mal primo!-

-¡Solo cállate y deja hablar a María Isabel!-

-Está bien.- dijo ya resignado Julio.

-¿Quieres atole?- pregunto nerviosa María.

-Así es.-

-Pero hace calor…-

-Eso es lo de menos, yo quiero atole.- los demás comenzaron a opinar lo mismo que Julio, el atole que María hacia sabia realmente sabroso y no siempre lo podían beber.

-Por supuesto que lo hago, solo déjenme pedirle su cocina prestada a Katy, solo habría un problema.-

-¡Yo resolveré cualquier problema! Pero quiero Atole.-

-Bien, en ese caso… tienes que conseguir los ingredientes para hacer el atole, en cuanto lleguen yo se los hago. Lo prometo.-

-Está bien, yo, el gran Julio los conseguiré… por el bien de la humanidad.-

-Ya deja tus tonterías y vámonos que tenemos que ir a comer. Adiós María, cuídate y que todos los santos te protejan de Arthur y Alfred.-

-Gracias Bere, esos tipos no dañan a ninguna mosca, estoy segura.- Los latinos se comenzaron a despedir de Isabel. Ella regresó a la enfermería y sucedió lo del capítulo anterior.

~~~Fin~~~

-Ya veo, se me hizo raro que le pidieras la cocina a Katy para hacer atole.-

-Lo se… pero hice una promesa y la voy a cumplir. Esta vez no les fallaré.- Arthur miró la hora y vio que ya estaba haciendo algo tarde, si no se iba ahora no le daría tiempo de hacer la tarea y por lo tanto no la entregaría.

-María te dejo, ya se está haciendo tarde.-

-También miré la hora en mi reloj, te iba a decir lo mismo.- Arthur puso cara de tonto enamorado: él y María habían pensado en lo mismo, tal vez era un avance. -¿Arthur?- ella le hacía señas le hablaba pero él no respondía. Sin otra opción Isabel le plantó una cachetada, fue tan fuerte el golpe que le quedó su mano marcada.-Lo siento, lo siento.- decía ella. El comenzó a sobar la mejilla y miró serio a María. Ella estaba muy apenada por lo que se sonrojó.

-Acepto tus disculpas. Bien ya me voy, si te llegas a sentir mal solo avísame y vendré.- él se dio la media y vuelta y se retiró.

Mientras tanto… en todo ese tiempo el norteamericano había estado espiando a ambos, solamente verificaba que Arthur no hiciera nada peligroso… para sus planes. Cuando vio que Arthur se retiraba y acercaba a donde estaba el escondido corrió como Usain Bolt hasta su habitación y se encerró.

-Tony creo que no me descubrieron.- su amigo Tony estaba tan metido en jugando que ni le hizo caso.- ¿Crees que ella se enamore de el?- *sin respuesta*- ¡TONY HAZME CASO!-

El pequeño extraterrestre le puso pausa a su juego, volteó a ver a Alfred y le dijo:

-Fucking bitch.-

-Por favor Tony, eso se supone que se lo tienes que decir a otras personas no a mi.-

-Mimimimimimimimimim.-

-Está bien, pero no le puedo decir eso ahorita. Mientras Arthur no le diga ni intente nada todo estará bien.-

-Mimimimimimi ¿mim?-

-No, aun no se ha dado cuenta de sus sentimientos pero no tardará en darse cuenta de ellos.-

-¿Mimimimi?-

-Por el momento si, pero ya verás que el héroe va a ganarle al amargado de Arthur.-

-¿Mimimimi?-

-Desde que supe que era mujer, aún recuerdo ese día. Realmente fue una sorpresa, pero no tengo ganas de recordar nada, me duele la cabeza. Haré la tarea, cenaré, me bañare, pensaré a María y me acostaré a dormir.- por unos segundos espero una respuesta de su compañero pero este lo ignoró como la primera vez. -¡Tony! ¡No me ignores!- el pequeñín volteó a ver a Alfred y le hizo la seña .l.

-Fucking bitch.-

-Bien, como quieras. Luego no me vengas a pedir un favor.-

Mientras tanto en la habitación de Isabel.

-Lo bueno es que no era mucha tarea y al fin terminé.- miró su reloj y vio que le quedaba algo de tiempo, ¿Qué hacer? Podría ir a ver a Katy para hablar sobre lo del atole, también podría ir a ver a sus primos aunque no sabía si ya habían llegado, ¿ir a ver a Francis? Sería buena idea ir a retarlo para jugar en línea. Pensó un rato y se decidió por ir a ver a Francis a ver si quería jugar un rato. Alistó lo que iba a llevar cuando Elizabeth entró furiosa por la puerta, detrás estaba Lily que intentaba calmarla.

-¿Qué sucede?- preguntó Isabel.

-¡ES UN DESGRACIADO! ¡UN DIA DE ESTOS LO VOY A MATAR YA ME CANSÓ!-

-¡Elizabeth por favor cálmate! ¡Tranquilízate! ¡No ganas nada enojándote, si te enojas él consigue lo que quiere: verte enojada!-

-¿Sucede algo malo?-

-Mari…. Ayúdame a calmarla.-

-Lo haría si me dijeras que sucede, no la puedo tranquilizar si no sé qué le ocurrió.-

-Fue el grupito de tu hermano, le dijeron que no es nada femenina y como siempre la molestaron, le dijeron que parece hombre y que tal vez sea virgen.-

-No les hagas caso Eli, ese grupo, incluyendo a mi hermano, son todos unos idiotas.- Eli se comenzó a tranquilizar, se sentó en su cama y bebió un poco de agua.

-Lo se, pero es que no soporto cuando me dicen así. Lo de virgen no me importa pero que digan que soy poco femenina no me gusta para nada.-

-Yo no fui femenina por mucho tiempo y no me dicen nada.-

-Pero tu caso es diferente, crecí entre hombres y tenía que luchar para vivir. De ahora en adelante seré más femenina, y haré que esos se arrepientan de haberme llamado marimacho.-

-Pero yo me refería a…-

-A partir de mañana me comportaré como una verdadera mujer, ya verán.-

-Eli yo no me refería…-

-Haré que ellos, en especial Gilbert se sorprendan.-

-Sin contar a Roderich jejeje…-

-¡LILY!-

-¿Quién es Roderich?-

-Un "amigo" de Elizabeth, le gusta pero no lo admite.-

-¡Él no me gusta!-

-Si te gusta, y yo sé que el a ti también, tienes oportunidad pero no la aprovechas.-

-Eso de enamorarse… no es lo mío, ¿te has enamorado alguna vez María?- Isabel hizo como no había oído la pregunta y ya se estaba preparando para ir a la habitación de su hermano y jugar con Francis más Eli no dejó que ni siquiera se acercara ella a la puerta.-Anda, contéstame, ¿te ha gustado alguien?-