CAPITULO 10
TENGO MIEDO DE MÍ
Serena sintió que las piernas simplemente no le respondían…dios era como si flotara…sus labios eran firmes, suaves, dulces…su aroma la inundaba tanto…todo su mundo.
Darién cerró los ojos y sus manos tomaron esa breve espalda y sintió como su cuerpo se acoplaba perfectamente con esa desconocida.
Dios tenía miedo de sí mismo…la necesitaba…era dulce, los labios más sinceros que jamás había probado…lo supo…era ella…apretó su cuerpo y la reacción era la que esperaba…
Sus labios se separaron mientras Serena respiraba como el aceleradamente, nunca antes había vivido esa sensación.
Sé que eres tu Serena…-dijo el mientras ambos se miraban a los ojos…-daré contigo…créeme muy pronto estaremos juntos…
La rubia no podía siquiera decir algo…le miro como la abrazaba y después partía…dejándola ahí sola con sus pensamientos hechos un completo lio.
Dios esto ha sido tan…gratificante…-dijo Andrew después de haberle hecho el amor a una mujer 10 años menor que él.
Lita estaba enamorada hasta el tuétano de el…ahora que estaban ahí y las circunstancias de una cena ensayo los habían desnudado y llevado a la cama…simplemente era…-perfecto Andrew…fue perfecto…
El rubio sonrió deleitado de tal afirmación, sentía muchas cosas en su pecho…había dado el paso para poder hacer su vida una nueva vida en donde no había un solo espacio para el pasado que se llamaba Serena y había sido su esposa por más de 16 años.
Andrew abrazo a Lita…-quiero conocerte Lita…de verdad.
Yo estaría feliz de conocerte Andrew…-dijo ella sonriente mientras se besaban.
Serena llego a su departamento contrariada por completo…quien era el que se le hacía demasiado familiar…todo había sucedido tan arrebatadamente y rápidamente que ni tiempo le dio de verlo venir.
Se bajó del taxi y entro al edificio…camino rápidamente y entro…cerro con rapidez y puso todos los seguros posibles…
Se quitó el abrigo y sus dedos tomaron sus labios…su aroma aún estaba impregnado en su ropa, en su piel…
Camino a la cocina y saco del estante una botella de vino tinto…lo descorcho y vacío un poco en su copa…se quitó los zapatos y camino hacia el balcón para pensar.
Darién odio a su padre en ese momento…la busco por todos lados sin dar con ella…solo sabía que era Serena…seguramente trabajaría en algún despacho o en algo que le dejara dinero para lucir bellas joyas y un vestido de fina marca.
Cerró la puerta molesto y camino hacia su mini bar sirviéndose un whisky cerró los ojos y pensó en ella…hermosa…su aroma aun lo sentía en su piel…su piel suave como un pétalo de rosa…era esa la mujer que élR estaba esperando y no quería perderla…
Serena…-pronuncio una vez más en sus labios carnosos mientras la rubia miraba la luna.
Cuéntame cómo estuvo todo…vi una parte en el canal de gala…-dijo Rei entusiasmada, pues deseaba que su amiga encontrara a alguien que la quisiera como ella merecía.
Nada en especial, un mundo de gente y muchos fotógrafos es todo…-dijo ella con simpleza.
Vaya, creí que me dirías que no pasara porque en tu cama estaba un hombre y solo me dices que no pasó nada, que mala suerte ibas tan linda…-dijo Rei.
Lo sé…pero creo que sería muy rápido tener una relación apenas me mude la semana pasada…-dijo Serena con verdad.
En serio, porque hasta donde yo sé no me hago cada año más joven…por cierto quería decirte algo…-comento Rei emocionada.
Que…?...-
Adivina un poco no…-La rubia la miro con atención pero no notaba nada nuevo en ella.
Por dios que aguafiestas eres…estoy embarazada…!...-dijo con emoción la pelinegra mientras Serena se quedaba callada…
Dios…es una buena noticia…pero como si tu…-dijo tontamente Serena.
Tengo dos meses Serena…Nicolás está loco de alegría al fin tendremos un hijo…-comento la pelinegra mientras comenzaba a hablar como loca y la rubia solo la miraba con atención.
Respiro tranquilamente cuando se marchó…un bebe a sus 37 años…para ella eso de la maternidad era parte del pasado ahora solo le tocaría esperar nietos…
Se sentó en el sofá y pensó en lo que Rei había dicho…no me hago más joven, sería así como terminaría su vida sola en un hermoso departamento en Nueva York.
Lo cierto es que no le gustaba mucho esa opción se preguntó si Andrew estaría pasando lo mismo que ella…el domingo se había ido rápidamente y el Lunes estaba a la vuelta de la esquina con ello y sus malos humores para algunos.
Hola, me dijeron por allá que estas de pésimo humor, puedo preguntarte que te pasa Darién…-dijo Saori.
No tengo nada, son suposiciones de los empleados…-dijo el pelinegro tecleando en su computadora, lo cierto es que estaba de pésimo humor estuvo todo el fin de semana buscando indicios, a primera hora tuvo en sus manos todas las revistas donde la exposición del museo aparecía y nada de esa mujer que le tenía vuelto loco.
Crees que tengas tiempo para que hablemos acerca de nosotros…-dijo Saori mientras al fin el guapo moreno le prestaba atención.
Sí, creo que es momento para eso Saori…-dijo Darién mientras ella se sentía importante.
Pues quisiera que me dijeras si de verdad esta relación que según es de noviazgo pasara a algo más que solo besos en los labios y presentaciones familiares, creo que quererte es bueno pero yo deseo más Darién.
Quererme no es del todo bueno Saori, no te veo feliz como el sábado cuanto te marchaste tenías un brillo especial en los ojos…-dijo él.
En eso tienes toda la razón, creo que Armand es un hombre que tiene mucha intención de quererme y quisiera saber si tú compartes esa intención…o solo será esto…-contesto ella con un poco de esperanza, lo cierto es que le quería mucho pero no quería perder otro año más.
Armand es el hombre que te merece…-dijo Darién secamente sin expresión alguna mientras seguía tecleando en su computador, el silencio se hizo presente y ella supo que estaba terminada su relación.
Pues no me queda más que desearte suerte…-dijo ella levantándose de su silla, Darién la miro sabía que era una chica espectacular, pero no la quería se levantó de su silla.
Saori haz sido parte importante en mi vida, pero no puedo ofrecerte lo que quieres, gracias por estar conmigo y de corazón te deseo que te vaya bien…-contesto él con una sonrisa sincera.
Suerte Darién…-dijo Saori saliendo de la oficina, por un instante pensó el pelinegro en ella pero era lo mejor él tenía otro interés por medio Serena…ese era su misterio e interés ahora mismo, haría todo lo que pudiera para encontrarla.
Considero que deberías de tener todo esto ya en proceso…-dijo Sebastián a la rubia quien estaba por iniciar con un trabajo de restauración.
Buen día…-una voz ronca anuncio la presencia de Zafiro en las catacumbas.
Que sucede Zafiro…-dijo el profesor mientras Serena estaba completamente concentrada en la pieza limpiándola con un gracioso pincel.
Solo quería decirte que salió todo estupendo, despuntamos más que el año pasado…buen trabajo…-dijo el pelinegro mientras miraba con atención a Serena.
Gracias, pero si quieres caminemos a la oficina no puedes estar en el área de conservación…vamos…-contesto el profesor literalmente jalándole del brazo.
Serena estaba demasiado inmiscuida en su trabajo, lo cierto es que sus escasos pensamientos eran en aquel hombre de ojos azul profundo…como el mismo mar…
Que sucede tío parece que es tu hija Serena...?...-Dijo el pelinegro mientras Sebastián le miraba con dureza.
Evítame problemas no quiero que ella renuncie porque se sienta acosada es todo...además si no mas recuerdo el sábado parecías entretenido con una chica...-comento el canoso hombre.
No cuenta...-contesto Zafiro mientras pensaba como llegar a la rubia sin que estuviera Sebastián en medio.
Que te sucede Darién...?...-dijo con insistencia Alfred su amigo de toda la vida.
Tengo muchas cosas en la cabeza y...-
Supe que haz terminado tu relación con Saori...es la comidilla de la oficina...-menciono el rubio mientras Darién sonreía.
En ocasiones me pregunto cómo es que esa gente tiene tiempo para trabajar y además cuchichear la vida intima del jefe, sabes me encantaría dar un par de zarpazos y sacar a dos o tres...-menciono el rubio mientras Alfred se sentía de pronto incomodo.
Es por lo de Saori que estas de mal humor...?...-pregunto el rubio.
Mira los dos sabemos que mi relación con Saori nunca progresaría porque simplemente no tenía el mas mínimo interés en ella como mujer...pero estoy de malas porque conocí a una chica que me ha fascinado...pero solo se su nombre...-dijo el pelinegro.
Como es eso...?...no me salgas con la letanía de que encontraste a la musa de tu inspiración y solo le sacaste su nombre...-
Que te digo...solo sé que se llama Serena...-contesto él.
Por dios Darién serás idiota amigo...siempre pensé que estabas loco cuando decías que un día llegaría esa mujer que te haría tomar ese sentido de vida y pertenencia con tanta palabrería y ahora...se esfumo...-contesto Alfred con exageración, pues desde su punto de vista era casi ridículo lo que su mejor amigo pensaba del amor...
En el sentido como dices las cosas créeme que no estoy para nada de humor en soportar tus comentarios...-dijo Darién molesto quien se calificaba como un romántico empedernido.
No quiero que te desquites conmigo, podrías contratar a un investigador privado, decirle que se llama Serena, la has visto en cierto lugar, sus rasgos físicos...no lo sé...-contesto Alfred.
No había pensado en lo mas rápido, le prometí que la encontraría y estaríamos juntos...-dijo el pelinegro...
Por dios Darién siquiera al menos ayúdate un poco amigo...mas datos que tal si es casada, tienen10 hijos, o peor divorciada y urgida...no lo se...15 años mayor que tu...-contesto Alfred sonando un tanto melodramático.
Dices que soy un ridículo romántico y tu eres un melodramático...la verdad es que no he pensado en nada de eso pero y qué...?..
Alfred miro a Darién con rareza, lo cierto es que si le importaba.
Un mes se había pasado corriendo Serena ya se había comprado un vehículo no de reciente modelo pero si hasta en cierto punto útil.
Zafiro seguido la miraba con insistencia pero para su suerte siempre estaba en restauración o en compañía de Sebastián lo que la convertía casi impenetrable.
Había encontrado de la casualidad con Maggie una amistad sincera, pues era compañera de la rubia solo que de otro departamento que lideraba el tirano Zafiro...pero por lo general era una chica de lo más agradable.
Y desde entonces resulta que mi esposo y yo quedamos en que cerraríamos la puerta con llave...-Serena y Maggie reían pues casi habían sido captados un par de veces sosteniendo encuentros íntimos por sus pequeños hijos.
La verdad es que a mí me paso solo un par de veces con Aubreé pero ella era más tranquila...-contesto la rubia.
Y como va todo con tu hija...?...-
Ella dice que está bien, que su padre ahora va al gimnasio y que ha implantado cabello, la verdad es que de lo que menos quiero que me hable es de Andrew pero resulta casi imposible cuando es su papa...-dijo Serena mientras meneaba la comida que no le apetecía del todo.
Le extrañas...?...-Serena miro a Maggie.
Solo cuando me siento sola desearía platicar con él, pero es absurdo no...la verdad es que me siento ridícula deseando atención de mi ex...-contesto la rubia avergonzada.
Serena quiero comentarte algo y no te lo tomes a mal, pero como que he visto un dejo de interés en mi jefe por ti...-dijo Maggie.
Por qué lo dices...?...-
Casi nunca bajaba a las aéreas de restauración o a visitar a Sebastián y de repente se la vive un par de veces en aquellas aéreas, he escuchado que se niega a varias de sus chicas misteriosas...no lo sé siento que tiene interés en ti...-dijo con una sonrisa Maggie.
La verdad es que creo que es un hombre atractivo y listo, muchas mujeres desearían estar a su lado pero no yo...-dijo la rubia.
Has pensado en rehacer tu vida...no lo sé tal vez salir en plan de amigas o algo así...-dijo Maggie.
Lo cierto es que mi mejor amiga está entrando en su cuarto mes de embarazo y solo tú eres otra amiga...después de eso estoy en cero amigos en NY...-dijo Serena con pena.
Qué pena me da con eso, pero esperemos que algo bueno salga para la guapa Serena...-dijo Maggie mientras ambas sonreían.
Mira en ocasiones me siento como culpable por dejar a mis padres, a mi hija y mi cuidad, además de que entre y casi ya estaba bajo reflectores...-dijo Serena sonriente.
Pues llegaste en el punto donde la semana estuvo completamente ajetreada y donde seria la gala de la nueva sala de exposición, no tienes culpa de eso, pero como te has sentido en general...-pregunto Maggie.
Lo cierto es que todo ha sido como una remolino en mi vida, ahora mismo podría decirte que apenas estoy aterrizando a Nueva York, creo que pondré manos a la obra en lo que respecta a mi departamento...-contesto ella sonriente.
Por lo menos tendrás muchas actividades para el largo fin de semana que podrás hacer lo que quieras sin niños corriendo por tu casa gritando, mama me hizo, mama me dijo...eres afortunada...-contesto sonriente la castaña.
Aunque no lo creas me gustaría mucho vivir esos momentos, ahora mismo mi casa es un panteón...soledad y silencio, salvo el ruido que hago yo...-ambas sonrieron por lo que la rubia decía.
Había sido un largo fin de semana para Serena mucho trabajo y poca vida social, había pasado un tiempo ya y su círculo radicaba en ir al trabajo, regresar a su departamento, hablar con su hija, preparar comida y dormir...fuera de lunes a viernes, sábado a lavar ropa y domingo ir al súper y lavar el coche.
Bajo del auto y camino hacia su departamento, era viernes por la noche las luces en el cielo anunciaban una fiesta en algún antro neoyorquino...
Subió rápidamente las escaleras y se encerró con todas las chapas extras que tenía en casa, había pensado en tener una mascota para no sentirse tan sola, pero pobrecillo animal todo el día encerrado y el olor...descartado al segundo de ser solo imaginado.
Se quito la ropa de oficina y se puso una bata para dormir con unas cómodas pantuflas...se miro en el espejo y vio lo que no le gustaba mucho notar...
Los años estaban pasando rápidamente, no quería ser dramática pero al mes de cumplir años había firmado el divorcio y pues se supondría que después de seguir un buen régimen alimenticio pues estaría mejor...
La soledad sin duda no era en ocasiones la mejor compañía...se desmaquillo...camino a la cocina y se preparo una taza de café...
Tomo asiento en su lugar favorito y miro el cielo lleno de luces de neón...que maravilloso ser joven.
Qué te pasa...?...sigues distraído Darién...-dijo Alfred tratando de animarlo para que pudiera olvidarse de su fracaso intento de dar con Serena, pues aun no le daban rastros de esa mujer descrita como la propia diosa Afrodita.
No tengo animo de hacer nada, creo que mejor me marchare a descansar encárgate de tus mujeres yo invito...-dijo el pelinegro mientras se levantaba y sacaba de su cartera algunos cientos de dólares.
Que dadivoso...-dijo Alfred con una sonrisa de sarcasmo mientras el pelinegro se la regresaba y salía del lugar...
Señoritas tenemos para amanecernos disfrutando del más caro Champagne...quien está conmigo...-dijo Alfred tomando los dólares de su amigo.
Las chicas sonrieron y se le dejaron ir riéndose por las copas, la droga y la noche cargada de deseo sexual.
Darién caminaba por la cera de una concurrida noche en Nueva York, personas por todos lados chiquillas queriendo ser adultas y vistiendo como prostitutas y nada nuevo por ver.
Cuando llevas una vida que tiene de todo un poco, haz probado más de lo que tal vez deseas y te hartas sucede lo que en ese momento le pasaba a él.
Quería encontrar estabilidad y lamentablemente las mujeres que le rodeaban no era las mejores para darle esa compañía que buscaba...
Hacia frio...camino mas rápido y un par de metros más miro su auto deportivo estacionado en impecable estado...se monto en él y partió a la soledad de su exclusivo pent-house y pasar una noche mas solo pensando en ella.
La rubia estaba buscando algo saludable para comer, ahora que Rei había traspasado su local pues no tenía muchas opciones...
Ese día en especial había decidido tomar un poco de sol, aunque no había mucho del todo...por lo que caminaba recorriendo como una turista mas.
Filas enormes por un vaso de café, para comprar un panini...que enfado...pensó la rubia mientras entraba a un local de comida italiana, lo mejor sería algo para llevar pero estar sola en casa no le apetecía del todo...
El local no estaba del todo solo, pero era reconfortante le asignaron una mesa que daba a la calle, parecía que hasta el mesero se había apiadado de ella.
Serena tomo el menú y pensó que sería bueno darse el gusto en comerse no toda una pizza...tal vez llevarse el resto pero le encantaba la idea de una copa de vino tinto con un pedazo de caliente pizza.
Alguien se acerco a su lado y ordeno lo que deseaba...-Me traes una pizza italiana mediana y una copa de vino Vega Sicilia.
Considero que es una buena opción, aunque sin duda alguna te recomendaría un Penfolds Grange...una botella con dos copas y una pizza grande...-dijo el hombre al menudo mesero quien tomo la orden presto y se marcho.
La rubia se había quedado por completo muda frente a ella estaba ese hombre con el que se había besado hacia muchas noches atrás...ese desconocido que en sus sueños recurrentes la besaba con pasión.
Pensé que nunca daría contigo Serena...pero ves te dije que te encontraría...-comento el pelinegro mientras la rubia se quedaba mirando ese varonil rostro que tanta excitación le causaba pero que ahora mismo le hacía sentirse fuera de sí.
Hola chicas...les anexo el nuevo capitulo, muchas muchas gracias por sus comentarios lindos a esta historia...
Espero que les guste este...trabajando a marchas forzadas literalmente pero contenta...besitos !
