gracias a todos! aquí el último capítulo...


10.

Remus estaba de pie, con las manos en los bolsillos de un suéter viejo, sobre el muelle de Hanover, observando el mar, el viento era violento y le despeinaba el cabello, su brazo estaba vendado al igual que su frente; a sus espaldas estaba Tonks en la puerta de la casa Highmore despidiéndose y arreglando las últimas cosas oficiales con Highmore, con muletas de por medio, Bennett y otros Aurores irlandeses.

Unos minutos más tarde, la bruja tomó del brazo bueno a Remus y comenzaron a caminar en dirección al barco que los llevaría de vuelta a Inglaterra seguidos por Adam Bennett.

A penas había zarpado el barco, cuando Tonks se acercó a Remus quien miraba el triste cielo irlandés desde la popa. "¿Estás bien?" ella preguntó.

"Con unas cicatrices de más, pero estoy bien" él respondió y la miró "te prometí que estaría bien" sonrió. Ella correspondió la sonrisa y acarició su rostro. "Perdón..." él dijo, aunque ella pareció no entender "pensé que me habías dejado, cómo fui tan estúpido para pensar eso... y aunque lo hubieras hecho, nunca debí aceptar ser rey de nada" entonces explicó.

"Está bien..." ella lo consoló "esa gente te necesitaba, aun necesitan a alguien" respondió, pues ella pudo ver como era la vida de los licántropos, conocía a Remus pero él era un caso especial, pues pese a su condición tenía gente a su lado, pero muy pocas personas se arriesgan a compartir con hombres lobo.

Él se quedó cayado un instante, Irlanda parecía cada vez más lejana desvaneciéndose en el horizonte. Ella no se atrevía a hablar, pues rara vez él se veía con tanta paz, interrumpirlo sería un crimen.

"Nymphadora..." él dijo observándola, sus ojos en ese momento parecían tornasol, ella no le alegó que le dijera Tonks pues la voz del mago sonó tan triste como bella "cásate conmigo". Ella lo miró incrédula. "sino¿qué futuro hay?" entonces él decidió preguntar.

Ella comenzó a reírse "no me vas a proponer matrimonio cada vez que hagas algo estúpido" dijo, él la miró con las cejas levantadas. "No es una buena razón para hacerlo..."

"¿Entonces cuál es?"

"Desearlo" ella respondió dando un golpecillo en el pecho de Remus, justo donde está el corazón.

"¿No lo deseas?" él preguntó.

Tonks se encogió de hombros "la cosa es que tú lo desees" respondió y abrazó a Remus, quien la llevó contra su cuerpo con fuerza. Nunca habían mencionado antes la idea de casarse, ambos suponían que el otro no estaba interesado, pero esa breve conversación había cambiado esa idea.

Su viaje hasta Londres pasó sin mayores incidentes. En la estación de trenes se despidieron de Adam Bennett quien agradeció a ambos por haberle salvado la vida. Estaba obscureciendo cuando Tonks y Remus llegaron a su acogedora casa en las afueras de Londres.

Antes de entrar, mientras ella buscaba las llaves de la casa algo más llamó su atención. Remus se arrodilló ante ella "cásate conmigo..." volvió a hacerle aquella proposición y nuevamente ella se sorprendió, antes de que pudiera decir algo, él continuó "esta vez lo deseo..."

La bruja entonces comprendió que esta vez era más que una simple forma de disculparse. "Por supuesto..." respondió con una sonrisa radiante en su rostro.

Aun en el suelo, Remus confesó "me gustaría tener un anillo..."

"Pero párate" ella pidió y puso sus manos sobre los hombros de Remus "tú eres el rey aquí..." bromeó y los dos comenzaron a reírse.

XxXxXxX

Sus ojos bien abiertos miraban el techo despintado, estaba nervioso, miró el reloj y ya eran las cinco de la mañana, faltaba poco para su cita de ese día. Sentía una gran ansiedad. A su lado estaba ella, la que lo ayudaba a seguir caminando, tan profundamente dormida que no se atrevió a hablarle.

"¿No puedes dormir?" fue ella quien le habló.

Remus aspiró y desde el fondo de su garganta respondió con simpleza "no..."

Tonks se volteó para verlo, aunque no podía abrazarlo, había un vientre crecido y a punto de dar a luz de por medio, pero tomó su mano "todo saldrá bien..." sonrió, eso tranquilizó de sobremanera a su acompañante.

"¿Irás, cierto?" él preguntó y ella asintió. Unos segundo más tarde él se levantó para arreglarse, tomó un baño, incluso había comprado ropa nueva que ese día vestiría para aquella importante cita.

Más tarde ella también se despertó por completo, su condición no le permitía levantarse con mucha agilidad. Desayunaron en la mesa de la cocina y ya cuando el sol estaba fuera estaban listos para salir.

Al caminar por el pasillo, que ahora le parecía más estrecho y ella aseguraba que así era, que el pasillo se encogía, Tonks tiró un marco con una foto en él. Intentó agacharse para levantarlo infructuosamente.

"Yo lo levanto..." dijo Remus, ella entonces se dirigió hacía la puerta. Al mirar la foto, él no pudo evitar sonreír. Los dos lucían felices en la fotografía fechada de casi un año antes de ese día. Tonks se veía hermosa y llena de luz con su vestido blanco de novia y con el look de cabello negro que había elegido para ese día, Remus vestía esmoquin negro impecable, él mismo se sorprendió de verse así de elegante, pero sobre todo, rejuvenecido, lleno de vida.

"Vamos a llegar tarde..." Tonks lo llamó y él dejó la fotografía sobre la mesa donde estaba y salió del lugar.

Iban rumbo al Ministerio de Magia, Tonks no había ido en meses, tenía permiso médico, Remus había pedido una audiencia para hablar de ciertos puntos que quería discutir sobre Licántropos. Como empleado del Ministerio, era sabido que él era uno, pero por primera vez pedía tal cosa; un asunto como este tomaba meses en ser procesado, Remus, aprovechando su trabajo ahí, pudo colar la solicitud para que ésta fuera tomada en cuenta antes.

Cuando llegaron al Ministerio, los Weasley los esperaban, sólo Arthur, Molly y Bill, quien había ayudado a Remus a recopilar información, ordenarla y presentarla, pero fue Remus quien escribió el discurso que pronunciaría ese día, el chico Weasley había tenido un comportamiento errático cada luna llena, pero aun así, se consideraba parte de la desgracia de los hombres lobo.

"¿Listo?" el señor Weasley saludó con una palmada en la espalda. Remus rió nerviosamente.

"Siento que voy a vomitar" confesó, era bastante lógico con los nervios.

Mientras, Molly preguntaban a Tonks como se sentía ahora que ya tenía 8 meses de embarazo. Pero algo más llamó la atención de la Auror, ella creía que esa persona que se acercaba no iría pero se equivocó, por la calle iba caminando, con una leve cojera, Isaac Highmore, ella lo había contactado en cuando se enteró que el caso de Remus iba a ser revisado, pero nunca recibió respuesta.

Remus discutía los últimos detalles con Bill y el señor Weasley cuando sintió la mano de Tonks tocándole el hombro, él volteó para ver que quería pero con sorpresa y alegría vio a Highmore.

"Highmore, nunca me había alegrado tanto de verte" Remus sonrió, era el chico que le había dado la idea de aquella osada acción que estaba a punto de hacer.

"Vine a apoyar a su majestad" Highmore sonrió, los Weasley no entendieron a qué se refería, Remus y Tonks les habían contado su aventura en Irlanda pero nada referente a la profecía, eso se quedó sólo en los expedientes de ambos Ministerios.

Tras presentar a Isaac Highmore con los Weasley y viceversa, entraron al Ministerio de la única forma que era posible. Mientras caminaban por los bulliciosos pasillos Tonks y Highmore tuvieron una pequeña charla.

"¿Perdiste tu trabajo?" preguntó Tonks, aunque Remus, que iba unos dos pasos adelante con Bill, pudo escucharla.

Highmore asintió con tristeza "qué se le va a hacer... además, tengo que decirte, que no se encontró el cuerpo de O'Connell por ningún lado" dijo, un enorme nudo en la garganta se apoderó de Tonks, Remus sintió algo similar al escuchar aquello.

Pero no había tiempo para preocuparse, ya estaban en la puerta del salón donde sería la audiencia. Remus tuvo que separarse del resto, el estaría sólo ante un consejo designado para estudiar el caso, él no esperaba que el ministro en persona estuviera ahí. Entró y había un podio en medio, en frente sillas altas donde el consejo se sentaría y a los lados sillas para los curiosos espectadores que quisieran presenciar aquello. Los nervios comenzaron a hacer estragos en cuanto vio que las sillas para espectadores de llenaban con rapidez, el caso era único; un licántropo peleando por derechos para los suyos, había incluso reporteros y fotógrafos de El Profeta.

Estaba todo listo, aunque había una silla vacía justo al frente de Remus, sólo esperaba que le dijeran que podía empezar¿cuándo demonios le dirían eso?, sentía que ya habían demorado mucho. Miró a un lado, donde los Weasley, Highmore y Tonks estaban en primera fila, su esposa le sonrió dándole ánimos, eso lo tranquilizó nuevamente, pudo ver más allá, de pie, a Adam Bennett, hacía mucho que no lo veía. Un silencio se hizo y un hombre que asimilaba un viejo león entró, Remus no podía creerlo, el propio Rufus Scrimgeour presidiría la audiencia y lo miró intrigado, era obvio que había escuchado sobre la profecía y sabía que Remus era ese rey prometido.

"Puede comenzar señor Lupin" una bruja, sentada al lado derecho del Ministro ordenó.

Remus sacó un papel arrugado del bolsillo de su pantalón, lo extendió y en él había escrito algo, lleno de tachones y manchas de tinta, se aclaró la garganta y comenzó.

"Hace más de un año..." comenzó con una frase poco propia para comenzar un discurso de esa índole, fue breve pero contundente, procuró no caer en cursilerías y sólo exponer crudamente la verdad que se vivía como licántropo, era un pliego petitorio para la tolerancia hacía los hombre lobo, nada descabellado.

Remus concluyó, al final casi ni siquiera miró el trozo de papel donde llevaba su discurso. El silencio se hizo, un cuchicheo provenía de entre los miembros del consejo y se escuchaba el clic de la cámara fotográfica de los reporteros de El Profeta. Highmore se puso de pie y comenzó a aplaudir, los Weasley no tardaron en seguirlo, Tonks le sonreía. El resto de los presentes inundaron el recinto con aplausos, incluso algunos miembros del consejo lo hacían.

En cuanto los aplausos dejaron de oírse, Scrimgeour se puso de pie apoyado en su bastón "gracias señor Lupin, el caso será estudiado, sabrá el fallo muy pronto" dijo el Ministro y por fin, todo había acabado. Junto con el discurso fueron presentadas carpetas de información llenas de datos sobre licántropos que a lo largo de la historia habían hecho algo destacado, pero trataron de hacerlo imparcial, incluyeron también datos sobre aquellos licántropos que usaban su condición para el mal, demostrando que eran tan humanos como cualquier otro.

Salieron del Ministerio, Remus se veía mucho más relajado.

"Bien hecho... definitivamente eres el dueño del reino que por fin ha llegado" Highmore felicitó a Remus, nuevamente los Weasley no entendieron y se despidieron pues Arthur y Bill tenían que trabajar.

"Tal vez no consiga nada pero... no me quedaré con la incertidumbre" Remus respondió al aire.

"Suerte, sólo vine a esto, tengo que regresar a Irlanda, no duden en avisarme cuando el pequeño lobito que cambiará el color de su pelaje nazca" el joven Isaac Highmore bromeó ante las risas de Remus y Tonks, con un chiflido llamó a una escoba que pronto apareció.

Se fue volando y desapareció en el cielo.

Aun mirando al cielo por donde Highmore se fue, Tonks sintió un antojo incontrolable "quiero donas de chocolate" dijo.

"Oh, no, debes comer sano" Remus dijo divertido.

Ella frunció el seño "si no vamos, tu hijo va a nacer con cara de dona de chocolate", ambos comenzaron a caminar por la calle.

Él rió "no, pobre, será un lobo que puede cambiar el color de su pelaje con cara de dona de chocolate"

Iban caminando bromeando y riendo al respecto, ella iba sujeta del brazo de él, el sol de medio día comenzaba a calentar el pavimento, sus risas se escuchaban por toda la calle y se notaban felices, tranquilos. El veredicto del Ministerio... no importaba por ahora.

FIN (tal vez)


bien... muchas gracias a todos los que dejaron review, ete fan fic tuvo un break de un año! pero por fin lo concluyo

el título original era "El hombre que debería ser rey", causa de una canción del grupo británico The Libertines, es una canción bastante irónica y basada en esa ironía me pregunté ¿quién puede resultar, de los personajes de Harry Potter, el más irónico si resulta ser un rey? y la respuesta fue casi inmediata... el humilde y pobre Remus Lupin, al que siempre tienden a subestimar, el que sufre de discriminación... de ahí surgió la idea para este fan fic

existe en mi cabeza loca una segunda parte, incluso tengo pensado el nombre para el pequeño lobito que puede cambiar el color de su pelaje, pero no estoy segura si concretaré esa segunda parte... ahora mismo estoy bastante concentrada en mi fan fic "¿Conoces a Severus Snape?" y en otras cosas... el tiempo lo dirá

gracias por leer