El caballero blanco.

Capítulo #10: Nuestros destinos.

Disclaimer: Ninguno de los personajes de Boys Over Flowers/Hana Yori Dango me pertenecen (por desgracia).


El viento soplaba con una tranquila suavidad, ahora todas las aves que se encontraban en sus nidos hechos de un sinfín de pequeñas ramas, aquellos hermosos animales estaban armonizando una bella melodía que solo ellos podían entender, pero se sentía como si fuera una bienvenida a un nuevo ciclo en su vida.

Aquellos árboles que se habían convertido en casi seres sin vida, habían vuelto a florecer poco a poco, que hacían recordar a los dulces y grandes algodones de azúcar, aquél aperitivo que les encantaba comer a los pequeños.

Todos los cambios alrededor habían indicado una sola cosa: la primavera había llegado; aunque no de forma eterna. Era una pena porque era la época favorita de muchas personas en la gran Sur Corea, ya que la mayoría de ellas asociaba esa estación del año con felicidad plena.

"Ronnie, ¿cómo has estado?" aquel apuesto chico se inclinó un poco para poder acariciar al bello canino que estaba frente a sus ojos, ignorando olímpicamente a su dueño.

"¿Cómo estás?" preguntó el castaño para romper el hielo entre el experto en cerámica y él. Quería saludarlo y decirle lo mucho que lo había extrañado pero no se atrevía.

"Bien" respondió el otro secamente. "Deberíamos darle un paseo a este lindo animal mientras hablamos del tema"

"Ronnie, ya escuchaste. Hay que seguir a Yi Jeong"

Ninguno de los dos se había visto desde aquél día del veredicto final que determinó la libertad de Ji Hoo; no pasó mucho tiempo ni tuvo que investigar nada para darse cuenta que Ji Hoo había vuelto a romper una de las reglas de oro del F4: No desear a la chica de otro.

Por ello, tanto Yi Jeong como Woo Bin decidieron alejarse por todo el invierno del más callado del F4 indicándole su rechazo hacia tales hechos. No hubo celebraciones de navidad o año nuevo donde se le invitara, felicitaciones por cualquier cosa o manifiesto de molestia cuando se enteraron de todo. Simplemente rompieron todo contacto con él, cosa que a Ji Hoo le dolió demasiado ya que pensaba que los que eran sus verdaderos amigos, le habían dado la espalda. Simplemente no le quedó otra forma que aceptar que ellos nunca lo entenderían por más que se los explicara desde el fondo de su corazón.

No se sentía orgulloso por codiciar a la mujer de su mejor amigo, Jan Di nunca fue un trofeo pero él la había visto primero, de forma un tanto ciega por no valorarla del todo desde la primera vez que se conocieron, si tan solo se hubiera enamorado de ella en el primer instante y si no hubiera sido tan cobarde para confesar sus sentimientos a tiempo, sabía que todo hubiera sido tan diferente. Sin dolor, sin perder a nadie… lamentablemente el hubiera, no existe en el presente.

Pero la amaba, la amaba más que su vida y no podía dejarla ir. No de nuevo.

"¿Quieres algo de tomar?" preguntó Yi Jeong una vez que sacó un refresco de lata de la máquina. "Yo invito"

Ji Hoo abrió un poco los ojos de forma asombrada, no esperaba ningún gesto amable hacia él.

"Una botella de agua por favor" respondió observándolo con un toque de curiosidad de sus ojos.

El chico playboy del F4, rápidamente sacó un par de monedas de su fino saco azul marino para insertarlas en la máquina y así pudiera apretar el botón de la bebida para que esta cayera hacia la salida.

"Aquí tienes" le dio dos botellas de agua "la otra es para Ronnie, busca la manera de dársela que debe de estar sediento" Yi Jeong abrió su refresco de cola y le dio un trago, estaba en la temperatura perfecta. Sin decir más, tomó asiento en la misma banca que Ji Hoo.

"Yoon Ji Hoo, tanto tiempo sin vernos… incluso me cuesta volver a hablar contigo" confesó mientras mostraba una sonrisa nerviosa, esa que pocas veces podrías ver en él.

"A mí también me sorprendió todo esto. Pensaba que nuestra amistad se había roto para siempre ante su rechazo" Estiró su cuello, por lo general no era de ese tipo de personas que se ponían tensas entre una conversación pero esa vez era la excepción.

"Lo siento mucho Ji Hoo… lamento haber dejado nuestra amistad a la deriva. Me costó entender todo lo que pasó entre ustedes tres… ya sabes" Ji Hoo sonrió como incrédulo ante tales palabras. Pero en el fondo sabía que las palabras de su amigo eran sinceras.

Cerró los ojos y suspiró como nunca antes.

"Seamos amigos de nuevo" Sonrió como niño pequeño.

Yi Jeong no respondió, no quería aceptar antes de conocer la reacción del caballero blanco y otra razón muy poderosa que lo había orillado a volver a encontrarse con él.

"Hoy en la mañana recibí una carta de Joon Pyo" se escuchaba de forma muy serena.

"¿Carta? ¿No está viviendo en Seúl?" una chispa de sorpresa inundó al castaño, desde hace meses no tenía ni idea que había pasado con su mejor amigo de la infancia y pese a que Jan Di estaba a su lado, ellos dos jamás hablaban sobre el heredero de Shinhwa.

"¿No ha llegado la tuya?" ahora los papeles se habían invertido, el playboy del F4 no sabía si reír o llorar de haber mencionado la carta, al parecer, antes de tiempo. " ¿Revisaste tu correspondencia hoy?"

"No"

"Entonces tu carta debe de estar en tu casa, ¡anda!, ve por ella"

"No tengo auto y Ronnie es muy grande para el taxi" miró a Yi Jeong con confusión.

"Si no quisiera tanto a Ronnie y porque el contenido de ambas cartas es importante. No te llevaría" sacó las llaves del bolsillo de su pantalón y se puso sus gafas de sol "síganme, vamos al auto"

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Cruzaron un total de quinces cuadras entre medio de un tráfico terrible y siete pisos en elevador, que, a diferencia de andar entre las calles, este se encontraba totalmente vacío, cosa que era buena debido a que no se toparían con personas que hicieran escándalos innecesarios por llevar un perro en un elevador.

"Aquí es" Ji Hoo rápidamente sacó la llave de la puerta de número 125 para insertarla en la puerta y así pudiera abrir el mango.

"¿Ya no vives en la casa de tus padres?" preguntó Yi Jeong una vez que lo invitó a pasar.

"Desde el asesinato que ocurrió en casa nada ha sido igual, me trae escalofríos y por ello tuve que comprar este departamento donde vivo ahora. Por lo que a veces rento la casa por un par de días o duermo cuando extraño mucho a mis padres y al abuelo" La expresión de su mirada había pasado de serena a triste al recordar todos aquellos que amó y ya no estaban a su lado.

"Lo siento mucho, en verdad" fue lo único que puso salir de los suaves labios del especialista en cerámica.

"Oh" puso su mano en la frente, se sentía tonto al recordarlo hasta ahora "se me pasó preguntar por mi correspondencia en el primer piso. Vuelvo en un momento" el castaño salió rápidamente dejando al otro dentro del departamento con un Ronnie echado en el piso.

No pudo esconder su curiosidad e inspeccionó con su vista los alrededores de lo que era la nueva casa del más callado del F4.

Detuvo toda búsqueda y fijó su vista entre los cuadros que tenía en las paredes, donde se encontraban una serie de fotografías entre las intensas calles de la capital, donde él mostraba su escondida sonrisa al lado de una chica de baja estatura que conocía muy bien. Ni siquiera faltaba preguntar por su nombre.

"¿Jan Di vive aquí?" decidió volverá tomar asiento en el sofá una vez que Ji Hoo llegó con la correspondencia del departamento.

"A veces" Rodó los ojos. Sinceramente ni él sabía muy bien que responderle por lo que "a veces" sentía la forma más adecuada de expresarlo. Dejó todo el papeleo en la mesa de la sala y se centro en el mueble que tenía frente a Yi Jeong.

"No creo que sería bueno toparnos con ella mientras leemos las cartas" Buscaba entre todos los sobres hasta que encontró uno de color azul turquesa escrito con letra color negro "Yoon Ji Hoo".

"No vendrá. Se tomó todo el día para salir con su familia" respondió al ver como el otro buscaba de forma desesperada aquel objeto.

"Ten" le dio la carta entre sus manos, luego sacó la suya, que era del mismo tamaño y letra, solo que de color verde limón.

"¿Alcanzas a leer lo que hice aquí?" volteó hacia la parte trasera su carta, para mostrarle la pequeña nota que había escrito el de cabellos rizados "La carta de YJ y JH deben leerse con la presencia de ambos".

"Sí, ahora creo entender un poco tu interés por mi carta" no dejaba de ver el sobre, era sencillo pero a la vez se miraba elegante, característica de todo lo que Joon Pyo portaba.

"Yo tampoco he abierto mi carta, por ello no tengo idea de qué escribió para mí o nosotros. Él lleva meses fuera de Corea por lo que no tampoco he sabido mucho de él en este tiempo" se sinceró mientras no dejaba de tocar su nuca.

"Abrámoslas" Ji Hoo empezó a romper la orilla derecha de su sobre para así poder sacar la carta con esa sensación de inquietud que ocultaba muy bien por el exterior pero por dentro lo consumía con lentitud.

"¡Espera!" lo detuvo "Mmm… déjame que leamos mi carta primero. Antes de leer los insultos que tiene hacia ti" bromeó, aunque sabía que la carta dirigida al castaño era mucho más seria e incluso más personal, por lo que se ofreció a que su carta fuera leída primeramente.

Ji Hoo asentió sin decir nada más, le parecía muy rara la reacción de alguien como Yi Jeong pero quizá era solo tenía esa sensación después de no verlo en tanto tiempo.

El playboy abrió el sobre sin ninguna delicadeza para así desdoblar la primera de las dos cartas, empezó a leerla en voz alta, llegando a uno de los fragmentos importantes:

"…yo Goo Joon Pyo, quiero hacerte saber mi deseo: dejarte a cargo de mi empresa Shinhwa, en la cual tendrías el puesto de CEO absoluto y Ga Eul tomaría el puesto de tu vicepresidenta. Sé que ambos son inexpertos pero también que son unos genios a la hora de aprender y hacer buenos negocios. Yi Jeong, sabes perfectamente que eres tú en la persona que más confió desde que pasó lo de mi madre y por eso te lo estoy pidiendo solo a ti y en parte a tu esposa, Ga Eul. Yo… simplemente no puedo seguir conservando este puesto, que, me ha hecho olvidar muchos tragos amargos del pasado, pero a su vez esta empresa y una serie de cargas me han absorbido rotundamente. Estoy cansado de todo esto, por eso te pido que me hagas ese favor. Sé que no aprenderán todo de la noche a la mañana, pero cada una de las cosas que requiere el puesto te las haré aprender una a una y a paso lento si así lo quieres…"

"¡¿Acaso está loco?!" dijo totalmente en shock tirando la carta al suelo. "¡¿Cree que largarse y dejarme todos sus problemas es la solución a todo, eh?!" "¡Debe de haber estado borracho cuando escribió esta locura! Te imaginas, un empleado de la cerámica manejando la gran Shinhwa… ¡no puede sonar más estúpido!" Puso sus manos en su cabeza mientras fruncía el ceño. Todo se leía tan idiota, estúpido… le faltaban más palabras para describir sus sentimientos.

"No creo que haya estado tomado para pedirte algo tan serio, Joon Pyo no es el tipo de personas que llora hasta que no le queden más y termina durmiendo como un bebé. No escribiendo cartas"

"No me importa en qué parte del mundo esté ahora, iré hasta donde esté y le regresaré esta maldita carta ¡¿Qué rayos pensaba?!... en fin. Mientras asimilo esto, deberíamos leer tu carta ahora" señalando el pedazo de papel que estaba en la mesa esperando a ser abierto.

El médico tomó la carta nuevamente entre sus torpes manos gracias al nerviosismo que sentía, odiaba sentirse así.

"Flores en el ático, el 25 de Marzo, a las 5 de la tarde. Llegó la hora de hablar una vez más.

-Joon Pyo"

"¿Entonces el idiota está aquí?" preguntó Yi Jeong .

Ji Hoo miró su reloj de muñeca que tenía puesto, faltaba justamente media hora para la cita que Joon Pyo le había pactado.

"Lo siento, me tengo que retirar. Flores en el ártico queda muy lejos de aquí y tengo que llegar a tiempo" Rápidamente se levantó del sofá y se puso su chaqueta de piel color café, guardando su carta en ella. Rápidamente se despidió de Yi Jeong.

"Entiendo perfectamente" refiriéndose a la situación de Ji Hoo "Así que yo también me retiro… estar en casas ajenas mientras el dueño no esté, no es lo mío. Dile a Joon Pyo que deje de tomar alcohol, que le hace escribir situaciones muy absurdas" Le dio una de esas sonrisas cálidas que las chicas tanto adoraban de él.

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"Tenía que hablar contigo por última vez" Joon Pyo miraba el líquido de su café, muy negro para su gusto, por lo que pidió un poco de leche.

¿Disculparse? ¿Explicarle? ¿Qué podía hacer?… Ji Hoo no tenía idea alguna estaba enfrente de su mejor amigo y a su vez de su rival de amores.

"Antes de todo, debes saber un par de cosas que Jan Di te ha escondido ti también" El de cabellos rizado dijo secamente para luego tomar un sorbo a su café para así aclarar su garganta.

El castaño solo lo miraba con sorpresa mientras se mordía el labio inferior ¿Jan Di lo había engañado?

"¿Sabes?" suspiró Joon Pyo, tratando de relajarse un poco "Yo pensaba que ella era el amor de mi vida, ese amor que incluso estaba dispuesto a dar mi vida por ella, pero desafortunadamente se me escapó de las manos por dejarla no estar ahí cuando quería sentirse querida a través de una caricia, por no estar ahí cuando estaba triste y necesitaba ser consolada por un abrazo cálido, por no escucharla cuando yo… he decidido darle el divorcio el día de hoy, ambos estamos oficialmente divorciados. Le pedí que no te dijera nada antes de tiempo, ya que quería decirte esto de hombre a hombre" Sus ojos marcaban la tristeza que Joon Pyo no quería volver a demostrar, por lo que volvió a tomar café para tranquilizarse y no volver a quedar desecho por los recuerdos del pasado.

"Joon Pyo…"

"Está bien, es hora de Jan Di esté con la persona que realmente ama, aquella que la puede proteger ante todos y la puede hacer feliz día a día. Me enfureció ni ella ni yo fuimos capaces de confesar nuestros sentimientos de distanciamiento y de cómo nuestro amor estaba más muerto que cualquier otra cosa en este mundo… ¿por qué tampoco fue capaz de decirme que no me amaba? Ella me respondió que tenía mucho miedo de lastimarme pero de todas formas lo hizo" Sonrió de manera melancólica "Pero de todas maneras reconozco que ambos tuvimos la culpa de ello y es un error sin remedio. Me costó mucho dejar de aferrarme a ella y volver a ver tu rostro con tanto rencor que tenía acumulado pero desde este día decidí que quería empezar mi vida desde cero. Quiero volver a recuperar al viejo Go Joon Pyo aquel idiota que sonreía sin razón y vivía tranquilamente"

"¿A qué te refieres?"preguntó Ji Hoo.

"Me voy de Seúl y de la empresa por un tiempo. Es por eso que quiero que Yi Jeong y Ga Eul tengan un control aboluto de Shinhwa" respondió sin rodeos mirando un par de mensajes que había recibido en su teléfono celular.

"No tengo el derecho a decirte qué hacer, pero leí la carta de Yi Jeong con él y se niega rotundamente a ello"

"Ese mocoso… hablaré con él pronto sobre ello" Dijo levantándose de su asiento, haciendo ilusión a su repentina marcha, pero el castaño lo tomó del brazo impidiéndoselo.

"ámala, consuélala, abrázala, hazla reír… no debería confiar en ti, pero sin embargo siempre lo he hecho" se zafó del apretón de Ji Hoo y continuó su camino.

"¿Seguimos siendo amigos?"

"No… por ahora" fueron sus últimas palabras antes de marchase, dando a entender la posibilidad de una reconciliación de la amistad que una vez tuvieron. Yoon Ji Hoo solo negaba con la cabeza mientras sonreía. Decidió pedir la cuenta para pagar lo de ambos y así marcharse, ya que él también necesitaba asimilar las cosas a solas, tanto como Joon Pyo o Yi Jeong.

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"Sonríe" le dijo al momento de disparar el botón para tomar la fotografía en la cámara instantánea.

Una vez que esta se reveló, ambos vieron el momento que habían plasmado por el resto de sus vidas, se les miraba a ambos con felicidad plena, por un lado estaba Ji Hoo con una sonrisa coqueta que mostraba sus blancos dientes mientras estaba siendo besado tiernamente por Jan Di en su mejilla izquierda mientras que a las espaldas de ambos se reflejaba una parte del castillo.

"¿Aún sigues creyendo que nuestro viaje a Disneylandia fue una pésima idea?" preguntó su chica haciendo un puchero de niña pequeña.

"¡Es como si estuviera cuidando a una niña!... " Bromeó su novio cruzando sus brazos en aparente señal de desaprobación.

"Pero si tu perteneces a este lugar, príncipe del F4" Sacó un par de orejas de Mikey Mouse que había comprado en una de las tiendas sin que él se diera cuenta y se las puso en su cabeza "Te quedan perfectas" Ella volvió a pedirle que sonriera para que pudiera tomar otra fotografía, pero este se lo impidió ya que le quitó el objeto, echándolo a la bolsa de ella, para así acercarla más a él y robarle otro suspiro a través de una tierna y rápida unión de labios.

"Sabes a miel de maple" sentía como sus mejillas habían aumentado su temperatura sin su permiso, se arrepentía un poco de no haber prolongado un poco más la duración del mismo, pero no podía desbordar toda su pasión por él ante un parque de diversiones tan puro y lleno de niños. No era correcto.

"Especialmente para ti" él acercó sus labios hacia uno de los oídos de ella, diciéndole de forma sensual entre lo que era un susurro, haciendo que su piel se erizara por completo. Ji Hoo estaba siguiendo un juego que ella empezó inconscientemente pero que no podía dejar de pensar. ¿Cómo la niña de disneylandia estaba teniendo pensamientos tan impuros?

"Mira" señalo hacia un montón de gente que estaba esperando a unos metros de ellos "Parece que el desfile está a punto de iniciar" Jan Di tragó saliva y lo tomó de la mano, jalándolo hacia esa dirección.

Una vez que llegaron, pudieron observar más a detalle la gran cantidad de personas que se encontraban esperando el desfile, la mayoría de los grupos eran familias completas con una sonrisa en sus rostro y con un brillo de ilusión que salían de cada uno de los niños de éstas.

El sol estaba a punto de ocultarse ante la vista del parque temático y en un par de minutos empezó aquella hermosa manifestación, llena de luces multicolores, la música infantil que hacía provocar nostalgia hasta el más fuerte y la inexplicable magia del lugar en su máxima expresión.

Afortunadamente, ambos pudieron llegar a tiempo para tener un buen lugar y así poder apreciar mejor del espectáculo.

"¡Ahí viene cenicienta!" ella no podía ocultar su rotunda felicidad, ya que desde niña había sido su princesa favorita. Estaba lista para tomarle todas las fotografías posibles.

"Lo sé" le respondió enlazando sus brazos sobre el cuerpo de ella de tal manera que no tuviera oportunidad de escapar haciendo que ella acariciara las manos de él con las suyas dando a entenderle un poco de la gran felicidad que sentía al estar en ese momento y con la persona correcta. Ji Hoo observaba con atención como lentamente llegaba la princesa hacia su zona.

"¡Cenicienta! ¡Eres hermosa!" gritó Jan Di con un tierno y torpe inglés que hizo que las personas a su alrededor rieran, ella nunca supo que se estaban burlando de ella.

Cenicienta avanzaba lentamente pero finalmente había llegado. La hermosa chica rubia de grandes ojos azules, acompañada de su carrosa de ensueño y su vestido que la catalogaba como toda una princesa estaba ahí saludando a todos los de su alrededor con una maravillosa sonrisa que hipnotizaba a cualquiera de lo bonita que era.

De repente el carruaje se detuvo justo frente al par de enamorados, haciendo que Jan Di se emocionara aún más y siguiera tomando fotografía de ella con la cámara digital que había traído en todo caso de que se topara con ella, pero a su vez todo el desfile había sido detenido. Todos los espectadores se miraban con confusión ya que pocas veces se miraba algo así… ¿qué pudo haber fallado?

Cenicienta bajó de su carruaje con mucha delicadeza y con la ayuda de su chofer, para así poder tocar el suelo y seguir saludando a las personas.

"¡Cenicienta!" gritaba Jan Di.

Su grito hizo que la bella joven volteara hacia donde el joven par de coreanos se encontraban, dedicándoles una sonrisa, la princesa tomó una de las manos de Jan Di y la sacó de la fila para que pudiera estar en el centro, la zona donde pasaban todas las personas y animales del desfile y la invitó subirse hasta su carruaje encantado.

"This is a dream?" Preguntó una vez que estaba adentro.

"No" rió la princesa. "I have a surprise for you tonight" le puso una corona llena de diamantes en su cabeza, pero Jan Di no logró entender nada de lo que le había dicho.

La valiente chica miraba hacia su alrededor, había perdido a Ji Hoo y eso le provocaba un poco de nerviosismo ya que no sabía que iba a pasar si no lo encontrara, lo buscaba con una mirada una y otra vez pero no daba resultado.

Cenicienta volvió a bajar de su carruaje, dejando a Jan Di en él y volviendo a saludar a las personas, esta vez decidió caminar un poco más hasta llegar a entrar entre las personas, que amablemente se movían a un lado para cederle lugar.

"¿Cenicienta te volviste loca?" murmuró por lo bajo la coreana al ver desde lejos como la princesa estaba haciendo tal cosa.

De repente se escucharon un sinfín de aplausos y gritos desde el lado donde la rubia se encontraba, Jan Di no entendía porque pero una vez que volvió a salir a la zona del desfile ya no era necesario explicarle nada.

Cenicienta estaba acompañada de su príncipe que vestía de manera impecable y fino traje color blanco así como un par de guantes, acompañado de una espada y botas color negro que brillaban ante lo nuevas que eran.

Poco a poco se estaban acercando hacia el carruaje, Jan Di no podía ver aún el rostro del príncipe, pero estaba segura de que era totalmente apuesto y le haría sentir totalmente nerviosa y avergonzada por quedar asombrada ante su belleza.

"¡¿Ji Hoo?!" estaba totalmente sorprendida al ver finalmente el rostro del príncipe que acompañaba a la bella Cenicienta. El amor de su vida había tomado el verdadero papel de príncipe sin darse cuenta.

Cenicienta estiró su mano para hacer bajar a Jan Di de nueva cuenta al suelo, para que así pudiera cederle su delicada mano hacia el príncipe que estaba frente a sus ojos.

"Mi princesa" él se inclinó un poco y besó con ternura su mano.

"¿Qué hacemos aquí?" preguntó ella en coreano mordiéndose el labio inferior.

Él bajó hacia el suelo, haciendo que una de sus rodillas lo tocara, mientras que la otra soportaba su peso, esa pose tan elegante y tan de ensueño que se podían ver en muchas películas de la franquicia de Walt Disney.

El corazón de ella sentía que estaba a punto de explotar ya que sus nervios estaban a la orden del día y peor aún sin conocer nada, solo tenía ese sexto sentido que le decía que algo muy importante estaba a punto de ocurrir con su vida.

"Tengo años en que finalmente encontré a mi princesa de cuento de hadas, aquella que muchas veces pinté en mi cuadro imaginario, aquella que soñaba conocer una y otra vez y hacerla feliz por cada uno de los días en que yo esté en este planeta. Esa princesa que no es perfecta ante los ojos del resto pero ante los míos lo es desde el primer día que cruzamos nuestras miradas. Y sin darme cuenta, de un día a otro, el corazón de este príncipe ha sido robado por esta princesa que tengo hoy frente a mis ojos y he decidido aferrarme a ella como ninguna otra cosa en este vida, porque la amo, la amo más que a mi propia vida" Los ojos de ella empezaron a tornarse llorosos, a punto de dejar caer una lágrima de cristal sobre su rostro.

"Es por eso que…" él sacó una pequeña caja color azul de su bolso y la abrió hacia ella "Princesa Geum Jan Di, ¿Te casarías conmigo?"

Ella no pudo más y quebró en llanto ante tal propuesta hecho por su príncipe.

"Acepto, acepto, acepto" fue lo único que pudo decir ante las lágrimas que finalmente brotaron sobre su rostro y un sinfín de felicidad que no era capaz de expresar de forma tranquila. Se sentía como la persona más afortunada del planeta tierra, estaba totalmente conmovida y ni siquiera podía hablar por lo que su príncipe la abrazó entre gritos y aplausos que deban los asistentes del evento.

"Te amo, no me dejes nunca" le susurró Ji Hoo con ternura, seguido de una unión de labios expresando la prueba de su amor ante todos mediante un enlace de labios suaves y llenos de sed por los del otro.

Una vez que todo ocurrió, volvió la música infantil y siguió el desfile, haciendo que Cenicienta se despidiera de la ahora pareja comprometida, no sin antes tomarse una fotografía con ella, Jan Di no iba a dejar pasar la oportunidad aunque su rostro se encontraba con un color rosado y lleno de lágrimas.

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"Ha pasado año y medio desde que nos leímos por última vez… ¿cómo han estado? ¿Aún me recuerdan?

Tanto tiempo sin entrar y escribir en el blog del caballero blanco. Muchos de ustedes ahora saben realmente mi verdadera identidad y una parte de lo que pasó en mi vida gracias a los medios de comunicación, aquellos que hoy en día me hablan por teléfono para pedir una entrevista, van directamente a mi casa e incluso he tenido ofertas de escribir un libro, todo es bastante raro e incluso incómodo cuando en ocasiones llego ser reconocido entre las personas, ahora ellas se acercan a mí y me preguntan ¿puedo tener un autógrafo de usted?

El caballero blanco pasó de ser una persona anónima que escribía pensamientos de desamor a perderlo todo para que después pudiera alcanzar la felicidad que una y otra vez soñaba. Ahora sostengo un anillo entre mis dedos que hacen recordarme el lugar en este mundo.

¿Volveré a escribir en este blog? Tal vez.

¿Escribiré seguido? No lo sé.

Gracias por seguir estando a mi lado.

-El caballero blanco."

"¿Qué haces enfrente de la computadora?" Yi Jeong dejó escapar una sonrisa incrédula ante lo que estaba haciendo su amigo "¡Estás a punto de casarte! Si Jan Di te viera haciendo esto, obtendrías una paliza" Le cerró la laptop y la escondió en la habitación que estaba al lado.

"Da, igual. Pude enviar la entrada" El novio alzó los brazos forma victoriosa vestido de traje beige acompañado de zapatos y un moño color blanco.

"Niños…" Woo Bin solamente negaba con su cabeza al ver el comportamiento tan infantil de ambos.

"¡Ya es hora de la ceremonia!" pasó a decir una de las organizadoras de bodas que habían contratado.

"Eres hombre muerto Ji Hoo" bromeo Yi Jeong refiriéndose a que en una hora su amigo estaría oficialmente casado.

Fin.

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Epílogo: Dos años después.

Joon Pyo vivía tranquilamente en su Isla Jeju, aquella por la que decidió empezar su vida desde cero, incluyendo su salida de su propia empresa. Para su mala suerte y por más que intentó convencerlo, Yi Jeong se negó rotundamente ante su propuesta ya que quería seguir en el negocio de la cerámica y Ga Eul siendo maestra de preescolar, por lo que después de tanto pensar, decidió llamarle al secretario Jung Sang Rok (el antiguo empleado de su madre) y explicarle todo. Actualmente él es el que controla toda Shinhwa, dando como resultado excelentes ganancias, incluso mayores que cuando el propio Joon Pyo se encontraba al frente.

¿Su madre? Sigue negándose a visitarla, ya que ella solo un recuerdo que le traía mucho dolor.

"Déjame mono" el de cabellos rizados alejaba a la chica que estaba tratando de robarle la piña colada que él tenía entre sus manos.

"Por cada que me digas mono, te voy a besar" Dijo totalmente decidida y de forma seca.

"¿Es una amenaza?" sonrió el apuesto joven de forma traviesa.

"Claro. Y por supuesto que cumplo con ellas" Ella sin más pudor tomó las mejillas de él y enlazó sus labios con los de él como hace años que no lo hacía. Eran meses de que se habían vuelto a encontrar y empezado a salir, pero por decisión de él, le había dejado claro a Jae Kyung que no habría ningún tipo de beso... hasta ahora.

"Wow…" soltó Joon Pyo cuando decidieron separarse para tomar un poco de aire. Tocaba sus labios, no podía creer que de nuevo volvió a sentir esa sensación que había tenido olvidada.

"¿No te gustó?" Preguntó ella con tristeza al ver la reacción de él.

"Mono. Mono. Mono. Mono. Mono. Mono. Mono. Mono" Decía una y otra vez con una sonrisa esperando a que ella cumpliera con su amenaza una y otra vez. Estaba fascinado y encantado ante esos adictivos besos.

Su vida no podía ser mejor.

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Pasaron dos años desde que Jan Di y Ji Hoo se dieron el sí para el resto de sus vidas entre aplausos y buenos deseos, una vez que la boda terminó, fueron directamente a la bella y espectacular Francia para desbordar todo el deseo, pasión y el erotismo en su luna de miel de ensueño.

"Vamos a tener un hermoso bebé. Estoy embarazada" Ji Hoo jamás olvidará el momento en que se lo dijo, el puente Bampo era testigo de todo lo que acababa de escuchar. Se inclinó lentamente, acariciando la barriga de su esposa y plantó en tierno beso en ella, haciendo que un par de lágrimas de cristal cayeran alrededor de su rostro. Ella sonreía y jugaba un poco con el cabello de él.

"Te amo" dijo él acercando sus labios hacia los de ella haciéndola tocar el suelo, acortando todo tipo de distancia entre ellos, uniendo sus labios en un beso totalmente apasionado que podrían presumir que se estaban devorando uno al otro haciendo falta respiración y un poco de viento que calmara las hormonas de ambos.

"¡Váyanse a un hotel!" Gritaron a lo lejos.

Jan Di y Ji Hoo se separaron rápidamente con un color carmesí en sus rostros, él aclaró su garganta y tomó a ella entre sus brazos.

"Entonces vayamos al hotel a festejar" Sonrió pícaramente el castaño. Jan Di abrió totalmente sus ojos al escuchar tal propuesta, ya que Ji Hoo no era de las personas que dijeran ese tipo de cosas.

Ella sonrió y se dejó llevar por la situación que se había dado esa noche.

Fin~


Y una vez que también el epílogo también ha sido terminado, debo de decirles que esta historia ha concluido, espero que les haya gustado lo que acabaron de leer, y sino, también es válido.

Quiero agradecer a todas las que han leído aunque sea un capítulo de este fanfic que tardé un año en terminar, sobre todo muchas gracias a todas las que me dejaron un review en algún momento, y sobre todo quiero agradecer a Kireiko Ami por estar leyéndome desde el primer capítulo y dejándome un review en cada uno de ellos. En verdad estoy totalmente agradecida.

Como pudieron leer en el epílogo, hay una historia alternativa que es de Joon Pyo y Jae Kyung, quizá en el futuro pueda escribrir un one shot narrando mejor sobre como ambos llegaron a reencontrarse y cómo volvieron a darse una segunda oportunidad en la Isla Jenjou. Pero por ahora dejaremos las cosas así.

Una vez más gracias por su apoyo y me despido de ustedes en este fanfic.

Dejen review, galletas, tomatazos, etc. Sino ¿cómo sabré si les gustó o no? xD

Saludos~

-Jazz

PD. Por un momento pensé en escribir una escena lemon, pero no quería ser responsable de la pérdida de mentes inocentes (?)