Y es que nada hay tan difícil

como cerrar por amor

la mano abierta y

avergonzarse de su generosidad.

Capitulo 10: Decepción.

Era cerca del medio día y todo el mundo estaba pendiente de sus obligaciones, Kenshin recorrió con la mirada por última vez el salón de la casa de su amigo donde se llevaría a cabo la pequeña recepción y suspiro aliviado. Una cuantas horas más y seria libre.

Miró nuevamente la hora y se dirigió hasta la habitación de Aoshi, no lo había visto en toda la mañana y el tampoco había deseado molestarlo teniendo en cuenta de que lo mas seguro era que los nervios hubieran hecho presa de el, su amigo podía decir lo que se le viniera en gana, pero a el jamás lo engañaría. Para Aoshi el matrimonio era muy importante.

Ni siquiera tuvo necesidad de llamar a la puerta ya que esta se abrió en cuanto el pelirrojo estuvo parado frente a ella. Aoshi lo saludo con un murmullo y sus suposiciones se confirmaron: Estaba nervioso.

Pálido, sin apetito y siendo incapaz de pegar un ojo en toda la noche, Aoshi no sabia que hacer a esas alturas de la situación. Se suponía que la mayoría de las personas se casaban, formaban una familia y tenían hijos; no tenía por que esta estar nervioso, sin embargo lo estaba y mucho.

Después de la conversación con Misao y de las criticas personales que le siguieron a su breve encuentro el se marcho a la oficina, en parte para no tener que verla y sentir la culpa por su falta de tacto y también por que quería terminar todo el trabajo que le quedaba. Kenshin se encargaría de todo en su ausencia y Seijuro también había prometido ayudarle, pero no le gustaba sentirse tan irresponsable. Así que ahora, casi a un día de su ultimo encuentro vería a Misao para hacerla su esposa, después de eso, ya no habría marcha atrás.

-¿Nervioso?- le preguntó el pelirrojo intentado contener la risa, Aoshi lo miro con reproche.

-Se suponía que esto era algo fácil, solo firmar un maldito papel y todo listo, ¿por que me siento así de angustiado? Es ilógico.

- El amor es ilógico y si te vas a casar con la mujer de la que estas enamorado es normal que te sientas de esa forma. Hoy confirmaran ante sus familias la unión que los mantendrá juntos, esperemos que por siempre.

- No estoy enamorado y me caso con Misa por que me obligan, no es lo mismo- le dijo Aoshi sin mucha convicción.

-Si hace dos semanas me hubieras dicho esas mismas palabras te habría creído sin reparos, sin embargo hoy tienen una connotación tan falsa, amigo mío. No tienes por que sentirte mal por querer casarte con ella- le dijo Kenshin al percibir la incomodidad de Aoshi-. Lo que ocurrió con Megumi fue algo desagradable, pero ahora tienes un nueva posibilidad y te casaras con una mujer que puede hacerte feliz.

Una sonrisa triste se dibujo en los labios del joven.

-Para Misao es una obligación, algo con lo que debe cumplir por su familia- suspiro con desgana-. Se que eso no debería importarme por que se supone que para mi tendría que ser igual, pero…

Kenshin lo miro con gesto interrogativo, Aoshi se llevo una mano al rostro como intentando aclarar las ideas.

-¿Para ti es mas importante de lo que te gustaría creer?- le pregunto el pelirrojo.

Shinomori asintió.

- Es algo que no tiene lógica; apenas la conozco, discutimos cada cinco minutos y sin embargo quiero que Misao se case conmigo por algo que más que un simple compromiso. Debo estar pediendo el juicio al igual que mi abuelo.

-Dudo que Okina este perdiendo el juicio. Ayer le pidió a Kaoru que se casara con el, así que sabe lo que tiene en frente- le dijo con una sonrisa-. Sin embargo en tu caso Aoshi… solo me queda desearte que tengas la mayor suerte del mundo, que seas muy feliz con Misao y que seas capas de abrir los ojos y darte cuenta de que la posibilidad de tener una vida maravillosa con ella esta al alcance de tu mano, solo debes ser lo suficientemente valiente para tomarla.

Aoshi lo miro con agradecimiento, Kenshin le dio unas palmaditas en la espalda y salio de la habitación, a los pocos segundo el pelirrojo asomo nuevamente la cabeza sonriendo.

-¡Que ocurre ahora?- le pregunto el joven.

- Tienes una hora para terminar de arreglarte, dicen que las novias siempre se retrasan un poco pero no creo que fuera correcto que seas tu el que la haga esperar, ¿verdad?

Aoshi se tumbo en la cama aun mas confuso, menos de dos horas y Misao seria su esposa. Le había dicho que tenían que tener un hijo y ella le había dicho que si con tanta facilidad como si fueran a planear un viaje, el tampoco se lo había propuesto de la mejor manera. Un error tras otro. ¿Qué pensaría ahora Misao de todo aquello después de haberlo pensado con mas tranquilidad?, suspiro con resignación. En menos de un mes su vida había dado un giro de ciento ochenta grados, seria un hombre casado y con responsabilidades, se preguntaba si Okina tendría razón en lo que le había dicho, desde la muerta de su padre había sido perfectamente capas de llevar una empresa, ¿seria lo mismo llevar adelante un matrimonio y la crianza de un hijo? Sinceramente lo dudaba, pero lo intentaría, nunca se acobardaba ante los desafíos.

Un poco mas animado se puso de pie para tomar una ducha y cambiarse de ropa para la boda, Kenshin tenia razón, no seria correcto que hiciera esperar a Misao.

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Misao tenia la vista clavada en el piso de su habitación, se miro las manos que no dejaban de temblarle e intento respirar con normalidad. Desde esa mañana le había resultado algo completamente imposible, como si lo hubiera olvidado totalmente.

Observo el vestido que tenia a su lado y pensó en la posibilidad de recoger algunas cosas y huir de toda aquella situación, pero ¿quería realmente huir de todo eso? Una voz en su interior le dijo que no, solo estaba asustada por que no sabia lo que ocurriría luego, no porque no quisiera esta con Aoshi, este pensamiento la sobresalto una mas, no lograba entender aun como se había podido interesar en Shinomori cuando era lo mas obvio del mundo que era un insensible.

"Tenemos que tener un hijo antes de un año, así que te pido me ayudes"

¿A quien se le podía ocurrir semejante petición aun día ante de casarse?, se pregunto molesta, no era que le desagradara la idea de tener hijos con el, simplemente que no se lo había planteado hasta ese momento. Se suponía que Aoshi se casaba con ella por una necesidad económica no por que deseara tenerla a su lado, y los niños no se concebían por obra del espíritu santo.

-¡¿Todavía no estas lista?!- le preguntó Kaoru al borde del colapso- Misao, nos tenemos que ir en menos de media hora, si tu madre ve que aun no te has arreglado se morirá del disgusto, levántate que te agudo con el vestido- le ordeno la joven casi tan nerviosa como la novia.

- Soy la novia, puedo retrasarme, ¿sabes?- le dijo Misao con resignación mientras se comenzaba a vestir.

-Si tu novio fuera normal lo entendería, pero es Aoshi Shinomori, ¿Cuáles fueron las palabras que tanto te molestaron la primera ves que se vieron?- le preguntó Kaoru con nerviosismo.

- "No me gusta la impuntualidad"- contesto Misao-. Pero esa vez no le hice caso, no tengo por que cambiar ahora, pensaría que me estoy volviendo sumisa.

-¿Aun piensas seguir discutiendo con el por todo lo que te pide, prima? Se van a casar, deberían firmar una tregua. Cuando tengan hijos no podrán estar discutiendo delante de ellos todo el tiempo.

Misao se mordió el labio nerviosa ante aquel cometario de su prima. No quería pensar en hijos, no quería pensar en lo que se suponía tenia que pasar esa noche.

-¿Mamá esta lista?- le pregunto Misao intentando concentrarse en otra cosa que no fueran los hijos y Aoshi-. No la he visto en mas de dos horas.

-Recién hablaba por teléfono con Kenshin para terminar de organizar los últimos detalles, debería haber ido personalmente pero no quería dejare sola así que el se encargo de todo lo que faltaba, se ha portado de maravillas con lo de la boda, ¿no crees?- le preguntó la joven con una sonrisa soñadora.

- Himura le tiene un gran aprecio a Aoshi, me sorprende que sea capas de soportarlo tanto cuando a veces es insoportable.

-¿Y las otras veces?- le preguntó Kaoru con una sonrisa y un brillo de humor en sus ojos azules-. ¿Es acaso encantador, Misao?

La joven se sonrojo y se termino de poner el vestido, se concentro en el espejo para no tener que volver a mirar a su prima que seguía de pie detrás de ella.

-A veces…- comenzó a decir Misao- pareciera como si yo le importara, como si esto no fuera un matrimonio concertado y el de verdad se quisiera casar conmigo…

Las mirada de ambas jóvenes se encontraron y Kaoru abrasó a su prima con ternura, entendía a la perfección lo que debía estar sintiendo a Misao, aquella situación había sido una verdadera locura para todos.

-¿Y tu Misao?- le preguntó la joven Kamilla con curiosidad-. También le has demostrado que deseas que esto sea un matrimonio verdadero después de todo?

Intentó recordar los breves encuentros que habían tenido en esas dos semanas. La mayoría habían estado marcados por discusiones o disculpas por sus errores, solo una vez había deseado que Aoshi se diera cuenta de que quería mucho mas de el que un simple acuerdo económico y llevar su apellido, cuando se habían besado en el salón hacia unas noches atrás. Pero ni siquiera esa ves había sido capas de decírselo con palabras, ¿podría ser capas de decirle lo que sentía algún día a la cara?

- Quiero que me ame- le confeso la joven con una nota de tristeza en la vos y algunas lagrimas en los ojos-. Pero no se como conseguirlo.

Kaoru le sonrió.

-Solo ámalo, Misao- le dijo con seguridad-. Ámalo tanto como puedas y si Aoshi es capas de darse cuenta de eso, solo se acercara a ti y te corresponderá de la misma manera. Aoshi es un buen hombre a pesar de lo que demuestra al mundo, y tu has pasado a ser importante para el aunque no lo reconozca, quizás ni siquiera se ha dado cuenta del todo, pero lo hará, estoy segura de que lo hará.

La joven sonrió, las ilusiones eran lo ultimo en perderse.

-¿Por que no me ayudas ha hacer algo con mi cabello, Kaoru?- le dijo con tranquilidad-. A mi me da igual como esta, pero mi madre me matara si no haga algo para que luzca como si me he esforzado en arreglarme.

-Bien- Kaoru comenzó cepillarle el cabello-. Tu madre no es la única que espera esta boda, también tienes un novio al que estoy segura le gustaría verte bonita esta tarde.

Misao esperaba que las palabras de su prima fueran ciertas.

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-¿Nervioso?

Aoshi se volteo algo molesto, ¿Por qué a todo el mundo le había dado por preguntarle si estaba nervioso? Cuando había bajado de su habitación lo estaba, en esos momentos se sentía casi enfermo. Seijuro le seguía sonreído.

- Estoy bien- mintió el joven-. ¿Llego Misao?

-Aun esta a tiempo, no te preocupes. No te dejara plantado.

Aquel comentario logro que se sintiera aun mas mal. Ni siquiera había pensado en esa posibilidad, Misao no seria capas de hacerle eso. No podía hacerle eso.

El sonido de voces que llegaban desde el vestíbulo llamaron su atención, pensó en correr a ver si era Misao, pero recordó que eso no era propio en el y tampoco lo mas adecuado en eso momento, recorrió con la vista el salón perfectamente ordenado, Okina permanecía sentado esperando la llegada de la novia y su familia, su tío había ido a reunirse con Kenshin para recibir a los recién llegados.

-Luces muy guapo, Aoshi. ¿Esperando ansioso a tu novia?- Megumi le sonreía con cierta burla en los ojos.

- Megumi- Aoshi la miro con indiferencia-. Tienes razón, espero a Misao, dentro de unos pocos minutos mas será mi esposa.

Ella soltó una risilla que al joven le pareció muy desagradable.

- Misao… ¿de verdad te agrada la idea de casarte con ella, Aoshi?- le dijo con dulzura-. Es increíble que puedas sentirte fascinado con mi hermana pequeña.

Shinomori guardo silencio unos minutos intentando contener las ganas de pedirle a Megumi que se marchara de su casa. Durante esas dos semanas estuvo tentado en un par de ocasiones de contarle la verdad a Misao sobre la relación que había mantenido con su hermana y de pedirle que ni ella ni Sagara fueran a la boda, pero el no había sido capas de reunir el valor necesario para sincerarse y también sabia que no podía hacer algo así sin levantar sospechas entre los demás miembros de las respectivas familias. Solo esperaba que esa tarde tanto ella como Sagara no tentaran a su suerte.

-En un comienzo todo esto me parecía absurdo- le recoció Aoshi-. Ahora que conozco a Misao me siento satisfecho, tu hermana me gusta mucho, Megumi, este matrimonio no es solamente un simple negocio- le contesto con su habitual tranquilidad y distancia-. Una cosa mas, una vea que ella se case conmigo, no te quiero rondando en esta casa, no te quiero cerca de Misao y mucho menos quiero saber que la estas lastimado. Mis advertencias no hay que tomarlas a la ligera, señora Sagara.

Megumi lo miro con rencor y Aoshi haciendo una leve inclinación se marcho dirigiéndose hasta donde estaba su abuelo, de reojo vio entrar a Sagara que platicaba con Seijuro y se reunieron con Megumi, Aoshi solo deseaba que Misao se diera prisa y terminaran de una vez con aquella ceremonia, no se quedaría tranquilo hasta que ella se convirtiera en su legitima esposa con todos los beneficios y deberes que eso conllevaba.

-Por favor, no me preguntes una vez mas sobre como me siento abuelo- le dijo Aoshi en cuanto vio que el anciano iba a abrir la boca.

- No era eso lo que pensaba decirte, Aoshi- le dijo con cierta molestia Okina-. Tu novia acaba de llagar.

Aoshi se volteo sorprendido y sintió como se le encogía al estomago al ver a Misao. Sonreía con algo de nerviosismo a todos los presentes pero no hablaba casi nada, llevaba aun vestido blanco bastante sencillo que le llegaba hasta un poco mas arriba de la rodilla y se había recogido el largo cabello, Aoshi se sorprendió que de a pesar de lo simple que era su arreglo se veía muy bonita.

Okon estaba su lado y parecía tan nerviosa como su hija, cuando Misao que estaba junto a Saito levanto la mirada y se encontró con los ojos azules de Aoshi que la observaban desde el otro lado del salón, un leve rubor tiño sus mejillas y no fue capas de sonreírle.

-Debes ir a saludarla, muchacho- le recordó Okina-. Se supone que eres un genio en lo referente a los negocios, hijo, ella es solo una muchacha, no puede ser tan difícil entenderte con ella- el anciano se puso de pie-. Voy con Hiko, lo mejor será que te cases lo antes posible antes de que te arrepientas o te desmayes.

Okina se marcho murmurando algo acerca de que en sus tiempos los jóvenes no tenían tan poco valor para enfrentarse a las mujeres. Aoshi suspiro y tratando de parecer tranquilo se acerco para saludar a los recién llegadas, Okon lo saludo con cortesía y le dedico una sonrisa radiante, Kaoru también se mostró muy cortes pero evidentemente estaba mas interesada en Kenshin que en ese momento se esforzaba por llamar su atención. Misao ni siquiera lo había mirado.

-Hola- le dijo al fin Aoshi, ella lo miro e intento sonreír, el gesto era definitivamente forzado-. Me alegra que hayas llegado a la hora- Aoshi se dio cuenta demasiado tarde de que se comentario estaba completamente fuera de lugar, sin embargo Misao pareció relajarse y le sonrió.

- Kaoru me advirtió que no tenia que hacerte enfadar otra ves- le dijo riendo un poco-. Después de lo que ocurrió en el café, no quería que te molestaras conmigo en nuestra boda.

- No me habría podido enojar contigo, Misao, aunque hubieras tardado muchísimo. De verdad.

El la miro del mismo modo que había hecho la noche que se besaron. Misao sintió deseos de esconderse junto a su madre como solía hacer cuando ere más niña.

-Lamento interrumpirlos- Kenshin se aproximó hasta ellos-. Llego el juez, tenemos que pasar a la parte legal de tod este asunto. Aoshi, ve a la sala, yo me encargo de Misao.

El joven obedeció y Himura le dedico a Misao una sonrisa encantadora.

- Ha llegado el momento, ¿estas lista?

Misao asintió con nerviosismo. Ya no había marcha atrás, seria la esposa de Aoshi.

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Tal cual todos habían esperado la ceremonia fue breve y muy simple, en ese momento Misao estaba terminando de firmar el documento que la unía definitivamente a Aoshi, sentía como el corazón parecía estar a punto de salírsele del pecho y se preguntaba como nadie mas en la sala era capas de oírlo. Una ves que ella termino los testigos también se acercaron hasta ellos para confirmar su unión, Aoshi no la había mirado en toda la ceremonia, ella tampoco se atrevía a hacerlo.

El intercambio de alianzas se hizo en forma tan simple como el resto de la ceremonia, Aoshi miro a Misao que estaba algo pálida y noto que le temblaban las manos cuando le puso el anillo en el dedo. Solo pudo respirar con alivio cuando el juez hablo nuevamente.

- Los felicito- les dijo el hombre con una sonrisa- Ya son marido y mujer, si gusta puede besar a la novia.

Aoshi sentía como todo el mundo lo observaba, odiaba que hicieran eso pero era lo lógico. Ellos eran los novios. Sin detenerse a pensarlo mucho se acerco a Misao y la beso en los labios. Fue un beso breve, mas para sellar el momento que para otra cosa, sin embargo ella lo miro como si hubiera pedido el juicio, quizás después de esas dos semanas de locura realmente lo había hecho.

- ¡Felicitaciones!- le dijo Kaoru abrasando a su prima al borde de las lagrimas-. Para usted también, señor Shinomori- le dijo algo insegura de cómo tenia que tratarlo.

- Aoshi, de esa manera esta bien- le contesto el intentando sonar relajado, tomo a Misao de la mano y noto que aun temblaba ligeramente-. Gracias por tus buenos deseos, Kaoru.

El resto de los presentes comenzaron a felicitarlos y poco a poco ambos jóvenes se relajaron algo mas, Misao se sintió hasta contenta al darse cuenta de que ya había pasado la parte más difícil de todas. Estaba casada y ahora ella y Aoshi empezarían una nueva vida, se aferró con mas fuerza a la mano de el, Aoshi se volteo y le sonrió.

- Felicidades a ambos- les dijo Sanosuke mientras se acercaba hasta Misao, el joven perecía tener intenciones de acercarse mas a ella, pero una mirada de advertencia de Aoshi lo mantuvo en su lugar-. Espero que sean muy felices.

- Lo seremos, Sagara- le dijo Aoshi en tono frió-. Yo protejo lo que es mío.

Sin darle mas tiempo, Aoshi alejo a Misao del lado de Sanosuke, ella lo siguió obediente sin darse verdadera cuanta de adonde iban, cuando salieron al jardín se sintió a la ves aliviada y asustada de estar a solas con el que ahora era su esposo.

-No me gustan las reuniones con mucha gente- se disculpo Aoshi-. Espero no te importe, si lo deseas podemos regresar.

Ella negó con la cabeza y le sonrió.

-También necesitaba despejarme un momento , todo ha sido muy agotador, pensaba que seria algo mas fácil

-¿Acaso te costo decidir si te casabas conmigo, Misao?- le pregunto el con una sonrisa-. Pensaba que no te seria tan difícil.

-Casarme contigo fue fácil, llegar hasta aquí hoy fue lo mas difícil- le dijo la joven mientras se sentaban en una parte algo apartada del jardín.

Aoshi sabia perfectamente a lo que ella se refería. Hacia dos semanas la idea de esta allí con una perfecta desconocida se le mostraba como un castigo, era irónico que poco a poco todo se había ido tornando mucho mas fácil, casi como si fuera parte de su destino, como si lo hubieran esperado siempre.

-No me arrepiento de haberme casado contigo, Misao. Se que aun no me conoces y que para ti todo esto será aun mas complicado que para mi ya que has tenido que dejar tu casa, pero me gustaría que nos diéramos una oportunidad- Aoshi la miro con cierto temor-. Eso es tan nuevo para ti como para mi, el matrimonio no estaba en mis planes y ahora ya eres mi mujer.

- Intentare no defraudarte- le dijo Misao-. No tengo mucha experiencia en lo referente a relaciones con chicos…- Misao se callo de golpe al darse cuenta del error que había estado a punto de cometer, se puso roja y trato de no mirar a Aoshi, no estaba aun en condiciones de contarle sobre su fallida relación con Sanosuke.

La turbación de la joven no le paso desapercibida a Shinomori, y durante unos breves minutos tuvo la tonta idea de que seria sincera con y le contaría lo que había ocurrido con Sagara y así de esa forma el también podría contarle lo que había ocurrido con Megumi, pero rápidamente Misao pareció mostrarse distante y una leve molestia mezclada con inseguridad y algo de celos se apodero de Aoshi. No quería que ese idota se convirtiera en una sombra en su relación con Misao.

-Ambos tenemos que aprender del otro- le dijo el mas frialdad de la que realmente quería aparentar, percibió que ella se entristecía-. Todo se dará a su tiempo.

Ella asintió y lo miro con inseguridad, Aoshi percibió que quería decirle algo.

- Sobre aquel asunto… lo de tener un hijo…- Misao se había sonrojado aun mas-. Si es lo que deseas creo que… que yo podría…

Aoshi le sonrió y para sorpresa de la joven la beso en la cabeza.

- No es que no quiera tener hijo contigo, Misao, pero me hubiera gustado darte un poco mas de tiempo-. Suspiro con desgana-. Pero lamentablemente existe un pequeño punto que mi abuelo invento en un traspaso de su parte de la empresa, quiere que tengamos un hijo antes de un año o si no, no hará efectivo el traspaso. Se que para ti debe resultar una locura y entenderé si no quieres…

- Por mi esta bien… es decir, si tenemos que…

-¿Que hacen aquí? La fiesta es allí dentro- les dijo Seijuro con una sonrisa-. Se que desean estar solos, pero ya tendrán todo el tiempo del mundo para hacerlo, ahora deben ser el centro de la atención y soportar esta reunión con estoicismo, muchachos. Así que entremos, los escolto para que no escapen de nuevo.

Aoshi miro a Misao e hizo un gesto de resignación, ambos entraron en el salón intentando parecer cordiales y alegres, sin embargo la idea de lo que vendría luego aun no los dejaba tranquilos.

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Misao había desaparecido con Kaoru en una de las habitaciones y Aoshi se aproximo hasta Kenshin que parecía algo cansado.

- Debo darte las gracias por todo lo que has hecho en estas dos semanas, no cualquiera lo hubiera hecho- le dijo el joven con sinceridad, el pelirrojo le sonrió.

-Descuida, me alegra que ya todo haya terminado para mi. Para ti solo es el comienzo- le dijo mientras bebía de su copa-. Parece que ya te llevas mejor con Misao, se ve mas tranquila y parece mucho mas cómoda a tu lado, espero que estos días con ella te sirvan para terminar de limar asperezas. Seijuro me dijo que e quedaran aquí, ¿es verdad?

- Creo que si, Misao no quería salir a ningún sitio, supongo que aun teme quedarse conmigo a solas- le dijo con una sonrisa forzada-. Me dijo que lo dejáramos para luego.

- No se puede tener todo en esta vida, amigo mío, solo espero que esta noche te deje dormir en tu habitación, no seria muy agradable que tuvieras que dormir en el sofá- el pelirrojo se disculpó y se acerco hasta donde estaba Saito que lo llamo en ese momento.

Aoshi estaba algo aburrido. No le gustaban las fiestas y sin Misao sentía que no tenia mucho sentido estar allí, así que decidió ir a buscarla y luego le pediría a Kenshin que mantuviera a ocupada a Kaoru para que el y su esposa pudieran estar en paz.

Subió hasta las habitaciones pensado en cual de ellas podrían estar y que estarían haciendo exactamente. Kaoru se había llevado a Misao casi corriendo prometiéndole devolvérsela en un abrir y cerrar de ojos, ya llevaba mas de media hora.

Fue la cuarto de la joven Kamilla y llamo a la puerta, como nadie le abrió se atrevió a mirar en su interior y comprobó que estaba vació, así que se dirigió a su cuarto confiando en que Misao estuviera allí. La hora había pasado bástate rápido, ya era casi noche, pronto los invitados empezarían a irse y las cosas volverían a la normalidad, por lo menos a lo que seria la normalidad a partir de ese momento.

Entro en su cuarto y también se sorprendió de que no hubiera nadie allí, se sentía algo frustrado por el abandono de su esposa y mas aun por no ser capas de encontrarla. Se sentó en la cama mientras pensaba en donde podría estar, quizás ya hubiera bajado al salón y el estaba allí como un estupido intentando buscar una excusa creíble para hablar con ella.

La puerta se abrió y Megumi le sonrió al entrar, cerro la puerta tras de si pero no se aparto de ella, como indicándole que no le daría la oportunidad de escapar. Aoshi se arrepintió de no haber salido minutos antes del cuarto.

- ¿Aburrido de la fiesta o escapando de tu encantadora esposa?- le preguntó la joven en tono suave-. Es una lastima que no estés disfrutando la celebración que es para ambos, Aoshi. Recuerda que un matrimonio es algo importante.

- Yo lo tengo claro, Megumi, pero al parecer tu no lo recuerdas muy a menudo- le dijo mientras se acercaba a la puerta y quedaba frente a ella-. No creo que a tu esposo le agrade la idea de que estés en esta habitación, necesito salir así que te pido que te apartes.

- Antes no eras tan frió conmigo, Aoshi- le dijo acercándose a el-. ¿Acaso no te gustaría recodar viejos tiempos? Mi hermana esta ocupada y no creo que alguien note nuestra ausencia por unos minutos.

Aoshi la sujeto del brazo para apartarla, se sentía cansado y no estaba de animo para soportar a Megumi, además temía que Misao hubiera llegado al salón y se preocupara al no verlo allí, tampoco quería darle la oportunidad a Sagara de acercarse a ella mas de la cuenta.

- Agradezco tu ofrecimiento, Megumi, pero creo que ya te he dejado muy claro que no tengo intenciones de volver a pensar en nuestra relación. Misao es mi esposa y creo que si necesito estar con alguna mujer debería ser con ella.

Megumi lo obligo a permanecer allí junto a ella, le sujetó el brazo con fuerza y vio la molestia en los ojos de Aoshi, el le fue soltado los dedos que le rodeaban la muñeca con total frialdad y luego la miro con desprecio.

-No puedo llegar a creer que te guste mi hermana- le dijo con rabia-. Estoy segura de que para ti todo esto es solo una simple obligación, algo con lo que el heredero de los Shinomori debe cumplir.

- Mi matrimonio con Misao si ha sido un acuerdo, sin embargo lo que yo sienta o no sienta por ella no es parte del trato- Aoshi le sonrió-. Una verdadera ironía de la vida, ¿no crees, Megumi? Tú me abandonas por Sagara y yo me case con tu hermana, no sabes cuanto te agradezco que me hubieras ayudado a abrir los ojos, si me hubiera casado contigo, habría cometido el peor error de mi vida.

Megumi se puso pálida y en sus ojos se apreciaba la rabia y la indignación por las palabra de Shinomori, no aceptaba que Aoshi la estuviera despreciando por culpa de Misao, no podía ser verdad que el realmente quisiera estar casado con su herma menor.

- Te arrepentirás de lo que me estas haciendo, Aoshi- le dijo ella con molestia-. Puedes amar a mi hermanita si eso te hace sentir mejor, pero dime una cosa, ¿realmente estas seguro de lo que Misao siente por ti? ¿Acaso no temes que ella ame a otro hombre?

Una sonrisa de triunfo asomo a los labios de Megumi al ver la expresión de molestia y duda en el rostro de Aoshi. Había encontrado su punto débil.

-Misao es mi esposa.

-Pero tu no eres su dueño, ¿verdad?- Megumi sonrió-. Te aseguro que para una mujer enamorada le es muy fácil encontrar la forma de no separarse de la persona a la que ama, mi herma no será una excepción.

-Sale de mi cuarto, Megumi- le ordeno Aoshi, su vos era fría y cargada de rencor-. No te quiero ver cerca de esta casa ni cerca de mi esposa.

Megumi presto atención un momento a las pisadas que se acercaban.

- Lamento no poder complacerte. Aoshi, pero ya te lo dije, cuando una mujer desea algo lo intenta hasta que lo consigue- se acerco a Aoshi y lo beso a pesar de que el intento apartarla de su lado, la puerta de abrió y Megumi se aparto con una sonrisa.

-¡Dios!- Misao los miraba desde la puerta sin saber que hacer. Aoshi le dirigió una mirada de asombro y Megumi no cabía en si de la satisfacción. Sin mas se dio la vuelta y salio corriendo.

- Misao, espera…- Aoshi fue a salir pero Megumi se interpuso-. Déjame pasar- le dijo con rabia mientras la sacaba de la puerta a la fuerza.

- Deberías darle un poco de espacio, Aoshi- le dijo con dulzura-. Seguramente mi hermanita querrá llorar sus desgracias por unos minutos, te aseguro que necesitará aclarar mucho las ideas. Encontrar a tu marido besándose con tu hermana el mismo día de de tu boda y en la que será su habitación no es algo muy fácil de superar, creeme.

- Te advertí que no quería que le hicieras daño a Misao, Megumi- le dijo Aoshi con frialdad-. Atente a las consecuencias, yo no perdono.

Bajo lo mas deprisa que pudo las escaleras rogando por que Misao estuviera hablando con Kaoru o con su madre, lo único que deseaba era que estuviera allí y que quisiera escucharlo para poder explicarse. No quería que Misao pensara cosas que no eran verdad, no quería que creyera que el no la quería, necesitaba encontrarla para decirle que lo único que deseaba era que ella fuera feliz a su lado, que juntos podían ser felices a pesar de todo.

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Misao se sentía muy mal. Temía que en cualquier momento se pondría a llora sin poder evitarlo y no quería montar un espectáculo delante de todo el mundo, no quería darle ese gusto a Megumi. Se le formó un nudo en la garganta al recodar las palabras de su hermana el día anterior, y la imagen de Aoshi besándola le parecía una confirmación mas que real a su objetivo. Buscó a Kaoru con la mirada pero su prima no se veía por ninguna parte, Kenshin tampoco estaba así que dio por sentado que estarían juntos. Su madre hablaba con su tío Saito y Seijuro, no quería comentarle nada de lo ocurrió a ella, así que se acerco y trato de sonreír.

-Mamá, ¿vas visto a Kaoru?- le preguntó ansiosa- Necesito hablar con ella urgente.

-Salio con Kenshin, ¿ocurre algo, querida?- los ojos de Okon la miraron con curiosidad.

-Nada, solo necesito hablar con ella, eso es todo- mintió.

-¿Has encontrado a Aoshi?- le preguntó Hiko mas serio de lo normal-. El también te ha estado buscando.

Misao sintió como las lagrimas luchaban por salir de sus ojos, pero se contuvo y sonrió.

- Si lo encontré, pero estaba algo… ocupado. Nos vemos luego.

Misao camino deprisa para salir al jardín, tenia que encontrar a Kaoru lo mas rápido posible para poder desahogarse, la desesperación la estaba consumiendo.

Se sentía como una tonta, Megumi había logrado su propósito y ella no había hecho nada por conseguir que Aoshi se fijara en ella. Nuevamente los recuerdos del desastroso fin de su compromiso con Sanosuke, mezclados con el dolor de ver a Aoshi con su hermana la tenían destrozada. Se sentó en el mismo lugar donde el la había llevado horas atrás y rompió a llorar con desconsuelo. Sabia que todo el mundo se daría cuenta de que las cosas no iban bien pero no era tan fuerte como para soportar aquello con valentía y fingir que no le importaba, porque desgraciadamente le importaba mucho. Que Aoshi no la quisiera le dolía mas de lo que ella pensaba.

- Quizás no es el momento adecuado para decirte esto, pero creo recordar haberte advertido de que el no era el hombre para ti.

Misao levanto la mirada y se encontró con Sanosuke que la observaba con tristeza.

- No deberías estar aquí… la fiesta, Megumi…

-La fiesta puede esperar y Meg entenderá… En cambio tu necesitas un poco de compañía, ¿que ocurrió, Misao? ¿Que te hizo Shinomori para que estés tan triste en este día que debería ser maravilloso para ti?

Nuevamente rompió a llorar. Misao pensó en contarle lo que realmente había ocurrido, seria una buena forma de vengarse de Megumi por lo que había hecho, por aquello no le devolvería lo que le había quitado, no borraría el hecho de que ella y Aoshi estuvieran juntos.

-Solo… solo me he dado cuenta de que las cosa no son como a mi me gustaría que fueran- lo miro con angustia-. Tu no me quisiste y Aoshi tampoco me quiere, es algo muy simple pero que me cuesta aceptar.

Sano la abrasó mientras Misao seguía llorando, sabia que ella tenía razón al recriminarle aquello, el se había portado muy mal con ella pero eso no significaba que no le tuviera cariño. El solamente se había enamorado de Megumi, no era culpa de Misao.

- Claro que te quise, Misao, y te quiero muchísimo- le levantó la barbilla para mirarla a los ojos-. Se que no hice las cosas bien, pero no quiero que dudes del cariño que te tengo, por que es sincero, solo quiero que seas feliz.

-Te dije que no te acercaras a ella.

Misao grito al ver que Aoshi sujetaba de la camisa a Sano para alejarlo de ella y lo golpeaba, Sagara se puso en pie y se abalanzó sobre Aoshi iniciando una pelea mezclada con palabras de advertencia.

-¿Que ocurre?- Kenshin llego corriendo junto a Kaoru y miro sorprendido lo que ocurría-. Aléjense de aquí- Avisen a dentro.

Kaoru obedeció y casi enseguida llegaron Hiko y Saito que con la ayuda de Kenshin lograron separar a los dos jóvenes.

- Sanosuke, vuelve adentro, recoge a Meg y váyanse- le dijo Saito de mal humor-. Ya han hacho suficiente por hoy.

El joven le laso una mirada de odio a Aoshi y se apresuro a obedecer a Saito que lo siguió, Kenshin miraba preocupado a Aoshi que respiraba entrecortado y parecía furioso. Hiko lo soltó al fin.

-¡Explícate!- le ordeno a su sobrino.

Aoshi le dirigió una mirada cargada de obstinación, miro a Misao que lo observaba con temor y algo de dolor.

-Sagara y yo tenemos un problema pendiente- le dijo de mala gana a su tío-. El se lo busco. No me arrepiento de lo que hice.

-No tienes quince años para andar golpeándote con otro muchacho si las cosas no te parecen bien- le dijo Hiko molesto-. Tienes veinticinco, eres un hombre adulto y se suponía que este día debía ser especial para ti y Misao. Entra a la casa ahora, Aoshi.

Aoshi siguió de pie mirando Misao que tenía a vista clavada en el piso, Kenshin lo insto con un gesto a que obedeciera a su tío y sea acerco hasta la joven que permanecía callada en su sitio.

- Vamos a la casa, te vas a enfermar si continúas aquí- Misao se dejo arrastrar por Kenshin, no podía haber tenido un peor día.

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Aoshi entro en el cuarto luego del regaño de Okina y Seijuro. Encontró a Misao sentada en la cama con la barbilla apoyada sobre las rodillas. Ni siquiera lo miro cuando el se sentó a su lado.

-Lamento todo lo que ocurrió hoy- le dijo con evidente pesar-. Lo estropee todo.

-No quiero escuchar mas tus disculpas, Aoshi- le dijo ella con serenidad-. No quiero tener que seguir pensado que las cosas pueden mejorar entre nosotros, esto ha sido una farsa desde el comienzo.

Las palabras de Misao le dolieron bastante a Aoshi. Se dio cuenta de que ella había llorado por su culpa y eso lo enfado aun más.

-Cuando me viste con Megumi en la habitación no tiene nada que ver con lo que seguramente estas pensado, Misao- le dijo con suavidad y trato de tomarle la mano pero ella lo aparto de un manotazo-. Yo no estoy interesado en ella.

Esta ves Misao lo miro furiosa, Aoshi se dio cuenta de que hala algo mas que el simple dolor por lo que había corrido.

-Si no tienes nada con ella, ¿entonces por que no me dijiste que habían sido novios y que te ibas a casar con ella, Aoshi?- le pregunto con rabia, se había prometido comportarse para ya no poda seguirse conteniendo-. ¿De verdad pensaste que iba a ser tan tonta que me podrías engañar frente a mis ojos y que yo nunca me iba a dar cuenta de eso?

Aoshi la miro con asombro. Misao sabia que el había sido novio de Megumi y nunca se lo había dicho.

-¿Como lo supiste?- le pregunto en tono frió.

-¡Te vi!- le dijo Misao-. Cuando te encontrabas con mi hermana a escondidas. Lo supe desde un comienzo y para mi fue una verdadera sorpresa cuando supe que tenia que casarme contigo- se rió con amargura-. Como bien dicen, donde fuego hubo, cenizas quedan, ¿no?

-Deja de hablar estupideces, quieres- le dijo Aoshi, se empezaba a sentir irritado con esa situación-. Tu hermana no me interesa, ella se caso y murió para mí. Tú eres mi esposa.

-¡No quiero serlo!

Aoshi la miro molesto, deseba acercarse a ella y besarla hasta obligarla a decir que se arrepentía de sus palabras, obligarla a decirle que lo quería.

-No puedes recriminarme absolutamente nada- le dijo en tono frió-. Creo que tu también olvidaste comentarme un pequeño detalle, Misao. Te iba a casar con Sagara, había sido tu novio por tres años.

Misao palideció un poco, pero se mantuvo tranquila.

-Supongo que fue Megumi la que te contó sobre mi relación con el, debí imaginármelo.

-Megumi no tiene nada que ver en todo esto, lo de Sagara lo averigüé por Kenshin, me vi obligado a buscar información sobre el porque mi prometida no era capas de decirme la verdad y no iba a permitir que me estuvieras engañando con el.

-¡¿Engañando con el?!- el pregunto incrédula-. Crees que yo te engaño con Sanosuke y por eso lo golpeaste?- Misao se había puesto roja de la rabia

-Le había advertido que no lo quería ver cerca de ti, ¿y que el lo primero que encuentro al salir a buscarte?- le pregunto furioso-. Que tu estabas en sus brazos mientras el te declaraba todo lo que le importabas. Si realmente le hubieras importado no te hubiera plantado a un día de tu boda para casarse con tu hermana.

Misao sintió un aguijonazo de dolor por su palabras, sabia que Aoshi tenia razón pero eso no le permitía ser cruel.

- Para que sepas Sanosuke solo se había acercado a mi como un amigo, y mostró mucha mas delicadeza que tu. No sabes cuanto lamento que no haya sido el con quien me debería haber casado, haría lo que fuera por ser en este momento su esposa en lugar de la tuya.

Las palabra de Misao lograron el efecto esperado. Aoshi se puso de pie y la miro furioso, ella pensó que saldría de la habitación dando un portazo y la dejaría en paz, si no lo hacía ella se iría a dormir con Kaoru. Shinomori permaneció en silencio mirándola; el dolor mezclado con la rabia y la indignación se apreciaba en sus ojos azules, Misao se sintió culpable y tuvo el impulso de acercarse a el para para abrasarlo e intentar disculparse, pero se recordó que ella no había tenido culpa de nada y que no podía ceder ante el.

Aoshi dejo de mirarla, volteándose, se quito la chaqueta y la corbata para luego comenzar a quitarse la camisa, Misao no entendía absolutamente nada y sintió pánico.

-Desvístete- le ordeno Aoshi con frialdad-. Si tanto te molesta ser mi esposa, terminaremos esto de una ves. En cuanto te quedes embaraza podrás hacer con tu vida lo que quieras.

Misao lo miraba sin saber que hacer, se sentía triste, enfadada y humillada,

-No lo haré- le dijo con seguridad-. No te permitiré que me pongas un solo dedo encima.

-Desvístete ahora mismo- le volvió a repetir Shinomori-. No ha sido una petición, Misao, es una orden.

Al ver que Aoshi se acercaba peligrosamente hacia ella, Misao se levanto de la cama y corrió a buscar entre sus cosas, cuando se volteo a mira a Aoshi tenia un pequeño cuchillo entre las manso.

-Si te acercas a mi, Shinomori te juro que no dudare en usarlo- le advirtió con voz ligeramente temblorosa-. No dejare que me utilices, pueden haber obligado a que me casara contigo, no me obligaran a que acepte tu voluntad.

-Eres mi esposa- le dijo Aoshi-. Harás lo que yo te diga.

-Ya te di mi opción. Tú escoges.

Aoshi la miro con rencor, tomo su camisa y salio de la habitación dando un portazo, Misao se dejo caer en la cama temblando, un par de lagrimas se escaparon de sus ojos sin que pudiera evitarlo. Se acostó sin desvestirse intentando conciliar el sueño. Nunca había imaginado que su primera noche de casada seria de aquella manera.

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Ya chicas, fin del chap espero les hay gustado y recuerden que nos leemos el martes, como siempre agradezco a todas las que leen y por supuesto a las que me dejan su opinión, así que:

Gabyhyatt: Si, Misao ahora sabe lo que Aoshi espera de ella pero como están las cosas… gracias por el apoyo y nos leemos le martes, ciao.

KaRiTo-Chan: Amiga, como ves las cosas no lucen muy bien, pero ya mejoraran, gracias por el apoyo y nos leemos el martes, ciao.

Bizcochia U-u: Como ves, las cosas e complican un poco, ahora queda ver que harán para solucionarlas, ya el martes se vera que papel juega Soujiro en todo este drama, gracias por el apoyo y nos leemos le martes, ciao.

Amai Kaoru: Me alegra te haya gustado el chap anterior y espero que este también, gracias por el apoyo y nos leemos le martes, ciao.

RinKo InuKai: Amiga, como ves las cosas e complican, puedes odiarme, peor era necesario, no todo podía salir tan fácil, ¿verdad?, ya la próxima semana aparecerá Soujiro y veremos que hará realmente, gracias por el apoyo y nos leemos le martes, ciao.

Lore8950: Me alegra que la historia te guste, como ves las cosas ahora se complicaron un poco pero mejoraran, la llegada de Soujiro traerá mas de algún problema, gracias por el apoyo y nos leemos el martes, ciao.

Coppelia in Black: Como ves ahora aprecio una pequeña complicación, Meg metió las narices y todo se hizo un lió, ya la próxima semana llega Soujiro y a ver que l parece a Aoshi, gracias por el poyo y nos leemos el martes, ciao.

ESTRELLITA SOÑADORA: Para mi jamás será un problema intentar complacerlas, el hecho que lean lo que escribo me hace estar en deuda con ustedes, y si tengo la oportunidad de agradecerles de alguna manera haré lo que este en mis manos. Como ves las cosas se complicaron un poquito en la boda, ahora hay que ver como Aoshi intenta solucionar todo este problema, ya la próxima semana llega Soujiro y traerá con el mas de algún mal entendido. Muchas gracias por el apoyo, espero hayas disfrutado este chap que era para ti y nos leemos le martes, ciao.