Gracias por el buen recibimiento del anterior capítulo, como agradecimiento les dejo esta enorme actualización, ojalá les guste.


Capítulo 10. La revancha.

Sam pidió el vino...

S. Así que qué celebramos?
Sam. Pues...
Q. Cállate, Sam.
S. Sam? Ja! Eres el tipo que engañó a la rubia?
Sam. Fu-fue un malentendido.
S. Me imagino... Oye, qué linda camisa, es igualita a la de Blaine, verdad Quinn?

La chica no contestó.

S.
Por qué esas caras?

Quinn se paró de su asiento y se dirigió al baño.

S. Mmm creo que algo le cayó mal, ahora vuelvo, mientras tanto sírveme otra copa.
Sam. Seguro.

Ya en el baño.

S. Dónde estás?

Silencio.

S. Dónde diablos estás, mentirosa de mierda!
Q
. No me llames así! (saliendo de un baño)
S. Sabía que eras una desgraciada pero jamás me imaginé que serías tan tonta como para regresar con el imbécil que te puso los cuernos.
Q
. Tú no sabes nada!
S. Al contrario, sé demasiadas cosas, como que tuve que pagar dos veces por la misma camisa, por todos tus lujos y por la comida que ese pendejo se está tragando! Eres una traidora!
Q. Traidora? Por favor, si bien sabes que tú y yo no tenemos una relación, me has obligado a estar a tu lado por malditos 90 días de los cuales los que he estado contigo han sido los peores de mi existencia, solo tomé lo que merecía por estar casada y por tener que acostarme contigo cuando no soporto tenerte encima de mí, me das asco!
S. Ja, asco? Qué ya no recuerdas que muchas veces tú me pedías que te hiciera mía porque nadie te había hecho sentir como yo?
Q. Y te la creíste?
S. Sí que eres una cínica, te has estado divirtiendo a mis costillas, eres la puta más cara por la que podría pagar.
Q. Cómo te atreves?

Quinn intentó abofetear a Santana pero ésta lo impidió al tomarla de la muñeca.

S. Ni se te ocurra, golfa.
Q. Insúltame todo lo que quieras pero tu maldito dinero es lo único bueno en ti, entiéndelo, nadie jamás en la vida te verá ni te querrá por quien eres, tu dinero siempre será lo primordial de tu ser, por qué crees que Kitty no se quedó contigo y ahora está muy interesada en atraparte? No vales nada sin tu fortuna.
S. Al menos yo jamás me vendería por unos cuantos dólares, eres una porquería de persona.
Q
. Te odio!
S. Eres bien correspondida, sigue disfrutando de tu comida.

La latina salió del baño y fue a la mesa, tomó la copa que Sam le sirvió y se sentó.

Sam. Todo está bien?
S. Claro, Quinn no tarda en volver, en fin, no quiero hacer un mal tercio, me retiro.
Sam. Y la botella?
S. Por eso no te preocupes, la pagaré a la salida.
Sam. Ok.
S. Adiós, por cierto tú y Quinn hacen una hermosa pareja, son tal para cual.
Sam. Gracias. (sonriendo)

Santana se dirigió a la salida y tomó su teléfono.

S. Hazlo.
Ma. Estás segura?
S. Dije: hazlo.
Ma. Ok.
S. Te veo en mi casa en la noche, llama a Jesse.
Ma. Sí.

Luego fue con un mesero.

S. Joven, tenga cuidado con los clientes de la mesa 10, están comentando que no traen dinero con qué pagar.
X. En serio?
S. Totalmente.
X. Muchas gracias por avisarme.
S. No es nada. (sonriendo)

Santana se fue.

Mientras tanto, Quinn salía del baño.

Sam. Estás bien?
Q. Sí.
Sam. Lloraste?
Q. No.
Sam. En serio ella es tu esposa?
Q. Sí.
Sam. Es muy agradable.
Q. Qué?
Sam. Sí, antes de que se fuera vi cómo se acercó al mesero para pagarle la botella, creo que le caí bien.
Q. Ay por Dios. (rodando los ojos)
Sam. Te voy a servir una copa.
Q. Ok... Creo que por fin me deshice de ella.
Sam. Eso quiere decir que ya se van a divorciar?
Q. Supongo que sí.
Sam. Genial! Imagínate todo lo que le vas a sacar a la tipa, seremos millonarios.
Q. Sí, lo seremos.

Santana llegó a la mansión Fabray, se dirigió a su habitación y comenzó a empacar sus cosas, ante el alboroto los hermanos de la rubia entraron.

My
. Qué pasa?
S. Me voy.
Bl. Por qué?
S. Porque sorprendí a su hermana con su amante, yo sí tengo dignidad, por eso me largo, felicidades cuñaditos, hasta que por fin se van a deshacer de mí.
My. Pero...
Bl. Cielos...
S. Ustedes lo sabían, verdad?

Ninguno de los chicos contestó.

S. Me lo imaginaba, hasta nunca par de idiotas.

Antes de salir con sus maletas, la latina echó la foto de la luna de miel al cesto de basura.

My. Cómo estará Quinn?
Bl. Cómo que cómo? Pues feliz! Por fin se deshizo de la ricachona.
My
. Pero esa no era la manera correcta.
Bl. Ay Myron, algún día crecerás.
My.
Para ser como ustedes? No gracias.

De vuelta en el restaurante.

Q. Ya vámonos.
Sam. Pero aún queda media botella.
Q. En serio ya vámonos.
Sam. Ok, le llamaré al mesero para que pagues.

Una vez que la rubia le dio la tarjeta al mesero, éste no tardó mucho en regresar.

X
. Disculpe señorita pero su tarjeta ha sido rechazada.
Q. Cómo? Ha de ser algún error, pásela otra vez.
X. Ya lo hicimos dos veces más y sigue rechazándola.
Q.
A ver intente con ésta.
X. Ok.

Pero el mesero regresó con la misma notica, Quinn le dio una tarjeta más la cual también fue rechazada.

Q. No puede ser.
Sam. Y ahora qué vamos a hacer?
Q. Paga tú.
Sam. Yo? Jajaja ay amor pero con qué dinero?
Q. Mire joven, yo soy hija de Russell Fabray, cliente asiduo de este lugar, me imagino que...
X. Le va a llamar?
Q. Emmm no, yo hablaba sobre algún tipo de crédito.
X. Lo siento señorita, aquí no tenemos crédito y menos para la cantidad que consumieron.
Sam. Pero si no fue tanto, solo fue... dos botellas? (ojos muy abiertos)
X. Así es joven, usted pidió y consumió dos botellas.
Sam. Pero una la iba a pagar la mujer que se le acercó.
X
. No sé de lo que habla.
Sam. Diablos, me engañó.
Q. Llamaré a Rachel, ella nos ayudará.

Pero la chica jamás contestó.

Q. Tu reloj, paga con tu reloj!
Sam. Estás loca? Era de mi abuelo.
Q. Y ahora?
X. Permítame, iré por el gerente.

El mesero se retiró.

Sam. Vámonos, es el momento justo para huir.
Q. Estás loco?
Sam. No, anda, vámonos.

Cuando los chicos estaban dispuestos a irse, el gerente y dos meseros les impidieron el paso.

Xx. Bueno, creo que tendremos que llamar a la policía.
Q
. No, no lo haga por favor, debe de haber una manera para pagarle.
Xx. La hay.

Los chicos fueron llevados a la cocina.

Xx. Aquí podrán saldar su deuda.
Sam. Cocinando?
Xx. No joven, lavando los platos de aquí a que cerremos el restaurante.
Q. Está loco?
Xx. Es eso o llamo a la policía.
Q. Maldita Santanaaaaa!

Más tarde en la mansión de la latina.

S. Hey Gaby.
G. Santana, tú aquí?
S. Sí y ahora sí para siempre.
G. Qué pasó?
S. Pasó que descubrí la infidelidad de Quinn.
G. Que qué?
S. Me sirves una copa?
G. Claro que sí.

Horas más tarde.

Sam. En cuanto vea a esa mujer me las va a pagar, cómo se atrevió a hacernos esto?
Q. Cállate por favor, mis manos, ay Dios mío, mis lindas manos.
Sam. Estoy empapado, mi camisa ya se echó a perder, solo a ti se te ocurre no traer efectivo.
Q. Y tú? Siempre soy yo quien tiene que pagar cuando salimos.
Sam. Pues hoy me fallaste.
Q. Eres un sinvergüenza.

La rubia dejó de lavar los platos y se dirigió a la salida.

Q. Mi novio es un caballero, él terminará de pagar lo que consumimos.
X. Está bien.
Sam. Oye no, Quinn, Quinn!

Pero la chica no hizo caso, salió del restaurante y fue a su casa.

Ahí encontró en su habitación el ramo de rosas que la morena había dejado por la tarde.

Q. Acaso ya te arrepentiste? (sonriendo)

Quinn fue a la habitación de la latina la cual estaba vacía, notó que en el bote de basura estaba la foto y la sacó.

My. Se fue.
Q. En serio?
My. Sí, recogió sus cosas y salió.
Q. Ella me sorprendió con Sam.
My. Lo sabemos, nos lo dijo antes de irse.
Q. No entiendo cómo nos sorprendió.
My
. Blaine y yo se lo dijimos.
Q. Qué?
Bl. Sí, es decir, le dijimos dónde podrías estar, no con quien.
Q. Son unos idiotas.
My. No Quinn, ésa lo eres tú.
Q. Ash! Me voy a dormir, esa estúpida me dejó sin un quinto y no aguanto mis manos. (aventando la foto a la cama)

Mientras tanto en la residencia de la morena...

Ma. Ya estoy aquí.
S. Gracias por venir.
Ma. Cómo estás?
S. Estoy que me lleva el diablo, sabía que Quinn no era de fiar pero jamás me imaginé hasta dónde podría llegar.
Ma. Y con quién la encontraste?
S. Con su ex novio.
Ma. En serio?
S. Totalmente, pero bueno, al menos me pude desquitar de los dos infelices ésos.
Ma. Y ahora qué vas a hacer?
S. Echar a andar el plan b.
Ma. Y si su padre se opone?
S. Lo dudo.

Más tarde la rubia recibió la llamada de Rachel.

R
. Hey Quinn, apenas vi un montón de llamadas perdidas, estás bien?
Q. Esas llamadas las hice hace más de 3 horas.
R.
Jejeje, sí lo sé, lo siento es que estaba con Jesse, él y yo por fin... ya sabes.
Q. Eso no importa ahora, Santana me sorprendió con Sam, me canceló las tarjetas y tuvimos que lavar un montón de trastes para poder pagar la cuenta.
R. En serio? Pobre de ti.
Q. Te llamaba para que me ayudaras con la cuenta pero por estar con tu noviecito no me hiciste caso.
R. Qué no escuchaste lo que te dije? Estuve con Jesse por primera vez, fue tan lindo y...
Q. Ya te dije que ahora eso no importa, lo que importa es que por fin me deshice de ella.
R. Cómo que no importa lo que pase conmigo? Quinn, no todo el mundo gira a tu alrededor, eres una egoísta, yo te he escuchado infinidad de veces, he tratado de darte los mejores consejos y cuando quiero hablarte sobre mi vida amorosa simplemente me dices que no importa? Qué clase de amiga eres?
Q. Escucha Rachel, en estos momentos no estoy para reclamos, date cuenta el problema en el que estoy metida.
R. Estás metida porque tú misma lo provocaste, te repetí infinidad de veces que dejaras de ver al idiota de Sam pero no me hiciste caso, así que ahora arréglatelas como puedas, yo voy a seguir pensando en mis asuntos personales que como ya lo dijiste, no te importan.

Rachel terminó la llamada.

Q. Lo que me faltaba...

En la residencia de Santana...

J. Hey chicas, perdón por el retraso, ya estoy aquí.
S. Dónde estabas metido a estas horas?
J. Con mi novia en mi departamento, ella y yo… Ya saben.
Ma. Felicidades.
S. Ay hermano, no quisiera echarte a perder tu felicidad pero yo que tú me andaba con cuidado con Rachel.
J. Por qué?
S. Mis sospechas eran ciertas, Quinn me engañaba, lo que jamás me imaginé es que fuera con su ex.
J. En serio?
S. Sí y la muy cínica ni siquiera se notó arrepentida, al contrario creo que disfrutó bastante la situación, cavó su propia tumba.
J. Qué vamos a hacer?
Ma. Echar andar el plan B de Santana.
J. Tenemos que llamarle al abogado.
S. Sí y de una vez.

Al día siguiente la familia Fabray se disponía a desayunar.

Ju. Buenos días, te sientes bien mi amor?
Q. Estoy un poco desvelada.
Ju. Y Santana?
Q. En su casa.
Ju
. No me gusta para nada el que casi no duerma aquí, es tu esposa.
Bl. No por mucho tiempo.
Ju. Cómo?
Q. Y dónde está papá?
Ju. No tengo idea, por la mañana muy temprano recibió una llamada y de inmediato salió de la casa.
Q. Ohh.
My. Sí!
Ju. Qué?
My. Mis acciones subieron y ya recuperé lo que había perdido.
Bl. Solo tú te entiendes.

En ese momento Russell llegó.

Ru
. Quinn, al estudio.
Q. Pasa algo?
Ru. Dije al estudio.
Q. Ok.

Ya ahí se encontró con Santana y dos hombres más, uno de ellos era el abogado de su padre.

Ru. Siéntate.
Q. Ok.
X. Buenos días señorita, soy el abogado Clinton Curtis, representante legal de la señora Santana López, mi clienta y yo estamos aquí para concluir con la disolución del vínculo matrimonial que usted y ella tienen.
Q. Ohh. (sonriendo)
C. En vista de que no hay hijos de por medio, será un trámite relativamente fácil, aquí tiene los papeles elaborados en los que se detalla claramente que el divorcio es de común acuerdo.
Ru. Mi abogado ya lo revisó y todo está en orden, firma.
Q.
Sí papá... emmm y obtengo algún tipo de manutención? O qué bienes me tocan?
S. Esto es el colmo.
C. Usted y la señora López se casaron por bienes separados, le repito, en vista de que no hay hijos de por medio y usted es una persona físicamente sana, mi cliente no está obligada a darle un solo centavo.
Q. Cómo que nos casamos por bienes separados?
Ru. Quinn, ni siquiera sabías que te habías casado, cómo ibas a saber que lo hiciste por bienes separados? Ya no discutas y firma ese divorcio.
Q. No, pero y todo lo que pasé? Necesito una indemnización.
Ru. Que firmes!
Q. Papá...
Ru. Firma!
Q. Nooo, cómo que después de este tiempo que viví con esa mujer no recibo nada a cambio? Yo no firmo nada.
Ru. Ay Dios mío.
C. Señorita hágale caso a su padre y firme, no haga esto más difícil.
Q. Firmo a cambio de una buena cantidad.
C. Mmm, antes necesito que vea otros papeles, se trata de una demanda laboral que el hotel del cual es dueña la señora Santana le hace por fraude y abandono de trabajo.
Q
. Qué? Cómo?
C. Usted firmó un contrato laboral con el hotel, el cual jamás desempeñó, la empresa cumplió con lo establecido al depositarle íntegramente su salario que usted gastó sin presentarse un solo día a trabajar, le presento el monto de la demanda.

A Quinn casi le da un paro cardíaco al ver la cantidad en el documento.

Q. Pero esto es una fortuna.
C. Que usted gastó, la demanda es solo por lo que le debe a la empresa sin intereses ni nada, el monto es íntegro, también tengo en mi poder los papeles del auto que la empresa le prestó para que desempeñara su trabajo, le pido que nos entregue las llaves para podérnoslo llevar en este momento o podría ser acusada de robo.
Q. Qué? Pero si ese auto es mío, Santana me lo regaló.
C. Temo decirle que no, señorita, como verá aquí tengo los papeles los cuales están a nombre del hotel de la señora Santana, todos estos documentos ya los revisó tanto su padre como su representante legal, así que todo está en perfecto orden acorde a la ley, la señora Santana le deja su auto que mandó reparar del cual también debe dicha reparación.
Q. Pero? Papá.
Ru. No sabes lo mucho que me decepcionas.
Q. Yo… Ah no, con demandas menos firmo, si no retiran esa demanda jamás firmaré.
Ru. Basta! Vas a firmar te guste o no.
Q. Pues no firmo y háganle como quieran!
S. Escucha, por respeto y admiración que le tengo a tu padre, no hago de todo esto un escándalo, bien sabes que te puedo demandar por infidelidad, pero ya le di mi palabra a tu padre de que no lo haré para evitar que su familia se vea envuelto en un gran escándalo, así que te lo pido de buena manera, firma esos papeles y cada quien que continúe con su vida.
Q. Te firmo y qué? De todos modos seguirás con la demanda.
S.
Eso es un asunto muy diferente.
Q. Claro que no, lo haces para vengarte, me tendiste una trampa, me dijiste un montón de mentiras para que te firmara esos papeles, yo te puedo demandar por engaño laboral.
S. Ay por favor, eso no existe, además tú no pusiste ninguna objeción en firmar los documentos.
Q. Porque no los leí, y confíe en ti.
Ru. No puedo creerlo.
Q.
Papá, ayúdame!
Ru. Tienes que hacerte responsable.
Q. Y con qué le voy a pagar?
C. Su contrato laboral sigue vigente, mi clienta está dispuesta a continuar con dicho contrato para que usted se presente a laborar y así vaya liquidando poco a poco todo lo que le debe al hotel.
Q. Yo trabajar para ésta? Jamás y no les firmo nada.

La rubia salió del despacho.

Ru. Santana, no sé qué decir, pensé que mi hija cambiaría con todo esto, pero sigue siendo una inmadura e irresponsable.
S. No te preocupes Russell, ya te di mi palabra así que no haré un alboroto de esto, pero ella tiene que ser responsable de sus actos, yo que tú la convencía de que me pague porque si no lo hace entonces yo ya no podré ayudarte y la meteré a la cárcel, a menos que tú quieras pagar.
Ru. No, yo ya no desembolso ni un quinto por ella, dame unos días y te aseguro que te firmará el divorcio y te pagará, siento mucho que toda esta situación haya terminado así, pensé que mi hija era distinta.
S. No es tu culpa, simplemente no pudimos darle la lección que queríamos, nos retiramos, te dejo los papeles, ojalá los firme cuánto antes ya no quiero tener nada que ver con ella.
Ru. Lo hará.

Antes de que Santana y su abogado se fueran, Russell le quitó las llaves del auto a su hija prácticamente a la fuerza y se llevaron el auto.

Ru. Por qué hiciste eso?
Q. Me obligaste a estar con ella, a seguir con ese maldito matrimonio, solo hice lo que tenía que hacer.
Ru. Gastarte un dinero del cual no tenías ni la más mínima idea de su origen? Pero no sólo eso, también regresar con el imbécil que te engañó y gastar el dinero con él? Qué clase de persona eres?
Q. Una que no se deja que la pisoteen.
Ru
. Pues entonces ese orgullo debería de ser más fuerte que tu estupidez, mira que firmarle a Santana esos documentos sin siquiera saber lo que decían.
Q
. Confié en ella.
Ru. Y ella en ti, tan difícil era aguantarte 90 días con Santana para que después fueras totalmente libre?
Q. A mí no me obligan a nada.
Ru. Y sigues con esa maldita soberbia... Me rindo contigo, en serio lo hago, pensé que luego de toda esta situación tu manera de pensar y de ver las cosas de la vida sería totalmente diferente, pero no, sigues siendo una inmadura y caprichosa, no quieres estudiar, no quieres trabajar, no quieres absolutamente nada positivo en tu vida, por lo tanto tienes una hora para dejar esta casa, llévate lo que hay en tu habitación y el auto que te compré, pero no te quiero ni un segundo más aquí, a partir de hoy te rascas con tus propias uñas.
Ju. No, Russell.
Q. Me... me estás corriendo de la casa?
R
u. Sí, tienes 24 años, ya no eres una niña y yo ya no pienso seguirte manteniendo.
Q. No me hagas esto, te lo suplico papá.
Ru. Tienes una hora para que te vayas y ni te molestes en llamarle a Rachel para que te dé asilo, porque yo ya hablé con LeRoy para que no te admitan en su casa.
Q. Te odio!
Ru. Madura, Quinn, te hace mucha falta.
Ju. Tranquilízate, hija.
Ru. Judy, déjala sola para que empaque.
Ju. Está bien.

Entre berrinches, llanto y maldiciones, la rubia empacó algunas de sus cosas.

Bl. A dónde vas a ir?
Q. No sé, no tengo dinero, me quiero morir.
Bl. Piensas llevarte todas tus cosas?
Q
. No Blaine, dónde diablos las voy a meter?
Bl. Tienes razón, además pueden robarte las cosas.
My. Hey, estás bien?
Q. Cómo diablos quieres que esté bien cuando me acabo de quedar sin un techo donde vivir?
My
. Ten.

Myron le dio dinero.

My. Son mis ahorros, al menos te servirán para pagar un par de días en un hotel modesto.
Q. Gracias.
Bl. Me encantaría ayudarte hermana, pero no tengo nada de dinero.
Q. No te preocupes.
My. Deberías de llegar a un acuerdo con Santana, al menos para que te dé facilidades para pagarle.
Q. Lo último que quiero es volver a ver a esa mujer en mi vida, la odio.
My. Si quieres te ayudo a vender algunas de tus cosas por eBay para que puedas darle una parte de lo que le debes.
Q. Noooo, son mis cosas.
My. Vende sólo lo que compraste con el dinero de Santana, no tienes que deshacerte de todo.
Q. Pero si la mayoría de lo que tengo lo compré con ese sucio dinero. (llorando)
My. Entonces?
Q. Está bien, te dejaré unas cosas, sólo te pido que no las des muy baratas.
My. No te preocupes.
Bl. Te ayudamos a empacar?
Q. Sí, gracias.

Quinn y sus hermanos llevaron las maletas y cajas al auto de ésta, se despidió de su madre en medio de un mar de lágrimas y salió de la que hasta ese momento había sido su casa.

Unos kilómetros después, la rubia se estacionó y lo llamó a Sam para platicarle todo.

Sam. Maldita tipa, y ahora qué vas a hacer?
Q. Necesito que me ayudes, déjame vivir en tu casa por unos días mientras se arregla esta situación.
Sam. En mi casa? No amor, perdóname pero no puedo ayudarte en eso.
Q. Por qué no?
Sam. Porque mis padres pensarían que tú ya eres mi mujer, y eso significaría que yo tendría que ponerme a trabajar para mantener y sabes que ahorita estoy en un proyecto personal y…
Q
. Ja! Claro, como ya no tengo dinero ya no te sirvo para nada, verdad?
Sam. No digas eso.
Q. Me vas a ayudar sí o no?
Sam. En este momento no puedo, nena.
Q. Es bueno saberlo, no quiero volver a verte en mi vida.

La rubia terminó la llamada e intentó comunicarse con Rachel, pero ésta no contestó.

Q. Esto no me puede estar pasando a mí.

Finalmente decidió ir a un hotel barato para pasar algunos días, luego le mandó un mensaje de texto a su amiga.

- Rachel, perdóname por ser una idiota contigo, lo que pasa es que ayer estaba muy enojada, quiero platicar contigo, estoy en el hotel...

Mientras tanto en la oficina de Santana.

S. El caso es que no firmó nada, la muy perra tuvo las agallas de no hacerlo, maldita.
Ma. Entonces qué vas a hacer?
S. Negociar con ella, no tengo otra opción, le diré que la deuda queda saldada a cambio del divorcio.
J. Estás loca? No vas a hacer eso.
S. Entonces?
J. Sabemos que desde el primer día lo único que ha querido es el divorcio, así que realmente a ti no es a quien te urge firmar, finalmente no estás obligada a nada con ella porque ella no quiere estar contigo, así que al verse acorralada con la deuda ella solita vendrá y te pedirá que la perdones a cambio del divorcio, pero tú no lo harás, solamente lograrás que te firme y después la metes a la cárcel.
Ma. No, meterla a la cárcel no sería correcto, pobre Quinn.
J. Pobre? Esa tipa se burló de nuestra mejor amiga, tiene que pagarlo, traición se paga con traición.
Ma. Pero Santana no es así, ella no es traicionera, siempre ha hecho las cosas correctamente así que no meterás a Quinn a la cárcel, le darás un plazo para que te pague.
S. No quiero estar casada con ella, ya no.
Ma. Ella vendrá a hablar contigo y verás que te firmará el divorcio rápidamente, pero tú también tienes que dar un poco tu brazo a torcer al darle un tiempo para que te pague, dale el mismo plazo que tenían para estar casadas, 90 días y ya.
J. En 90 días ella no le va poder pagar todo lo que se gastó.
Ma. Quién sabe.
S. Está bien, te haré caso Marley, esperaré a que ella venga a hablar conmigo, pero si no da su brazo a torcer entonces tendré que actuar jurídicamente.
Ma. Está bien.
J. Pues perdón pero yo no estoy de acuerdo, pero como sé que no vas a cambiar de opinión y que siempre le haces caso a Marley, te apoyo incondicionalmente.
S. Gracias, en serio muchas gracias a los dos, sin ustedes simplemente no sé qué haría.
Ma. Y cómo te sientes anímicamente?
S. No les voy a mentir, realmente me estaba empezando a entusiasmar con Quinn, por un momento pensé que yo le estaba empezando a agradar, me imaginé todos los escenarios posibles menos que ella regresaría con su ex novio y que me traicionaría de esa manera, sólo pensé que se gastaría mi dinero y ya.
J. Es una vividora.
S. Totalmente, además me hizo sentir un poco mal cuando me dijo que las mujeres sólo se fijan en mí por mi dinero, que yo no valgo como persona sin él.
Ma
. Eso no es verdad.
J. Claro que no, lo que pasa es que has elegido mal a las chicas con las que ha salido, por lo que te vuelvo a repetir, necesitas comenzar una relación con una chica de tu nivel social, con alguien a quien no le interese obtener una ganancia de ti, alguien que se acerque a tu mismo nivel socioeconómico.
S. Y dónde demonios voy a encontrar a esa chica?
J. Acudiendo a eventos sociales.
Ma. Es buena idea.
S. Y tú que vas a hacer con Rachel?
J. Eso depende de ella.
Ma. Por qué?
J. Porque si fue cómplice de Quinn en todo esto, quiere decir que es como ella y yo no quiero una chica así a mi lado.
S
. Apestamos en el amor.
J. Sí, dichosa tú, Marley.
Ma. Uy sí, muy dichosa.
S. Pasó algo con Jake?
Ma. Lo mismo de siempre, se pasa semanas trabajando fuera del país y cuando regresa solamente quiere estar con su familia o descansando, es como si no le interesara verme a mí.
J. Ya mándalo al diablo.
S. Totalmente.
Ma
. No sé, no me atrevo.
J. Mmm.
Ma. Mejor cambiemos de tema, deberíamos de salir por ahí a distraernos.
S. Sí, en la noche vamos a un bar.

Mientras tanto en un hotel.

Q. Esto apesta, literalmente apesta, ni siquiera puedo pagar un hotel decente, y tengo mucha hambre y Rachel no me llama.

Quinn decidió salir a comprar algo para comer.

Horas más tarde en el bar.

J. A ver, entonces eso quiere decir que no estabas tan entusiasmada con Quinn como creías.
S. Puede ser.
Ma. Por qué no regresas a San Diego? Tal vez puedas encontrar a esa chica.
S. Nah, no quiero darle un motivo a Quinn para que me voltee la tortilla, si esa chica está destinada para que la vuelva a ver, será a su debido tiempo y si no pues sólo me quedaré con el recuerdo de sus hermosos ojos azules.
J. Jajajaa.

El celular de Jesse sonó por enésima vez.

S. Ya contéstale, pobre enana ha de estar angustiada al no saber de ti.
J. No, mañana hablaré con ella, hoy se trata de nosotros 3 y nada más.
Ma. Otra ronda de tragos?
S. Por supuesto.

Al día siguiente, luego del medio día tocaron a la puerta de la habitación de Quinn.

Q. Rachel, gracias a dios. (abrazándola)
R
. Puedo pasar?
Q. Pero claro.
R. Siento mucho que te hayan corrido de tu casa.
Q. Papá es un dictador, lo odio.
R. Y qué vas a hacer?
Q. No sé, tienes algo de dinero que me puedas prestar?
R. No, estoy pagando mi auto y lo sabes.
Q. Y ahora qué voy a hacer?
R. Has pensado en trabajar?
Q. No estoy loca.
R. Y entonces?
Q. No sé, tal vez me consiga a un novio viejo como Kitty que me saque de todo este embrollo.
R. Ay Quinn, no aprendes.
Q. Entonces dame tú una buena solución.
R. Trabaja para Santana, págale con tu trabajo y después pídele perdón a tu padre y convéncelo de que te dé otra oportunidad para que regreses a la universidad y termines tu carrera.
Q.
No, eso no es para mí.
R. Nada es para ti, entonces cómo quieres salir del lío en que te metiste?
Q. Si no te hubiera hecho caso…
R. Al contrario, si me hubieras hecho caso cuando te dije infinidad de veces que no vieras al boca de trucha, todo esto no habría pasado, Santana seguiría dándote todo el dinero que quisieras y los 90 días se hubieran pasado más rápido de lo que crees, pero no, tenías que hacer todo al revés.
Q. Ya no me regañes!
R. Lo lamento, en serio lamento lo que te está pasando, pero en ti está la solución.
Q
. Exacto, en mí está la solución, contrataré a un buen abogado para darle pleito a Santana, y cuando le saque todo el dinero del mundo, le restregaré mi triunfo en la cara.
R. Y con qué dinero vas a pagarle al abogado? Nadie trabaja gratis, además te aseguro que Santana tiene a los mejores abogados del país a su lado, de todas maneras saldrás perdiendo, yo que tú ni lo intentaba.
Q
. Maldita sea.
R. Me voy, tengo que ir a trabajar.
Q. Lloraste?
R. Te importa?
Q. Oye, lamento mucho la manera en que me comporté contigo, tienes razón soy una egoísta, tú siempre has estado conmigo en las buenas y en las malas yo no te he correspondido igual, perdóname, te puedo ayudar en algo, confía en mí, qué te pasa?
R. Jesse acaba de romper conmigo.
Q.
Qué? Pero si apenas antier tú y él estuvieron juntos por primera vez, no me digas que sólo te quería para eso?
R
. No, hoy muy temprano lo vi.

Flashback.

R. Hola mi amor, estoy muy preocupada por ti, ayer no tuve noticias tuyas en todo el día, pensé que después de lo que pasó entre nosotros estaríamos más unidos.
J. Santana me necesitaba y estuve con ella, supongo que ya sabes que sorprendió a Quinn con su ex muy feliz de la vida.
R. Sí, algo me comentó Quinn, no la he visto.
J. Necesito que seas completamente honesta conmigo, tú sabías acerca de eso?
R. Pues... sí.
J. Y por qué no me lo dijiste?
R. Porque no podía traicionar a Quinn, intenté muchas veces hacerla entrar en razón pero ella no me hacía caso, no pude hacer nada contra eso, pero ellos no se acostaron, te lo aseguro.
J. Mmmm, le ayudaste con el asunto de la camisa?
R. Sí. (agachando la cabeza)
J. Y también a gastarse el dinero.
R. Pues... sí.
J. Increíble.
R. Lo siento, jamás me imaginé que todo este asunto se le saldría de las manos.
J. Sabes que una de las cosas que más odio es la traición? Tu amiga traicionó a mi mejor amiga, eres muy parecida ella, quién me asegura que no me harás lo mismo?
R. Ni lo pienses, yo no soy como Quinn, trabajo, tengo mi propio dinero.
J. Perdóname, pero no puedo seguir con esto, siempre voy a tener esa duda sobre mi cabeza acerca de si estás siendo sincera conmigo o no.
R.
No puedes juzgarme por algo que yo no hice.
J. Ayudaste a Quinn y eso es suficiente para mí, adiós Rachel, se terminó.
R. Jesse, no te vayas, Jesse!

Fin del flashback.

Q. Te dejó por mi problema con Santana?
R. Él cree que soy como...
Q. Yo.
R. Sí. (sollozando)
Q. Lo siento, nunca me imaginé que por mi culpa te quedarías sin novio.
R. Me duele tanto, me enamoré.
Q. Pero apenas si lo conoces.
R. Los días que estuvimos juntos fueron suficientes para que se robara mi corazón, estoy muy triste, lo único que quiero es ir a mi casa a dormir.
Q. Perdóname.
R. Creo que las dos estamos recibiendo nuestro merecido por lo que hicimos, si yo tampoco te hubiera alentado a gastarte un dinero que no era tuyo, las cosas no habrían llegado hasta esto.
Q. Me quiero morir.
R. Piensa en lo que te sugerí, creo que es lo correcto, me voy, la verdad es que no tengo ganas de nada.
Q. Si en algo te puedo ayudar...
R. Por el momento no, luego te busco, ok?
Q. Ok, cuídate mucho.
R. Tú también.

La chica salió.

Q. Maldito Jesse.

Unos días después, los hermanos de la rubia fueron a visitarla.

Q. Vendiste algo?
My
. No, creo que los precios son demasiado elevados por eso no se venden.
Q. Pero si ya les bajé bastante, esos artículos son exclusivos.
My. La gente es muy tacaña, no están dispuestos a gastar tanto dinero.
Q. Esto no puede estar pasando.
Bl. Pídele perdón a Santana, es lo mejor que puedes hacer así no te meterá a prisión.
Q. Jamás... tienen algo de dinero? La habitación sólo está pagada hasta el día de hoy, si no pago mañana, me echan.
My. Lo lamento no tengo nada.
Bl. Ni yo.
Q. Ay Dios mío, no quiero convertirme en una vagabunda sin hogar.
Bl. Entonces ve a vivir con Santana, finalmente aún es tu esposa y como no estás dispuesta a firmar el divorcio, ella tiene la obligación de mantenerte, al menos mientras se divorcien.
My. Estás demente?
Bl. No, si tú alegas que no te quieres divorciar de ella porque la amas y quieres que te dé otra oportunidad, eso significa que no hay un acuerdo entre ustedes para el divorcio, así que se puede seguir prolongando, mientras tanto vivirás en su casa y ya no te podrá correr, puedes argumentar que no estás trabajando, que estás en bancarrota y así ella tiene que darte techo y comida.
Q. En serio?
Bl. Claro que sí.
Q. Pero y si me corre?
Bl. La demandas, recuerda que ella no puede argumentar que le fuiste infiel porque le dio su palabra a nuestro padre.
Q. Cómo sabes todo esto?
Bl. Veo la ley y el orden.
My
. Mmm que la... (rodando los ojos)
Bl. Puede funcionar.
Q. Tal vez, pero qué puedo hacer con lo de la demanda?
Bl. Ahí sí no sé, creo que pagarle.
Q. Y con qué dinero?
My
. Ella te ofreció trabajo.
Q. Ay por Dios.
Bl. Mira, al menos tendrías dónde dormir.
Q. No puedo creer que me rebaje tanto, esto es humillante.
Bl. Más humillante es quedarte en este cuarto de quinta.
Q. Pues no, primero muerta antes de regresar con esa mujer.

En la oficina de Santana.

Ma. No crees que te precipitaste con tu decisión?
J. No, yo no quiero una novia como Quinn.
S. No le digas nada, Marley, además él sabe lo que hace, hay que respetar su decisión.
Ma. Está bien.

Al día siguiente.

X
. Señorita le recuerdo que el día de hoy no está cubierto.
Q. Precisamente a eso voy, a conseguir dinero para pagarle, podría esperarme?
X. Está bien, pero solo le doy el día de hoy.
Q. Gracias.

La rubia salió del hotel.

Q. Tengo que vender el auto, al menos así tendré algo de efectivo por algún tiempo.

Se dirigió a un lote de venta de autos.

Xx. Tómalo o déjalo.
Q. Es una miseria lo que usted me ofrece.
Xx. No te puedo dar más, preciosa, es lo que vale el auto.
Q. Pero costó mucho dinero.
Xx. Hace 10 años?
Q. No, solo 3, fue mi regalo de 21 años.
Xx. Entonces?
Q. No, no puedo venderlo en tan bajo precio.

Quinn regresó al hotel.

X. Señorita...
Q. Ah sí... mmm tengo este brazalete, cree que pueda cubrir algunos días?
X. Veamos... solo 3.
Q. 3? Pero ese brazalete vale mucho dinero.
X. Entonces véndalo y me paga más días.
Q. Y dónde demonios lo vendo? Olvídelo, acepto los 3 días.
X. Ok.

Días después...

Q. Tengo tanta hambre!

Tocaron a su habitación.

Q. Qué pasa?
X. Señorita, le recuerdo que ya tiene dos días sin pagar la habitación.
Q. Emmm, tengo un lindo reloj y...
X. Olvídelo, sin la factura no podemos vender sus joyas, acaso la tiene?
Q. No, este reloj me lo regaló mi esposa.
X. Entonces tiene para pagar?
Q. No.
X. En ese caso le voy a pedir que desaloje la habitación.
Q. Deme un par de días más.
X. Señorita, si no paga tendremos que sacarla a la fuerza.
Q. Usted no me pone ni una mano encima, en este mismo momento me voy, no se preocupe.

La rubia recogió sus cosas.

Q. Dios mío, qué voy a hacer?

Luego recordó lo que su hermano le aconsejó y se dirigió hasta la casa de Santana.

Q. Solo espero que el combustible aguante hasta allá.

Cuando llegó ahí.

X. Dígame.
Q. Soy la señora de la casa, déjeme pasar.
X. Creo que está confundida señorita, la señora de la casa se llama Santana López yo a usted no la conozco.
Q. Claro que no me conoce porque casi no vengo de día a esta casa pero soy la esposa de Santana, así que déjeme pasar en este mismo instante o haré que lo despidan.
X. No puedo.
Q.
Llámele a Gabriela, ella me conoce perfectamente.

Cuando Gabriela llegó.

Q.
Gaby, hola, le puedes decir por favor a este señor que me deje pasar, vengo a hablar con mi esposa.
G. Santana no me comentó nada acerca de esto.
Q. Obvio que no te lo comentó porque ella y yo no nos hemos visto, pero vengo a hablar con ella sobre el asunto que me imagino ya sabes, por favor déjame pasar y dile este joven que abra el portón.
G.
Está bien, Vicente déjala pasar.
V. Ok.

Una vez adentro la chica comenzó a sacar sus maletas del auto.

G. Espera, qué haces?
Q. Esta es mi casa, voy a llevar mis cosas a la habitación.
G. No puedes.
Q. Claro que puedo.
G. Le llamaré a Santana.
Q.
Hazlo, por mí no hay problema.

Gabriela rápidamente le llamó a la latina

G. Necesitas regresarte a la casa urgentemente, Quinn está aquí.
S. Pero qué diablos? Ahora mismo voy para allá.
J. Qué pasa?
S. La golfa está en mi casa.
J. Le llamo a la policía?
S. No, voy a ver qué es lo que quiere.

Cuando la latina llegó a su casa se dirigió a donde Gaby le indicó, su habitación.

Ahí encontró a Quinn guardando su ropa en uno sus clóset.

S. Qué diablos haces aquí?
Q
. Hola nena, vengo a quedarme contigo sigo siendo tu esposa y quiero que esto funcione.
S. Eres una... lárgate de mi casa, lárgate en este instante o soy capaz de...
Q. Me vas a pegar? No creo que eso te convenga mucho.
S. Quinn, no quiero que las cosas sean más difíciles de lo que ya lo son, en este momento tomas tus cosas y te vas de mi casa o llamaré a la policía.
Q. Santana, lo que menos quiero es tener problemas contigo, estoy aquí porque vengo a hacer un trato contigo.
S. Qué clase trato?
Q
. Yo... emmm, estoy dispuesta a trabajar para ti para poder pagar lo que te debo, cuando te pague hasta el último centavo te daré el divorcio.
S. Mmm, no confío en ti y además no te quiero en mi casa.
Q. Pues tendrás que aceptarme aquí porque legalmente sigo siendo tu esposa y no tengo donde quedarme, además yo no me quiero divorciar de ti, sino hasta que te pague.
S. No, te largas en este instante, no hay trato.
Q
. Bueno, supongo que Alfred y Lily se sorprenderán mucho al enterarse que me corriste de la casa y me dejaste desprotegida, crees que tus socios estén contentos con eso? Imagínate lo que pensarán cuando me presente con ellos y les diga: "Santana me corrió de la casa, ella no me quiere a su lado, yo no me quiero divorciar de ella, la amo tanto"
S. Eres una...
Q
. Santana, sólo necesito un techo donde vivir mientras termino mi deuda contigo, en cuanto te pague me largo.
S. Está bien, pero no te vas a quedar aquí, escoge cualquiera de las habitaciones porque yo a ti no te quiero ni a un metro de distancia.
Q. Ok.

La chica comenzó a sacar sus cosas, mientras tanto Santana le llamó a su abogado para plantearle el asunto, cuando la latina se rehusó a hacer algún tipo de trato económico con la chica, éste le recomendó aceptar el de Quinn para evitar cualquier escándalo.

Luego regresó a la oficina para platicarles a sus amigos.

J. Jamás en la vida había conocido a una chica tan despreciable cómo ésa trepadora.
Ma. Ni yo.
S. Lo último que quiero es que esa maldita vaya con cada uno de mis socios a inventarles cosas acerca de nuestra relación y hacerse la víctima, maldita sea la hora en que se la presenté a medio mundo y maldita la hora en que la conocí.
Ma. Al menos está dispuesta a pagarte.
S. Pues sí...
J. Y en qué área la colocarás?
S. Jejeje ya lo verás, si Quinn piensa que ya se salió con la suya, está muy equivocada, a partir de hoy le haré la vida imposible, es lo justo.
J. Eso!
Ma. Ay Santana.
S. Bueno chicos, los dejo, tengo cita con el médico.
Ma. Te sientes mal?
S. No, pero necesito que me revise y me hagan exámenes, Quinn se acostaba conmigo y ese bocón al mismo tiempo, tengo miedo de que me haya contagiado de algo.
J. Rachel me aseguró que ellos no se acostaron.
S. Y le creíste?
J. Pues...
S. Por favor, claro que se acostó con él, me siento tan sucia. (mueca)
Ma. Yo le daría el beneficio de la duda.
S. Pues yo no.

Mientras tanto en la casa de Santana, luego de guardar sus cosas, la rubia fue a la cocina.

Q. Dios, qué bien huele, qué preparas Gaby?
G. Lo que Santana me pidió que le cocinara.
Q. Y ya está lista la comida?
G. Casi.
Q. Genial.

La rubia fue a sentarse al comedor.

G. Emmm, quieres comer?
Q. Sí, gracias.
G. Te voy a servir sopa, esa ya está.

Quinn no comió, devoró todo casi de un solo bocado.

Q. Cocinas delicioso, es la mejor comida que he probado en mucho tiempo.
G. Se nota que te gustó, te lo acabaste todo...
Q. Tienes postre?
G. Claro...

Después de comer la rubia fue a su habitación y le llamó a Rachel.

R. Estás desquiciada.
Q. No, es la mejor decisión, mira realmente estoy dispuesta a pagarle, no quiero ir a prisión, pero si con pagarle consigo techo y comida en el lapso que dure trabajando para ella, pues qué mejor, no?
R. Espero que todo salga bien.
Q. Yo también y tú cómo estás?
R. No sé, lo extraño.
Q. Ya no pienses en él, no vale la pena.
R. Mmm.

Más tarde Santana llegó a su casa.

S. Estoy muerta, hey Gaby.
G. Hola San.
S. A esta hora cocinando? Se te hizo tarde o qué pasó?
G
. No, la comida estuvo a tiempo, pero Quinn devoradora Fabray pasó por la cocina y se comió absolutamente todo lo que te había preparado, pareciera que tenía una semana sin probar alimento, por eso estoy cocinado más.
S. Se comió mi comida?
G. Toda y el pastel que hice ayer también.
S. Y se lo permitiste?
G. Pues qué querías que hiciera?
S. Esto es el colmo, escúchame bien Gabrielita, tú aquí trabajas conmigo, pero solo conmigo no para ella, así que te pido de la manera más atenta que no le sirvas ni siquiera un vaso con agua, es más te prohíbo que le des de mi comida.
G. Pero Santana... El negar la comida es pecado, además te recuerdo que a Norah le encantaba darle de comer a todo el mundo.
S. Mmmm, ok, que tome toda la comida que quiera pero que ella se la prepare o la tome del refrigerador, tú no le vuelves a servirle absolutamente nada.
G. Entendido.
S. Ahora vuelvo, voy a decirle que mañana temprano nos vamos al hotel para que comience a trabajar.

Santana la buscó en las habitaciones hasta que la encontró.

S. Quinn, aquí estás?
Q
. Estoy tomando una ducha, pasa.

Encontró la rubia en la tina.

S. Esto es el colmo.
Q
. Qué?
S. Tú no entiendes, verdad? Aquí eres una arrimada, no la dueña de la casa así que no pierdas el tiempo gastándote mi agua.
Q
. No seas tacaña, mejor ven y compartimos la ducha, nos podemos divertir.
S. Eres una descarada, yo contigo no me vuelvo a meter en mi vida, qué asco el saber que te acostabas con el boca de trucha al mismo tiempo que conmigo, ya fui con el doctor y me hizo un montón de estudios para descartar alguna enfermedad venérea, espero salir bien.
Q. Qué te pasa? Yo soy una persona totalmente sana, además no me acosté con el idiota de Sam, si acaso sólo le di unos cuantos besos.
S. Sí claro, en fin, te aviso que mañana muy temprano nos vamos al hotel, será tu primer día de trabajo.
Q
. Qué bien, entre más pronto salde mi cuenta mucho mejor para las dos.
S. Así es.

Santana salió de la habitación y fue al comedor.

G
. Todo bien?
S. No, no quiero a esa mujer en mi casa, pero por ahora no sé cómo mandarla al diablo de aquí, no quiero un escándalo, solo espero que después de mañana ella sola salga huyendo.
G. Pues qué vas a hacer?
S. Jejejee ni te lo imaginas.

Al día siguiente la rubia se levantó muy temprano para prepararse para el trabajo, luego se dirigió al comedor donde ya se encontraba la latina.

Q
. Hola Santana, buenos días, estoy presentable para el trabajo?
S. Demasiado jejejee.
Q
. Cuál es la gracia?
S. Ninguna.
Q
. Gabriela, me sirves por favor?
G. Emmm.
S. No, Gabriela tiene prohibido servirte, ella no trabaja para ti, así que si quieres comida pues sírvetela, has de cuenta que estás en un buffet.
Q
. Qué?
S. Lo que oíste, quieres comer, tú misma vas a servirte lo que haya, y se te rebajará de tu sueldo lo que consumas.
Q. Estás bromeando?
S. No, estás viviendo en mi casa porque me das lástima, pero al estar aquí también tendrás obligaciones, nadie se ocupará de tu ropa, tú misma tendrás que lavarla, asearás tu habitación y comprarás tu comida.
Q
. Y crees que voy a aceptar eso?, Te repito que soy tu esposa ante la ley, si quiero voy y te denuncio.
S.
Y si yo quiero voy y te acuso de infidelidad, sin importarme el que le haya dado mi palabra a tu padre, quieres que él pase por una vergüenza así?
Q
. Ok, ok, me haré cargo de mis cosas.
S. Perfecto.

Los días que estuvo sin comer adecuadamente, le provocaron un apetito enorme, así que no tuvo más remedio que pararse y servir su comida.

S. Lavas los platos y cubiertos que usaste, te espero en 10 minutos en mi auto.
Q. Lavar los platos?
S. 10 minutos.

Santana se alejó.

Q
. Al menos ya tengo algo de experiencia en esto, con tanto plato que lavé el otro día en el restaurante. (puchero)

Ya en el hotel.

Q
. Buenos días.
Ma. Hola Quinn.
J. Hola traicionera.
Q
. Hola idiota.
S. No le hables así a mi amigo.
Q
. Él empezó.
S. Bueno chicos, partir de hoy Quinn es una más de nosotros ya que trabajará en el hotel.
Ma. Bienvenida.
Q. Gracias.
S. Jesse, puedes hablarle al jefe de recursos humanos, para que lleve a Quinn a su trabajo?
J. En seguida.

El encargado de recursos humanos llegó y le indicó a la rubia que lo siguiera.

X. Pues bien mi nombre es Larry.
Q
. Hola Larry.
L. Espero que tu estancia sea agradable, el trabajo es un poco agotador y estresante, pero te aseguro que el ambiente laboral es formidable.
Q. Ok.

Fueron a un lugar algo alejado de las oficinas principales, al caminar por los pasillos, la rubia notó algo bastante extraño.

Q
. Disculpa, a dónde vamos?
L. Al área de trabajo que la señora Santana te asignó.
Q. Mmmm.

Al llegar ahí.

L. Pues bien, te presento a tu supervisora Terry del Monico, quien se encargará de capacitarte e indicarte lo que tienes que hacer en el trabajo.
Te. Bienvenida.
Q. Gracias, pero no entiendo, qué hacemos aquí? Y qué se supone que voy a hacer?
L. No te lo comentó Santana?
Q. No.
L. Serás una de las camareras del hotel.
Q. Quéeeeeeee? No, no puede ser, yo no voy a trabajar de camarera, no puedo, yo debo de estar en una oficina o algo así pero no limpiando las habitaciones, es un error.
L. No, aquí traigo los papeles donde Santana me indicó el área en la cual desempeñarías tu trabajo.
Q. Maldita!

Quinn casi corrió para regresar a ver a Santana.

X. A dónde va señorita?
Q. No te hagas tonta, sabes que soy la esposa de Santana, voy a su oficina.

La rubia entró.

Q. Es una maldita broma de mal gusto?
S. No te enseñaron a tocar las puertas antes de entrar?
Q. Me importa un bledo si toqué o no lo puerta, por qué demonios me mandaste a trabajar de camarera?
S. Me dijiste que aceptabas trabajar conmigo para pagarme, y te estoy dando el trabajo, no veo dónde haya una broma en este asunto.
Q. Infeliz, el trato era trabajar pero no de camarera.
S. No, yo jamás te mencioné en dónde trabajarías, me hace falta personal en esa área y es ahí donde te coloco.
Q. Yo firmé un contrato donde me dabas trabajo con un sueldo bastante elevado que jamás ganaría una camarera, así que me tienes que poner en el área indicada según dicho contrato.
S. Y yo te recuerdo que no leíste el contrato, ahí jamás mencioné dónde desempeñarías tu trabajo, te voy a pagar lo establecido, pero no tengo un departamento donde ponerte más que en el que te mandé, serás la camarera mejor pagada de todo el hotel.
Q. Olvídalo, yo no me voy a rebajar a trabajar de esa manera.
S. Ese es tu problema, tómalo o déjalo, te estoy dando la oportunidad de que me pagues, pero si no lo aceptas entonces ve y consigue un trabajo en otro lugar y ya, nada más que te recuerdo que no tienes ningún título universitario para que consigas un buen empleo y sin ninguna referencia va a estar en chino que lo consigas, te tardarás mucho más tiempo en pagarme haciendo eso que trabajando aquí para mí como camarera.
Q. Te estás desquitando, verdad? Me estés humillando de esta manera por lo que sucedió, pero si piensas que te voy a estar rogando para que cambies de opinión, olvídalo, te voy a pagar, firmaremos el divorcio, y jamás en la vida nos volveremos a ver las caras.
S. Excelente, me encanta lo que acabas de decir.

La rubia salió.

S. A dónde vas?
Q. A trabajar.
S. Que tengas un excelente día.
Q
. Vete al diablo.
S. Jajaja.

A punto de llorar la rubia salió de la oficina de su esposa, tuvo que respirar en varias ocasiones para que las lágrimas no salieran de sus ojos, luego fue nuevamente a entrevistarse con la que sería su supervisora.

Q
. Ya estoy aquí.
Te. No había ningún error?
Q. No.
Te. Muy bien, Tina!
T. Sí?
Te. Ésta rubia, cómo dijiste que te llamabas?
Q. Quinn Fabray.
Te. Ok, Quinn es la nueva camarera, entrénala, no quiero ningún error, ya me conoces.
T. Claro.

Terri se alejó.

T. Hola, mi nombre es Tina.
Q. Hola.
T. Creo que vienes demasiado elegante para trabajar aquí, no lo crees?
Q. Es que no me imaginé que aquí sería donde trabajaría.
T. Ohhh... Bueno, vamos para que te den un uniforme, y luego me acompañas a hacer mi rutina diaria.
Q.
Está bien.

Una vez enfundada en su uniforme.

Q. Es horrible.
T. Te parece?
Q. Sí, me quiero morir.
T. Mmm, ven, vamos por el carrito.

Ya ahí.

T. Siempre tienes que asegurarte de que el carrito esté completo antes de ir a las habitaciones, dependiendo del número de habitaciones que te asignen, es el número de juego de sábanas, toallas y artículos de limpieza que tienes que llevar.
Q. Cuántas habitaciones aseas?
T. 18 a veces 20.
Q
. Quéeeee?
T. Sí, sabes que este hotel es enorme, siempre está a tope, pesar de que somos bastantes las que trabajamos aquí, de todos modos no nos damos abasto.
Q. Dios mío.
T. Bueno, el carrito está listo, vamos.

Las chicas subieron al décimo piso.

T. Ésta es mi área, aquí tengo el informe donde veo qué habitaciones están ocupadas, por lo general hay que aprovechar los momentos en los que los huéspedes salen de la habitación para limpiarla, tenemos de 15 a 20 minutos para terminar de asear el lugar, y tenemos que hacerlo bien porque de lo contrario Terri y las otras supervisoras vienen a checar que todo esté limpio, si algo está mal, te hacen repetir el trabajo.
Q. Ay Dios mío, yo nunca he limpiado nada, no voy a poder hacer esto.
T. Claro que podrás, yo te voy enseñar cómo hacerlo.
Q. Gracias.

Entraron a una habitación.

Q. Pero qué es este desastre?
T. Ja, esto no es nada, cuando te toque ver algo horrible te querrás desmayar, ayúdame a retirar la ropa de la cama por favor.
Q
. Voy a necesitar unos guantes.
T. Tómalos del carro.
Q. Ok.

Tina comenzó a indicarle qué hacer.

T.
No Quinn, así no, es así.
Q. No puedo.
T. Pero es solo exprimir el trapeador.
Q. Pues no sé cómo hacerlo.
T. No entiendo nada, qué en tu casa jamás hiciste algo de aseo?
Q. No, para eso estaba la servidumbre, dios mío qué hice para merecer esto? Ah sí, ya lo recordé.
T. Tenías servidumbre?, Acaso eras una riquilla o algo así?
Q. Tú lo has dicho, era, pero me metí en un problema enorme y ahora tengo que estar trabajando en esto para poder reparar el daño que hice.
T. Lo siento.
Q. En fin, así?
T. Más o menos, deja te muestro.

Al terminar de asear la habitación.

T. Listo.
Q. Estoy muy agotada.
T. Jajaja pero aún faltan 17 habitaciones más.
Q. Noooooo.

Mientras tanto en la oficina de Santana.

Ma. No puedo creer que seas capaz de humillarla así, tiene razón en lo que te dijo sobre ponerle en el área que le corresponde según el contrato que firmó.
S. Pero es una idiota que todo se cree, ella no sabe absolutamente nada de negocios ni de la vida, sólo nació para gastar dinero que obviamente ella no se gana, además quién la va asesorar en esto? Rachel? No lo creo, es igual de idiota que ella.
Ma.
Y siempre cuánto tiempo la vas a tener de camarera?
S. Lo que ya habíamos dicho, el resto de los 90 días que se supone estaría conmigo, luego la cambio de departamento, irá ascendiendo poco a poco hasta que me pague, porque bien sabes que lo que resta de los 90 días apenas si alcanzará a pagarme una tercera parte de lo que me debe.
Ma. Pobre Quinn.
S.
No la compadezcas, bien sabes que no se lo merece.

Horas después.

T.
Listo.
Q.
No me puedo mover.
T. Jejejee, así pasa al principio, pero poco a poco irás adquiriendo condición, el trabajo es muy pesado y algo estresante pero la dueña nos paga bastante bien.
Q. Si tú lo dices.
T. Es hora del descanso, vamos al comedor.
Q.
Les dan de comer?
T. Sí.
Q. Qué bien, me muero de hambre.

Ya ahí.

T. Mira ella es Sugar, tiene más tiempo trabajando aquí que yo.
Q. Hola.
Su. Así que tú eres la nueva, no tienes el tipo de alguien pobre como nosotras.
T. Quinn era rica.
Su. Lo sabía.
Q. Pero ya no lo soy, y no saben lo mucho que me duele eso.
Su. No te preocupes, con el trabajo se te irá olvidando, aquí en lo último que tienes tiempo es en pensar en tu vida.
T. Jajajaa no exageres.
Su. Aguas, ahí viene la fiera.
Te. Quinn, cómo vas?
Q. Emmm, bien?
Te. Tina es uno de los mejores elementos, espero que tomes nota de todo lo que te indique, mañana trabajarás nuevamente con ella y después te harás cargo tú sola de tus habitaciones.
Q. Está bien.

Terri se alejó.

Su. Como consejo, cuídate de ella, es una bruja amargada.
T. Totalmente.
Q. Diablos.

A la hora de la salida.

T. Nos vemos mañana.
Q. Espero poder levantarme.
T. Ni te ocurra llegar tarde, recibirás una sanción económica.
Q. Cómo?
T. Te rebajan de tu sueldo.
Q. Ay no, lo que menos quiero es que me quiten dinero, todavía no lo cobro y ya lo debo todo.
T. En serio?
Q. Sí, bueno, hasta mañana y muchas gracias por tener paciencia conmigo.
T. No es nada.

La rubia se dirigió hasta la oficina de Santana.

X. La señora no está.
Q. Cómo que no está?
X.
No, salió hace más de dos horas en compañía de la señorita Marley y el joven Jesse.
Q. Pero me dejó aquí? Vine con ella al hotel, cómo se supone que voy a regresar a casa?
X. Emmm, no lo sé.
Q. Dile a alguno de los choferes que me lleve.
X. Lo siento señora, pero Santana dio plenas instrucciones sobre no hacer caso de sus peticiones por muy mínimas que sean.
Q. Infeliz!

La rubia salió del hotel, no tenía dinero para un taxi y no sabía qué hacer.

T. Aún aquí?
Q. Sí, mi esposa me dejó aquí y ahora no sé cómo ir a casa.
T. Esposa?
Q. Es una larga historia, no, una corta historia pero sí, tengo esposa.
T. Ohhh, bueno, yo estoy esperando el autobús que me deja cerca de donde tengo que tomar otro autobús para llegar a casa, si quieres te indico qué autobús debes de tomar para que llegues a la tuya.
Q. Es que ni siquiera traigo dinero para el maldito autobús.
T. No te preocupes por eso, yo te presto, luego me lo pagas.
Q. Gracias.
T. Entonces dónde vives para decirte qué autobús debes de tomar?
Q. En Los Feliz.
T. Eh? Jajajaajajajaja.
Q. Qué?
T. Es broma?
Q. No.
T. Pero dijiste que ya no eras rica.
Q. Pues no pero allá vivo.
T. Ohh, bueno, creo que tendremos que caminar unas cuadras para llegar a otra parada de autobús y ya ahí te digo qué hacer.
Q. Muchas gracias.

Varios minutos después la rubia llegó a casa y encontró a Santana viendo la televisión en la sala.

Q. Gracias por dejarme botada en el hotel.
S. Eh?
Q
. No sólo me humillas al darme el peor trabajo del mundo, sino que también me dejas ahí sabiendo que no tenía cómo regresar a casa.
S.
La verdad ni me acordé que estabas ahí.
Q
. Sí claro, si no es por una compañera a la que ya le debo dinero, sabrá Dios dónde estaría ahorita.
S.
Pues ya no te quejes, finalmente ya estás aquí, o no?
Q. Necesito que me des un adelanto de mi sueldo.
S. Jajajaja es broma?
Q
. No, necesito dinero para ponerle gasolina al auto y poderme desplazar todos los días al trabajo.
S. Lo siento, pero no te voy a dar nada además te recuerdo que ya me debes tu sueldo, solamente te puedo ayudar llevándote todos los días muy puntual al trabajo, pero para el regreso arréglatelas como puedas, buenas noches, ya no quiero ver tu horrible cara.
Q
. Te odio!
S. Yo a ti mucho más.

Quinn fue a su habitación, le dolía todo el cuerpo así que se puso llorar en silencio.

Entonces recibió una llamada de su madre.

Q. Mamá.
Ju. Hija, cómo estás?
Q. Cómo crees que esté? Me estoy muriendo mamá, no tengo ni un quinto, estoy por lo pronto en casa de Santana, me humillé para que me dejara vivir aquí con la promesa de trabajar para ella y pagarle, pero me trata horrible, odio mi vida, te juro que la odio.
Ju. Hija, sabes que si yo te pudiera ayudar lo haría, pero si tu padre me sorprende, me mata.
Q. No te preocupes, lo entiendo, tengo algunas joyas que tú y papá me regalaron, mañana empeñaré algunas para ponerle gasolina al auto e irme a trabajar.
Ju. Yo trataré de convencer a tu papá para que te levante el castigo y puedas regresar a casa.
Q. Gracias mamá.

Al día siguiente Quinn fue al comedor.

S. Que carita.

No contestó nada y fue a servirse algo para desayunar, se quedó en la isla de la cocina.

S. Termina rápido, se te pegaron las sábanas y ya vamos retrasadas.

La rubia no volvió a contestar nada, luego se fueron al hotel.

S
. Que tengas un excelente día.
Q. Vete al diablo.
S. Jajajaa.

Ya en su área de trabajo.

T. Hola Quinn, buenos días.
Q. Hola Tina.
T. Te pasa algo?
Q. No, me voy a cambiar, ahora vuelvo.
Te. Rápido señoritas, hay muchas habitaciones por limpiar.

Cuando las chicas comenzaron a asear las habitaciones.

Q. Tina, el desagüe de la tina está tapado. (mueca)
T. Tenemos que destaparlo.
Q. Qué? No, pero cómo?
T. Metiendo la mano para ver qué está obstruyendo el desagüe, si no podemos destaparlo entonces le llamamos a mantenimiento, anda hazlo tú.
Q. Yo?
T. Sí, tienes que aprender a hacer de todo.
Q. No puede ser.

A pesar de traer guantes, con mucho asco, la rubia metió la mano a la tina.

Q
. Se siente algo.
T.
Jálalo.

La rubia sacó un montón de pelos.

Q. Guácala, me voy a vomitar, guácala.
T. Esos no son cabellos de cabeza, creo que se afeitaron cierta parte del cuerpo.
Q. Pelos púbicos? Ay no, ay nooooooo, maldita Santana me las vas a pagar! (llorando)

Minutos después.

T. Tranquila, ya no llores.
Q. La odio, te juro que la odio.
T. Pero cómo vas a odiar a la dueña del hotel?
Q. Ella me puso en este lugar, pudiéndome colocar en otra área, pero no, tenía que humillarme.
T. Te parece humillante este trabajo?
Q. Mucho.
T. Mmm pero es un trabajo honrado, sinceramente yo no lo veo como una humillación.
Q. No entiendes, tú no estás acostumbrada a lo que yo sí.
T. Tal vez, pero ya estás aquí y tienes que hacer las cosas o te van a correr.
Q. Maldita sea.

Más tarde.

Q. Así?
T. Pásale nuevamente el trapo, se nota que aún tiene polvo.
Q. Me duelen las manos.
T. A ver, sácate los guantes.
Q. Ok.
T. Híjole, tienes ampollas, tenemos que ir a la enfermería.
Q. Lo que me faltaba.

Ya ahí.

X. Esto te va a arder.
Q. Ahhhhhhh!
X. Te lo dije.
Q. No voy a poder trabajar así.
T. Espero que mañana estés mejor, recuerda que ya se te van a asignar tus habitaciones.
Q. Odio mi vida.

En la oficina de Santana.

S. Jejeeje me da mucha risa ver la cara de Quinn, esa soberbia que la caracteriza está a punto de colapsar.
Ma
. Pobre, espero que esto le sirva como una lección para no volver hacer lo que te hizo.
S. Y si lo vuelve a hacer será su problema, lo único que quiero es que me dé el divorcio y me pague de una buena vez.

De vuelta en las habitaciones.

Q
. Tina, sabes algún lugar donde pueda empeñar algunas joyas?
T. Mmm, ah sí, de camino a casa he visto algunos establecimientos, piensas empeñar algo?
Q. Sí, necesito dinero para ponerle combustible a mi auto, y para pagarte lo que me prestaste ayer para el autobús.
T. Saliendo del trabajo te acompaño.
Q. Gracias.

Al salir.

T. Aquí es, vamos.
X. Buenas tardes.
Q. Hola, tengo unas joyas que quiero empeñar.
X. Son robadas?
Q. No, son mías.
X. Veamos.

Al terminar la negociación.

Q. Me dieron una miseria.
T. Ya lo sé, pero no creo que en otro lugar te dieran más.
Q
. En fin, aquí tienes tu dinero.
T. Gracias.
Q. Al menos tendré dinero para llenar el tanque de mi auto.
T. Algo es algo.

Al llegar a la mansión.

Q. Vicente, puedo pedirte un favor?
V. Emmm, disculpe señorita pero la señorita Santana me lo prohibió.
Q. Claro... gracias.
V. Qué se le ofrecía?
Q. Necesitaba que fueras a comprar un poco de combustible para poder mover mi auto mañana y llevarlo a que le llenen el tanque.
V. No le mencione nada a la señorita que le ayudé, en el garage tengo algo de combustible que le ayudará a mover el auto.
Q. Muchas gracias.

Quinn fue directamente a tomar un baño.

Q. Necesito un novio rico o al menos hacer un buen negocio, no quiero seguir humillándome, además me duelen horrible mis manos.

Esa noche, Santana llegó a casa y comenzó a cenar, Quinn salió a hacer lo mismo.

Q. Hola.

La latina no contestó.

Q
. Puedo acompañarte?
S. No.
Q
. Mmm, ok.
S. Qué te pasó en las manos?
Q
. No creo que te importe.
S. Tienes razón, no me importa.
Q
. Mañana me voy en mi auto al hotel, ya no vas a tener que llevarme.
S.
Maravilloso, entre menos te vea mucho mejor.
Q
. Idiota.
S. Te tengo buenas noticias, al parecer sí estás sana tal y como me lo dijiste, no me pegaste ninguna enfermedad, ya me dieron los resultados.
Q. Te dije que yo no me acostaba con nadie más que contigo.
S. Seguro... en fin, buenas noches.
Q
. No vas a terminar?
S. Tu presencia me quitó el apetito.
Q
. Maldita.
S. Vete al diablo.

En la habitación de la latina.

S. Hey Jesse ya averiguaste eso?
J. Sí, no lo vas a creer pero frecuenta mucho el bar de Puck.
S. En serio?
J. Sí y ha estado apostando.
S. Supongo que con mi dinero.
J. Tal vez, entonces qué hacemos?
S. Hacerlo que pierda hasta los calzones, jajaja ahora es el turno del boca de trucha de sufrir.
J. Sí, ese par te las va a pagar muy caro.
S. Lo harán.
J. Y si mañana hacemos una supervisión con las camareras?
S. Hecho.

Al día siguiente, las chicas se fueron a trabajar.

S
. Al menos ya tengo un peso menos encima, creí que tendría sífilis o algo así.
Ma.
Y te queda claro que ella no te engañó del todo.
S. Marley, a veces pareciera que eres más amiga de Quinn que de mí, siempre la estás compadeciendo, no me caigas mal por favor.
Ma. Perdón, pero no puedo creer que de un día para otro todo el encanto que tenías con ella haya desaparecido.
S. Si estuvieras en mi lugar me entenderías.
Ma. Tal vez.
J. Hey Santana, listo, nos vamos?
S. Sí.
Ma. A dónde van?
S. Haremos una supervisión a las camareras, vienes?
Ma. Están locos, pero ok, vamos.

Mientras tanto la rubia recibía indicaciones de su supervisora.

Te. Aquí tienes tus habitaciones asignadas, recuerda que deben de quedar impecables, no quiero ninguna queja de alguno de los huéspedes.
Q. Está bien.

Quinn subió a su piso y comenzó con sus tareas.

Q. Que puto asco!
T. Hey, qué bueno que te tocó en mi mismo piso.
Q. Sí, es lo único bueno en todo esto, mira cómo que dejaron esta habitación, malditos. (puchero)
T. Ay Quinn, no está tan mal, es mejor que comiences de una vez.
Q. Sí, nos vemos al rato en el descanso.
T. Ok.

En los elevadores.

S. Quita esa cara Terri, solo es una supervisión de rutina.
Te. Perdón señorita Santana, es que es tan raro verla a usted en las supervisiones.
S. Creo que ya vendré más seguido.
Te
. Quiere revisar algún piso en particular?
S. Claro, en qué piso está la nueva camarera?
Te. Vamos para allá.

Cuando llegaron, Quinn limpiaba entre maldiciones.

Te. Quinn.
Q. Qué pasa?
Te. Estamos aquí porque la dueña del hotel hará una supervisión.
S. Buenos días.
Q
. Mmm.
Te. Quinn! La señorita es la dueña y te saludó.
Q. Buenos días.
S. Dame el guante.
J. Ok.

Jesse le entregó un guante blanco.

S. Espero que los muebles estén limpios.
Q. Los acabo de limpiar.
S. Veamos...

Santana pasó sus dedos por un mueble.

S. Uyy, esto está muy sucio, límpialo de nuevo.
Q. Lo acabo de limpiar!
S. Y te digo que está sucio.
Te. Emm, Quinn, si la señorita te dice que está sucio es porque está sucio, lo vuelves a limpiar.
Q. Ok.
S. Quiero verlo, anda límpialo de nuevo.

Quinn apretó sus puños y volvió a limpiar el mueble.

S. Veamos... muy bien, ahora sí está impecable, limpia nuevamente todo.
Q. Pero ya lo limpié.
Te. Quinn, no le respondas a la jefa.
S. Vamos al baño.
Q. Aún no lo termino.
S.
Pero qué tiradero es éste?
Q. Dije que aún no terminaba.
S. No debes de gastar tanta agua, eres tonta o qué?
Q
. Tonta tu abuela!
Te. Quinn, ay Dios mío, discúlpela por favor.
S. Te fascina responderle a tus jefes?
Q
. Santana, basta, suficiente es tener que estar aquí para que vengas y me humilles aún más.
Ma. Santana ya vámonos.
S. Limpia esto y no me iré de aquí hasta que termines, anda, ustedes vayan a ver a la otra camarera.
J. Ok.

Quinn apretó la quijada y a punto de llorar comenzó a limpiar.

S. Rápido, aún te faltan muchas habitaciones por limpiar.
Q
. Vete al diablo.
S. Qué dijiste?
Q. Nada.
S. Por cierto, el uniforme te queda perfecto. (sonriendo)
Q. También así le quedaba a tu mamá?

Santana se enojó ante ese comentario y con el pie tiró la cubeta con agua.

Q
. Qué te pasa?
S. Límpialo.
Q
. Límpialo tú!
S. Eres una inútil.
Q
. Te odio, ojalá que te mueras.
S. Lo mismo te deseo, pero ahora limpia eso.
Q. Yo no limpio nada, me largo ya no soporto esto.

Quinn se encaminó a la puerta.

S. Si te vas de aquí será para que vayas y recojas tus porquerías a mi casa.
Q
. Te encanta doblegarme, verdad?
S. Mucho, es mi revancha, entonces te vas o te quedas?
Q
. Voy a conseguir un mejor trabajo y...
S. Jajajaja que ilusa eres, dónde te van a pagar lo que yo te pago si no sabes hacer nada? Ahh ya sé dónde sí puedes ganar mucho dinero, de prostituta, eso de te da muy bien.

Slap!

Te. Quinn! (boca abierta)

Quinn abofeteó a Santana.

S. Terri quita las sábanas de la cama, que esta señorita la vuelva a hacer y si no termina su trabajo a tiempo, se quedará hasta que lo termine así sean las 10 de la noche.
Te. Claro que sí.
S. Esto no se va a quedar así.
Q
. Te odio!
S. Vámonos.

Santana y sus amigos se fueron.

Te. Cómo se te ocurre abofetear a la dueña del hotel, estás loca? Dale gracias a dios que no te despidió.
Q. No me va a despedir, la muy perra me tendrá aquí hasta que se le dé la gana.
Te. Por qué hablas con tanta familiaridad de ella, es tu amiga o algo así?
Q. Es mi esposa.
Te. Quéeeee?
Q. Pero solo porque no le he dado el divorcio, yo no quiero nada con ella ni ella conmigo.
Te. Pues mientras son peras o manzanas, termina la habitación.
Q. Ya que.

En el elevador.

Ma. Sí que te pegó fuerte.
S. Me tomó desprevenida pero en la primera oportunidad que tenga me las paga.
Ma. Por Dios.
J. Entonces hoy comienza el plan contra Sam?
S.
Sí.
Ma. Qué van a hacer?
S. Ya lo verás, jejejee.
Ma. Ustedes están locos.
J. Solo hacemos justicia.

Continuará...


Qué piensan de la actitud de Santana?

Qué desean para Sam?

Espero nuevamente sus muchos comentarios, gracias por leer.