Capítulo 10. Los nuevos pilotos de la primera sección.

Ha pasado un mes y medio. Ya es finales de marzo. El frío de pleno invierno ya se ha ido, las temperaturas empiezan a ser más agradables... y los cerezos están florecidos. En el terraplén, las obras de construcción están concluidas en un 80%. Están avanzando muy rápido. La silueta del nuevo edificio, más alto y ancho que el anterior, se perfila perfectamente. Pero aun faltan dos semanas para que estén finalizadas, así cómo para su inauguración y puesta en servicio. Precisamente un día de marzo... se celebra en la sala principal de conferencias de la Jefatura Superior, la entrega de las dos condecoraciones para el oficial Issao Ota, piloto de la segunda sección de vehículos especiales. Tanto a él cómo a Izumi, ya les han dado de alta del hospital hace a penas una semana. Ota aun tiene algunas partes de su cuerpo vendadas, pero ya está casi curado.

Todos los miembros de la segunda sección y también la capitana Nagumo de la primera sección, están presentes, uniformados con el uniforme de gala. La ocasión no es para menos. El Superintendente entrega al capitán Goto una mención especial para toda la segunda sección cómo reconocimiento y agradecimiento por el trabajo y sacrificio que hicieron en destruir el Labor asesino. Un minuto de silencio clamoroso en memoria de los dos pilotos muertos de la primera sección... y de los 15 mecánicos asesinados. Y finalmente... llega el gran momento. Ota sube al palco. El superintendente y el ministro del interior van a hacerle entrega de dos condecoraciones muy valiosas. Le hacen entrega de la medalla al mérito policial, en reconocimiento por haber luchado y derrotado al Labor de los terroristas. Luego, el ministro del interior, en nombre de su majestad el emperador... le hace entrega de la condecoración imperial: el crisantemo imperial con el que recibe el reconocimiento por su labor y por su heroísmo. Ota no sabe donde meterse; el orgullo no le cabe en el pecho. Sobre todo Kanuka está muy orgullosa, grabándolo todo con una cámara de video. Es entonces cuando Ota, quiere pronunciar un discurso.

(Izumi) Kanuka. ¿Le has escrito tú el discurso? Creo que está tan nervioso que se olvidará de leerlo.

(Kanuka) ¿Que? Yo no le he escrito ningún discurso. No me ha dejado que se lo escribiese. Y eso que a mi se me da muy bien. Grandma me decía que podría haber sido una escritora de Best Sellers.

(Shinohara) En el fondo eres igual que Ota. Siempre te cuelgas medallas nunca mejor dicho. ¿Lo pilláis? Es un chiste. -hace risa estúpida-

(Goto) Shinohara... tus chistes son malísimos. Déjalo ya, quieres.

(Kumagami) Es verdad. Cada vez que oigo uno, me duelen los oídos.

(Hiromi) Silencio, va ha hablar.

(Superintendente) Con estas condecoraciones... el cuerpo de la Policía Metropolitana de Tokio y también la ciudadanía de esta ciudad y de todo el país, queremos agradecer a este oficial... a este magnífico piloto de la segunda sección de vehículos especiales, su sacrificio, esfuerzo, tenacidad y fuerza, para derrotar al Labor asesino. E impedir que se hubiese producido una masacre mucho mayor. Oficial Ota... Japón siempre le estará agradecido por su servicio. Enhorabuena. Si quiere usted pronunciar unas palabras, adelante.

Todo el público se pone a aplaudir y los flashes de las cámaras de los medios de comunicación, a disparar. Ota se pone delante del micrófono. Está temblando cómo un flan, pero en cuando ve en la primera fila del público a Kanuka, mirándole con expresión de orgullo y amor... Ota se pone serio... y se da cuenta de que quiere decir.

(Ota) Gracias, señor. Estoy muy agradecido y orgulloso por estos reconocimientos y estas condecoraciones. Pero... creo que yo no soy quien más se merece estas medallas. Los pilotos de la primera sección, que sacrificaron sus vidas por intentar parar los pies a aquel monstruo... se merecen también ese reconocimiento. Todos mis compañeros... y los mecánicos... todos se merecen esa medalla tanto cómo yo. Somos un equipo; una piña; una familia. Nosotros no trabajamos para ganar medallas, ni condecoraciones, ni ascensos. Trabajamos cada día... para proteger vidas. Para mantener la paz y el orden, aunque lo hagamos subidos a un Labor. Yo... trabajo para proteger la vida de las personas que más quiero. -mira a Kanuka y ésta le sonríe- Para proteger a los ciudadanos y a las personas que aman y protegen. Para eso trabajo cada día desde hace años... en mi casa. En la Segunda Sección de Vehículos Especiales... con mis compañeros... y mi prometida. Muchas gracias a todos.

Después de pronunciar éste emotivo discurso, Ota hace el saludo militar. Y todos los policías allí presentes le devuelven el saludo. Después de esto, se celebra un bufé libre. Todos están charlando amistósamente. Hablando de lo que han hecho durante aquellas semanas de vacaciones forzadas, hasta que vuelvan definitivamente al trabajo dentro de dos semanas.

(Goto) Te felicito, Ota. Ha sido un discurso muy breve, pero fantástico. ¿Te lo ha escrito Kanuka?

(Kanuka) Y dale. Yo no le he escrito nada, capitán. ¡Es suyo!

(Shinobu) Que yo sepa no ha sacado ningún papel.

(Ota) No me he escrito ningún discurso. Me lo he inventado sobre la marcha. Estaba muy nervioso. Pero ha sido ver a Kanuka... e irse todos los miedos del cuerpo. Ella siempre consigue ponerme en mi sitio. -mirando a Kanuka sonriente-

(Izumi) ¿Sólo con mirarla? Aaahhh Los milagros del amor. Ya que estamos... déjame ver las condecoraciones.

Ota ya lleva puestas las dos condecoraciones en su uniforme de Gala. La medalla policial es más chillona, pero el crisantemo imperial es realmente precioso.

(Izumi) Ooohhh Es precioso. Es de oro, verdad? Debe valer una fortuna.

(Shinohara) Espero que de ahora en adelante no los lo refriegues por la cara todo el día.

(Ota) Tranquilo. Al Ota de antes se le habría subido a la cabeza. Pero ahora... no sé si realmente debo quedármelas.

(Goto) ¿A que te refieres?

(Ota) Capitana Nagumo... creo que sería mejor que se las quedara usted... y las llevase a las familias de Gomioka y Yuuki. Creo que sería lo más justo.

(Shinobu) Eres muy bueno, Ota. Pero... no. Estas condecoraciones son tuyas. Debes guardarlas. Esto... el día que tú y Kanuka os caséis y tengáis hijos... -Ota y Kanuka se sonrojan y se avergüenzan- Estas medallas serán una prueba para ellos de que su padre... es un héroe y un gran Policía. Quédatelas tú, por favor.

(Ota) -mirándola sorprendido- Capitana...

(Goto) Shinobu tiene razón. Para vuestros hijos y nietos será la prueba irrefutable... que tú fuiste el héroe que salvó a Tokio de una amenaza inimaginable. Guárdatelas.

(Kanuka) -mirando a su novio con gran amor- Ota... gracias por lo que acabas de hacer. Tienes un corazón que no te cabe en el pecho. Te quiero.

(Ota) Yo más a ti. -la pareja se besa-

(Kumagami) -suspira con el ceño fruncido- ¿Os tenéis que tirar florecitas y daros besos apasionados aquí en medio? ¿Y vestidos con el uniforme de gala? Menudo ejemplo que estáis dando.

(Kanuka) -pone cara de enfadarse y se cruza de brazos- ¡Vaya! Ya fue a hablar la solterona de la segunda sección. Izumi ya sale con Shinohara. Eres la única que sigue sola.

(Hiromi) Vamos, dejadlo ya. -intentando poner paz entre las dos tenientes-

(Kumagami) Antes acabo tuerta y ciega que salir con un tapón maleducado con el que ni siquiera te has acostado.

(Kanuka) -replica cabreada- ¡Claro que nos hemos acostado! Y para tu información... ¡Ota se mueve muy bien en la cama! ¡Ahhh! -se tapa la boca y se sonroja-

(Ota) ¡No lo digas aquí delante de todo el mundo!

(Kanuka) -se avergüenza- ¡Lo siento, cariño! Que vergüenza.

(Goto) Dejadlo ya de una vez. Estáis haciendo el ridículo.

(Shinobu) ¬ ¬ Es el sello de identidad de la Segunda Sección. No podéis evitarlo.

(Goto) ¿Ah si? No presumas tanto, Shinobu. A saber cómo serán los nuevos pilotos que te han asignado a la primera sección. Recuerda que esta misma tarde los conoceremos.

(Shinobu) Pues que quieres que sean. Novatos acabados de salir de la escuela de cadetes. ¿Tú sabes algo?

(Goto) No mucho. Pero he oído rumores que serán tres pilotos bastante "peculiares". Y que de novatos, lo que se dice novatos... sólo será uno. Uno es un ex militar; y el otro... creo que también.

(Shinobu) Creo que sólo lo dices para meterme miedo en el cuerpo. Esta tarde ya los veremos. ¿Eh? ¿Que te pasa, Goto? Haces un poco de mala cara.

(Goto) ¿Y aun me lo preguntas? Tengo la tripa revuelta... por culpa del veneno que me preparaste anoche para cenar. Uy... creo que tengo que ir a "liberar a Willy". Nos vemos luego, Shinobu. -se marcha corriendo en busca del "señor Roca"- ¡Ay, ay, ay!

(Shinobu) -enfadándose con Goto- Serás... ¡Yo no cocino tan mal! -a ella también le dolía algo la tripa-

Un rato después, todos salen a fuera para irse. Goto y Shinobu se volverán para dentro para cambiarse la ropa y volverse a poner el uniforme de trabajo habitual. Shinohara e Izumi, quieren salir juntos aquel día, ir a tomar algo, al cine, o simplemente a hacer lo que hacen las parejas cuando están solas. Ota y Kanuka, tienen trabajo pesado. Los dos se marchan a vivir juntos al mismo piso, así que ambos tienen que coger un camión de mudanzas para llevarse todas sus cosas a su nuevo hogar. Kumagami, tiene planes con Hiromi, a quien ha invitado a comer.

(Goto) Bueno, chicos. Ha sido una ceremonia magnífica. Sobre todo porque Ota no ha hecho el ridículo. Espero que nos volvamos a ver dentro de 13 días, en nuestras nuevas instalaciones. Nos harán una especie de visita guiada, el día antes de ponerse oficialmente en funcionamiento.

(Shinobu) Yo y Goto nos cambiamos ahora de uniforme. Está tarde conoceré a mis nuevos pupilos.

(Shinohara) Se la ve algo emocionada, capitana. ¿Tiene mucha curiosidad por ver cómo son los nuevos pilotos?

(Shinobu) Se me nota, eh? Lo reconozco. Sólo espero... que estén al nivel de... Dios... aun me pondré a llorar al recordarlos.

(Izumi) ¿Por qué siempre tienes que ser tan bocazas, Asuma? Lo siento mucho, capitana. Le hemos hecho recordar.

(Shinobu) No, tranquila. Ahora mismo sólo quiero sentir curiosidad por saber cómo serán mis nuevos pilotos.

(Kanuka) Pero... ¿No les han enviado fichas o expedientes de los nuevos pilotos? ¿No los seleccionan ustedes?

(Goto) Ha sido el comandante Fukushima quien realmente los ha seleccionado. Nosotros... o mejor dicho Shinobu... debe limitarse a conocer en persona a los nuevos pilotos. Su historial, sus capacidades... y por supuesto, también conocerles cómo personas. Bueno, no os entretenemos más. Tenemos que irnos otra vez para dentro. ¡Adiós! ¡Que os divirtáis!

(Shinobu) ¡Adiós! ¡Pasadlo bien! -los dos capitanes se marchan-

(Kanuka) Bueno... yo y Ota también nos marchamos. Tenemos mucho trabajo esta tarde.

(Izumi) ¿Trabajo? ¡Ah, si! ¡Os mudáis!

(Ota) Lo estuvimos hablando cuando estuve ingresado en el hospital. Hemos decidido irnos a vivir juntos. Hemos alquilado un piso de 80 metros cuadrados en Katsushita. Así, ahorramos en gastos. Venimos los dos a trabajar en el mismo coche. Y sobre todo... ahorramos para...

(Shinohara) No me digas... que ya estáis ahorrando para la boda. Realmente, sois un par de hormiguitas.

(Kanuka) Ota... no tienes que hacerlo tan complicado. Nos vamos a vivir juntos porque somos pareja. Ni más ni menos. No tienes que buscarle tres pies al gato.

(Ota) Pero...

(Kanuka) Es que... casarme antes de los 30... no lo tengo muy claro.

(Kumagami) -dice en broma- Quizás si te quedarás embarazada de penalti... entonces tendrías que casaros ya. Así que... ya sabes, Ota. -se ríe con expresión burlesca.-

(Kanuka) -se enfada- ¡Ay! ¡Cómo puedes ser tan bruja!? ¡Si él no usa condón yo me tomo la píldora!

(Ota) Kanuka...

(Kanuka) ¡Que quieres!

(Ota) Lo estás charlando todo otra vez.

(Kanuka) Lo siento, cariño. Pero es que Kumagami... ¡me hace hervir la sangre!

(Kumagami) Iros ya de una vez a mudaros a vuestro nido de amor.

(Ota) Adiós, chicos.

(Kanuka) Adiós, solterona! -se marcha junto a Ota con el ceño fruncido-

(Izumi) Realmente son una pareja muy peculiar. Pero se quieren mucho.

(Shinohara) Sí, es verdad. Oye, Hiromi... ¿te vas con Kumagami?

(Hiromi) ¡Sí! Me ha invitado a comer a un restaurante francés.

(Izumi) ¡Vaya! ¡Que lujo! ¿Y por qué?

(Kumagami) Hiromi... me salvó la vida.

(Shinohara y Izumi) ¿Que? ¡Cuando! -se quedan sorprendidos-

(Kumagami) Cómo que cuando. Cuando el combate con el muñeco. Cuando se auto-destruyó... la cabeza del Ingram de Ota vino disparada hacia nosotros. Hiromi lo vio y se lanzó sobre mi para caer los dos sobre el suelo. Él recibió de llenó la explosión y la espalda le quedó quemada. Yo no tuve un rasguño. Le debo la vida.

(Hiromi) No es para tanto, mujer. Sólo cumplí con mi deber. Proteger y velar por mis compañeros.

(Kumagami) ¿Nos vamos? He reservado mesa para dentro de media hora. Tenemos que marcharnos o llegaremos tarde.

(Hiromi) Ah, sí claro, tienes razón. ¡Adiós Izumi! ¡Adiós Shinohara! ¡Que os vaya bien!

(Kumagami) ¡Que tengáis una cita muy romántica!

(Shinohara) ¡Lo mismo digo! -Kumagami y Hiromi se marchan cogidos del brazo-

(Izumi) ¿Y nosotros que? ¿A donde vamos? Tenemos la tarde libre.

(Shinohara) Déjame pensar... a ver. Ahora vamos a comer algo. Después, al cine. Luego podríamos ir a dar una vuelta; y finalmente...

(Izumi) Que pase lo que tenga que pasar. -mirando a Asuma con cara sonriente-

(Shinohara) Noa...

(Izumi) ¿Nos vamos? Tengo hambre.

(Shinohara) ¿Que? Pero si te has zampado la mitad del bufé libre. Eres una glotona.

(Izumi) Que más da. Por más que zampe o beba, ni engordo ni tengo resaca, ya lo sabéis.

(Shinohara) Sí, claro. ¡Ah, ya sé! Podríamos ir a ver a un viejo amigo.

(Izumi) ¿A un viejo amigo? -se queda extrañada-

(Shinohara) Al señor Jitsuyama. ¿No te acuerdas de él?

(Izumi) ¡Ah si! Aquel señor tan simpático que trabajaba en la empresa de tu padre.

(Shinohara) Ahora ya está jubilado. Pero sigue manteniendo una estrecha relación con la empresa. Lo cierto, es que me gustaría preguntarle acerca del nuevo Labor.

(Izumi) ¿El nuevo Labor? ¡Es verdad! Ahora tendremos Labors nuevos.

(Shinohara) Y no un Labor cualquiera, Noa. La división de vehículos especiales será la primera fuerza policial en todo el mundo, que incorporará Labors de Combate de tercera generación. Los Shinohara TGV-03 Zeus.

(Izumi) ¿De tercera generación?

(Shinohara) La tercera generación de Labors, es aquella cuyo diseño y especificaciones técnicas se restringen al uso determinado que se le va a dar. Hasta ahora, los Labors militares podían derivar en modelos civiles... y viceversa. Pero ahora, ya no es así. El Zeus, es un labor diseñado específicamente para uso policial. Es cierto que se creará una variante militar para las Fuerzas de Autodefensa y otros países... pero será otro modelo completamente diferente. El Zeus además, incorpora el nuevo sistema operativo para Labors de Industrias Pesadas Shinohara; el INOV. Me pregunto si hubiésemos dispuesto de este Labor hace dos meses... podríamos haber derrotado al "muñeco" más fácilmente. Nunca lo sabremos.

(Izumi) -suspira- Y yo que quería tener una cita romántica contigo. Que se le va a hacer. Ahora me has despertado la curiosidad. ¿Vamos a ver a ese "viejo amigo" tuyo?

(Shinohara) De acuerdo, Noa.

Una hora después, Goto y Shinobu, ya debidamente vestidos con el uniforme de trabajo habitual, esperan en un despacho provisional que les han asignado en la Jefatura Superior. Allí esperan la llegada de los nuevos pilotos. A Shinobu se la ve algo nerviosa, aunque lo intenta disimular lo mejor que puede. Goto, cómo siempre, con su cara de ni carne ni pescado, es imposible saber en que demonios está pensando, está leyendo prensa deportiva por Internet y con los pies descalzos.

(Goto) -sin apartar la mirada del monitor- Deberías tomarte un té, o hacer un poco de Shiatsu. Esta tensión no te va nada bien. Tú eres la entrevistadora y no la entrevistada.

(Shinobu) -mirando mal a Goto- Lo que no entiendo, es que haces tú aquí. Son los nuevos pilotos de "mi" sección. Que impresión se van a llevar viéndote aquí... mirándote los pies.

(Goto) Sólo estoy por lo mismo que tú. Curiosidad. Eso es todo.

(Shinobu) Bueno, no importa. Pero te pido por favor que te pongas los zapatos. ¡Y deja ya de mirar las apuestas de caballos por Internet!

(Goto) Siiiii.

De repente, una oficial que estaba haciéndoles de secretaria para Goto y Shinobu, llama a la puerta. Uno de los nuevos pilotos ya había llegado.

(Shinobu) ¿Sí?

(Oficial) Disculpen, capitanes. Uno de los pilotos ya ha llegado. ¿Quieren esperar a que lleguen los otros dos, o le hago pasar?

(Shinobu) Hazlo pasar. Prefiero entrevistarles uno a uno.

(Oficial) Esto... no es que me quiera meter donde no me llaman. Pero... ¿En la división de vehículos especiales aceptan extranjeros?

(Shinobu) ¿Extranjeros? -se queda descolocada-

(Oficial) Sí. Es que... cómo es un hombre alto, de cabellos rubios y ojos azules. Habla en inglés. La verdad es que está cómo un tren, capitana.

(Goto) Vaya. Así que en la primera sección tendréis un Playboy. Fijate tú.

(Shinobu) Goto...

(Goto) Que.

(Shinobu) Cierra el pico. Oficial, hágale pasar.

(Oficial) Sí, enseguida.

Entonces entra por la puerta un hombre que efectivamente es extranjero. Occidental. Metro noventa. Cabellos rubios con peinado informal, pero que le queda rematadamente bien. Una barba de 3 días. Lleva unas gafas Ray Ban de espejo, con lo que no se le ven los ojos. Va vestido con unas zapatillas deportivas Nike, unos pantalones tejanos ajustados y algo desgastados... y una cazadora. Una vieja cazadora de piel, de piloto de la RAF de la Segunda Guerra Mundial. Al parecer no es americano, sino británico. Y más exactamente, escocés. Goto se le queda mirando con su típica cara. Shinobu se queda seria, pero no puede disimularlo: está impresionada.

(Shinobu) Buenas tardes. Soy la capitana Shinobu Nagumo, de la primera sección de vehículos especiales. Desde hoy, tu oficial superior. Encantada de conocerte. Y usted es...

(Goto) She says his name is Shinobu Nagumo, and is the captain of the first section of special vehicles. Nice to meet you, young man.

(Andrew) No se moleste, capitán. Entiendo, hablo y escribo el japonés perfectamente. Encantado de conocerle, capitana Nagumo. ¿Puedo llamarla Shinobu? ¿O aquí en Japón es demasiado informal?

(Shinobu) Prefiero que me llames capitana Nagumo. Lo prefiero así. Y usted se llama...

(Andrew) Por favor, le pido que no me trate de usted. Me llamo Andrew. Andrew Richardson. Traigo mi expediente. Su jefe, el comandante Fukushima, me dijo que aun no sabían quienes eramos nosotros.

(Shinobu) El hombre que está a mi lado es Kiichi Goto, el capitán de la segunda sección.

(Andrew) -se quita las gafas de sol, viendo la luz unos ojos azules muy penetrantes. Y echa un silbido de impresión- No joda. ¿En serio? Es usted toda una celebridad, capitán Goto. Su sección derrotó al famoso Labor de los terroristas hace un par de meses. Me muero de ganas de conocer a los miembros de su sección.

(Goto) ¿De verdad? ¿Tan famoso soy? Quizás tendría que ir a un programa de esos de la prensa rosa de la tele. A lo mejor saco tajada.

(Shinobu) Capitán Goto...

(Goto) Que.

(Shinobu) ¡Silencio! ¿Me entrega su expediente, Andrew?

(Andrew) Sí, capitana.

Shinobu se pone a ojear el expediente. La impresión inicial se convierte en impresión pasmosa. El hombre que tiene enfrente tiene un expediente bastante largo. Mucha experiencia y conocimientos. Y encima... es de familia muy rica.

(Shinobu) Veamos... ¿Eres americano?

(Andrew) Que más quisiera yo, capitana. Soy británico.

(Shinobu) Vaya. ¿Eres inglés?

(Andrew) No se lo voy a tener en cuenta, capitana. Soy escocés. Y para un escocés, que le llamen inglés... es un insulto en toda la cara. Cómo si le pegasen una patada en la entrepierna.

(Goto) Me duele sólo de pensarlo.

(Shinobu) Oh, vaya, lo siento mucho.

(Andrew) Lea el expediente con detenimiento, capitana. Así podrá ver quien soy, que he hecho, y que quiero hacer. ¿Entendido?

(Shinobu) -le contesta seria y aspera- Ya sé lo que tengo que hacer, "escocés". Muchas gracias.

(Andrew) Aunque en realidad, siempre he vivido en Londres. Hasta hace un año. Desde entonces vivo aquí, en Tokio.

(Shinobu) Andrew Richardson. Nacido en Glasgow, Reino Unido, el 20 de agosto de 1977. Durante tu infancia, viviste una vida normal. Estudiando la educación primaria en una escuela pública de tu ciudad natal. A los 15 años, tu vida y tu familia dan un giro radical. Tu padre, había hecho una gran fortuna con su empresa, Maquinarias Agrícolas Richardson. ¿Que? Un momento. ¿Tu padre es el presidente de Maquinarias Agrícolas Richardson? Es el primer fabricante mundial de Labors para uso agrícola.

(Goto) El mercado de los Labors agrícolas no es muy extenso que digamos. La mayoría de los campesinos no se pueden permitir una máquina tan cara cómo es un Labor. Pero el caso, es que ese nicho de mercado existe y para quien sepa ocuparlo, es bastante lucrativo. Tengo entendido que la empresa de tu padre ocupa el 45% de las ventas de Labors agrícolas en todo el mundo.

(Andrew) Sí, pero... yo quiero dedicarme a pilotar Labors, no a diseñarlos y fabricarlos para recoger naranjas y plantar viñedos. Lo cierto, es que debido a eso, la relación con mi padre es bastante mala. Él quería que fuese el heredero de la empresa, pero al final le darán el puesto a mi hermana. Me dan por perdido.

(Goto) ¿Ah si? ¿A quien me recuerda a mi eso?

(Shinobu) A mi también. Sigamos. A los 15 años, decides, por decisión propia, ingresar en la academia de cadetes militar de Sussex. Estudiando la educación secundaria y el bachillerato al mismo tiempo que recibes instrucción y disciplina militares. A los 18, empiezas tu formación militar cómo oficial. Un año después, entras cómo soldado en el 35 regimiento de la 3ª división de granaderos escoceses del ejército de tierra británico. Allí, se descubren tus grandes aptitudes cómo soldado de infantería, descubriendo además, que eres un excelente francotirador. Es decir, que tu puntería es excelente. A los 21 años, ascendido a Teniente, decides cambiar de aires y emprendes una formación paralela. Por un lado, estuviste 8 meses en la 10ª división blindada del ejército británico, cómo artillero y operador con un carro de combate Challenger 1. Después de esto, estuviste 2 años, en el segundo regimiento de la 1ª División de Vehículos Especiales del ejército de tierra británico. Pilotando dos modelos distintos de Labor militar, el Shinohara ARL-99 Helldiver y el Winston MM-48 Churchill. Este último es un Labor militar británico, no?

(Andrew) Sí, capitana. Es un buen Labor de combate. Pero al igual que el viejo Churchill, me refiero al político, sólo nos hacía sentir tres cosas cuando los pilotábamos.

(Goto) Sólo puedo ofreceros sangre, sudor y lágrimas. Es una de sus frases más celebres.

(Shinobu) ¿Eh? Leo también... que eres un veterano de guerra. A principios de 1999, estuviste en la guerra de Camboya, cómo teniente en una división móvil conjuntada. ¿Que es eso?

(Andrew) Era una división conjunta de Labors y carros de combate. Los Labors proporcionaban la capacidad ofensiva móvil a la división y los carros de combate la capacidad defensiva y ofensiva a largas distancias con sus obuses y sistemas de tiro de larga distancia. El caso... es que a principios de 1999, estuve en esa jodida guerra. Un mal día, mi división blindada cayó víctima de una emboscada. Algunos de mis compañeros murieron. Yo conseguí escapar.

(Shinobu) Debe ser un recuerdo muy desagradable. Lo siento mucho, teniente.

(Andrew) No se preocupe. Aquello fue hace más de 4 años.

(Shinobu) Finalmente, en 2002, terminas tu carrera militar en el ejército de tierra británico y das un giro radical en tu vida. Haces las maletas y te vas a Japón, para entrar a trabajar en Industrias Hishi cómo piloto de pruebas. Hasta que hace sólo un mes dejaste ese empleo. Alegando literalmente que "era una mierda pinchada con un palo". -Shinobu se ruboriza después de leer esto-

(Goto) Yo no lo habría dicho mejor. -Shinobu le mira mal- Vale, ya me callo.

(Shinobu) Hasta que decidiste entrar en la Jefatura Superior de la Policía Metropolitana de Tokio, cómo piloto de Labors. Debido a que ya tienes larga experiencia cómo piloto en el ejército británico y presentaste toda la documentación pertinente... tu solicitud fue aceptada. Sólo tuviste que hacer un breve curso de reciclaje en la escuela de cadetes durante dos semanas... el cual fue una perdida de tiempo, ya que cómo piloto de Labor has demostrado con creces tus excepcionales capacidades y experiencia.

(Andrew) Sí. Y encima había una chica cadete que distraía mucho. Me refiero... y perdóneme por lo que voy a decir, capitana... a que estaba buenísima. Creo que está chica será uno de mis dos compañeros.

(Shinobu) ¿Que? ¿Cómo sabes tú eso?

(Andrew) El jefe de aquel tinglado... la escuela de cadetes... me dijo que se moría de ganas de sacarse a aquella chica de encima. No es que sea mal piloto. Pero es que no vea cómo distraía a los cadetes masculinos. Sobre todo a la hora del baño.

(Goto) ¿Tan exuberante es esa chica? -preguntando con la cara iluminada-

(Andrew) Sí... y muy simpática. Luego la verá.

(Shinobu) Esos detalles, teniente, no me interesan. Ahora quiero saber, cuales son sus conocimientos. Que estudios tiene, idiomas, conocimientos...

(Andrew) Pues... que puedo decirle. Durante mi instrucción militar me saqué la carrera de ingeniería mecánica, es la única que tengo. Tengo amplios conocimientos en sistemas informáticos y programación. Por supuesto, los conocimientos que adquirí cómo militar. Desactivación de explosivos, usar, cargar y mantener toda clase de armas de fuego, tengo todos los permisos de conducir, incluido por supuesto el de Labor. Sé conducir carros de combate. Y idiomas... creo que si no me descuento... sé hablar ocho idiomas.

(Goto) ¿En serio? ¡Genial! Superas a Kanuka.

(Shinobu) ¿Que idiomas exactamente?

(Andrew) Pues... mi idioma paterno, que es el inglés. Mi idioma materno, que es el español y el catalán. Los idiomas que aprendí en el ejército: alemán, francés, ruso, italiano... y el que he aprendido en a penas 2 meses desde que llegué a Tokio. El japonés. Sí... son ocho en total.

(Shinobu) Impresionante. Has dicho, que tu madre no es inglesa... perdón, quería decir escocesa.

(Andrew) Mi padre es de Glasgow de toda la vida. Pero mi madre es española. De Barcelona. Habla estos dos idiomas y me los enseñó de pequeño. Barcelona, ya sabe, donde la Sagrada Familia y los Juegos Olímpicos de 1992. ¿No se acuerdan?

(Goto) Sí, claro que me acuerdo. Lo de la flecha al pebetero fue una pasada.

(Andrew) Supongo que ahora querrán saber mis aficiones, mi vida privada... mi orientación sexual. Cuando entré cómo oficial en la "Royal Army", esas cosas quieren saberlas.

(Shinobu) El último punto no nos interesa, gracias. Pero, lo demás, si quieres decirlo, adelante.

(Andrew) Bueno... soy muy aficionado a los coches clásicos... la música Pop Rock británica de todas las épocas... la comida española... el fútbol... y también a la aviación clásica. Supongo que eso me viene de mi abuelo. Esta cazadora tan molona que llevo, me la dio él en herencia.

(Shinobu) ¿Ah si?

(Andrew) Sí... tiene más de 60 años, sabe? Mi abuelo fue piloto de la RAF durante la segunda guerra mundial. Un As. Estuvo desde la batalla de Inglaterra pilotando un Spitfire hasta el final de la Guerra. Lo abatieron un montón de veces... pero ni una sola vez le mataron. Y él abatió a docenas de boches. En cuando pueda... quiero comprarme un Spitfire para restaurarlo y pilotarlo yo mismo.

(Shinobu) ¿Lo dice en serio, teniente? Puede usted hacer lo que quiera, en sus horas libres. Pero en las horas de servicio su obligación es pilotar un Labor y obedecer mis órdenes. ¿Le ha quedado claro?

(Andrew) Por supuesto, capitana. ¿Algo más?

(Shinobu) No. Eso es todo. ¿Eh? -se sonroja cuando Richardson le coge la mano para besarla-

(Andrew) Pues es un auténtico placer. Estaré encantado de trabajar contigo, capitana. ¿Para cuando nos volvemos a ver?

(Shinobu) Para dentro de 13 días. El día antes de la puesta en servicio de nuestras nuevas instalaciones. Y de nuestros nuevos equipos. Conocerá el Labor que pilotará en la primera sección de vehículos especiales. Y también podrá conocer a los miembros de la segunda sección. ¿Sabe dónde están?

(Andrew) He ido esta misma mañana. Por cierto, un señor mayor muy simpático, un tal Sakaki, les manda recuerdos. Me ha dicho que era el antiguo jefe de mecánicos. Hemos tenido una charla muy larga.

(Goto) ¿En serio? Que cosa más extraña. Con lo duro que es siempre Sakaki.

(Shinobu) Eso es todo. Puede retirarse, teniente.

Shinobu y Goto se levantan de sus sillas y le hacen el saludo militar... y Andrew les devuelve el saludo militar al estilo británico y se marcha.

(Goto) Que piensas.

(Shinobu) Reconozco que cómo piloto de Labors tiene muchísima experiencia. Y seguro que su formación y experiencia en este aspecto le da cien vueltas a cualquiera de los miembros actuales de tu sección.

(Goto) No me refiero únicamente a eso. Quiero decir... si te gusta cómo persona.

(Shinobu) No me molesta que sea extranjero, ni sus múltiples raíces, ni nada de eso.

(Goto) Pues a mi me gusta.

(Shinobu) ¿Ah si?

(Goto) Es un tipo con mucha personalidad. No me lo negarás. Y además... es el doble de Shinohara.

(Shinobu) Te refieres, a que es un rico heredero de una gran empresa relacionada con los Labors, al que su padre también odia. Es cierto, en eso es igual que Shinohara. Quien sabe, a lo mejor hacen buenas migas.

(Oficial) Disculpen, capitanes. Los otros dos pilotos ya han llegado. Son el señor Fukuda Hato y la señorita Mimiko Ayano. ¿A quien quiere ver primero?

(Goto) Disculpa la pregunta, oficial. ¿Sabes si la chica es... esto... de muy buen ver?

(Oficial) Ah, ya... sí... es una chica muy... muy... voluptuosa. A un pobre teniente se le han caído los papeles por el suelo al verla. Es muy... sexi.

(Goto) Vaya. -su cara se ilumina-

(Shinobu) Haga pasar primero al señor Hato. Gracias, oficial.

(Oficial) Enseguida, capitana.

Entonces, hace entrada el segundo piloto para la primera sección. Un chico que ya no es extranjero. Va vestido moderno pero formal, con muy buen gusto, con un traje gris oscuro, camisa blanca con rallas azules, corbata morada y una pequeña bufanda color beige en el cuello a rallas. Es un hombre de un metro setenta y cinco. De cabellos castaños peinados hacía un lado, con barba y ojos marrones. Al igual que Andrew, un hombre también atractivo. Aunque Hato, es de carácter bastante diferente. Un hombre de cultura, muy aficionado a la lectura, el cine y el arte. Pero al igual que Andrew... veterano de Guerra.

(Hato) Discúlpeme por el retraso, capitana. Lamento mucho llegar tarde. Oficial Fukuda Hato a sus órdenes, señora.

(Shinobu) No te preocupes. No llegas tarde. Soy la capitana Shinobu Nagumo, de la primera sección de vehículos especiales. Desde hoy tu oficial superior. Encantada de conocerte. Este hombre es el capitán Kiichi Goto, de la segunda sección de vehículos especiales.

(Hato) Encantado de conocerle, capitán Goto. Es un placer. -le da la mano a Goto-

(Goto) Lo mismo digo. ¿Te dedicas al mundo de la moda? Llevás un conjunto muy elegante.

(Hato) -sonríe- No, capitán. A eso se dedica mi esposa. Aunque la ropa me la elijo yo, ella me aconseja cómo conjuntarla.

(Shinobu) ¿Me da su expediente, oficial?

(Hato) Sí, por supuesto, capitana.

(Shinobu) ¿De donde es usted, oficial?

(Hato) Soy de Tokio, capitana. Del barrio de Ginza.

(Goto) ¡Caray! Entonces eres del barrio bien de Tokio por excelencia... y supongo que eres de buena familia.

(Hato) Más o menos, capitán Goto. A decir verdad... vengo de una familia de larga tradición militar. Pero esa nunca ha sido mi vocación.

(Shinobu) Pero estás en la Policía. Además... cómo piloto de Labor.

(Hato) Es una historia muy larga. Pero si quiere mirar primero mi expediente, capitana. Creo que así acabaremos más pronto.

(Shinobu) Sí, claro. Veamos. Fukuda Hato, nacido el 14 de abril de 1977 en Tokio, en el seno de una familia de una larga tradición militar que se remonta desde la revolución de Meiji. Tu padre es General de la Fuerza Terrestre de Autodefensa e integrante de la jefatura del Estado Mayor de la Defensa.

(Goto) Así que tu padre es un pez gordo de las Fuerzas de Autodefensa.

(Hato) Sí. Él quería que siguiese sus mismos pasos... pero decidí pasarme a la Policía, después de estar 3 años en el ejército de tierra... y saber lo que es luchar en una guerra.

(Goto) ¿Estuviste en una guerra? ¿Te refieres a... la guerra de Camboya, a principios de 1999?

(Hato) Sí. Aunque les parezca extraño... recuerdo pocas cosas de aquella guerra. Creo que quizás fue... porque estuve cerca de la masacre.

(Shinobu) ¿La masacre? -se extraña mucho al oírlo-

(Goto) La masacre en el campo de refugiados del sector norte de Phnom Penh, el cual estaba bajo responsabilidad de las fuerzas japonesas en la coalición internacional. Los refugiados, familiares de los Kemeres Rojos capturados por las fuerzas gubernamentales, fueron asesinados dentro del campo por radicales budistas pro gubernamentales... debido a una muy lenta reacción de los altos mandos japoneses, que no informaron con celeridad al alto mando francés de la coalición internacional. A pesar de las advertencias de los oficiales japoneses que vigilaban el campo de refugiados y lo observaban todo. En Japón la opinión pública no supo toda la verdad en aquel momento... pero en el seno de las Fuerzas de Autodefensa, rodaron cabezas importantes. No sólo por la masacre, si no también porque se consideraba que se había hecho el ridículo ante los demás países de la coalición. ¿Tú estuviste cerca de esa masacre?

(Hato) Lo siento, señor... pero, de verdad que no lo recuerdo. Lo lamento.

(Goto) Tranquilo. No te preocupes. No quiero hurgar más en tus heridas del pasado.

(Shinobu) Si no te importa, Hato... me gustaría volver a tu expediente.

(Hato) Ah, sí. Disculpe.

(Shinobu) La primaria, la secundaria y el bachillerato, los estudiaste en centros privados de Ginza. No eras un estudiante brillante en lo que se refiere a las matemáticas. Pero en cambio, en las letras, destacabas mucho. En la literatura, en lenguas. En el instituto estuviste en el club de fotografía y video. ¿Se te dan bien las cámaras?

(Hato) Los Labors son sólo una de mis grandes vocaciones. La otra... es el cine. Para serle sincero... algún día me gustaría ser director de cine de verdad.

(Goto) ¡Genial! Tendréis a un artista en la primera sección. ¿No es fantástico? En mi sección el nivel intelectual no es que sea muy alto que digamos.

(Shinobu) ¿Quieres parar de decir tonterías, Goto? Sigamos. A los 18, empezaste tu formación cómo recluta en la Fuerza Terrestre de Autodefensa de Japón. Después de todo un año de formación... llegaste a oficial. Pero ciertamente... nunca destacaste por encima de la media cómo soldado de infantería. Hasta que en 1998, con 21 años, estuviste 6 meses en un programa de intercambio de formación de pilotos de Labors militares. En aquel período tu superior fue... la capitana Fuwa. -se sorprende al leer esto-

(Hato) ¿La conoce?

(Shinobu) Sí. Somos amigas, nos conocemos desde el instituto. Es una vieja amiga. En este programa se reveló que tus capacidades cómo piloto de Labors si que eran realmente buenas. Te recomendaron para oficial en la 2ª División de Labors del ejército de Tierra. Pero lo rehuiste. ¿Por qué?

(Hato) Es difícil de explicar. Simplemente... no quería ligarme. Yo quería que mi trabajo cómo militar fuese temporal. Sé que a mi padre no le gustaría. Pero él lo comprendería.

(Shinobu) Entonces... a principios de 1999, a punto de cumplir los 22 años... estalló la guerra de Camboya, en la que Japón participó enviando más de 8.000 efectivos. Tú fuiste enviado durante 2 meses, asignado al 4º regimiento de infantería móvil de la 7ª división de infantería de la Fuerza Terrestre de Autodefensa. También dice... que estuviste muy cerca de la masacre del campo de refugiados norte de Phnom Phen... Perdona, Hato. Será mejor que no vuelva a hablar de ello.

(Hato) Sí. Será mejor. -mirando seriamente a Shinobu-

(Shinobu) Cuando volviste de la guerra en marzo de 1999, seguiste en la Fuerza Terrestre de Autodefensa un año más. Hasta que abandonaste el ejército en la primavera del 2000. Los dos años siguientes, estuviste en la Universidad de Tokio, sacándote la carrera de artes visuales en sólo dos años. ¿Te has sacado la formación para ser director de cine? -pregunta con gran curiosidad-

(Hato) Sí. Hice lo que quería hacer. Pero a mi padre le disgustaba profundamente. Así que el año pasado... entré en la escuela de cadetes para pilotos de Labor. Mi instructor era un tipo bajo con mucho carácter y mala leche. Se llamaba...

(Goto) Isao Ota. Es piloto de mi sección. Ya le conocerás. No te preocupes, que ya no muerde. Ahora va a casarse y se ha vuelto mucho más manso.

(Shinobu) El caso, es que en la escuela de cadetes, destacaste desde el principio. Quizás porque ya habías recibido instrucción en el ejército y ya no eras ningún novato. Así que el instructor Ota te tenía en buena consideración.

(Hato) Digamos que fui su protegido. Entablé una relación amistosa con él... hasta que se marchó a su antiguo puesto a la segunda sección de vehículos especiales. Ahora es un héroe nacional.

(Goto) Sí. Hoy mismo ha recibido dos condecoraciones y le han ascendido a teniente. Es evidente, que ahora a Ota, le espera un futuro brillante. No tardará mucho en ascender. Quien sabe, a lo mejor algún día llega incluso a superintendente.

(Shinobu) Volvamos a tu expediente, Hato. Terminaste tu formación en la escuela de cadetes hace solo dos meses... hasta que te han asignado cómo piloto aquí, a la primera sección de vehículos especiales. Ahora me gustaría conocerte mejor cómo persona. Cuales son tus conocimientos, tus aficiones, todo eso.

(Hato) Cómo ya le he dicho... Me gustan los Labors y pilotarlos. Digamos que me hace sentir bien. Por otro lado... soy un gran aficionado al cine. De hecho, me gustaría dedicarme a ello profesionalmente. Aunque tendría que ser en mis horas libres de la primera sección.

(Shinobu) Cómo cualquier otro oficial de policía, usted es libre de hacer lo que quiera cuando no esté de servicio. Pero en las horas de servicio, obviamente, tiene unas obligaciones. Y estas consisten en obedecer las órdenes de sus superiores, cumplir su trabajo cómo Piloto de Labor y cómo agente de la ley. ¿Entendido, Hato?

(Goto) Una pregunta, oficial Hato. ¿Entonces eres realmente director de cine? Quiero decir... ¿tienes la formación para serlo?

(Hato) Sí, por supuesto. Pero hacer una película no es tan sencillo, capitán. Necesitas unos patrocinadores que te financien el proyecto. Unos guionistas, unos actores, el material de rodaje. Y eso cuesta tiempo y dinero reunirlo. En ese aspecto, soy aun un novato. Pero tengo claro, que en mis horas libres... me gustaría hacer algo en ese aspecto. Por suerte... conozco gente en el mundillo del cine.

(Shinobu) Eso está muy bien, oficial. Pero recuerde. No olvide nunca sus obligaciones cómo Piloto de la primera sección de vehículos especiales. ¿Entendido?

(Hato) Si lo que quiere es disciplina, capitana, conmigo no va a tener queja alguna. Estuve en el ejército 2 años.

(Shinobu) Recuerde que dentro de 13 días, tiene que venir a las nuevas instalaciones, con todos sus compañeros. Allí conocerá a los miembros de la segunda sección, a los mecánicos... y el Labor que va a pilotar. ¿Entendido?

(Hato) De acuerdo, capitana. Ya sabré encontrarlo, no se preocupen. Capitán Goto.

Los tres se saludan y Hato se marcha. Sin duda es un hombre muy educado, de cultura, y encima es un buen piloto de Labor. Shinobu no queda para nada descontenta con el hombre.

(Goto) Éste si que te gusta. ¿Verdad?

(Shinobu) ¿Por qué dices eso?

(Goto) Vamos, mujer. Es un tipo educado, culto, formal, con experiencia... aunque le he visto un toque de tristeza en su cara.

(Shinobu) Habiendo vivido lo que vivió en esa guerra, no me extraña. A saber si algún día nos querrá explicar algo o no.

Justo en ese momento, Asuma y Noa llegan a casa del señor Jitsuyama. El antiguo jefe de ingenieros y de investigación de Industrias Pesadas Shinohara. Asuma conoce muy bien a ese hombre. De niño y adolescente había sido cómo un padre para él. Su verdadero padre, a penas se ocupaba de él. Llaman a la puerta y Jitsuyama les abre.

(Jitsuyama) ¿Que? -se queda boquiabierto al ver quien le visita- ¡Asuma! ¿Eres tú? ¡Madre mía! ¡Hacía dos años que no te veía! ¿Cómo estás?

(Shinohara) -también sonriente- Bien. Voy tirando.

(Jitsuyama) Siento muchísimo lo que os ha pasado. Es una auténtica catástrofe. Veo... que vienes con Izumi. ¿Cómo estás, jovencita?

(Izumi) -también sonriente- Estamos bien. Todos los de la segunda sección estamos bien, no se preocupe.

(Jitsuyama) Sí, pero los pilotos de la primera sección... lo siento mucho por la capitana Nagumo.

(Shinohara) La capitana Nagumo está bien, no te preocupes, de verdad. Esta misma tarde, ella y Goto, conocerán a los nuevos pilotos de la primera sección.

(Izumi) Me pregunto cómo serán esos nuevos tres pilotos. Me muero de curiosidad.

(Jitsuyama) ¿Queréis entrar y tomar una taza de té?

(Shinohara) De acuerdo. Pero sólo un momento. En realidad... venía a hablar contigo sobre los nuevos Labors de tercera generación que recibiremos en la División de Vehículos Especiales dentro de dos semanas. Los...

(Jitsuyama) Shinohara TGV-03 Zeus. Sí... ya sabía que te picaría el gusanillo por querer saber algo de vuestros nuevos Labors. Esto... decidme una cosa. Tú e Izumi... se os ve muy contentos. ¿Ha pasado algo entre vosotros?

(Shinohara) Bueno... esto... sí... en realidad sí. Yo y Noa...

(Izumi) No seas tan cacareado, hombre. Nosotros... nos hemos enamorado. Estamos saliendo juntos.

(Jitsuyama) ¿De verdad? ¡Que alegría me das, hombre! ¡Ya era hora! ¿Sabes una cosa? Creo que has hecho muy bien. Izumi es la chica perfecta para ti. Le gustan mucho los Labors y los pilota de forma excelente. Y sobre todo... es una chica muy guapa a su manera.

(Izumi) ¡No siga, señor Jitsuyama! ¡Me va a poner colorada! -se ríe y se frota la mano en el cogote-

(Shinohara) Tiene razón. Simplemente... por fin me he dado cuenta... que la necesito... y ella me necesita a mi. -mirando a Izumi con gran amor-

(Izumi) Asuma...

(Jitsuyama) Bien... pues... ¿Que quieres saber del nuevo Labor? No participo directamente en el proceso de desarrollo... pero estoy enterado. El proyecto ya está prácticamente concluido y en estos días las 8 unidades que recibiréis en la División de Vehículos Especiales, ya habrán salido de la cadena de montaje. Listas para usarse.

(Shinohara) -exclama con gran admiración- ¡Fantástico! Entonces... ya están fabricadas?

(Jitsuyama) Asuma... te conozco cómo si fueras mi hijo. Ahora mismo ese cerebro tan privilegiado que tienes... está tramando algo. ¿Me equivoco?

(Shinohara) Lo cierto... es que me muero de ganas de ver esos nuevos Labors personalmente. Si pudiésemos ir a la factoría, para probarlos in situ...

(Jitsuyama) Sabía que dirías eso. Entonces... queréis verlo... y pilotarlo?

(Shinohara) ¿En serio? ¡Claro que queremos! ¿Cuando?

(Jitsuyama) Cómo que cuando. Ahora mismo.

(Izumi) ¡Que bien! -tanto la cara de Asuma cómo la de Izumi, se iluminan-

Mientras tanto, en aquel despacho de la jefatura superior de Policía, Goto y Shinobu se disponen a entrevistar a la tercera de los nuevos pilotos de la primera sección. Shinobu ordena que entre la tercer piloto, la novata: Mimiko Ayano. Cuando entra... Shinobu se sonroja y los ojos de Goto se ponen cómo naranjas. Entra una chica rematadamente atractiva y sexi. De metro setena, largos cabellos rubios, piel morena, ojos azules y labios carnosos. El cuerpo es perfecto y escultural. Tiene unas piernas con unos muslos y unas curvas exuberantes. Un culo respingón. Y unos pechos muy grandes, redondos y firmes. Va vestida con una minifalda blanca, con unas medias. Una blusa que enseña un exuberante canalillo de sus pechos. Va muy fresca para ser todavía marzo. A Shinobu no le hace ni pizca de gracia que se presentase allí vestida así, enseñándolo todo.

(Shinobu) -toda seria, pero sonrojada- Bienvenida. Soy la capitana Shinobu Nagumo, de la primera sección de vehículos especiales. Desde hoy, tu oficial superior.

(Mimiko) -con tono ñoño e infantil- ¡Hola! ¡Que guay! Estoy super encantada de conocerla, capitana Nagumo. Mimiko Ayano. Es un placer.

(Shinobu) -tose con el ceño fruncido- Lo mismo digo, oficial Ayano. Este hombre que tengo a mi lado es el capitán Kiichi Goto, de la segunda sección de vehículos especiales. Espero que te lleves muy bien con él... ¿Eh? ¿Ocurre algo, oficial?

Mientras Goto se está bebiendo una taza de té, mirando a la chica de reojo, ésta se les queda mirando a ambos con cara fija. Mirando a un lado y al otro, a un lado y al otro. Shinobu se extraña. Al final la chica junta las palmas de las manos y hace una exclamación.

(Shinobu) Disculpe, oficial Ayano. ¿Ocurre algo?

(Mimiko) ¡aaah! ¡Que monos! Son novios, verdad?

Goto se atraganta con el té, poniéndose a toser sin parar. Shinobu se sonroja cómo un tomate, pero responde agresivamente a esa afirmación. La chica quiere ayudar a Goto, pero sin darse cuenta, pone el impresionante canalillo de sus pechos justo delante de los ojos de Goto y lo único que consigue la pobre es empeorar aun mas la situación.

(Shinobu) ¿¡Pero que estás diciendo, joven! ¡Goto!

(Mimiko) ¡Ay! Lo siento. Déjeme que le ayude.

(Shinobu) ¡No te le pongas encima, que aun le pones peor! ¡Goto, vete a beber un vaso de agua, rápido! Ayano... tú y yo tenemos que hablar. -Goto sale tosiendo y Shinobu cierra la puerta del despacho y le suelta un discurso a Ayano, enfadada- Escúchame bien, jovencita. De ahora en adelante serás piloto de la primera sección de vehículos especiales. No quiero decirte lo que tienes que hacer en tu vida privada, eso no es de mi incumbencia. Pero que no se te ocurra presentarte en la división de vehículos especiales vestida de estas maneras. Ni comportarte ante tus compañeros y sobre todo ante tus oficiales superiores de estas maneras. ¡Y entre yo y el capitán Goto no hay nada de nada! ¡Entendido!?

(Mimiko) -con mirada inquisitorial- Miente.

(Shinobu) ¿Que? -se queda descolocada-

(Mimiko) A mi no me puede engañar. Tengo muy buen ojo para estas cosas. Cómo tengo tanta experiencia en "todos" los aspectos del amor.

(Shinobu) -poniéndose la mano sobre la frente y en voz baja- Dios mio, que he hecho yo para merecer esto. Está bien. Dame tu expediente, anda.

(Mimiko) ¿Mi expediente? oh... vaya, me lo he dejado abajo.

(Shinobu) ¿Cómo que te lo has dejado abajo?

(Mimiko) ¡Sí! Es que el chico que había en recepción estaba cómo un tren. Nos hemos puesto a charlar. He quedado con él para el sábado por la noche, sabe?

(Shinobu) -da un golpe con las manos sobre la mesa- ¡Pero que es esto! ¡Oficial Ayano, vaya ahora mismo a recoger su expediente! ¡Es una orden!

(Goto) -entra en el despacho- Disculpad, chicas. ¿Buscáis esto?

(Mimiko) ¡Ah! ¡Mi expediente! ¡Gracias, capitán Goto! Es una monada. -le da un beso en la mejilla-

(Shinobu) ¡Ya basta! ¡Goto! ¡Sal un momento!

(Goto) Pero, Shinobu...

(Shinobu) ¡Que salgas! Esto es algo entre mujer y mujer.

(Goto) De acuerdo... cómo quieras. Iré a la cafetería.

(Shinobu) Más vale que vayas al lavabo a limpiarte la cara. Tienes pintalabios en la mejilla.

(Goto) ¡Oh! Es verdad. Gracias por avisarme. Ya... esto... ya volveré después. -se marcha-

(Shinobu) -suspira, con una mano sobre la frente- Veamos tu expediente, Ayano. Mimiko Ayano, nacida el 23 de mayo de 1981 en Okinawa. De padre... ¿Desconocido? Tu madre se dedicaba a... a la... ¿Prostitución? -se queda completamente ruborizada al leer aquello-

(Mimiko) Sí. No sé muy bien quien era mi padre. Pero mamá me dijo que era un marine de una base americana. Un chico rubio de ojos azules muy simpático... y muy buen amante. El caso es que mamá se quedó embarazada de él... y nueve meses después nací yo. Mi madre después de nacer yo... abandonó la prostitución y abrió un bar en Okinawa con los ahorros que tenía. El negocio le funcionó muy bien y me pudo criar a mi y pagarme los estudios.

(Shinobu) Menos mal que recondujo su vida. A ver... a los 15 años... te mudaste sola a vivir a Tokio. Estudiaste el bachillerato en el instituto femenino Shionan, en Asakusa. Donde... fuiste una estudiante de nivel medio tirando para abajo. No me extraña. A los 17 finalizaste los estudios. Hiciste las pruebas de acceso a la universidad... pero las suspendiste dos veces seguidas. Luego, hace menos de un año, decidiste cambiar de aires... y hacerte Policía. ¿Cómo es que una chica cómo tú quiere ser policía?

(Mimiko) ¿Que? Bueno... es una historia muy larga. Entonces, tenía un novio que era Policía, sabe? Una noche que estábamos en un hotel para parejas, fumándonos un cigarrillo después de haberlo hecho, el me comentó...

(Shinobu) ¡Vaya al grano, oficial! -con cara de enfado-

(Mimiko) Uy, lo siento. Él quería que me casará con él... pero yo no quería casarme. Pero aquel chico me gustaba mucho... y también donde trabajaba. Esto... ¿Cómo se llamaba?... ¡Ah, si! ¡Gomioka!

(Shinobu) -da un sobresalto- ¿Cómo has dicho?

(Mimiko) Que... se llamaba Gomioka. Era un chico muy guapo. Y muy bueno en la cama. Hace dos meses me pidió la mano. ¡Me regaló un anillo de oro! ¡Es una monada!

(Shinobu) -pone cara muy seria- Mimiko... ¿Os ibais a casar?

(Mimiko) ¿Que? Pues... sí. Él quería casarse, pero yo no quiero casarme todavía.

(Shinobu) No podrás, Ayano... no podrás. -con expresión y voz muy tristes-

(Mimiko) ¿Eh? ¿Por qué?

(Shinobu) Está muerto.

(Mimiko) ¿Que?

(Shinobu) Era... teniente de la primera sección de vehículos especiales hasta hace dos meses... bajo mis órdenes. Murió en acto de servicio.

(Mimiko) Que mala suerte. Otro hombre que me deja plantada.

(Shinobu) Así que tú eres la chica con la que Gomioka quería casarse. Lo siento mucho. Será... mejor que siga revisando tu expediente. … Hace 8 meses entraste en la escuela de cadetes Labor... donde... ¿que? Sorprendentemente, se descubrió que tienes un inmenso potencial cómo piloto de Labor. El capitán de la escuela de cadetes... te entrenó de lado de los demás, confirmando tus excelentes aptitudes. Sobre todo en la lucha cuerpo a cuerpo y en la agilidad de movimientos y tiempo de reacción.

(Mimiko) Sí. Aquel hombre me dijo que soy una perla... un genio de los que sólo sale uno cada diez años. Y debo confesar... que cuando me subo a un Labor, me transformo. Es cómo si me convirtiera en una persona completamente diferente. Cómo si yo y la máquina... fuésemos el mismo ser. Vine aquí por Gomioka. Pero ahora...

(Shinobu) Ahora serás piloto de la primera sección de vehículos especiales. Creo que te voy a dar una oportunidad. Espero que la aproveches al máximo. Lo cierto... es que en el expediente no pone nada más. Pero... ¿Sabes hacer algo más? ¿Tienes conocimientos de informática, mecánica, estudios, idiomas...

(Mimiko) Pues... sé cocinar. ¿Estudios? No llegué a entrar en la universidad. ¿Informática? Aprendí las nociones básicas del sistema operativo de los Labors. La informática no es mi fuerte, sabe. E idiomas... sólo hablo japonés e inglés. Cómo en Okinawa hay muchos marines americanos, tienes que saber el idioma para ligar con ellos... perdón, quería decir para comunicarte con ellos.

(Shinobu) No son unos conocimientos muy amplios que digamos, pero supongo que cómo eres una principiante... te lo dejaré pasar. Bueno... pues nos vemos dentro de 13 días. Nos reuniremos las dos secciones para visitar nuestras nuevas instalaciones. Espero que te acuerdes.

(Mimiko) ¡Sí! Me lo apunto de seguida en la agenda del móvil para que no se me olvide. ¿Ya está?

(Shinobu) Eso es todo, oficial Ayano. Puedes retirarte.

(Mimiko) Pero oiga una cosa, capitana. ¿De verdad que tú y el capitán Goto no sois novios?

(Shinobu) Mimiko... no se lo digas a nadie. No somos novios de momento... pero Goto no me cae nada mal.

(Mimiko) ¡Lo sabía! ¡Tengo muy buen ojo para estas cosas!

(Shinobu) Ya.

(Mimiko) ¡Adiós, capitana!

Ella le hace el saludo con gran alegría y Shinobu se lo devuelve con una sonrisa cariñosa en la cara. La chica se marcha y al instante entra Goto, que llega de comprar dos latas de refresco en una máquina expendedora de bebidas.

(Goto) Que tal. ¿Ya te la has sacado de encima? Pobre muchacha, con lo ilusionada que se la veía. -le da una de las latas a Shinobu-

(Shinobu) La he aceptado.

(Goto) ¿Que? ¿En serio? Algo muy importante debe haber en su expediente para haberte hecho cambiar de opinión.

(Shinobu) Sí, pero esa chica... es con la que Gomioka quería casarse. -cabizbaja y con expresión triste-

(Goto) ¿Que? No puedo creerlo. El mundo es un pañuelo.

(Shinobu) Sé que no debería haber aceptado a una chica cómo esa para mi sección. Pero saber que Gomioka estaba enamorado de esa chica... no quiero hacerle ese feo. Así que la he aceptado.

(Goto) No te reconozco. ¿Desde cuando te has vuelto tan sentimental en el trabajo?

(Shinobu) No es sólo por eso, Goto. En su expediente figura una recomendación del capitán de la escuela de cadetes. Por lo visto, esa chica, cómo piloto de Labors... es un diamante en bruto. De esos que sólo sale uno cada diez años. Tiene unas habilidades en la lucha cuerpo a cuerpo y en los tiempos de reacción extraordinarias.

(Goto) Entonces... Mimiko tiene un gran potencial. No podrás quejarte. Te han asignado tres pilotos bastante peculiares... pero que cada uno, a su manera, tienen unas capacidades inmensas. Aunque en el caso de Ayano... sus "capacidades inmensas" sean dos en concreto.

(Shinobu) ¬ ¬ Ya. ¿Te ha gustado cuando te ha puesto sus "capacidades inmensas" enfrente de la cara? Pervertido.

(Goto) ¡Oye! ¿A que viene eso? Ha sido ella quien se ha puesto encima mio para calmarme la tos. Que quieres que haga. No soy de piedra. ¿Es que te has puesto celosa? -dice con sonrisa burleta-

(Shinobu) -haciéndose la estrecha- Pero que dices. No digas tonterías, hombre.

(Goto) Era broma, mujer. Además... aunque seas diez años mayor que ella, estoy seguro que no tienes nada que envidiarle. Tú también tienes un cuerpo que quita el hipo. ¿No te acuerdas que el otro día te vi desnuda?

(Shinobu) ¡Ah! No me lo recuerdes, quieres. Menuda vergüenza. Bueno... ya te la devolveré un día de estos.

(Goto) ¿Cómo? ¿Espiándome en la ducha?

(Shinobu) Déjalo ya. Y vayámonos a casa. Estoy reventada, necesito un baño.

(Goto) ¿Ah si? ¿Que te parece si hoy preparo yo la cena?

(Shinobu) ¿De verdad? ¡Vaya! ¿Y con que delicia vas a impresionarme?

(Goto) Con un plato tradicional de mi pueblo. Ya verás. ¡Te vas a chupar los dedos!

Mientras tanto, en la central de Industrias Pesadas Shinohara, llegaban Jitsuyama, Shinohara e Izumi. Después de pasar los controles de seguridad pertinentes... van directamente a los hangares principales de pruebas y experimentación. Donde trabajó Jitsuyama durante muchos años hasta su jubilación un año y medio atrás. Ya es casi de noche y todo el mundo se ha marchado ya. Jitsuyama introduce el código de seguridad en la última puerta. Cuando se abre, hay un espacio oscuro inmenso. Jitsuyama se saca de un bolsillo de la chaqueta un pequeño mando a distancia. Lo enciende... y se hace la luz. Es el hangar principal de pruebas interiores de Industrias Pesadas Shinohara. Allí, hay un Labor impresionante. Pintado de Blanco y Azul Claro. Con unas siglas en gris oscuro: TGV-03 Zeus. Izumi y Shinohara se quedan boquiabiertos. Es un Labor completamente diferente a todo lo que han visto hasta ahora. Su diseño es mucho más estilizado, con líneas más suaves y menos cuadriculadas. Su cabeza... es impresionante. Con lo que parecen dos ojos, cómo espejos... con más de aquellos espejos que dan la vuelta alrededor de la cabeza: no tiene cámaras. Las manos son aparentemente de una sola pieza, cómo si fuese una mano humana con un guante. La parte del blindaje frontal, es aparentemente menos abultada... pero mucho más fuerte, con un sistema de varias placas de blindaje contrapuestas que hacen de escudo múltiple. Las piernas, son menos anchas que en los Labors anteriores, sobre todo de la rodilla hasta el pie. Ahora son algo mas estrechas y estilizadas. La toma para la carga de la batería, ahora se puede realizar por diferentes sitios. Desde el talón del pie, bajo el brazo derecho, o en la parte trasera de la extremidad inferior de la pierna. Más impresionante es aun la cabina de pilotaje, muy sencilla. Sin monitores ni nada. Solo con los mandos de pilotaje y algunos botones de emergencia y para la activación. Todo se concentra en el casco... que ofrece una visión en alta definición de 360º al piloto, con una calidad de imagen perfecta, tanto en vertical cómo en horizontal. Con sólo mover los ojos, o también a través de la voz, se pueden controlar todas las funciones. Su software también es nuevo: el I.N.O.V.

(Jitsuyama) ¿Qué os parece? Aquí lo tenéis. La nueva herramienta de trabajo de la División de Vehículos Especiales. El Shinohara TGV-03 Zeus. Bonito, eh?

(Shinohara) No tengo palabras. Es... impresionante. Realmente es algo completamente nuevo. Sabía que los Labors de tercera generación serían algo completamente nuevo. Pero no me imaginaba que sería algo tan rompedor.

(Izumi) No tiene nada que ver con el Ingram. Pero reconozco... que me gusta.

(Jitsuyama) Sabía que dirías eso, Noa. Recuerdo que siempre criticabas el diseño excesivamente agresivo de los Labors anteriores... cómo el Tipo 0 Peacemaker. Por eso nos hemos esforzado en crear un Labor que tenga un aspecto simpático, agresivo y estilizado a partes iguales. Que. ¿Te gustaría pilotarlo?

(Izumi) ¿Que? ¿De verdad puedo? -con cara de gran sorpresa y señalándose con el dedo pulgar-

(Shinohara) ¡Claro! ¡Vamos, anímate!

(Izumi) Es que... no he pilotado un Labor en dos meses. ¿Estás seguro?

(Shinohara) Noa. Pilotar un Labor es cómo ir en bicicleta, nunca se olvida. Además, tú eres una piloto excelente.

(Izumi) Está bien.

Mientras Jitsuyama y Shinohara van a la sala de control, Izumi se monta en la cabina del Zeus y lo activa. Se pone el casco. Éste, automáticamente se adapta a la forma de la cabeza de Izumi y enciende su sistema de visión en tres dimensiones. Izumi tiene la sensación de estar flotando en el aire, cómo si su vista y la del Labor fuesen la misma.

(Shinohara) ¿Cómo va, Noa?

(Izumi) Es... Es increíble! ¡Este nuevo sistema de visión es una pasada!

(Jitsuyama) Es posible que al principio te sientas descolocada y algo mareada. Tendrás la sensación que estás literalmente flotando en el aire. Pero ya verás que te acostumbras enseguida.

(Shinohara) Bien Noa. Ahora ponte a andar despacio y con suavidad.

(Izumi) Recibido.

El Zeus se pone a andar. Y anda estupendamente bien, casi cómo un ser humano. Se mueve con gran soltura y agilidad... y haciendo menos ruido que los Labors anteriores gracias a un nuevo sistema de amortiguación silencioso.

(Shinohara) ¿Que tal anda el Zeus, Noa?

(Izumi) Debo reconocer que estoy impresionada. No sólo es tan bueno cómo el viejo Ingram. Es claramente mejor. Se mueve con una soltura y agilidad pasmosas. Nunca había visto nada igual.

(Jitsuyama) Hemos mejorado el sistema hidráulico de las extremidades y también incorpora un sistema de amortiguación mejor en los pies, que reduce de forma considerable el ruido que hace al andar.

(Izumi) ¡Es verdad! Es mucho más silencioso al andar que el Ingram.

(Shinohara) Supongo que en realidad, el mérito corresponde al nuevo sistema operativo, el I.N.O.V. Este sistema es infinitamente más potente que nada de lo que ha existido hasta ahora.

(Jitsuyama) Exacto, Asuma. El nuevo sistema operativo consigue, por primera vez, aprovechar al 100% las capacidades del Labor al máximo. Hasta ahora nunca se había conseguido optimizar su funcionamiento al 100%. Pero ahora, ya es posible. Izumi. ¿Quieres probar el armamento del Zeus?

(Izumi) ¿Aquí dentro? No creo que sea buena idea.

(Shinohara) Tranquila, Noa. No están cargadas.

(Jitsuyama) Puedes usar tu propia vista o la voz para desenfundar una de tus armas. Lleva las mismas que el Ingram. Una Porra eléctrica y una pistola. Pero nuevas y mucho mejores.

Izumi desenfunda primero la porra eléctrica, la cual se ubica en el hombro izquierdo del Labor, en un compartimento muy pequeño. Es una porra plegable, que se extiende y carga en unas décimas de segundo. Luego desenfunda la pistola, la cual se encuentra en la cartuchera y no en la pierna cómo en el viejo Ingram. Es un arma nueva, automática y de importación.

(Izumi) ¡Oh! ¡Esto no es el Cañón Revólver! Parece... ¡Una pistola automática!

(Jitsuyama) "Es" una pistola automática, Noa. La Heckler & Koch LPW de 45 mm. Importadas de Alemania. Cargador para 12 municiones, aunque puede llevar uno especial con capacidad para 20 municiones. Puedes dispararla en modo manual, semiautomático o automático. Además, su sistema de mira de precisión va directamente conectado al casco de tu Zeus. Puedes usarlo de forma opcional. Su potencia de fuego y precisión son mucho mejores que los Cañón Revólver de los viejos Ingram. Impresionante, verdad?

(Izumi) Tengo la sensación que es un arma demasiado potente para un Labor de la Policía. Pero reconozco que tiene muy buena pinta.

(Shinohara) La Heckler & Kock LPW es un arma específicamente diseñada para Labors policiales, Noa. Es la mejor que existe de su clase en el mundo. Es un arma excelente.

(Izumi) Si tú lo dices.

Después de un buen rato, terminan las pruebas. Ambos cómo no, están impresionados. Han quedado muy satisfechos con el nuevo Labor de tercera Generación.

(Jitsuyama) Y bien. Que conclusiones sacas del Zeus, Noa?

(Izumi) Es muy ágil y rápido. Su sistema de visión en el casco es una maravilla. Se mueve prácticamente cómo yo deseo que se mueva. Es increíble. ¿Quieres probarlo tú, Asuma?

(Shinohara) No. Creo que paso. Es muy tarde, tenemos que irnos. Gracias por todo, Jitsuyama.

(Jitsuyama) No hay de que, Asuma.

(Shinohara) Y de esto... ni una palabra a mi padre. No quiero que se entere que he venido a espiar el nuevo Labor de tercera generación. ¿Entendido?

(Jitsuyama) Sí, claro. Soy una tumba. Vamos, os llevaré de vuelta a Tokio.

Izumi se queda mirando al Labor, con una sonrisa en la cara. Parece que ya le ha cogido cariño. Antes de marcharse, se despide del Labor.

(Izumi) -mirando cariñosa a su nuevo Labor- Adiós. Nos volveremos a ver muy pronto.