Hola, no tengo mucho que decir, sólo avisarles que este capitulo me salió algo corto jejeje, pero aún así, espero que lo disfruten, porque el próximo será más largo.
Saludos!
Capítulo 10:
Al día siguiente, cuando la nieve, al fin, había dejado de caer, y ya era fácil transitar por los sinuosos caminos de Hogsmeade, Luna Lovegood, se apareció a primera hora, en casa de los Granger.
Y aunque, aún faltaba una semana para el festival, las chicas tenían tanto quehacer; y es que para todas las mujeres de la aldea, la festividad de invierno, era algo sin precedentes.
Ginevra, tampoco demoró en llegar, y mientras debatían en que cosas les agregarían a sus vestidos, Hermione bajó a la cocina para darse un descanso.
Todo eso, la ponía algo estresada.
Creía que estaba sola, pero sintió que alguien la observaba.
Rápidamente, se giró, y se encontró con el rostro de su primo.
Sin darle mucha importancia, se dio media vuelta para regresar a su habitación y volver a lo suyo, pero él fue más rápido y la detuvo.
-¿Hermione?-le preguntó de pronto.
Ella, no quería iniciar una conversación con Harry, porque sabía lo que él iba a decirle.
-¿Qué ocurre, Harry?-contestó la chica.
-Eso debería preguntártelo yo a ti…
-No entiendo a qué te refieres…-dijo ella soltándose de su agarre.
Hastiado por la situación, usó un tono de voz demandante.
-Casi ni me hablas o respondes a mis preguntas… Es como si me estuvieras evitando, Hermione.
-Te lo imaginas.-resopló la castaña sin hacerle mucho caso a su capricho.
-¿He dicho algo qué te ha incomodado? ¿He hecho algo?...-empezó a decirle seriamente preocupado.- Eres como mi hermana, no me agrada que estemos así de distanciados…
Aquellas palabras, hicieron que ella, se arrepintiera un poco y se sintiera apenada; pero no por eso, cambió de actitud.
-Harry, tú no me has hecho nada.-sentenció finalmente.
-¿Entonces, qué es lo qué ocurre?-le preguntó desconcertado.
-¿En serio, quieres saber qué es lo que ocurre?-cuestionó volviendo a recordar lo que había visto ese día.-Esta bien, te lo diré…Hace un mes, te vi… Te vi entrar a ese asqueroso burdel y vi cómo te besabas con esa prostituta.
Listo, al fin lo sabe, se dijo a sí misma, sintiendo que le quitaban un peso de encima.
-¿Qué?-cuestionó el chico, mientras su cara se tornaba repentinamente pálida.
-Y no sólo ese día… Prácticamente, vas todas las noches a ese lugar… ¿Qué es lo que pretendes, Harry? ¿Cómo puedes hacerle eso a Ginny? ¿Qué te ocurre? Tú no eres así…-musitó bajando la voz para evitar que alguien la escuchara.
Harry, estaba completamente confundido, y quería que toda esa pesadilla terminara cuanto antes, pero eso era algo que nunca ocurriría, al menos, no por ahora.
-Sí, es cierto… No lo voy a negar.-respondió en su defensa.
-¿Cómo si pudieras hacerlo?-inquirió Hermione con sarcasmo, pero no se preparó para lo que le diría su primo.
-Pero, no me arrepiento…-le confesó.-Lo que siento por Pansy… es indescriptible.
-¿Lo que sientes por Pansy? ¿Ese es el nombre de la prostituta?-le dijo de mala manera.
-No la llames prostituta, por favor.-le pidió.-Tu no comprendes el amor que siento por ella…
-¿Estás seguro qué es amor?
-Algún día lo entenderás…
-Dejémoslo ahí, Harry. Yo no soy quién para decirte qué hacer, pero sólo te pido que dejes a Ginny si es que planeas seguir frecuentando ese burdel.-finalizó Hermione, mientras se daba vuelta y volvía a su habitación.
Harry se quedó frío y sin palabras. Ahora, su prima, sabía su mayor secreto.
Pero, peor se sintió Hermione.
¿Cómo se atrevía a reprochar a Harry, cuando ella estuvo a un paso de hacerle lo mismo a Ron?
Theodore, sentía una descompensación en la manada. Una descompensación, bastante rara e inusual.
Y aunque, podía deberse a los extraños cambios lunares, sabía que había algo más, además de eso.
Y ese algo, tenía que ver con Draco.
¿Qué podía ser?
No era algo nuevo que el rubio quisiera dejar la manada. Pero, no. No era eso. Esto, era algo diferente.
Y comenzaba a sospechar, que todo tenía que ver con la aldea que habían dejado atrás.
Con Hogsmeade, para ser más preciso.
¿Por qué quiso abandonar esa aldea tan repentinamente?
Draco, no era así.
¿Qué es lo que sucedía con él?
¿Acaso había alguien?
Sea lo que fuera, él acabaría por saberlo.
-Goyle…-dijo llamando al más subordinado de la manada.-Reúne a todos… Ha habido un cambio de planes.
De inmediato, el idiota, le hizo caso, y corrió en busca de los demás.
Pero, no tuvo que recorrer mucho, pues no estaban muy lejos de ahí.
Apenas, si se habían dispersado por entre las montañas.
Le fue fácil, ubicarlos a todos.
-¿Qué quieres, Nott?-preguntó Blaise al cabo de unos minutos.
Theodore, no le respondió, pues estaba más atento por ver, si cierto rubio estaba con él.
-¿Dónde está Draco?-preguntó en cambio.
No fue necesario que alguien le respondiera, pues de inmediato, el chico se apareció por entre los arbustos.
-¿Qué es lo que quieres…?-preguntó de mala gana.
-Ha habido un cambio de planes… y esto va para todos…-anunció Nott de una forma que le hizo sospechar.
-¿Cambio de planes?-inquirió Crabble.
-Sí…-confirmó Theodore.- ¿No creen que esta aldea es aburrida?...
Nadie, le dijo nada.
-He pensado, que sería mejor volver a Hogsmeade.-continuó, haciendo énfasis en la última palabra, y buscando haber causado alguna reacción en Draco.-He sabido que en un par de días, se celebrará un festival…
-¿Y para qué demonios quieres ir a un festival?-cuestionó Blaise otra vez.
-¿Para qué más iría?-ironizó en respuesta.
-Theodore, tiene razón…-agregó Goyle de forma estúpida, como sólo él sabía hacerlo.-Será divertido asesinar un par de aldeanos más…
-Yo estaba pensando más en las aldeanas, Goyle…-contestó Theodore sonriendo lujuriosamente.-… Solo nos divertiremos con unas cuantas, y les prometo que nos iremos de Hogsmeade para siempre…
Draco, estaba quieto, pero por dentro, reprimía las ganas de atacar a Nott, y poner fin a este asunto de una vez por todas.
¿Ahora, qué demonios iba a hacer?
No denotes preocupación, se dijo a sí mismo, mientras Theodore, lo miraba con cierta sospecha.
-En dos días más, volveremos a ese maldito pueblo, y les juró que no me iré de ahí, hasta satisfacer mis deseos…-les aseguró riendo, mientras daba media vuelta para irse.
Eso había sido todo.
Y cada quien se perdió por entre la espesura del bosque, en dirección a las montañas.
Todos se fueron, menos Draco.
Él, se quedó ahí. Intentando asimilar el asunto.
Theodore, lo sabía. Sabía que él protegía a alguien.
Ya era muy tarde para lamentarse, ahora, por culpa de ese bastardo, tendría que regresar a Hogsmeade.
Y todo lo que Draco, había querido olvidar, regresaría a él.
Espero que lo hayan disfrutado, y si desean leer el capítulo once, pronto, no olviden decírmelo en los comentarios, puede que actualice antes!
Saludos!
Próximo capítulo: El festival y el regreso de Draco! :)
