Nos enamoramos ❤
Los personajes de Inuyasha no me pertenecen. Son de nuestra querida Rumiko Takahashi. (:
Cap.10 Si estoy contigo nada me ha de importar.
(Flash Back.)
-Yo... Yo... "Si voy... Inuyasha y yo tendríamos una vida... Pero su fa... Ah! No! Kagome, deja de pensar en los demás yo quiero estar con Inuyasha... Yo quiero pasar el resto de mi vida con el. Yo... Yo... Deseo permanecer toda una vida al lado de la persona que mas amo." La esfera que tenía las manos brillaba mas que antes.
Una lagrima rodó por la mejilla de Kagome haciendo que Miroku y Eri se sorprendieran, para Kagome todo empezo a tener sentido si lo veía de una perspectiva diferente. Una vida junto a Inuyasha fue lo que siempre deseó, no quería desaprovechar una oportunidad que la vida le estaba dando.
-Yo, yo iré con Inuyasha...-
-Genial... Pasaremos por ti mañana, Inuyasha te dirá a que hora... Mientras tanto yo tengo que resolver un tema pendiente... Kagome, hiciste lo correcto. Mientras tanto me voy. Tengo que ir a casa de Sango...-
-Por favor mándale saludos de mi parte... Y nos vemos mañana.-
-Esta bien tu también cuídate y descansa mañana será un dia agotador. Hasta luego Eri... Nos vemos mañana. Sayonara...- musitó Miroku saliendo del cuarto dejando solo a Eri y Kagome en el cuarto.
-Estás segura?- preguntó Eri sentándose en la cama al lado de Kagome.
-Estás haciendo que dude de mi decisión?- preguntó algo confusa, era la segunda vez que tomaba una decisión muy importante y lo ultimo que necesitaba es que Eri no la apoyara.
-No... No... No... Solo quiero saber si estás preparada para lo que viene?-
-Si estoy con Inuyasha pues hasta en el mismo infierno me sentiría segura con el... El es mi hogar Eri, y a pesar de que esta mañana vi cosas que no me gustaron se que, tengo que aprovechar esta oportunidad que la vida me da.- contestó mas segura que nunca.
(End Flash Back.)
-Kagome. Te buscan.- dijo del otro lado de la puerta Eri.
-Quien?- preguntó mientras se arreglaba el pelo por última vez.
-Pasa. Habla con ella...- se escuchó del otro lado de la puerta. Poco a poco la puerta se abrió y Kagome miró esperando a ver quien era. Pensó que era Miroku pero vio que era Inuyasha volteó rápidamente hacia la ventana para hacer que no lo había visto, esperó a que el hablara pero no escuchó nada. Solo escuchó unos pasos acercarse hasta ella, respiró profundamente los nervios la estaban matando y las piernas le temblaban mas y mas. Sintió unas manos posarse en su cadera y unos labios besar su cuello. Ella solo miró el paisaje que le brindaba la noche. Una gran luna llena y estrellas en el cielo, el viento soplaba suavemente; era una noche perfecta. Las manos que habían estado hace unos momentos en su cadera pasaron hasta la barriga y a llevarla hacia atrás permitiendo tocar el cuerpo de Inuyasha, trató de contenerse pero no podía. Su cuerpo hace tiempo estaba clamando por placer. Trató de ignorar a su cuerpo pero la tentación era mucha.
-Kagome... Deja de resistirte...- suplicó Inuyasha apretándola mas fuerte con sus brazos.
-Se supones que viniste a hablar.- dijo fríamente aun sin darle la cara.
-Lo sé. Pero... Eso era lo que tenía en mente hasta hace unos momentos cuando te vi con esta pijama- susurró provocativamente haciendo que Kagome gimiera suevamente.
-Por favor Kagome, mañana nos iremos y no tendremos tiempo. Ya no aguanto mas. Una semana es mucho tiempo.- rogó besándola nuevamente por cuello, Inuyasha pronto vio como Kagome se volteaba quedando cara a cara con él. Esbozó una sonrisa y lo besó. Ella tampoco aguantaba la tentación; cada segundo era mas frustrante para ellos, puesto que solo podían conformarse con alguno toques ya que no estaban solos.
-Déjame llevarte a mi apartamento... Por favor.-
-Pero tengo que hacer mis maletas, aún no las he echo.-
-No importa eso lo haces mañana...-
-Inuyasha...-
-Por favor, te lo pido.-
-Estás seguro de que quieres irte conmigo y de que después no te arrepentirás?-
-Mas seguro imposible. Ahora si nos podemos ir?-
-Déjame cambiarme de ropa...-
-Olvídalo colócate mi chaqueta...- dijo por última saliendo del cuarto agarrado de la mano de Kagome. Vieron a Eri en la sala leyendo un libro, ella solo los miró y sonrió sabiendo a que lugar iban. O que iban hacer. Ella solo se despidió con la mano mirando fijamente a Kagome, la cual estaba sonrojada hasta mas no poder. Subieron al auto rápidamente e Inuyasha manejó, ninguno mencionó ninguna palabra puesto que no hacía falta hacerlo. Aún estaban excitados mucho más que antes, pasaron algunas calles hasta que llegaron a su destino, se bajaron del carro e Inuyasha agarró a Kagome de la mano y ambos entraron al edificio y subieron al ascensor, Inuyasha solo miraba a Kagome la cual miraba sus zapatos, estaban algo sucios. Las puertas del ascensor y ambos salieron; Inuyasha abrió la puerta y dejó entrar a Kagome. Estaba muy oscuro pero no necesitaban luz para lo que iban hacer. Kagome escuchó la puerta cerrarse y trató de calmarse eran la segunda vez que lo hacían pero aun sentía pena. Pronto sintió unos labios besándola por el cuello y unas traviesas manos pasar por todo su pecho quitándole la camisa. Ella no se opuso, levantó los brazos e Inuyasha le terminó de quitar aquella camisita de color azul que cubría aquellos pechos, ella no quiso quedarse atrás y también aprovechó el momento para quitarle la camisa mientras lo besaba en la boca.
Ambos terminaron en el cuarto de Inuyasha solo con sus prendas íntimas. Caminaron hasta la cama, Kagome se acostó primero permitiendo que Inuyasha se colocara encima de ella pero apoyó todo su peso en sus codos para así no molestar a Kagome.
-Como haremos si vivimos en la casa de Miroku allá en Okinawa?-
-A que te refieres?-
-A cada vez que... Tu sabes. Lo hagamos.-
-Yo no soy el que grita...-
-INUYASHA!- gritó ruborizada por completo.
-Es la verdad. Solo lo que es cierto, pero por eso no te preocupes. La habitación de ellos está muy, pero muy lejos de la de nosotros. Y créeme no es cualquier casa, es casi una mansión.-
-Bueno por lo menos eso me da esperanza de que no seamos escuchados...-
-Vuelvo a repetir. Yo no soy el que grita.- susurró el dándole un beso en la boca,mientras Kagome lo abrazaba tiernamente.
Inuyasha no aguantó mas y besó por todos lados a Kagome, no importara donde fuera solo quería hacerla suya una vez mas. Besó su cuello para pasar a sus hombres, mientras sus manos tocaban ambas piernas, sin llegar a su parte íntima. Siguió besándola hasta llegar a su parte favorita, introdució el seno derecho de Kagome en su boca jugando con su pezón, mordiéndolo, chupándolo. Jugando con el, sintiendo como se retorcía debajo de el. Siguió con su pequeño trabajo hasta pasar al otro seno atendiéndolo y dándole la atención necesaria. El solo escuchaba como Kagome gemía como loca mientras le jalaba el pelo suavemente y enrollaba sus piernas con las de el. Cuando terminó de atender ambos senos siguió besando la barriga hasta llegar a su ombligo y enrollar su lengua ahí.
Kagome cada vez pedía mas y mas, quería escucharla gritar como lo había echo unos días antes, así que sin preámbulos le quitó aquellos pantys negros tirándolos al piso junto con la demás ropa. Con unas de sus manos tocó la pierna izquierda de Kagome subiendo lentamente hasta su tesoro. Kagome cada vez respiraba mas y mas agitada deseando mas.
Pronto la mano de Inuyasha toco su intimidad mientras besaba nuevamente su pezón introduciendo unos de sus dedos dentro de Kagome, la cual se arqueaba cada vez que Inuyasha sacaba e introducía el dedo lentamente. Cada movimiento era placer para Kagome; Inuyasha quiso aumentar el ritmo y quiso besar mas abajo. Sacó su dedo y bajó lentamente hasta la intimidad de Kagome, besando su vientre. Escuchaba a Kagome gemir y moverse sin parar cada vez que el se acercaba mas hacia su objetivo.
-Inuyasha... No me hagas esperar mas.- suplicó mirando hacia abajo notando como Inuyasha se acercaba mas y mas... Hasta que sintió la lengua de el en su intimidad, chupando, lamiendo, succionando. Arqueaba su espalda al ritmo de la lengua de Inuyasha, trató de no gritar pero le era imposible. Con ambas manos agarró la sábana de la cama y la estrujó sintiendo que poco a poco llegaba al clímax. Inuyasha seguía ocupado lamiendo de arriba hacia abajo hasta que sintió a Kagome vibrar y gritando incontrolablemente. Se colocó nuevamente encima de ella mirándola a los ojos, Kagome seguía sudada y aun estaba un poco agitada.
--
Sentí como poco a poco Inuyasha entraba lentamente dentro de mí, era un sensación placentera. Cada vez que iba mas a fondo creía llegar al cielo, me besó lentamente mirándome con dulzura, la noche era perfecta y no había nadie entre nosotros. Solo el y yo, haciendo el amor. No era sexo, era hacer el amor. Sus movimientos era lentos, yo solo pedí mas y mas. Quería sentirlo completamente en todo su ser. Gemí su nombre al sentir como sus labios se posaban nuevamente en mi pecho chupando mi pezón sin piedad alguna, pronto comenzó a moverse mas lento pero entraba muy profundo. Lo escuché gruñir al ver que yo había colocado mis piernas en su cadera empujándolo mas adentro. Pero es no importó, el seguía moviéndose lentamente. Explorando mi cuerpo, conociendo cada detalle de como me gustaba, siempre escuché que a el le gustaba probar cosas nuevas. Luego de terminar con su tortura que me volvía loca decidió aumentar un poco el ritmo moviéndose mas rápido que hace unos momentos.
Aun seguía lamiendo mi pecho pero luego terminó apoyando su cabeza en mi clavícula, podía escuchar su respiración cerca de mi oído. Era algo simplemente excitante. Siguió moviéndose un poco más rápido tocando mis piernas con sus manos, besando mi cuello. Yo solo podía gemir, era algo que no podía describir, el sentirlo dentro de mí, era una sensación indescriptible. Solo quería que tuviera misericordia de mi y me hiciera llegar al clímax para yo darle placer y hacerlo sentir como el había echo sentir.
No tuve tiempo de seguir pensando mas, estaba llegando a mi tercer orgasmo. Fue el mejor que los primeros dos, solo me dediqué a disfrutar, era una ola de placer, como una montaña rusa. Sentí mi cuerpo convulsionar haciendo que temblara, Inuyasha me imitaba pero esta vez el sonreía. Siguió empujando hasta que ambos terminamos besándonos luego de una larga sesión.
Él me miró a los ojos y me abrazó acurrucándome en sus brazos, me sentó protegida y como una niña mimada, tenía lo que más deseaba. El amor de Inuyasha. El se acostó al lado de mi dándome un beso en la frente, y dándome las buenas noches, tenía gotas de sudor en la frente, los rayos de la luna lo alumbraban haciendo que pelo pareciera llegar a un color extraño, quizás blanco. Me pegué mas hacia el pero sentí algo en mi interior, miré hacia abajo y me encontré con su sexo dentro de mi. Me sentí como una completa pervertida mirando hacia abajo, así que dediqué a mirarlo a el. Dejé por un momento la desgracia, la soledad, la tristeza y los malos recuerdos a un lado, solo para dedicarme a contemplarlo por un rato y amarlo por el resto de mi vida.
Continuaraaa....
•No habrá una bandera blanca sobre mi puerta
Estoy enamorada y siempre lo estaré•
Hola. He traido aquí la continuación de este cap. Ya que no había echo capitulos con lemon, me dedique a hacer uno. Para el proximo capitulo habra mas, lamento actualizar un poco tarde, gome gomen n.n' pero ya tengo dias libres, trataré de actualizar cada 3 dias. Pues a veces mi imaginación falla y no se que escribir. Sin mas nada que decir me despido.. sayoo.. :)
