High School DxD no me pertenece, pertenece a su respectivo autor. Yo hago esto sin ánimo de lucro, solo para pasar el rato.

Este fic contiene/contendrá violencia, palabrotas, lemon mas o menos fuerte y demás cosas. Leedlo bajo vuestra responsabilidad, que yo ya lo he puesto en categoría M.

Yo hago esto por simple diversión, sin ánimo de lucro.

-comentarios.

-"pensamientos".

-*hablando por teléfono, comunicador, etc.*

-[Nimue]

-[Ddraig, Albion, etc]


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Capítulo 9:

CONTACTO – PARTE 02


Han pasado un par de días desde que la ángel caído Kalawarner intento matar a Issei. El joven dragón no había tenido ningún problema a la hora de defenderse. Raynare la había derrotado y llevado ante Azazel. La vigilancia de los siervos Gremory y Sitri sobre Issei se había vuelto más pesada para el joven dragón.

En ese tiempo, tanto Issei como Raynare habían obtenido la información que buscaban. Al parecer, hay dos caídos que formaban grupo con Kalawarner. Estos se llamaban Dohnaseek and Mittelt. Ambos eran ángeles caídos de rango bajo. Al parecer estaban buscando un poderoso [Sacred Gear] para robárselo a su portador. Aquellos que no llamaban su atención eran eliminados.

-Oye, Ray, ¿Azazel te ha informado de algo más? – preguntó Issei mientras caminaba con la morena por las calles hacia el insti.

-Sep. Al parecer, Dohnaseek y Mittelt se encontraban en la zona norte y oeste del país. Desde que capturamos a Kalawarner se han acercado aquí. Buscan información sobre quien ha atacado a su compañera. Es por este motivo que van a llegar hoy a la ciudad.

-A ver si adivino, quieres que atraiga a esos dos a algún lugar alejado para darles de hostias hasta quedarnos satisfechos y llevarlos a [Grígori] antes de que Rias o Sona lleguen con todo su sequito y empiezan a hacer preguntas.

-… prácticamente sí. Sinceramente, por mi les daría una paliza a cada grupo y luego me marcharía. – Se fijó en que Issei la miraba fijamente – Pero como son futuras parejas de mi pequeño hermanito no puedo hacerlo… sin que lo sepa. – susurro lo ultimo

-Sabes que te puedo oír.

-Tsk. Malditos sentidos de dragón.

-En fin. ¿Esta tarde viene bien?

-Más que bien. Esos dos idiotas no saben lo que les viene encima.

-Hostias a tutiplén. ¿No?

-Exacto. Hace tiempo que no tengo un buen combate.

-¿Los enfrentamientos con mi hermano no cuentan?

-Digamos que… cuando empezamos a entrenar acabamos entrenando de otra manera.

-Vale. Creo que no hace falta saber nada.

-Es que se pone muy fogoso. Dice que es su sangre española. Aunque no lo dudo.

-Lalalalalalala. – se puso a cantar mientras se tapaba los oídos.

-Hay madre. A este lo acaban violando.

Ambos pudieron ver a varias calles la Academia. Raynare no tenía ganas de tener que lidiar con los demonios, por lo que se separó de Issei.

-Recuerda lo de esta noche.

-Siii.

XXXXX

Después de las primeras clases, Issei se fue a su árbol a descansar mientras se comía su almuerzo. En la sala del Club de Investigación de lo Oculto, Rias y su sequito hablaban sobre cierto castaño, por ahora pelinegro.

-¿Siempre? – preguntó asombrada Rias.

Kiba y Koneko asintieron.

-Si. Siempre consigue darnos esquinazo. Es como si supiera que lo seguimos. Lo extraño es que, cuando lo hace, no encontramos nada. Ningún rastro de ningún tipo.

-Ara ara, eso es extraño. Creo que tendremos que ser más agresivos.

-Por ahora no. La reunión con mis padres por mi matrimonio con Raiser se acerca, y no tengo ganas de tener más cosas en la cabeza.

-¿Volverás a intentar convencer a tus padres, Jefa?

-Sep. Tengo que librarme de algún modo de esto. Simplemente me joroba. – Se levantó y se acercó a la ventana, donde pudo observar al pelinegro – Si no tuviera bastante con Raiser, ahora tengo a ese chico.

-¿Por qué no hacemos que hable? – propuso Koneko.

Rias negó.

-No quiero que hable presionado. Además, creo que os da esquinazo porque sabe que lo seguís. No quiero que os acerquéis a él más de la cuenta.

-Entendido Jefa.

-Por cierto Akeno, ¿qué se sabe sobre los portadores de [Sacred Gear]? – preguntó sin dejar de mirar a Issei.

La morena saco una hoja de un bolsillo de su falda.

-Al parecer no ha habido ningún asesinato en estos dos días. Ni acoso ni nada. Es como si el que estuviera detrás de esto hubiera parado de repente.

-Dos días. – Susurro Rias mientras ponía su mano en su barbilla – El mismo tiempo desde que encontramos la sangre en el parque. Y él sabe algo. Bufff. Esto se está complicando.

Entonces un holograma apareció en medio de la sala. La figura de cierto demonio pelirrojo y siscón apareció.

-*Rias.*

-¿Hermano?

-*Exacto. Tu querido hermano.*

-¿Qué ocurre?

-*¿Debe ocurrí algo para que quiera hablar con mi querida hermanita?*

PLAF

Los del sequito Gremory pudieron ver como cierta mujer peli platina le daba un collejón al pelirrojo.

-*Mi señor Sirzechs, debería estar en la reunión.* - dijo Grayfia con tono cansado

-*Pero quería avisar a Ria-tan.* - se quejó el susodicho.

-*Vuelva a la reunión.*

-*¡No quiero!* - se quejó como un niño pequeño.

PLAF

Rias y se sequito miraban con una gota de sudor como Grayfia le daba otro sopapo al Maou.

-*No lo volveré a repetir.*

-*Para ser mi mujer a veces tiene un carácter que…*

PLAF-PLAFPLAF

-*¿Decía?*

-*¡Ya me largo!*

Silencio largo y lúgubre.

-Ejem. ¿Qué ocurre, Grayfia? – preguntó Rias recomponiéndose.

-*Vera señorita. Nos han llegado reportes de que dos ángeles caídos se encuentran cerca de su territorio. No sabemos que andan haciendo por el lugar. Queremos que este atenta a lo que vayan a hacer. Pero, por favor, no entre en conflicto si puede evitarlo.*

-Entiendo. Gracias, Grayfia.

La mucaca hizo una reverencia y el holograma se apagó.

-¿Qué haremos, Jefa? – preguntó Kiba.

-Estaremos atentos a esos caídos. Dejad la vigilancia de Filemón García. Tenemos un asunto más importante que atender.

Gracias a su súper oído de dragón, Issei pudo escuchar perfectamente la charla.

-"Perfecto. Ahora puedo estar más tranquilo. Tendremos que llegar primero a donde los caídos y llevarlos lejos de los Gremory. Jejejeje, Sirzechs calzonazos."

-[Yo que tú no me reiría, compañero. Quién sabe si a ti te pasara lo mismo]

-"A mí nadie me va a domar."

-[Yo no estaría tan seguro. ¿Qué me dices de las parejas de tu hermano?]

-"Es distinto. Son mis hermanas y las consiento. Eso no quiere decir que me hayan domado."

-[No sabría qué decir. En fin, ¿qué haremos con los caídos?]

-"Simple. Nos aseguramos de que los Gremory no estén cerca, les damos una paliza, los llevamos a Grígori y todos contentos."

-[Eso espero, compañero]

XXXXX

Ese día, por la tarde, Issei se había quedado en el Club de Kendo para hacer sus "practicas". En el lugar, Issei se enfrentaba a la capitana y a la sub capitana.

PLAC-PLAC-PLAC-PLAC

Ambas usaban todos sus conocimientos y experiencia para intentar desarmar al castaño o conseguir una abertura. Para su desconocimiento, el ahora pelinegro tenía muuuucha más experiencia que ambas juntas y sus habilidades eran sobrehumanas. Nunca podrían siquiera rozarlo.

-¡Aaaaaahhhhhh!

Ambas dieron su golpe al mismo tiempo desde dos ángulos distintos. Una atacaba desde la derecha a la altura del pecho mientras que la otra atacaba desde la izquierda a la altura del muslo. Según ambas, el chico no podría esquivar ambos golpes. Si bloqueaba uno, el otro le daba. Pero ninguna espero lo que hizo. Dando un pequeño salto, Issei hizo un matriz, esquivando por milímetros ambos ataques. Al realizar ese movimiento, ambas chicas dejaron una enorme abertura que el castaño aprovecho.

PAM-PAM

Con dos rápidos movimientos, el chico le dio dos leves golpes a cada una en sus respectivas cinturas. Ah, hay que decir que cayó de pie de forma elegante.

-Y vuelvo a ganar. – sonrió balanceando las espadas de madera.

Ambas chicas aún no se acostumbraban a la forma en la que el chico conseguía derrotarlas. Después de las clases diarias, Issei se fue a darse un corto baño en el vestuario masculino, el cual estaba al lado del femenino y, gracias a sus súper sentidos, podía escuchar las conversaciones de sus compañeras.

-Increíble. En ningún momento, desde que se unió al club, hemos podido siquiera rozarle. Ese chico no debe ser normal. – comento una de sus compañeras.

-Debe de ser por su estilo de lucha con espada. – Comento la sub capitana Katase – Si os dais cuenta su estilo es muy elegante, rápido y mortal. Sinceramente es una belleza ver como maneja su arma.

-¿A qué arma te refieres exactamente? – se burló Murayama.

-¡Capitana!

-Jajajaja. – se empezaron a reír todas.

-Ahora que lo pienso, Filemón en ningún momento intento aprovecharse o a intentado algo indebido.

-Cierto, cierto.

-¿Creéis que sea gay?

-"¡¿Qué creen que soy gay?!" – pensó alucinado.

-Puede ser. Pero no lo creo. Yo diría que, por decirlo de alguna manera, él es inocente. Cuando le miro a los ojos veo inocencia.

-Vamos, que podría decirse que sería un total inexperto.

-Sip. Podría describirse así.

-"No es mi culpa. Mi hermano y cuñadas no me enseñan nada. Y el dragón ocupa tampoco."

-[¿Dragón ocupa?]

-Jojojojo. Sinceramente a mí me gustaría enseñarles ciertas cositas.

-Pero si tú también eres una virgen.

-¡Cállate!

-Pues es extraño que un chico de su edad no haga cosas pervertidas.

-Yo creo que se hace el inocente. Seguramente ahora mismo nos estará espiando.

-¿En serio crees que lo esté haciendo?

-¿Quién sabe?

Mientras las chicas discutían si el dragón era o no un pervertido, éste se encontraba llorando cómicamente.

Al llegar la tarde, Issei se reunió con Raynare cerca del parque donde se enfrentaron a Kalawarner.

-Buenas noches, Ray.

-Buenas, Ise. ¿Qué tal la escuela?

-Bien, bien. No hay nadie siguiéndome, en el club discuten si soy o no un pervertido, Gremory va a "hablar" con los otros dos caídos. Un buen día. – explico mientras caminaban a donde estaban los caídos.

-Espera, espera kiyo espera. ¿Me estás diciendo que tus compañeras de club piensan que eres un pervertido? Ise, ¿qué has hecho?

-¡Nada! Es por eso mismo. Al principio decían que era gay, pero luego han ido a que me hago el inocente solo para aprovecharme.

-¿Cómo pueden ir de un extremo a otro? Es decir, pasan de gay a pervertido en potencia.

-¿A que si? a veces pienso que los humanos están pirados.

-Ya somos dos. En cuanto a lo de Gremory…

-Sirzechs y Grayfia se han comunicado hoy con Rias y su sequito. Les han informado sobre ambos caídos. Es por eso que me han dejado a un lado y se han concentrado en ellos. Deberemos alejar a los demonios mientras nos ocupamos de los caídos.

-Yo me ocupo de esos demonios. – Issei la miro confundido – Si eres tú el que los enfrenta entonces tu fachada se ira a la mierda. Si lo hago yo no habrá tanto follón. ¿Comprendes?

-Perfectamente.

-Pues eso. Venga, que tenemos el tiempo justo.

-Siii.


Afueras de la ciudad

Raynare se había separado de Issei para mantener a los demonios Gremory alejados de la fiesta que iba a montar el dragón.

XXXXX

Issei había empezado e emitir una leve aura para que ambos caídos notaran su presencia y así poder alejarlos de Raynare. No tardo mucho tiempo para que ambos caídos aparecieran. Estuvo dando vueltas por el lugar durante un rato, hasta que pudo oler a ambos caídos.

Los demonios tenían un ligero olor a azufre, los ángeles a incienso y los caídos una mezcla de ambos. Era por eso que podía diferenciarlos fácilmente. Uno era un hombre y el otro una mujer. En un par de minutos ambos caídos "aparecieron de repente", intentado asombrar a Issei, el cual se mantenía tan tranquilo como de costumbre.

Mittelt era una mujer con aspecto de niña con el cabello rubio atado en dos coletas. Lleva un vestido estilo lolita gótica que consistía en vestido negro con detalles blancos, con un moño en la parte de delante de la cintura. Tenía un moño en el cuello que tiene incrustada una joya verde. Lleva unos calcetines blancos hasta los muslos y lleva zapatos negros. También lleva un lazo con forma de moño en el cabello de color negro.

Dohnaseek era un hombre de mediana edad de pelo negro corto y ojos azules oscuros. Su vestimenta consistía en una gabardina de color violeta claro sobre una camisa de vestir blanca con un pañuelo a juego, pantalones negros y zapatos, y un sombrero de fieltro negro.

-Así que tú eres el portador del [Sacred Gear]. No eres distinto del resto de los humanos. – comento el hombre.

-¿Entonces que le ha pasado a tu compañera? Según vosotros soy un simple humano.

-¿Tú tienes algo que ver con lo de Kalawarner? – pregunto enojada la niña.

-Quien sabe. – sonrió desafiante Issei.

-¡Tu maldito!

Mittelt se lanzó hacia Issei con su lanza de luz, dispuesto a empalarlo. Issei se movió suavemente a la derecha, evitando burlonamente a la caído.

-¿Eso es todo?

-¡Tú!

Otra vez intento atravesarlo, pero otra vez volvió a fallar. Mientras la niña rubia intentaba atravesar al dragón, el otro caído creaba una lanza de luz y atacaba desde la distancia.

FIUM

Issei no tuvo ningún problema a la hora de esquivar esa lanza.

-Tsk. Tienes buenos reflejos. Pero eso no impedirá que te matemos. – dijo Dohnaseek.

-Pues no veo que ninguno de vosotros me haya matado. – siguió burlándose.

-Tsk.

El caído volvió a crear otra lanza de luz, pero esta vez también se lanzó al combate cuerpo a cuerpo. A pesar de ser dos contra uno, Issei no tenía el más mínimo problema a la hora de esquivar las lanzas de ambos caídos.

XXXXX

Mientras Issei se divertía con ambos caídos, Raynare esperaba todo lo paciente que podía la llegada del grupo Gremory apoyada en un árbol.

-Tsk. Malditos demonios del copón. Son unos putos pesados. – susurraba fastidiada.

Después de un par de minutos, la espera llego a su fin. Un círculo mágico apareció a unos cinco metros de donde se encontraba ella. Rias iba al frente, como líder del grupo. A su derecha estaba Akeno, a su izquierda, un poco más atrás estaba Kiba y al lado de este Koneko.

-¿Quién eres tú? – exigió saber Rias al ver a Raynare.

-Eso no es de tu incumbencia, Gremory. – contesto calmada.

-Me temo que si lo es. Este es mi territorio.

-Me importa lo mismo que la mierda que hay por ahí.

-¡Más respeto a la Jefa! – ordenó Kiba mientras la amenazaba con su espada.

-El respeto se lo gana uno, niño.

-Ufufufufú. Parece que tendremos que enseñarte por las malas. – sonrió sádica Akeno mientras invocaba unos pocos rayos.

-Tus rayitos no son capaces de hacerme nada. Os lo advierto. Será mejor que os marchéis de aquí. Este asunto no os incumbe.

-Lo hace. – Volvió a hablar Rias – Este es mi territorio. Se me ha informado de que un dúo de caídos está matando usuarios de [Sacred Gear]. Es mí deber echarlos de aquí o acabar con ellos.

-Que yo sepa, lo que te dijeron era que los mantuvieras vigilados, no que entrases en un enfrentamiento. - sonrió con superioridad.

Rias entrecerró los ojos.

-¿Quién te ha dicho?

-Un pajarito. Ahora, u os vais u os echo yo.

-Me gustaría ver como lo haces. – sonrió también desafiante la pelirroja mientras se cubría de poder demoniaco.

-Bien, bien. Hace mucho que no me enfrento a un puñado de demonios. Ahora, demuéstrame el poder de la heredera Gremory.

-Akeno.

-Si Jefa.

TROOOMP

Un enorme rayo cayó sobre Raynare, pero esta creo una lanza de luz y desvió el rayo como si nada.

-Si pensáis derrotarme tendréis que hacerlo mucho mejor que esto.

-En ese caso… ¡Yuuto! ¡Koneko!

Con la rapidez digna de un [Caballo], Yuuto Kiba se lanzó hacia Raynare con su espada.

CRANCH

La espada del rubio y la lanza de Raynare chocaron. La morena no mostraba signos de estar esforzándose, gesto contrario al del rubio.

-Así que eres capaz de igualar mi velocidad. – comentó Kiba.

-Soy más rápida que tú. El problema es que no sois lo suficientemente fuertes como para derrotarme.

-Eso lo veremos.

Al lado de ambos apareció Koneko. La chica intento dar una patada a Raynare en las costillas. Pero esta la detuvo con su mano desocupada. Eso impresiono a los demonios.

-Que seas una [Torre] no quiere decir que tus golpes me duelan mucho. Necesitas más que esa pieza para poder darme un buen golpe.

La agarro fuertemente del pie, empujo a Kiba y le lanzo a Koneko con bastante fuerza. El rubio la agarro para evitar que saliera volando. Entonces Akeno y Rias lanzaron a la vez sus poderes. La pelirroja lanzo una esfera de [Poder de la Destrucción] y Akeno lanzo un poderoso rayo.

FIUM

BOOOM

TROOOMP

Ambos ataques explotaron al llegar a su objetivo.

-Eso le enseñara a no meterse con nosotros. – sonrió Akeno mientras posaba su índice en su labio.

-Sera mejor continuar antes de que esos caídos se larguen.

El grupo empezó a avanzar, pero la voz de Raynare los detuvo.

-No está mal. Un buen ataque de ambas, pero no es suficiente.

Volviendo a ponerse en guardia, los demonios vieron asombrados como la morena salía de la nube de polvo formada por el ataque de Rias y Akeno.

-¿Continuamos? Tengo ganas de irme ya.

-Tsk. Parece que eres más fuerte de lo que creía. – comento molesta Rias.

-No deberías infravalorarme.

-Tú lo has hecho.

-Porque yo se vuestro potencial actual y vosotros no. Ahora os mostrare que tan diferente es nuestro poder.

Raynare empezó a expulsar poder sacro. Entonces ataco. El ataque fue tan rápido que ninguno de los demonios, incluso Kiba, pudo seguirlo. La primera en llevarse el golpe fue Koneko. La peli platina había sido golpeada en el estómago, sacándole el aire y dejándola inconsciente. El segundo fue Kiba. El movimiento fue el mismo que con Koneko. Debido al golpe el rubio soltó su espada.

Raynare no se lanzó contra Rias y Akeno. Querían que vieran la enorme diferencia.

-¿Lo veis? Tenéis que saber cuál es el potencial de vuestro contrincante antes de atacar.

-¡Yuuto! ¡Koneko!

-¡Maldita!

FRIUM

TROOOMP

Ambas volvieron a lanzar sus ataques, pero esta vez Raynare si los esquivo. Apareció detrás de Akeno, dándole un golpe en la nuca. Luego apareció detrás de Rias y también la golpeo en la nuca.

-Tsk. Menuda panda de idiotas. Y pensar que alguien tan débil es pareja de Issei y heredera de los Gremory e hija de Baraqiel. Una lástima.

El teléfono empezó a sonar.

-*Ray *

-Dime.

-*Ya he acabado. Podemos irnos.*

-Ya era hora.

-*¿Qué tal?*

-Bien. Luego te cuento.

-*Bien. Seguro que Azazel se entretendrá un buen rato.*

-Con esos tres idiotas, por supuesto.

Echando una última mirada al grupo Gremory, el cual estaba inconsciente en el suelo, colgó el teléfono y se marchó del lugar para reunirse de nuevo con el joven dragón.

XXXXX

El dragón solamente se había dedicado a esquivar los ataques de ambos ángeles caídos. En verdad es que les aburría. El nivel de esos dos era tan bajo que apenas dificultad podía esquivar ambas lanzas.

Mientras Issei se mantenía fresco como una lechuga, ambos caídos se encontraban jadeando.

-Ahora… entiendo… como… pudiste… vencerla… - comentaba el hombre recuperando el aire.

-Tsk. ¡Ya estoy harta! – grito la niña rubia.

Con todo el poder que le quedaba empezó a crear lanzas de luz. A pesar de ello Issei no se mostraba sorprendido o asustado.

-¡Muere!

FIUM-FIUM-FIUM

Todas las lanzas volaron con rapidez hacia el dragón. Este solo empezó a aspirar aire para luego soltar un rugido de fuego.

GROOOOOAAAAAAGGGGGG

Eso fue lo que termino de sorprender a ambos caídos. La rubia no tuvo tiempo de evadir el fuego del dragón, el cual la cubrió.

-¡KYAAAAAA! – gritaba de dolor.

El otro caído pudo esquivar por los pelos el abrasador fuego. Cuando este se apagó, pudo observar a su compañera caída con graves quemaduras en todo su cuerpo.

-¡Maldito hijo de la grandísima puta! – gritó furioso.

Antes de que pudiera lanzar un solo ataque, Issei había llegado hasta él y le propino un buen puñetazo en la cara.

PUM

-¡Arg!

PUM

Otro golpe al estómago.

PUM

Golpe a las rodillas

PUM

Gancho en la barbilla, lanzándolo por los aires.

KATAPUM

Golpe con la pierna derecha rodeada de fuego en el estómago.

PAM

El cuerpo del caído chocando contra el suelo inconsciente.

-Y dos menos. Ya están todos.

El joven dragón creo una brecha que conectaba con el despacho de Azazel.

-Hasta luego, idiotas.

Dándole a cada uno un leve empujón, ambos cayeron al despacho del líder de los caídos.

-Y el trabajo ya está hecho. – Cogió el móvil y tecleo – Ray.

-*Dime.*

-Ya he acabado. Podemos irnos.

-*Ya era hora.*

-¿Qué tal?

-*Bien. Luego te cuento.*

-Bien. Seguro que Azazel se entretendrá un buen rato.

-*Con esos tres idiotas, por supuesto.*

Y colgó. Empezó a caminar hacia su casa, sin darse cuenta de que un muy pequeño vampiro había visto todo. El pequeño vampiro era el familiar de Rias.


Mansión Dragón

Después de haber terminado su misión, Issei y Raynare se encontraban ya cenados y duchados jugando a la PS4 en la gigantesca televisión del salón principal.

-¡Siiii! ¡Chúpate esa!

-¡Y una mierda! ¡Si! ¡Ole yo!

-¡¿Cómo?! ¡Si le he dado a la X! ¡Menuda mierda de juego! – gritaba enojado el dragón.

-¡Toma! ¡He ganado! ¡En tu cara!

-Tsk. Mierda.

Issei sonrió al ver como Raynare hacia el típico baile de la victoria. Entonces cogió el móvil y empezó a teclear.

-¿A quién llamas?

-A Ana. Quiero saber que tal les va. Hace dos días que no sabemos nada.

-Bueno. Encontrar un Silmaril no es nada fácil.

-Cierto. Espero que contesten.


En dios sabe donde

Actualmente nos encontramos en unas montañas de un mundo lejano. Los antiguos habitantes del lugar la llamaban las Montañas Nubladas debido a que casi siempre estaban nubladas y no se veía la cima. David se encontraba en el lugar con su grupo, salvo Issei y Raynare. Tenían un encargo por parte de un Dios de la antigua Sumeria. El Dios se estaba muriendo y el Silmaril era el único objeto capaz de evitar su muerte. Para desgracia suya, el objeto solo podría darle otros cien años de vida, ya que solo los elfos pueden usar todo el poder.

En total había tres Silmaril, pero dos de ellos estaban con los elfos. El tercero se perdió hace milenios y ahora les tocaba encontrarlo.

Los Silmarils fueron creados en Valinor durante los Años de los Árboles por Noldo Fëanor, el más grande orfebre de todos los elfos, y contenían en su interior la luz de los Dos Árboles de Valinor. Esa época fue poco después del nacimiento de los elfos. Aproximadamente mil años después.

Claro que David no comento nada sobre Anawiel y los elfos sobrevivientes. Además de que el Dios que le dio el encargo no le caía bien y era un hijo de la grandísima. Además, si lo conseguía encontrar se lo llevaría a Eldelbar y daría por anulado el trabajo al no encontrarlo. De todos modos el Dios oriental ya no era tan poderoso como antaño, por lo que no tendría tantos problemas a la hora de darle una somanta de hostias.

David creía haber localizado el Silmaril en una cueva enorme, oscura, mal oliente y aterradora. Había entrado en ella hacia media hora, pero no había vuelto a salir. Las chicas esperaron impacientes a que el dragón saliera y dijera si había encontrado el objeto.

Todo estaba en relax, hasta que el móvil de Anawiel sonó.

-¿Ise? ¿Qué pasa?

-*¿Estáis ocupadas?*

-Bueno. Ahora mismo no. Tu hermano se ha metido en la cueva y no ha salido aun. A lo mejor…

-¡AAAAAAAAAHHHHHHHHH!

-*¿Qué ha sido eso?*

-¡CORREEEEEEEEEEEEEEED!

Las tres chicas miraron hacia la cueva para encontrarse con David corriendo con toda su velocidad.

-¡NO ME HABEIS OIDO! ¡CORRED INSENSATAS!

-¿Por qué…?

No termino la pregunta al ver a una araña gigantesca, fea de cojones y con pinta de tener MUUUUUCHA hambre.

-¡¿Ungoliant?! ¡¿Qué cojones hace aquí?! – chilló la elfa aterrada por ver a tal criatura.

-¡Ni puta idea! ¡Corred! – gritó la vampiresa.

-¡Corred por vuestras vidas!

¡No me dejéis soloooooooo!

-¡Corre, corre!

-*¡¿Qué cojones está ocurriendo?!* - exigió Issei pero nadie contesto.

Anawiel, sin darse cuenta, colgó el teléfono mientras huía de la enorme araña.

-¡¿Cómo es que Ungoliant está aquí?! ¡¿No se supone que se fue al sur hasta comerse a sí misma por hambre?! – cuestionó Anawiel.

-¡Pues parece que no es así! ¡No tenemos el poder para deshacernos de ella! ¡Ni siquiera los Balrogs pudieron matarla!

-¡Pues ya estamos tardando en largarnos! – grito Silvia.

-¡¿Quieres llamar de una puta vez al Impávido?! – exigió Cristina.

-… no me acordaba.

-¡Serás gilipollas!

-¡Lo siento! ¡Colega! ¡Necesito que nos subas a bordo pero ya!

[-]

-¡Lo siento por no acordarme de ti! ¡Pero quieres subirnos ya! ¡Kyaaaaa!

El dragón había gritado de un modo poco masculino al ver a la gigantesca araña casi casi atraparlo y pegarle un buen mordisco.

-¡Me cago en la putaaaa! ¡Subenoooooossssss!

[-]

De repente un círculo mágico apareció debajo de todas las chicas, las cuales fueron transportadas al enorme barco negro.

-¡¿Y yo Queeeee?! ¡Súbeme de una… HOSTIASSS!

Y otra vez casi lo atrapa.

-¡SUBEMEEEEEEEEE!

Esta vez si la Perla lo transporto hasta la cubierta.

-Ahhh… ahhh… no… volveré… a meterme… en un… sitio… así…

-¿Lo encontraste? – pregunto la elfa.

-Je… je…

David se rio mientras sacaba una joya de su chaqueta. Era la joya más hermosa que alguien podría ver en toda su vida. Ni las joyas de los humanos ni la de los dioses ni las humanas podías siquiera hacerle sombra. Lo más increíble de esa joya era la luz propia que emanaba. Conseguía dar un sentimiento de paz y tranquilidad inigualable.

-Es hermosa. – admitió Cristina asombrada.

-Muy bonita. – comento Lucia mirándola maravillada.

-Nunca vi algo tan hermoso. – dijo Silvia.

-Es como sus hermanas. – Sonrió Anawiel mientras cogía la hermosa joya – Al fin los tres Silmarils estarán juntos de nuevo.

-Entonces, ¿no se la daremos al viejo ese? – preguntó Cristina.

-Jamás pensé en dársela. – Comentó David – Si la encontraba se la daría a Eldelbar.

-Me alegra escuchar eso.

-Por supuesto. Ahora, si no os importa.

David empezó a caminar hacia su asiento, sentados y tomando los controles. A pesar de la niebla, el dragón era capaz de ver a la gigantesca araña, la cual parecía de aun más mala hostia que antes.

-Así que Ungoliant la tenía. Es raro que no se la comiera. – comentó Anawiel extrañada.

-Si lo hubiera hecho la hubiera matado desde sus entrañas. – Sonrió diabólicamente – Pero yo me encargare de destrozarla. Compa carga todos los cañones con todo lo que tengas.

Puso su mano en un panel que tenía al lado y empezó a liberar fuego. También puso a Ruler en una extraña funda y la espada empezó a expulsar poder.

-¡¿Estás loco?! ¡Vas a cargarte toda la cordillera! – le recrimino la vampiresa.

-Con tal de cargarme a esa hijaputa… o hacerle pupa, estaré contento. Ahora, ¡fuego!

PUM-PUM-PUM

BOOOM-BOOOM-BOOOM

KABOOOOOOOOOOM-KABOOOOOOOOOOM-KABOOOOOOOOOOM

Todos y cada uno de los cañones empezó a disparar al lugar donde se encontraba Ungoliant. Muy pocas veces El Impávido descargaba como lo hacía en este momento. Para cuando termino de disparar, el humo y polvo hacia demasiado difícil el poder ver a la araña.

-¿La has matado? – preguntó Lucia.

-Qué va. Como mucho le abre arrancado alguna pata o la abre dejado un poco ciega. Esa hijaputa no se morirá con algo como esto. Ha sobrevivido a Balrogs, dragones y dioses. No es tan fácil de matar.

A los pocos segundos pudieron comprobar que lo que decía David era totalmente cierto. Mirándolos con un odio y una furia que atemorizaría a la gran mayoría, Ungoliant se encontraba en el mismo lugar que antes, sin hacer ningún tipo de movimiento. La jodia estaba totalmente intacta.

-Increíble.

-¿Ese bicho es inmortal?

-Nadie lo es si hay alguien o algo que pueda matarte.

-Cierto.

-Bueno, nos vamos a casa. Aquí no podemos hacer nada más. Además, tenemos el Silmaril.

El Impávido empezó a volar, alejándose lo máximo posible de esas montañas.

-Y dime, ¿qué ha pasado en la cueva? – pregunto Cristina.

-Veras…

.

(Flashback)

.

David había entrado solo a la cueva, dejando a las chicas detrás. Nada más acercarse se podía oler la podredumbre del lugar. Nunca antes había olido algo igual. Era como si te dieran un puñetazo en la nariz. El lugar estaba prácticamente a oscuras, por lo que el dragón prendió su puño en fuego. Los túneles de esa cueva eran bastante grandes. Por ahí podría pasar una jirafa sin problema alguno. También se dio cuenta de las enormes telas de araña que había.

-Me pregunto dónde estará. Lo he sentido.

-[No sé dónde puede estar, pero te aconsejo encontrarla y salir cagando leches. Siento una presencia aterradora en este lugar. Un ser más malvado que cualquier criatura que haya sentido antes. Además de que esos huesos no son una vista agradable]

-Yo también opino igual. Este sitio me pone los pelos de punta. – Después de andar otro par de minutos volvió a tener esa sensación – Ya lo siento. Está muy cerca.

El dragón anduvo por el túnel hasta encontrar un cadáver gigantesco. Aun podía verse un poco de piel pegada a los huesos.

-[Esto no es para nada agradable]

-Pienso igual.

Se acercó hasta el cadáver y fue donde encontró el Silmaril, el cual brillaba de una forma muy hermosa.

-Joder. Pedazo de trozo de joya. No habría suficiente oro ni plata para pagar esto.

-[Cierto. Nunca antes he visto una joya tan hermosa. Y eso que he estado en muchos lugares]

-Jojojo. Ya tengo ganas de saber qué cara pondrá Eldelbar cuando le muestre esto. – cogió y lo guardo en su chaqueta – Y ahora nos largamos porque siento que algo mu malo se acerca.

El castaño se dio la vuelta y empezó a caminar de regreso, pero paso algo que no se esperaba. Cuando estaba cerca de salir, un siseo fue escuchado a su espalda. Dándose la vuelta muy lentamente, y con fuego en sus puños, el dragón se dio la vuelta hasta poder ver a su enemigo. Lo que vio fue a la gigantesca araña a apenas cinco metros de él. Ambos se miraron fijamente. Los dos ojos dragontinos y los ocho arácnidos. Ninguno apartaba la vista.

-[Creo que es hora de que salgas cagando leches]

-"Cierto" – lanzo una enorme bola de fuego a la araña y empezó a correr por su vida - ¡AAAAAAAAAHHHHHHHHH!

.

(Fin flashback)

.


De vuelta con Issei y Raynare

-¡¿Qué cojones está ocurriendo?!

-*…*

Issei se quedó mirando el móvil durante unos segundos. La llamada se había cortado.

-Pues parece que no van a contestar. – murmuró Raynare.

-Eso parece.

-¿Qué ha pasado?

-No lo sé. Solamente escuche algo de un tal Ungoliant y sus gritos de corred.

-¿Ungoliant? ¿La araña gigante con un hambre insaciable de un poder y una maldad acojonante que incluso los dioses la temen y que ha matado a todo tipo de criaturas súper poderosas y se ha alimentado de ellas? – pregunto impresionada.

-… hay la hostia. ¡Que me quedo sin hermano ni cuñadas!

-¡Que me quedo sin marido!

-Aun no es tu marido.

-Queda poco para hacerlo oficial.

-Ya.

-Bueno. Continuemos con lo nuestro.

-Po vale. ¡Esta vez te gano!

-¡Ni lo creas enano!


Al día siguiente

Issei se encontraba en su clase hablando tranquilamente con un par de compañeros. Todo iba normal hasta que cierto rubio entro en su clase buscándolo.

-¿Filemón García?

Issei se extrañó ante el llamado del rubio. No esperaba que los Gremory volvieran a molestarlo durante un largo tiempo.

-Aquí estoy. – contesto.

-Mi Jefa pide tu presencia.

-¿Por qué motivo?

-Solo ven.

El tono de voz del rubio no gusto nada al dragón, el cual se enojó. Si los dragones no se llevaban bien con otros machos, el que estos les hablaran así lo ponía aun peor. Claro que esta regla no se aplicaba entre Issei y David.

-¿O si no qué?

-Tendré que llevarte por la fuerza.

-Eso me gustaría verlo, rubito.

Desde la distancia, ambos se mataban con la mirada. Issei se dio cuenta de que habían descubierto algo importante, seguramente lo de ayer.

-García, - lo llamo una de sus compañeras – ve con él. No causes problemas. – pidió amablemente.

-Bufff. Está bien. Tienes suerte, rubio.

Kiba no le contesto, pero su mirada seguía siendo seria, incluso amenazante. Ambos jóvenes caminaban por los pasillos del instituto sin mirarse ni dirigirse la palabra. El ambiente era tan tenso que podías romperlo con un cuchillo sin filo. Después de llegar al edificio antiguo, y llegar a la sala, Kiba dio dos golpes en la puerta.

TOC-TOC

-Adelante. – se escuchó la voz de la heredera Gremory al otro lado.

Kiba entro el primero e Issei después. El lugar estaba exactamente igual que cuando fue la primera vez. La única diferencia era el ambiente del lugar. Tanto Rias como su sequito estaban muy serios. Issei solamente suspiro.

-¿Qué es lo que quieres ahora?

-Quiero saber qué relación tienes con los caídos.

Directa al grano. Al dragón no le sorprendió. No se molestó en aparentar sorpresa.

-Mis asuntos son cosa mía, Gremory. No tengo que darte ninguna explicación.

-Me temo que sí. Este es mi territorio. Anoche un ángel caído nos atacó, y mi familiar te vio combatir contra otros dos con facilidad, por no decir que te vio echar fuego por la boca, como un dragón.

A pesar de no mostrarlo, Issei se puso nervioso durante unos instantes. El familiar de Rias le había visto, pero solo lanzar fuego por la boca. Cierto que solo los dragones podían hacer eso, pero habían magos que imitaban, o intentaban imitar penosamente a los dragones.

-No sé de qué me hablas. – hablo haciéndose el loco.

-No estoy de buen humor, García. Ahora no se si ese es tu verdadero nombre. Lo que quiero que hagas es contestarme. ¿Qué relación tienes con los caídos?

-Hombre. Así como relación ninguna.

-¿Entonces que hacías luchando contra dos y porque uno te protegía?

-Veamos. Punto uno, el caído que os "ataco" solo se defendió. Que yo sepa, vosotros le atacasteis. Segundo, el que luche contra caídos no quiere decir que tenga una relación con ellos o forme parte de ellos.

-¿Entonces?

-No diré nada más. Tengo derecho mi intimidad. – contesto burlón.

-Entonces no tengo más opción. Si no nos respondes por las buenas entonces tendré que usar la fuerza.

-¿No es lo mismo que le dijiste al caído? "Toma pulla"

Eso llamo la atención de todos. Los cuatro recordaron la paliza que les dio esa caído. La habían subestimado y pagaron las consecuencias con una derrota humillante. Esta vez no cometerían el mismo error.

-¿Quién y que eres?

-Me temo que no contestare a eso, Gremory. Yo he venido aquí para estar tranquilo.

-Pues anoche no lo parecía.

-¿Y qué quieres que haga? ¿Dejar que esos dos idiotas me matasen?

-¿Sabes porque lo intentaron hacer?

-Obviamente. No soy idiota.

Un silencio incomodo se formó en la sala. Issei pudo notar como dos de los demonios estaban preparados para atacar. Kiba sujetaba su espada y Koneko tenía los músculos tensos.

-Ni lo intentéis. – Advirtió Issei – Soy más fuerte que el que os derroto.

-…

Ambos demonios entrecerraron los ojos.

-Ahora, si no os importa, vuelvo a clases.

Dicho esto camino hasta salir de la sala.

-Es peligroso, Jefa. – comento Koneko.

-¿Pero qué y quién es? – se preguntó Kiba.

-Akeno.

-¿Si?

-Quiero que consigáis toda la información sobre él. Si hacen falta consultas a Sona.

-Entendido.

XXXXX

-[Socio, me parece que ahora lo tendrás mucho más complicado]

-Cierto. Es extraño que no me diera cuenta del familiar de Rias.

-[Eso te pasa por estar jugando con los caídos]

-Cierto. Me despiste y ahora tengo a esos demonios en el trasero.

-[Esperemos que no descubran quien eres hasta que llegue el momento. Eso es lo importante]

-Cierto.


Una semana después

Durante toda la semana, Issei había notado a los Gremory, e incluso a los Sitri, intentar mantenerlo vigilado. Varios de los siervos de ambos grupos demoniacos habían intentado llegar hasta la mansión, pero nunca lo conseguían. Según Raynare, el grupo de tres caídos habían estado cazando usuarios de [Sacred Gear] para intentar conseguir uno poderoso. Eso fue lo que más le molesto a Azazel, ya que él era un friki de esos trastos.

Por otra parte, David había devuelto el Silmaril a los elfos, consiguiendo reunir los tres. El Dios Oriental había armado un buen follón cuando David le informo de que no había encontrado el Silmaril. El Dios había enfurecido y atacado al dragón. Hubo un buen alboroto entre el grupo del dragón y el Dios Oriental. Al final la victoria la había obtenido el grupo de mercenarios gracias, en parte, a que el Dios Oriental no estaba en su mejor condición. A pesar de ser poderosos mercenarios, tuvieron dificultades para derrotar al Dios Oriental. Podría estar debilitado, pero seguía siendo un Dios.

Al final no hubo recompensa ni na, pero se divirtieron bastante dándole una buena paliza a ese Dios Oriental bueno para nada.

-*Y luego el mu hijoputa se le ocurre atacarme. Menudo mamonazo.* - explicó David a través de un holograma.

-Desde luego, y luego nos dicen a los jóvenes. – sonrió Issei.

-Cierto, cierto. ¿Entonces ahora están los tres Silmarils juntos? – preguntó Raynare.

-*Exacto. Ahora ya nadie podrá usar el enorme poder que contiene.*

-Y si tienen tanto poder, ¿Por qué no usarlo?

-*Nah. Hazme caso. Si Eldelbar dice que es mejor no usarlo entonces yo le hago caso.*

-Vaya. Es raro ver que haya alguien a quien respetes.

-*Los [Antiguos Elfos] son los únicos que tiene mi profundo y total respeto y lealtad. Los demás tienen que ganárselo.*

-¿Incluido Tannin?

-*… bueno, algún que otro también tiene mi respeto.*

-Jajajaja.

-*Por cierto, Ray. ¿Esta noche podrías venir? Hace tiempo que no estas aquí.*

-Por supuesto. No creo que a Ise le moleste dormir solo. Además, necesito mi ración. Hace tiempo que no la tengo.

-*Oh, créeme que la tendrás. Jojojojo.*

-¿Os importaría hablar de esas cosas en privado? – pregunto levemente enojado.

-*Vaya. ¿Qué te ocurre Ise?

-Nada. Me voy a mi cuarto. Nos vemos.

El dragón se levantó y salió a paso fuerte del salón.

-*Vaya. Muy pocas veces esta así. ¿Qué ocurre, Ray?*

-Mejor te lo cuento esta noche. Creo que es un asunto bastante serio.

-*Si lo dices tú entonces lo será. Te veo más tarde.*


Castillo Gremory

Nos encontramos en el castillo de verano de la casa Gremory. El castillo era jodido mente inmensa. A pesar de tener aspecto medieval, por dentro podía verse el lujo moderno. Aunque decir lujo era quedarse demasiado corto. En fin. En el salón principal del castillo se encontraban reunidos los patriarcas Gremory, el [Maou] Lucifer y su mujer y la futura heredera Gremory, Rias. Durante esta última semana, además del incidente con Filemón (Issei), Rias ha estado bastante ocupada intentando librarse de su compromiso con cierto demonio rubio supuestamente inmortal.

-No pienso casarme con él. – se negó otra vez la heredera Gremory.

-Esta no es tu decisión, Rias. Es por el bien de nuestra raza. – explicó Venelana.

A ella no le gustaba tampoco eso, y más conociendo a Raiser como lo conocía, pero ella misma en su juventud ya paso por eso y no fue tan malo. Al final se acabó enamorando de Zeoticus y este de ella, a pesar del harem del Lord. Creía que su hija podría tener esa suerte.

-Me prometisteis que sería libre hasta que acabara el instituto.

-…

Zeoticus y Venelana se miraron con tristeza para luego volver la vista a su hija.

-La decisión está tomada. Te casaras con Raiser Phoenix.

-¡No es justo! – chilló mientras salía de la habitación, dando un portazo.

-Ahhh. Se lo ha tomado mejor de lo que esperaba. – murmuró Zeoticus.

-Es raro que no hayas dicho nada, hijo. – le hablo Venelana a su hijo Sirzechs.

-No tengo nada que decir. Ya sabemos cómo acabara esto. Lo más posible es que Rias siga negándose, entonces le ofreceremos un partido contra Raiser, perderá y tendrá que casarse con él. A no ser…

El [Maou] empezó serio, para luego poner una sonrisa malévola.

-¿Estás pensando en él? – preguntó Zeoticus.

-Por supuesto. Tiene un contrato. Es su deber. Si Rias falla, que lo hará, tenemos un As bajo la manga.

-¿Cómo estas tan seguro de que tu hermana perderá?

-Rias y su sequito tienen un potencial increíble. El problema es que cada uno tiene sus problemas y hasta que no los superen no podrán desarrollar su talento. Además de que Raiser ha ganado varios partidos de los [Rating Game]. Rias no sabe cómo vencer a un Phoenix. El partido podría servirle como lección.

-Y entonces entrara el dragón. – sonrió Venelana.

-Exacto. En ese momento todos sabrán que si quieren llegar hasta Rias tendrán que pasar por encima del [Sekiryuutei].

-¿Qué pasa con su hermano?

-¿David? Tranquila, madre. Él tiene algo pensado y no creo que este en desacuerdo conmigo. Ahora que lo digo, tengo que ir a hablar con él. Cariño, ¿podrías avisarle?

-No me llame así, mi señor Sirzechs. – Contesto Grayfia dándose la vuelta – Enseguida contactare con él.

-Pues hala. Todo arreglado. Ahora solo falta el partido y ale.

-Y dime, hijo, ¿de qué quieres hablar con David?

-Ah. Eso. Nah. Cosas nuestras. – sonrió inocente.