Aquí la siguiente actualización espero sea del agrado. E de decir para la universidad uso referencias aunque casi no le voy a describir para solo fijarme en los personajes, pero si han leído algún manga donde salgan universidades diré seria como ese tipo, sin más la actualización.
Capítulo 10
Tras un muy forzoso mes de descanso no muy agradable como tampoco relajante y sí muy desagradable hasta el punto de conocer las náuseas matutinas regrese a clases, como tenía mis apuntes y libros intactos no tuve que ponerme al día pues este no se deshizo de mis cosas de estudio como maletín pude regresar casi igual a no ser por tres cosas la primera era la clase de ropa que era más que claro era cara pero no tenía opción para vestir mis cosas esa si fueron seguro echadas a la basura era esto o venir desnudo, la segunda el hecho de ese móvil que debía proteger mejor que mi castidad -suspirando- la cual me fue robada por un criminal y tercero y no menos importante el esconder una gargantilla que debía excusar de alguna forma, ¿por qué la usaba? ¿O porque no podía quitarla?, lo bueno que había vestido algo de cuello alto y por ese dia estaría bien. Llegue aquí junto a ese pero solo a pasos del estacionamiento me hizo bajar de su automóvil así que hice todo el camino aquí. Fui a la oficina del rector y presente esa hoja médica, tal parece ese le lavo el cerebro, ¿cómo? ese hombre dijo mi familiar le había llamado y se excusaba pues su sobrino había enfermado repentinamente y lo último que quería era que contagiara a sus compañeros pero le enviará una justificación, así que sin problema me perdono ese mes ¿en serio? no se queme sorprendía más ¿que este viejo creyera esa historia?, ¿creer que mi familiar llamara? ¿Que el conozca de esas personas? Ese chico sin duda sabía mucho y yo nada.
Salí de la oficina del rector y fui a mis clases hasta que en estas tras encontrar lugar vi a Kazemaru y Shirou quienes se acercaron a saludar.
-¿cuánto tiempo ryu-chi?-
-¿he?-casi había olvidado mi nombre o como Shirou me decía, casi fue extraño-
-¿Ryuuji dime porque has faltado estos días? sabes oí un rumor de…-
-¿lo...suicidio? no...-
-¿qué cosa?, no escuché que habías enfermado, fui al dormitorio escolar a visitarte pero el encargado dijo no estabas más en ese lugar, ¿dónde te has metido? ¿Creí estabas ahí porque era gratuito por la beca?-
-bueno, solo quise mudarme-
-¿dónde, mudarte cuando no tienes ni efectivo?, casi me asuste cuando la última vez que hablamos fue cuando me contaste de ese gánster, enserio creí vería una noticia de ti
-¿gánster, quién? ¿Tatsuya? ¿Hiroto? -mencionó Shirou casi acertando-
-vamos exageras Kazemaru, te lo dije el no es así -es peor, me oyes, quería gritarle-
-¿te arreglaste con él sobre el préstamo?-
-sí, vendí algo y pague una parte, no pareció molesto es más dijo podía pagar después, me dijo me dejara un buen método-
-vaya, como sea si necesitas ayuda dime - mencionó kazemaru sentándose junto a mí-
-yo igual puedo ayudarte solo dime -termino diciendo mientras se sentaba junto a kazemaru-
-¡gracias chicos!-
como decirles esto, solo decidí mentir por mi bien no el de él, las clases pasaron tranquilas es más era como si nada pasara pero bueno a quién le importaba realmente lo que estuviera viviendo no solo ahora a nadie le ha importado simplemente dan la espalda como si no vieran … no importa si alguien ve estoy siendo golpeado esa persona simplemente pasará de largo, no importa si alguien me escucha pedir me ayuden, esas personas solo hacen jamás oyeron, incluso no les importo… cuando vieron a mi persona en un charco de sangre esas personas nunca preguntaron… lo de ese psicópata era nada a diferencia de mi pasado.
después de clases me fui a comer mi almuerzo, gracias a que alguien me pidió preparar su bento hice el mío igual, primera vez comería algo hecho por mí, pase por la cafetería y mire a ese rodeado de chica y chicos aduladores, vaya era como ver a un montón de perros alrededor de una presa pero está seguro podía defenderse, salí de ese lugar y fui a una área tranquila pasando la cafetería, busque una banca bajo la sombre de un gran árbol y me dispuse a comer pero cuando me senté para abrir mi bento este desapareció de mis manos.
-¡vaya lo que uno encuentra tirado en este lugar!-
-¡eso es mío!- me puse de pie para recuperar esa caja-
-Hiroto si quieres algo puedo comprarlo por ti en la cafetería -escuche decir a ese moreno-
-perder la oportunidad de comer lo que me encontré, no-
-¡regrésamelo!-
-si no que lloraras- él me sujetó del brazo y se lo dio a Atsuya quien lo abrió y junto a los otros dos comenzaron a comerlo-
-¡vaya esto está bueno!-
-¿enserio?- Hiroto se las ingenió para hacerme caer y sentarse sobre mi dolorida espalda, le mire tomar un poco de tamagoyaki y llevarlo a su boca- ¡vaya esta bueno!, ¿dime donde lo compraste?, dudo lo preparasen para ti-
-¡que te importa! ¡Quítate pesas!-
-bien, no nos digas igual no lo probaras-
Esos tontos se comieron mi comida que con tanto esmero hice tras levantarme temprano, no era justo que lo que hice se lo comiera alguien más, pude quitarme de encima a Hiroto y tras empujar a Atsuya quien tenía la caja la recupere pero no habían dejado ni moronas.
-¡que te crees para empujarme!-
-¡por que se han comido lo que no es suyo!, ¡son unos malditos idiotas!-
-por qué no cierras el pico-
Ese otro chico de primero me tomo del cuello para golpearme pero Hiroto metió la mano al puño que se dirigía a mi cara.
-tranquilo Haizaki es normal alguien ladre cuando lo que quiere se lo quitan-
-no lo quería, era mío-
-te iba a dejan en paz pero, nos has insultado, toma esto como un regalo-
Ellos me golpearon y después solo Hiroto dejó caer unas monedas tras una risa burlona de él y sus amigos, lo reitero no importaba si alguien en ese lugar miraba al ser el hacia lo que quería.
-toma cómprate algo, gracias por la comida-
cercas había una roca y la tome pero antes de arrojarla a ese grupo me detuve a mí mismo, de hacerlo regresarían y me terminarían de apalear además me acusarían con el rector o vicerrector que seguro terminaría yo pagando los daños, ¿por qué?, me senté en el césped y mi estómago, dolía-
-¿estás bien?- en ese momento un chico se acercó-
-no importa-
-deja te ayudo-
Ese chico me ayudó a ponerme de pie y después de manera sorpresiva pego una paleta helada que tenía con él en mi mejilla golpeada y con una sonrisa hablo.
-vaya golpiza, puedes quedártela te la regalo Ryuuji-
-gracias Inamori-
-debes estar harto de Hiroto, simplemente deberías decirle a alguien, ¿a la policía quizás?-
-como si lo creyeran -reí ante la realidad- ahora ni nunca ellos o profesores-
-pero…- parecía preocupado por mí-
-gracias por esto, lo pagaré- intente cambiar el tema y agradecí el gesto-
-no importa es tuyo, ahora que te veo me recuerda, ya que nos hemos encontrado ¿te gustaría venir a una reunión?-
-¿qué cosa?-
-habrá una reunión del club de fútbol y todos irán, ¿qué dices?-
-yo ni siquiera estaba en un club y menos en ese-
-es verdad pero como siempre estabas con nosotros es como si lo fueras, ¡vamos!, si quieres ir será este viernes, piénsalo y dime ese día-
-yo…-
Escuchar el ser invitado a una reunión me gusto pero de inmediato pensar en que mis días y mi libertad no eran míos solo me quedaba negarme pese a que él me había convencido de simplemente ir casi olvidando Hiroto estaba en ese club.
-no respondas ahora, solo dime después, debo irme y si tienes problema buenos puedes venir te daré otra cosa si no es un helado puede ser un chocolate o caramelo quizás, nos vemos Ryuuji
él se fue tras ayudarme y tome ese dinero, no iba a dejarme humillaran pero se comió mi comida que pague por lo que se trajo por lo menos así lo vería, me quite esa envoltura y mire la paleta, vaya era ese helado que recién salió "goma zombi", el tonto nombre de ese chat. ¿Me pregunto, esa persona estará cercas?, en ese momento quise salir y querer buscarle pero bueno realmente sería algo difícil. tome esa caja además de lo que Inamori me dio, vaya esto era nada a lo que tomó hacer ese almuerzo, aunque prácticamente todo estaba a la mano pero no importaba, fui de regreso a la cafetería con ese poco dinero compraría por lo menos un pan se yakisoba y de postre esta paleta la cual saqué y comencé a comer, vaya como si hubiera adivinado el sabor que me gusta, mientras iba en mis pensamientos tropecé con un grupo pero...entre todo los alumnos, todos los lugares y todos los idiotas presumidos termine tirando mi helado sobre la camisa que esta mañana ese imbécil presumió frente a mí se la compro alguien importante para él, quería la tierra se abriera en ese lugar seguro me haría lamer esa ropa, lavarla y terminaría con demasiado dolor.
-¿sempai, está bien?-
-sí, no es nada-
-¡fíjate por donde vas pobretón! -uno de esos chicos me empujo-, no sabes lo cara que es la ropa de nuestro sempai-
-¿qué sabrás si tú apenas y te vistes?-
-pero qué dices Reina, parece este tonto encontró en el área de donación una buena prenda, ¿quién te hace caridad?, deberías agradecérselo-
-seguro tan lamentable resulta verle que simplemente le votaron esa ropa vieja-
Vaya no sabía que dolía más si la golpiza que esos vándalos y Hiroto me dieron por mi almuerzo o que estos estúpidos me insultaran por un accidente.
-claro burlarse de alguien es fácil cuando se tiene la tarjeta de papi ¿o no?, no son más que unos críos molestando a otro niño-
-nosotros, perdón Suzuno-san-
-dejemos de discutir fue un accidente o no, esto suele pasar, olvidemos, total no me gustaba esto- ese se marchó solo ignorándome-
-¿Tatsuya dónde vas?-
Ese grupo de imbéciles se fue, vaya la golpiza y las palabras de ellos no dolían lo que sí, sería lo de mas tarde, solo suspire tras resignarme, el hambre se me había ido que bien mi comida se la comieron esos gatos callejeros además mi helado apenas lo probé y se fue al piso, ese día sólo pensé en qué haría él hasta casi al final de mis clases. Cuando iba a salir recibí un mensaje de texto de mi único registro, estaba asustado tras verlo, fui a la enfermería abandonada como ese mensaje decía, tras entrar me encontré con él sentado en una de las camillas.
-cierra la puerta y acércate-
-¡fue un accidente!- solo entre comencé a hablar-
-...-
-¡no fue como si rompiera nuestro acuerdo!,... no importa dame tu ropa la lavare, aunque al ser rojo quizás pierda color, no es más te comprare otra camisa-
-¿así con qué dinero?-
-yo….-estaba asustado y me deje caer de rodillas -¡bien, haré lo que sea, no importa que sea, lo siento!, ¡realmente no fue apropósito solo fue un accidente créelo!-
Él se acercó a mí y pude ver se ponía frente a mí, estaba casi seguro me pediría hacer una felación o que me violaría en ese lugar, soy un gran idiota, todo era culpa de Hiroto, no sé cómo lo era pero por su culpa me dieron esa paleta la cual terminó ensuciando esa ropa si no me hubiera encontrado con él esa paleta jamás hubiera sido mía y…
-tómala -dejando caer esa camisa sobre mi cabeza- has dicho la limpiaras, bien tienes una hora debo usarla como sea este día si no lo haces bueno realmente pensaré lo has hecho a propósito, pues esta mañana dije era importante para mí-
-bien no te muevas de aquí ya regreso… pero….-
Mire y se iba a quedar sin nada puesto así que me quite mi sudadera y se la di yo tenía una playera de cuello alto así que no importaba, tome una bolsa de papel de ese lugar y simplemente salí aunque creo seguro no le iba a quedar pero lo último que quería es me culpara si enfermaba, tenía que limpiar esto y lo único era llevarlo a una lavandería solo cruzando la calle el problemas el dinero, no quería pero vendería mi talento. Tras buscarlo llegué a un salón vacío y ahí estaba él con esos chicos, simplemente suspire hondo y llegue a él.
-te prepare el almuerzo una semana o dos pero por favor préstame dinero a cambio de ello- suplique-
-¿qué cosa?, eso ni siquiera en un buen trato, olvídalo-
-bien, no importa, no sé ni porque vine a olvidaba aun me sé uno o dos secretos de ti podría venderlos al periódico escolar-
-tú crees eso es un chantaje, olvídalo cosas de preparatoria no son de mi interés-
-bien….-en ese momento recordé algo tras ver a uno de eso chicos y saque mi teléfono- ¿te vendo esto?-
-¿un estúpido Colgate yo…?-
-¿cuánto quieres?-
-¡Haizaki!-
-solo unos 600 yenes-
-toma, solo dámelo-
para mi buena suerte vendí ese estúpido colgante, casi olvidaba ese tonto oso de colección le gustaba a Haizaki, no lo conozco del todo pero algunas ocasiones lo mire buscar desesperado a ese osito en las máquinas de dulces, solo quite el colgante y tome mi dinero y salí corriendo a la lavandería más cercana.
|Sala de ciencias|
-¿por qué compraste eso?, yo te hubiera regalado uno más bonito-
-pero esto es de una edición limitada de hace 5 años, ese niño puedo pedir casi 30.000 mil yenes por él pero supongo parecía desesperado-
-¿tan caro es eso?-
-bien te conseguiré esa colección, solo regresa ese colgante-
-¡tú regresa ese cerebro y muérete!, es mío, el único que me falta-
-estúpido Ryuuji, si vas a vender algo pon mejor precio y no regales nada-
Entre en ese sitio y pedí al encargado limpiar esa mancha era urgente esa prenda, dijo tardaría un poco, no me importo solo quería estuviera limpio, espere en ese lugar un buen rato tras esa camisa ser limpiada y planchada me la entregó
-vaya esto niños de hoy en día solo desperdician el dinero en estas cosas-
-gracias-
Pague tras ignorar el comentario pues a mí no me gustaba gastar lo innecesario de por si no tenía dinero ese aun no me regresaba mi libreta de cuentas, regrese con esa camisa a la universidad, vaya realmente podía sentir nada peor podría pasar pero hable muy rápido cuando iba a la enfermería del edificio de administración alguien me detuvo, simplemente intente pasar pero estiró su puño frente a mi cara haciéndome caer.
-¿qué te pasa?-
-¡toma! -dejando ver en su manos ese colgante-
-eso no es mío-
-claro que sí, si lo vuelves a perder o vender yo personalmente lo traeré y te lo haré comer para que no lo vuelvas a perder, ¿quién rayos se deshace de algo tan caro?- dejándolo en mis manos-
-¡espera, esto es de ese chico!-
-ya no lo quiere, por cierto me debes un bento, lo has prometido por dos semanas-
Hiroto se fue sin entender nada ahora tenía nuevamente ese colgante de un kumazon no entendí lo que digo, bueno supongo no podía deshacerme de este oso, me puse de pie y lo guarde y fui a la enfermería, entre y llegue frente a él quién estaba usando mi sudadera, vaya parece si le quedo.
-vaya, has tardado-
-no fue fácil sacar esa mancha, pero toma esta limpio, lamento el accidente, realmente lo fue-
-ni siquiera me queda tiempo para saberlo-
Él simplemente tomó esa bolsa y se quitó mi sudadera arrogándomela a la cara y después se puso esa camisa, vaya parecía que bajo esa ropa guardaba un buen físico, supongo jamás lo note, desvié la mirada que rayos que asco que miraba yo igual tenía un buen cuerpo, quizás no mucho músculo pero era tan delgado que más de una vez creyeron era una chica, aunque no creo sea para sentirse orgulloso.
-bien, debo irme, pochi no regresare pronto a casa así que puedes irte sin mí-
-si-
el simplemente salió de ese lugar y se fue, vaya parece nada pasara, eso creí hasta recordar a Hiroto, claro de alguna forma debía regresar ese dinero ahora, quería gritar, me senté en una de esas camillas y me volví a poner esa sudadera, ¿esa aroma? el aroma de esa colonia que muy temprano se puso estaba impregnado, tan buena aroma, dijo esa loción no el, alguien con esa alma tan sucia dudaba tuviera esa aroma, salí de ese lugar y en ese pasillo me encontré una ID , la tomé del suelo y la gire para ver la información, sería malo alguien la perdiera, al ver el nombre simplemente suspire, rayos tenía que verlo otra vez. Fui al salón de administración del segundo año a preguntar por el dueño de esa ID pero parecía ya se había ido a casa solo hacía poco así que me di prisa para encontrarlo y regresarle esa ID, una vez llegue a la salida lo encontré y simplemente corrí para detenerlo.
-¡Hiroto!-tomándole del brazo-
-no me jales-
-haz...tu…solo -vaya condición física- ¡cuida tus cosas! toma- grite sólo regresó el aire a mis pulmones-
-vaya, supongo estamos a deuda- guarda su tarjeta-
-simplemente guárdala bien, me voy-
-claro que no, ya que terminaron mis clases vámonos juntos-
-¿qué cosa?, no espera mis cosas-
-regresamos después-
-¡que no!-
-bien vamos por tus cosas y te invitare algo por mi Id-
-no hablaba de eso- era una excusa para que me dejara-
-ya, deja de ponerte difícil y tengamos una cita-
quería evitar al amor de ese gánster y que parece ocurrir que el destino desea verme sufrir, el me acompaño por mis cosas dentro del casillero que tenía y nos fuimos juntos, caminamos hasta el estacionamiento y mire un automóvil de lo más bonito, casi similar a un modelo que hace poco vi pero en color negro.
-sube-
-ya voy-
Rayos, solo iría con él por el almuerzo además se tragó el mío y aún tenía hambre, después directo a esa prisión lujosas, esa era la idea pero no termino siendo así en su lugar me llevó a ese lugar donde hace mucho fui con él.
