Mi Querida Amiga/Parte 2
En las calles lluviosas de la ciudad Grand Line, solo se escuchaban las gotas cayendo fuertemente en el suelo y los truenos de la gran tormenta, las calles estaban vacías eran ya a las 7:30 de la noche, ni siquiera con diez abrigos puestos y un paraguas extra grande nadie se atrevería a salir con semejante lluvia, pero se escuchaban pisadas, una tras otra sin parar, pisando la calle mojada, se podía escuchar como el agua salpicaba con cada una, en la acera, un chico de pelo verde se encontraba corriendo por las calles con una mirada de total furia, afortunadamente las calles estaban vacías, porque cualquiera que lo vea hubiera muerto de un infarto del susto, ese chico era la mismísima rabia en forma humana, tenía los ojos nublados y rojos, tal vez estaba llorando, se le marcaban algunas venas en la frente, el cuello y las manos ¿ya saben quién es? Roronoa Zoro el cual vestía con una chaqueta amarilla de manga corta, tenía unos pantalones de pinta militar de color verde oscuro y unas botas del mismo color.
-Lo matare- se decía una y otra vez en su cabeza.
Ya tenía unos quince minutos corriendo hacia el museo, sin parar, ni siquiera respiraba con dificultad, solo mantenía la boca cerrada con su furiosa mirada hacia adelante.
¿Era obvio porque lanzaba vapor por la nariz como un toro no?
Ese tipo llamado Sponda o lo que sea le había dado una paliza a la persona más importante para él, ¡si! la más importante, aunque este nunca lo había mencionado. Estaba su mejor amigo Luffy, La bruja usurera que la consideraba como una molesta hermana menor Nami, el chico miedoso al que siempre le salvaba el pellejo de bravucones Usopp, el cocinero pervertido Sanji, el que era como su hermano pequeño e incluso aveces parecia su hijo, Chopper, el que siempre lo ayudaba en malas situaciones y reparaba lo que él le pidiera Franky y su buen amigo Brook el cual era el que lo trataba con más respeto. Por supuesto había más gente como el hombre que consideraba como un padre Koshiro y los que él consideraba como sus hermanos Johnny y Yosaku y por supuesto, como olvidar a Kuina, su gran amiga y rival, la que fue como una hermana para él.
A pesar de tener a tantas personas maravillosas en su vida. Si incluso el ero-cook. Zoro jamás amo a alguien, el consideraba que el amor era solo para gente tonta. Como el ero-cook. ¿Pero porque tenía tanta rabia? Es verdad había golpeado a su amiga que había estado siempre hay por él, pero esto que sentía, era como si hubieran golpeado su corazón directamente, él quería ver la cara de Sponda retorciéndose de dolor mientras le rompía cada hueso del cuerpo, quería tener su sangre en sus puños y quería tumbarle cada uno de sus dientes y hacer que se los trague. ¿Por qué?
Zoro volvió algo a la realidad cuando vio el museo a pocos metros de él, no iba a entrar por la puerta de al frente, se fue por el lado derecho del museo y vio dos ventanas de las cuales se reflejaba luz, y ahí escucho su irritante risa. Y ahí sin dudarlo dos veces tomo impulso e hizo un salto casi inhumano del suelo hacia la ventana.
Zoro entro por la ventana rompiendo el cristal, puso sus brazos al frente de su cara para poder cubrírsela y junto algo las piernas hacia su estómago. Zoro alzo la cabeza y lo vio a él, a ese tipo, por fin había llegado el momento de oírlo gritar de dolor.
Spandam miraba sorprendido y por supuesto aterrorizado, él no era tonto sabía que él y Robin eran conocidos, pero no se atrevió a despedirla porque tenía que admitir que era buena en lo que hacía y por supuesto para que no le rompieran la nariz.
-¿¡Qué demonios haces aq-!?- Spandam no puedo terminar ¿Por qué? Porque Zoro le dio un fuerte puñetazo en la mejilla. ¿Cómo un puño podía doler tanto? Pensó él peliblanco.
-¡Oye niño! ¿Qué crees que haces?- dijo una voz al frente de Zoro, este alzo la mirada y se encontró al frente de el a un hombre robusto con bigote, tenía pinta de capo de mafia o patrón, ¿pero que le interesaba?
Zoro corrió hacia el hombre robusto y le dio un fuerte puñetazo en la mandíbula y luego en el estómago, el hombre cayo inconsciente después de escupir bastante saliva, gracias al puño de Zoro.
Zoro se giró hacia Spandam que seguía agarrándose la mejilla y se trataba de apoyar de su escritorio, Zoro camino hacia el a zancadas, lo agarro de pelo y lo estrello fuertemente contra el suelo. Zoro con su mano izquierda tomo el brazo de izquierdo de Spandam, puso su rodilla izquierda encima de su pecho y uso su pie derecho para pisar el brazo derecho de Spandam y evitar que se moviera, con su única mano libre, la derecha, empezó a golpear una y otra vez la cara del jodido cabrón ese con furia mientras que este al parecer ya había empezado a llorar y ya empezaba a escupir sangre. Zoro seguía golpeando a Spandam y este ya estaba perdiendo el conocimiento, pero Zoro no se lo iba a permitir. ¿Hizo que Robin no fuera a la escuela por una semana y le lleno el cuerpo de moretones?
El se lo devolvería diez veces y si matandolo era una manera de hacerlo... no había problema...
Zoro giro su cabeza y vio una botella de whisky en el escritorio de Spandam, la tomo en mano y le dio un ligero trago y la vacío toda en la cara de Spandam, el cual había despertado un poco. Luego de eso Zoro agarro la boca de la botella fuertemente y golpeo con el trasero de la botella el estómago de Spandam, este grito de dolor. Zoro agarro de la camisa a Spandam y lo puso de pie, luego lo lanzo de cara contra la pared, Zoro rápidamente se puso detrás de él y empezó a golpear las costillas y la espalda de este.
Zoro gruñía y Spandam más o menos balbuceaba algo que no se entendía gracias a que su voz sonaba cortada por el llanto, la sangre en su boca, su dolor de mandíbula y mejillas y por supuesto, por los fuertes golpes del peliverde que parecían martillazos. "Detente" era más o menos lo que se entendía de la boca de Spandam. Zoro termino de golpear la espalda y costillas de Spandam con un fuerte golpe en la espalda, Spandam chillo, definitivamente a cualquiera le hubiera dado lastima el oír a Spandam lloriquear como un pobre niño, pero para su desgracia, el que le estaba volviendo la cara una papa deforme era Roronoa Zoro, a él no le importaba eso, creo que incluso lo disfrutaba.
Zoro vio un estante de libros cerca de donde estaban, Zoro tomo de la camisa y el cabello a Spandam, pero antes de que llegara, vio la ventana que había visto al lado de la cual por donde había entrado, Zoro no se lo pensó dos veces, tomo de la mejilla fuertemente a Spandam, mientras que con la otra agarraba su cabello y estrello la cara de este en la ventana, si nunca había tenido una relación amorosa, tal vez ahora ni le permitirían andar en la calle sin una bolsa tapándole la cara, los pequeños vidrios se le incrustaron en la cara y se retorció nuevamente de dolor.
Zoro nuevamente agarro de la camisa a Spandam y lo tiro hacia la repisa, esta se tambaleo fuertemente y algunos libros cayeron encima de él. Spandam se alivió un poco al ver que la repisa dejo de tambalearse y que no le caería encima, pero ese alivio desapareció cuando vio a cierto demonio de pelo verde a un lado de la repisa, poniendo sus manos en ella y listo para tirarla sobre él. Spandam trato de correr, pero resbalo y se terminó arrastrando, la repisa no le aplasto las costillas pero si atrapo su pie, el dolor fue bastante grande, nuevamente chillo de dolor cuando sintió el gran dolor en su pie.
-Detente, por- por favor- logro decir Spandam, con la poca voz que le quedaba, entre sollozos, sangre en la boca y lágrimas.
Spandam sintió un alivio cuando vio como el peliverde levanto la repisa dejando que pueda sacar su pie de debajo de ella, Zoro lo tomo por debajo de las axilas y lo alzo como si fuera un bebe poniéndolo de pie, luego puso sus manos en sus hombros y lo trato de mantenerlo de pie, Spandam logro ponerse de pie por si solo ¿esa bestia había parado? No.
Spandam se sintió como un idiota, el peliverde tan solo lo ponía de pie para darle otro golpe, pero no fue uno normal, sonó estruendoso y sintió como su mandíbula se salía de su lugar.
¡Bam! Justo así sonó el gran golpe del peliverde. Spandam estaba a punto de caer de nuevo, pero Zoro lo detuvo, le agarro la pierna izquierda y la camisa, y lo alzo por arriba de él. Zoro camino un par de pasos y se detuvo al frente del escritorio de Spandam con este levantado, el peliverde soltó un gruñido y estrello fuertemente al hombre contra el escritorio, partiéndolo en dos.
Spandam estaba tumbado, en medio del escritorio partido en dos, con la boca abierta y la cara ensangrentada, algunos pensarían que estaba muerto, pero se podía notar que su pecho subía de arriba hacia abajo lentamente.
El peliverde no sabía qué hacer, ¿continuaba o se iba? Abandono sus pensamientos cuando sintió la gran puerta que era la salida de al parecer la oficina de Spandam abrirse.
-¿¡Que haces aquí!?- grito un tipo entrando en la oficina. Tenía una gran nariz cuadrada y larga, ojos redondos y negros y su cabello era de color anaranjado.
Zoro sabía quién era, Kaku, el oficial del museo, siempre le echaba el ojo y Robin le decía una y otra vez que no se metiera con él porque era alguien peligroso para ser un policía de museo... pero él también lo era.
Zoro no dijo nada y se empezó a acercarse a Kaku a zancadas, trato de golpearlo en la cara pero este lo esquivo y le dio un fuerte golpe en el estómago. Zoro escupió saliva y reacciono, le dio un fuerte golpe en la cara a Kaku.
Zoro y Kaku empezaron a intercambiar puños y patadas, Kaku peleaba con algún tipo de arte marcial, mientras que Zoro no parecía que pelear con ningún estilo pero aun así le estaba haciendo pelea a un policía entrenado.
Zoro no estaba esquivando ni bloqueando pero Kaku si, para sorprenderlo Kaku lanzo un puño a la cara del peliverde este lo detuvo y le dio un fuerte golpe en la cara seguido de otro en la costilla con su otro brazo. Kaku aun sorprendido, no podía creer que un adolescente estaba a punto de noquearlo, pero aun así, tomo su paralizador eléctrico de su bolsillo y electrocuto al peliverde, este grito, mientras Kaku sorprendido vio como el peliverde logro mover su brazo y tomo su muñeca quitando el paralizador de su estómago, seguido le dio un fuerte golpe en la mandíbula seguido de uno en la costilla, otro en el estómago y para terminar, Zoro agarro la muñeca de Kaku, el cual se tambaleaba hacia atrás, lo jalo fuertemente y con el codo de su otro brazo le dio un enorme codazo en la mandíbula, noqueándolo. Zoro estaba listo para abandonar el edificio, la verdad la tuvo más difícil de lo que pensaba, sus puños se le estaban poniendo morados por la cantidad de golpes que repartió y había recibido duros golpes del policía y sin olvidar que había sido electrocutado. Zoro suspiro y empezó a caminar fuera de la oficina pero…
-No escaparas- dijo una voz atrás de él.
Zoro se giró y vio al tipo robusto atrás, tenía un teléfono en la mano y se encontraba arrecostado contra la pared.
-Mientras golpeabas a Spandam y a su guardaespaldas, llame a la policía, ya deberían estar aquí.
Zoro se puso algo nervioso, pero por afuera mostró tranquilidad, se acercó hacia el tipo robusto listo para golpearlo, pero oyó una voz atrás de él.
-¡Detente justo ahi muchacho!- dijo una voz atrás del peliverde.
Zoro volteo y vio a dos hombres vestidos de policía que se encontraban apuntándolo con un arma. Zoro maldijo y alzo las manos rindiéndose.
-Bien, esposalo- dijo una de los policías.
¡BAM! Escucho el peliverde atrás y antes de que pudiera reaccionar, sintió algo golpearlo la espalda cerca de la cintura, a pesar de que al instante cayo inconsciente, el dolor fue inmenso. Le habían disparado.
-Maldito... Sponda...- logro decir el peliverde antes de caer al suelo.
Mientras que el policia que había sacado las esposas para esposar a Zoro miraba sorprendido la escena alzo la vista y vio a Spandam con un arma en las manos, arrodillado atrás de un escritorio partido en dos.
¡BLAM! Nuevamente se escuchó otro disparo, lo único que escucho el policía que iba a esposar a Zoro era el grito de Spandam y el disparo que había sonado atrás de él, vio como salió sangre volando de la mano del hombre de cabello blanco, se giró y vio a su compañero con el arma apuntando hacia donde estaba Spandam.
Nuevamente se giró hacia a Zoro, pero escucho otro fuerte sonido, no era un disparo, era la ¿voz de una chica?
-¡Zoro!- los dos policías se giraron y vieron a una chica correr hacia el peliverde inconsciente, miraron sorprendidos la escena hasta que el policía de las esposas reacciono y se acercó corriendo hacia la chica que se encontraba sosteniendo al peliverde inconsciente entre brazos repitiendo su nombre una y otra vez llorando y sollozando.
-Hace unos momentos en otro lado-
Robin como podía se encontraba caminado hacia el museo, no podía creer que Zoro se haya puesto tan molesto así, o más bien que hubiera llorado por ella, preocupada de que le pudiera pasar algo a Zoro, caminaba como podía hacia el museo.
Robin por fin llego al museo, miro hacia un lado y vio las dos ventanas de la oficina de Spandam rotas.
-Zoro...- se susurró a sí misma.
Luego vio un carro de policía estacionado en la entrada. Robin entro al museo y acelero el paso, logro llegar a la oficina de Spandam y escucho un disparo cuando estaba a punto de llegar, escucho otro disparo y cuando se entró a la oficina y vio a dos policías al frente de ella, un hombre robusto a un lado de la pared, a Spandam retorciéndose de dolor en el fondo y a el… no puede ser...
-¡Zoro!- los dos policías se giraron y vieron a una chica correr hacia el peliverde inconsciente, miraron sorprendidos la escena hasta que el policía de las esposas reacciono y se acercó corriendo hacia la chica que se encontraba sosteniendo al peliverde inconsciente entre brazos repitiendo su nombre una y otra vez llorando y sollozando.
-Oye tú- dijo el policia. -¡Oye!
Robin reacciono y se giró hacia el policía aun llorando.
-¿Sabes algo sobre lo que paso aquí? ¿Conoces a este chico?
Robin asintió.
-E-él es m-mi amigo Zoro- dijo aun sollozando.
-Bien, al parecer la bala no ha dado en ningún lugar vital, pero necesitamos llamar a una ambulancia, su vida aun corre peligro- dijo el policía tocando el hombro de la chica.
-¿S-su vida?- susurro Robin entre lágrimas totalmente aterrorizada.
-Ya me encargue de la ambulancia- aviso el otro policía.
-Bien necesito que me expliques que sucedió aquí ¿me puedes decir tu nombre?
-R-Robin- informo la ojiazul mirando a un Zoro inconsciente mientras trataba de parar la sangre que corría de su herida.
-Bien señorita Robin, no se preocupe- dijo el policía poniéndose de pie.
Luego de que la ambulancia llegara, se llevara a Zoro, Spandam fue atendido por otros paramédicos en la estación de policía junto al hombre robusto y a Kaku. Robin fue llevada al hospital por los policías y ahí se mantuvo en la sala de espera, explicándole a los policías lo sucedido, el por qué Zoro había atacado tan violentamente a Spandam.
-Bien, ese tipo pagara por lo que hizo, en cuanto a tu amigo…- dijo uno de los policías bajando la cabeza.
Robin se sintió nerviosa, ¿qué le iba a pasar a Zoro? No era el malo de la pelicula, por decirlo asi, pero agredió a Spandam violentamente.
-A él no le sucederá nada- dijo una voz atrás de los policías.
Los policías se giraron y quedaron sorprendidos ese, ese era…
-¿Kuzan-san?- dijo la ojiazul antes que los policías reaccionaran.
-¿¡Aokiji!?- dijeron sorprendido los policías a la vez.
-Bien Robin, no te preocupes, yo me encargare de esto- le dijo dándole una sonrisa.
Robin se alivió por completo, podía confiar en Aokiji, era respetado por todos los policías de la ciudad, por sus increíbles casos resueltos, él podía arreglarlo.
Luego de unas horas, Aokiji le dijo que Zoro no pagaría por nada. Sus amigos empezaron a llegar y el maestro de Zoro junto a sus otros dos amigos llegaron preocupados.
-Señor Koshiro- dijo una enfermera acercándose a él.
-Sí, ese soy yo, ¿Cómo esta Zoro?- pregunto el señor preocupado mientras se levantaba de su asiento.
-No se preocupe, él está bien, llego justo a tiempo al hospital- informo la enfermera dando una sonrisa.
Todos saltaron, rieron y lloraron de felicidad, Zoro estaba bien.
-¿Y cuando lo podemos visitar?- pregunto la ojiazul.
-Por ahora necesita descansar así que mañana temprano podrá visitarlo-informo la enfermera. -Ahora si me disculpan- diciendo esto y haciendo una reverencia la enfermera se retiro.
Robin no pudo evitar llorar otra vez, esta vez de felicidad. Zoro estaba bien, no del todo, pero vivo, aun podía tener una vida junto a él.
Oh... ese pensamiento, ese pensamiento...
-Día siguiente-
Zoro empezó a abrir los ojos, sintió un gran dolor en su cintura y gruño un poco, luego sintió unas gotas cayendo en la cara y empezó a escuchar sollozos.
Zoro abrió los ojos y vio a una Robin sonriendo y llorando a la vez.
-¿R-Robin?- susurro Zoro acabado de despertar y confundido.
-¡Zoro!- grito la pelinegra alegremente abalanzándose sobre él.
-¿Qué paso?- dijo el peliverde recibiendo el abrazo de la ojiazul.
-Eh estado tan preocupada por ti, todo el mundo lo a estado, Luffy, Nami, incluso Sanji, todos te vinieron a visitar- dijo Robin sollozando.
-Espera... ¿qué paso? Lo único que recuerdo es que le estaba tumbando los dientes a Sponda y luego escuche un disparo y... ¿me dispararon?- pregunto el peliverde tocándose la cabeza tratando de recordar con claridad todo lo sucedido.
-Sí, pero estas bien...- Dijo apretando el abrazo.
-¿Y que paso con Sponda?- pregunto Zoro. -¿Y el gordo y el narizón?- dijo el peliverde.
-Spandam fue condenado a quince años de prisión- dijo separándose del peliverde.
-¿Quince años?
-Si por, ya sabes…
-Agredirte- dijo el peliverde con voz fría recordando que tanta rabia le causo eso.
-Sí... y por mantener negocios de drogas con Wapol.
-¿Drogas... Wapol?- Zoro estaba totalmente confundido. -¿El cabrón tenia negocios de drogas?
-Si... y Wapol era un político corrupto que pasaba drogas también al parecer Kuzan hizo que escupieran todo...
-No es un inútil total después de todo...
-No seas malo, gracias a el no tendrás que ir a la cárcel o tendrás un castigo...
-Bueno... supongo que le puedes dar las gracias de mi parte...
-Claro... seria mejor si lo hicieras tu aun.
-Lo que sea...
-Y bueno... Wapol fue condenado a cadena perpetua, por tener un gran cartel de drogas, también estuvo detrás de muchos asesinatos y se rumoreaba que era caníbal también.
-De acuerdo…- dijo sorprendiéndose un poco. -Aokiji si que hizo que escupieran todo... ¿Y el narizón?
-¿El? Fue condenado a cinco años de cárcel.
-Bien merecido...
Robin rió un poco antes de volver a mirar al peliverde
-Zoro...- le susurró al oído al peliverde.
-¿Si?
-Gracias y... lo siento.
-¿Lo sientes por qué?
-Pensé en lo que me dijiste, yo soy más importante que mi trabajo.
-Es obvio, gracias por comprenderlo- dijo el peliverde sonriendo.
-Y gracias por romperle la cara a Spandam por mí...
-Vaya, nunca pensé que dirías eso- dijo riendo.
Robin rio también y volvió a abrazar al peliverde, este también la abrazo.
-Gracias, muchas gracias por ser el mejor amigo del mundo Zoro, te-te quiero- le dijo Robin al oído.
Zoro se sorprendió por las palabras de la ojiazul y se sonrojo algo, pero sonrió y la abrazo más fuerte.
-Sí... yo también te quiero, mi querida amiga.
.
Y esa fue la primera vez que Roronoa Zoro y Nico Robin
Dijeron que se querían.
.
¿Te decepciono que no dijera "Te amo"?
¡Cierra el pico!
Fufufufu
Muchas gracias a mis lectores, como siempre dejen su review, espero que les haya gustado la paliza a Sponda, aunque termino disparándole a Zoro ): Muchas gracias neko alessa por tu review, me hizo feliz :D
Como siempre de parte de:
Zoro-Santoryu-RengokuOniGiri
