Los personajes de Sailor moon no me pertenecen son de su creadora Naoko Takeuchi solo los voy a utilizar en esta historia espero les guste, ya que la historia es mía. Sus Reviews son bien recibidos ya que es mi primera historia que plasmo en papel (por así decirlo) y las criticas constructivas siempre son bien recibidas ;-).

Desde ya disculpen si hay errores de gramática, sintaxis u horrores de ortografía.

Saludos.

Repito. LOS PERSONAJES DE SAILOR MOON NO ME PERTENECEN.

Muchas gracias a mi beta Sele Mc, y a mi amiga Serekino Kaoru Chiba.


Capítulo 8: La primera cita

Había pasado una semana, Armando y Selene no se habían vuelto a encontrar, la vida de él era demasiado desordenada, pero de igual manera no podía sacarse de la cabeza a esa hermosa rubia de ojos color cielo que había visto en la boda de su hermana, no podía sacar de sus pensamientos a la princesa que lo había deslumbrado. Cada vez que tenía una mujer en su cama era su rostro el que veía. En solo una semana paso a ser un tema obsesivo el estar con ella.

Las noches se las pasaba en un club, con "buenas compañías", como pensaba él, sin que se estuviera dando cuenta, se estaba volviendo un vicio el ir cada noche, jugar a las cartas, tomar unos tragos y marcharse con alguna mujer de turno.

Su amigo le había hablado del puesto disponible en el Hospital, estaba todo arreglado, y esa misma tarde se presentaría con sus nuevos colegas.

Se encontraba muy nervioso, por fin la volvería a ver, había arreglado todo de modo que se encuentren en el mismo horario, después se encargaría de que tengan que cubrir las mismas guardias.

Selene se encontraba de la misma manera, no podía olvidar esos ojos azules que le veían el alma. Quería verlo, volver a estar en sus brazos, donde tubo la sensación de ya haber estado, donde pudo sentir por primera vez que se encontraba viva, creía que estaba loca, pero sabía que lo amaba sin conocerlo. No podía olvidar lo familiar que le resultaba como la llamaba. "Princesa", no había podido sacar esas palabras de su mente.


Armando.

Estaba nervioso, hace mucho tiempo que no me encontraba así, para ser sinceros, jamás lo había hecho, y menos por una mujer, había algo en ella que me resultaba tan familiar, era como si ese brillo en sus ojos, esa felicidad que irradiaba con sólo verla, ya la hubiese tenido cerca.

Eso era totalmente absurdo, seguro sólo era producto de haber estado con distintas mujeres, nada más. Ahora, tenía que seguir con mi plan, hacer que ella caiga en mi juego y poder tenerla en mi cama.

Al llegar al hospital me encontré con Armand. Él me había conseguido este puesto. Era un viejo amigo del internado, con el que aún tenía contacto. Me mostró cual sería mi consultorio, y a las 12 teníamos una reunión para presentarme al staff del hospital.

Charlamos un rato y me llevó a hacer un recorrido. Miraba todo con detalle, tratando de poder encontrarla, no faltaron algunas presentaciones, al igual que mujeres que coqueteaban descaradamente intentando llamar mi atención, ni las que se quedaban como piedra cuando les sonreía. Algo me decía que lo iba a pasar de maravilla.

Cuando llegó la hora de la reunión, nos encontramos en la pequeña sala de juntas del hospital. Había al menos unas 30 personas, entre enfermeras y médicos. En un rincón la vi, estaba hermosa con su uniforme de enfermera, y unas simpáticas coletas, que la hacían aún más inocente para su propio bien. Sus ojos brillaban por la charla animada que tenía con otras dos enfermeras. Aún no me había visto, sólo esperaba haber causado algún efecto en ella que hiciera que me recuerde.

Armand empezó con el protocolo del caso, ya que era el director del hospital.

- El Doctor Chiba será nuestro nuevo cirujano. Tiene un excelente currículum, ha trabajado en uno de los mejores hospitales de Europa. Por lo cual les pido que respeten sus órdenes, además de seguirlas al pie de la letra.- Cuando nuestras miradas se cruzaron y vi su reacción, no pude estar más feliz. Había una mezcla de asombro, sorpresa, tal vez un poco de ¿felicidad?, cosa que me dio algo de esperanza, ya que, si no le era indiferente sería más fácil hacerla caer.

- Gracias Armand, pero no pretendo ser más que ustedes, sólo que todos tengamos un fin en común, que es lo mejor para nuestros pacientes. No quiero que me vean como a un ogro. Espero el mismo respeto que sus compañeros. Y serles útil para cualquier tipo de situación.-

- Lo sé Armando, es sólo costumbre.- rió – El doctor tiene el consultorio número 16. Selene, tú serás su secretaria, llevaras sus pacientes y te encargarás de lo que él necesite.- Gracias amigo dije para mí. Se lo había pedido, pero no estaba muy convencido de hacerlo, sabía de mi reputación, y le tenía mucha estima a Selene como para "dejarla a mi merced", según sus propias palabras.

En un principio no estaba muy convencido de pedir que ella fuera mi secretaria, ya que eso significaba que podría comprobar que todo lo que dicen de mí es cierto, pero cuando lo pensé mejor me di cuenta de que era la única manera de tener un verdadero contacto con ella y poder conocerla, por ese motivo insistí a Armand.

Selene solo asintió, y un hermoso rubor cubrió sus mejillas.

Luego de las presentaciones del caso, se hizo un pequeño refrigerio, donde la gente iba y venía, ya que cada quien debía cumplir con su trabajo. Yo sólo espere paciente hablando con uno y con otro, hasta que ella apareció.

No tenía pensado desperdiciar el tiempo, así que automáticamente me acerqué.

- Hola princesa.-

- Hola Doctor Chiba. ¿Cómo está?- preguntó de manera formal.

- Por favor, Selene, nos conocemos, delante de los pacientes es necesario que mantengamos una relación profesional, en cambio cuando estamos solos, es decir sin pacientes, en la intimidad, no es necesario tanto formalismo. Dime simplemente Armando, o amor, corazón, lo que te nazca del corazón.- jamás hacía nada de manera indirecta, no era mi manera de actuar, era directo, así las tenía besando mis pies.

- Lo siento pero dentro del hospital usted será el doctor Chiba, y fuera del mismo será Armando. Ya que ese es su nombre, el cual su madre le dio.- Mala táctica Chiba, me recriminé.

- De acuerdo será como tú digas, Princesa.-


Selene

Un nuevo día en el hospital, hoy llegaba el nuevo médico. Había muchas especulaciones, sobre quien seria, pero nada cierto. Sólo esperaba fuese un hombre respetable y de gran vocación.

Al mediodía nos encontramos todos en reunión, estaba hablando con Petzite cuando llegó Ciprine hablando del nuevo doctor.

- No saben lo guapo que es, tiene un cuerpo para el pecado. Hace unas pocas horas que llegó y ya todas las enfermeras que se han cruzado en su camino mueren por él. Me encantaría ser su secretaria.- De Ciprine no me asombraba, hombre que conocía era guapo, y ni hablar de con los que había compartido algo más, no me asombraría si el nuevo doctor cae en sus redes también.

- ¿Sabes como se llama?- preguntó Petzite.

- No, solo lo he visto de lejos, no me lo han presentado, pero cuando lo hagan no lo dejaré ir.- exclamaba, como si fuese algo de lo más natural lo que estaba diciendo, por lo cual sólo sonreí con ganas.

El Director del hospital comenzó a hablar, pero no podía escucharlo, ya que mis compañeras no se callaban, había veces que parecían unas verdaderas cotorras hablando sin parar. Tenía la vista clavada en el piso, ya que no quería que me regañaran por culpa de ellas delante del nuevo Doctor.

- El Doctor Chiba será nuestro nuevo cirujano. Tiene un excelente currículum, ha trabajado en uno de los mejores hospitales de Europa. Por lo cual les pido que respeten sus órdenes, además de seguirlas al pie de la letra-

¿Qué? ¿Escuche bien? ¿Armando Chiba era el nuevo médico? Él dueño de esos ojos azul profundo, que se presentaban todas las noches en mis sueños, desde hace semanas, estaba aquí? No lo podía creer. Mis ojos recorrieron el lugar hasta que se encontraron con esos orbes azules que me traspasaban el alma.

No podía dejar de mirarlo, mis sentimientos eran una mezcla de asombro, incredulidad y felicidad por volverlo a ver, y, por lo visto, él estaba en las mismas condiciones que yo, pero no podía leer lo que había en sus ojos.

- Gracias Armand, pero no pretendo ser más que ustedes, sólo que todos tengamos un fin en común, que es lo mejor para nuestros pacientes. No quiero que me vean como a un ogro. Espero el mismo respeto que sus compañeros. Y serles útil para cualquier tipo de situación.- dijo y rompió el contacto mirando a todo el personal.

- Lo sé Armando, es sólo costumbre. El doctor tiene el consultorio número 16. Selene, tú serás su secretaria, llevaras sus pacientes y te encargarás de lo que él necesite.-

¡Oh, Dios! Seré su secretaria, dije para mi, no podía articular palabra por lo que sólo asentí, al tiempo que Ciprine hacia un nuevo comentario del "guapo doctorcito" y de cómo también había caído en su encanto que hizo sonrojarme.

Ni bien Armand nos dejó libres, salí lo más rápido que pude. Aún no estaba lista para verlo. Ese hombre despertaba muchos sentimientos en mi interior, los cuales no eran nada bueno si él era tan liberal como todos decían.

Luego de las rondas de control volví a la sala de juntas, donde se llevaba a cabo un refrigerio, algo que era costumbre cada vez que se sumaba un médico.

Al entrar lo vi charlando con un par de colegas, por lo que esperaba que no se desocupara antes de que pudiera salir, o al menos viniera alguien a hacerme compañía.

- Hola princesa.- Saludó a mi espalda, por lo cual respire profundo y traté de aparentar de que no me importaba su presencia.

- Buenos días Doctor Chiba. ¿Cómo está?- pregunté de manera formal, como me habían enseñado a dirigirme a un superior.

- Por favor, Selene, nos conocemos, delante de los pacientes es necesario que mantengamos una relación profesional, en cambio cuando estamos solos, es decir sin pacientes, en la intimidad, no es necesario tanto formalismo. Dime simplemente Armando, o amor, corazón, lo que te nazca del corazón.- eso me asustó, nadie, nunca fue tan directo conmigo. No tenía muchos amigos hombres, pero con todos los que tenía contacto, y que en algún momento intentaron cortejarme, fueron muy delicados, sutiles con su manera de actuar y de hablar, cosa que me parece él no conocía. Si así pensaba acercarse, cosa que me había quedado bien clara desde el casamiento de Setsuna, esta no era la manera, por más que yo me estuviera muriendo de ganas.

Con mi mejor cara, tratando de demostrar lo menos posible como me afectaba, respondí - Lo siento, pero dentro del hospital usted será el doctor Chiba, y fuera del mismo será Armando. Ya que ese es su nombre, el cual su madre le dio.- Su falta de respeto me molestó más de lo que se podía imaginar.

- De acuerdo será como tú digas Princesa.- hervía por dentro, el me faltaba el respeto y se daba el lujo de seguir diciéndome "princesa" y de sonreír, como si hiciera falta para que más mujeres cayeran a sus pies.

- Muy bien Doctor Chiba, imagino que mañana será su primer día con los pacientes. Deberá decirme cómo desea llevar su consulta. Y si debo saber algo relevante de su manera de trabajar.- preferí cambiar de tema.

- Es muy sencillo lo que hago, sólo espero puedas seguirme el ritmo.- dijo de manera sugerente, lo cual decidí pasar por alto, tranquilizarme.

- Soy buena en mi trabajo Doctor Chiba, no se preocupe. ¿Qué ha sabido de su hermana? ¿Cuándo regresa de su luna de miel?- si cambiar de tema a algo más seguro era lo mejor.

- Mi madre ha hablado con ella y está muy bien, dentro de cinco días estarán volviendo. –

- Armando, permíteme presentarte al Doctor Diamante Black, uno de los mejores psiquiatras que tenemos en el país. Disculpa, Selene.- Se disculpó Armand, a lo cual sólo asentí con la cabeza.

El horario de trabajo llegaba a su fin. Como cada tarde luego de su jornada caminaba hasta su casa, para relajarse y hacer un poco de ejercicio, ya que no era muy asidua de hacerlos.

Luego de marcar su tarjeta de salida, a medio camino de la salida se encontró con el hombre que la ponía nerviosa y hacía que sus nervios y su corazón entraran en conflicto. No sabía si evitarlo, o dejarse llevar por lo que su corazón le dictaba.

-Sube, te llevo, princesa.- sugirió, con la esperanza de poder pasar cinco minutos a solas con la mujer que lo tenía embrujado.

- Gracias, pero caminaré.- respondió, aun peleando con su cabeza que le decía "NO, PELIGRO", y su corazón, que cantaba rogando subir.

- Prometo que me comportaré, por favor sube.- decidió cambiar de táctica, tratando de obtener un cambio en ella.

- ¿Lo prometes?- se extrañó de que haya salido esa pregunta de ella.

- Sí, princesa, sube, te acerco hasta tu casa.-

Selene subió no muy convencida de si estaba tomando la decisión correcta, pero ya estaba tomada.

Luego de que ella le diera su dirección, en el interior del auto había un silencio tenso. Él pensaba en lo atractiva que se veía y lo bien que se sentía con ella a su lado. Y ella no sabía como actuar, éste hombre despertaba tantas cosas en ella…

- ¿Te gusta tu trabajo, princesa? -

- Sí, me gusta mucho, me siento útil ayudando a los demás. Mi padre no estaba muy convencido de dejarme estudiar, ya que con las acciones que me corresponden de la empresa no era necesario, pero no quería ser una niña mimada, que no sabe más que pensar en ella, por ese motivo, y cuando Ikuko me contó de su idea, decidí sumarme a su plan.- terminó con una sonrisa en los labios, recordando la cara de su padre cuando le había dicho lo que iba a ser de su vida.

- Te entiendo, ya que decidí estudiar medicina por los mismos motivos, además de que quería hacer algo por mí mismo, sin necesidad del dinero de mis padres. Si bien el apellido Chiba me ayudó a abrirme camino, los méritos son sólo míos, fruto de mi estudio y dedicación, que es de lo que más orgulloso estoy. – ambos se asombraron de la sinceridad de Armando, él porque con nadie había sido tan sincero como con ella, y ella de que tal vez él no fuese tan malo como todos decían.

- ¿Pero tienes pensado en algún momento manejar tus acciones, formar parte activa de la empresa? –

- Simplemente, no lo sé, mi padre quiere que lo haga cuanto antes, así se puede retirar y dedicarse el tiempo que le queda a los nietos y a mi madre, pero yo no quiero. Es una decisión difícil, que me llevará tiempo tomar.-

- En ese sentido tengo suerte, ya que una vez que mi padre ceda el puesto lo tomará Kenji, por ese motivo ya trabajan a la par, para que éste preparado cuando se tenga que encargar él solo de todo.-

- Sí, eres afortunada, si yo tengo algo de suerte, una vez que Zafiro se gradué él podrá tomar las riendas, pero no creo que mi padre quiera esperar tanto.- Selene notó por un momento de que él no le gustaba para nada la idea de estar en la dirección de las empresas, que realmente amaba lo que hacía. – Princesa, hemos llegado- interrumpió sus pensamientos.

- Bueno Armando, muchas gracias por traerme.-

- No hay de que.- Hizo una pausa, nunca le había costado tanto invitar a una mujer a salir- Princesa… ¿Te gustaría salir a cenar conmigo el viernes por la noche?- ¿qué le pasaba, desde cuando dudaba?

Selene tenía un gran debate interno, bueno, desde que lo conocía todo era un debate en su interior. El viaje realmente le había parecido muy corto, quería seguir hablando con él. Lo que le llevó a decir – De acuerdo, sí, me gustaría.- rogaba por dentro no arrepentirse después.

- Gracias, princesa. Nos vemos mañana en el hospital.-

- Hasta mañana.- Se dirigió a la entrada de su casa y una vez que abrió la puerta el arrancó y se perdió al finalizar la calle.


* * * U_U ***

La semana pasó sin mayores complicaciones, Armando decidió dejar de presionarla, ya que, por lo poco que había conocido a su princesa, ella no reaccionaba igual que las demás mujeres, todavía se preguntaba porqué había dicho todo eso aquella noche.

Selene, por otro lado, no se quería ilusionar, pero la emoción que sentía cada vez que estaba cerca de él hacía que su corazón brincase de alegría, esperaba el viernes con ansias. Lamentaba que en esos días no coincidieran en la salida para poder volver a charlar como la noche que la acompañó a casa. Se alegraba que él haya parado con ese galanteo que la ponía muy incómoda, que ponía sus nervios de punta.

La noche del viernes llegó, Selene se estaba arreglando en su habitación, llevaba un vestido color verde jade de gasa, con un corte debajo del busto y que caía hasta sus rodillas, de manga larga, con lo cual no necesitaría una chaqueta. Unas sandalias en color negro y una pequeña cartera a juego.

Se encontraba ansiosa, no sabía qué esperar de esta noche. De lo único que estaba segura es de que ese hombre le gustaba, tal vez demasiado para su propio bien. Cuando escuchó el timbre supo que su cita había llegado. Se terminó de maquillar con un pequeño brillo en los labios, ya que no quería que pareciera demasiado, se perfumó y bajó, ya que no le gustaba hacer esperar a nadie.

Sus padres no se encontraban, así que fue Ikuko quien lo recibió. Cuando su hermano salió a ver de quien se trataba y lo vio, su rostro se volvió en las sombras, no lo conocía personalmente, pero estaba enterado de la reputación de aquel que estaba esperando a su hermana, en la empresa nadie hablaba bien del mujeriego Armando Chiba, es más, ni siquiera su padre estaba seguro de que hacer con su hijo para que sentara cabeza, era un tema que ya se había tocado en una reunión personal que se dio entre su padre, él, Seiya y Mamoru. No iba a permitir que ese hombre le haga daño a su hermana, iba a tomar cartas en el asunto, y sabía que ni bien su padre se enterase con quien salía Selene, se lo iba a prohibir.

Selene bajó las escaleras interrumpiendo sus pensamientos, y con sólo verla supo que tenía que actuar cuanto antes, ya que sus ojos se iluminaron al verlo. Sólo esperaba que no fuera demasiado tarde.

Armando miraba a esa mujer que lo traía loco, ese vestido resaltaba su piel de porcelana, su rubio cabello. Esos labios que lo incitaban a probarlos con locura, y esos ojos que calmaban su alma, que le tocaban el corazón, definitivamente podría enamorarse de ella y pasar el resto de su vida adorándola.

"¿Qué estás pensando Chiba?" se recriminó por el rumbo de sus pensamientos.

Selene, como siempre, se perdió en su mirada profunda, su corazón latía desbocado, temía que cualquiera que se le acercara lo escuchara cantar, no podía ocultar su sonrojo, así que sólo esperaba no ser tan evidente.

- Estas hermosa, princesa- la saludó y beso su mano.

- Gracias.- contestó en un susurro y con su rostro en tono carmín.

- ¿A dónde vas pequeña?- Preguntó su hermano sin poder ocultar la irritación en su voz, lo cual todos lo notaron e Ikuko se acercó y lo abrazó tratando de calmarlo, ya que los celos protectores de su esposo por su hermana menor eran demasiados.

- Voy a salir a cenar con Armando. ¿Lo recuerdas? Es hijo de Mamoru Chiba, y trabajamos juntos en el hospital.- trató de sonar casual, para aligerar la situación.

- De acuerdo, pero no regreses tarde.- se acercó y la abrazo- ten cuidado…- susurro en su oído.

Selene sabía que ese consejo tenía varios significados, pero ya lo había pensado y había decidido darse la oportunidad, o mejor dicho darse una oportunidad de conocer a Armando.

- Confía en mí.- contestó ella en el mismo tono.- Buenas noches- se despidió con un beso en la mejilla de su hermano. Y después de la misma manera con Ikuko.

- Buenas noches.- Simplemente contestó Armando divertido por los celos de Kenji.

- Buenas noches.- contestaron a dúo los esposos.

Armando tomó del brazo a Selene y la acompañó al auto, donde después de acomodarla se dirigió al asiento del piloto para partir a su destino.

* * * U_U * * *

Ya en el restaurante, Selene se sorprendió del lugar al cual la llevó, si bien había estado un par de veces ahí con sus padres, trataba de evitarlo, ya que ese lugar le causaba sentimientos encontrados, le gustaba mucho, pero la tristeza y la soledad que la embargaban eran abrumadoras, por eso trataba de venir lo menos posible a "Milenio de Plata", a pesar de ser su restaurante favorito, y al cual concurrían varias generaciones de su familia.

Pero esta noche era distinto, esa tristeza, esa soledad, habían desaparecido, fueron reemplazadas por una paz, por la sensación de estar en el lugar correcto, con la persona correcta, por una dicha plena que nunca había sentido. Tal vez algo cambió dentro de ella, o era sólo la presencia de ese hombre, el dueño de sus sueños desde que lo conoció, lo que la tenía descubriendo nuevos sentimientos.

Armando no recordaba la última vez que había estado en este lugar, sólo que fue cuando era pequeño antes de marcharse al internado, este lugar le gustaba, lo relacionaba con algo que él no se lo explicaba, y no estaba seguro de qué lo había orillado a llevarla allí.

- ¿Te gusta el lugar, princesa?- quería romper el silencio que se creó luego de que el camarero los había acomodado.

- Sí, la verdad es que es mi lugar favorito, pero no vengo con mucha regularidad.- sin querer explayarse más en la respuesta.

- ¿Qué van a ordenar?- Los interrumpió el camarero para tomar su orden.

Durante la cena rieron, charlaron de todo, temas sin importancias, anécdotas de su infancia, situaciones familiares. Armando no podía creer lo fácil que era conversar con ella, contarle cosas que jamás pensó en compartirlas con una mujer, ya que, en sus años de vida, jamás había tenido una cena tan distendida, sin insinuaciones, ya sea por parte de él o de su acompañante.

- ¿Bailamos, princesa?- Dijo extendiendo su mano.

En la pista la canción cambió a una lenta, que estaba de moda en esos momentos. Él tomó su mano y la llevó a su hombro y puso la suya en su cintura. A ambos, el cuerpo les pedía fundirse en los brazos del otro, pero a la vez, la razón, principalmente de ella, la hizo retirarse y respetar el espacio.

I know your eyes in the morning sun

(Conozco tus ojos en el sol de la mañana)

I feel you touch me in the pouring rain

(Siento que me tocas en la lluvia)

And the moment that you wander far from me

(Y en el momento en que caminas lejos de mi)

I wanna feel you in my arms again

(Quiero sentirte en mis brazos de nuevo)

Ambos se perdieron en el calor del otro, en los latidos de sus corazones, en la fragancia de sus perfumes, todo alrededor dejó de existir para ellos.

And you come to me on a summer breeze

(Luego vienes a mí en una brisa de verano)

Keep me warm in your love, then you softly leave

(Me mantienes abrigado en tu amor, luego suavemente te alejas)

And it's me you need to show

(Y soy yo a quien necesitas para mostrar)

How deep is your love

(Que tan grande es tu amor)

How deep is your love, how deep is your love

(Que tan grande es tu amor Que tan grande es tu amor)

I really mean to learn

(Realmente quiero saberlo)

'Cause we're living in a world of fools

(Porque estamos viviendo en un mundo de tontos)

Breaking us down when they all should let us be

(Destrozándonos Cuando todos deberían dejarnos ser)

We belong to you and me

(Nos pertenecemos el uno al otro)

I believe in you

(Creo en ti)

You know the door to my very soul

(Conoces la puerta a mi misma alma)

You're the light in my deepest, darkest hour

(Tú eres mi luz en mi hora más obscura)

You're my savior when I fall

(Eres mi salvador cuando me caigo)

Esa canción, sin saberlo, encerraba muchas cosas, tal vez algunas de ellas jamás las identificasen, otras, quizás, por propias decisiones, no las vivirían, tenían mucho por delante, pero la fuerza de cada uno era lo que los llevaría adelante.

And you may not think, I care for you

(Y tal vez pienses que no me importas)

When you know down inside that I really do

(Cuando en el fondo sabes que si lo hago)

And it's me you need to show

(Y soy yo a quien necesitas para mostrar)

How deep is your love

(Que tan grande es tu amor)

How deep is your love, how deep is your love

(Que tan grande es tu amor Que tan grande es tu amor)

I really mean to learn

(Realmente quiero saberlo)

'Cause we're living in a world of fools

(Porque estamos viviendo en un mundo de tontos)

Breaking us down when they all should let us be

(Destrozándonos, Cuando todos deberían dejarnos ser)

We belong to you and me

(Nos pertenecemos el uno al otro)

And you come to me on a summer breeze

(Luego vienes a mí en una brisa de verano)

Keep me warm in your love, then you softly leave

(Me mantienes abrigado en tu amor) (Luego suavemente te alejas)

And it's me you need to show

(Y soy yo a quien necesitas para mostrar)

How deep is your love

(Que tan grande es tu amor)

- Princesa, ¿por qué aún no te has casado?- Armando rompió la burbuja que se había creado, era una pregunta que le rondaba en la cabeza. Cómo una persona tan bonita como ella seguía soltera y disponible?

How deep is your love, how deep is your love

(Que tan grande es tu amor Que tan grande es tu amor)

I really mean to learn

(Realmente quiero saberlo)

'Cause we're living in a world of fools

(Porque estamos viviendo en un mundo de tontos)

Breaking us down when they all should let us be

(Destrozándonos, Cuando todos deberían dejarnos ser)

We belong to you and me

(Nos pertenecemos el uno al otro)

- No lo sé…- hizo un gesto con la cabeza de resignación- Siempre pensé que cuando lo hiciera sería con el hombre que me ame realmente, aquel que sea mi pilar y yo el suyo, el que sea capaz de darlo todo por mí, sin importar qué, que no tenga miedo de afrontar lo que pueda llegar a pasar, aquél que me diera seguridad, protección y, por sobre todo, amor.- Sus ojos brillaron, con la ilusión de encontrarlo pronto, y en el dueño de sus sueños.

How deep is your love, how deep is your love

(Que tan grande es tu amor Que tan grande es tu amor)

I really mean to learn

(Realmente quiero saberlo)

'Cause we're living in a world of fools

(Porque estamos viviendo en un mundo de tontos)

Breaking us down when they all should let us be

(Destrozándonos, Cuando todos deberían dejarnos ser)

We belong to you and me

(Nos pertenecemos el uno al otro)

Pero él sabía que todo eso no eran más que palabras, si bien, ella venía de una familia adinerada, no creía en el sexo femenino, no se podía confiar en ellas, lo había comprobado cuando era adolescente, y nada ni nadie lo haría creer lo contrario. Pero si era necesario fingir todo eso para que ella fuera suya, y poder sacarse esta obsesión enfermiza que estaba sintiendo por ella, entonces lo haría.

Selene no tomó como una buena señal su silencio, pero se tranquilizó cuando vio su sonrisa de lado.

How deep is your love, how deep is your love

(Que tan grande es tu amor Que tan grande es tu amor)

I really mean to learn

(Realmente quiero saberlo)

'Cause we're living in a world of fools

(Porque estamos viviendo en un mundo de tontos)

Breaking us down when they all should let us be

(Destrozándonos, Cuando todos deberían dejarnos ser)

We belong to you and me

(Nos pertenecemos el uno al otro)

- Nos vamos, princesa- sólo pudo asentir a su afirmación.

El ambiente dentro del auto era distinto, Armando trazaba los pasos que seguirían en su plan de conquista, y Selene se reprendía por haber soltado todo eso de golpe, debió haber visto venir que eso causaría que el se alejase.

Ya en la entrada de su residencia, la ayudó a bajar como el caballero que era y la acompañó a la puerta.

- Fue una hermosa velada- dijo Selene nerviosa ya que no sabía cómo actuar. Si bien no era la primera cita que tenía, era el primer hombre al cual realmente quería y no quería empeorar más la situación.

- Realmente hermosa, como la compañía que he tenido.- contestó, colocando un mechón de su cabello detrás de su oreja, causando que a ambos los asaltara una corriente en todo su cuerpo.

Armando acercó su rostro hasta el de su princesa, y ella, instintivamente, hizo lo mismo. Ambos tenían el mismo anhelo, probar esos labios, conocer su textura, su sabor, olvidarse de todo.

Sus labios se rozaron, y fue un beso con tal calidez, con tal delicadeza, que ambos se asombraron. Los labios del otro sabían a cielo e infierno al mismo tiempo. Eran una perdición, la cual estarían dispuestos a aceptar, con tal de jamás tener que renunciar a ello.

Ese beso sólo fue la confirmación de hechos que ya sabían, en ella, que se había enamorado de ese hombre, de que el amor a primera vista si existía, y en él, la necesidad de tomar a esa mujer, que la necesitaba su cuerpo más que al aire para respirar.

* * * U_U ***


Hola chicas. ¿Cómo están? Desde ya pido mil disculpas por no haber actualizado antes. La inspiración no venia, y si bien se lo que quiero, no era fácil escribirlo, además de que quería ambientarla lo mas que podía en esos años, y escribir sobre algo que no conozco, o no lo viví, me resulta bastante difícil, ya que la idea es hacerlo real, más allá de lo que la historia en si relata, no se si me explico. jejeje

Espero les guste este capitulo. Tratare de actualizar antes, siempre y cuando la inspiración llegue…

Gracias a todas por sus reviews, follows y favoritos, además de las que leen en silencio como yo muchas veces.

Beshitos ;-)

P/D: La canción que bailan es de Bee Gees, y se llama " How deep is your Love", es parte de la banda sonora de "Saturday Night Fever".